publicado hace 19 días

El desafío de gobernar la seguridad con Inteligencia Artificial

Crecer en América Latina, y de manera muy particular en la Región Metropolitana de Chile, se ha transformado en un complejo ejercicio de resistencia invisible donde las dinámicas urbanas moldean la psicología de sus habitantes desde la infancia. Un reciente y desgarrador estudio desarrollado por World Vision Chile reveló que el 51,6% de los niños, niñas y adolescentes no se siente seguro en su propio barrio, o solo lo hace en ocasiones muy aisladas. No estamos hablando aquí de frías abstracciones estadísticas ni de balances macroeconómicos de oficinas gubernamentales, sino de infancias reales que están creciendo bajo la cruda normalización de las balaceras, el microtráfico, los abordazos y el abandono sistemático de la infraestructura pública. El entorno comunitario, aquel tejido social primario donde históricamente se construía la noción de ciudadanía y vecindario, ha sido secuestrado por un temor constante que altera las rutinas de las familias chilenas.Frente a esta crisis multidimensional, la respuesta institucional tanto del Estado central como de los distintos gobiernos locales ha seguido durante décadas una receta tan predecible como ineficaz, basada en el aumento de patrullas, la instalación de rejas perimetrales y el acopio masivo de cámaras de seguridad. Esta lógica, puramente reactiva, ha demostrado ser insuficiente para contener un fenómeno criminal que el Banco Interamericano de Desarrollo ya ha logrado cuantificar de manera alarmante, señalando que el crimen y la violencia le cuestan a nuestra región aproximadamente el 3,4% de su Producto Interno Busto. Resulta una paradoja brutal que albergando apenas al 8% de la población mundial, América Latina concentre trágicamente un tercio de los homicidios globales, lo que confirma que el viejo paradigma policial de control físico y territorial ha colapsado frente a la sofisticación de las bandas delictivas modernas.Es en este escenario de urgencia regional donde la Inteligencia Artificial y la analítica predictiva surgen como el nuevo santo grial de la gestión pública, tal como se analizó profundamente en la Smart City Expo Santiago del Estero 2026, donde expertos globales advirtieron que el éxito de estas innovaciones no depende del software en sí, sino de la estrategia política que las sustente. En el caso de Chile, el gran error de la última década ha sido la fragmentación comunal, transformando a los municipios en islas tecnológicas donde las zonas de altos ingresos adquieren dispositivos de vanguardia mientras las comunas más vulnerables apenas pueden costear sistemas análogos mal monitoreados. El delincuente común o el crimen organizado no conocen de fronteras municipales; simplemente cruzan una avenida y el sistema pierde su rastro, convirtiendo a miles de cámaras de seguridad en meros testigos mudos que graban el delito de forma inerte, pero que son incapaces de prevenirlo o de gatillar una respuesta coordinada.

publicado 22 Mayo 2026

La difícil salida a la guerra en Irán

A dos meses y medio de iniciada la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán no se vislumbra una solución rápida al conflicto. A pesar de los reiterados anuncios de un acuerdo por parte del presidente Donald Trump, las diferencias entre Washington y Teherán se profundizan. Con la mediación de Pakistán, ha trascendido que las diferentes propuestas de paz han sido rechazadas por los bandos contrincantes, sin que se sepa con certeza cuáles son los términos exactos que se negocian. Sin embargo, pareciera ser que las principales diferencias entre las partes en conflicto dicen relación con el programa nuclear y el desarrollo balístico iraní, además de otros temas, como la apertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y la reconstrucción iraní. En las pasadas conversaciones de Islamabad, del 11 y 12 de abril del presente, Estados Unidos había propuesto una moratoria de 20 años en el programa nuclear iraní, lo que fue rechazado por Teherán, que aceptaba una moratoria de solo cinco años. A pesar de que el programa nuclear irani ha sufrido daños por los bombardeos de Estados Unidos e Israel en contra de las instalaciones nucleares, este no ha sido destruido según señala el Organismo Internacional de Energía Atómica. Por el contrario, Irán ha podido proteger una parte importante del uranio enriquecido al 60%, porcentaje cercano al 90% necesario para tener un arma nuclear. En cuanto al desarrollo de misiles balísticos, fuentes del destacado Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus iniciales en inglés) estiman que Irán cuenta con un arsenal aproximado de 3.000 misiles, de los cuales varios tienen un alcance intercontinental cercano a los 4.000 kilómetros. Estos misiles tienen la capacidad de alcanzar todo el territorio israelí y el de los países árabes del Golfo, así como partes importantes de Europa.  El gobierno de Trump ha señalado que el desarrollo misilístico de Irán se encuentra debilitado, no existiendo fuentes internacionales suficientemente confiables que acrediten el grado preciso de destrucción que ha tenido este tipo de armamento en dos meses y medio de guerra. Sin embargo, según el SIPRI, a pesar de la guerra, Irán ha logrado una reconstrucción de su arsenal misilístico y una sofisticación tecnológica en su producción, por lo cual este programa sigue siendo un factor importante de inestabilidad en la región.Considerando sólo estos dos aspectos, el programa nuclear y el desarrollo misilístico iraní, se podría afirmar que los objetivos planteados por Israel y Estados Unidos al atacar a Irán el 28 de febrero no se han cumplido.  Por el contrario, el régimen islámico ha mostrado una fuerte resistencia enfrentando a la principal potencia del globo y a la principal potencial de la región. Tampoco se ha logrado un cambio de régimen, tan anhelado por parte importante de la comunidad internacional. Todos estos factores parecieran demostrar que la vía negociada, con una importante participación multilateral, es la más efectiva para alcanzar un acuerdo que impida la proliferación nuclear iraní. 

publicado 07 Mayo 2026

La Flotilla Sumud: provocación con pasaporte chileno

Publicado por El Líbero. 5 de mayo de 2026La semana pasada, siete ciudadanos chilenos participaron en la llamada Flotilla Sumud, presentada ante la opinión pública como un gesto humanitario hacia Gaza. Pero la realidad es muy distinta, y los chilenos merecen conocerla.Comencemos por lo más básico: los barcos no iban cargados con ayuda, sino con activistas que denigran la labor humanitaria, porque pretenden ser una solución a algo que ya está resuelto.Desde octubre de 2025, más de 1,5 millones de toneladas de ayuda humanitaria han ingresado a Gaza a través de los canales legítimos establecidos por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU. La mercadería entra, los medicamentos entran. Por tanto, lo que esta flotilla intentaba no era alimentar a nadie, sino violar ilegalmente un bloqueo naval reconocido por el derecho internacional. Para tales efectos, tenían un guion preparado de antemano y cientos de actores para interpretarlo. De hecho, los activistas tenían grabados previamente videos con sus reacciones, como quien escribe una noticia antes de que los hechos se produzcan.Los siete chilenos que participaron no son voluntarios ingenuos. Son activistas profesionales que sabían exactamente a dónde iban y qué iba a ocurrir. Eligieron este escenario conscientemente, a sabiendas de que serían interceptados y devueltos a sus países de origen.En este punto, cabe hacerse una pregunta simple: si mañana un grupo de activistas extranjeros intentara ingresar ilegalmente a las costas chilenas, desafiando deliberadamente la soberanía y las leyes del país, ¿qué esperaría la ciudadanía que hiciera su gobierno? Israel, como Chile y como cualquier estado soberano, defendería sus fronteras.Un asunto que no se ha abordado mayormente en este episodio es quién financia esta flotilla. Organizar algo de esta envergadura, con decenas de embarcaciones, logística internacional y una maquinaria de comunicaciones bien aceitada, cuesta millones de dólares. No es una colecta de vecinos, es una operación que despilfarra recursos significativos en relaciones públicas, en vez de destinarlos a ayuda humanitaria real. ¿De dónde viene ese dinero? ¿Con qué agenda?Ya basta de odio. Israel no es el enemigo de nadie en esta región, y menos de Chile, con quien nos unen lazos profundos de amistad y cooperación.Por eso, resulta lamentable que estos chilenos que dicen apoyar la causa palestina pongan sus esfuerzos en campañas de propaganda antiisraelí y no en proyectos o iniciativas que realmente puedan promover la paz en la región.Hoy hago un llamado público a estos siete ciudadanos chilenos que participaron en la flotilla. Los invito a dialogar, a escucharnos, y a hablar de paz. Porque la paz no se construye con provocaciones en alta mar, se construye con conversaciones honestas, en tierra firme.

publicado 07 Mayo 2026

“La fortaleza de una sociedad se construye en el bienestar de sus madres y en el futuro de sus hijos.”

En el Día de la Madre, hay algo que atraviesa profundamente a toda madre judía: la capacidad de sostener la vida, la identidad y la esperanza, incluso en los momentos más desafiantes.Es una herencia silenciosa, tejida a lo largo de generaciones, donde el amor y la fortaleza se entrelazan como una forma de trascendencia.Este día especial no es solo una celebración, sino una pausa necesaria. Un momento para visibilizar aquello que muchas veces ocurre en silencio: la entrega constante, la presencia incondicional y la capacidad de sostener a otros, aun en medio de las propias dificultades.Ser madre no es solo un rol; es una forma de entregar, educar, cuidar, transmitir y construir futuro.Porque su impacto no siempre se mide en lo visible, pero es profundamente determinante en la vida de los hijos, en la solidez y unidad de la familia y en la continuidad de las comunidades.Es un reconocimiento a ese amor que no descansa y a esa fortaleza que, muchas veces, no se nombra ni se valora. Este reconocimiento aunque se exprese en este día, nos invita a sostenerlo de manera permanente y a profundizarlo en la vida cotidiana.Allí, en medio de las exigencias y desafíos de la vida diaria, las madres no solo cuidan; también sostienen, protegen y contienen, acompañando a sus familias incluso cuando ellas mismas enfrentan sus propias dificultades.“Madres que, sin necesidad de palabras, transmiten día a día que la vida se cuida, se defiende y se proyecta hacia el futuro.”La resiliencia de las madres, en la adversidad y tiempos de guerra, se transforma en un acto de profunda humanidad: seguir criando con amor en medio del miedo, transmitir valores cuando el entorno parece quebrarse y sostener la dignidad cuando todo alrededor tambalea.Mujeres judías que, incluso en tiempos difíciles, siguen siendo puente hacia el futuro.Desde WIZO, esta realidad se reconoce y se acompaña, entendiendo que detrás de cada proceso de crecimiento, de cada historia de superación, hay muchas veces una madre que sostuvo, guio y no soltó.Hoy, más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso de estar junto a ellas:“Porque todas somos parte de una misma comunidad, de una red de mujeres que se sostiene, se acompaña y se fortalece mutuamente, transformando la experiencia individual en una verdadera fraternidad.”Reafirmando que en cada Madre hay una historia de coraje.“Y que en cada madre judía, además, vive un legado que, una y otra vez, elige la vida, resguardando y transmitiendo el valor de la familia como pilar esencial.”En este Día de la Madre, celebramos, agradecemos y reconocemos profundamente a cada una de ellas.¡Feliz Día de las Madres!

publicado 30 Abril 2026

¿Puede haber paz duradera entre el Líbano e Israel mientras Hezbollah no se desarme?

Se viven días de optimismo. Con EE. UU. como facilitador, Israel y el Líbano ya se han reunido dos veces a nivel de enviados y embajadores, en negociaciones directas y en preparación de una reunión entre Netanyahu y el presidente Aoun en un futuro cercano. El jueves 23 de abril, Donald Trump anunció que el alto al fuego se extendería por otras tres semanas, un cese de hostilidades que no “alcanza al 100 %”, se apresuró en aclarar el embajador israelí en la ONU, lo cual es cierto, considerando que cada misil, ataque o provocación de Hezbollah tiene una inmediata respuesta israelí, a veces devastadora.Salvo por grupos como este, ambos países, vecinos y fronterizos, deberían haber tenido mejores relaciones, incluso estrechas, pero demasiado ha influido en el Líbano la interferencia extranjera, ya que factores internacionales han sido determinantes. El conflicto se inicia en 1948, al día siguiente de la Declaración de Independencia de Israel, cuando El Líbano es uno de los 5 países árabes cuyos ejércitos invaden. El Líbano había sido creado desgajando territorio de la gran Siria donde Francia reemplazó al imperio otomano, fundamentalmente para que la minoría cristiana tuviera protección a través de un complicado arreglo político-confesional.Después del cese del fuego, la frontera común fue por años una zona relativamente tranquila, pero todo cambió cuando las milicias palestinas fueron expulsadas de Jordania en 1970 tras el septiembre negro, instalándose en el sur de El Líbano para atacar a Israel desde ese territorio. Lo hecho por la OLP, el FLP y otros grupos menores, va a tener como consecuencia invasiones de Israel en 1978 y 1982. Esta segunda genera la expulsión de Arafat y sus cercanos, de Beirut a Túnez. A partir de 1975, la radicalización y la interferencia de Siria llevan a una guerra civil entre musulmanes y cristianos, acabando con el estatus de El Líbano como “el París del Medio Oriente”.

publicado 23 Abril 2026

Los Acuerdos de Isaac: Un nuevo eje de valores y progreso para el Cono Sur

La reciente firma de los Acuerdos de Isaac entre el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu en Jerusalén no es solo un evento diplomático más; es un cambio de paradigma para nuestra región. Estos acuerdos, bautizados con una clara carga simbólica, ya los comparan con los Acuerdos de Abraham de 2020. Sin embargo, la diferencia es fundamental: mientras que aquellos acuerdos en Medio Oriente hoy enfrentan la fragilidad de una región convulsa y el vaivén de las prioridades de las potencias, los Acuerdos de Isaac nacen de una convicción ideológica y de valores compartidos que buscan una estabilidad mucho más profunda y menos dependiente de la coyuntura del momento. Israel, sabiamente, está poniendo los ojos sobre una región que en las últimas décadas solamente ha sido una prioridad económica para China e India.Para nosotros, este evento redefine el equilibrio de fuerzas en el Cono Sur. A diferencia de los Acuerdos de Abraham, que se centraban en una normalización pragmática entre antiguos rivales, los Acuerdos de Isaac se fundamentan en una alianza estratégica de seguridad y alta tecnología. El pacto incluye memorándums en inteligencia artificial, ciberseguridad y una coordinación directa para frenar la expansión de redes de influencia externas que han operado en América Latina por décadas. El traslado de la embajada argentina a Jerusalén y los nuevos vuelos directos son solo el inicio de una conexión física que busca integrar a Israel en el corazón de nuestra geografía política.Esta alianza representa una oportunidad histórica para América Latina. Al alinearse con la “Start-up Nation”, la región tiene la posibilidad de dar un salto cualitativo: dejar de ser solo una exportadora de materias primas para convertirse en socios en la economía del conocimiento. El acceso a tecnología punta para la gestión hídrica —una urgencia absoluta frente a la sequía en Chile—, la modernización agrícola y la protección de infraestructuras críticas ofrece un camino de desarrollo real. Es, en esencia, la creación de un nuevo bloque que defiende los valores de la democracia liberal frente al autoritarismo global.Sin embargo, este avance no estará exento de turbulencias. Es muy previsible que los partidos de izquierda radical, junto con los movimientos de la cultura “woke” y el BDS, reaccionen con una hostilidad feroz. Veremos intentos de encuadrar esta alianza bajo narrativas de “militarización” o “imperialismo”, buscando aislar políticamente a quienes promueven este acercamiento. Esta presión pondrá a prueba la madurez de nuestras democracias y la capacidad para defender un vínculo que beneficia a todo el continente, más allá de los ruidos ideológicos que suelen distorsionar la realidad de Israel en nuestros países.El camino hacia adelante se ve positivo: los próximos pasos incluirán la creación de fondos de inversión para ciencia y el fomento de intercambios académicos masivos que conecten a nuestros jóvenes con el ecosistema de innovación israelí. Los Acuerdos de Isaac son una señal de esperanza que nos recuerdan que los lazos entre Israel y América Latina están entrando en una fase de profundidad inédita que, lejos de las inestabilidades de otras latitudes, promete transformar nuestro futuro regional.

publicado 16 Abril 2026

Las fallidas conversaciones de Islamabad

El fin de semana del 11 y 12 de abril de 2026 gran parte de las miradas internacionales estuvieron puestas en Islamabad, la capital de Pakistán, país importante por su relación con Estados Unidos e Irán. Hasta allí llegaron el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. El objetivo de estas conversaciones, cuyo anfitrión fue Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, era iniciar negociaciones para poner término a la guerra en Irán, que llevaba 42 días. Sin embargo, las conversaciones fueron un fracaso, debido a tres factores principales. El más importante tiene que ver con el tema nuclear. El vicepresidente estadounidense llegó con la exigencia del desmantelamiento de la infraestructura que permitiría a Irán fabricar un arma nuclear, que implicaba suspender el enriquecimiento de uranio, necesario para fabricar un arma nuclear, durante 20 años. Teherán aceptaba sólo una moratoria de cinco años. El segundo está relacionado con el estrecho de Ormuz, importante vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Mientras Washington exigía la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho para el comercio mundial de petróleo, Teherán declaraba que no habría "paso seguro" a menos que Estados Unidos aceptara un acuerdo que incluyera el levantamiento de las sanciones.  Un tercer motivo del fracaso dice relación con la desconfianza mutua, especialmente a partir de una posición cambiante y contradictoria del presidente Trump. Dos semanas antes de la reunión en Islamabad, esto es el 24 de marzo, amenazaba con que Estados Unidos destruiría la civilización iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz. Días después señaló que los iraníes eran "grandes negociadores" y que estaba dispuesto a convertir a Irán en un "país muy rico y exitoso" si aceptaban un nuevo acuerdo nuclear. En el contexto de las conversaciones, Trump señaló el primer día un optimismo extremo señalando que las negociaciones eran óptimas, mientras que al día siguiente, cuando se supo del fracaso de las mismas, anunció un bloqueo naval en Ormuz. Pocas dudas hay que un motivo del fracaso de las conversaciones tiene que ver, precisamente, con la falta de confianza mutua a partir del “factor Trump”, una posición cambiante, disonante y contradictoria del presidente de Estados Unidos. En definitiva, el fracaso de Islamabad marca el colapso de la vía diplomática frente a un conflicto que ya suma 42 días de guerra. La imposibilidad de alcanzar un acuerdo se debió fundamentalmente a la brecha insalvable entre la exigencia estadounidense de un desmantelamiento nuclear duradero y la resistencia iraní a renunciar a su soberanía nuclear, sumado a la disputa por el control estratégico del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, parece ser que un factor determinante fue la profunda desconfianza generada por la retórica contradictoria de Donald Trump, transitando en pocos días de amenazar con la aniquilación de la civilización iraní a prometer prosperidad económica, ordenando después un bloqueo naval total tras el estancamiento de las negociaciones. 

publicado 16 Abril 2026

El silencio eterno: La geografía de la incertidumbre en Israel

Aunque existen grandes diferencias entre vivir estos días en el norte, el centro o el sur del país, hay un sentimiento que nos unifica a todos independientemente de la coordenada en la que nos encontremos: la incertidumbre. Es una sombra que te acompaña al caminar por la calle, transformando un paseo cotidiano en un ejercicio de supervivencia mental donde vas calculando, casi de forma inconsciente, dónde podrías guarecerte si la alarma comenzara a sonar en ese preciso instante. El objetivo ya no es disfrutar el camino, sino llegar al destino lo más rápido posible.Esa inseguridad no da tregua; se filtra en los espacios más íntimos. Te desvistes para entrar a la ducha y piensas: "¿Sonará ahora?". Estás en el baño y la pregunta se repite. Es una zozobra que no te permite vivir plenamente, un estado de alerta que fractura la cotidianidad más básica.Ya todos sabemos lo que debemos hacer según las instrucciones del Comando de Defensa: bajar al refugio y esperar. Pero hay un momento específico que es el más difícil de procesar. Es cuando la alarma termina de sonar y se hace un silencio eterno. En ese vacío de sonido, uno se queda suspendido, rogando que el impacto no caiga cerca y esperando el estruendo tremendo del misil golpeando la tierra.Hay una realidad técnica en esta guerra que no se comenta en los medios internacionales, pero que nosotros vivimos en carne propia. Irán está utilizando misiles de racimo, armas que traen submuniciones y que, al caer, se dispersan en 30 ó 40 bombas pequeñas en diferentes puntos. Es un tipo de armamento prohibido, pero parece que a nadie fuera de nuestras fronteras le importa. Aquí, esa estadística tiene nombres, apellidos y hogares.Hoy se habla de un alto al fuego y del inicio de conversaciones para dirimir entre los 15 puntos que plantea EE.UU. y los 10 puntos contrapuestos de Irán y sus aliados. Sin embargo, en la calle, la verdad es que la incertidumbre sigue flotando en el ambiente. Nada está dicho. Seguimos escuchando el rugido de nuestros propios aviones cruzando el cielo, recordándonos que la calma es frágil.Como Olim, como ciudadanos, a lo único que aspiramos hoy es a algo que antes dábamos por sentado: poder dormir una noche tranquilos. Una noche entera sin que los celulares nos avisen que un misil viene en camino; una noche donde el silencio sea, finalmente, sinónimo de paz y no de espera.

publicado 06 Abril 2026

NETA: tejiendo red, construyendo futuro

Después de casi ocho años de trabajo conjunto, la red NETA alcanza hoy un momento de madurez y proyección. Lo que comenzó como una intuición compartida —la necesidad de pensar el judaísmo comunitario en clave de red— hoy se consolida como una realidad que une a Bet El (México), la comunidad Shalom (Brasil), el Círculo Israelita de Santiago (Chile), Lamroth HaKol (Argentina), el Centro Unión (Córdoba, Argentina) y Beth Torah (Miami, Estados Unidos).NETA no es solo una articulación entre comunidades: es, sobre todo, una visión. Una apuesta por un judaísmo masortí más conectado, colaborativo y significativo para los desafíos actuales. A través de sus distintos ejes —formación rabínica, desarrollo de liderazgo, trabajo con juventudes y propuestas educativas innovadoras— la red ha logrado generar un espacio donde las ideas circulan, las experiencias se comparten y cada comunidad se fortalece en vínculo con las demás.El reciente encuentro en Miami marcó un hito fundamental. Allí, luego de años de construcción paciente, se dio un paso decisivo: la formalización de NETA a través de la creación de estatutos. Este momento no es un cierre, sino una apertura. Es el paso de una red en crecimiento a una red consolidada, con bases firmes y proyección regional.Uno de los mayores valores de NETA es su capacidad de sostener la diversidad. Cada comunidad aporta su identidad, su historia y su contexto, enriqueciendo un entramado que se fortalece justamente en esa pluralidad. En un mundo muchas veces fragmentado, NETA propone lo contrario: construir juntos, pensar en red, crecer en vínculo.Hoy, el desafío es seguir ampliando el impacto, profundizando la formación y acompañando a nuevas generaciones. Porque cuando las comunidades se encuentran y trabajan juntas, no solo crecen: se transforman.¿Cuál es el significado de Neta?"Neta" (נטע) es un término hebreo que tiene varios significados, dependiendo del contexto:1. Semilla: En hebreo, "neta" significa "semilla" o "planta". Puede simbolizar crecimiento, desarrollo y potencial.2. Plantar: En hebreo, "neta" también es un verbo que significa "plantar" o "sembrar", como en "neta et ha'etz" (נטע את העץ), que significa "plantar un árbol".3. Fundar: En algunos contextos, "neta" puede significar "fundar" o "establecer", como en "neta et ha'ir" (נטע את העיר), que significa "fundar una ciudad".4. Cultivar: También puede significar "cultivar" o "desarrollar", como en "neta et ha'adam" (נטע את האדם), que significa "cultivar al ser humano".En el contexto de una organización o red de comunidades, "Neta" podría interpretarse como:- Un nuevo comienzo o una nueva etapa en la conexión y colaboración entre las comunidades.- Un espacio para sembrar ideas, proyectos e iniciativas que promuevan el crecimiento y el desarrollo.- Un lugar para cultivar y cuidar las relaciones y la cooperación entre las comunidades.

publicado 06 Abril 2026

Pésaj, memoria y fake news

En tiempos de sobreabundancia informativa, la verdad compite en condiciones desiguales con la mentira. Pocas áreas ilustran mejor este problema que el debate sobre Israel, el sionismo y el conflicto en Medio Oriente. Las redes sociales han amplificado una serie de narrativas simplificadas o abiertamente falsas. Se repiten con facilidad afirmaciones como que “los judíos son europeos provenientes de Polonia o Alemania” o que Israel es un proyecto colonial, sin raíces históricas en la región. Estas ideas no solo son imprecisas: son el resultado de una preocupante desconexión con la evidencia histórica más básica.Poco se sabe que la primera mención conocida de Israel aparece en Egipto hace 3200 años, en la estela de Merneptah. La estela de Tel Dan, del siglo IX a.e.c., menciona explícitamente la “Casa de David”. Los rollos de Ketef Hinnom, datados en el siglo VI a.e.c. y encontrados en Jerusalén, contienen la primera referencia conocida al Dios de Israel por su nombre. Estos no son relatos religiosos: son hallazgos arqueológicos ampliamente aceptados.Sin embargo, estos datos rara vez forman parte del debate público contemporáneo. En su lugar, se impone una narrativa ahistórica que describe al sionismo como un proyecto de “colonialismo de asentamiento”, equiparándolo con experiencias europeas en África o América. El problema de esta analogía no es solo político, sino epistemológico: borra tres mil años de continuidad histórica, cultural y religiosa. Refleja una extraordinaria deshonestidad y flojera intelectual.Hace unos días derramamos gotas de vino en un plato, haciéndonos cargo del sufrimiento de los Egipcios, incluso cuando nos persiguieron. Es nuestro deber reconocer y lamentar lo que sufren nuestros enemigos, pero lo hacemos porque no ignoramos las verdades incómodas. La empatía surge del análisis informado, no parte de premisas históricamente falsas. Es una cortesía que demasiadas veces no se nos extiende a nosotros.Parte del problema radica en la naturaleza misma de la tradición judía. El judaísmo es, ante todo, una religión de la memoria. Los judíos, dijo Martin Buber en una charla en Frankfurt en 1934, “somos una comunidad basada en la memoria. Un recuerdo común nos ha mantenido unidos y nos ha permitido sobrevivir ... (esto) significa que una generación pasó a la siguiente un recuerdo que ganó alcance – pues un nuevo destino y nueva vida emocional se acumulaban constantemente – y que se realizó de una manera que podríamos llamar orgánica.”Un pueblo, entonces, no se define únicamente por creencias, sino por la transmisión de una historia compartida. Esa memoria, que conecta generaciones a lo largo de los milenios, no siempre se traduce fácilmente a los términos del debate político contemporáneo.Y es aquí donde Pésaj adquiere un significado especial. El seder no es solamente una cena ritual: es un ejercicio sistemático de transmisión de memoria. Cada generación está obligada a contar la historia como si la hubiera vivido. El seder es un intento deliberado de preservar identidad frente al olvido.Frente a esto, el fenómeno del fake news actúa en dirección contraria. No solo distorsiona hechos actuales; también erosiona la memoria histórica. En el caso de Israel, esa erosión permite que narrativas simplificadas ganen terreno precisamente porque muchos – periodistas, académicos, y tomadores de decisiones importantes – no conocen los antecedentes básicos.Combatir este problema no es sencillo, pero hay algunas posibles estrategias. Primero, insistir en la evidencia: datos históricos, arqueológicos y documentales deben ocupar un lugar central en el debate. Segundo, elevar el estándar del discurso público: no todas las opiniones tienen el mismo valor. Y tercero, fomentar una alfabetización histórica mínima, especialmente en contextos donde las analogías fáciles sustituyen al análisis. Eso – lo sabían los autores de la Hagadá – empieza por casa.

EL FRÁGIL CESE AL FUEGO QUE MANTIENE EN VILO A MEDIO ORIENTE

Esta semana se cumplieron dos meses desde la entrada en vigor del cese al fuego que buscaba pausar la guerra abierta entre Estados Unidos, Israel e Irán. La tregua, acordada en abril tras cuarenta días de combates, nunca logró consolidar una detención completa de las hostilidades. Más bien funcionó como una pausa inestable: suficiente para abrir negociaciones, insuficiente para disipar la amenaza de una nueva escalada regional.La guerra había comenzado el 28 de febrero, con una operación militar coordinada entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní. En su primera jornada, los ataques alcanzaron el corazón del poder en Teherán: el entonces líder supremo, Alí Jameneí, murió junto a decenas de altos funcionarios y miembros del aparato político y de seguridad iraní. Washington y Jerusalén presentaron la ofensiva como un intento de desarticular las capacidades estratégicas del régimen, pero la caída de Jameneí no significó el colapso de la República Islámica. Por el contrario, Irán logró reordenar su mando interno y sostener una guerra de desgaste que pronto se expandió más allá de su territorio.El cese al fuego de abril nació, precisamente, de esa realidad: ninguna de las partes había conseguido imponer una victoria definitiva, pero todas enfrentaban costos crecientes. La administración del presidente Donald Trump, que había iniciado la operación junto a Israel, pasó luego a encabezar una negociación con los líderes del mismo régimen iraní que buscaba debilitar. El objetivo declarado era transformar una tregua temporal en un acuerdo de más largo alcance.El principal asunto en disputa es el programa nuclear de Irán y, en particular, el destino de su stock de uranio enriquecido al 60%, estimado en más de 400 kilos por reportes internacionales. Aunque ese nivel de enriquecimiento no equivale todavía a material de grado militar, reduce drásticamente el tiempo necesario para alcanzar el umbral de una bomba atómica. Para Israel, esa cifra no es un detalle técnico, sino una amenaza estratégica. Para Irán representa la posibilidad de fortalecer su capacidad de disuación, y ahora mismo es una carta de negociación de enorme valor.Un segundo enclave es la red de organizaciones armadas financiadas, entrenadas y respaldadas por la República Islámica en la región. Hezbolá en el Líbano ocupa el lugar central de esa discusión. Desde el sur libanés, la organización chiita ha seguido disparando misiles y drones explosivos contra el norte de Israel, al mismo tiempo que Israel mantiene operaciones militares contra su infraestructura, no sólo cerca de la frontera, sino también más al norte del río Litani e incluso en Beirut. En la práctica, el frente libanés se ha convertido en el principal obstáculo para estabilizar el cese al fuego con Irán.El “cese al fuego” según TrumpHace pocos días, Trump resumió la fragilidad del momento con una frase tan provocadora como reveladora. Consultado por la situación regional, afirmó que en Medio Oriente un cese al fuego significa que las partes simplemente “disparan de manera más moderada”. La frase, más allá de su tono, describe con crudeza la realidad actual: no se trata de calma ni mucho menos de paz, sino de una contención parcial.Esa contención volvió a quebrarse este domingo 7 de junio. Tras ataques israelíes contra objetivos de Hezbolá en Beirut, Irán lanzó una nueva ofensiva directa contra Israel, la primera de ese tipo desde el cese al fuego de abril. Varias oleadas de misiles balísticos fueron disparadas hacia el norte del país. En la madrugada del lunes, las alarmas también se extendieron a la zona central, incluyendo Jerusalén y sectores del área metropolitana. Según reportes internacionales, la mayoría de los proyectiles fueron interceptados o cayeron en zonas no pobladas, sin causar víctimas fatales.Israel respondió con ataques aéreos contra objetivos militares e infraestructura estratégica dentro de Irán. Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que atacaron sistemas de defensa aérea iraníes que, según el ejército, habían sido reconstruidos y desplegados durante la tregua para restaurar las capacidades defensivas dañadas en operaciones anteriores. La respuesta israelí tensionó de inmediato la relación con Washington, que intentaba evitar una nueva guerra abierta mientras mantenía conversaciones con Teherán.Trump pidió públicamente a ambas partes que dejaran de disparar y presionó a Israel para no ampliar la ofensiva. Según diversos reportes, Netanyahu aceptó contener los ataques contra Irán, aunque dejó claro que Israel no renunciará a operar contra Hezbolá en el Líbano. Esa distinción es clave: mientras Washington busca preservar el espacio diplomático necesario para avanzar hacia un acuerdo con Teherán, Jerusalén separa esa negociación del frente libanés, donde considera que la amenaza de Hezbolá es inmediata y no puede quedar congelada por una tregua con Irán.Nuevas ofensivasIrán, por su parte, anunció que detenía sus operaciones ofensivas contra Israel, pero advirtió que respondería si continuaban los ataques israelíes en el Líbano. Con esa declaración, Teherán dejó en evidencia el corazón del problema: para la República Islámica, el frente libanés no es un conflicto separado, sino una extensión directa de su estrategia regional. Para Israel, Hezbolá no puede ser tratado como un actor político autónomo cuando actúa como fuerza militar al servicio de Irán.Tras la nueva pausa, Netanyahu advirtió que, si Irán vuelve a atacar, Israel responderá “con contundencia”. Así, si bien aceptó evitar una escalada inmediata por presión estadounidense, no considera cerrado el capítulo militar.Tregua, negociaciones y políticaLa crisis de esta semana muestra que el cese al fuego de abril no resolvió las causas de la guerra; apenas las contuvo. Irán conserva sus capacidades nucleares, mantiene su red de proxies y sigue dispuesto a usar el territorio de otros países como plataforma de presión regional. Israel, por su parte, no está dispuesto a aceptar una nueva normalidad en la que sus comunidades del norte vivan bajo amenaza constante de misiles y drones.La pregunta, entonces, no es solo si el cese al fuego sigue vigente en términos formales, sino cómo se administra una tregua sometida a negociaciones nucleares, cálculos políticos, presiones estadounidenses, ataques de Hezbolá y decisiones militares que muchas veces se toman en cuestión de horas.En Medio Oriente, a veces la diferencia entre tregua y guerra no se mide por la ausencia o presencia de disparos, sino por la intensidad con que vuelven a escucharse.----------------------Elecciones bajo la sombra de IránIsrael se acerca a una posible elección anticipada en medio de una nueva escalada contra el régimen iraní. La Knéset aprobó en primera lectura un proyecto de ley para disolver el Parlamento, con 106 votos a favor, pero la medida aún debe pasar segunda y tercera lectura para convertirse en ley. La fecha original de las elecciones era el 27 de octubre, aunque ahora se discute una ventana entre el 8 de septiembre y el 20 de octubre.La crisis política nace del debate por el reclutamiento de los ultraortodoxos. Durante décadas, muchos estudiantes de yeshivot recibieron aplazamientos o exenciones del servicio militar, un sistema cada vez más cuestionado tras el 7 de octubre por la carga sobre soldados y reservistas. Los partidos ultraortodoxos exigen proteger esas exenciones, mientras otros sectores de la derecha piden mayor igualdad en el servicio.En este escenario, Netanyahu sigue siendo el principal candidato desde el Likud, aunque enfrenta el desgaste de la guerra. Sus principales rivales son la alianza Bennett-Lapid, Gadi Eisenkot, Avigdor Liberman y Yair Golan. Según la última encuesta de Maariv, el Likud lidera con 25 escaños, seguido por Bennett-Lapid con 23 y Yashar, de Eisenkot, con 17.

Roger Penrose, Premio Nobel de Física

Roger Penrose nació el 8 de agosto de 1931 en Inglaterra.  Sus padres, Lionel  Penrose y Margaret Leathes, eran médicos.  En 1939 la familia viajó a los Estados Unidos, pero con el advenimiento de la guerra, decidieron no regresar.  Roger fue a la escuela en Ontario, donde empezó a interesarse por las matemáticas, estimulado por su familia. En 1945, al terminar la segunda guerra mundial, los Penrose regresaron a Inglaterra. Roger asistió a la University College School; donde desarrolló su interés por las matemáticas. Penrose ingresó en el University College de Londres, donde obtuvo la licenciatura con Honores de Primera Clase en Matemáticas, y luego fue a Cambridge para investigar matemáticas puras.  Obtuvo su doctorado en 1957, cuando ya sentía mucho interés por la física.En 1956-57 fue asistente en matemáticas en el Bedford College, de Londres, e  investigador en el St John's College de  Cambridge. Le otorgaron una beca de investigación de la OTAN, que le permitió pasar los años 1959-61 en los Estados Unidos, en las Universidades de Princeton y de Syracuse. De vuelta en Inglaterra, Penrose pasó los años 1961-63 como investigador asociado en el King's College, de Londres, antes de regresar a los Estados Unidos como profesor visitante asociado en la Universidad de Texas en Austin.En 1964 Penrose fue lector en el Birkbeck College de Londres y dos años después fue profesor de matemáticas aplicadas. En 1973 fue nombrado profesor de matemáticas en la Universidad de Oxford hasta su emeritazgo en 1998.  En 1965, demostró que la materia que colapsa bajo una gravedad extrema inevitablemente formará un punto de densidad infinita, consolidando así la base teórica de los agujeros negros. Demostró que estos son una consecuencia natural de la teoría general de la relatividad de Einstein. Colaboró con Stephen Hawking para demostrar que el universo  comenzó con el Big Bang. Descubrió un conjunto especial de formas geométricas que pueden recubrir completamente un plano bidimensional, pero con un patrón no repetitivo. Esto revolucionó la cristalografía cuando posteriormente se descubrieron los cuasicristales. Ideó la Teoría del Twistor en 1967 como una forma de unir la relatividad general de Einstein con la mecánica cuántica, traduciendo la geometría del espacio-tiempo a números complejos. Fue co-creador de una teoría controvertida que propone que la conciencia humana se origina a partir de procesos cuánticos que ocurren en las neuronas. A partir de 1959, Penrose publicó una serie de trabajos sobre cosmología. En uno de ellos da una elegante y detallada exposición matemática de la teoría de la gravitación. En 1965, demostró que, bajo ciertas condiciones, el espacio-tiempo no puede continuar y la relatividad general clásica fracasa. Penrose es quizá mejor conocido por sus libros “La nueva mente del emperador” por el que obtuvo el premio Rhone-Poulenc.y “Las sombras de la mente”; con Hawking publicó “La naturaleza del espacio y el tiempo”.Penrose ha recibido muchos reconocimientos. En 2020, fue galardonado con el Premio Nobel de Física por el descubrimiento de que la formación de agujeros negros es una predicción sólida de la teoría general de la relatividad. Aún vive, se casó dos veces y tiene cuatro hijos. No practica el judaísmo y se considera ateo o agnóstico. Sin embargo, posee herencia y ascendencia judía por parte de su madre: su abuela materna, Sonia Marie Nathanson, inmigrante judía que dejó Rusia a finales del siglo XIX.  

Visible, coordinada y sin disculpas sionista

Les escribo desde Nueva York, pocas horas antes del Día de Israel en la Quinta Avenida.Este año, el ambiente es notablemente diferente. La seguridad es estricta, el clima político es tenso y la ausencia del alcalde de Nueva York en una de las expresiones de solidaridad con Israel más importantes de la ciudad, no es una simple cuestión de protocolo. Refleja un cambio más profundo y preocupante en el espacio público en el que ahora deben desenvolverse las comunidades judías y los simpatizantes de Israel.En este contexto, la presencia no es simbólica. Es estratégica.Llegué a Nueva York como parte de la delegación de la Organización Sionista Mundial y como Presidente de WIZO Mundial, un movimiento internacional arraigado en la sociedad civil, la responsabilidad social y el fortalecimiento de las relaciones entre Israel y la Diáspora.Nuestro papel dentro del liderazgo sionista global no se limita a asistir a eventos, sino que implica influir en las decisiones, empoderar a las comunidades y contribuir a forjar el futuro del pueblo judío. Cuando nos relacionamos con comunidades de todo el mundo, se nos percibe no solo como WIZO, sino como pilares de la responsabilidad sionista global. Este es el legado que cada uno de ustedes lleva en sus respectivas ciudades: son líderes con un deber más amplio hacia Israel y el mundo judío.Pero no venimos con eslóganes. Venimos con hechos.WIZO representa una parte tangible y fundamental de la sociedad civil israelí. Ya sea interviniendo en la ONU, el Congreso Judío Mundial o en comunidades judías de todo el mundo, llevamos la prueba diaria del sionismo traducido en acción: educación, bienestar, resiliencia y protección.Esta profunda responsabilidad marcó mi reciente viaje de Buenos Aires a Ginebra, y ahora a Nueva York.En Buenos Aires, me uní a WIZO Argentina para las celebraciones de su centenario. Fue una poderosa demostración de la infraestructura sionista a largo plazo: un movimiento que entiende que el compromiso con Israel requiere instituciones, relaciones y legitimidad pública. Allí, tuve el gran honor de recibir el reconocimiento oficial de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de Buenos Aires como Invitado de Honor. WIZO fue reconocida como una fuerza formidable de diplomacia blanda sionista, que ha forjado el respeto público hacia Israel a través de décadas de acción cívica significativa.Estar en el monumento a la AMIA dio a este reconocimiento una resonancia aún más profunda. La memoria judía debe servir como marco para la responsabilidad. Es un crudo recordatorio de que nuestras comunidades necesitan más que compasión después de una tragedia. Necesitan instituciones sólidas y la seguridad de que el mundo judío permanece organizado, presente y alerta.Desde Argentina, viajé a Ginebra para el 90.º aniversario del Congreso Judío Mundial. Este hito puso de relieve la vital necesidad de las instituciones judías globales: consolidar su influencia, defender a nuestras comunidades y brindar una respuesta unificada cuando la seguridad judía se vea amenazada. La Declaración de Ginebra resultante reflejó un principio crucial: la seguridad y la continuidad judías no pueden basarse únicamente en el sentimiento. Requieren coordinación, fortaleza institucional y valentía política.Como Vicepresidenta del Congreso Judío Mundial en nombre de WIZO, enfaticé la urgente necesidad de pasar de la mera presencia a la influencia activa. El mundo judío no puede combatir la desinformación y la campaña internacional contra Israel mediante esfuerzos fragmentados. Las atrocidades del 7 de octubre exigen una estrategia global cohesionada que combine testimonios, defensa y presión diplomática.En Ginebra, también me reuní con miembros de WIZO Ginebra junto al Embajador de Israel, lo que demostró la capacidad única de WIZO para conectar la diplomacia israelí, el liderazgo judío internacional y las comunidades locales en una poderosa red de confianza e influencia.Y ahora, Nueva York.«Orgullosos estadounidenses, orgullosos sionistas», el mensaje del Día de Israel en la Quinta Avenida, no es un simple eslogan. Es una declaración política y comunitaria vital. Aquí participaré en el desfile y me dirigiré a la Conferencia Anual del Jerusalem Post y a la Conferencia de Jerusalén de Besheva. Estas son plataformas esenciales donde se está forjando el discurso de la responsabilidad judía.El contraste entre estas ciudades es revelador. Buenos Aires demostró el poder de la diplomacia cívica. Ginebra evidenció la necesidad de una acción coordinada. Nueva York subraya la urgencia de una visibilidad judía sin complejos en espacios conflictivos. Juntas, definen nuestra realidad estratégica actual.WIZO se fundó sobre el principio de que el sionismo es la construcción de una sociedad funcional y resiliente. Por eso debemos estar presentes en estos escenarios globales, no como símbolos históricos, sino como un movimiento con un mandato claro y una responsabilidad inquebrantable.Décadas después de la creación de nuestras instituciones fundacionales, el desafío persiste: ¿posee el liderazgo judío actual la disciplina y la confianza estratégica necesarias para impulsar el sionismo?Dedico este boletín a dos líderes excepcionales: Amalia Polack, Presidenta Honoraria de WIZO Argentina, y la Dra. Hava Bogayer, Presidenta Honoraria de WIZO Austria. Recientemente tuve el privilegio de entregarles el Certificado de Liderazgo Sionista en nombre de nuestra querida Raya Jaglom.Son mis mentores en liderazgo. Aunque viven en mundos muy distintos, comparten el ADN de WIZO: un liderazgo que tiende puentes, fortalece la posición de Israel y transforma el amor por el pueblo judío en una influencia global duradera.Este es el liderazgo que necesitamos hoy: visible, serio, coordinado y abiertamente sionista.

Natalicio de Ana Frank: La joven escritora cuya única obra se transformó en un documento de valor universal

Imagina a una niña de trece años que recibe un cuaderno de cuadros rojos y blancos. No es solo un regalo; es una pequeña ventana a sus sueños, un espacio de libertad. Para Ana Frank, escribir no era solo un pasatiempo, era un acto de resistencia y esperanza.Mientras el mundo exterior se sumía en la oscuridad, ella habitaba un universo de palabras en el anexo secreto donde permanencia escondida junto a su familia. Desde allí miraba la belleza de los castaños de Ámsterdam a los que dedicó muchas páginas de su diario. Aquellos árboles eran una promesa de vida.Nacida como Annelies Marie Frank el miércoles 12 de junio 1929 (4 de Siván de 5689).Ana Frank logró, a través de su diario, convertirse en la narradora de su propia historia. Ella logró “archivar” su cotidianidad, sus miedos y sus esperanzas en un contexto donde el mundo intentaba borrar su rastro.Ana no solo escribió sobre la guerra; escribió sobre su primer beso, sobre las discusiones con su madre y sobre su deseo inquebrantable de ser escritora y “ser útil a la humanidad”. Hoy, al releerla, no vemos a una víctima lejana, sino a una joven vibrante cuya vida fue interrumpida, dejando tras de sí un vacío que solo sus palabras han podido llenar.En Chile, este diario ha tenido ecos profundos. Instituciones como el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Villa Grimaldi y el Archivo Judío de Chile han desarrollado programas que conectan la experiencia de Ana con la historia local, utilizando el diario como una herramienta para hablar de los derechos del niño y la importancia de la tolerancia en nuestra propia sociedad. El legado de Ana en tierras chilenas nos recuerda que el olvido es una amenaza persistente, pero que la educación a través del documento es nuestra mejor defensa.En 2009, el manuscrito original del Diario de Ana Frank fue inscrito por la UNESCO en el Registro Memoria del Mundo. Este reconocimiento destaca que Ana Frank es una escritora cuya única obra se transformó en un documento de valor universal.

Roi Shiloah: “La música es el lenguaje más básico que tenemos”

El violinista israelí Roi Shiloah visitó Chile para realizar una serie de clases magistrales junto a jóvenes músicos de las orquestas juveniles. En esta entrevista reflexiona sobre el poder de la música, su labor educativa y el impacto social del proyecto Musethica.La trayectoria de Roi Shiloah incluye actuaciones con la Israel Philharmonic Orchestra desde los 12 años y colaboraciones con orquestas como la London Symphony Orchestra y agrupaciones europeas y asiáticas. También es docente en la Jerusalem Academy of Music and Dance. Es uno de los violinistas israelíes más destacados del panorama actual, miembro del afamado Jerusalem Trio y discípulo del maestro Leonard Bernstein.Cuando digo música, ¿en qué piensas?La música es vida. Es crear, contar, sentir y también escapar.La música es el lenguaje más básico que tenemos. Podemos entendernos más allá de las palabras, y por eso, cuando viajo a distintos países, puedo conectarme inmediatamente con las personas. No importa el idioma que hablen; la música crea un vínculo instantáneo.¿Quiénes son tus compositores favoritos?En la música clásica tenemos el privilegio de contar con muchos estilos, épocas y genios. Puedo tocar a Mozart, Schubert o Beethoven, cuya música sigue siendo extraordinaria. También amo la música de cámara de Brahms, que considero grandiosa y perfecta. Y, por supuesto, compositores como Ravel y Debussy.¿Y entre los artistas contemporáneos?Escucho de todo, porque en todos los géneros hay genios. Admiro mucho a Freddie Mercury, David Bowie y Stevie Wonder, entre muchos otros.¿Nos puedes contar sobre Musethica?Musethica es un proyecto extraordinario creado por un gran amigo mío. Su objetivo es ofrecer más oportunidades a jóvenes músicos fuera del ámbito académico tradicional y, al mismo tiempo, llevar la música a lugares donde normalmente no existe acceso a ella.Trabajamos en instituciones para personas con síndrome de Down, centros de salud mental, comunidades de refugiados y muchos otros espacios. Los estudiantes tocan junto a un tutor profesional y, además, realizan conciertos abiertos para el público en la ciudad donde se desarrolla la actividad.Ofrecemos conciertos anuales, llegando a lugares donde las personas nunca han escuchado música clásica en vivo.¿Cómo reaccionan esas personas?Las experiencias son muy emocionantes. La última vez que tocamos en una cárcel, varios prisioneros se acercaron para decirme que, durante el concierto, sintieron que ya no había muros.En una institución de salud mental, donde los pacientes prácticamente no salen, una persona comentó que era la primera vez que dejaba de temblar sin necesidad de medicación.Y el impacto también es enorme para los estudiantes. Viven una experiencia personal y emocional que va mucho más allá de obtener una buena nota en una academia. Descubren el verdadero efecto que puede tener la música en la vida de las personas.Interpretamos la música con la misma pasión y el mismo nivel artístico con que lo haríamos en los escenarios más importantes del mundo.La experiencia de las orquestas juveniles en Chile ha sido vista como una herramienta de transformación social y de oportunidades para miles de jóvenes. En ese contexto, ¿qué te traes a Chile y cuál ha sido tu trabajo con las orquestas juveniles?Vine para realizar dos días de clases magistrales.El lenguaje de la música es el mismo en todas partes. Lo que enseño en Berlín o Jerusalén es exactamente lo que enseño en Santiago.Los estudiantes fueron maravillosos. Muchos llegaron desde lugares muy alejados, hicieron excelentes preguntas y demostraron una enorme pasión por la música.Trabajamos aspectos prácticos y herramientas que les permitan seguir aprendiendo y practicando por su cuenta. Disfruté cada minuto con ellos.¿Qué disfrutas más: enseñar o tocar?Tocar es lo que más me apasiona. Sin embargo, cuando enseño es cuando más aprendo.La enseñanza te permite descubrir cosas que a veces no ves cuando estás tocando. Es como resolver problemas: encuentras soluciones que incluso terminan ayudándote en tu propia práctica musical.Israel tiene una rica tradición musical y educativa. ¿Qué crees que otros países podrían aprender de ese modelo?Los resultados están a la vista. Si observas la cantidad de músicos, intérpretes y profesores israelíes que trabajan en todo el mundo, es algo realmente notable. Cada vez que viajo me encuentro con colegas israelíes desarrollando carreras importantes.Se habla mucho de Israel como la “Start-Up Nation”, y eso es fantástico. Pero la cultura es igualmente esencial. Es una parte fundamental de lo que somos y algo que no podemos permitirnos perder.Por eso muchos músicos israelíes viajamos constantemente, compartiendo nuestro conocimiento y experiencia en distintos países. Durante el verano participo en festivales en Budapest, Italia y Alemania, entre otros lugares. Esa circulación de ideas y experiencias es una de las grandes fortalezas de nuestra tradición musical.Para Shiloah, la música no es solo una forma de arte, sino un puente entre personas y realidades distintas. Un lenguaje universal que, como él mismo afirma, permite entendernos incluso cuando las palabras no alcanzan.Su paso por Chile también evocó el espíritu de Isaac Frenkel: la convicción de que la música debe estar al alcance de todos y convertirse en una herramienta de crecimiento humano y comunitario.--------------El aporte judío a las artes en ChileIsaac Frenkel fue uno de los precursores de la promoción de la música clásica en Chile. Melómano, filántropo y apasionado por la formación de nuevas generaciones, soñaba con que cada barrio contara con una orquesta juvenil. Como vicepresidente de la FOJI y expresidente de la Fundación Beethoven, impulsó la llegada al país de figuras de talla internacional, entre ellas el director Zubin Mehta y la Filarmónica de Israel, contribuyendo de manera decisiva al desarrollo de la actividad musical chilena.Fue uno de los líderes más destacados de la comunidad judía y una figura protagónica de la cultura clásica en el país.

Richard Thaler, Premio Nobel de Economía

Richard Thaler nació en Estados Unidos el 12 de septiembre de 1945 en una familia judía; sus padres fueron  Roslyn Melnikoff y Alan Maurice Thaler. Su tatarabuelo, Selig Thaler, provenía de Ucrania. Se graduó en la Newark Academy, antes de recibir su Licenciatura en Artes en 1967 de la Case Western Reserve University; un máster en 1970 y el doctorado en 1974 en la Universidad de Rochester. Se inició como profesor en la Universidad de Rochester. Entre 1978 y 1995, fue miembro del Colegio de Negocios en la Universidad de Cornell y de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago. Fue directivo de Fuller & Thaler Asset Management, firma dedicada a la administración de activos que cofundó en 1993; además, fue codirector del Proyecto de Economía Conductual de la Oficina Nacional de Investigación Económica desde 1991.Desde la década de 1980, Thaler ha analizado la toma de decisiones económicas con la ayuda de la psicología. Ha prestado especial atención a tres factores psicológicos: la tendencia a no comportarse de forma completamente racional, las nociones de justicia y razonabilidad, y la falta de autocontrol. Sus hallazgos han tenido una profunda influencia en numerosos ámbitos de la investigación y la política económica. Sus investigaciones demostraron que las decisiones no siempre se deben a criterios racionales, sino que también dependen de variables psicológicas que las desvían de un comportamiento económico racional. Junto al también premio Nobel Robert Schiller, documentó la existencia de comportamientos irracionales en los mercados financieros, una volatilidad que poco tiene que ver con la teoría de los mercados eficientes y en la que los agentes sobrerreaccionan a una información nueva.Sus hallazgos refutaron sistemáticamente la suposición común dentro de la teoría económica que sostiene que los individuos siempre actúan de manera racional y egoísta, una idealización que la mayoría de los economistas, sin embargo, habían aceptado como válida para fines predictivos. La identificación por parte de Thaler de formas específicas en que el comportamiento económico real de las personas se desvía de las normas racionales tuvo importantes implicaciones prácticas, sugiriendo que muchas políticas sociales públicas y privadas podrían hacerse más efectivas incorporando incentivos sutiles, o "empujones", diseñados para guiar a las personas hacia una buena toma de decisiones sin privarlas en última instancia de su libertad de elección, un enfoque que Thaler y otros denominaron paternalismo libertario.En 2017, fue galardonado con el Premio Nobel de Economía al considerar que sus contribuciones a la economía conductual "han construido un puente entre el análisis económico y psicológico de la toma de decisiones por parte de los individuos, explorando aspectos tales  como la racionalidad limitada, las preferencias sociales y la falta de autocontrol afectan a las decisiones de las personas y los resultados de los mercados". Fue autor de una columna en el Journal of Economic Perspectives de 1987 a 1990 titulada "Anomalías", por la que ganó fama. Además, escribió libros introductorios en las finanzas conductuales, como Quasi-rational Economics y The Winner's Curse, con muchas de sus columnas adaptadas para una audiencia lega en la materia. Apareció en el film “La gran apuesta”, ganador de un Oscar, donde explicaba la crisis de las hipotecas subprime que condujo a la crisis financiera mundial de 2008. Con tres hijos de su primer matrimonio, posteriormente se casó con France Leclerc, profesora de marketing.

Gaby Dascal : “La lucha contra el antisemitismo no puede depender solo de las instituciones”

En un contexto en que el antisemitismo crece de manera alarmante en redes sociales, plataformas digitales y espacios mediáticos, distintas organizaciones y activistas judíos comenzaron a entender que ya no alcanza con responder de manera aislada. La velocidad con la que circula la desinformación, sumada al alcance masivo de las narrativas de odio, exige coordinación, estrategia y presencia constante.Con ese objetivo nació La Coalición, la red judía hispanohablante más grande dedicada a combatir el antisemitismo en el mundo mediático y digital.Para conocer más sobre el trabajo que realizan, conversamos con Gaby Dascal, Project Manager del proyecto, quien explica cómo funciona esta red.¿Cómo se combate la desinformación que conduce al antisemitismo?Uno de los grandes problemas actuales es que muchas personas ya no consumen información completa: consumen emociones. Las redes sociales están diseñadas para generar reacción inmediata. Lo que provoca enojo, miedo o indignación suele compartirse muchísimo más rápido que aquello que requiere contexto o análisis. Esto crea un terreno muy complejo para combatir la desinformación y el antisemitismo.Cuando gran parte del antisemitismo contemporáneo circula de esa manera: a través de frases simplificadas, imágenes impactantes, videos fuera de contexto o afirmaciones emocionales que apelan más a la reacción que a los hechos, se configura una narrativa falsa que comienza a repetirse constantemente, aunque no tenga evidencia, y termina instalándose. La gente empieza a verla una y otra vez en distintas plataformas y esa repetición genera percepción de verdad. Es un fenómeno muy estudiado en comunicación digital.Muchas veces no hablamos de odio explícito. Hablamos de narrativas que deshumanizan, que generan dobles estándares o que construyen una imagen distorsionada de los judíos o de Israel. Y cuando se vuelven virales, combatirlas es muchísimo más difícil.¿Qué hace La Coalición en este sentido?La Coalición nació como una red de coordinación entre países, referentes, comunicadores, activistas y organizaciones judías hispanohablantes que entendieron la necesidad de trabajar juntos frente al crecimiento del antisemitismo online.Había muchísima gente haciendo un trabajo valioso en distintos países, pero muchas veces de forma aislada. La Coalición busca conectar esos esfuerzos.Actualmente, la red reúne a participantes y organizaciones de Argentina, Chile, Perú, España y Guatemala, y continúa expandiéndose.Pero el trabajo no se limita únicamente al monitoreo de redes sociales o a detectar tendencias antisemitas. Identificar una narrativa problemática es apenas el primer paso. Lo que realmente combate el antisemitismo es la acción.Y esa acción implica coordinarse, responder rápidamente, generar contenido, capacitar personas y construir presencia activa en el espacio digital.¿Cómo se logra eso?Debemos alzar voces, ocupar espacios, producir contenido que informe, explique y humanice porque si quienes promueven desinformación generan miles de piezas de contenido al día y nosotros solo observamos, entonces llegamos tarde.La Coalición trabaja desarrollando material y articulación entre las organizaciones.¿Qué se necesita para combatir esta ola de antisemitismo online?Hay que saber comunicar y comprender cómo funcionan hoy las plataformas.No alcanza con publicar datos correctos si del otro lado hay un discurso emocional mucho más fuerte. Las redes premian velocidad, impacto y simplificación. Por eso es tan importante aprender a comunicar de manera clara, accesible y estratégica.Muchas veces las personas creen que responder con información cambia opiniones, cuando en realidad los procesos son mucho más complejos.Cuando alguien ha estado expuesto durante semanas o meses a una narrativa repetida constantemente, desmontarla requiere tiempo, empatía y mucha consistencia. No se trata solo de corregir información falsa. Se trata de reconstruir confianza.Además, las campañas de desinformación suelen aprovechar dinámicas psicológicas muy específicas: el contenido que genera indignación o confirma prejuicios tiene muchísimas más probabilidades de viralizarse. Por eso el desafío no es solamente informativo: también es cultural.Se suele decir que los judíos son el canario en la mina y que lo que les ocurre termina impactando a toda la sociedad. ¿Cómo lo ven ustedes desde el mundo digital?El antisemitismo nunca afecta únicamente a los judíos. La historia demuestra que cuando el antisemitismo crece, también se deterioran otros valores democráticos. El odio nunca queda limitado a un solo grupo.Por eso este trabajo no puede recaer únicamente en organizaciones comunitarias. Necesitamos que más personas entiendan que combatir el antisemitismo también implica defender la convivencia democrática, la pluralidad y la responsabilidad en el uso de la información.Por eso, cada persona tiene un rol que cumplir. Compartir información de manera responsable, verificar antes de difundir, denunciar discursos de odio y no permanecer indiferente son acciones concretas que ayudan a combatir el antisemitismo.

El valor del liderazgo: En memoria de Marcos Kaplun ZL y Roberto Muñoz Z

Tengo recuerdos de muy pequeño, participando junto a mi papá del acto de Iom Haatzmaut en el Estadio Israelita Maccabi, organizado por la Federación Sionista de Chile, escuchando discursos de grandes dirigentes, que no entendía del todo pero que por algún motivo generaban una profunda emoción en todos.Eran los años 90, época muy diferente a la que hoy vivimos, recién estábamos acostumbrándonos a tanta seguridad comunitaria a raíz del atentado en AMIA, teníamos un partido Nazi que se trataba de organizar en Chile, habían quizás menos divisiones entre comunidades religiosas, pero lo más de fondo es que había un compromiso sionista a mi gusto más fuerte que el actual.Y en esos años, habían dos figuras claves de la comunidad, que casualmente con muy pocos días de diferencia nos dejaron ambos recientemente  y merecen nuestro total y profundo reconocimiento.Por un lado tenemos a Marcos Kaplun, director y presidente histórico del EIM, hombre fuerte en la Unión Maccabi Mundial, deportista destacado y de las personas con más energía que he conocido. Además gran líder del fútbol chileno, como director de la U de Chile, de Azul Azul y como ex Vicepresidente de la ANFP.Por el otro está Roberto Muñoz, probablemente el dirigente sionista más clave de las últimas décadas, ex presidente de la Federación Sionista, del KKL y del Likud. Siempre ligado al trabajo comunitario y social también en el Bikur Jolim.¿Qué tienen en común ambos personajes comunitarios? Bueno que entendían el valor y la relevancia del liderazgo para empujar instituciones, proyectos y cambios en general.Kaplun, fue siempre un líder que generaba vínculos en todas partes, tanto así que fue premiado como Yakir Maccabi en una de sus últimas Maccabeadas, donde me tocó compartir con él, y percibir como Marcos se vinculaba con cada persona, genuinamente interesado por el otro y con una capacidad de generar amistades e incidir que sorprendía a cualquiera. Fue él uno de los que me entusiasmo hace ya muchos años a participar del directorio del EIM.Muñoz, fue un gran puntal de la causa sionista local, y como tal lograba congregar a personas muy distintas dentro y fuera de la comunidad. Como olvidar cuando encabezó los esfuerzos para generar la marcha anti discriminación  en Santiago, presionando a las autoridades de turno para impedir la organización del congreso nazi por el año 2000. Me tocó verlo de cerca en sus distintos roles sionistas junto a mi padre (que eran grandes amigos), siempre con una sonrisa y empujando a que la comunidad “saliera del guetto” para enfrentar el antisemitismo.Debemos reconocer la importancia de estos dos líderes, comprometidos, jugados, carismáticos, emprendedores y sobre todo generosos en el amplio sentido de la palabra, elemento fundamental para generar un legado en el resto. Quienes nos dedicamos a la comunidad, en el rol que sea, tanto voluntario, profesional o dirigente, debemos mirar y profundizar en los perfiles de grandes hombres y mujeres que han liderado por muchísimos años y nos dejan miles de enseñanzas para no cometer errores del pasado y sobre todo para tomar sus buenas prácticas y construir así un mejor futuro para las instituciones judías de Chile.Tenemos que ser conscientes que figuras como Kaplun y Muñoz hoy son más escasas que antes, ya que ellos unían a la comunidad en el rol que estuviesen. Algo que creo que nos regalaron es entender que en la comunidad cabemos todos, y que las divisiones en Am Israel son algo anecdótico, ya que todos compartimos el mismo destino y debemos remar juntos para que sea el mejor pensando en nuestros hijos. Infinitas gracias queridos Marcos y Roberto, por una vida dedicada a nuestra kehila y por entregarse genuinamente a los valores del pueblo judío y luchar con coraje por su continuidad.

Entrevista a Rabino Eduardo Waingortin: 40 años de liderazgo espiritual

Antes de tomar el camino del rabinato, Eduardo Waingortin se formó como Contador Público y estudió un Máster en Administración de la Universidad de Buenos Aires. Obtuvo su semijá —ordenación rabínica— en 1986 y llegó al Círculo Israelita tres años más tarde. Fue el primer Capellán judío del Palacio de La Moneda, posición que mantiene, y es Capellán de la 5.ª Compañía de Bomberos de Ñuñoa “Bomba Israel”. Su esposa es Graciela  Chichotsky, más conocida como Gachi. Tiene cuatro hijos, uno de los cuales siguió su camino como rabino. En 2015, el Parlamento chileno le concedió la nacionalidad por gracia. El año pasado fue distinguido con el grado de Doctor Honoris Causa del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer.A lo largo de su trayectoria ha logrado consolidar una comunidad que hoy se encuentra más viva que nunca.La vocaciónAntes de ser rabino estudió auditoría y trabajó en ello. ¿Cuándo surge la necesidad del rabinato?Siempre tuve ganas de servir al pueblo de Israel y al Kadosh Baruj Hu. Mientras era contador estudiaba en privado con un rabino. Fundé la comunidad “Iona” que llegó a tener seis sedes, con una tnuá de 1.600 jóvenes y 8 servicios de Yamim Noraim.Seguí trabajando full time en Iona y part time en el Seminario, y me enfrenté a tomar una decisión y opté por mi vocación: tenía 26 años.Recuerda que habló con Marshall Meyer, quien le hizo algunas preguntas y le pidió conversar con Gachi, su esposa, quien lo impulsó a entrar al Seminario.Desde entonces, por primera vez pudo abocarse a una sola tarea. Terminó el Seminario con dos años de estudio en Israel. La ordenación fue en abril de 1986, por lo que este año conmemora cuatro décadas de vida rabínica.¿Cómo fueron los primeros años como rabino?Trabajé dos años y medio en AMIA de La Plata. Luego me sugirieron incorporarme a una comunidad más grande y surgió la oportunidad del Círculo.La comunidad contaba con unos 300 socios y, desde mi llegada, me propuse hacerla crecer como una gran familia.Agrupé a 15 parejas de padres; semanalmente estudiábamos y trabajábamos para hacer crecer a la comunidad.Con ellos formamos el Centro del Adulto Mayor (CEA) y con sus hijos dimos vida a la tnuá Emet, que se fusionó con Ramah y dio origen a Bet El. Cuando tuve la idea de Emet me dijeron que no había espacio para otro movimiento, pero yo estaba convencido de que podía. Hoy es una luz de nuestra comunidad.Agradezco a D-os por darme la posibilidad de estar en el Círculo Israelita desde hace 37 años.¿Cómo ha sido liderar la Capellanía judía en La Moneda?Los Capellanes brindan asistencia espiritual y apoyo religioso tanto al presidente de la República como a los funcionarios públicos que lo requieran. Desde esa vereda hemos buscado aportar en materia interconfesional, así como atender las necesidades de los judíos que trabajan en los ministerios. Para ellos ofrecemos clases de judaísmo y entrevistas. También es importante establecer contactos con líderes de otros credos.Para este período establecimos un comité de apoyo de los rabinos para pensar juntos la tarea de la Capellanía.Ha sido capellán con cuatro presidentes (dos periodos con Sebastián Piñera). Se sabe que fue difícil con Boric. ¿Qué fue lo más complejo?Lo de Boric fue complicado.Cuando me dieron la nacionalización por gracia por el aporte a la promoción de iniciativas interreligiosas y por generar instancias de diálogo, hubo dos votos en contra: uno de Boric. Después vino el episodio de la miel que todos recordamos. Su reacción en relación con Israel no tenía proporción con otras situaciones en el mundo. Israel tiene derecho a la autodeterminación y al regreso a su tierra ancestral. Todos los presidentes habían tenido una relación con los capellanes, pero a los judíos y evangélicos jamás nos llamó.En el único Janucá en La Moneda al que asistió, no usó kipá y no ofreció un discurso, que es la costumbre. Es un antisemita.Pero pudimos seguir adelante con nuestro cometido con Álvaro Elizalde, Omar Cortés, director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), y otros personeros que incluso hicieron esfuerzos por ayudarnos a transitar esta dificultad.37 años construyendo comunidadCuando Eduardo Waingortin llegó al Círculo Israelita de Santiago, fue recibido con los brazos abiertos y forjó vínculos que le permitieron hacer crecer la comunidad a través de iniciativas que integraban a judíos de todas las edades. Todos ellos conocen su sello, marcado, como destacó el Seminario Rabínico Latinoamericano, por su compromiso por educar. Ha sabido cautivar transmitiendo la profundidad del judaísmo desde los textos sagrados, pero también contando historias simples que siempre sorprenden, permitiendo reflexionar sobre el rol de cada uno en la construcción de comunidades fuertes y unidas que aseguren la continuidad del pueblo judío.--------Testimonio de su gran amigo, Rabino Mauricio Balter, director de Masorti Olami y Mercaz OlamiMe siento emocionado de dar este testimonio. Quiero mucho a Eduardo. Él logra tocar el alma de las personas.Tenemos 50 años de amistad. Nos conocimos cuando éramos directores de juventud: él en Iona y yo en Or Jadash, cuando aún no éramos rabinos.Después ingresamos al Seminario y nos dimos cuenta de que teníamos mucho más en común. Nos hicimos muy amigos. Estuvimos en lugares distintos, pero seguimos en contacto, y también nuestras familias, tanto así que ¡Gachi acompañó a mi hija a comprar su vestido de novia!Nuestra pasión por la vida comunitaria nos une profundamente. Somos rabinos trabajadores, constructores. Lo vi en Círculo, empezando con grupos de personas y haciéndolo crecer.Siempre admiré su capacidad, su ánimo de enseñar y su modelo, que es sano, concreto y coherente. Lo admiro profundamente como persona y como rabino, y me siento honrado de decir que soy su amigo.Estamos muy involucrados en la vida judía. Nuestra pasión son las comunidades, las personas y la educación judía. Eso nos hace muy cercanos.Una anécdota…El rabino Waingortin tiene mucho humor.Una vez visité Círculo y le pregunté si quería que hiciera una prédica. Me dijo que no, que no me preocupara. Al día siguiente, sin previo aviso, dijo: “Bueno, y ahora una prédica del rabino Balter”.Como yo ya lo conocía ¡había preparado una de todas maneras! ---------La relación con Marshall MeyerAunque el rabino Mordejai Ederi fue su mentor y académico, el rabino Waingortin habla de “Marshall” como alguien muy cercano.Meyer es un referente. Creó el Seminario Rabínico conservador más importante de Latinoamérica, del cual salen los principales rabinos conservadores de toda la región. Fue el líder de la transformación cultural más importante de la judería de la región en el siglo XX y fundó más de veinte comunidades judías en la Argentina.Waingortin reconoce que: “Tuvo una influencia central en mi formación. Era un ser humano extraordinario, de enorme entrega, convicción y sabiduría.”También recuerda la impronta que dejó en el Seminario Rabínico y en la sociedad argentina por su defensa de los derechos humanos: “Muchas madres acudían a él buscando ayuda para encontrar a sus hijos desaparecidos. Fue hasta el sur del país buscando a personas y exigiendo que se los entregaran. Por esta labor, que incluso puso en riesgo su vida, recibió el reconocimiento más alto del país en el Congreso pleno, el que por primera vez se entregaba a un extranjero”.--------Distinción Honoris CausaEl año pasado recibió un Doctorado Honoris Causa del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall T. Meyer. En la ocasión se destacó que: “Eduardo ha demostrado un compromiso profundo con la continuidad judía y con la educación. Hizo crecer la comunidad judía de Chile. Su labor combina enseñanza, liderazgo y compromiso comunitario. Ha dejado una huella imborrable en la vida judía”.¿Cómo fue volver al lugar en donde se formó hace 40 años y ser reconocido por esta labor?Sentí que era inmerecido, pero gracias a Gachi —que es la inteligente del equipo— pude tomar conciencia de que tiene que ver con mi vocación, de mi apoyo al Seminario, que es cuna y nido de líderes de toda Latinoamérica. Siempre me he ocupado de que los vínculos entre los rabinos, el Seminario y las comunidades funcionen. Entonces es un reconocimiento a esa tarea constante de muchos años. -------La bitácora inicialEl Rabino Waingortin llegó a la Comunidad en agosto de 1988. Acá sus primeros hitos: Primer bar mitzvá: 6 agosto 1988 / Gabriel Libedinsky Moscovich Primer bat mitzvá: 26 agosto 1988 / Grace Agosin Primera jupá: 24 septiembre 1988 / Max Wigolorchew Silva y Judith Muller Guelfand Primera sepultación: 21 diciembre 1988/ Sr. Isidoro Michaely Z.L. Cementerio calle Unión

George Andrew Olah, Premio Nobel de Química

George Andrew Olah nació 22 de mayo de 1927 en Budapest en un contexto marcado por la historia del pueblo judío en Europa central; sus padres fueron Magda Krasznai y Gyula Oláh, ambos de origen judío, aunque algunas fuentes indican que sus padres se convirtieron al catolicismo un año antes de su nacimiento. Durante la Segunda Guerra Mundial, Olah y sus padres lograron sobrevivir escondiéndose en Budapest durante los últimos meses del conflicto. Su hermano mayor, Peter, falleció en un campo de prisioneros de guerra ruso al final de la contienda. Después de la escuela secundaria estudió en la Universidad Técnica de Budapest, donde obtuvo la maestría y doctorado en ingeniería química. De 1949 a 1954, enseñó en la escuela química orgánica, y en los dos años siguientes trabajó en la Academia Húngara de Ciencias, donde fue director científico asociado y jefe del departamento de química orgánica.  Debido a la Revolución Húngara de 1956, él y su familia se mudaron a Inglaterra y luego a Canadá, siendo contratado en la Dow Chemical, donde  comenzó su trabajo pionero sobre carbocationes, estableciéndose finalmente en Estados Unidos. En 1965 ingresó a la Universidad Case Western Reserve en Cleveland, donde dirigió el departamento de química y fue Profesor Distinguido de Investigación. En 1977, Olah se mudó a la Universidad del Sur de California.  A partir de 1980, se desempeñó como Profesor Distinguido de Química y más tarde en la escuela de ingeniería.   Sus investigaciones de carbocationes no clásicos estables lo llevaron al descubrimiento del metano protonado. Olah recibió el Premio Nobel de Química en 1994 "por su contribución a la química de los carbocationes". También recibió, entre otros reconocimientos, la Medalla Priestley, el máximo galardón otorgado por la Sociedad Química Estadounidense, y la Medalla a la Excelencia en la Investigación Química de la Sociedad Química Estadounidense en 1996. Más adelante, su investigación pasó de los hidrocarburos y su transformación en combustible a la economía del metanol, es decir, la generación de metanol a partir de metano.  En 2005, Olah escribió un ensayo que promovía la economía del metanol en el que sugería que el metanol podría producirse a partir de hidrógeno y  dióxido de carbono de origen industrial o atmosférico utilizando energía de fuentes renovables y nucleares.Se casó con Judit Ágnes Lengyel y tuvieron dos hijos. Olah falleció el 8 de marzo de 2017 en California. Tras su muerte, el gobierno húngaro declaró que “el país ha perdido a un gran patriota y a una de las figuras más destacadas de la vida científica húngara”. En 1997, la familia Olah creó el Fondo George A. Olah que otorga premios anuales a químicos destacados, los que son seleccionados y administrados por la Sociedad Química Estadounidense.  A menudo se le menciona en listas de científicos judíos laureados con el premio Nobel, reflejando su pertenencia a esta colectividad cultural y religiosa. Aunque es ampliamente reconocido como uno de los científicos de ascendencia judía más destacados, su relación con esta identidad fue compleja y marcada por el contexto histórico de su país natal. En su autobiografía, Olah reconoció su herencia judía al recordar las dificultades de la guerra, pero nunca se describió a sí mismo como judío. Siempre se identificó primordialmente como un ciudadano global y un estadounidense de origen húngaro, muy orgulloso de sus raíces académicas y culturales en Hungría.

¿Cómo se adapta La Halajá al mundo moderno?

¿Puede un algoritmo supervisar la producción de alimentos kasher? ¿La fertilización in vitro cambia quién es la madre según la ley judía? ¿Está prohibido usar el celular en Shabat aunque no enciendas ninguna llama?Hay quienes imaginan la ley judía como un código de piedra, inmóvil y ajeno a la realidad. Nada más lejos de la verdad. La Halajá es, desde siempre, un organismo vivo. Su herramienta principal se llama she’elot u-teshuvot —preguntas y respuestas— y lleva siglos permitiendo que los grandes rabinos apliquen principios antiguos a situaciones que sus autores jamás imaginaron. El rabino que codificó las leyes del Shabat no conoció la electricidad. Y sin embargo, esos mismos principios generaron debates ricos y rigurosos sobre interruptores, sensores de movimiento y marcapasos.El método no cambia: se estudia el Talmud, se consultan los códigos medievales, se considera el contexto humano real. Lo que sí varía son las conclusiones, y eso también es parte de la tradición. Las corrientes asquenazí, sefaradí y jasídica frecuentemente no coinciden, y esa diversidad no es un defecto del sistema —es su riqueza.Un ejemplo concreto: el principio de pikuaj néfesh, que obliga a preservar la vida humana por encima de casi cualquier otra norma, permitió adaptar las reglas del ayuno de Yom Kipur para personas con diabetes o enfermedades cardíacas. La ley no ignoró la medicina. La incorporó. La Halajá no pretende detener el tiempo. Pretende algo más difícil y más hermoso: santificarlo.

Judíos en Chile: Cuatrocientos años de corrientes migratorias

Al conmemorar 120 años de vida judía institucionalizada en Chile, se hace necesario destacar la importancia de Günter Böhm en la investigación sobre la historia de los judíos en nuestro país: desde los Anusim (forzados) de la península ibérica en la Colonia hasta los inmigrantes alemanes del siglo XX.A mediados del siglo XX, este insigne historiador, llegado a Chile en 1939 huyendo del nazismo, fundaría el Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile y publicaría libros fundamentales sobre la vida judía en Chile. Colonia y Anusim. En “Los Judíos en Chile durante la Colonia”, rescató del silencio la historia de cientos de familias que habían vivido ocultando su fe para sobrevivir. Revisando minuciosamente archivos civiles y los expedientes del Santo Oficio, reveló que los judíos conversos o Anusim estuvieron presentes desde los primeros días de la Conquista, tras la expulsión de los judíos de España. Böhm documenta que muchos vieron en el Nuevo Mundo una oportunidad para escapar de la Inquisición, agregando que, el porcentaje de sangre judía presente en las familias chilenas pudo alcanzar o superar el 20 o 25 por ciento. Integrándose a la sociedad local participaron activamente en la construcción económica, social y cultural del naciente país. Para evitar al Tribunal de la Inquisición muchas veces terminaron asimilándose. De allí emerge la historia del médico Francisco Maldonado de Silva, quien fue arrestado por judaizante y condenado a morir en la hoguera; un testimonio imborrable de la resistencia espiritual judía en América.Inmigración alemana del siglo XIX. En otro de sus libros, “Inmigración de judíos de habla alemana a Chile y Perú durante el siglo XIX”, Böhm volvería a destacar la llegada de judíos: esta vez durante el siglo XIX y de origen alemán, quienes también contribuyeron de forma decisiva al desarrollo del país.La pequeña escala y enorme dispersión geográfica dificultaron la continuidad de la vida judía. Sin embargo, el historiador destaca a figuras como Pedro Herzl, uno de los primeros médicos alemanes establecidos en Chile; Salomón Goldenberg, quien ayudó a fortalecer los espacios culturales en Chillán; y Francisco Kaskel, quien trabajó codo a codo con los colonos del sur del país.  Formación del CREJ y vida comunitaria modernaEn el siglo XX, vendría el fortalecimiento de la vida comunitaria, y con ello, la necesidad de institucionalización.Ese cambio histórico definitivo tuvo un nombre: Comité Representativo de las Entidades Judías en Chile, el CREJ.La creación del CREJ, que se transformó en la Comunidad Judía de Chile (CJCh), marcó un antes y un después en nuestra historia. Por primera vez, los judíos en Chile dejaron de ser individuos dispersos y marcados por el recuerdo de la persecución para transformarse en una comunidad organizada, visible y orgullosa de su identidad.De allí surgieron sinagogas, colegios, cementerios y organizaciones comunitarias que consolidaron la vida judía chilena moderna. Tras siglos de caminar en la dispersión o el silencio, los judíos decidieron crear una institucionalidad que se ha fortalecido con los años.Los textos de Böhm son fundamentales para mostrar una etapa poco conocida de nuestra historia: la de aquellos inmigrantes pioneros que dejaron una huella silenciosa pero persistente y significativa en la formación del Chile moderno. Su obra evidencia que la historia judía en Chile no comenzó con las grandes inmigraciones del siglo XX, sino que sus raíces más profundas se pueden descubrir en registros oficiales, apellidos transformados, documentos familiares, lápidas antiguas y pequeños gestos de preservación religiosa.

Gabriel Ben Tasgal en Chile: Israel entre la ofensiva y la innovación

El tablero geopolítico del Medio Oriente atraviesa un cambio de paradigma radical. Durante años, la doctrina predominante parecía centrarse en la contención de las amenazas adyacentes y la gestión de periodos intermitentes de calma. Sin embargo, los acontecimientos recientes han forzado una reconfiguración absoluta en la mentalidad estratégica. Gabriel Ben Tasgal, reconocido experto en seguridad internacional, inteligencia y política del Medio Oriente, sostiene que nos encontramos ante una transformación profunda e irreversible: “Creo que Israel va a atacar a Irán... la política de Israel antes era intentar conseguir calma, ahora empieza a ir al ataque”. Esta declaración no debe de ninguna manera leerse como un vaticinio catastrofista, sino como la constatación objetiva de una nueva tendencia en la que ya no basta con esperar pasivamente la próxima agresión, optando en su lugar por neutralizar las capacidades hostiles antes de que pongan en riesgo la supervivencia nacional.Las fisuras internas del régimen de TeheránFrente a la narrativa simplista que presenta a la República Islámica como una potencia monolítica e inexpugnable, Ben Tasgal ofrece una disección quirúrgica de sus vulnerabilidades estructurales. El analista expone que el verdadero motor del régimen no es la devoción ideológica generalizada, sino el control monopolístico de los recursos: “La Guardia Revolucionaria tiene el control del 50% de la economía... el régimen puede ahogarse internamente”. Esta alarmante asimetría económica alimenta tensiones sociales permanentes dentro de una juventud urbana desencantada que rechaza abiertamente los dogmas clericales.A este complejo escenario interno se suman crisis de subsistencia gravísimas, como un desabastecimiento hídrico crónico provocado por años de sequía e infraestructuras colapsadas que literalmente hunden el suelo de las principales urbes bajo un entramado de socavones urbanos. Con un respaldo popular real que escasamente roza el 30%, dependiente del clientelismo estatal, las masivas movilizaciones ciudadanas dentro de Irán no claman por batallas extranjeras; al contrario, la consigna popular en las calles es explícita: “no queremos más Gaza, no queremos más Beirut, queremos Teherán”. El descontento civil demuestra que el aparato teocrático ha preferido dilapidar sus riquezas financiando el terrorismo regional en lugar de asegurar el bienestar de sus propios habitantes.Justicia operativa y precisión frente a la infamiaPor lo tanto, la nueva postura preventiva israelí busca presionar de forma inteligente estas fisuras internas. La desarticulación de las redes terroristas patrocinadas por Teherán cuenta hoy con una capacidad técnica y de inteligencia sin precedentes históricos. Ben Tasgal enfatiza la rigurosidad con la que se opera para hacer justicia y proteger a los civiles de la barbarie: “La unidad Nili... identificó a cada uno de los que entró a matar gente. Israel va a matar a cada uno de los que atentó el 7 de octubre”. Esta determinación ejemplifica un principio irrenunciable: la individualización de las responsabilidades penales y operativas para neutralizar con precisión quirúrgica a quienes planifican y ejecutan actos terroristas, eludiendo la lógica de una confrontación total y protegiendo los más altos estándares éticos en el campo de batalla.Este compromiso con la verdad y la precisión es indispensable para contrarrestar las persistentes campañas de desinformación que pretenden distorsionar la realidad de las operaciones defensivas en Gaza. El analista recurre rigurosamente a la evidencia empírica provista por los propios registros en la zona de conflicto: “El 72% de los muertos en Gaza son hombres de 18 a 55 años... son combatientes y con cifras entregadas por ellos mismos”. Un porcentaje de tal magnitud concentrado de forma exclusiva en el segmento demográfico en edad de combatir demuestra de manera irrefutable que las fuerzas de defensa centran sus esfuerzos en repeler a militantes armados que emplean de forma sistemática a su propia población civil como escudos humanos.El giro del chiismo: Del terrorismo al lavado de activosLa influencia desestabilizadora de Irán, no obstante, extiende sus tentáculos mucho más allá de las fronteras de Medio Oriente, alcanzando activamente el continente americano a través de redes y la penetración de un fenómeno técnicamente denominado como “Atentado en la Repisa”. Ben Tasgal explica que bajo esta modalidad se planifica todo en detalle, se consiguen las bombas, explosivos, autobomba o lo que sea necesario, mientras actualizan inteligencia y dejan todo preparado. Un claro ejemplo histórico ocurrió cuando en febrero de 1992, Israel eliminó al entonces secretario general de Hezbollah, Abbas al-Musawi. A las tres semanas, la organización voló la embajada de Israel en Argentina. Como advierte el experto, en tres semanas es imposible planificar y conseguir los explosivos o el coche bomba; por lo tanto, ya lo tenían preparado, confirmando que la existencia actual de células dormidas en la región es una realidad latente.Sin embargo, el analista advierte sobre una mutación fundamental en el comportamiento de estos grupos operativos. A diferencia de las décadas pasadas, marcadas por la violencia directa y explícita, el enfoque actual prioriza la infiltración económica profunda, con dinámicas geográficas muy particulares respecto a dónde golpear. La lógica estratégica dicta que no se atacará a quien brinda apoyo político implícito, sino en un territorio donde se pueda generar un fuerte impacto mediático y favorecer la causa extremista. Pese a este riesgo latente, hoy el enfoque delictivo es principalmente financiero: “las comunidades Chiitas más fuertes se están dedicando, principalmente, a lavar dinero. Esperemos que no hagan atentados”.El poder blando y el valor de la innovación israelíEsta penetración fundamentalista se complementa con el avance de otros actores estatales que financian narrativas y buscan presencia en la región a través del poder blando, la inversión y los patrocinios académicos en lugar de la diplomacia clásica: "Creo que detrás de todo esto está Qatar... Qatar compró universidades, invirtió 4.700 millones." Frente a este complejo escenario, la resiliencia de Israel no se limita exclusivamente a la contención militar, sino a su liderazgo en investigación y desarrollo. En palabras de Ben Tasgal, “Israel se transforma en la potencia tecnológica... me ahorra un montón de dinero”. Desde sistemas de cámaras inteligentes para resguardar infraestructuras hasta tecnologías de punta en desalinización, el conocimiento israelí ofrece respuestas eficientes a nivel mundial.Lamentablemente, ciertas corrientes políticas en América Latina adoptan posturas dogmáticas e ideologizadas que entorpecen la histórica y fructífera relación bilateral, llegando al extremo de limitar la adquisición de tecnología de seguridad que resulta vital para combatir flagelos domésticos como el crimen organizado. El panorama futuro de la seguridad global exige anticiparse a desafíos inminentes, ya que las tácticas de agresión convencionales están mutando aceleradamente hacia plataformas más dinámicas y económicas: “En el futuro van a ser con drones, drones explosivos... un dron hoy puede cargar 100 kilos”.Ante este escenario desafiante, Ben Tasgal mezcla realismo y urgencia, invitando a mirar más allá de las consignas para comprender los riesgos reales y valorar la estrategia de defensa activa del Estado hebreo. En sus palabras: "Hay periodos de calma y periodos de guerra... en el tiempo de calma somos más productivos económicamente y desarrollamos tecnología". Su propuesta final es consolidar la cooperación tecnológica y de seguridad con los países aliados, entendiendo que la innovación israelí se erige como un socio estratégico indispensable y un faro de desarrollo civil para todas aquellas sociedades que valoran la libertad frente al extremismo.

Andrew Fire, Premio Nobel de Medicina

Andrew Fire nació en California el 27 de abril de 1959 en una familia judía. Se graduó de la escuela secundaria Fremont y asistió a la Universidad de California, Berkeley donde recibió una licenciatura en matemáticas en 1978 a la edad de 19 años. Luego pasó al Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde recibió un doctorado en biología en 1983; se trasladó a Cambridge, Inglaterra, como becario postdoctoral, y fue miembro del  Laboratorio de Biología Molecular del MRC. De 1986 a 2003, Fire ingresó al Departamento de Embriología de la Institución Carnegie de Washington, donde publicó el trabajo inicial sobre el ARN de doble cadena como desencadenante del silenciamiento génico. Fue profesor adjunto del Departamento de Biología de la Universidad Johns Hopkins en 1989 y se unió al profesorado de Stanford en 2003. A lo largo de su carrera, Fire ha recibido subvenciones de investigación de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias; también forma parte del Consejo de Asesores Científicos y del Centro Nacional de Biotecnología de los Institutos Nacionales de Salud.El ARN tiene múltiples funciones, entre ellas, el ARN mensajero (ARNm) que transporta la información genética del ADN a la formación de proteínas. El ARNm suele ser una espiral monocatenaria, pero también existe en forma bicatenaria. En 2006, Fire con Craig Mello obtuvo el Premio Nobel de Medicina por un trabajo publicado por primera vez en 1998 en la revista Nature.  Fire y colegas informaron que pequeños fragmentos de ARN de doble cadena (dsRNA) desactivaban eficazmente genes específicos, provocando la destrucción del ARNm con secuencias que coincidían con el dsRNA. Como resultado, el ARNm no podía traducirse en proteína. Fire  descubrió que el dsRNA era mucho más eficaz en el silenciamiento génico que el método de interferencia de ARN con ARN monocatenario descrito anteriormente. Dado que solo se requería un número reducido de moléculas de dsRNA para el efecto observado, Fire  propuso que estaba involucrado un proceso catalítico. Esta hipótesis fue confirmada por investigaciones posteriores. La mención del Premio Nobel decía: “los galardonados de este año han descubierto un mecanismo fundamental para controlar el flujo de información genética”. El director de la Unidad de Genética Humana del Consejo de Investigación Médica, sobre el alcance y las implicaciones de la investigación opinó que es muy inusual que un trabajo revolucione por completo nuestra forma de pensar sobre los procesos biológicos y la regulación, pero esto ha abierto un campo completamente nuevo en biología. Este trabajo pionero ha sido aprovechado por innumerables investigadores, lo que les ha permitido comprender mejor la función de los genes tanto en células normales como cancerosas. Asimismo, las nuevas tecnologías derivadas del descubrimiento de Fire han contribuido a abrir numerosas oportunidades en el descubrimiento de fármacos, el diagnóstico y el tratamiento de diversas enfermedades humanas, incluido el cáncer. La investigación actual del Dr. Fire se centra en comprender la maquinaria molecular que controla la interferencia de ARN y la respuesta a la información genética externa.Además del Premio Nobel, Fire ha recibido numerosos premios y distinciones. Por otra parte, no hay mucha información personal sobre su matrimonio, hijos o vida familiar privada, porque Fire rara vez habla de esos temas en entrevistas o medios.

El regreso silencioso: las comunidades judías que resurgen en el siglo XXI

La llegada a Israel de un grupo de migrantes provenientes de India, que reivindican ascendencia judía, vuelve a poner en el centro del debate una pregunta tan antigua como contemporánea: ¿quién es judío hoy?El arribo —ocurrido en abril de 2026— se enmarca en procesos de aliyá que Israel ha sostenido durante décadas, particularmente con comunidades que afirman descender de antiguas poblaciones judías dispersas por el mundo. En este caso, se trata de integrantes vinculados a los Bnei Menashe, un grupo originario del noreste de India que sostiene ser descendiente de una de las tribus perdidas de Israel.Su historia, que combina tradición oral, prácticas religiosas y procesos formales de conversión, ha sido objeto tanto de reconocimiento como de controversia dentro del mundo judío. Sin embargo, en los últimos años, distintos gobiernos israelíes han facilitado su inmigración, en coordinación con autoridades religiosas.Este nuevo grupo no es un caso aislado, sino parte de una tendencia más amplia: el resurgimiento —y en algunos casos, redescubrimiento— de comunidades judías en distintas partes del mundo.Comunidades que nunca desaparecieronAunque para muchos estas historias parecen recientes, lo cierto es que forman parte de un fenómeno histórico de larga data. A lo largo de los siglos, múltiples comunidades judías fueron forzadas a ocultar su identidad, convertirse a otras religiones o vivir en los márgenes de la historia oficial.Uno de los casos más emblemáticos es el de los judíos de Belmonte, Portugal, descendientes de los llamados “criptojudíos” o anusim, que mantuvieron prácticas judías en secreto tras la expulsión y persecución durante la Inquisición. Durante generaciones, estas familias conservaron rituales en privado, transmitiendo su identidad en silencio hasta poder, siglos después, practicar abiertamente el judaísmo.Algo similar ocurrió con los judíos de Mashhad, quienes en el siglo XIX fueron obligados a convertirse al islam. A pesar de ello, continuaron observando tradiciones judías en la clandestinidad, creando una doble identidad que perduró por generaciones.En África, la historia de los Beta Israel —los judíos etíopes— también refleja este patrón de aislamiento y preservación. Durante siglos, esta comunidad vivió separada del resto del mundo judío, hasta ser reconocida oficialmente y protagonizar operaciones masivas de traslado a Israel en el siglo XX.Por su parte, en India, además de los Bnei Menashe, existen comunidades como los judíos de Cochin, cuya presencia se remonta a más de mil años y que representan una de las diásporas judías más antiguas de Asia.Un fenómeno del siglo XXIEn distintas regiones del mundo —desde América Latina hasta África y Asia— emergen grupos que reivindican raíces judías, impulsados tanto por la investigación histórica como por la búsqueda de identidad en un mundo globalizado.En ese contexto, la llegada reciente desde India adquiere un significado que va más allá de lo inmediato. No se trata solo de un grupo de nuevos inmigrantes, sino de un reflejo de cómo el pasado continúa moldeando el presente.A medida que estas historias salen a la luz, Israel se enfrenta al desafío de equilibrar su rol como Estado-nación con su identidad como hogar del pueblo judío en toda su diversidad.El regreso que interpelaEl retorno de comunidades como los Bnei Menashe no solo implica un desplazamiento geográfico, sino también un viaje simbólico: el paso desde los márgenes hacia el reconocimiento.Es, en muchos sentidos, el eco contemporáneo de una historia milenaria de dispersión y regreso. Pero también es una señal de que, incluso después de siglos de silencio, la identidad puede persistir —y eventualmente, encontrar el camino de vuelta.En un mundo donde las fronteras culturales parecen cada vez más difusas, estas comunidades recuerdan que la historia no siempre se pierde: a veces, simplemente espera ser redescubierta.