publicado hace 7 días

Cambio de ciclo y normalización de relaciones

Los cambios de gobierno siempre representan una oportunidad para mirar el futuro con una perspectiva renovada, particularmente cuando las relaciones entre los países han pasado momentos complejos. Producto de una serie de acciones en el plano bilateral y ciertos alineamientos multilaterales adoptados por Chile, las relaciones con Israel pasaron por un paréntesis alejado de su historia y tradición.No es el momento de ahondar en las desavenencias pasadas, sino de trabajar por la normalización de las relaciones, pensando especialmente en los desafíos que tienen ambos países y en las necesidades e intereses de sus pueblos. Israel y Chile comparten una historia de cooperación de casi ocho décadas, que se ha caracterizado por la amistad diplomática, el intercambio de conocimiento, el respeto a la democracia y los derechos humanos, y una vocación común por innovar para un mundo mejor.Aunque geográficamente distantes, Israel y Chile comparten rasgos que han marcado su desarrollo: aislamiento geográfico, territorios con condiciones climáticas desafiantes, procesos migratorios complejos, desafíos de seguridad, vocación por la ciencia y la tecnología, y sociedades activas en causas de equidad, educación, justicia social y conservación ambiental.De esta forma, el camino ya recorrido, puede ser una base sólida para seguir avanzando en los desafíos comunes. Por ejemplo, la cooperación tecnológica ha sido uno de los pilares del vínculo. Israel es reconocido mundialmente por su ecosistema de investigación, desarrollo e innovación, y existen amplias posibilidades de ampliar programas conjuntos entre instituciones científicas y organismos dedicados al fomento de la innovación.En otro ámbito, la experiencia israelí en gestión eficiente del agua, integración de energías renovables y desarrollo de soluciones tecnológicas para la agricultura han sido durante años un puente para el desarrollo y el progreso, constituyendo elementos claves frente a la crisis hídrica que no da tregua.Algo similar ocurre en el mundo de la minería, donde la integración de tecnologías de gestión hídrica, energías solares y sistemas avanzados de tratamiento de agua ofrece una solución ampliamente apreciada en la mayor industria chilena.En el sector de la salud pública y la gestión de emergencias, la cooperación también tiene un enorme historial y potencial. Israel ha desarrollado capacidades relevantes en telemedicina y en medicina de catástrofes, áreas particularmente importantes para países que enfrentan emergencias naturales con frecuencia, desde terremotos hasta incendios forestales.La cooperación también se extiende a áreas como seguridad pública y ciberseguridad, la cooperación puede contribuir al fortalecimiento de capacidades frente a desafíos globales cada vez más complejos, como el narcotráfico y el crimen organizado.La relación entre Israel y Chile no se limita a la diplomacia tradicional. Es, sobre todo, una relación de cooperación práctica, basada en la convicción de que el intercambio de conocimientos, experiencias, modelos y tecnologías puede generar beneficios concretos para ambas sociedades.En un mundo marcado por cambios acelerados, transformaciones tecnológicas, y desafíos climáticos, migratorios y de seguridad, las alianzas basadas en la innovación y el desarrollo adquieren un valor especial. El nuevo ciclo político que se abre en Chile puede ofrecer una oportunidad propicia para profundizar las relaciones con Israel, retomar con fuerza los canales de cooperación internacional y explorar nuevas áreas de trabajo conjunto.

publicado hace 13 días

EEUU e Irán atacaron: ¿qué viene después de Irán para Trump?

Al igual que el año pasado, al cumplirse el plazo de 15 días dado por Trump, EEUU e Israel bombardearon en forma coordinada. Al parecer, el presidente estadounidense no quiso continuar “negociando” con un régimen que estaba haciendo lo mismo que ha hecho en toda ocasión desde 1979, es decir, simplemente dilatando, buscando el paso del tiempo y el aburrimiento del interlocutor. ¿Cuánto durará la ofensiva esta vez? No lo sabemos, ya que la guerra de 12 días de Israel o el ataque de entrada y salida de EE. UU. no sirve de referencia, ya que esta vez, Trump ha reconocido que se busca el cambio de régimen.Irán parece aún más débil, aunque esta vez mejor preparado para absorber los golpes y reaccionar, aunque sin duda el objetivo expresado por Trump es más ambicioso, toda vez que habla del fin de la República Islámica (difícil a mi juicio), al mismo tiempo que llama al pueblo a rebelarse una vez que se detengan las bombas. Israel declaró el estado de emergencia, el cierre de su espacio aéreo y pidió a sus ciudadanos que se dirigieran al sistema de refugios que ha salvado tantas vidas. Netanyahu habló en términos de una lucha existencial para su país.El 2024 cuando Irán atacó y el 2025 cuando reaccionó a la ofensiva israelí, los daños causados fueron menores, ya que no solo la inmensa mayoría fueron interceptados por el sistema de defensa que Israel posee, sino que también, como gran novedad, varios países árabes colaboraron para interceptar misiles iraníes, además que el año pasado, los aviones israelíes cruzaron territorio árabe en su camino a Teherán. La duda es si esta vez Irán utilizará carga química o biológica, con lo que la destrucción que causarían los que logren pasar, será incomparablemente mayor.En todo caso, Irán no dejó alternativa, recordando las muchas veces que en Venezuela Maduro rechazó ofertas muy convenientes para su persona. Esta vez, todo indica que el líder supremo, el ayatollah Khamenei, prefirió el martirio de su pueblo, un poco lo de Hitler cuando los soviéticos ya habían llegado a Berlín. En todo caso, mi impresión es que por ahora sobrevive la República Islámica, aunque no sabemos si lo hará la voluntad de continuar con los restos del programa atómico, aunque por la superioridad aérea que Israel demostró e impuso, con cierta seguridad se encargará de destruir el programa de drones y el de misiles que podrían llegar incluso a Europa. Todo apunta a otra paliza humillante para Irán, aunque solo una negociación podría ponerle fin al programa atómico, por debilitados que estén los ayatollahs.En un nuevo escenario, Israel se podría mover también contra Hamas, o al menos asegurarse que se consolide la línea amarilla que hoy divide en dos a Gaza, con la casi totalidad de la población todavía bajo control del grupo terrorista, y así darle una oportunidad a la segunda etapa del único plan de paz que existe, el de Trump por muchas críticas que reciba, ya que de otra manera muchos países árabes no enviarán tropas de paz mientras exista esa amenaza terrorista, como tampoco habrá reconstrucción.

publicado 22 Enero 2026

Irán en llamas

Fuego y humo nublan Medio Oriente. El pueblo iraní salió a las calles a pedir libertad y el término del régimen teocrático de los ayatolás. Por cuarenta y siete años el régimen ha perseguido, torturado y ejecutado a un número aún indeterminado de ciudadanos que cometieron el error de pedir libertad. De entre las víctimas, un gran número son mujeres que, por el solo hecho de no llevar bien puesto el pañuelo en la cabeza, son detenidas por la “policía de la moral”, como le ocurrió a Mahsa Amini, de tan solo veintidós años, detenida por no llevar el hiyab bien puesto y que fue asesinada a golpes.Hoy las que lideran el movimiento que busca la libertad en Irán son mayoritariamente mujeres, que se hartaron de vivir bajo una tiranía religiosa y asesina. Valientes como pocas, han desafiado al régimen a pesar de que su vida corre peligro. Las que bailaban pidiendo igualdad y derechos para las mujeres. Las que, con el cuerpo pintarrajeado, nos aleccionaban en el feminismo, las que con flequillo en la frente nos enseñaban los derechos humanos. ¿Dónde están?Estas “feministas”, hoy ausentes, son las mismas que callaron el 7 de octubre de 2023. Ni una sola salió a defender a las mujeres israelíes que fueron violadas, secuestradas y asesinadas por Hamás. Son las mismas que se ausentaron para pedir por el retorno de sus congéneres enterradas en túneles por más de dos años. El #MeToo para ellas y las iraníes no aplica. El silencio mediático es abrumador. El mundo, con todas sus ONG y las instituciones internacionales, ha decidido guardar una vez más un silencio cómplice y repulsivo. Quizás el dinero proveniente desde Irán vale más que la moral.Greta y sus compinches, desaparecidos. Parece que una flotilla no es rentable si no hay judíos o israelíes a quien culpar. Los actores y periodistas, antes muy presentes en las redes, al parecer hoy están de vacaciones; los intelectuales que nos explicaban el contexto siguen silentes. Duele, cala demasiado el silencio de las feministas; el silencio ensordece el dolor, es injusto e inesperado, mientras en Irán siguen las llamas que son una ofrenda a la valentía.Las calles vacías, no hay banderas flameando, no hay coros gritando genocidas, no hay vergüenza. El mundo prefiere mirar hacia otro lado y criticar a quien alza la voz. Quizás es el momento de que el mundo diga ¡basta! Las últimas palabras de Fátima Baraghani (Táhirih), ejecutada en el siglo XIX por defender la emancipación de la mujer iraní, hoy se hacen vida: “Podéis matarme cuando queráis, pero nunca podréis detener la emancipación de las mujeres”. Una población silenciosa y conformista es una de las consecuencias duraderas de los totalitarismos.Nuestro pueblo conocedor de estos silencios cobardes se ha manifestado; el dolor de los manifestantes iraníes lo hacemos nuestro. Por tanto, reclamamos el término inmediato de la represión, la liberación de los presos políticos, la libertad de expresión y la autodeterminación del pueblo iraní. Pronto llegará el día en que Ciro el Grande se abrace con el rey David y juntos dirijan a sus pueblos por el camino de la paz.Las columnas de opinión reflejan exclusivamente el punto de vista de sus autores y no representannecesariamente la postura de La Palabra Israelita.

publicado 16 Enero 2026

El régimen islámico de Irán se tambalea

Hace tres años y medio, esto es en septiembre de 2022, el régimen islámico de Irán se enfrentó a una masiva oleada de protestas ciudadanas, como resultado de la muerte de Mahsa Ahmini. Se trataba de una joven kurda, detenida por la llamada Policía de la Moral por no usar de forma correcta el velo, que apareció luego muerta bajo custodia policial. Ahora, desde fines de diciembre de 2025, se ha inaugurado una nueva ola de protestas, con al menos 2.000 muertos según cifras oficiales, que tiene como origen la fuerte crisis económica, que se manifiesta en la subida de precios, la devaluación de la moneda local y, por lo tanto, una cada vez más precaria situación económica para los habitantes del país. Estas manifestaciones, que son las más importantes desde las realizadas en 2022, han sido respondidas, al igual que hace tres años y medio, por la represión, el corte total de internet, y persecuciones en contra de los manifestantes. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre las protestas de 2022 y las actuales, que dicen relación con el creciente agotamiento que ha tenido el régimen, lo cual obedece tanto a causas internas como externas.  Entre las causas internas, están la creciente represión que ha llevado a cabo el gobierno en contra de las mujeres, de los universitarios, de las minorías étnicas (especialmente los kurdos), del colectivo LGTBQ. Teherán ha sido condenado año tras año en la Asamblea General de las Naciones Unidas por sus reiteradas violaciones a los derechos humanos. A lo anterior, se suma el problema de la sucesión del Ayatolá Ali Jamenei, quien tiene 87 años, y su tensa relación, en cuanto jefe de Estado, con el jefe de Gobierno, en la figura del presidente Masoud Pezeshkian. En cuanto a causas externas, están las sanciones económicas a Irán, endurecidas durante la presidencia de Trump debido al programa nuclear iraní. Además, a partir de la guerra en Gaza, las cúpulas militares de los movimientos islamistas proiraníes Hezbolá en el Líbano y Hamás en Gaza han sido desmanteladas por Israel, en tanto que los rebeldes hutíes de Yemen han visto decrecer su capacidad ofensiva. También está la guerra de los 12 días, un enfrentamiento militar directo de Israel y Estados Unidos en contra de Irán, con el objetivo de destruir su programa nuclear iraní. Este conjunto de acontecimientos ha debilitado fuertemente el rol regional de Irán en el Medio Oriente. A ello hay que sumar que Rusia está ocupada en su guerra en Ucrania, por lo que no ha podido salir en defensa de su aliado.  Y, recientemente, Teherán ha perdido a otro socio importante, Venezuela, con la captura de Nicolás Maduro. En este contexto, las protestas que se dan actualmente en Irán son una oportunidad para socavar de manera más profunda los cimientos del sistema político, derrocando a uno de los regímenes más contrarios a Israel, y marcando el inicio de un cambio significativo que tenga impacto en toda la región del Medio Oriente. 

publicado 09 Enero 2026

Mamdani y su progresismo

La protección de las minorías es un concepto central en el pensamiento democrático moderno. Desde sus comienzos, la teoría liberal reconoció que el gobierno de la mayoría por sí solo no era insuficiente, sino que era esencialmente antidemocrático. John Stuart Mill y posteriormente Alexis de Tocqueville advirtieron sobre la “tiranía de la mayoría”, argumentando que el poder social y político podría silenciar a los grupos impopulares o vulnerables con la misma ferocidad que cualquier dictador. La democracia, insistieron, requería derechos que protejan a individuos y minorías de la coacción.El modelo ideal (pero en última instancia poco realista) de la sociedad justa que John Rawls delinea en Una teoría de la justicia sería aquel en el que sus miembros optaran por opciones políticas sin ser conscientes de su propia posición social. Bajo este “velo de ignorancia”, los ciudadanos racionales insistirían en proteger a los más desfavorecidos, porque no pueden estar seguros de que no terminarían allí. Los derechos de las minorías, según esta visión, no son favores otorgados, sino un seguro institucional frente a la vulnerabilidad personal. Al mismo tiempo, en un mundo cada vez más globalizado, algunas sociedades multiculturales creían que el idioma y la cultura formaban parte de una estructura institucional que mantenía las desigualdades. Reconocer los derechos de todos los grupos se suponía que ofrecería una genuina igualdad. La protección de las minorías, entonces, surgió de dos momentos históricos: el momento liberal de la Ilustración, que pretendía reconocer al individuo, limitando el poder del Estado, y el consenso de posguerra que surgió de la experiencia de la Shoá durante la cual las minorías eran vistas como amenazas, enemigas y, eventualmente, sujetas a exterminio. El fracaso de la sociedad europea en reconocer y proteger a las minorías resultó ser catastrófico. Dicha experiencia hizo que los judíos fueran especialmente sensibles a los derechos de las minorías, lo que llevó a la cooperación y liderazgo en movimientos progresistas que reclamaban la protección de las minorías, incluyendo el movimiento por los derechos civiles de los afroamericanos, la liberación de las mujeres y los derechos LGBT. La protección de las minorías ha sido una piedra angular de la política progresista durante los últimos 250 años.Por eso la decisión de Zohran Mamdani de retirar su apoyo a la definición operativa de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA), en uno de sus primeros actos como alcalde de Nueva York, no es solamente preocupante, es contradictoria.La definición de la IHRA tiene como único propósito proporcionar a gobiernos e instituciones una herramienta práctica para identificar el antisemitismo, incluyendo aquellas expresiones que se confunden con conspiraciones, demonización, o culpas colectivas contra los judíos. En otras palabras, existe para proteger a una minoría cuya experiencia histórica demuestra lo rápido que la hostilidad puede escalar de la retórica a la exclusión, o peor.La postura de Mamdani, haciendo eco de políticos chilenos de todas las tendencias quienes durante años se han negado a adoptar la definición de la IHRA, refleja una actitud que los progresistas normalmente suelen rechazar: la idea de que la expresión de una minoría sobre su propia vulnerabilidad es menos creíble que la incomodidad política de la mayoría. Cuando el antisemitismo se trata como algo “debatible”, o como una dimensión aceptable de otras luchas políticas, la seguridad judía se vuelve condicional a la voluntad de la mayoría. Bajo estas condiciones, los judíos serían la única minoría cuya vulnerabilidad los progresistas actuales aceptan, y a veces incluso promocionan. Esta es la razón por la que los judíos de todo el mundo hoy se sienten inseguros. En el Reino Unido, el 61% de los judíos ha considerado abandonar el país. En Estados Unidos, según el American Jewish Committee, más de la mitad de los judíos se sienten inseguros. El 61% de los judíos franceses dice que hay motivos para sentir miedo. Parte de esto se debe a actos abiertamente antisemitas. Pero el sentimiento se multiplica por el abandono de quienes optan por aplicar selectivamente sus principios. Si la protección de las minorías es esencial para la justicia, debe aplicarse incluso cuando hacerlo resulte políticamente incómodo. 

publicado 25 Diciembre 2025

Lápidas de Sarajevo

El pasado domingo 14 de diciembre mientras Chile celebraba con alegría de una gran jornada electoral, el pueblo judío iniciaba la festividad de Janucá que conmemora, con el encendido de un candelabro de 9 brazos, un milagro ocurrido hace 2.200 años. Entonces, como tantas veces en su historia, los habitantes de Judea estaban bajo ocupación, en este caso, del Imperio seléucida, y tras una exitosa rebelión recuperaban su independencia y purificaban el profanado Templo de Jerusalén. Janucá es por ello la fiesta en que la luz se enciende cuando la historia se oscurece. La fiesta que celebra la libertad y la obstinación de una llama frágil que resiste apagarse. Aquel domingo ese símbolo resonó con especial fuerza. El ataque terrorista que costó la vida de 15 civiles celebrando Janucá en la playa de Bondi en Sídney confirmó que el antisemitismo ha vuelto a cruzar fronteras. Ochenta años después del Holocausto, los judíos vuelven a descubrir que ningún lugar es definitivamente seguro. Lo ocurrido fue consecuencia de la persistente crítica política a Israel y su gobierno, mediante el uso de un lenguaje que los deshumaniza y deslegitima, liberando un odio tribal e identitario, aplaudido especialmente en sectores de extrema izquierda. El uso de consignas como “desde el rio hasta el mar Palestina será libre” o los llamados a una “intifada global” no han apuntado a una solución de dos estados para dos pueblos- uno árabe y otro judío- sino que, a exaltar el propósito genocida de destruir al Estado de Israel, aniquilar o expulsar a su población judía y atacar comunidades judías en todo el mundo. Esa reiterada conducta antisemita, también ha sido promovida y agitada en Chile por el presidente Gabriel Boric. Su vejatorio trato será recordado como el período más oscuro en la historia de la vida judía de nuestro país, la que se remonta a lejanos tiempos de la colonia. Por lo mismo, ahora que deja su cargo, haría bien en leer el cuento “En el cementerio judío de Sarajevo” de Ivo Andrić. En él, este describe un pequeño camposanto judío, silencioso y resistente, rodeado por una ciudad atravesada por siglos de violencia. Las lápidas, golpeadas por el tiempo y los imperios, permanecen en pie como testigos mudos de una presencia judía que nunca fue central ni poderosa, pero sí persistente. No desafían al mundo con estruendo; simplemente siguen allí. En palabras de Andric, “Aquí la estrella de seis puntas de Salomón esta dañada [..]Son el rastro de los ocupadores o ustachas, de su odio enfermizo y tenebrosa estupidez…”.Como las lápidas de Sarajevo, la luz de Janucá no domina el paisaje, pero lo realza. No niega la oscuridad que la rodea, pero la atraviesa. Nuestro candelabro encendido es una forma de memoria activa. Esa luz discreta y obstinada nos permite decir que ni atentados como el de Sídney, ni gobiernos antisemitas como el de Boric, podrán jamás apagar nuestra fe, borrar nuestra historia, ni someter nuestro futuro. Las columnas de opinión reflejan exclusivamente el punto de vista de sus autores y no representan necesariamente la postura de La Palabra Israelita.

publicado 19 Diciembre 2025

El 2025 desde la juventud judía

Se acaban dos años de construcción identitaria y comienza una nueva etapa de desarrollo comunitario. Durante este tiempo, la continuidad fue el eje esencial de cada proyecto: si no aseguraba un futuro, no había razón de hacerlo. Esa convicción, de construir algo que durara más que nosotros, fue la base del puente que empezamos a levantar. Hoy, tener jóvenes listos y dispuestos a tomar los cargos de la próxima FEJJ es la mejor prueba de que la juventud volvió a creer en su propio camino.Sin embargo, construir ese puente fue un trabajo lleno de obstáculos e incertidumbres. Desde el inicio fue difícil ver el final; a veces el camino se sintió demasiado largo, otras demasiado incierto. Pero avanzamos porque confíamos en que, incluso en tiempos de odio e indiferencia, aún sobrevivía el entendimiento, la empatía y la humanidad. Gracias a esa certeza surgieron iniciativas como el voluntariado en conjunto con Taglit y proyectos como Big FEJJ, donde acompañamos a quienes hoy son los líderes de esta nueva etapa. Sin embargo, el puente exigía algo más; abrirnos por completo. Por eso, confiando en nuestra lucha, nos paramos frente a cientos de representantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile y presentamos la moción de diálogo, llevamos a cabo la visita universitaria al Museo Judío, salimos a La Alameda exigiendo la liberación de los secuestrados y nos paramos frente a La Moneda para el 7/10; iniciativas que marcaron un precedente de apertura y diálogo inimaginable. Todo el trabajo tomó más fuerza cuando, gracias al apoyo comunitario, llevamos a Israel a ocho líderes jóvenes no judíos, quienes vivieron lo que muchas veces nos cuesta poner en palabras. Fue el acercamiento más real y humano que la juventud chilena ha experimentado con nuestro pueblo, donde pudimos bajar por completo nuestra guardia y abrir las puertas del puente, siempre seguros de nuestra lucha. Es esa convicción la que nos demuestra que hoy la juventud judía no es espectadora: es el futuro que comienza a cruzar el puente que construimos juntos.

publicado 12 Diciembre 2025

La Ficción de la “Nueva Siria”

El 8 de diciembre de 2024 marcó el fin de una era. La caída del régimen de Bashar al-Assad, largamente pronosticada y finalmente ejecutada con una celeridad asombrosa, abrió una ventana de incertidumbre estratégica. Un año después, bajo la presidencia de transición del yihadista Ahmed al-Sharaa, Siria no ha encontrado la paz. Ha entrado, en cambio, en una fase peligrosa de “estabilidad de la inestabilidad”, un equilibrio precario que representa un desafío de seguridad más volátil e inmediato para Israel que la amenaza del Estado baazista que lo precedió.La comunidad internacional, y Washington en particular, ha apostado por la figura de al-Sharaa, como un intento de evitar el vacío de poder total y fomentar un diálogo con Israel que podría llevar a un acuerdo de seguridad en la frontera sur. No obstante, esta apuesta ignora la realidad material del nuevo liderazgo sirio.Al-Sharaa, líder de un régimen que aún lucha por consolidar su autoridad sobre una red de 130 milicias reempaquetadas como un “nuevo ejército sirio”, enfrenta enemigos letales, siendo el más peligroso el que reside en casa. La amenaza de golpe o asesinato contra Al-Sharaa es alta, según indican análisis de seguridad. Los elementos más extremistas dentro de su círculo, muchos de ellos con antecedentes yihadistas, consideran la apertura a Occidente y, crucialmente, las negociaciones de un acuerdo de seguridad con Israel bajo el auspicio de EE. UU. como una “bandera roja” ideológica inaceptable.El riesgo estratégico no es, por lo tanto, la intención de al-Sharaa, sino su potencial fracaso. Un golpe de Estado o un magnicidio detonaría el escenario más temido: el colapso, la desintegración y el caos total.En este “Día Después” del líder de transición, Siria se convertiría en un campo de batalla de todos contra todos, permitiendo el resurgimiento de grupos como ISIS y, lo que es directamente relevante para Jerusalén, la rápida revitalización de las infraestructuras terroristas pro-iraníes y palestinas como Hamas y la Yihad Islámica en el sur.La amenaza más sensible y compleja para Israel es, sin embargo, la humanitaria. La caída de la autoridad central en Damasco expondría a las minorías sirias a una ola de venganza sectaria y masacres. En particular, la población Drusa, concentrada en la región de Suwayda y en las laderas del Monte Hermón, se convertiría en un objetivo primordial para los grupos islamistas extremistas. Los incidentes de marzo y julio de 2025 contra las poblaciones alauita y drusa por parte de fuerzas del nuevo régimen sirvieron como una prueba de capacidad que podría escalar dramáticamente en el caos.El destino de los cerca de medio millón de drusos sirios es un imperativo ético y estratégico para Israel. El colapso obligaría al país a adoptar una política proactiva inmediata, que incluiría planes operativos para la defensa, la evacuación y la asistencia humanitaria, potencialmente requiriendo el control o la creación de zonas de seguridad en el lado sirio de la frontera. Esto, inevitablemente, aumentaría la fricción con las poblaciones civiles sunitas locales, algunas de las cuales ya ven con recelo las incursiones tácticas de las Fuerzas de Defensa de Israel en la zona fronteriza.La política de Israel desde la caída de Assad se ha centrado en dos pilares: la prevención del atrincheramiento terrorista y la consolidación de la zona fronteriza desmilitarizada a lo largo del Golán, con incursiones como la ocurrida en Beit Jinn el 27 de noviembre de 2025. Sin embargo, este enfoque se ve limitado por la diplomacia.La negociación de un acuerdo de seguridad bajo patrocinio estadounidense con Al-Sharaa es una limitación operacional. Israel está siendo disuadido de realizar el necesario “cortar el pasto” estratégico —es decir, ataques aéreos y operativos preventivos contra las células terroristas chiitas y palestinas restantes— por temor a desestabilizar a al-Sharaa, el único interlocutor viable. Esta contención táctica, dictada por la conveniencia diplomática de la Casa Blanca, corre el riesgo de permitir que los grupos hostiles refuercen sus plataformas de ataque, dejando a Israel más vulnerable el día que el régimen de al-Sharaa inevitablemente se fracture.Siria no se está curando. El país sigue sumido en una profunda crisis de gobernabilidad, economía colapsada y una fragmentación política sin precedentes. La comunidad internacional, al centrarse en la retórica de la “normalización” con al-Sharaa, está abrazando una ficción e Israel debe prepararse para la realidad: que la estabilidad siria es fugaz y que el caos, cuando llegue, exigirá una respuesta de defensa, rescate y contención coordinada, asumiendo los costes operacionales y diplomáticos de ser el garante final de la seguridad en la región. El reto ya no es sólo contener a Irán, sino gestionar el pandemónium en su puerta.

publicado 05 Diciembre 2025

Impacto económico de la inteligencia artificial: una historia en desarrollo

Qué duda cabe, la inteligencia artificial irá haciéndose notar en la economía con cada vez mayor fuerza, entendiendo que hace eficiente la resolución problemas complejos, pero también apunta a la operatoria de procesos. La historia nos muestra que cambios disruptivos como el que se está configurando, impulsa a las economías, lo que se manifestará con nitidez en las próximas décadas. El primer gran salto en crecimiento en la historia moderna se reconoce a fines de 1700 con la revolución industrial, que cambió definitivamente la economía mundial. En 1882, con la invención del motor eléctrico, las fuentes de energía se multiplicaron, llevando a incrementos importantes de productividad. En los 90s, el desarrollo de internet y las comunicaciones digitales revolucionaron la forma de relacionarnos, llevando a un nuevo impulso en el crecimiento.La evidencia muestra que la adopción de tecnologías toma tiempo, aunque los plazos se acortan cada vez más. La máquina a vapor, que marcó la revolución industrial, tardó más de 100 años en extenderse globalmente. El motor eléctrico lo hizo en 50 años e internet en solo cinco. De cualquier manera, la velocidad con la que se adoptan los cambios en cada país depende de sus características y cuestiones culturales. Destaca la flexibilidad, los incentivos a la innovación, el hambre por buscar nuevas formas de hacer las cosas y, por cierto, la educación.Algunas estimaciones respecto al impacto de la inteligencia artificial plantean un alza entre 1 y 2% en la productividad, y aún más alto en el caso de economías bien preparadas. Pero lo cierto es que se trata de un fenómeno en desarrollo y cualquier estimación tiene hoy una enorme dosis de incertidumbre. Se trata de una cuarta revolución industrial que cambiará procesos y formas de enfrentar los desafíos prácticos, llevando a caminos aún por descubrir. Algunos se quedan con la percepción de que eliminará los trabajos y procesos fáciles de automatizar, lo que causa algún temor. Pero lo cierto es que el impulso en el crecimiento, tal como muestran experiencias equivalentes del pasado, generará nuevos empleos, potenciando aquellos en que el uso de la nueva herramienta es esencial.Entender los alcances de este fenómeno y prepararnos para su uso es una urgencia. Como lo muestra el ranking recién publicado por Capital Economics para medir la capacidad de adaptación de nuevas tecnologías, EEUU, que encabeza el ranking con una nota 70 en una escala de 1 a 100, mientras Israel da cuenta de valores cercanos a 52. Los países europeos reconocen cifras en torno a 40, en tanto América Latina cierra el ranking con una pobre puntuación de 15. Mirando a Chile, se advierte que la educación no está preparando a las nuevas generaciones como el panorama exige. La capacitación en las empresas es extremadamente limitada como para disponer de trabajadores que lidien con las nuevas herramientas y le saquen el debido provecho. La cultura pro-innovación es aún insuficiente, a pesar de que se han ido creando espacios a través de ecosistemas que apoyan el emprendimiento. Si no nos ponemos en acción para abordar los enormes desafíos que se levantan frente a nuestros ojos, las brechas que vemos con las economías mejor preparadas, con visión de largo plazo, se incrementarán. Es probable, además, que las diferencias de ingreso por segmento social se amplíen si no llevamos esta nueva cultura a cada rincón del país y capacitamos a todos para su uso. El reloj avanza rápido.

publicado 27 Noviembre 2025

Una historia con dos caminos

El 29 de noviembre de 1947 las Naciones Unidas votaron a favor de reconocer el derecho del pueblo judío a restablecer un Estado en la Tierra de Israel. La Resolución 181 de la ONU, conocida como el Plan de Partición, ofreció a judíos y árabes un camino hacia la autodeterminación. La parte judía reconoció el plan como una propuesta innovadora y un reconocimiento del derecho del pueblo judío a tener un estado independiente en su patria histórica. La parte árabe rechazó de plano el Plan de Partición, optando por la vía de la confrontación.La comunidad judía que residía en la Tierra de Israel, pequeña y vulnerable en aquel entonces, aprovechó la oportunidad con sentido de urgencia y determinación. El moderno Estado de Israel se convirtió en una democracia próspera, un centro global de innovación, ciencia y arte, y una nación que fomenta la cooperación internacional y entrega ayuda humanitaria en todo el mundo.El mundo árabe, en cambio, respondió a la misma encrucijada histórica negándose a transigir y avanzar. El rechazo árabe al Plan de Partición no condujo a la consecución de un Estado palestino, sino a guerras, el desplazamiento de judíos y árabes, y décadas de oportunidades perdidas. En 1947, los palestinos podrían haber levantado un Estado propio junto a Israel. En su lugar, optaron por la guerra. Las consecuencias se han sentido desde entonces. Los líderes palestinos dedicaron décadas y enormes recursos a atacar a Israel, en lugar de fomentar la coexistencia.La historia de Israel desde 1947 se sustenta en un desarrollo exitoso, basado en la resiliencia y la perseverancia, prueba de que la claridad moral y el compromiso pragmático pueden coexistir. Israel ha declarado y demostrado constantemente su voluntad de vivir en paz con sus vecinos árabes, buscando acuerdos y alianzas con quienes estén dispuestos a seguir un camino similar. Así se ha logrado firmar la paz con Egipto y Jordania, y se han normalizado relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos, Bahrein y Marruecos.Hoy, el contraste es marcado. Israel, más pequeño que muchos de sus vecinos, se erige como un centro tecnológico, una economía abierta y una sociedad pluralista. Mientras tanto, muchos de los regímenes que en su día declararon que destruirían a Israel se han enfrentado a agitación política, pobreza y conflictos internos. Esta situación es especialmente evidente en la Franja de Gaza, donde Hamás ha instalado una ideología yihadista que se compromete explícitamente con la destrucción de Israel. Esto representa una amenaza existencial no solo para la población civil israelí, sino también para cualquier esperanza de coexistencia pacífica. El rechazo de Hamás a los acuerdos, su glorificación de la violencia y su explotación de la población palestina han perpetuado el sufrimiento y obstaculizado todo intento de construir un futuro en paz. Sus acciones reflejan la versión más extrema de la misma corriente que en 1947 enarboló la negativa a aceptar la legitimidad del Estado de Israel.El legado del 29 de noviembre debe recordar al mundo, y en particular a Medio Oriente, que el futuro se forja con decisiones. El pueblo judío eligió la aceptación, el acuerdo y la construcción. Los líderes palestinos eligieron el rechazo, la negación y la destrucción. Setenta y ocho años después, los resultados de esos dos caminos están a la vista de todos.La existencia de Israel hoy no es solo un hecho político; es una victoria moral, un testimonio del poder de la fe, la resiliencia y el derecho perdurable del pueblo originario a tener su estado en la Tierra de Israel. Pese a todo, persiste la esperanza de que, algún día, nuestros vecinos palestinos tomen la misma decisión que Israel tomó en 1947: aceptar la legitimidad del otro y construir un futuro digno de compartir.

Roy Glauber, Premio Nobel de Física

Roy Jay Glauber nació en Nueva York el 1 de septiembre de 1925, hijo de Emanuel B. Glauber y Felicia Fox, ambos judíos. Fue parte de la promoción 1941 de la Escuela Secundaria de Ciencias del Bronx. Con doce años ya había fabricado su propio telescopio, que aún conservaba, y un aparato que polarizaba la luz. Por algo relacionado con aquello, la teoría sobre cómo contar fotones, recibió el Nobel casi 70 años después. Realizó sus estudios en la Universidad de Harvard. Tras su segundo año, fue reclutado para trabajar en el Proyecto Manhattan, donde, a los 18 años, fue uno de los científicos más jóvenes del Laboratorio Nacional de Los Álamos. Su trabajo consistió en calcular la masa crítica de la bomba atómica. Tras dos años en Los Álamos, regresó a Harvard, donde obtuvo su licenciatura en 1946 y su doctorado en 1949. La investigación de Glauber abordó problemas en diversas áreas de la óptica cuántica, campo que, en términos generales, estudia las interacciones electrodinámicas cuánticas de la luz y la materia. También trabajó en diversos temas de la teoría de colisiones de alta energía, incluyendo el análisis de colisiones de hadrones y la correlación estadística de partículas producidas en reacciones de alta energía. En sus resultados, publicados en 1963, Roy Glauber estableció las bases de la óptica cuántica mostrando que la teoría cuántica rige el campo de la óptica. Pudo explicar las diferencias fundamentales entre fuentes cálidas de luz, como las ampolletas eléctricas, con una mezcla de frecuencias y fases, y los láseres que dan una frecuencia y fase concretas. Sus últimas investigaciones fueron estudiar los átomos ultrafríos, un estado de la materia gobernado por una matemática muy extraña en la que aparecen cantidades cuyo cuadrado es cero.Glauber recibió la Medalla Albert A. Michelson del Instituto Franklin de Filadelfia, el Premio Max Born de la Sociedad Óptica de América, el Premio Dannie Heineman de Física Matemática de la Sociedad Americana de Física y compartió el Premio Nobel de Física de 2005. Glauber recibió la Medalla de Oro del CSIC de España, y fue nombrado Miembro Extranjero de la Royal Society. Durante muchos años Glauber participó en las ceremonias de los Premios Ig Nobel, parodias de los auténticos premios Nobel, que reconocen los logros que primero hacen reír a la gente y luego la hacen pensar. Se perdió la ceremonia de 2005, ya que le entregaban el Premio Nobel de Física.Roy J. Glauber es ampliamente citado en registros de la comunidad científica como uno de los numerosos físicos judíos que han recibido el Nobel. En su discurso del Premio Nobel, Glauber hizo una referencia humorística mezclando la ciencia con sus raíces al comentar que los "cuantos de luz" han existido desde que el Señor dijo: "Hágase la electrodinámica cuántica", lo cual describió como una "traducción moderna del hebreo".Tras su fallecimiento el 26 de diciembre de 2018 a los 93 años en  Newton, Massachusetts, se llevó a cabo un entierro privado coordinado por una funeraria especializada en servicios para la comunidad judía. Estuvo casado con Patricia L. Glauber,  con quien tuvo dos hijos, aunque posteriormente se divorciaron.  Glauber es recordado principalmente por sus contribuciones fundamentales a la óptica cuántica, pero su identidad judía forma parte integral de su biografía como científico estadounidense del siglo XX. 

Contraloría pide no volver a izar bandera de Palestina en municipios de Puente Alto y La Cisterna

La Contraloría General de la República instruyó a los municipios de Puente Alto y La Cisterna no volver a izar la bandera del Estado de Palestina, tras lo ocurrido en dependencias municipales durante 2025.A través de un oficio de la División de Gobiernos Regionales y Municipalidades, el ente fiscalizador se pronunció luego de que dos personas, bajo reserva de identidad, solicitaran revisar dichos actos.Según el documento, el 23 de junio de 2025 se realizó el izamiento tanto en el frontis del edificio consistorial de Puente Alto como en el Centro Cultural Juan Estay.Al día siguiente, se llevó a cabo un acto similar en el frontis del edificio consistorial del municipio de La Cisterna.Contraloría sobre el izamiento de bandera de Palestina en Puente Alto y La CisternaLas municipalidades argumentaron “que la actividad realizada consistió en la visita protocolar de la embajadora que señalan, con el objetivo de promover la integración de la comunidad extranjera en las respectivas comunas“.En una publicación realizada el 25 de junio en la cuenta de la Embajada del Estado de Palestina en Chile, señalaron que la bandera que fue izada en La Cisterna fue “en solidaridad y apoyo frente al sufrimiento del Pueblo Palestino”.En la instancia de La Cisterna participaron la embajadora Vera Baboun, el alcalde Joel Olmos, la diputada Lorena Pizarro y los concejales Mónica Quezada, Alejandro Urrutia y Carola Espíndola, entre otros asistentes.El gesto simbólico había sido aprobado previamente por el Concejo Municipal de La Cisterna el 19 de junio.Por su parte, Contraloría concluyó que el izamiento de la aludida bandera extranjera no resultaba procedente. Esto se debió a que se llevó a cabo en un bien municipal y eso no guarda relación con el cumplimiento de un fin institucional.Por ello, el organismo contralor concluyó que las dos municipalidades “deben arbitrar las medidas necesarias para evitar la reiteración del uso de dependencias municipales en actos ajenos a los fines propios de los municipios, como lo es el izamiento de un pabellón extranjero”.

Israel, el escenario regional y el compromiso de la diáspora: Claves del encuentro con el embajador

En un conversatorio marcado por la reflexión y el análisis del escenario actual, el embajador de Israel abordó tanto el contexto internacional como los desafíos que enfrenta hoy la sociedad israelí, junto con el rol que deben asumir las comunidades judías en la diáspora.Uno de los puntos más relevantes fue la referencia al liderazgo político en Israel y el complejo escenario que atraviesa el país. En ese marco, se explicó que el actual conflicto no se entiende únicamente como una confrontación entre Estados, sino como una guerra contra el régimen iraní, considerado una amenaza estratégica. Esta visión coincide con lo planteado por diversas autoridades israelíes, quienes han señalado que el objetivo es debilitar o, incluso, generar un cambio en dicho régimen.Junto con ello, se analizó la actualidad de la sociedad israelí, destacando las tensiones internas, los desafíos en materia de cohesión social y la necesidad de proyectar una visión de futuro que fortalezca la educación y la convivencia. Más allá del análisis internacional, el encuentro puso un fuerte énfasis en el rol de la comunidad judía en Chile. Se destacó la importancia de avanzar hacia una mayor participación en la vida pública y política, entendiendo que la representación y la incidencia son claves para fortalecer la voz comunitaria.En este contexto, el embajador valoró especialmente el activismo solidario de la comunidad, subrayando que forma parte esencial de los valores judíos: estar presentes cuando el país lo necesita, especialmente en momentos de crisis o catástrofes. Asimismo, se hizo un llamado a enfrentar el antisemitismo con decisión, no solo desde lo discursivo, sino también a través de acciones concretas y herramientas legales. En paralelo, se relevó la importancia de promover espacios de diálogo que permitan construir puentes y fortalecer la convivencia.Finalmente, el conversatorio dejó como mensaje central la necesidad de una comunidad unida, activa y consciente de su rol, capaz de combinar identidad, pensamiento crítico y compromiso con la sociedad en la que está inserta.

Embajada de Israel en Buenos Aires: 34 años del primer ataque terrorista iraní en la región

El 17 de marzo de 1992 un devastador atentado destruyó la sede de la Embajada de Israel en Buenos Aires, dejando a una veintena de personas asesinadas y 242 heridos. Fue el primer gran atentado del fundamentalismo islámico en suelo argentino y anticipó, de manera trágica, lo que ocurriría dos años más tarde con el ataque a la AMIA.Aquel martes, una camioneta cargada con explosivos fue detonada frente al edificio diplomático, ubicado en la calle Arroyo. En segundos, la explosión redujo la embajada a escombros y afectó también a edificios vecinos, una iglesia católica y una escuela. Entre las víctimas hubo diplomáticos israelíes, empleados argentinos, transeúntes y niños que se encontraban en las cercanías. La brutalidad del ataque reveló una nueva realidad: el terrorismo internacional había llegado al Cono Sur. Las investigaciones que siguieron apuntaron a una misma dirección: Hezbolá habría ejecutado el atentado por orden del entonces líder supremo iraní Alí Jameneí.La lógica del atentado respondía a una estrategia que ya comenzaba a consolidarse en distintas partes del mundo: atacar objetivos judíos o israelíes fuera de Medio Oriente como forma de proyectar el poder de grupos radicales. Esa misma estrategia encontraría su expresión más dramática en 1994: el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), cuando un coche bomba derrumbó el edificio, dejando 85 muertos y más de 300 heridos, convirtiéndose en el atentado terrorista más sangriento de la historia argentina. Las investigaciones posteriores volvieron a señalar a Irán y a Hezbolá como responsables.Tres décadas después, ambos atentados siguen siendo una herida abierta. Las víctimas y sus familias continúan esperando justicia en medio de una historia marcada por irregularidades judiciales, encubrimientos y largos años de impunidad, incluido el caso del fiscal Alberto Nisman, a quien algunos han denominado la ‘víctima 86’”. Cada aniversario convoca a sobrevivientes, familiares y ciudadanos que se niegan a olvidar. Hoy, en medio de una guerra abierta entre Israel y el régimen iraní, aquellos atentados vuelven a recordarnos que el terrorismo internacional está presente en nuestro continente hace más de tres décadas. Más aún: la semana pasada, Irán anunció que los cuerpos diplomáticos israelíes en todo el mundo podrían convertirse en “objetivos legítimos” en caso de que Israel ataque instalaciones diplomáticas iraníes en el Líbano. La advertencia generó preocupación internacional, especialmente en la embajada de Israel en Argentina, ante lo cual, el gobierno reforzó su seguridad.  Esto no es nuevo. Diversos analistas han advertido la presencia de redes vinculadas a Hezbolá en América Latina, especialmente en la llamada Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay, así como en Venezuela. Chile también ha sido mencionado. Patricia Bullrich y Marco Rubio han planteado públicamente preocupaciones sobre actividades del grupo en el país. En respuesta a estas inquietudes, en 2025 la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó una iniciativa solicitando al presidente Gabriel Boric reconocer formalmente a Hezbolá como organización terrorista y reforzar la cooperación internacional para prevenir cualquier intento de actividad de este grupo en territorio chileno. Aquello no prosperó.Los atentados de 1992 y 1994 en Argentina no fueron solo ataques contra objetivos israelíes o judíos. Fueron también ataques contra Argentina, contra su convivencia democrática y contra la idea de que comunidades diversas pueden vivir juntas en paz.Treinta y cuatro años después del atentado a la embajada, la memoria sigue siendo un acto de responsabilidad colectiva. Recordar es rebelarse contra la impunidad y entender que el terrorismo es una amenaza real y permanente.  

Entrevista a Ricardo Israel: “El Estado judío tiene una continuidad histórica de miles de años”

Al iniciar el Zoom se reconoce el ritmo tan distintivo que hizo de Ricardo Israel una de las voces más influyentes del análisis internacional en la radio chilena, hasta 2008, cuando fue candidato a alcalde por Santiago y posteriormente candidato presidencial (2013). Hoy reside en Florida, EE. UU., vinculado al Interamerican Institute for Democracy, donde continúa escribiendo columnas y publicando libros. El más reciente es “En defensa de Israel”.Fue una larga e iluminadora conversación —difícil de condensar en este espacio— con el destacado abogado de la Universidad de Chile, licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona, magíster en Latin American Government and Politics y doctor en Ciencia Política por la Universidad de Essex (Inglaterra).Antes de hablar del libro, Ricardo Israel recuerda su historia personal, que comenzó en la ciudad de Los Ángeles, Chile, donde existía una pequeña comunidad judía. En 1973, recién egresado de Derecho en la Universidad de Chile, fue detenido. Luego vivió el exilio y, de regreso al país en 1981, participó en la Comisión Chilena de Derechos Humanos y se integró al Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Chile, del que llegaría a ser director.Es un judío orgulloso de su tradición “miti -mota” (sic), con un abuelo materno que habló español como alemán toda su vida, y el paterno, de Esmirna, que nunca dejó de hablar ladino. “Esa amplitud ha acompañado mi carrera y mis análisis”, explica. También declara que, a lo largo de su vida, ha experimentado la judeofobia en distintas instancias. La que más le duele probablemente es su salida de la universidad de Chile: “Fue una expresión de antisemitismo muy violento”, indica.Una identidad reafirmadaEn esa línea dice que, tras el ataque de Hamás a Israel, hizo algo que nunca había hecho: ponerse una kipá y usar un jai para autoafirmarse públicamente. Sobre su último libro “En defensa de Israel” dice: “El 7 de octubre es mi cumpleaños y quedé tan impresionado que decidí escribirlo el mismo 8 de octubre”.El libro examina la guerra en múltiples frentes, incluyendo el de la propaganda, y el aumento de la judeofobia; desmonta mentiras, cuestiona la narrativa que presenta a Israel como una potencia colonial y defiende su derecho a existir y a garantizar su seguridad.Considerando lo que ha vivido Israel, ¿Por qué hay que salir en su defensa?No deberíamos, pero eso es lo que hay, y ante eso debemos reaccionar. Lo que ocurrió fue enorme, y también lo que logró Israel. Esta es la segunda guerra más importante de su historia después de la Guerra de la Independencia, cuando muchos pensaban que el país no sobreviviría. Militarmente, lo que logró ahora fue incluso más complejo que la Guerra de los Seis Días.Yo califico a Israel como la madre de todo Estado. Si hay un Estado con continuidad histórica —y ni siquiera los chinos pueden decir lo mismo— es el judío: mismo idioma, mismo pueblo y todas las características de un Estado por miles de años.Solo hay algo de tanta duración: la judeofobia.Entonces abordar un fenómeno de miles de años es una pérdida de tiempo. Yo prefiero partir en la inversa: por el orgullo que uno siente por un Estado judío tan próspero, tan poderoso que ganó una guerra en siete frentes con una superioridad aérea, sobre Irán y todo el Medio Oriente. Mas aún: Israel es poderoso también por la tecnología, la cantidad de orquestas, ballet, sinfónicas, museos, y la lectoría de libros, entre otros. Esos son los índices que marcan el orgullo de Israel y que a mí me dejan tranquilo. Entonces, a Israel hay que defenderlo como lo que es no tenemos que estar pendientes de que actúe según lo que determinan los que nos odian. La guerra y la narrativa¿Por qué la narrativa anti-Israel tiene tanto éxito? Porque ha ocupado el espacio que tuvo el proletariado en el marxismo clásico.En el siglo pasado, el proletariado era el portador de la historia. Hoy el wokismo ha adoptado otras banderas, como la liberación de Palestina o la causa indígena.En ese marco, Israel terminó ocupando el lugar simbólico que antes tenían los burgueses frente al proletariado. Y en ese esquema no importa demasiado lo que uno haga o diga.El rol de las comunidades judíasLe preguntamos cómo es posible quedar impávidos cuando la propaganda está dominando el relato; su respuesta alude a las comunidades judías de la diáspora.Israel ganó la guerra en siete frentes, pero perdió en el octavo: el de la propaganda. En nada ha fracasado tanto como en eso, y debe corregirlo. Pero también se necesita la colaboración de las comunidades judías.Para mí, el ejemplo a seguir son los afroamericanos. Como ellos dicen —y son los únicos que lo dicen—: “a nosotros no nos hubiera pasado lo mismo, porque ya no nos pasó”.A pesar de su historia de discriminación, hoy casi nadie se atreve a enfrentarlos. Martin Luther King, que era un distinguido prosionista, decía que el ejemplo de su lucha eran los judíos. Yo creo que hoy nosotros podemos aprender de ellos.Eso significa acudir a los tribunales todas las veces que sea necesario.Un ejemplo fue Inglaterra: frente a reiterados episodios antisemitas, la presión de la comunidad terminó debilitando el liderazgo laborista de Jeremy Corbyn.Entonces hay mucho que hacer todavía, y lo primero, es no tener complejos y acudir a los tribunales todas las veces que sea necesario.Ricardo Israel “hace falta”Después de un par de décadas fuera de Chile, Ricardo Israel es una voz que “hace falta”, su análisis es necesario cuando los temas internacionales son un segmento que muchas veces parecen un anecdotario en televisión. Su libro invita a comprender mejor el conflicto, cuestionar narrativas instaladas y reafirmar la identidad judía, destacando el lugar que Israel ocupa en el mundo.Para quienes buscan su solidez, es recomendable seguirlo en Infobae y en su quehacer en el Interamerican Institute for Democracy. 

Elinor Ostrom, Premio Nobel de Economía

Elinor Ostrom nació en California el 7 de agosto de 1933, hija de Adrian Awan, judío, diseñador, y Leah Hopkins, música, protestante, que se separaron cuando Elinor era niña. Nació, creció y vivió junto a su madre en la pobreza durante la Gran Depresión Económica de 1929. De su madre aprendió a cultivar hortalizas y a preparar conservas para ahorrar dinero. Pudo asistir a una escuela secundaria en Beverly Hills y recibir una buena educación; participó en el equipo de debate, lo cual favoreció su habilidad en la argumentación, la crítica y a superar su tartamudez. Aunque no tenía apoyo económico de su madre, Ostrom consiguió un B.A. con honores en ciencia política en la UCLA en 1954. Fue la primera en su familia en tener un título universitario. En esa época, una mujer no tenía grandes aspiraciones laborales; sin embargo, logró ser contratada a los 21 años en una empresa que exportaba productos electrónicos.En 1957 regresó a la UCLA para cursar un posgrado, mientras trabajaba en una oficina de personal de dicha universidad. Durante el posgrado cursó un seminario que era supervisado por Vincent Ostrom, con quien contrajo matrimonio en 1963. Recibió un M.A. en 1962 y el doctorado en 1965, ambos en la UCLA en ciencia política. En 1965, Elinor y Vicent se mudaron a Bloomington, Indiana. Ahí se convirtió en catedrática. Junto a su esposo comenzó un coloquio informal que se convirtió en el Taller de Teoría Política y Análisis de Políticas, que atraería a muchos investigadores. A comienzos de los años 70, su equipo comenzó a estudiar la organización policial en 80 áreas metropolitanas, en los que hacían recorridos con patrulleros de la policía, recogiendo datos y entrevistando a peatones. El estudio concluyó que contar con un gran volumen de efectivos no hace que el trabajo sea mejor. Ostrom fue una de las más destacadas en el área de recursos compartidos o bienes comunes, en particular, cómo los seres humanos interactúan para mantener a largo plazo bosques, pesca, sistemas de irrigación, pastizales, etc. Ostrom estudió la manera como las comunidades han instituido prácticas que han permitido la preservación de recursos comunes y evitado la degradación del entorno.En 2009 se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Nobel de Economía, lo  que significó un homenaje público al rigor, la trayectoria y la creatividad intelectual de una mujer que era politóloga, además de su enfoque interdisciplinario y su impresionante producción de cientos de publicaciones que divulgaban sus investigaciones sobre los bienes comunes. Además, editó numerosos libros de ciencia política y administración pública. En el momento de su muerte, en 2012, se desempeñaba como Investigadora Senior y directora del Taller que creó.Elinor tuvo una relación compleja y bicultural con la religión debido a su origen familiar mixto. Durante su infancia, asistía a una iglesia protestante con su madre, pero pasaba los fines de semana con la familia judía de su padre. Ostrom recordaba con afecto las cenas de Shabat en casa de su tía judía, quien mantenía un hogar kosher. Ostrom sufrió acoso antisemita durante su etapa escolar. Relató que otros niños la rodeaban y le gritaban insultos por el origen de su padre. Estas experiencias de discriminación influyeron en su enfoque hacia el estudio de comunidades locales y grupos marginados. 

Día de la mujer intercomunitario

Como cada año, en el Día Internacional de la Mujer, la comunidad judía se reunió para celebrar, reconocer y valorar el aporte de las mujeres que, desde distintos ámbitos, hacen contribuciones al país y a la vida comunitaria.El rabino Eduardo Waingortin y Ezequiel Klas representaron al Círculo Israelita de Santiago (Mercaz) en este encuentro que reunió a distintas instituciones judías, y que además tuvo a dos protagonistas. Se trata de María del Pilar Cruz, directora de Extensión Cultural del Mercaz, quien junto a Sharoni Rosenberg, ofrecieron una inspiradora charla sobre liderazgo, compromiso y el rol de la mujer en la construcción de comunidad.Además, Ely Rothfeld, perteneciente al voluntariado “TuComunidad”, y fundadora de “Contigo” —hoy Fundación Contigo Tzedaká—, recibió un reconocimiento como una de las Mujeres Destacadas 2026.Tauba Müller, Sarah Russo y Olga Báscoli también fueron reconocidas por su trabajo y dedicación. Por su parte, Mery Nachari, presidenta de la Comunidad Sefaradí, fue distinguida por su liderazgo y por impulsar durante años esta instancia intercomunitaria que refleja un espíritu de unidad.La jornada concluyó con un momento de celebración y alegría, acompañado por las voces de María José Lechuga y Sandra Verdugo, cerrando así un encuentro marcado por la emoción, el reconocimiento y el fortalecimiento de nuestros vínculos comunitarios.-----------Recuadro 1Entrevista a Ely Rothfeld, mujer destacada por su liderazgo solidario¿Qué significa este reconocimiento para ti? Estoy súper contenta y agradecida que me hayan premiado, pero siento que es como producto del trabajo de un super equipo: todas mujeres de la directiva, y un equipo grande que está detrás, que hace mucho, y que además tiene la mejor voluntad y se deja liderar. Entonces estoy súper contenta; recibo el premio en lo personal, y un poco en reconocimiento de todo el trabajo que hizo mi mamá, que yo siento que seguí su posta, y también en representación de todo el equipo.¿Fue Sorpresa el Premio?Sí, fue sorpresa, yo no pensé que me iban a distinguir a mí. Pensé que nos iban a mencionar a nosotras como Fundación Contigo y que íbamos a subir, no todas, pero las que podíamos llegar. La Andrea Arueste me insistió mucho en que yo fuera; como yo coordino el equipo no me pareció que fuera tan raro que me insistiera. Ahí nos sentamos todas juntas y de repente empiezan a nombrar de a una y ¡wow! Claro que fue sorpresa.¿Algo que quieras compartir?Estoy súper contenta, súper agradecida del Mercaz que me nominó. Pensábamos que éramos invisibles y en realidad no, no lo éramos, entonces es lindo tener ese reconocimiento. Ojalá que esto también nos dé visibilidad como fundación y podamos seguir creciendo y haciendo más proyectos que nos traigan alegría y acercamiento a la comunidad de Lo Barnechea.Recuadro 2Palabras de Vivian Kremer, Directora del Voluntariado del Círculo Israelita para Ely RothfeldEn el marco del Día Internacional de la Mujer, reconocimos a Ely Rothfeld, perteneciente al voluntariado “TuComunidad”, y fundadora de “Contigo”, hoy Fundación Contigo Tzedaká. Gracias a su liderazgo visionario y profundamente humano, el proyecto se consolidó, y adquirió relevancia.Cada proyecto que ha liderado se ha transformado en una inspiración y en un aporte concreto para mejorar este mundo.Desde “Años Dorados” en tiempos de pandemia, acompañando con cercanía y constancia a adultos mayores frágiles, hasta el actual Comedor Abierto mensual junto a la Fundación Barnechea.Su sensibilidad especial hacia las personas en situación de vulnerabilidad, su preocupación genuina y personalizada por cada historia, sus innumerables visitas al albergue para personas en situación de calle, llevando comida casera y su dedicación para que también, quienes viven en situación de calle puedan celebrar Navidad, reflejan una manera de hacer comunidad que nos acerca a una humanidad más amplia y solidaria. Eli no solo creó proyectos: sembró conciencia, compromiso y esperanza.Su liderazgo nos inspira, y hace de este mundo, un lugar mejor.Viviana Kremer Directora del Voluntariado 

El conflicto con Irán en la voz de los chilenos en Israel

A propósito del conflicto con Irán, entrevistamos a chilenos que viven en Israel. Se los escucha tranquilos, totalmente adaptados a un país que siempre se ubica en el top 10 en los rankings de felicidad, pese a tener este tipo de episodios. Débora Sigloff habla desde la profundidad del corazón, Pamela Werbin destaca la seguridad de su ciudad, Netanya, Alejandro Krausz está tranquilo y Ari Agosin dice que “no hay un país más seguro que Israel”.Acá sus testimonios.DÉBORA SIGLOFF BRODSKYEstamos agotados. Esta guerra es de un calibre mayor y desgraciadamente se unió El Líbano, que en mi caso es muy mala noticia, porque vivo en Nahariya, y acá tenemos 15 segundos para reaccionar una vez que suena la sirena.Pero desde mi trabajo son solo 8 segundos porque estoy a 2,5 kilómetros de la frontera, y por lo tanto, en camino al resto de las ciudades. Entonces estás todo el día viendo misiles y drones pasar, y escuchando bombazos y explosiones. Te acostumbras a eso, pero lo más importante es que valoras la confianza: no creo que haya otro país que pueda enfrentar una guerra como lo estamos haciendo acá. Tienes que confiar en que estás protegido por la mejor tecnología, literalmente. Se complica mucho cuando tienes hijos, sobre todo cuando son hijos pequeños. Yo tengo 4 hijos; 3 están acá, dos son jayalim y mi hijo chico tiene 9 años. Es difícil para los niños y como padres porque no podemos quedarnos en la casa, tratamos de hacer la vida lo más normal posible para no parar la economía, porque si eso pasa, significa que ellos ganan la guerra, y eso no lo vamos a permitir. Eso es lo maravilloso: ver cómo el pueblo se une en esta instancia, ese es el lado que me gusta a mí.Aprendes a valorar todos esos clichés que uno publica en Instagram, realmente cuando vives en situación de guerra, los entiendes y los aplicas. “Gracias por salir al trabajo”, “Gracias por volver del trabajo”. Te das cuenta de lo que realmente vale el tiempo, la tranquilidad, darte una ducha larga, poder comer tranquilo, abrazar a los que quieres, reírte en una mesa. Son cosas que uno da por hecho, y en momentos de guerra, entiendes su valor. ¡Dormir! ¡Dormir toda una noche de corrido! La lección es: ¡Vive, vive la vida lo más que puedas, vive a concho, porque todo es tan frágil!Hay algo del Hatikva, que realmente tiene un sentido súper profundo, que es la esperanza de que todo mejore, de que vamos a estar bien, de que el país va a prevalecer.PAMELA WERBIN ROSENBERGSiento que los israelíes están muy acostumbrados a esto y nadie se lo toma tanto la tragedia sino como algo que hay que manejar con cuidado. Cuando suena una alarma, todos entran al refugio tranquilos, conversan, y al terminar, también salen en calma.Yo vivo en Netanya, que es bastante tranquilo, a diferencia de otras ciudades más al norte, que tienen a veces un minuto para llegar a un refugio. Eso es muy complicado.Pese al cansancio yo te diría que me siento segura, poco a poco se ha ido abriendo el comercio y eso te permite hacer un poco de vida normal. ALEJANDRO KRAUSZ BITRÁNVivo en Nahariya, cerca de la frontera con el Líbano, desde junio de 2023. El primer conflicto que me tocó enfrentar fue el 7 de octubre, que en esta zona se volvió más complejo hacia 2024 con el involucramiento activo de Hezbolá.Tengo la suerte de tener refugio al lado de mi casa, pero hay algo distinto en esta guerra: el nuevo sistema de alarma. Es un ruido insoportable para avisarte que un misil viene en camino, otra para que entres al refugio y otra para salir. Eso es agotador.En todo caso, yo pienso en la ley de los grandes números; es decir, con un sistema de defensa antiaérea que tiene 95% de efectividad, puedes seguir funcionando como lo hace toda la sociedad israelí.Es importante desmentir las fake news que circulan sobre la segregación racial para ingresar a los refugios. Me consta que no es así, porque me encierro con ellos - 3 o más veces al día- son mis compañeros de trabajo y amigos. Además, los refugios evidentemente están abiertos para todos. Cuando hay una alarma mientras estás en la calle, hay refugios públicos, y también puedes entrar a edificios que tienen espacios abiertos a todos. A nivel domiciliario están los mamad, que son las piezas seguras en edificios o casas.Estoy tranquilo y me siento seguro. A los israelíes les aterran los terremotos; a nosotros los chilenos nos aterran las guerras.ARI AGOSIN WEISZCuando empezó esto, mi pololo me pasó a buscar para irnos adonde su mamá, que tiene un refugio en su casa, y así no pasara solo este periodo. Es algo cultural: se sabe que cuando vienen estas situaciones, es mejor estar acompañados. Yo lo relaciono mucho con el COVID o cuando hay huracanes en Estados Unidos.  Personalmente estaba preparado para que me tocara esto, así que no estaba asustado. No hay país más seguro en el mundo. La primera noche fue un “ir y venir” todo el rato.  El primer día, decíamos: “Ya me voy a hacer un café” y no alcanzabas a hacerte el café y teníamos que volver al refugio.  ¡Y es obvio que cuando te vas a sentar al baño te suena la alarma! Una de las novedades es una aplicación que dice qué posibilidades hay de que te toque una alarma mientras te duchas. Dentro de todo hay harta tranquilidad. De hecho, los papás del gan donde trabajo dicen que los niños están disfrutando el tiempo en familia. También hay cosas cómicas. Por ejemplo, uno se despide diciendo: “Nos vemos en la próxima alarma”.

La guerra en Medio Oriente evoluciona entre operaciones en curso y señales de desenlace

Tras más de dos años de guerra en múltiples frentes, la población civil israelí enfrenta otra vez una dinámica conocida, aunque con una intensidad inusual y desgastante.Las alarmas anti-misiles vuelven a marcar el ritmo de los días. En prácticamente todo el país y sobre todo en la zona centro y norte, las rutinas se quiebran sin previo aviso y las noches son fragmentadas por alertas que irrumpen en la madrugada. Una y otra vez, millones de israelíes repiten un gesto aprendido: correr hacia el refugio más cercano. Los números reflejan esa presión cotidiana. En casi dos semanas, ciudades del centro como Tel Aviv, Bnei Brak, Rishon Letzion y Lod han superado las 70 alarmas. En el norte, localidades como Haifa, Metula y Kiriat Shmona sobrepasan las 40. Los proyectiles son lanzados en oleadas que, en ocasiones, se presentan de manera cruzada y coordinada entre el régimen iraní y Hezbolá (que ha intensificado sus ataques sobre todo contra el norte de Israel). Mientras los ataques provenientes de Irán incluyen una alerta anticipada en los celulares de la ciudadanía, los disparos desde el Líbano activan las alarmas de forma inmediata y sin advertencia previa.Hasta ahora, el episodio más reciente con víctimas fatales se registró el lunes 9 de marzo. En Jolón, el impacto de esquirlas de un misil con municiones de racimo dejó dos muertos y elevó a doce el total de fallecidos en Israel desde el inicio de la Operación “León Rugiente”.Según el Comando del Frente Interno, el 50% de los misiles balísticos disparados por Irán contra Israel en la guerra actual portan ojivas de racimo, que se abren en el aire y dispersan múltiples explosivos sobre zonas densamente pobladas.Mientras tanto, las restricciones a la vida civil continúan vigentes, con ciertas flexibilizaciones graduales pese a las incesantes alarmas anti-misiles. De acuerdo con las directrices impuestas, está prohibido realizar actividades educativas presenciales y las actividades laborales están permitidas únicamente en lugares desde los que se pueda llegar a un espacio protegido estándar dentro del tiempo de respuesta. Las reuniones y servicios se autorizan hasta un máximo de 50 personas, siempre bajo la misma condición de acceso inmediato a un refugio. La evolución de la ofensiva militarMientras la población se adapta a una nueva rutina bajo amenaza constante, el plano militar avanza hacia una nueva etapa operativa. Tras un inicio de operaciones con objetivos de alto impacto —entre ellos, la eliminación del Líder Supremo Alí Jameneí—, la denominada “fase 2” de la guerra apunta ahora, según las FDI, a consolidar la destrucción de infraestructura nuclear y militar. El objetivo: desestabilizar al régimen iraní y limitar su capacidad ofensiva.Un comunicado oficial de las FDI señaló que “el esfuerzo combinado para seguir degradando las capacidades de lanzamiento y las capacidades de defensa del régimen continúa”, junto con “la expansión continua de los ataques contra la infraestructura de producción de misiles balísticos en todo Irán”. La formulación describe una campaña sostenida orientada tanto a neutralizar sistemas operativos como a afectar la base industrial que permite su reposición.Fuentes militares estiman que cerca del 75% de los lanzadores de misiles iraníes han sido eliminados. Sin embargo, ese avance no neutraliza la amenaza para la población civil israelí y en el resto de Medio Oriente. El régimen asegura que aún podría sostener ataques durante un período prolongado, mientras que las FDI han señalado que la neutralización de lanzadores restantes se vuelve progresivamente más compleja en un territorio extenso y con infraestructura dispersa. Se perfilan estrategias de salida El conflicto, no obstante, trasciende el frente estrictamente militar. En el plano político interno iraní, Mojtaba Jamenei, hijo de Alí Jameneí, fue designado como nuevo Líder Supremo. Informes afirman que fue hospitalizado tras ataques aéreos y todavía no hace apariciones públicas en su nuevo cargo. La transición abre interrogantes sobre la continuidad y debilitación del régimen en Teherán, en medio de presiones externas y reconfiguraciones internas.Las lecturas sobre el estado de la guerra también divergen en el escenario internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “está prácticamente terminada” y que se encuentra “muy adelantada respecto al cronograma”, que previamente la Casa Blanca había estimado de una duración de cuatro a seis semanas.En entrevista con CBS News el lunes 9 de marzo, Trump agregó: “No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea. Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo destruidos por todas partes, incluida su fabricación de drones. Si uno observa, no les queda nada. No queda nada en sentido militar”.Desde Teherán, el mensaje es distinto. “Somos nosotros lo que determinaremos el fin de la guerra”, señaló la Guardia Revolucionaria Iraní, subrayando que la conducción del conflicto no se rige por evaluaciones externas. Al mismo tiempo, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, señaló en su cuenta de X que “al hablar con los líderes de Rusia y Pakistán, reafirmé que (…) la única manera de poner fin a esta guerra, es reconocer los derechos legítimos de Irán, el pago de reparaciones y garantías internacionales firmes contra futuras agresiones”. Asimismo, el Primer Ministro Netanyahu se dirigió nuevamente de forma directa al pueblo iraní a través de su cuenta de X, indicando que “en los próximos días crearemos las condiciones para que puedan alcanzar su destino [eliminar al régimen de los ayatolás]. Cuando llegue el momento adecuado, y ese momento se acerca rápidamente, les pasaremos la antorcha. ¡Prepárense para aprovechar el momento!”En medio de esa creciente pugna por imponer la narrativa del cierre del conflicto, el Estrecho de Ormuz aparece como punto crítico: es una de las rutas petroleras más importantes del mundo, y las advertencias iraníes de impedir el tránsito de crudo mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel elevan el temor a interrupciones en el suministro energético internacional, lo que podría afectar la toma de decisiones en Washington.La combinación de factores militares, políticos y económicos dificulta cualquier pronóstico. Por ahora, la duración de la guerra permanece incierta.La redacción de este artículo concluyó el miércoles 11 de marzo a las 23:59 (hora de Israel).

Roger David Kornberg, Premio Nobel de Química

Roger David Kornberg nació el 24 de abril de 1947 en San Louis, Missouri en el seno de una familia judía,  hijo mayor del bioquímico Arthur Kornberg, ganador del Premio Nobel de Medicina de 1959, y de la bioquímica Sylvy Kornberg. Obtuvo su licenciatura en Química en Harvard en 1967 y su doctorado en Físicoquímica en Stanford en 1972. Kornberg fue investigador postdoctoral en el Laboratorio de Biología Molecular en Cambridge, Inglaterra, profesor asistente de Química Biológica en la Facultad de Medicina de Harvard en 1976, y luego profesor de Biología Estructural en la Facultad de Medicina de Stanford en 1978. A finales de la década de 1960, durante su estancia de posgrado en Stanford, estudió las membranas celulares, que están constituidas por proteínas y fosfolípidos ordenados como bicapas.  Kornberg descubrió el fenómeno de "flip-flop", movimiento transversal de una molécula de fosfolípido de una monocapa de la membrana a la otra, y la difusión lateral de los fosfolípidos en las membranas celulares.En la década de 1970, Kornberg descubrió el nucleosoma, un complejo proteico básico que encapsula el ADN cromosomático en el núcleo de las células eucariotas, (células que tienen un núcleo). Dentro del nucleosoma, encontró que aproximadamente 200 pares de bases de ADN se enrollan alrededor de un octámero de proteínas histonas, con lo que el nucleosoma impide el inicio de la transcripción, por lo que sirve como represor general de genes. Además, identificó el papel de la ARN polimerasa II y otras proteínas en la transcripción del ADN, creando imágenes tridimensionales del grupo de proteínas utilizando cristalografía de rayos X. Kornberg dedicó dos décadas al desarrollo de métodos para visualizar la estructura atómica de la ARN polimerasa y sus componentes proteicos asociados. Kornberg pudo utilizar la cristalografía de rayos X para resolver la estructura tridimensional de la ARN polimerasa con resolución atómica. Recientemente ha ampliado estos estudios para obtener imágenes estructurales de la ARN polimerasa asociada con proteínas accesorias.  A través de estos estudios, Kornberg ha creado una imagen real de cómo funciona la transcripción a nivel molecular. Kornberg recibió el Premio Nobel de Química en 2006 por sus estudios sobre el proceso mediante el cual la información genética del ADN se copia al ARN , la base molecular de la familia judía vinculada a la tradición intelectual y académica. Está casado con Yahli Lorch y tiene tres hijos.

Noa Brodsky: El color como pausa, el gesto como presencia

Hay artistas cuya obra parece pedir silencio. No un silencio vacío, sino uno atento, casi respirado. Así se siente el trabajo de Noa Brodsky, una creadora joven pero profundamente reflexiva, cuya práctica se mueve entre la abstracción, el minimalismo y una investigación constante sobre el color, la percepción y los límites. Desde el 11 de marzo y hasta el 9 de abril, su obra podrá verse en El Mercaz, en la exposición Encuentros Parciales, organizada por el Departamento de Extensión Cultural.El vínculo de Noa con el arte no comenzó con una epifanía, sino con una atmósfera cotidiana. “El arte siempre fue importante en mi vida”, recuerda. Creció rodeada de talleres, historias familiares y materiales creativos. La construcción del taller de su madre en la primera casa familiar es uno de sus recuerdos más vívidos, así como los cuadros de su abuela colgados en las paredes y la experiencia de haber pintado su primer cuadro “serio” junto a su bisabuelo. “Me enseñaba detalles simples, como no pintar todos los pétalos del mismo color, sino atreverme a jugar con los tonos”, cuenta. Más que una vocación temprana, fue una forma natural de habitar el mundo.La formación universitaria le permitió ordenar esa intuición inicial. “Necesitaba una guía que me ayudara a aterrizar mis intereses y darles forma”, explica. La academia no solo amplió su manejo técnico, sino que la empujó fuera de su zona de confort y la puso en diálogo con otros artistas. Sin embargo, Noa reconoce que una parte esencial de su aprendizaje ha sido autodidacta. “Lo más importante que he aprendido es no dejar nunca de experimentar”, afirma. Probar, insistir, llevar los materiales al límite ha sido clave para encontrar su lenguaje.Un punto decisivo en ese camino fue su reciente residencia artística en Francia, en octubre de 2025, la primera de su carrera. “Fue la experiencia más significativa hasta ahora”, dice sin dudar. Vivir y trabajar en un contexto internacional le permitió ampliar su mirada y repensar su lugar como artista. “Volví con una perspectiva distinta sobre mi carrera: más clara, más enfocada y, sobre todo, más motivadora”, agrega. Esa experiencia marcó un antes y un después, no solo en lo profesional, sino también en su confianza creativa.Su proceso de trabajo alterna entre la planificación y la intuición. “A veces parto desde una idea muy clara, con bocetos previos; otras veces empiezo eligiendo un color y dejando que el trabajo se desarrolle casi sin plan”, explica. Este segundo camino, más emocional, suele aparecer cuando se siente bloqueada. “Muchas de mis obras favoritas han surgido desde esa intuición inicial”, confiesa.El material es un eje central en su obra. Trabaja principalmente con pastel seco, pero no de manera tradicional. Al raspar la barra y convertirla en polvo, descubrió una técnica que transformó su práctica. “Ese gesto marcó un punto de inflexión”, cuenta. El proceso lento, repetitivo y frágil se volvió casi meditativo. En 2024, su búsqueda minimalista la llevó a experimentar con vidrio como soporte. “En el vidrio el color queda suspendido, en un estado intermedio entre presencia y desaparición”, explica. Hoy conviven papel y vidrio, cada uno proponiendo una relación distinta con el gesto y la materia.Conceptualmente, su obra explora el color como energía, el límite como campo de tensión y la percepción como experiencia parcial. “Creo que la vida se construye a partir de percepciones individuales, de experiencias únicas e irrepetibles”, reflexiona. Desde la abstracción y la reducción formal, Noa no busca respuestas, sino abrir preguntas. “El color, en mis obras, no es decorativo ni simbólico: es energía contenida, vibración. No representa algo externo, simplemente es”.Encuentros Parciales propone justamente eso: una pausa. “Me interesa que la obra funcione como un espacio de contemplación activo”, dice. La muestra no exige entender, sino sentir. Formas definidas y difusas, silencios visuales y gestos mínimos invitan a una observación lenta, donde cada espectador completa la obra desde su propia experiencia.Exponer en El Mercaz tiene para ella un significado especial. “Esta vez no es invitar a la gente a acercarse al arte, sino que soy yo la que se acerca a las personas”, afirma. El contexto comunitario transforma la experiencia: el arte se integra a la vida cotidiana y se convierte en un punto de encuentro.Hoy, Noa Brodsky atraviesa un momento creativo intenso y consciente. Tras años combinando docencia y producción artística, decidió priorizar su práctica. “Quiero explorar qué pasa cuando concentro toda mi energía creativa en mi trabajo artístico”, dice. Y concluye con una certeza simple y profunda: “Sigo creando porque me hace sentido. Es la forma que tengo de pensar, de cuestionar y de relacionarme con el mundo”.

Celebramos un Purim increíble en nuestra Kehilá.

Celebramos un Purim en el Mercaz.Fue una tarde llena de movimiento donde grandes y chicos disfrutaron de las distintas estaciones: desde los pinta caritas para los más pequeños hasta un shuk con muchísima variedad.El momento central fue, por supuesto, la lectura de la Meguilat Ester, donde escuchamos juntos nuestra historia de valentía. Pero no todo fue escucha; también nos pusimos manos a la masa para preparar Oznei Hamán, compartiendo recetas y risas entre todas las edades.Además, durante la jornada también tuvimos la oportunidad de cumplir la mitzvá de Matanot LaEvionim, a través del stand de Fundación Contigo, transformando la alegría de Purim en un acto concreto de tzedaká y compromiso con quienes más lo necesitan.Queremos agradecer especialmente a las voluntarias de Sababa por su dedicación y compromiso, a toda nuestra comunidad por habernos acompañado en este encuentro. Reafirmamos una vez más que la mayor fuerza de nuestro pueblo es celebrar juntos nuestra identidad.      

Eliminado Ali Jameneí: un punto de quiebre histórico en Medio Oriente.

La mañana del sábado 28 de febrero comenzó en Israel con una notificación de alarma en los teléfonos de millones de civiles, que instruía a habilitar los refugios anti-misiles en todo el país. En paralelo, pasadas las 8:00 de la mañana, aviones de la Fuerza Aérea israelí bombardeaban Teherán, donde más de 40 altos mandos de la Guardia Revolucionaria se reunían, incluyendo al dictador Ali Jameneí, hoy confirmado muerto. Así comenzó la operación conjunta entre Israel y Estados Unidos contra el régimen de los ayatolás en Irán. La confrontación continúa hasta hoy y podría durar varias semanas. Tras más de un mes de especulaciones y preparativos —incluyendo el despliegue visible de cientos de aeronaves y recursos de artillería hacia Medio Oriente— ambos países iniciaron lo que describieron como una acción “preventiva”. El objetivo declarado no se limita a neutralizar la amenaza nuclear o degradar infraestructura militar específica. La ambición es directamente desmantelar el régimen.El presidente Donald Trump, en su primera declaración pública tras iniciada la operación, se dirigió directamente a la sociedad civil iraní: “Cuando terminemos, tomen el control de su Gobierno. Será suyo para que lo tomen. Esta será probablemente su única oportunidad durante generaciones”.Asimismo, el Primer Ministro Netanyahu justificó la acción militar declarando que “no se debe permitir que este régimen terrorista asesino se arme con armas nucleares que le permitan amenazar a toda la humanidad”, e hizo un llamamiento similar al de su par estadounidense: “Ha llegado el momento de que todos los sectores del pueblo iraní —persas, kurdos, azeríes, baluchis y ahwazis— se liberen del yugo de la tiranía y construyan un Irán libre y pacífico”.El golpe inicial fue contundente. En cuestión de horas, las FDI y el ejército estadounidense atacaron infraestructura militar estratégica, bases de la Guardia Revolucionaria, centros de comando, lanzadores de misiles y varias instalaciones gubernamentales clave en Teherán y otras ciudades. La apuesta, desde el primer momento, es alterar el equilibrio político interno de la República Islámica.La Revolución de 1979 y el régimen puertas adentroHace 47 años, la instauración de la República Islámica transformó a Irán en un sistema de poder teocrático que consolidó un modelo de gobierno con severas restricciones a las libertades civiles. La imposición obligatoria del código de vestimenta para las mujeres, la represión sistemática de la disidencia política y la censura a la prensa son algunas de las más denunciadas.Ese malestar se volvió particularmente visible en las últimas semanas, en las que distintas ciudades iraníes y universidades han sido escenario de manifestaciones contra el régimen, reprimidas con dureza por las fuerzas de seguridad.Las estimaciones sobre el número de víctimas varían considerablemente, en parte debido a las restricciones informativas y cortes de internet impuestos en el país. El gobierno iraní ha reconocido más de 3.000 muertos, mientras que la organización Human Rights Activists in Iran (HRANA) asegura haber verificado más de 6.000 fallecidos y mantiene otros 17.000 casos bajo investigación, lo que podría elevar el total a más de 22.000. La situación generó condenas internacionales y, el mismo día de lo comienzo de la operación conjunta entre Israel y EE.UU., los gobiernos de Francia, Alemania y el Reino Unido instaron al régimen iraní a “poner fin a la violencia y la represión contra su propio pueblo”.Exportación de terrorismoEl régimen, de orientación islamista radical, no solo estructuró un modelo autoritario hacia adentro, sino que también proyectó su influencia hacia el exterior mediante la exportación de redes y operaciones vinculadas al terrorismo. Esa proyección alcanzó incluso a América Latina, a través de atentados perpetrados en Buenos Aires en la década de 1990 y en Panamá, contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas en 1994, atribuido a Hezbolá. Pero el punto de inflexión no fue el respaldo a milicias regionales ni las operaciones encubiertas en el extranjero, sino el avance sostenido del programa nuclear iraní. Para Israel, la combinación entre una ideología abiertamente hostil y la capacidad potencial de producir armas nucleares altera de manera irreversible el equilibrio estratégico.Según el embajador de Estados Unidos en Israel, Steve Witkoff, en una entrevista con Fox News, durante la primera ronda de negociaciones previos a la guerra actual, los representantes iraníes reconocieron poseer 460 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, aseverando que “eran conscientes de que eso podría producir 11 bombas nucleares”.La respuesta iraní El régimen lanzó ataques contra Israel y varios países de la región, entre ellos Jordania, Arabia Saudita, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Chipre. Incluso, el miércoles 4 de marzo, se reportó un ataque contra Turquía, interceptado por la OTAN.Hacia Israel se han lanzado cientos de misiles balísticos, de los cuales alrededor de un cuarto entran en el espacio aéreo israelí. Entre ellos, una gran mayoría han sido interceptados por la Cúpula de Hierro, pero algunos han alcanzado zonas urbanas en el norte y centro del país.Impactos directos se reportaron en Tel Aviv, Beit Shemesh y Beersheva, dejando una decena de fallecidos —todos civiles— y más de mil heridos. Además, en las últimas jornadas Hezbolá se ha sumado a los ataques contra Israel desde el Líbano.Con esta multiplicidad de frentes, Teherán parece buscar convertir la guerra en un problema regional compartido. Al atacar territorios de terceros Estados, el cálculo podría ser que estos gobiernos presionen a Estados Unidos para frenar la ofensiva. En otras palabras, transformar la campaña militar en un dilema político para la Casa Blanca.El riesgo de escalada es evidente. A diferencia del conflicto previo, en julio del 2025, donde era posible una salida diplomática y un acuerdo del cese al fuego, la eliminación del liderazgo iraní y la intención final de la operación modifican la ecuación. La pregunta central ya no es únicamente si la amenaza nuclear y balística puede ser contenida, sino qué arquitectura política podría emerger en Irán tras una operación de esta magnitud. La historia regional ofrece advertencias claras: la remoción de un régimen no garantiza estabilidad inmediata ni transición ordenada. El desafío no es sólo militar, sino político.

¿Por qué se asocia la costumbre de no silbar de noche con la Shoá?

La pregunta suena a superstición, pero su origen combina sensibilidad religiosa antigua y trauma moderno. Desde el punto de vista halájico, no existe ninguna prohibición explícita de silbar de noche. Ni el Shulján Aruj ni los grandes códigos normativos lo mencionan. Sin embargo, el judaísmo clásico sí atribuye a la noche un carácter particular: el Talmud Bavli (Berajot 3a) describe las horas nocturnas como un tiempo de mayor vulnerabilidad, donde se recomienda moderación en la conducta y el lenguaje. No se trata de miedo mágico, sino de una ética de cautela.La mística judía reforzó esta idea. Textos cabalísticos presentan la noche como un espacio donde se intensifican fuerzas desordenadas (dinim), y ciertos sonidos innecesarios podían ser vistos como perturbadores del equilibrio espiritual. De allí surgieron costumbres populares que desaconsejaban ruidos agudos o vacíos de intención, como el silbido. Costumbre, no ley.Pero la frase adquirió un peso mucho más fuerte tras la Shoá. Testimonios reales de sobrevivientes, archivados en Yad Vashem, relatan que guardias nazis solían silbar durante patrullajes nocturnos en guetos y campos. El sonido se volvió una señal anticipatoria del horror: redadas, castigos, selecciones. Para muchos, el silbido ligero e indiferente resultaba más aterrador que un grito.Así, en la posguerra, numerosas familias judías europeas transmitieron una consigna simple: “no silbes, especialmente de noche”. No como mandato religioso, sino como memoria corporal heredada. La halajá nunca lo prohibió mientras que la historia lo cargó de sentido.

Enero 1980, Israel y Egipto inician relaciones diplomáticas

Tras la creación del Estado de Israel en 1948, el proceso de paz con Egipto es uno de los hitos más relevantes del siglo XX pues fue dicha nación árabe una de las que se opuso más firmemente a la existencia de un Estado judío. De hecho, el país de las monumentales pirámides fue parte de múltiples conflictos armados, incluyendo las guerras de 1948, 1956, 1967 y la guerra del Yom Kipur en 1973. El paso hacia la paz comenzó a gestarse con una audaz decisión del presidente egipcio Anwar el-Sadat de visitar Jerusalem en noviembre de 1977, algo nunca antes visto por parte de un líder árabe. Esta visita fue percibida como una señal clara de que Egipto estaba dispuesto a explorar conversaciones, aun cuando la mayoría de los países árabes se mantenían firmes en su rechazo a reconocer de manera formal la soberanía de Israel.  Los Acuerdos de Camp David y el Tratado de PazLa firma de los Acuerdos de Camp David (septiembre de 1978), negociados bajo la mediación del presidente estadounidense Jimmy Carter, entre el líder egipcio Sadat y el primer ministro israelí Menájem Begin, estableció un marco para la paz en el que, por primera vez, Egipto reconoció formalmente la existencia de Israel como Estado soberano y se comprometió a negociar un tratado de paz definitivo. Dieciséis meses después, el 26 de marzo de 1979, se firmó el tratado de paz que puso fin al estado de guerra entre ambos países, dio pie a la normalización diplomática. Por una parte, se estableció la retirada de Israel de la Península del Sinaí —bajo control israelí desde la Guerra de los Seis Días en 1967— mientras que Egipto aceptó mantener la zona desmilitarizada. Por otra, se garantizaron derechos de navegación para barcos israelíes a través del Canal de Suez y la libertad de paso por los estrechos estratégicos de Tirán y el Golfo de Aqaba. Normalización y consecuenciasLas relaciones formales entre Egipto e Israel comenzaron oficialmente el 26 enero de 1980 -que es lo que conmemoramos esta semana- cuando se intercambiaron embajadores y se comenzaron a establecer canales políticos, económicos y de cooperación entre ambas naciones. Sin embargo, esta paz no estuvo exenta de controversias. Egipto fue expulsado de la Liga Árabe y gran parte del mundo árabe consideró la decisión de Sadat como una traición a la causa palestina y a la unidad árabe frente a Israel. La tensión interna culminó con el asesinato de Sadat en 1981 por extremistas contrarios al tratado. Una paz duradera, aunque complejaHoy, más de cuatro décadas después, la paz entre Israel y Egipto sigue vigente. Pese que a menudo ha sido descrita como una “paz fría”, ha evitado conflictos armados directos y ha permitido que canalicen esfuerzos diplomáticos hacia otros asuntos regionales. Este hecho marcó el reconocimiento formal de su derecho a existir por parte de un vecino árabe y abrió el camino para futuras conversaciones de paz, lo que se cristalizó en 1994 con el Tratado de Paz con Jordania, firmado por el primer ministro Itzjak Rabin y el Rey Hussein.El avance de los Acuerdos de AbrahamCuarenta años después, la situación con algunos países vecinos ha evolucionado. En 2020 se firmaron una serie de tratados diplomáticos para normalizar relaciones entre Israel Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos, todo ello bajo mediación de EE.UU. En 2025 se anunció que Kazajstán se unirá a los Acuerdos de Abraham.Lo que partió con Egipto hoy se proyecta en nuevas alianzas que buscan fomentar la convivencia y el entendimiento mutuo, y la cooperación comercial, tecnológica y de seguridad (especialmente frente a Irán).En 1978 Sadat y Begin iniciaron un camino que podría convertirse en la base de un cambio histórico en Medio Oriente.