publicado hace 4 días

El Líbano también está hundido en la corrupción y en la división; fuimos advertidos

La explosión en Beirut puede convertirse en un símbolo de la desintegración final del tejido social y la falta de gobernanza Israel no es el Líbano, pero las similitudes no pueden ser ignoradas. La gran explosión que sacudió al Líbano ayer (martes) no se sintió en Israel, y sin embargo, me sentí muy sacudida cuando vi las imágenes del apocalíptico Beirut. Dos veces visité esa ciudad como periodista de asuntos árabes del Canal 9. Dos veces me sorprendió su belleza y glamour. Caminé por sus hermosos barrios que fueron restaurados notablemente con precisión después de la Guerra Civil y reflexioné sobre el trágico destino de esta brillante capital, que siempre está a un paso del próximo desastre. Nadie puede esperar que suceda una tragedia de una magnitud similar a la que aconteció en el puerto de Beirut, y sin embargo, si tuviera que nombrar una capital árabe donde podría ocurrir esto, mencionaría a Beirut sin dudarlo. Las ruinas de la Guerra Civil y los bombardeos israelíes todavía eran visibles en todas partes cuando visité el país en 2005 para cubrir el asesinato de Rafik al-Hariri, el primer ministro que fue asesinado por Hezbollah cuando su convoy pasó por el centro de la ciudad. Incluso en aquella oportunidad se abrió un gran pozo en el suelo y los vidrios de los edificios en un radio de kilómetros volaron por la fuerza de la explosión. 20 personas fueron asesinadas además de Hariri. Un año después, cuando estalló la Segunda Guerra del Líbano, los hermosos edificios de estilo colonial francés restaurados por el fallecido primer ministro volvieron a temblar por los bombardeos. Al igual que el fénix, Beirut siempre se levantaba de los escombros después de hundirse en el polvo. Continuó bailando y regocijándose a pesar de los severos ataques terroristas, e incluso en medio de la crisis en 2008, cuando Hezbollah casi conquistó la ciudad. Muchos libaneses todavía creían que Beirut sería capaz de mantener las apariencias a pesar de que otros se fueron del país, renunciando a la antigua patria que los asfixió y los decepcionó. ¿Cómo se restaura media ciudad que quedó destruida? Antes, el multimillonario al-Hariri se hizo cargo de los trabajos de construcción sobre las ruinas de Beirut después de la Guerra Civil, recaudó fondos y contribuyó en gran medida en diversos proyectos. Pero como se mencionó, no ha estado vivo durante 15 años y ahora no está claro si habrá alguien con una fortuna que pueda salvar al país de sí mismo. Durante muchos años, una gran crisis de gobernanza ha dado señales en el Líbano. A veces se manifiesta en la incapacidad de elegir un presidente o formar un gobierno y otras en la bancarrota. El Líbano, como el Titanic de Oriente Medio, se ha hundido durante todos estos años en la corrupción y en la inmoralidad que han impedido el crecimiento y la renovación, sufriendo una falta de gobernanza y una división que han polarizado aún más a la sociedad libanesa que, de todos modos, siempre se ha estado dividida. En 2020, el Líbano se declaró oficialmente en bancarrota, y el hambre, así como la angustia económica y social, están creciendo y nadie parece hacerse responsable de la situación. No queda mucho del “estado”, que en el mejor de los casos se puede definir como un estado fallido. Israel se muestra hoy solidario con el Líbano, y esto es muy importante, incluso si, como se espera, el país vecino no acepte la ayuda ofrecida. Pero es igualmente importante que no sólo nos sorprendamos ante los horrores, sino que también intentemos comprender: ¿Por qué se perdió el Líbano? ¿Cuáles fueron los procesos que lo llevaron a la situación actual? Entre los países del Medio Oriente, el Líbano siempre ha sido el más parecido a Israel. Paisajes, comida y alegría de vivir. Cuando caminaba por la playa de Beirut, me pareció como si estuviera por llegar al paseo marítimo de Tel Aviv. Pero también en el lado negativo - de la corrupción, la falta de gobernanza y la tremenda división - hay similitudes entre Israel y el Líbano. Israel, por supuesto, no es el Líbano. Las instituciones aquí son mucho más estables y poderosas que lo que han sido alguna vez en el Líbano. Pero incluso en Israel no se puede ignorar el debilitamiento del sistema de gobierno, la grieta que impide la estabilidad gubernamental y la falta de estrategia que caracterizan el período reciente. No es posible salvar al Líbano que ha experimentado una versión reducida del apocalipsis, pero quizás aún podamos salvarnos a nosotros mismos. *Ksenia Svetlova fue miembro de la Knesset por Hamajané Hatzioní, es investigadora principal en el Instituto de Política y Estrategia del Centro Interdisciplinario Herzliya y directora del Programa de Relaciones Israel-Medio Oriente en el Instituto Mitvim. Esta columna fue publicada el 6 de agosto en Ynet Español.

publicado hace 11 días

Entendamos el drama de fondo

Este lunes, en la tarde de Israel, una célula armada de la organización terrorista Hezbolá se infiltró a Israel para cometer un atentado, en la zona de Har Dov, uno de los puntos frágiles de la frontera israelo-libanesa. Tzahal los detectó a tiempo y frustró el atentado. La célula huyó de regreso a Líbano. Este incidente no pasó a mayores, pero de fondo hay un verdadero drama, que probablemente se conoce poco en el exterior, a menos que estalle una guerra de gran envergadura. Es un drama inherente a la situación que vive Israel, que tiene de vecinos en algunas de sus fronteras a terroristas o Estados que colaboran con ellos y los arman. Para comprender cómo afecta este tipo de situaciones la vida de la población civil, es ilustrativo leer la lista de las comunidades civiles israelíes cercanas a la frontera, a cuyos habitantes el ejército pidió no salir de sus casas. Cabe suponer que ello se debía a la necesidad de tener certeza que ningún terrorista había logrado infiltrarse tierra adentro para cometer el atentado. Esta es la lista: Avivim, Even Menajem, Admit, Eilon, Beit Hillel, Betzet, Biram, Goren, Hagoshrim, Granot Hagalil, Dovev, Dishon, Dan, Dafna, Zarit, Janita, Yaara, Iftaj, Yron, Kfar Giladi, Kfar Yuval, Kfar Szold, Liman, Metula, Malkia, Manara, Maayan Baruj, Matzuva, Margaliot, Misgav Am, Matat, Neve Ativ, Netuá, Rajar, Arab el-Aramshe, Kiriat Shmona, Rosh Hanikra, Ramon Naftali, Shaar Yashuv, Shomera, Shlomi, Snir, Shtula. Más de 40 localidades civiles ubicadas en la zona cercana al escenario de la infiltración, recibieron orden del ejército de actuar como se debe en situación de emergencia. Nadie sale de sus casas, nadie va al campo al trabajar, nada. Nada al aire libre. No sea cosa que se topen con un terrorista armado. Eso puede significar que niños en camino de alguna actividad no pueden regresar a casa, que las madres no pueden salir a buscar a sus hijos del jardín de infantes, mil otras cosas que uno hace en la rutina de normalidad, y que cuando hay una amenaza terrorista de fondo, no se puede hacer porque puede costar la vida. Pero la verdad, lo que más nos estremece al leer la lista, es reconocer inmediatamente nombres de localidades que precisamente por su cercanía a la frontera, fueron blancos de cruentos atentados terroristas infiltrados desde el vecino Líbano. Recordemos, una lista parcial, con tres ejemplos concretos. Avivim: el 22 de mayo de 1970, terroristas dispararon desde Líbano 3 proyectiles hacia el ómnibus que trasladaba a niños del lugar a la escuela regional en el moshav Dovev. 12 personas murieron al instante, entre ellas 8 de los niños. Varios más resultaron heridos. Kfar Yuval: en junio de 1975 terroristas del Frente Árabe de Liberación entraron a Kfar Yuval, tomaron prisioneros en una casa de familia y mataron a Simha y Yaakov Mordejai, exigiendo la liberación de terroristas presos en Israel . Una fuerza de Tzahal irrumpió al lugar y en el tiroteo murió uno de los soldados, que también era residente del lugar. Misgav Am: l 7 de abril de 1980 terroristas del Frente Árabe de Liberación se infiltraron con armas automáticas y grandas al kibutz. Se toparon primero con el secretario general de Misgav Am, que trató de frenarlos, y lo mataron. Lograron entrar a la guardería del lugar, tomaron de rehenes a los 7 niños y a un adulto que se hallaba con ellos, exigiendo la liberación de sus “compañeros” presos en Israel. Durante la noche mataron a uno de los niños, Eyal Gluska. Un primer intento de irrumpir al lugar fue frenado a último momento por el jefe del ejército Rafael Eitan. Durante la noche negociaron con los terroristas para poder introducir comida para los niños. A la mañana siguiente, una unidad élite de lucha anti terrorista irrumpió a la guardería y logró matar a los terroristas y rescatar a los rehenes. A todo esto se suma el constante disparo de proyectiles katiusha durante años desde Líbano a poblaciones fronterizas israelíes, tanto la ciudad de Kiriat Shmona como numerosas comunidades más pequeñas. La corrida al refugio, las noches pasadas allí durante muchos años, es un recuerdo que llevan consigo todos aquellos que crecieron cerca de la frontera con Líbano. El problema es que Líbano fue secuestrado por fuerzas radicales, la OLP primero, en los años 70 y comienzos de los 80, y luego Hezbolá, que sirve a los intereses de Irán, no a los de la población libanesa. Esa es precisamente la singular coyuntura en la que fue cometido el intento de atentado de Hezbola este lunes. Quería “vengar” la muerte de uno de sus hombres, que estaba junto a fuerzas iraníes cuando Israel atacó un envío de misiles iraníes a Hezbola hace pocos días. Pero por otro lado, no quería tirar demasiado de la cuerda, ya que Líbano se encuentra sumido en una terrible crisis económica y social, y no son pocos los ciudadanos que exigen se desarme a Hezbola, que es la fuerza mayor en el parlamento libanés, pero es más que nada una organización armada, más poderosa que la del ejército libanés. Ver a Hezbolá usando desde siempre el territorio libanés para servir a una agenda foránea, da mucha nostalgia respecto a otro nombre de lista que antes publicamos: Metula. Esta localidad israelí ubicada junto a la frontera misma con Líbano, fue durante años el símbolo de la así llamada “Buena cerca”. Cuando estalló la guerra civil en Líbano a mediados de los años 70, Israel prestó a través de ese pasaje fronterizo ayuda humanitaria a habitantes del sur libanés, tanto cristianos como chiitas. Luego también fueron entregados permisos de trabajo en Israel. El pasaje de los civiles libaneses era por la “puerta Fatma”. Esto ocurrió desde 1976 hasta mayo del 2000, al retirarse Israel del sur libanés. Hoy parece imposible volver a aquellos tiempos de cooperación. Hay que sacar a los terroristas del medio, para que la población pueda vivir con normalidad. Pero Hezbolá, violando resoluciones de la ONU, no sólo no se ubica lejos de la frontera sino que tiene emplazados sus lanzadores de misiles y depósitos de armas dentro de las aldeas civiles de todo el sur. Israel lo sabe, y tendrá un enorme desafío con el que lidiar cuando llegue el momento en que no pueda dejar de ordenar atacarlos, para impedir que con esos misiles, se dispare a territorio israelí. *Publicado el 27 de Julio de 2020 en Semanario Hebreo Jai

publicado hace 18 días

Las consecuencias del odio

El pasado 18 de julio se cumplieron exactos 26 años desde aquella fatídica mañana en Buenos Aires que un atentado terrorista sin precedentes en el continente, derrumbara el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), terminando con la vida de 85 personas entre ellos hombres, mujeres, niños, embarazadas, vidas truncadas que quedaron en pausa a manos del terrorismo. ¿Por qué es importante recordar lo ocurrido en AMIA? ¿Por qué su pedido de justicia es aún vigente tras 26 años de impunidad? Porque ese 18 de julio de 1994 fue un punto de inflexión que nos enfrentó con la cara más siniestra del terrorismo internacional y marcó para siempre al continente. Recordar es exigir justicia y la deuda que se tiene con todos los que hoy deberían estar y no están ya con nosotros. Recordar es revivir hasta dónde puede llegar el discurso de odio, el antisemitismo, la violencia. Recordar es relevar que el grupo terrorista Hezbollah - quien se adjudicó el atentado - no es una amenaza del pasado, es una amenaza del presente y de nuestro continente, y es también entender y alertar que el terrorismo y su financiamiento forman parte de un fenómeno global, donde ninguna frontera del mundo es lo suficientemente segura. Este escenario hace cada vez más imperioso que los países robustezcan todas aquellas leyes que condenan la violencia, la discriminación y el odio. Y en el caso particular de nuestro país, el fortalecimiento de la actual Ley contra la Discriminación, en toda y cada una de sus formas, y la urgencia de aprobar la Ley que condena la Incitación al odio y la violencia. Así también, nuestro país puede realizar mayores esfuerzos y declarar abiertamente a Hezbollah como un grupo terrorista de alcance internacional, tal como ya lo ha hecho Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, y en América Latina, Argentina, Colombia, Paraguay, Honduras, acción que significa un fuerte compromiso contra el terror internacional. Este tema dista mucho de estar alejado de nuestra realidad, en junio de 2019 el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) Luis Almagro, hizo historia al designar a Hezbollah como organización terrorista y reafirmar que, apoyado por Irán, dicho grupo mantiene una base de operaciones en América Latina. En la misma línea, en enero de este año, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, exhortó a los países latinoamericanos a tomar acciones más enérgicas contra el movimiento chiita Hezbollah, destacó que en los últimos meses países latinoamericanos como Argentina, Paraguay, Honduras, Guatemala, Perú y Brasil habían sancionado o detenido a militantes de Hezbollah, lo que refleja que este era un tema presente en el continente. También, es urgente hacerse cargo de los discursos y la incitación al odio, la que, en los últimos 75 años de historia, han sido precursores de delitos atroces, incluidos genocidios, atentados y violencia que resulta en asesinatos en masa en varias partes del mundo. De hecho, en junio de 2019 el propio Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres llamó a profundizar el entendimiento sobre el impacto insidioso de las expresiones de odio y a abordarlo de manera más efectiva. Sus palabras fueron categóricas “el discurso del odio es en sí mismo un ataque a la tolerancia, la inclusión, la diversidad y la esencia misma de nuestras normas y principios de derechos humanos. En general, socava la cohesión social, erosiona los valores compartidos y puede sentar las bases de la violencia, haciendo retroceder la causa de la paz, la estabilidad, el desarrollo sostenible y el cumplimiento de los derechos humanos para todos”. *Columna publicada en Cooperativa.cl, el miércoles 22 de julio de 2020.

publicado 16 Julio 2020

Humanizar el conflicto palestino-israelí en Chile

Estudié en Israel y visité constantemente zonas palestinas, lo que me llevó a tener amigos israelíes y palestinos entrañables con los que, hasta el día de hoy, mantengo contacto. En Chile tengo la suerte de contar con amigos tanto palestinos como judíos, con quienes dialogo constantemente sobre el conflicto palestino-israelí, la política chilena y otros temas. Considero que éste es un conflicto que enfrenta a dos grupos nacionales que se disputan un territorio al que ambos consideran propio y exclusivo. Con el paso del tiempo y la frustración generada por la no resolución del tema, se han ido generando y consolidado poderosas narrativas exclusivistas y maximalistas que niegan al otro, su historia y su legitimidad. De ahí esos slogans indolentes tan repetidos pero poco pensados en Chile como “Israel es un Estado ilegítimo”, “Los palestinos no existen”, “Los judíos no son un grupo nacional”, “Los palestinos deberían irse a Jordania”, “Israel no tiene derecho a existir”, “Los palestinos son unos radicales terroristas”, “Los israelíes son racistas”, entre otros comentarios que transpiran odio e intolerancia. Creo que la solución más justa es la de dos Estados independientes y viables en fronteras negociadas bilateralmente. Desde esa postura he apoyado, económica y personalmente, desde hace más de 20 años a iniciativas generadas por las sociedad civil como Shalom Ajshav, Machsom Watch, Adalah, Neve Shalom, Rabbis for Human RIghts, The Parents Circle, entre otras iniciativas que desgraciadamente no merecen el interés de judíos y palestinos chilenos. Me asumo como un mero observador distante pues este es un conflicto que sufren otras personas, palestinos e israelíes de carne y hueso, mismos a los que estas narrativas radicales les han negado la voz. Siempre hablando a nombre de ellos los políticos, académicos y figuras públicas chilenas cometen un error al abstraer al palestino e israelí y a partir de esas abstracciones, tanto apologistas como satanizantes, construir un discurso de odio y mentiras sobre otros seres humanos lo que sólo aumenta leña a un fuego que ni siquiera los quema a ellos. El nivel de violencia, descalificación y difamaciones que se registra en Chile en relación al tema palestino-israelí es algo que jamás había visto. He podido estudiar y vivir en países como Alemania, España, Turquía, Azerbaiyán e Israel y, si bien me había encontrado con comentarios desagradables, falsos e injustos sobre árabes, musulmanes, palestinos, judíos e israelíes expresados en redes sociales y medios de comunicación, el caso de Chile me parece preocupante porque el calor de las discusiones sobre el conflicto palestino-israelí, ha traspasado los límites que, en un país democrático, deben existir a la libertad de expresión. En Chile es común que políticos aparezcan en medios de comunicación difamando y realizando acusaciones en relación a los judíos y sionistas (palabra que se emplea despectivamente) con total impunidad; que “periodistas” y “analistas” lucren con el conflicto palestino-israelí empleando un discurso de odio y descalificación insultante obteniendo espacios públicos, y que académicos monopolicen los espacios universitarios desde los cuales adoctrinan a una audiencia cautiva sobre un tema complejo y humano. En el Medio Oriente se registra un proceso de larga data que ha llevado a que prácticamente no queden comunidades cristianas ni judías en la región y que las que sobreviven lo hagan en una situación precaria de sumisión y marginación. Cristianos y judíos han sido objeto de genocidios, matanzas y expulsiones masivas a lo largo del siglo XX y XXI. A lo anterior se suma un silencio y complicidad de figuras públicas chilenas identificadas con la izquierda humanista (a la cual me he adherido toda la vida) ante una Turquía que reconvierte Hagia Sophia en mezquita; una dictadura siria que ha destruido al país; un fundamentalismo iraní que ejecuta disidentes y persigue homosexuales; la desgracia de Yemen o su silencio ante la violación a los derechos humanos que se comenten en todos los países de la zona y no sólo en Palestina. ¿Por qué no hay llamadas a boicot de esos países? ¿Por qué no hay manifestaciones contundentes y constantes ante esto? ¿Por qué a estos “humanistas” les importan unos temas pero callan ante otros? Considero que el derecho a opinar libremente sobre cualquier tema debe ser acompañado de responsabilidad y obligación de comprobar aquello que se opina en la esfera pública. Los constantes comentarios de políticos así como las opiniones en redes sociales de artistas, académicos y otras figuras públicas en relación al tema palestino-israelí no sólo me parecen falsas sino también inútiles para una solución justa del conflicto entre palestinos e israelíes y parecen estar enfocadas en incitar un clima de violencia entre las comunidades palestina y judía de Chile.

publicado 09 Julio 2020

No seas tú quien borre su memoria

Para convertirla en activo hay que movilizarse a acciones concretas. ¿Cuáles? Por ejemplo, registrar en una bitácora, fotografiar un momento especial, atesorar un objeto significativo que nos haga evocar aquel sentimiento que queremos recordar. Son estos actos los que nos conducen a crear un registro tangible. Así como existe el acto de hacer memoria, existe a su vez, la posibilidad de mantenerla en la esfera privada, o bien de optar por incluirla en una mayor, es decir, la colectiva. Pero sin duda hay un imperativo de recordar frente a crímenes de la humanidad y experiencias traumáticas. Perdonar sí, pero nunca olvidar. Hoy se ha inaugurado un nuevo capítulo en la memoria colectiva de la Shoá en Chile: proyecto Abro Memoria. Dicha iniciativa tiene como fin traspasar el ámbito privado de los individuos para generar un legado colectivo de la Shoá. Abro Memoria es un llamado urgente para que nos hagamos cargo hoy de la memoria colectiva. Memoria Viva y el Archivo Judío de Chile, dos reconocidas instituciones con años de trayectoria, han unido fuerzas para desarrollar el mayor archivo digital de la Shoá en Chile a través de este proyecto. El destinatario de este llamado es claro: tú, hijo/a de sobreviviente de la Shoá, nieto/a de un refugiado, primo, sobrino o amigo de aquella persona que tuvo que soportar los horrores del nazismo y que logró llegar a Chile, la tierra que los acogió. Hoy tengo el privilegio de coordinar Abro Memoria y te llamo a ti, que lees esta columna, a participar con una búsqueda activa de material relacionado con los refugiados y sobrevivientes de la Shoá que se albergaron en nuestro país. Busca documentos, fotos, cartas, memorias, entrevistas y registros familiares de los sobrevivientes, de los períodos pre y post guerra, en cualquier formato y condición. Ese material es demasiado valioso para toda la comunidad, como para que sólo quede guardado en tu hogar. Debemos compartirlo, resguardarlo y preservarlo. Ingresa a www.abromemoria.cl y regístrate en el formulario de contacto. El material recolectado será digitalizado de acuerdo a estándares internacionales por el Archivo Judío de Chile, y pasará a formar parte del archivo de ambas organizaciones. Memoria Viva en sus 10 años de trayectoria, ha logrado entrevistar a más de 140 sobrevivientes de la Shoá en Chile, y hoy busca activar a sus hijos y nietos (llamados 2G y 3G). La misión de mantener vivo el legado de los refugiados y sobrevivientes, ha puesto a Memoria Viva como un referente en Shoá, y hoy busca complementar y profundizar el gran trabajo de registros audiovisuales que ha logrado construir. A su vez, el Archivo Judío, cuya misión es el resguardo, conservación, organización, y difusión de este gran patrimonio documental, cuenta con más de 70 mil registros institucionales y familiares que dan cuenta de la vida judía en Chile. Hasta hace un tiempo, los sobrevivientes eran nuestra principal fuente para conocer ese pasado doloroso. Con sus testimonios nos asegurábamos de que no se borrara la mancha oscura, la memoria compleja, con detalles sobre una Europa que ya no es y de sus experiencias para sobrevivir. Probablemente tú tuviste el privilegio de conocer personalmente a uno de ellos, de escuchar de primera fuente su testimonio, de ver directamente el dolor en sus ojos, pero nuestros nietos no lo tendrán. Hoy el escenario es distinto, quedan muy pocos de ellos. Hoy somos nosotros los encargados de asegurar que su memoria no se pierda en el tiempo. Cómo explica Gunter Demnig, artista alemán conocido por su proyecto “Stolpersteine” (piedras-obstáculo) como homenaje a las víctimas del nazismo (www.stolpersteine.eu/en/), “Una persona sólo es olvidada cuando su nombre es olvidado”. No seamos testigos de ese olvido. Tenemos el deber de recordar y registrar, para que las generaciones venideras no carezcan de información sobre quienes son. Sólo así sabrán dónde ir. Abro Memoria nos habla sobre nuestra trascendencia, dejar una huella imborrable, ahí, en la nube, en donde todos puedan verla, conocerla, recordarla y honrarla. Puede ser que nuestros sobrevivientes ya no estén físicamente en este mundo, pero al colaborar tú y yo, su memoria si lo estará. No seas tu quien borre su memoria.

publicado 02 Julio 2020

Sugerencia a las figuras públicas chilenas que condenan a Israel

Optamos por partir de la base de que los actores y otros personajes públicos chilenos que participaron en el reciente video de condena del “plan de anexión” de Israel, hablaron mal guiados por quienes los llenaron de información falsa, que falta a la verdad. No sería lógico suponer que están dispuestos a desprestigiarse pronunciándose sobre un tema importante, con datos totalmente distorsionados, que no reflejan la verdad. Es lamentable que repitan un libreto evidentemente dictado por quien tiene interés en distorsionar la realidad, una realidad que está claro que ellos no conocen, y sobre la que hablan tragándose lo que otros les mintieron. Salvo una excepción puntual, estos voceros no conocen la situación en el terreno ni han estado en el escenario de los hechos, lo cual no les impide manifestarse como si dominaran el tema, aunque lejos están de hacerlo. Por ende, nos permitimos sugerir que no se arriesguen a abrir juicio tan tajante, sino dominar los hechos. 1) El conocido actor Benjamín Vicuña es quien abre el video advirtiendo que el 1° de julio está por cometerse “uno de los abusos más grandes de los últimos tiempos”. ¿Se refiere a otra de tantas matanzas en Siria? ¿En Irak? ¿En Irán? Ah… no… era a la “anexión”. Dicho sea de paso, este 1° de julio no ocurre nada, pero digamos que puede que sea una mera postergación. La fecha exacta no es el punto central. 2) “Israel, desafiando las advertencias de la comunidad internacional, anexará gran parte de lo que se define como territorio palestino”, dicen quienes suceden al actor. Pues fíjense que no. Ante todo, la supuesta definición de la zona como “territorio palestino” no está basada en el Derecho Internacional. Nadie determinó que eso es territorio palestino, salvo los palestinos mismos y quienes les apoyan. Es territorio en disputa, que estuvo durante 500 años gobernado por el imperio Otomano, luego por el Mandato Británico, luego ocupado por Jordania y luego fue conquistado por Israel. De hecho, en la conferencia de San Remo, de la que se cumplieron hace poco 100 años, se determinó que ese territorio sería parte de un Estado judío. Pero más allá de este trasfondo histórico, eso de “anexará gran parte” no es cierto. En el caso de mayor alcance, Israel declararía su soberanía en los asentamientos israelíes en Cisjordania, que equivalen al 6% del territorio. El 6% evidentemente lejos está de ser “la mayor parte”. 3) “Dejando sin hogar a cientos de miles de palestinos”, dice otro de los participantes. Mentira. Aún si Israel concreta el plan de aplicar su soberanía en los asentamientos, eso no incluye en absoluto la expulsión de los palestinos. Simplemente es falso. En el Plan de Trump, en el cual se contempló precisamente el reconocimiento de la soberanía israelí en la zona, dice explícitamente que nadie deberá abandonar su casa, ni israelíes ni palestinos. 4) “Quitándoles sus tierras y tomando posesión de sus recursos naturales”, agregan. No es cierto. Falso. La aplicación de la soberanía israelí en el terreno, es parte del Plan de Trump, que por otro lado planea reconocer a un Estado palestino que cumpla ciertas condiciones, en el 70% del territorio. Sobre los recursos, lamentablemente no hay en esta zona recursos naturales de valor, salvo el agua, que escasea, y que Israel suministra en gran medida a la Autoridad Palestina. 5) “Los palestinos serán desplazados y no formarán parte de ningún estado”, dice otro participante. Los palestinos no serán desplazados a ningún lado, por lo ya dicho antes. Y el tema no es que “no formarán parte de ningún Estado”, sino que nunca formaron parte de un Estado. O sea, no existió en la historia, jamás, un Estado palestino independiente. Es más: la primera vez que pudieron gobernarse en forma autónoma, fue justamente a raíz de los acuerdos de Oslo suscriptos con Israel. Fueron esos acuerdos los que crearon la Autoridad Palestina que los gobierna hoy. Ah, además… si hubieran aceptado diversas propuestas que les fueron presentadas a lo largo de los años, inclusive antes de la creación de Israel, ya tendrían su Estado independiente. Dicho sea de paso, yo lamento que no lo tengan. Rechazar las propuestas fue nocivo para ellos y, por ende, para la opción de paz con Israel. Lamentable. 6) “Quedarán en territorios aislados es decir en un verdadero apartheid…”. La eventual declaración de soberanía israelí en los asentamientos no “aisla” a los palestinos. Tanto localidades palestinas como asentamientos israelíes, tienen en determinadas zonas un problema de continuidad territorial. Este, dicho sea de paso, es mucho más grave para los israelíes, al menos según el mapa de Trump. Unos 15 asentamientos quedarían como enclaves rodeados de territorio gobernado por los palestinos. ¿Y apartheid? La palabra es efectista y demonizadora, pero no tiene nada que ver con la realidad. La enorme mayoría de la población palestina quedaría bajo autogobierno de la Autoridad Palestina y la población judía bajo gobierno israelí. Precisamente hoy entrevisté a un ex General israelí que defiende la opción de soberanía en los asentamientos y me dijo claramente que, en su opinión, en el futuro aquellos palestinos que viven en la zona de soberanía israelí, que son la pequeña minoría, deberán recibir ciudadanía israelí. No es un plan oficial aún, pero no fue él el primero en mencionarlo. También el ex ministro de Defensa Bennett había hablado claramente en esos términos. Apartheid, el régimen de segregación racial de Sudáfrica, no tiene nada que ver con esta situación. 7) Y acá viene una de las peores mentiras, porque va acompañada de un simbolismo mal intencionado de quienes nutrieron a estas figuras públicas de información deformada. “Son más de seis millones de personas viviendo en Palestina”, dice una de las figuras. Es tan fácil inventar números confiando en que nadie revisa, ¿no? Hay aproximadamente 2.5 millones de palestinos en Cisjordania y algo menos de dos millones en la Franja de Gaza (que nada tiene que ver con el plan de soberanía). En mis cuentas, 4.5 millones no son seis. ¿Estarán agregando a los 2 millones de ciudadanos árabes de Israel, cuyo voto al parlamento israelí -al que también pueden ser electos- vale exactamente como el de un ciudadano judío? Qué mala intención… Pero lo peor no es el mero intento de deformar la realidad, sino eso de seis millones, exactamente la cantidad de judíos asesinados por los nazis en el Holocausto. ¿Habrá sido un intento de fijar en la percepción de quien mire el video la sensación de que los palestinos son víctimas de un genocidio? O sea, en este video no lo dicen explícitamente, pero como la propaganda palestina ha usado el motivo en repetidas ocasiones, reconocemos que tenemos cierta sensibilidad al respecto. 8) Ya nos hemos extendido en demasía, por lo cual optamos por resumir, sin hacer referencia a cada uno de los puntos. El video exige justicia. Nos parece bien. Yo la quiero, para todos. Por lo tanto, no quiero que la Autoridad Palestina continúe efectuando pagos a terroristas responsables de atentados, y que desde sus páginas oficiales no se elogie a los terroristas ni se incite a la violencia. Eso sería justo para ambas partes, sin envenenar la mente de nadie. “Más de 70 años de sufrimientos palestinos ha sido suficientes”, afirman casi al final. Más que cierto. Y la primera queja al respecto debe ser a sus líderes, que han rechazado una y otra vez propuestas para llegar a un acuerdo con Israel. Varias de ellas incluían la fórmula de un Estado palestino independiente. Oportunidades desperdiciadas que nada aportaron a los palestinos. En tono personal, quisiera agregar: estoy a favor de un Estado palestino independiente que viva en paz junto a Israel, y no apoyo la declaración de soberanía. Pero no por ello voy a deformar las cosas ni decir que la historia fue distinta de la que fue. De esa forma, no se defiende dignamente ninguna causa. La mejor forma de defender a los palestinos no pasa por la demonización de Israel y el invento de mentiras en su contra, sino por la condena al terrorismo y el aliento a volver a negociar. Sería lo mejor, para israelíes y palestinos. *Publicado el 30 de junio de 2020 en Semanariohebreojai.com.

publicado 26 Junio 2020

Violencia y Racismo en las calles de USA

El 25 de mayo, en Minneapolis, el afroamericano George Floyd fue asesinado por la rodilla de un policía blanco que estuvo largos minutos en su cuello hasta ahogarlo. El penoso hecho fue grabado y de ahí a las Redes Sociales. Lo que se vio llevó a muchos miles de personas a protestar en las calles del país y en otras naciones del mundo. Su muerte reavivó el problema de la tensión racial, demostrando que estaba lejos de estar solucionado y puso a Estados Unidos frente a un tema que lo ha perseguido desde su fundación como nación. No es el único país que sufrió la esclavitud, pero ha sido particularmente ineficiente en solucionar sus consecuencias, las que persisten hasta hoy con su minoría afroamericana, a diferencia de la inmigración, que en general ha sido un proceso muy exitoso, a pesar de sus altos y bajos de aceptación y rechazo. Lo que desde entonces hemos visto, ¿ha sido repetición de algo conocido o estamos en la presencia de algo nuevo? 1) Habitualmente las protestas raciales estallan periódicamente como consecuencia de abusos, muertes o de fallos que absuelven a los acusados, pero lo que se ha visto es algo nuevo. En primer lugar, su duración, ya que saqueos solían producirse como reacción espontánea en la ciudad y lugar donde se habían producido los hechos, con excepciones como el asesinato de Martin Luther King. 2) Sin embargo, lo que ahora hemos visto se ha mantenido sin pausa en las calles del país por ya dos meses, con un agregado: parece haber coordinación, apoyo político y periodístico, y un propósito que va mucho mas allá del castigo a los responsables. Lo novedad es el protagonismo de dos movimientos, Black Lives Matter y Antifa, que agrega a lo conocido (rechazo a la supremacía blanca) elementos de la política identitaria, feminismo, lucha de clases y la postulación de una transformación revolucionaria de la sociedad. 3) El tercer elemento se ha encontrado en el tipo de apoyo recibido, que parte con aplausos a la violencia en parte importante de la prensa tradicional, y no sólo en la izquierda mas radical, sino también en sectores del Partido Demócrata, además de apoyo financiero y en decisiones de empresas conocidas de revisar políticas internas y hasta discontinuar o modificar el nombre de productos. 4) La novedad también se ha expresado en la destrucción de estatuas y otros símbolos del pasado norteamericano, que incluye a conocidas figuras, expresidentes y hasta padres de la patria que han sido atacadas y derribadas. Este deseo de borrar el pasado aplicándole criterios que predominan hoy en una especie de año cero es algo que se había visto en la Revolución Cultural maoísta de China y en ISIS y el Talibán afgano, pero no en Estados Unidos y sus replicas en otros países de Occidente. 5) También se agrega las instrucciones de alcaldes a las policías de no reprimir cuyo caso más característico es Seattle, donde se ordenó el abandono de un recinto policial y la retirada de un sector de varias manzanas, para que se creara un territorio “autónomo”, a lo que se agrega la negativa y/o tardanza de varios gobernadores a llamar a la Guardia Nacional, dentro de esta división de poderes entre lo local y lo nacional, que caracteriza a USA. 6) Es llamativo también que en las manifestaciones actuales no parece predominar la minoría negra, sino principalmente estudiantes universitarios blancos y hasta se ha relegado a la pandemia del debate público. La chispa la proporcionó el asesinato, pero lo que se está viviendo en muchas ciudades, incluyendo la capital, es una indicación más de la fuerte polarización que se vive junto a una prensa militante que mas que entregar hechos, proporciona una narrativa de buenos y malos, con una visión totalmente contrapuesta en TV y Redes Sociales. Un país donde hoy no se buscan acuerdos y si mucha confrontación, pero donde al mismo tiempo no parece existir un racismo institucionalizado, décadas después de la implementación sistemática de políticas preferenciales en acceso universitario y ayuda económica a las minorías. Lo seguro es que está agitación se sostendrá hasta las elecciones presidenciales de noviembre, que serán cualquier cosa, pero no una elección más.

publicado 18 Junio 2020

Sequía y desertificación, un desafío global

El 17 de junio está definido como el Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía, dos conceptos concomitantes, que amenazan vastas áreas del mundo, generando un desafío de carácter global. La agudización de la sequía y la expansión de la desertificación son fenómenos que revelan las consecuencias de la actividad humana sin sentido de sostenibilidad, como la conversión de terrenos silvestres para la cría de ganado y la agricultura, el pastoreo sin supervisión que causa la degradación y pérdida del suelo, el uso excesivo de fertilizantes químicos y las prácticas agrícolas intensivas, que agotan la fertilidad de la tierra. Pero, además, en las últimas décadas los procesos de desertificación también se han intensificado por la crisis climática, lo que resulta en una reducción de las precipitaciones, la sequedad, las sequías recurrentes, la deshidratación de lagos y ríos. Obviamente, hay que mencionar que la crisis climática también es el resultado de la intervención humana. Según cifras de Naciones Unidas, hasta la fecha más de dos mil millones de hectáreas de tierras agrícolas fértiles se han deteriorado en forma irreversible. Al mismo tiempo, se estima que la demanda de áreas agrícolas para el cultivo de alimentos y la producción industrial alcanzará 300 millones de hectáreas adicionales para el año 2030. Más del 70% de los ecosistemas naturales se han convertido en áreas agrícolas, y este porcentaje podría alcanzar el 90% para el 2050. Entonces, ¿qué podemos hacer para cambiar esta preocupante situación? En primer lugar, consumir y producir de manera sostenible, ya que el aumento en el consumo eleva la presión para convertir más tierras en uso agrícola, a expensas de las tierras naturales, al tiempo que deteriora la condición de las tierras agrícolas existentes y las convierte en un desierto. A nivel personal, podemos reducir el consumo de productos animales, ya que la producción de carne, lácteos y huevos abarca más del 70% del área agrícola mundial, mientras que la demanda de productos animales está en aumento en todo el mundo. También podemos evitar tirar alimentos y perder alimentos en sus procesos de producción, comercialización y preparación. Según la ONU, la comida perdida equivale a alrededor de 1.400 millones de hectáreas, un área enorme que podría permanecer natural y verde. A nivel nacional, podemos preservar y proteger los sistemas naturales en los procesos de desarrollo, promover la reforestación, y mantener el equilibrio del pastoreo sostenible. Es importante que regeneremos y rehabilitemos los ecosistemas, evitando dañar la biodiversidad. Israel es uno de los únicos países del mundo que ha logrado ganarle al desierto. El desierto de Israel no solo no está creciendo, sino que se ha achicado, como resultado de la agricultura avanzada. En Israel, se ha desarrollado una amplia gama de tecnologías, la mayoría de ellas simples y económicas para la agricultura en zonas áridas y semiáridas, como el riego por goteo, el uso de agua salobre para el cultivo de verduras y más. n Israel, aproximadamente el 90% de las aguas residuales del país se purifica y se reutiliza para la agricultura. De hecho, la agricultura en Israel existe en gran medida gracias a esta agua. Las filtraciones y pérdidas en los sistemas de agua en Israel también son muy pequeñas, ahorrando dinero y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero. Al mismo tiempo, se han desarrollado métodos efectivos para la agricultura de zonas áridas y semiáridas, como asimismo variedades vegetales resistentes a la sequía. En el famoso Instituto Volcani y otros centros de investigación en Israel, actualmente hay una extensa investigación sobre agricultura resistente a la sequía y al cambio climático, y en ese contexto, por ejemplo, el Volcani ha desarrollado un método para reducir la pérdida de grano en las instalaciones de almacenamiento (silos) a solo un 0,5%, evitando los daños causados por insectos y plagas. Israel es, de hecho, un país pequeño, pero en los últimos cien años ha adquirido una experiencia considerable en la reforestación de las zonas semiáridas y la preservación de los bosques en condiciones de calor y sequía. Esta experiencia invaluable de lucha contra la desertificación y la crisis climática ha permitido a expertos israelíes conectarse con colegas en Chile, para trabajar en conjunto en aproximaciones multidisciplinarias al desafío de la desertificación. Así, en los últimos años, académicos israelíes han trabajado con las universidades de Chile, católica, Arturo Prat, Antofagasta, UCN y otras, para afrontar este desafío global. Expertos israelíes han participado en instancias como el Congreso de Futuro, exponiendo sobre las distintas políticas públicas y los desarrollos tecnológicos a favor del desarrollo sustentable y el cuidado del agua. Como principio fundamental, se han realizado seminarios sobre innovación agrícola sustentable a lo largo del país, y delegaciones público-privadas de Chile han visitado Israel para conocer de cerca el modelo hídrico y fortalecer los lazos de cooperación. También se han dictado cursos por expertos israelíes a través de la Agencia Israelí de Cooperación Internacional (MASHAV), con el propósito de trasmitir el conocimiento y las buenas practicas a las distintas regiones de Chile. Como embajada, en los últimos años hemos estado trabajando intensamente con autoridades chilenas para compartir nuestra experiencia en la gestión de recursos hídricos, con un foco especial en las zonas de sequía. Así, en este Día Mundial para Combatir la Desertificación y la Sequía, comprometemos nuestra colaboración con MOP, Comisión Nacional de Riego, Comisión de Recursos Hídricos de la Cámara de Diputados, Intendencias y alcaldías, como también con la sociedad civil, para seguir compartiendo las soluciones que Israel ha desarrollado para ganarle al desierto. Porque el planeta es de todos y debemos protegerlo juntos. Columna publicada el 16 de junio en Radio.uchile.cl.

publicado 11 Junio 2020

¿Qué rana quieres ser?

Había una vez un grupo de ranas que atravesaban juntas un bosque frondoso. Mientras caminaban conversando, dos de ellas cayeron a un pozo. Las otras ranas rodearon el agujero, y vieron cómo sus compañeras saltaban sin parar para intentar volver a la superficie. “¡No lo intenten más! ¡Van a morir! ¡Es demasiado profundo! ¡No sean pavas y dejen de saltar!”. Gritaban tanto, que al final una de las dos ranas se dio por vencida y decidió parar. Se dejó caer al suelo, y murió. Pero, la otra rana continuó saltando cada vez con más fuerza, hasta que salió a la superficie y les agradeció de todo corazón a sus amigas ranas por hacerle barra sin parar… “¡Se pasaron amigas! Sin su apoyo no lo habría logrado”. En realidad, la rana era sorda, y como sólo veía los gestos de sus compañeras, no las escuchaba, juró que la estaban alentando para seguir adelante y eso fue lo que más la motivó para seguir intentandon salir. Moraleja: una palabra de aliento tiene más poder del que imaginas. Y un comentario negativo puede terminar de hundirte. Últimamente me acordé mucho de esta fábula que alguna vez me contó mi bobe, y la busqué para compartirla en la columna editorial que todos los meses publico en Revista Velvet, donde trabajo. Una revista que es un claro ejemplo de optimismo, y que sigue adelante a pesar de que alrededor todos bajan la persiana. Los relatos construyen realidades. Para bien, y para mal (no hace falta que ahondemos en Joseph Goebbels y los efectos de su propaganda Nazi). Estamos viviendo algo que es nuevo, absolutamente desconocido y para lo que no estábamos preparados. Tenemos miedo, inseguridades, estamos nerviosos, ansiosos. Pero todos podemos elegir qué rana queremos ser. La que insiste, confía, y sigue saltando, o la que escucha lo que todos dicen, les cree, y se rinde. Ahora pensemos juntos: si la reina Esther no hubiera confiado en ella, ¿habría arriesgado su vida para salvar a su pueblo? ¿Y si Moshé no hubiera sido optimista, habríamos salido de Egipto? Porque ningún pesimista camina lo que él caminó... Si Anna Frank no hubiera creído que había futuro después de la Guerra, ¿se habría puesto a escribir un diario? Y si Teodoro Hertzl y Golda Meir no hubieran sido optimistas, ¿existiría Medinat Israel? Hoy es el Covid-19, pero si nos ponemos a bucear un poquito internamente, vamos a encontrar ejemplos cercanos de personas comunes y corrientes que eligieron ser como la rana sorda. Justo antes de la pandemia, mi hija más chica hizo su Bat Mitzva. Cuando la cambié de colegio, llamé al Mercaz para cancelar la fecha porque me habían convencido de que no iba a poder hacerlo, y no quería que eso se convirtiera en un estrés para nadie. Pero el Rabino Gustavo me llamó y me dijo que antes de rendirnos, había que intentarlo. Cuento corto (para no entrar en detalles), mi hija fue y será la primera mujer en la historia del Círculo Israelita de Santiago en oficiar sola una ceremonia de Kabalat Shabat. El Rab confió en ella. Yo confié en ella. Pero hay algo más importante, y es que ella confió en ella. Podemos quedarnos pegados todo el día viendo noticias, llenar la despensa como si la cadena de alimentos corriera riesgo de romperse, llorar sin parar y comernos todos los chocolates, o podemos pensar qué estamos aprendiendo, y cómo tenemos ganas de salir cuando podamos salir (y también comernos los chocolates). No sé si este es el mejor medio para confesar que no soy una persona observante, pero aún así creo que esta pandemia vino a enseñarnos algo y tenemos que ser capaces de abrirnos a ese aprendizaje en lugar de dedicar tanto tiempo a pensar que el mundo se va a acabar… porque además no se va a acabar. Sé que es difícil, que la información llega como spam por todos los grupos de whatsapp. Y la invitación no es salirse de los chats, ni apagar la tele o cerrar el computador. Es intentar elegir mejor los mensajes que queremos asimilar, mirar el vaso medio lleno, y tratar de encontrar lo positivo en medio de todo esto. ¿Pasamos más tiempo en familia? ¿Retomamos algún hobby? ¿Volvimos a hablar con alguien que hace mucho no hablábamos? ¿Aprendimos algo nuevo? ¿Sabemos vivir con menos? No sé ustedes. Pero mientras pueda, yo siempre seguiré saltando. Y cuando logre salir -porque estoy convencida de que lo haré- espero verlos ahí.

publicado 04 Junio 2020

“Mishnateinu”: conociendo los pilares ideológicos del Movimiento Masortí

“Nosotros desde adentro. Todo sobre ideología masortí-Mishnateinu” fue un ciclo de cuatro charlas que trataron los seis pilares del documento “Mishnateinu”, escrito el año pasado por el Movimiento Masortí. Por muchas décadas, el movimiento tuvo varios documentos y textos de pensadores, por separado, que en conjunto explicaban lo que era la ideología masortí. El año pasado, Masortí Amlat -liderado por el Rabino Jordán Raber, de la Comunidad 1870, de Lima, Perú- logró compilar todos estos documentos, que se fueron produciendo en los últimos 50 años, para tener un único texto que se llamó “Mishnateinu”, y que es una compilación de nuestros saberes, como la Mishná. Inspirados en esto, tomamos los seis pilares que contiene el “Mishnateinu” y los transformamos en cuatro charlas: la primera sobre D-s; la segunda sobre Torá, el estudio y la transmisión; la tercera con los temas de Halajá, género y el desarrollo de la ley que nos obliga como masortim a vivir el judaísmo halájico, y la última sobre el sionismo y sus desafíos futuros. Participamos en las charlas los cuatro rabanim del Círculo Israelita de Santiago, CIS, y rabinos invitados de la comunidad de Chile y de las sinagogas hermanas de México, Argentina y Brasil, de manera de tener un espectro amplio, un arcoíris de ideas y de comentarios de cómo cada uno se relaciona con ese documento. Porque lo lindo dentro de la ideología masortí es que, dentro del marco del pluralismo halájico, te permite tener diferentes visiones, puedes estar un poco más a un lado o al otro. Comenzaron el ciclo el Rabino Eduardo Waingortin, del CIS, y el Rabino Leonel Levy de Bet El México, quienes abordaron la idea de D-s, haciendo mucho hincapié en este D-s como un padre, pero también como un “amante” que nos protege, que nos cuida, que nos quiere y que -junto a nosotros, porque también es un socio- tiene un propósito, un proyecto más grande que nos transciende, que es ser sus aliados en el Tikún Olam. Ambos rabanim dijeron que muchas veces nos complicamos en teorías, en procesos y en buscar la vuelta, y nos falta lo más sencillo: no hay nada más importante en el Movimiento Masortí que el Irat Hashem, el temor reverencial de creer en D-s, en que Él nos dio este mundo y en que junto a Él tenemos una misión. En lo que respecta a la Torá y su estudio, el Rabino Fabián Skornik de Lamroth Hakol, nuestro Rabino Gustavo Kelmeszes del CIS y el Rabino Daniel Zang, de la Comunidad Israelita Sefaradí, abordaron las diferentes formas de entender la revelación, desde la idea de que D-s entregó al Pueblo Judío una Torá completa, hasta la de un pueblo que fue desarrollando -con inspiración divina- el texto, lo que no quita su divinidad ni obligatoriedad. Sin embargo, más importante que la revelación en sí, en cómo fue el acto y qué plantea la verdad científica, lo importante es el impacto de eso nuestras vidas, es cómo de este producto de la revelación se generó un texto que nos obliga a buscar un judaísmo más serio, más de futuro; que existe un pacto de esta revelación continua -o por lo menos de una interpretación continua- para que el texto permanezca vigente. Si no unimos texto con contexto, se pierde gran parte de la potencia del texto y de los objetivos del mismo. En ese sentido, el Movimiento Masortí sería como la bandera de esta continuidad de interpretaciones, como siempre hubo en el judaísmo, para mantener nuestra fe siendo relevante en los días de hoy. En la tercera charla, que dieron el Rabino Ariel Sigal del CIS y el Rabino Yonatán Szewkis de Viña del Mar, trataron todos los temas a partir de los dilemas de una comunidad judía que quiere que hombres y mujeres, al mismo tiempo, puedan rezar juntos, y cómo construir el marco comunitario para esto, las mujeres en el judaísmo, la homosexualidad y lo que dice la Halajá al respecto. Esto también tiene que ver con esta interpretación continua que mencioné antes, en que un vaad de rabanim se queda estudiando y mezclando la ciencia, la sociología y las diferentes áreas del saber, con las fuentes judías, para construir la Halajá, que es el marco que nos obliga a tener determinado comportamiento. Y por último, en la charla de sionismo se abordó cómo el Movimiento Masortí siempre fue sionista, defendiendo a Israel y al Estado de Israel como algo central en su identidad, como el lugar al que los judíos tienen que anhelar un día llegar o por lo menos aportar. Y de este lugar también impactar la identidad judía en los días de hoy. A diferencia de lo que pasa en muchos lugares -especialmente con jóvenes, que no quieren identificarse más con Israel- el Movimiento Masortí dice lo opuesto: no hay cómo ser judíos sin tener a Israel como algo central en nuestra identidad. Este ciclo tuvo como principal objetivo que las miles de familias que van a nuestras kehilot, que se emocionan, que rezan, que viven la viva judía en nuestra kehilá, entiendan el Movimiento Masortí. A través de este proyecto de vanguardia, que no existe en ningún lugar de América Latina, pudimos explicar nuestra ideología a nuestro público, para poder tener una identidad masortí mucho más fuerte, entender quiénes somos desde adentro, para así potenciar el quehacer judío de nuestra comunidad.

Traducciones

Siempre le pasaba lo mismo. Cuando alguien traducía uno de sus poemas a una lengua extranjera (al menos, de las que él conocía), sus propios versos le sonaban mejor que en el original. Por eso no le sorprendió que la versión francesa de su poema «El tiempo y la campana» le pareciera estupenda, grácil, sustanciosa. Dos años más tarde, un traductor italiano, que no sabía español, tradujo aquella versión francesa, y aunque él nunca había sido partidario de las versiones indirectas (no olvidaba, sin embargo, que muchos años atrás había conocido a través de ellas a Tolstoy, Dostoievsky y también a Confucio), disfrutó grandemente de su poema in italico modo. Transcurrieron otros tres años y un traductor inglés, que, como la mayoría de los traductores ingleses, no sabía español, se basó en la versión italiana, basada a su vez en la versión francesa. Pese a tan lejano origen, fue la que mayor placer le produjo al primigenio autor hispanoparlante. Solo le asombró un poco (en realidad, lo atribuyó a una errata de tantas) que esta nueva versión indirecta se titulara Burnt Norton y que el nombre del presunto autor fuera un tal T. S. Eliot. Sin embargo, le gustó tanto que decidió encargarse personalmente de traducirla al español.

¡Ninguna! Hojas con sabor a cola

Planta un poco de Artemisia arbotanum —también conocida como la “planta cola”— en el jardín y ya no tendrás necesidad de volver a comprar bebidas gaseosas con sabor a cola. Todo lo que tienes que hacer es arrancar unas hojas para darle sabor a bebidas frías y calientes o a ensaladas, guisos y papas fritas. La planta es una de las 250 variedades de hierbas para la cocina que exporta la firma Hishtil Nurseries, con oficinas y viveros en el centro de Israel, para su venta en supermercados y tiendas de artículos de jardinería y de bricolaje en Europa Occidental y Norteamérica. “Siempre buscamos variedades especiales por todo el mundo para darle otros sabores y aspecto al jardín y la cocina”, afirmó Ofir Elasar, director de marketing y ventas de Hishtil. De la misma familia del estragón, la planta fue descubierta por un herborista en Alemania y sólo se vendía como producto especializado. Hishtil la importó y aplicó su experiencia agronómica para cultivarla para el mercado global hace unos tres años. Y ahora es el principal vendedor. Eyal Inbar, director de exportaciones, le dijo a ISRAEL21c que la compañía vendió ya miles de plantines en todo el mundo. La planta de la cola crece bien en huertas urbanas. Cortesía de Hishtil. La planta Artemisia arbotanum crece bien en huertas urbanas. Foto: cortesía de Hishtil. “La vendemos más en el exterior que en Israel porque es bastante conocida en Europa. La demanda fue alta desde el primer día”, reveló el ejecutivo. La planta crece bien en cualquier tipo de jardín, incluyendo huertas urbanas, y tiene sabor y fragancia similares a la cola con una pequeña nota de anís.

Aumentarán los ataques cibernéticos a causa del COVID-19

Tamir Pardo advirtió que cualquier empresa que encuentre una vacuna se convertirá en blanco de ataques cibernéticos por parte de actores estatales y competidores comerciales. “El brote de coronavirus es una crisis a escala mundial en tres frentes: médico, social y financiero”, dijo el ex jefe del Mossad y actual presidente de XM Cyber Ltd., Tamir Pardo, en una entrevista con el periodista Meir Orbach, de Calcalist. “Alcanza con presenciar las manifestaciones que se están llevando a cabo aquí, en Belgrado y en muchos otros lugares del mundo para darse cuenta de que las personas están en una situación desesperada.” Las crisis de esta magnitud pueden terminar en guerras, ya sean reales o económicas, y revoluciones dentro de los países que conducen al cambio de régimen. Este no es un período simple y sólo estamos al comienzo del camino, añadió. “No creo que los países tengan los recursos para entrar en guerras completas, especialmente porque existen soluciones mucho más baratas. La ciberguerra es mucho más efectiva en estos días, a menos que la ocupación del territorio sea el objetivo final”, señaló el ex jefe de la famosa agencia de espionaje de Israel, describiendo los ciberataques como una” herramienta fantástica” si el objetivo es perturbar las economías u obtener recursos.

Inevitable que explosión de Beirut generara teorías conspiratorias que incitan al odio

“Era inevitable que la trágica explosión de nitrato de amonio en Beirut preparara el escenario para las teorías de conspiración, que generalmente emanan de extremistas de fake news o conocida incitación al odio”, declaró el Dr. Shimon Samuels, Director de Relaciones Internacionales del Centro Simón Wiesenthal, ante la tragedia ocurrida en la capital de Líbano. El Dr. Samuels denunció a un comentarista político británico por sus mensajes en contra del Estado de Israel. Aaron Bastani, anteriormente Aaron Peters por el apellido de soltera de su madre, cambió a su apellido paterno de origen iraní, al tener presuntamente una abuela judía. Bastani era un partidario de Jeremy Corbyn y presionó para que el Partido Laborista rechazara la definición de antisemitismo de la IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto). Por tanto, el Partido aceptó sólo una versión truncada. En algunos de sus mensajes más recientes en Twitter, dijo: -14 de febrero de 2020: “La fundación de Israel tuvo lugar en el contexto del racismo”, añadiendo en otra declaración: “Israel se fundó de hecho sobre el racismo, las masacres y el desplazamiento internacional de todo un pueblo…” -28 de junio de 2020: “Israel ha ocupado tres de sus países vecinos en las últimas décadas…” -El último (aparentemente eliminado a toda prisa): “Arma termobárica. Solo una Fuerza Aérea los usa así”. “Sería bueno considerar que se refería a Irán, para que Teherán atribuya indirectamente la culpa a Israel”, sugirió Samuels. “Un ‘teórico de la conspiración’ recordaría la revelación del British Telegraph de que ‘terroristas vinculados a Irán (es decir, Hezbolá) fueron capturados almacenando toneladas de materiales explosivos en las afueras de Londres en una fábrica secreta de bombas británica”. En una edición posterior, los “materiales explosivos” se identificaron como “nitrato de amonio”.

Israel probará una posible vacuna contra el coronavirus en humanos

Israel comenzará a probar una posible vacuna contra la COVID19 en humanos a partir de octubre, anunció hoy el ministro israelí de Defensa, Benny Gantz. El Instituto de Israel para la Investigación Biotecnológica, dependiente del Ministerio de Defensa, iniciará los tests con seres humanos en unos dos meses, lo que podría suponer la fase final para elaborar un potencial antídoto contra el coronavirus. “El producto está a mano”, dijo Shmuel Shapira, director general del instituto, que trabaja desde hace meses en el desarrollo de la vacuna, la cual aún debe pasar procedimientos regulatorios y los ensayos en humanos, pero aseguró que se va por el buen camino. Las pruebas se harán en coordinación con el Ministerio de Salud, “según todos los procesos requeridos” en seguridad médica, agregó Gantz, que hoy visitó el centro de investigación para conocer los últimos avances, y concretó que todo se pondrá en marcha tras el período de festividades judías que acaba a mediados de octubre. El pasado junio el centro probó con éxito la vacuna en roedores, una etapa preliminar clave para su desarrollo que puede seguir con otros animales y, por último, pasar a la experimentación con humanos, un paso final para comprobar la efectividad y posibles efectos secundarios de la vacunación. El instituto, igual que otros centros científicos israelíes y de todo el mundo, trabaja contrarreloj para hallar algún antídoto contra la COVID-19 desde el inicio de la pandemia. Todo ello se produce mientras Israel sigue en una fuerte segunda ola de coronavirus y en una situación económica frágil, lo que ha hecho crecer el malestar popular contra la gestión gubernamental.

Un viaje judaico por el mundo

“Ninguno de los dos y nadie de nuestra familia había pisado, ni siquiera de visita, un motorhome, entonces era mudarnos de una casa en que cada uno tenía su espacio, a algo desconocido, a estar 24/7 juntos, y eso en sí fue un aprendizaje para nuestra familia y para nosotros como padres. Nos enfrentamos a los miedos que nos provocaba esta aventura y tuvimos la fortaleza de dejar los miedos atrás y decir “Bueno, salgamos y hagámoslo”, porque nos podemos quedar toda la vida pensando en nuestros sueños, en las cosas que puedes hacer, y el miedo te puede dejar anclado y nunca realizarlos. Y creemos que la vida es eso, es para disfrutarla y vivir experiencias, porque al fin y al cabo, lo que nos vamos a llevar todos van a ser las experiencias”. Así relata Mariano Juchnowicz -42 años, argentino, profesión actor e instructor de artes marciales- la aventura que desde marzo de 2019 emprendió con su familia, arriba de una casa rodante, o motorhome, con el plan de recorrer todo el continente americano hasta su límite más al Norte. Casado con la chilena Geraldine Chapochnick -36 años, actriz, doula y creadora de contenido digital- y padres, ambos, de cuatro niños -Yehuda (8), Noam (7), Luba (6) y Maor (3)- decidieron dejar lo material, vendieron todo, hicieron un fondo de ahorro y con eso compraron el vehículo que sería su medio de transporte y su casa, y emprendieron el viaje. “Pensamos que lo peor que puede pasar es fracasar, que saliste y tienes que volver. Y bueno, se vuelve. La vida es así”, dice Mariano desde Barranquilla, Colombia, donde están actualmente. Partieron desde Buenos Aires rumbo a Brooklyn, Estados Unidos, con sus hijos en una motorhome, dejando casa, trabajo y todo atrás. ¿Qué los motivó a partir en esta aventura? -Nuestro objetivo inicial en el viaje era llegar hasta Alaska, y Brooklyn era una parada obligada que -de hecho- la queríamos hacer más o menos dentro de estas fechas, a mediados de agosto, porque queríamos llegar a la casa central de Jabad Lubavitch, que se encuentra ahí, en Crowheights, en la casa más conocida como “770, seven seventy”, que es la casa del Rebbe. Estábamos muy entusiasmados con realizar el primer corte de pelo que se le realiza a los niños cuando cumplen tres años, y queríamos hacerlo ahí a nuestro chiquitito, Maor, el más pequeño de todos los viajeros. Era una parada para luego continuar viaje hacia Canadá y Alaska. Pensamos en Alaska, la última punta de América, por ir hasta el punto máximo donde puedas llegar. Es el límite máximo que nos permite llegar la tierra, y es como un manera poética de decir lo que el mismo nombre de nuestro proyecto indica, “Sin fronteras”, la frontera no solamente significa una barrera entre un país y otro, o algo geográfico que nos divide, también puede ser emocional, sicológico o de límites físicos. Entonces, nos propusimos llegar hasta el último límite de nuestras propias fronteras. Esto es una búsqueda, es un viaje de experiencia. ¿Por qué nombraron a su proyecto “Judaísmo sin fronteras”? -Tenemos dos proyectos, “Judaísmo sin fronteras” (en Instagram @judaismosinfronteras) y “Familia sin fronteras” (en Instagram @familiasinfronteras), en el primero narramos el viaje desde el ojo y la perspectivas de nuestra experiencia como familia judía en la ruta, y contamos las diferentes comunidades que visitamos, judíos con los que nos encontramos, festividades que celebramos en diferentes lugares. Es una familia que está en un motorhome comiendo kasher, cuidando Shabat y haciendo Tefilá en un volcán, en una montaña, en una ciudad, en un Beit Hakneset, en un Beit Jabad, en una comunidad, solos. Pasamos Pésaj en Sao Paulo (Brasil), Shavuot en Salta (Argentina), Rosh Hashaná y Iom Kipur en Guayaquil (Ecuador), Purim en Barranquilla (Colombia), y así. Y el otro es un proyecto un poco más abierto, en que narramos el viaje desde el punto de vista de criar viajando y nuestra experiencia como familia en general, qué hacen los chicos, cómo se sienten, qué es viajar con niños, donde paseamos, qué tips de viaje para familias podemos dar, va por ahí. ¿Cómo ha sido la experiencia de vivir un judaísmo sin fronteras? -Hemos tenido oportunidad de pasar un Shabat, por ejemplo, en el Salar de Uyuni, en Bolivia, y se nos sumaron que estaban en otros motorhome, que aceptaron nuestra invitación a compartir nuestra mesa de Shabat. Muchas veces nos encontramos con personas no judías en el viaje, y esto es muy interesante, porque -como judíos- hay un estigma y hay muchos prejuicios respecto de qué es un judío y cómo son. Y este bus de 1959, viajando con esta familia “poco ortodoxa”… Nosotros somos judíos orgullosos, y ese orgullo lo reflejamos con humildad y con alegría y la gente no judía que se cruza con esta nave, y tiene la oportunidad de compartir y conocer a gente judía, se da cuenta de que todos los prejuicios y cosas que ha escuchado alguna vez se caen al piso, y que no son verdad, y eso ha sido muy positivo y enriquecedor para nosotros como familia. Hemos podido descubrir y hacernos amigos no judíos en muchos lugares. ¿Cuál es su plan de ruta? ¿Se vio éste afectado por la pandemia? -Sí, hemos tenido que tomar una pausa y nos hemos reinventado, de alguna manera, realizando actividades por Zoom, charlas y las mismas actividades que hacíamos presencialmente, en las comunidades, cuando viajábamos. Tratamos de continuar nuestro viaje. Nosotros partimos en Argentina, seguimos a Brasil, volvimos y recorrimos Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Cada país, la verdad, no ha encantado con su cultura y su gente, y más que un lugar en particular, lo que más hemos disfrutado y lo que más nos ha llenado y enriquecido ha sido la experiencia humana, el reencontrarse con la gente y darse cuenta de que es buena, es solidaria, es generosa, es abierta, que quiere vivir en un mundo de paz, con alegría.

Pacientes cardíacos no acuden a tiempo al hospital por miedo al coronavirus

Según un nuevo estudio, enfermos del corazón en Israel arriesgan sus vidas durante la pandemia al esperar demasiado tiempo antes de ir al hospital por miedo a contagiarse de COVID19. De acuerdo el cardiólogo Shlomi Matetzky, director de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Sheba, a las afueras de Tel Aviv, los pacientes cardíacos tardaron una hora más en llegar a los hospitales entre los meses de marzo y abril de 2020 que entre esos mismos meses el año 2018. Matetzky analizó 1.500 casos de 13 grandes hospitales del país para llegar a esta conclusión. “Mi principal hallazgo es que los pacientes llegan una hora más tarde y esta hora, que he llamado ‘la hora dorada’, es la que importa a la hora de salvar vidas”, explicó el médico. Matetzky insistió en que, durante décadas, han estado pidiendo encarecidamente a los pacientes cardíacos llegar antes, ya que, en ese lapso, es cuando se ven casos de muerte súbita y es en esta hora en la que tienen oportunidad de salvar a los pacientes. “La gente está dudando a la hora de venir a los hospitales y ese es un gran error”, señaló, porque arriesgan a que su corazón esté sometido a más daño y sea más probable que sufra insuficiencia cardíaca. “Entendemos que esto sucede porque se escucha todo el tiempo que hay pacientes de coronavirus en el hospital y tienen miedo”, añadió. “Pero el miedo al coronavirus no implica ser negligentes con la salud”. Muchos médicos israelíes advirtieron que el impacto del virus en el funcionamiento hospitalario seguramente causaría más muertes que la propia pandemia. Los retrasos en la atención, según Matetzky, probablemente hayan afectado a la salud de los pacientes. Dijo el médico que, comparado con 2018, ha habido un 60% de aumento en los pacientes cardíacos que llegaron a situaciones “clínicas sin retorno”, situaciones como la muerte, insuficiencia cardíaca o arritmia ventricular. Sin embargo, su investigación también descubrió que ha habido un 12% más de pacientes con ataque cardíaco llegando a los hospitales israelíes comparado con 2018. Y que la explicación a este aumento es que tiempos de crisis suelen provocar más ataques cardíacos. “Sospecho que los números son mayores, aunque no se han hecho estudios todavía, y que muchos han muerto en casa”, lamentó el médico, quien insistió en que el mensaje es no descuidar la salud ni los chequeos rutinarios por miedo al contagio.

Vacuna contra COVID19 es eficaz en animales

El Instituto Israelí de Investigación Biológica (IIBR, por sus siglas en inglés) aparentemente ha probado que su vacuna es eficaz en no humanos, según una filtración a una cadena de televisión israelí. El laboratorio, dependiente de la Oficina del Primer Ministro y conocido por su secretismo, parece haber progresado en la consecución de una vacuna contra el coronavirus, pero se desconoce si lo será también en humanos, según informó el noticiero del canal 12. El informativo decía que la vacuna en proceso de pruebas ha sido experimentada en animales con un 100% de éxito y la equiparaba con la que se está elaborando en Estados Unidos por la compañía biotecnológica Moderna. El informe también decía que, al contrario que otros protocolos internacionales, la vacuna israelí, cuando esté lista, será usada primero con ciudadanos del país y después exportada. Los científicos del laboratorio esperan que proteja de la enfermedad con una sola dosis. Y si bien no han comenzado las pruebas con humanos, el IIBR ya se está preparando para fabricar de 10 a 15 millones de dosis. Avances anteriores No es la primera vez que los avances de este laboratorio son filtrados a la prensa desde el comienzo de la pandemia en Israel, a mediados de marzo, y, con ellos, las advertencias del Ministerio de Defensa de controlar las expectativas. El mes pasado el IIBR anunció éxito en las pruebas de la vacuna con roedores y también ha dicho que espera tener la vacuna terminada en un año o antes. Ese estudio se publicó en en el sitio bioRxiv y decía que los resultados en hamsters era “una rápida y potente neutralización de los anticuerpos contra SARS-CoV-2”, el virus que causa el coronavirus. En el mes de mayo el mismo instituto confirmó haber aislado el anticuerpo que se cree que puede ser utilizado para desarrollar tratamientos contra el virus, no una vacuna, sino medicamentos para quien ya haya contraído la enfermedad.

The People v. O.J. Simpson

Ryan Murphy es un creador de contenido audiovisual tan prolífico como irregular. Lo defino en esos términos y no como “cineasta” o “guionista”, ya que ha oficiado de productor, guionista y director, tanto en películas como en series. Y uso esos adjetivos porque ha creado tantas de éstas que, evidentemente, no todas pueden ser igual de buenas (menos cuando las alarga tanto). Dentro de su trabajo en series para la televisión (o plataformas de streaming) se cuentan Nip/Tuck y Glee, además de las recientes Hollywood y The Politician, ambas disponibles en Netflix. La recomendación de esta semana también está en Netflix y se basa en una historia real, algo que se conecta con estos tiempos convulsos en los que vivimos, con una realidad que parece estar narrándose con los códigos propios de las series. Incluso, hay quienes dicen (haciendo una broma que no deja de tener sentido) que la última temporada de “Chile” terminó con el Congreso aprobando el retiro del 10%, dándole el segundo golpe de gracia a la dictadura (siendo el primero el acuerdo para el plebiscito); y que la nueva temporada está empezando ahora, con el resurgimiento del conflicto en la Araucanía. El caso de OJ Simpson remeció Estados Unidos a mediados de los noventas. Una estrella del fútbol americano estaba siendo acusada de haber asesinado a su esposa y un presunto amante y, al verse acorralado, en lugar de entregarse decide huir, protagonizando una persecución en auto que fue televisada y transmitida en vivo y en directo. El caso adquirió aun mayor notoriedad por el prestigio del grupo de abogados que contrató Simpson; porque la fiscalía cometió errores que, hasta la fecha, son recordados y ridiculizados, y, especialmente, porque fue un caso en que el componente social pesó tanto o más que el análisis jurídico y que la evidencia fáctica, patentizando la polarización que existe en la sociedad estadounidense en materias raciales, algo que sigue resonando hasta estos días. “The People v. O.J. Simpson: American Crime Story” cuenta todo esto con especial detalle y está estructurada como un courtroom drama, incorporando las particularidades del sistema penal estadounidense a la historia, incluido el rol crucial que desempeñó el jurado y su conformación. El caso de O.J. Simpson ocupa la primera temporada, de 10 capítulos, de la serie antológica “American Crime Story”. Cada temporada relata un crimen distinto que remeció a Estados Unidos y, hasta el momento, sólo se han estrenado dos (la segunda, centrada en el asesinato de Gianni Versace, es excesivamente sádica y demasiado sórdida para mi gusto). El elenco es de lujo (John Travolta, David Shwimmer, Sarah Paulson, Courtney B. Vance, entre otros) y, a título personal, mi única crítica sería que el personaje de O.J. Simpson (interpretado por Cuba Gooding Jr.) es bastante menos carismático y encantador que su homólogo real. Esa gracia que tenía O.J. Simpson, esa sonrisa perfecta, que dificultaba aún más imaginarlo siendo capaz de cometer una atrocidad como la que se le imputaba, coronaba todos los elementos, matices y contradicciones que configuraron el que es, quizás, el caso penal más emblemático del siglo XX.

Dos expertos comunitarios en la comisión para la vacuna COVID19

A toda máquina trabaja el Comité Científico Asesor para la Estrategia Nacional de Vacunas COVID19, creado por el Gobierno de Chile y liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que tiene como tarea investigar, analizar y recomendar cuales vacunas contra el Corona Virus serán ensayadas en Chile. Luego, la decisión de cual vacuna será adquirida y distribuida para aplicar a la población del país, lo define finalmente el Ministerio de Salud basándose obviamente en las recomendaciones de este comité. Tal como se señala en el sitio web del ministerio, este comité responde a la estrategia que “busca garantizar el suministro oportuno y equitativo de una vacuna segura y efectiva para el COVID19 mediante la colaboración internacional en ensayos clínicos, gracias al talento, la capacidad y experiencia de nuestra comunidad científica en la realización de este tipo de pruebas”. Pero, ¿cómo está trabajando este comité? ¿Qué vacunas están evaluando y qué características son las que se buscan en ellas? ¿Y cuáles son las etapas que debe cumplir el análisis que realizan, hasta llegar a la vacunación masiva contra el COVID19 en Chile? Conversamos con dos de los expertos que integran esta comisión -que además son renombrados investigadores y profesionales comunitarios- el Doctor en Bioquímica Mario Rosemblatt, y el Ingeniero y MBA David Farcas, sobre su labor y expectativas respecto de este proceso. “Lo que interesa evaluar es la capacidad de estas vacunas de generar memoria inmunológica, lo que es muy importante” El Doctor Mario Rosemblatt es Bioquímico de la Universidad de Chile, PhD en Wayne State University y Post Doctorado de la Universidad de Harvard. Trabaja en esta especialidad desde 1972, específicamente en el área de la inmunología. Es fundador y Director Ejecutivo de la Fundación Ciencia y Vida, y profesor de inmunología de la Universidad de Chile y de la Universidad San Sebastián. ¿En qué momento y en qué contexto lo contactaron para sumarse a la comisión que está investigando las vacunas para el COVID19? -Eso es para mí un enigma, pero en algún momento me llamó el Ministro de Ciencias, Andrés Couve, a quien conozco hace muchos años porque somos colegas, trabajamos en un área similar, él también es biólogo. Me contactó para pedirme que pasara a formar parte de este comité y yo acepté con mucho gusto. Eso fue a principios de junio, aproximadamente. ¿Cuál fue la misión que le encomendó el ministro al integrarse a este comité? -La misión del comité, no es la mía personal, es revisar las distintas opciones de vacunas que hay en estos momentos en oferta para que Chile pueda acceder, analizarlas desde el punto de vista científico técnico e informar al Gobierno acerca de lo que este comité piensa que serían las opciones de vacunas para la población. Este es un comité interministerial, presidido por el Presidente de la República, donde están el Ministerio de Ciencias, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Entonces, nosotros les vamos a entregar -todavía no hemos llegado a ninguna conclusión, estamos en el período de estudio pero vamos avanzando rápidamente- los resultados de lo que nosotros creemos son las mejores opciones de vacunas para este virus. Han circulado informaciones que dan cuenta de que ya va a comenzar una fase de prueba de una vacuna. -Sí, pero eso no pasó por el comité, pasó indirectamente si tú quieres, lo hemos conversado y discutido, pero este es un convenio que firmó la Pontificia Universidad Católica, PUC, con la empresa China Sinovac, para probar la vacuna que ellos están produciendo. ¿Cuál ha sido la metodología de trabajo del comité? ¿Cómo, por ejemplo, han seleccionado las vacunas de las que han investigado y qué características han tenido en consideración? -Bueno, hay mucha información a nivel de las revistas científicas acerca de las distintas vacunas que se están desarrollando en el mundo, algunas han llegado a los períodos más avanzados de ensayo. De manera que uno se informa más que nada a través de la literatura científica, y posteriormente se hace contacto con los directivos de las distintas empresas que están desarrollando las vacunas, ya sea directamente a través de integrantes de este comité o a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, de los embajadores, quienes en muchos casos han hecho gestiones directas para poner en contacto a los desarrolladores de vacunas con nuestro comité. Y nos juntamos con ellos, a través de Zoom, todas las semanas tenemos dos, tres reuniones con distintas empresas que están desarrollando vacunas, y nos cuentan en qué están, cómo se está avanzando con el desarrollo, si hay que entregar más información se firma un convenio de confidencialidad entre nuestro consejo y la empresa, de manera de tener la información científica a mano para poder tomar decisiones. Son muchas las empresas con las que hemos conversado, pero estamos conversando que -por las capacidades que tiene Chile- si vamos a evaluar algunas vacunas, van a ser unas tres o cuatro. Hay que pensar que cada ensayo de Fase Tres de la vacuna, con voluntarios, necesita alrededor de tres mil personas y toda una infraestructura hospitalaria, vacunatorios, enfermeras, en fin, y no tenemos la capacidad para más que eso. Algunas vacunas no vamos a tener que ensayarlas, se están ensayando en Inglaterra y Brasil, y algunas empresas norteamericanas están ensayando en Estados Unidos, y esos resultados van a ser comunicados en la literatura científica, entonces vamos a tener información de cómo han resultado los ensayos. ¿Qué es lo que se evalúa de la vacuna en la fase de ensayo? -Lo que se evalúa es la efectividad de la vacuna de poder producir anticuerpos contra el virus, que los anticuerpos neutralicen al virus y que además se produzca inmunidad celular. Los voluntarios van a ser evaluados por aproximadamente un año, entonces -en todo ese tiempo- lo que interesa evaluar es la capacidad de estas vacunas de generar memoria inmunológica, lo que es muy importante. ¿A qué se refiere con memoria inmunológica? -El sistema inmune tiene memoria, esta memoria consiste en que -cuando nos encontramos con un patógeno o cuando nos vacunan- el sistema inmune reconoce al patógeno, no solo se generan células que van a ir a eliminar el patógeno pero también se generan células que recuerdan al patógeno durante un largo tiempo, algunas durante toda la vida. Por ejemplo, la vacuna contra el sarampión se usa una vez y quedas protegido para toda la vida. Lo mismo la vacuna contra la tuberculosis. Y eso sucede porque hay células que recuerdan al patógeno y cuando se encuentran con él por segunda vez, reaccionan rápidamente y lo eliminan. ¿Qué viene después de la fase tres, si alguna de la vacuna tiene buenos resultados? -Si la vacuna resulta efectiva y no tiene efectos secundarios, se empieza a vacunar a la gente, se empieza a inmunizar a las poblaciones más vulnerables, partiendo por el personal de salud -que son los que están más expuestos- y luego los adultos mayores y personas que tienen alguna condición de salud que puede agravarse con el virus, como obesidad, hipertensión o diabetes. No se necesita llegar al universo total de la población, por ejemplo en el caso de la vacuna china se están garantizando 10 millones de dosis. Si tú vacunas a esa cantidad de personas, vas a tener la inmunidad de rebaño, que hace que como hay una población que está inmune, es más difícil para el virus poder actuar, y si alguien se infecta, probablemente las personas que están alrededor estén inmunes. ¿Cómo ha sido la experiencia de participar en este comité, en términos profesionales y personales? -Primero que todo, he tenido oportunidad de conocer nuevos colegas y he aprendido montones sobre cómo funciona el mundo de las vacunas, que no era mi expertise, yo he trabajado toda mi vida haciendo investigación en inmunología más básica, más fundamental, acerca de cómo funciona el sistema inmune. Me ha servido más que nada como una experiencia y un aprendizaje, conocer a estos colegas y ver como funciona el mundo de las vacunas. “La meta es muy pragmática: que tengamos vacuna para todos los chilenos” El padre de David Farcas fundó, a fines de los años ’70 y junto a tres socios, la empresa Centrovet, siendo Químico Farmacéutico y Bioquímico. David, por su parte, es Ingeniero Industrial y estudió negocios. “Un perfil poco común en la industria de salud”, según comenta. “Nosotros creamos una empresa farmacéutica dedicada a la salud animal y, aproximadamente, en el 2005, hicimos una apuesta muy importante: hacer que la investigación y desarrollo (I&D) fuera el corazón de la empresa, no un departamento. Eso nos permitió -después de mucho tiempo y varios fracasos- pasar a ser uno de los principales proveedores de fármacos y vacunas para salmones, aves y cerdos en el país. Hoy, en Centrovet trabajan en total 400 personales, 60 de los cuales trabajan en I&D, y competimos con las principales empresas farmacéuticas mundiales”. ¿Cómo te contactaron para ser parte del Comité de Asesores Científicos para la búsqueda de una vacuna COVID19? -Me llamó el ministro Andrés Couve porque un amigo en común le comentó que nosotros éramos de los qué más experiencia práctica podríamos tener en el negocio de vacunas. En Chile hay muy buenos laboratorios que producen fármacos, pero somos muy pocos los que estamos en el negocio de las vacunas. ¿Cuál es la labor de este comité y en qué ha consistido tu participación en específico? -La tarea es identificar y evaluar opciones promisorias de vacunas en desarrollo a nivel internacional, y establecer alianzas para realizar ensayos clínicos en Chile, y al mismo tiempo lograr condiciones de suministro preferente en las vacunas para el país. El Comité de Vacunas COVID19 es un órgano asesor de los ministerios de Ciencias y Salud, no tomamos decisiones. El equipo está formado por los principales investigadores en vacunas a nivel nacional, y mi rol principal ha sido de coordinador de la agenda de trabajo. Además, trato de traer pragmatismo a las conversaciones, con la idea que las transformarlas lo más rápido posible potenciales acuerdos y en planes de acción. La meta es muy pragmática: que tengamos vacuna para todos los chilenos. Según se lee en la prensa, ya se hizo una selección de vacunas a probar, ¿bajo qué criterios se hizo esta elección? -Los criterios son muy pragmáticos, de priorización, con un énfasis en los aspectos técnicos. Primero, que sea segura y efectiva; para eso vemos la información de quien la produce, qué tipo de vacuna es, cual fue la tecnología usada, quien la produce, y los resultados de los estudios que han hecho de la vacuna candidato. También es muy importante entender qué gana nuestro país y nuestra población, y -lo que más le importa a las personas- cuándo estarán las dosis, en qué plazos y con qué costos. Queremos tener, idealmente, cuatro muy buenas vacunas para los chilenos. ¿Qué tan optimista eres respecto de que se pueda encontrar una vacuna efectiva contra este virus? Y si se encuentra, ¿cuál es el protocolo que se va a seguir desde el hallazgo hasta que se pueda usar en la población en Chile? -Esa es la mejor pregunta. Yo personalmente soy muy optimista en todo en mi vida. Hay que entender que, en general, una vacuna demora cinco años en ser desarrollada, y muchas veces los desarrollos se caen. La tasa de éxito es más o menos 20%, o sea 1 de cada 5 vacunas que se desarrollan tiene éxito. Es protocolo es lograr demostrar que sean seguras y efectivas para prevenir las infecciones COVID. La primera etapa va a ser buscar voluntarios entre los trabajadores de la salud, y la prueba debería demorar en su primera etapa seis meses. Soy optimista, y estamos trabajando con mucha presión para que nos vaya bien. Es posible que nos demoremos más, pero vamos a logarlo.

Nuevos artículos de investigación sobre la comunidad judía de Chile

La organización AMILAT, Asociación Israelí de Investigadores de Judaísmo Latinoamericano, que comenzó sus actividades en Jerusalem hace 45 años, anuncia que ha subido a internet su nuevo sitio: https://amilat.online/. En el mismo se han incluido todos los volúmenes de “Judaica Latinoamericana”, con acceso libre y gratuito a cada uno de sus artículos. La colección Judaica Latinoamericana presenta trabajos científicos de los ámbitos de estudios históricos, sociales y literarios, que fueron presentados en las sesiones sobre América Latina en el Congreso Mundial de Estudios Judaicos realizado en Jerusalem. Estas sesiones se vienen realizando, por iniciativa y con la organización de AMILAT, desde 1984. El estudio y la investigación de la vida judía en Chile están presentes entre los cerca de 200 artículos publicados hasta ahora en los ocho tomos publicados de Judaica Latinoamericana y en el noveno que está en edición. Esta publicación incluye 16 artículos científicos que se refieren a la comunidad judía de Chile. Esta prolífera producción de trabajos de investigación es el resultado del trabajo académico a lo largo de los años de cinco investigadores chilenos y cuatro investigadores israelíes (algunos de origen chileno), entre los cuales se puede mencionar al Dr. Moshé Nes-El Arueste. Z.L, a cuya memoria se dedicó el tomo VIII. Estos trabajos abordan una amplia gama de temas sobre la vida judía en América Latina: Inmigración, Organización comunitaria, Educación judía, Identidad, Sionismo, Estudios de género, Relaciones con el gobierno y con la sociedad no judía, Antisemitismo, Literatura y Creación cultural. En la siguiente entrevista, realizada en la radio israelí en español KAN 11, hay una descripción detallada de las actividades de AMILAT: https://www.kan.org.il/Podcast/item.aspx?pid=17222. Para más información sobre las actividades de Amilat y publicaciones, por favor escribir al correo electrónico amilat.info@gmail.com.

La primera despachadora de Hatzalah

“Siempre me interesó el área de la salud. Yo era la que curaba heridas desde chica”, dice Elizabeth Guendelman, Arsenalera Quirúrgica, casada, mamá de cinco hijos y parte de la Comunidad de Aish Hatorah y primera despachadora de Hatzalah en Chile. Es parte de organización de primeros auxilios desde su llegada al país, y en esta entrevista nos cuenta cómo ha sido esta experiencia. ¿Desde cuándo eres parte de Hatzalah? -El 2016, Roberto Gorodischer me contó que Shmuel Shajer quería traer Hatzalah a Chile. Me entusiasmé inmediatamente, ¡era mi sueño! Me explicaron que no se iban a tener rescatistas mujeres pero que existía la posibilidad de ser parte de la Central de Despacho (donde se reciben las llamadas y se despacha a los rescatistas). Así comenzamos un periodo de marcha blanca en el que los tres éramos despachadores y ellos dos eran, a la vez, rescatistas, de un total de ocho. ¿Qué trabajo es el que realiza un despachador? ¿Funciona por turnos? ¿Dónde realizas este trabajo físicamente? -Un despachador se encarga de recibir la llamada, categorizarla, tomando los datos del paciente y su ubicación, asegurándonos que la escena es segura para los rescatistas. También debemos determinar el nivel de conciencia de la persona, si es que respira, indagar sobre la posibilidad de contagio COVID19 y enfermedades de base. Además, preguntamos sobre seguros médicos o convenios hospitalarios, si se necesita ambulancia u otros servicios de emergencia. A la vez, podemos dar las primeras indicaciones, como por ejemplo RCP, detención de hemorragias, etc. Hoy somos tres despachadoras activas y una que está con post natal. En general, estamos conectadas 24/7. Cada despachadora trabaja con dos celulares para poder recibir la llamada en uno y despachar con el otro. Trabajamos full en equipo, ya que durante las llamadas tenemos que estar como un pulpo (usando las manos que no tenemos). Nos apoyamos 100% en cada emergencia. Por ahora no existe una central de despacho, cada una atiende desde el lugar en el que se encuentre. A través de nuestra campaña de fundraising (para ampliación del perímetro y capacitación de nuevos rescatistas y despachadoras), el 2 de agosto comenzamos un curso de formación de radio-operadores y telefonistas de emergencia, dictado por el Colegio Americano de Cirujanos. Se incorporaron cinco nuevas despachadoras, y esperamos a 15 nuevos rescatistas. De esta forma, en el futuro podremos llegar a más lugares y tendremos la posibilidad de hacer turnos. ¿Cómo te tuviste que capacitar para realizar este trabajo? -Cuando partí, la base que me dieron los estudios de Arsenalería Quirúrgica fueron fundamentales. De todas maneras, el mayor aprendizaje fue sobre la marcha. El 2018 se incorporaron dos despachadoras, Ivonne B. y Galia R. Este año se incorporó Taly L. De esta forma, Roberto y Shmuel quedaron liberados de la central de despacho y pudieron dedicarse exclusivamente al rescate. La capacitación continua es muy importante para nosotros, por lo que -el 2018- las despachadoras nos incorporamos a el entrenamiento de primeros auxilios que se dictaba en el curso de formación de siete nuevos rescatistas. Luego participamos en “Los primeros siete minutos”, impartida por Maguén Adom Israel (MDA), y distintas capacitaciones de médicos de la comunidad sobre temas actuales, como COVID19 y primeros auxilios psicológicos. También hacemos reuniones en las que revisamos los casos y procedimientos para ir mejorando como equipo, asesorados siempre por nuestro Director Médico. ¿Y cómo ha sido esta experiencia hasta ahora? ¿Cómo te sientes siendo la primera mujer en el rol de despachadora? -La experiencia ha sido increÍble. Por momentos muy intensa y a veces complicada, ya que en muchas ocasiones conocemos al paciente. Es difícil mantenerse al margen emocionalmente, por tratarse de una comunidad tan pequeña. Me siento muy afortunada de haber tenido la posibilidad de integrarme al grupo desde sus comienzos y ser testigo de cómo hemos ido avanzando responsablemente, buscando profesionalizarnos cada día. Es un tremendo orgullo ser parte de Hatzalah, un equipo que trabaja completamente comprometido en ayudar a otros de forma desinteresada, aunque esto implique salir de la casa a cualquier hora, en cualquier situación, ya sea Shabat, reuniones familiares, etc. Haber sido la primera mujer en entrar a un equipo de puros hombres fue un desafío, pero rápidamente me sentí acogida y respetada. Me siento conmovida y entusiasmada por formar parte de algo tan trascendente. Espero que otras mujeres se animen a entregar parte de su tiempo a ayudar a los demás y, por qué no, en un futuro formar el primer equipo femenino de rescatistas en Chile. Quiero aprovechar de agradecer especialmente a Ivonne, Galia y Taly por hacer posible el trabajo de todos los dias; la Central de Despacho funciona gracias al trabajo en equipo, no sólo una persona. Hoy en día en que muchos se enfocan en los aspectos negativos de la sociedad, ser testigo de la entrega, la bondad, el compromiso y el cariño que cada integrante de Hatzalah aporta en cada atención me da esperanzas de que cada uno de nosotros puede ser un agente de cambio y aportar con un granito de arena para hacer un mundo mejor.

Recordando a nuestro querido Yaacov Hasson, Z.L.

El pasado 24 de julio se cumplieron 30 años de un trágico y terrible acontecimiento. Luego de su habitual jornada de trabajo como representante de la Anti-Defamation League para el Cono Sur, en Lima, Perú, Yaacov Hasson, Z.L., a pocos metros de su casa, fue sorprendido por un violento acto antisemita que cambiaría el curso de su vida y la de sus seres queridos. Luego de un lento y complejo proceso de rehabilitación, arribó a Chile junto a su querida esposa Raquel, para continuar construyendo un legado de valores humanos, de memoria y judaísmo desde la presidencia de la comunidad judía y otras instancias comunitarias, convirtiendo aquel trágico episodio en un aliciente de compromiso y valor hasta el día de su partida, en abril de 2000. Por ello, hoy, cuando observamos brotes y actos antisemitas que vulneran y amenazan las vidas de nuestros hermanos judíos en Israel y el mundo entero, resulta imprescindible destacar la resiliencia, el coraje y la congruencia de líderes como Yaacov, que nos convoquen, que nos inspiren y que nos permitan entender, tal y como señaló en sus últimas palabras al término de su gestión, que “un judaísmo sin mensajeros no tiene futuro” i y que nadie puede ni debe sustraerse de esta labor. Porque, en definitiva, “hay, no olvidemos, la conciencia que podemos hacer muchas cosas más, porque creemos que son muchas cosas más las imposibles” ii. Hoy, en recuerdo de aquel episodio y sus secuelas y de una vida virtuosa dedicada al judaísmo y a Israel, queremos rendir un tributo a nuestro querido Yaacov, contar su historia de compromiso comunitario y, con su ejemplo, inspirar a las nuevas generaciones de jóvenes judíos a consolidar su fe, su tradición y su fuerza moral - hija de la justicia y de nuestras conciencias iii - en un mundo que progresivamente se repliega en sus fronteras, afligido y desconcertado ante este nuevo escenario de fragilidad compartida. Te fuiste, descendiendo en la planicie, con coraje en las ideas, con gaviotas que se alejan, con un alba inesperado, que nos espera más allá iv. Con ese haz de esperanza, hoy, simplemente queremos decirte gracias. Gracias por tu legado, por tu fe y, sobre todo, por tu compromiso con el pueblo judío, sus raíces, sus frutos y sus flores. Yehi Zijrono Li Brajá. ______________________ i Informe de gestión comunitaria. Yaacov Hasson z´l´, abril, 2000, p. 1. ii Ibíd., p. 27. iii Ibíd., p. 27. iv Extracto del poema “Adios”, del libro “Canto a mi Prójimo”. Yaacov Hasson z´l´, 1985, Lima, Perú

Aprendiendo a rezar en casa VI

El tercer párrafo del Shemá Israel recibe el nombre de “Parashat Tzitzit” y contiene la indicación de colocar tzitzit en los cuatro extremos de una prenda rectangular. En cada esquina se insertan cuatro hilos, uno de los cuales es más largo y se enrosca alrededor de los demás dando 7, 8, 11 y 13 vueltas respectivamente (39 vueltas en total), separadas entre sí por cinco nudos dobles. Aunque el color del tzitzit debe ser tjelet (en hebreo moderno tjelet es celeste) se suele usar fibra sin teñir pues se desconoce la tintura correcta. Los simbolismos del talit, prenda rectangular que sostiene los tzitzit en sus cuatro esquinas, son variados. En principio, el judío se envuelve en el talit como quien se envuelve en las mitzvot, en la pertenencia al pueblo judío, en su identidad. El talit viene a ser un abrigo que nos protege del frío existencial, de la falta de sentido. Si bien lo más vistoso del talit es el paño, que puede ser tan ornamentado como se desee, lo que lo define como tal son solamente los tzitzit de sus esquinas. Esto nos recuerda que lo esencial no siempre es lo más aparente, bello o llamativo, a veces hay que buscar en los detalles, en lo menos notable para hallar la esencia de las cosas. Tjelet es un color azul cielo: un recordatorio constante de que así como D-s nos tiene en cuenta, también nosotros debemos tener en cuenta a D-s. Los simbolismos de la cantidad de vueltas y nudos también son variados: una explicación dice que las 39 vueltas representan el valor numérico de las dos últimas palabras del Shemá: Adon-ai Ejad: D-s es uno. Muchos creen que la obligatoriedad de envolverse en los tzitzit (lehitatef batzitzit) incumbe solo a los hombres. Sin embargo, en su artículo “On the Ordination of Women as Rabbis”, el rabino Joel Roth explica que exégetas medievales han discutido en profundidad acerca de si las mujeres pueden o deben cumplir esta y otras mitzvot ligadas a un tiempo específico y de qué manera. El Ravad (1125-1198) es la autoridad más estricta al respecto y prohíbe a las mujeres el cumplimiento de todas las mitzvot, salvo eventualmente sentarse en la Sucá. Menos estricto es Maimónides (1138-1204) quien permite a las mujeres colocarse el talit si lo desean, pero sin recitar la bendición correspondiente. Mientras Rashi (1035-1104) coincide con Maimónides, su nieto Rabeinu Tam (1100-1171) permite a las mujeres cubrirse con el talit y decir la bendición. Por su parte, Rashba (1235-1310) también autoriza el recitado de la brajá cuando la mujer decide colocarse talit, basándose en el antecedente de Mijal bat Shaúl que se ponía tefilín con la anuencia de los sabios de su generación, explicando que si lo hacía, obviamente decía la brajá. Josef Caro (1488-1575), autor del Shulján Aruj, coincide con Maimónides en que las mujeres pueden usar talit si lo desean, pero no decir la brajá de “lehitatef batzitzit”, mientras que Moshé Isserles (1525-1572) permite que se coloquen el talit diciendo la brajá correspondiente. Es interesante notar que el punto de la discusión no es si las mujeres pueden usar talit o no. La pregunta que discuten los sabios es si pueden decir la brajá cuando se colocan el talit. Rabbi Abraham ben Hayyim Ha-levi Gumbiner (1637-1683) nos ofrece una pista para entender la relación de las mujeres con la observancia de las mitzvot en general: “Las mujeres están exentas de contar el Ómer pues es una mitzvá positiva ligada a un tiempo determinado. Sin embargo, ya la han hecho obligatoria por haber decidido voluntariamente observarla”. Un ejemplo conocido de una mitzvá opcional que se convierte en obligatoria debido a la costumbre de cumplirla es la tefilá de Arvit. Según el Talmud, solo Shajarit y Minjá, las oraciones de la mañana y de la tarde, son obligatorias. Arvit, la tefilá de la noche, era optativa pues no reemplaza a ningún sacrificio del Templo. Pero los judíos la adoptaron en sus prácticas diarias y por eso en la actualidad tiene la misma obligatoriedad de las otras dos (el único resabio de su origen no normativo es que no tiene relectura de la Amidá). Así, las mujeres, aun sin estar obligadas a cumplir ciertas mitzvot, pueden voluntariamente asumir su cumplimiento y eso las obliga de manera similar a los hombres, debiendo recitar la brajá correspondiente. Comparten esta idea Rabi Shimshon bar Zadok (1215-1293) e Isaac ben Abraham Di Molina (fallecido alrededor de 1580). Basándose en estas y otras evidencias, el Movimiento Masortí autoriza a las mujeres que así lo deseen, a asumir la obligatoriedad de las mitzvot. Con esto en mente podemos volver al texto del tercer párrafo del Shemá Israel. Al hablar de los tzitzit dice: “Ureitem otó uzjartem et kol mitzvot Adon-ai vaasitem otam”: Y cuando los vean (los tzitzit) recordarán todas las mitzvot de D´s y las cumplirán”. Esta es la clave de la transmisión del judaísmo: lo que uno ve, luego lo recuerda y finalmente lo hace. Si los niños ven a sus mayores cumpliendo mitzvot, lo recordarán cuando sean grandes y serán capaces de cumplir también ellos, garantizando así la continuidad. Pero hay algo especial en estos tres verbos: “ureitem, uzjartem vaasitem”, verán, recordarán y harán. La transmisión del judaísmo no es un calco idéntico de generación en generación, no es “ureitem vaasitem”, verán y harán. Si así fuera, el judaísmo jamás evolucionaría, se petrificaría en el pasado y no se recrearía con el paso de los siglos. Entre el ver y el hacer está el recordar. “Uzjartem”, los recordarás, implica el proceso de elaboración, estudio, reflexión e interpretación necesario para que la observancia de las mitzvot sea relevante para cada generación. Así el judaísmo ha seguido vital y vigente a lo largo de milenios. En nuestra próxima entrega analizaremos las brajot posteriores del Shemá Israel.