publicado 17 Septiembre 2026

Septiembre, el mes para celebrar a la Patria

La semana pasada la comunidad judía de Chile celebró la Tefilá por Chile, espacio de encuentro interreligioso y cívico para orar por el bienestar, la paz y la unidad del país, que se realiza de forma anual durante septiembre, en el marco de las Fiestas Patrias. A la oración concurren autoridades de gobierno, parlamentarios, diplomáticos y líderes de diferentes credos religiosos, tal como lo hacen con el Te Deum Evangélico y Católico.Desde 2010 la comunidad judía organiza esta ceremonia como forma de expresar gratitud hacia un país que recibió a sus miembros desde el siglo XVI, cuando los primeros "cristianos nuevos" desembarcaron junto a los conquistadores españoles con un secreto: eran judíos que huían de la Inquisición, y en Chile, como en el resto del imperio, decir esa palabra en voz alta podía costar la vida. Durante casi cuatrocientos años esa gente rezó a puertas cerradas.A fines del siglo XIX y principios del XX, gracias al desarrollo del transporte, llegaron a Chile olas migratorias desde todo el globo: alemanes, croatas, palestinos e italianos, entre otros.Muchos judíos, motivados por la persecución y los pogromos, llegaron al Muelle Prat de Valparaíso desde Rusia, Polonia, Monastir, Salónica y Alemania, entre otros.En 1906, hace exactos 120 años, se registró el primer minyán. Los judíos chilenos tenían el quórum que exige la tradición para rezar.Nueve años después, en 1915, se registra la primera foto de Rosh Hashaná: un grupo numeroso posa frente a la cámara: un hito para los judíos de Chile. La imagen sobrevive gracias al Archivo Judío de Chile, que ha desempeñado un rol fundamental en la preservación de la memoria.De ahí en adelante la historia se aceleró. En 1916 nace en Valparaíso la Comunidad Israelita Max Nordau. Ese mismo año, en Temuco, los sefaradíes llegados de Monastir y Salónica levantaron la sinagoga más antigua del país. El minyán original se multiplicó de norte a sur.En 1970, plenamente integrados, resurge con fuerza la identidad. Ante el censo, se distribuye un afiche: "En la línea religión, coloque únicamente: judía". Ese volante, hoy también resguardado por el Archivo Judío de Chile, es prueba de que mantener la identidad e integrarse eran una necesidad.El compromiso con Chile sería absoluto y se profundizaría con iniciativas pensadas en colaborar con el desarrollo del país, tales como la red de "Escuelas República de Israel", conformada por 14 establecimientos educacionales desde Arica hasta Traiguén, patrocinada por la asociación de mujeres WIZO-CEFI, la Quinta Compañía de Bomberos de Ñuñoa "Bomba Israel" y la Decimoquinta Compañía de Bomberos de Valparaíso "Bomba Israel".Asimismo, el Centro Médico Israelita —creado por jóvenes médicos y dentistas judíos que querían retribuir al país que les abrió los brazos, y que funcionó por más de 100 años—, una ONG que apoya el empleo y el emprendimiento, Fundación Contigo del Círculo Israelita, que responde a las necesidades de personas vulnerables de Lo Barnechea, comuna donde se emplaza, Hatzalá, organización de rescatistas, B'nai B'rith , organización que entrega becas para educación superior, y la Sociedad de Damas Israelitas de Valparaíso de WIZO Viña del Mar, que apoya al Hospital Gustavo Fricke, entre otras iniciativas.También están aquellos que, como individuos, han hecho contribuciones al país, como Premios Nacionales, filántropos, científicos y comunicadores que aportan al "Tikún Olam" (mejorar el mundo).La comunidad es comprobadamente un colectivo interesado en el bienestar de las personas, que genera un impacto concreto en diversas áreas de la sociedad.En la reciente Tefilá por Chile, el rabino Eduardo Waingortin, capellán de La Moneda, recordó el inicio institucionalizado de la comunidad judía en Chile: "Se trata de una enorme declaración de esperanza y la voluntad de permanecer, formar familias, construir instituciones y ser parte del destino del país".Hace décadas, las familias judías disfrutan de las Fiestas Patrias mientras, en el dintel de sus puertas, se ubica la mezuzá. La bandera chilena convive con la menorá, y el asado con la jalá (pan trenzado de shabat). Nadie tiene que elegir.En septiembre se celebra a la patria, llevando a cada rincón la bandera, gastronomía, música y tradiciones chilenas, que reflejan la historia del país.Como dice el presidente de la Comunidad Judía de Chile (CJCH), Alfredo Misraji: "Chile es la patria cuyo destino sentimos como propio. Es la tierra por cuya prosperidad trabajamos, cuyos dolores son nuestros dolores y cuyo futuro estamos dispuestos a construir junto a otros. Somos judíos y somos chilenos. Esta es nuestra patria. Aquí queremos seguir construyendo nuestro futuro y el de nuestros hijos".Desde que llegaron los primeros conversos desde la Península Ibérica escapando de la Inquisición, pasando por aquel primer minyán y la institucionalización de la vida judía, que cumple 120 años, los judíos se han sentido chilenos con el deber de aportar a la construcción del país que acogió a sus antepasados y del cual son orgullosamente parte.

publicado 10 Septiembre 2026

Mois Navon: La pregunta detrás de la máquina

Hay una pregunta que acompaña a Mois Navon desde niño. Tenía alrededor de ocho años cuando descubrió que las personas mueren y se preguntó, con la lógica implacable de un niño: si algún día todo termina, ¿para qué estamos aquí?Décadas después, esa pregunta sigue intacta. Solo cambió el escenario.Navon dedicó 35 años a la ingeniería, trabajando en hardware, software y computadores, y llegó a ser ingeniero jefe de Mobileye y responsable del desarrollo del chip que impulsó la revolución de los vehículos autónomos. Desde Israel, esa tecnología se convirtió en uno de los grandes hitos de la industria automotriz y llegó a millones de vehículos en todo el mundo. Pero mientras construía las máquinas que transformarían la manera de movernos, Navon seguía buscando respuestas sobre algo mucho más difícil de descifrar: el ser humano que las había creado.Estudió en una yeshivá en Jerusalem, obtuvo una maestría y un doctorado en Filosofía Judía y terminó dedicando su investigación doctoral al estatus moral de la inteligencia artificial.En Chile, invitado por Softpower Connections, esa historia volvió a aparecer detrás de cada respuesta.La charla que ofreció en Mercaz estuvo llena. Y cuando llegó el momento de las preguntas, muchos asistentes permanecieron esperando durante una larga ronda en la que la inteligencia artificial se convirtió, inevitablemente, en el centro de la conversación.Navon planteó que el verdadero desafío de la IA no consiste solamente en preguntarnos qué pueden hacer las máquinas, sino qué decisiones estamos dispuestos a entregarles. Ya existen algoritmos que intervienen en cuestiones financieras, médicas, laborales y de transporte. “Los juicios más importantes sobre la vida humana serán cada vez más reducidos a procedimientos algorítmicos”, explicó durante su exposición.Pero hay algo que, para Navon, todavía separa radicalmente a una máquina de una persona: la conciencia.Una máquina puede procesar información, reconocer patrones y llegar a conclusiones extraordinariamente sofisticadas. Incluso puede parecer que razona moralmente. Sin embargo, sostiene Navon, no siente, no tiene experiencia del mundo y no posee conciencia.Ahí aparece una de las preguntas centrales de su pensamiento: ¿puede la moral ser programada?Navon recordó que algunas empresas tecnológicas ya han intentado establecer “constituciones” morales para sus modelos de IA, documentos que buscan enseñarles principios sobre lo que deben y no deben hacer. Pero la tradición judía, explicó, ofrece una advertencia interesante: no existe un único libro capaz de contener todas las respuestas morales. Cada generación debe volver a estudiar, interpretar y aplicar esos principios frente a problemas nuevos.Por eso, su preocupación final no es que las máquinas piensen demasiado. Es que nosotros dejemos de hacerlo.“¿Vamos a usar las máquinas para ayudarnos a crecer o vamos a usar las máquinas para reemplazarnos?”, preguntó.Es una inquietud especialmente concreta cuando se piensa en niños y jóvenes. Navon contó que investigaciones ya muestran que delegar determinadas tareas cognitivas en buscadores o herramientas tecnológicas puede afectar el desempeño posterior: cuando dejamos que una máquina piense por nosotros, corremos el riesgo de ejercitar menos nuestra propia capacidad de pensar.Que esta conversación llegue a Chile responde también a una convicción de Jennyfer Salvo, CEO de Softpower Connections. “El conocimiento que va a definir nuestro futuro no puede ser un privilegio de la geografía”, con esas palabras Jenny introdujo la charla y el propósito de la gira de Navon por Sudamérica: traer a la región a quienes están pensando el futuro para que podamos participar de esas conversaciones mientras ocurren.Quizás por eso Navon resulta tan interesante. No viene solamente a explicar qué harán las máquinas. Viene a recordarnos qué podríamos perder si dejamos que hagan por nosotros aquello que durante siglos nos ha obligado a pensar, elegir y hacernos responsables. Navon viene a recordarnos que, mientras las máquinas aprenden a responder cada vez mejor, nosotros seguimos teniendo que hacernos las preguntas difíciles.Y algunas de ellas —como aquella que un niño de ocho años se hizo frente a la idea de la muerte— siguen sin poder programarse.

publicado 10 Septiembre 2026

En el Círculo Israelita: El presidente Kast encabezó la Tefilá por Chile Con la presencia del presidente de la República, José Antonio Kast, la comunidad judía de Chile realizó la tradicional ceremonia de oración por el país, destacando sus 120 años de vida institucionalizada. Los vitrales de la sinagoga del Círculo Israelita de Santiago volvieron a iluminar una de las ceremonias más significativas de la comunidad judía chilena. Después de cuatro años de ausencia de un Jefe de Estado, el presidente de la República, José Antonio Kast, encabezó la tradicional Tefilá por Chile, instancia de oración por el bienestar del país que reúne desde hace años a autoridades nacionales, representantes religiosos y miembros de la comunidad. Entre los asistentes estuvieron ministros de Estado, parlamentarios, diplomáticos, representantes de distintas confesiones religiosas y autoridades de diversas instituciones públicas. Fue el rabino Eduardo Waingortin, Capellán de La Moneda, quien dio inicio a la ceremonia: "Hoy agradecemos por Chile, nuestra patria, por la belleza de su tierra y especialmente por su gente. Este año se conmemoran 120 años de vida judía institucionalizada en Chile. Recordamos especialmente a quienes comenzaron a construir nuestra vida comunitaria en el país, cuando en 1906, un grupo de judíos se reunió en Santiago para formar un minyán, el quórum necesario para la oración. Este gesto sencillo contenía una enorme declaración de esperanza y la voluntad de permanecer, formar familias, construir instituciones y ser parte del destino de Chile. Son generaciones de vida compartida y una historia de gratitud hacia un país que recibió a nuestros antepasados y al que ellos buscaron retribuir con su trabajo, su cultura y su compromiso. Hoy nos corresponde seguir construyendo una comunidad plenamente judía y profundamente chilena, orgullosa de su identidad y comprometida con el bienestar de toda la sociedad", dijo. Libertad religiosa y compromiso con Chile En la ceremonia, el presidente José Antonio Kast señaló: "Mis padres también fueron acogidos aquí en Chile. Siempre la casa, la mesa estuvo abierta para el encuentro. Y es lo que hemos buscado también con nuestro gobierno, que este sea un lugar donde nos podamos encontrar”. Aludiendo a los 120 años de vida judía organizada, dijo sentirse honrado con esta comunidad arraigada y comprometida con el desarrollo del país, destacando, entre otras cosas, al Centro Oncológico Ambulatorio Infantil TROI —con presencia en Santiago—, a cuya inauguración en la Araucanía pudo asistir junto a la ministra de Salud, y que existe gracias al trabajo de la familia Rezepka. En esa línea también se refirió a la Teletón. Asimismo, el mandatario destacó la libertad religiosa como un principio del Estado de Chile, lo que significa "asegurar que la próxima generación también pueda crecer en Chile con la misma libertad con la que crecieron sus abuelos y sus padres". Finalmente, destacó: "En este año 2026, el año nuevo judío y el Día del Perdón coinciden con el mes de la patria. Septiembre reúne la historia milenaria de esta comunidad y la fiesta de una patria que es tan suya como la de cualquier chileno". Un gesto republicano Por su parte, el presidente de la Comunidad Judía de Chile (CJCh), Alfredo Misraji, también destacó los 120 años de vida judía institucionalizada en Chile y aseguró que "nuestra identidad judía y nuestra identidad chilena se enriquecen". Al mismo tiempo expresó inquietud: “Las minorías somos parte de la República, lo que hace especialmente preocupante el resurgimiento del antisemitismo. Combatirlo exige leyes eficaces, educación, memoria y una conducta inequívoca de quienes ejercen liderazgo". Misraji se dirigió a la máxima autoridad: "Señor presidente, su presencia esta noche constituye un gesto republicano y significativo para nuestra comunidad. Expresa que el Estado de Chile entiende que la diversidad enriquece a la nación". Plegarias por Chile Durante la ceremonia, los rabinos de Chile elevaron distintas plegarias. El rabino Daniel Zang se refirió al valor de la unidad; el rabino Yonatan Szewkis, a la solidaridad; el rabino Alejandro Bloch hizo una reflexión sobre la esperanza, mientras que el rabino Ari Sigal dedicó sus palabras a la paz. Tras las intervenciones, el presidente del Círculo Israelita de Santiago, Miguel Infeld, junto al presidente de la Comunidad Judía de Chile, Alfredo Misraji, entregaron al presidente de la República y a su esposa una obra de la artista Denise Portugueiz. La Tefilá por Chile concluyó con una oración ecuménica y el tradicional toque del shofar, dejando así una imagen cargada de simbolismo: una comunidad que, 120 años después de aquel primer minyán, continúa afirmando su identidad judía al mismo tiempo que reafirma su pertenencia y compromiso con Chile.

Los vitrales de la sinagoga del Círculo Israelita de Santiago volvieron a iluminar una de las ceremonias más significativas de la comunidad judía chilena. Después de cuatro años de ausencia de un Jefe de Estado, el presidente de la República, José Antonio Kast, encabezó la tradicional Tefilá por Chile, instancia de oración por el bienestar del país que reúne desde hace años a autoridades nacionales, representantes religiosos y miembros de la comunidad.Entre los asistentes estuvieron ministros de Estado, parlamentarios, diplomáticos, representantes de distintas confesiones religiosas y autoridades de diversas instituciones públicas.Fue el rabino Eduardo Waingortin, Capellán de La Moneda, quien dio inicio a la ceremonia: "Hoy agradecemos por Chile, nuestra patria, por la belleza de su tierra y especialmente por su gente. Este año se conmemoran 120 años de vida judía institucionalizada en Chile. Recordamos especialmente a quienes comenzaron a construir nuestra vida comunitaria en el país, cuando en 1906, un grupo de judíos se reunió en Santiago para formar un minyán, el quórum necesario para la oración. Este gesto sencillo contenía una enorme declaración de esperanza y la voluntad de permanecer, formar familias, construir instituciones y ser parte del destino de Chile. Son generaciones de vida compartida y una historia de gratitud hacia un país que recibió a nuestros antepasados y al que ellos buscaron retribuir con su trabajo, su cultura y su compromiso. Hoy nos corresponde seguir construyendo una comunidad plenamente judía y profundamente chilena, orgullosa de su identidad y comprometida con el bienestar de toda la sociedad", dijo.Libertad religiosa y compromiso con ChileEn la ceremonia, el presidente José Antonio Kast señaló: "Mis padres también fueron acogidos aquí en Chile. Siempre la casa, la mesa estuvo abierta para el encuentro. Y es lo que hemos buscado también con nuestro gobierno, que este sea un lugar donde nos podamos encontrar”. Aludiendo a los 120 años de vida judía organizada, dijo sentirse honrado con esta comunidad arraigada y comprometida con el desarrollo del país, destacando, entre otras cosas, al Centro Oncológico Ambulatorio Infantil TROI —con presencia en Santiago—, a cuya inauguración en la Araucanía pudo asistir junto a la ministra de Salud, y que existe gracias al trabajo de la familia Rezepka. En esa línea también se refirió a la Teletón.Asimismo, el mandatario destacó la libertad religiosa como un principio del Estado de Chile, lo que significa "asegurar que la próxima generación también pueda crecer en Chile con la misma libertad con la que crecieron sus abuelos y sus padres". Finalmente, destacó: "En este año 2026, el año nuevo judío y el Día del Perdón coinciden con el mes de la patria. Septiembre reúne la historia milenaria de esta comunidad y la fiesta de una patria que es tan suya como la de cualquier chileno".Un gesto republicanoPor su parte, el presidente de la Comunidad Judía de Chile (CJCh), Alfredo Misraji, también destacó los 120 años de vida judía institucionalizada en Chile y aseguró que "nuestra identidad judía y nuestra identidad chilena se enriquecen". Al mismo tiempo expresó inquietud: “Las minorías somos parte de la República, lo que hace especialmente preocupante el resurgimiento del antisemitismo. Combatirlo exige leyes eficaces, educación, memoria y una conducta inequívoca de quienes ejercen liderazgo".Misraji se dirigió a la máxima autoridad: "Señor presidente, su presencia esta noche constituye un gesto republicano y significativo para nuestra comunidad. Expresa que el Estado de Chile entiende que la diversidad enriquece a la nación".Plegarias por ChileDurante la ceremonia, los rabinos de Chile elevaron distintas plegarias. El rabino Daniel Zang se refirió al valor de la unidad; el rabino Yonatan Szewkis, a la solidaridad; el rabino Alejandro Bloch hizo una reflexión sobre la esperanza, mientras que el rabino Ari Sigal dedicó sus palabras a la paz.Tras las intervenciones, el presidente del Círculo Israelita de Santiago, Miguel Infeld, junto al presidente de la Comunidad Judía de Chile, Alfredo Misraji, entregaron al presidente de la República y a su esposa una obra de la artista Denise Portugueiz.La Tefilá por Chile concluyó con una oración ecuménica y el tradicional toque del shofar, dejando así una imagen cargada de simbolismo: una comunidad que, 120 años después de aquel primer minyán, continúa afirmando su identidad judía al mismo tiempo que reafirma su pertenencia y compromiso con Chile.

publicado 03 Septiembre 2026

Yoel Levy: Seguir corriendo por los hermanos Bibas Z”L

Cuando Yoel Levy cruza una meta vestido de Batman, las fotografías suelen mostrar una imagen poderosa: un corredor, una capa, el naranja convertido en símbolo y cientos de personas preguntándose quiénes eran esos dos niños que amaban al superhéroe.Pero detrás del personaje hay algo menos visible.“Después de una de mis carreras quise dejarlo todo”, reconoce Levy, conocido mundialmente como The Jewish Fitness Coach. Había pensado regresar a casa y poner fin a un proyecto que comenzó tras el 7 de octubre, cuando decidió correr en memoria de la familia Bibas y, especialmente, de Ariel y Kfir.Un mensaje inesperado cambió todo.Al llegar a su casa, recibió palabras de apoyo de Yarden Bibas. “Él no sabía que yo estaba pensando en abandonar, pero me dijo lo orgulloso que estaba del viaje que estaba haciendo. Sentí que alguien, desde arriba, me estaba diciendo que siguiera. Todavía hay personas que necesitan conocer esta historia”.Y siguió.El domingo 30 de agosto, Levy corrió la Media Maratón de Santiago, una nueva estación de una travesía que ya lo ha llevado por distintos países y continentes. En Chile fue invitado por Fobeju, institución dedicada a preservar y fortalecer el legado de la educación judía, y compartió con jóvenes y miembros de la comunidad en el Instituto Hebreo.Para Yael Korol, directora ejecutiva de Fobeju, su presencia representó precisamente esa capacidad de transformar una pasión personal en un mensaje colectivo.Levy entiende bien esa conexión. “Mi misión ha sido unir a las comunidades judías alrededor del mundo”, explica. “En momentos difíciles necesitamos recordar que nos tenemos unos a otros”.Su historia, sin embargo, no es solamente la de alguien que encontró una causa. Es también la de un joven que cambió después del 7 de octubre.“Yo era una persona antes y otra diferente después”, cuenta. El deporte se convirtió en una forma de procesar lo ocurrido y, al mismo tiempo, en una herramienta para no quedarse paralizado frente al dolor.Cada vez que se pone el traje de Batman, dice, sigue siendo emocional. “Nunca se hace fácil. Pero también representa que, cuando llegan tiempos difíciles, volvemos a levantarnos y seguimos adelante”.En sus carreras ha enfrentado apoyo, cariño y también comentarios antisemitas. Ha aprendido que no puede controlar todo. “Hay que concentrarse en lo que uno sí puede controlar”, señala. “Construir confianza, enfrentar los desafíos y no dejar que las opiniones de otras personas definan tu misión”.En Chile dejó un mensaje especialmente dirigido a los jóvenes: no esperar a tener poder o fama para generar un impacto.“Encuentren aquello que les apasiona y vean cómo pueden usarlo para ayudar a otros”, aconseja. “No se rindan cuando las cosas se pongan difíciles”.Quizás esa sea la verdadera razón por la que Yoel Levy sigue corriendo.No porque crea que puede cambiar el pasado. Tampoco porque una capa pueda protegerlo del odio.Corre porque entendió que algunas historias no pueden quedar quietas.Y porque, mientras alguien siga preguntando quiénes fueron Ariel y Kfir Bibas, habrá una respuesta corriendo hacia adelante.

publicado 03 Septiembre 2026

Alan Guendelman: Tecnología para dejar huella

Hay personas que crean cosas porque detectan una oportunidad. Alan Guendelman Portugueis parece hacerlo por otra razón: porque algo le inquieta, le importa y siente que podría ser útil para alguien más.General Manager de Delabase Inmobiliarias y, desde hace nueve años, presidente del Estadio Israelita Macabi EIM —institución en cuya directiva lleva cerca de 16 años—, El Pollo, como lo llaman sus amigos, ha transformado inquietudes personales en proyectos tecnológicos con un denominador común: preservar vínculos.El primero nació en un lugar cargado de memoria.Durante años recorrió el Cementerio Israelita buscando familiares, leyendo lápidas y tomando fotografías. Sabía lo difícil que podía ser encontrar a una persona y, sobre todo, comprendió que detrás de cada nombre había una historia que no debía perderse.Así nació CIS, una aplicación que permite buscar personas enterradas en el cementerio, encontrarlas en el plano y generar rutas para visitarlas o recorrer las tumbas de distintos integrantes de una misma familia.“¿Qué pasa si yo no conozco mi familia y quiero saber dónde están?”, se preguntó mientras desarrollaba la herramienta. Esa pregunta terminó convirtiéndose en una de sus funciones más significativas.La aplicación hoy puede ser utilizada en el propio cementerio mediante un iPad que Alan donó e instaló para facilitar el acceso de los visitantes. Para él, el proyecto tiene un sentido que supera ampliamente lo tecnológico.“Respeto a nuestros muertos, hasta que la gente pueda ir a visitarlos”, explica. Y cuando recibe comentarios de personas agradecidas porque lograron encontrar a un familiar, siente que el esfuerzo ya tuvo recompensa.Después vino Leitpalel, una aplicación que busca acercar la oración judía a quienes quieren participar, pero no necesariamente saben cómo hacerlo.La idea surgió de una experiencia familiar. Alan, que no se define como una persona religiosa, observó que para muchos seguir un rezo podía resultar difícil. “¿Cómo puede ser que no exista una forma de aprender a rezar o de seguir el rezo?”, pensó.Leitpalel funciona como una especie de guía interactiva: permite seguir al jazán, leer en distintos idiomas y fonética, acceder a brajot, salmos, estudios semanales y versiones breves de algunas prácticas.“Una cuestión es no ser religioso y otra cuestión es no tener la posibilidad”, resume.Pero probablemente la clave para entender estos proyectos está en su labor como presidente del Estadio Israelita EIM.Para Guendelman, el Estadio nunca ha sido solamente infraestructura. Es el lugar donde generaciones crecieron, hicieron amigos y construyeron una identidad compartida. Por eso le preocupa cierta lógica individualista que, a su juicio, ha ido ganando espacio.“Si queremos seguir en comunidad, hay cosas que tenemos la responsabilidad de preservar”, afirma.Esa misma idea parece recorrer CIS y Leitpalel: una aplicación para no perder la memoria y otra para que la tradición no se vuelva inaccesible.Como una historia más íntima está Recetario del Pollo, una aplicación nacida originalmente de un libro de 600 páginas que preparó para sus cuatro hijos. Allí reunió recetas cocinadas durante más de 30 años, fotografías, recuerdos y cápsulas familiares. Incluso clonó su propia voz para que, algún día, sus hijos y nietos puedan escuchar las historias detrás de cada plato.Tres aplicaciones. Tres mundos aparentemente distintos. Pero una misma obsesión: que algo valioso no se pierda.Encontrar a quienes estuvieron antes. Dar herramientas para acercarse a la tradición. Dejar sabores, voces y recuerdos para quienes vendrán después.Para el Pollo, quizás esa sea finalmente la verdadera utilidad de la tecnología: no reemplazar los vínculos humanos, sino ayudar a que sobrevivan.

publicado 21 Agosto 2026

Judíos que inspiran: lideres que están construyendo el futuro de Chile

Hay quienes están definiendo el futuro desde nuestra comunidad en beneficio del país. Elegimos contar las historias de Miguel Kiwi Tichauer, Premio Nacional de Ciencias (88) y de Ariel Kauderer (27) y de Samuel Weinstein (28), ambos reconocidos por Forbes en la categoría “30 Under 30” que reconoce a los jóvenes más influyentes, innovadores y exitosos menores de 30 años en todo el mundo. Aunque separados por más de medio siglo de vida, los tres responden a una misma pregunta: qué significa construir algo propio, con raíces judías. Uno llegó de la mano de padres que huyeron del nazismo y dedicó su vida a la ciencia y a la enseñanza; los otros dos, nacidos en la Comunidad, están hoy levantando una empresa que lleva el nombre de Chile más allá de las fronteras. Entre ellos no hay una línea recta, sino un eco: la misma tenacidad, la misma pregunta por el legado, contada en dos tiempos distintos.Miguel Kiwi Tichauer: “Resolver los problemas que son imposibles"Premio Nacional de Ciencias, fundador de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, a sus 88 años sigue haciendo clases.Cuenta que en 1934 sus padres decidieron lo que toda su familia consideró una locura: dejar Alemania. Su padre, juez y doctor en Derecho, fue sacado a patadas por las S.A.  del Poder Judicial por ser judío el primero de abril de 1933. Llegaron a Chile sin oficio posible, pero su padre empezó pintando botones de madera en una feria, hasta levantar una fábrica “Casa Kiwi”; su madre, con su talento para la costura, construyó otra. Tuvo una infancia austera pero feliz, marcada por el Shabat de los viernes y las grandes fiestas.Es Ingeniero Civil Mecánico de la Universidad Técnica Federico Santa María y obtuvo su doctorado en la Universidad de Virginia, Estados Unidos, en 1967. Recibió el Premio Nacional de Ciencias Exactas en 2007 por su trayectoria de más de 40 años en el desarrollo de la física en Chile, el impacto internacional de sus investigaciones en magnetismo y su rol en la formación de nuevos científicos. Kiwi también es miembro de la Academia Chilena de Ciencias y dos veces presidente de la Sociedad Chilena de Física. También es miembro de la Sociedad Americana de Física. Habla con pasión, al igual que si estuviera frente a sus alumnos explicando porqué esta ciencia es tan determinante para el desarrollo de la humanidad. Al mismo tiempo lo hace con una modestia que sorprende, que conmueve, porque su trayectoria es nada menos que la de un hombre que ha sido reconocido a nivel nacional e internacional.¿Qué lo hizo enamorarse de la física?Estudié ingeniería mecánica pero no me gustó como profesión. La física me pareció fascinante: uno ve un fenómeno natural, lo describe con ecuaciones, y siempre funciona. Fui de los fundadores de la Facultad de Ciencias y hoy soy el único de esa generación que sigue haciendo clases. Siento que no le he trabajado nunca a nadie: me pagan por mi hobby. He sido muy afortunado.La física cambió el mundo de maneras que la gente no ve. Faraday inventó el motor eléctrico, y por eso existen las ciudades verticales — antes de él, todo era horizontal. Un físico del CERN, cansado de esperar que sus colegas leyeran sus trabajos, inventó la web casi por accidente. Hertz, que generó las primeras ondas electromagnéticas y murió a los 37 años, dijo que no servían para nada — y de ahí venimos hasta las videollamadas de hoy. La resonancia magnética que usamos en medicina viene de un problema que matemáticamente parecía insoluble, pero los físicos no sabían que era imposible, así que lo resolvieron igual. Sin ir más lejos, la fibra óptica me salvó la vida cuando tuve cáncer.¿Cómo hacemos de Chile un país desarrollado a través de la ciencia?Los países que han surgido tomaron una decisión de Estado. Israel invierte el 5% de su PIB en ciencia — nosotros el 0,34%, y lo siguen bajando. Este año, en plena guerra, Israel recibió 80 mil millones de dólares como resultado de vender productos generados por su inversión tecnológica. Corea, que hace sesenta años estaba peor que nosotros, hoy nos vende televisores; nosotros les vendemos cobre. La diferencia es que ellos pensaron a largo plazo. Acá los gobiernos duran cuatro años y no ven rédito en invertir en ciencia — al contrario, les puede quitar votos.El físico, que también fue reconocido en la primera edición de “100 Líderes Mayores 2021” de El Mercurio, la Fundación Conecta Mayor y la Pontificia Universidad Católica de Chile, sufrió en carne propia algunos hechos que hicieron patente el fenómeno del edadismo en nuestro país; uno de ellos fue la negación de su banco de renovarle la tarjeta de crédito debido a su edad, Así, se convirtió en la voz de los adultos mayores en Chile, a quienes denominó “los vejetes esforzados”.¿Es difícil ser adulto mayor en Chile?La tercera edad en Chile es súper ingrata. Yo soy uno de los privilegiados, pero la mayoría, con una jubilación de AFP, vive en situación miserable. El mercado siempre opta por lo más barato, no por lo mejor, y eso expulsa a la gente mayor del trabajo, aunque tenga toda la experiencia.¿Cómo ve a los jóvenes de hoy, y qué mensaje les daría?Antes el profesor era una autoridad; ahora muchos alumnos se sienten clientes. Pero también son más empoderados, se sienten más dueños del mundo, y eso es valioso. Mi mensaje es el mismo cartel que teníamos en el centro de estudiantes de mi facultad: “Los problemas difíciles los resolvemos de inmediato; los imposibles, nos demoramos un rato”, dice entre risas.Ariel Kauderer y Samuel Weinstein, The Growth Pro (TGP)¿De qué se trata TGP?AK: The Growth Pro (TGP) es una agencia de prospección B2B. Es decir, le generamos reuniones/oportunidades comerciales a nuestros clientes para que puedan vender su servicio. ¿Qué los condujo a la distinción?AK: Hoy somos la mayor agencia de prospección de Latinoamérica, con +150 clientes activos, entre ellos empresas grandes como Mercado Libre, Aramco y la Cámara Chilena de la Construcción.SW: La oportunidad surgió primero para mi socio, cuando una empresa extranjera sin idioma español necesitaba apoyo externo en ventas. De a poco esa oportunidad se convirtió en lo que es el servicio hoy en día. AK: Les armamos todo su esqueleto comercial. Ahí nos dimos cuenta de que había una oportunidad, no solo en empresas extranjeras, sino que también en empresas ya instaladas pero que les costaba tener buenos procesos comerciales. Todo esto lo hemos ido puliendo con nuestro know how y tecnología hasta llegar hoy día a tener una empresa muy eficiente y sólida  ¿Cómo te imaginas a TGP en 10 años?SW: Me gustaría que TGP pase de liderazgo latinoamericano a liderazgo mundial y seguir desarrollando nuestras líneas de negocio alternativas y complementarias para convertirnos en una consultora comercial B2B integral.AK: Queremos ser la empresa líder de ventas B2B en el mundo, ser los mayores referentes en todo el mundo comercial B2B, con muchas líneas de servicios y IA propia.¿Cuál es tu relación con la comunidad? AK: Fui al Hebreo y Maccabi. Hoy participo en Jbiz y Jhubs dos organizaciones ligadas al emprendimiento.SW: Hemos contratado a muchos miembros de la comunidad, alcanzando el 30% de las más de 100 personas que hoy trabajan en TGP. Nos encanta trabajar con gente de la comunidad e invitamos a todos los recién egresados a postular, además de quienes busquen oportunidades de práctica.Una comunidad al servicio del paísEntre un físico de 88 años que fundó una facultad y dos socios menores de 30 que están construyendo la mayor agencia de prospección B2B de Latinoamérica no parece haber nada en común. Pero lo hay: Kiwi ha dedicado su vida a la ciencia para el desarrollo del país; Ariel y Samuel están dando respuesta, a su manera, a esa misma pregunta. Distintas generaciones, una misma forma judía de mirar el mundo.

publicado 13 Agosto 2026

Jessica Landes, la voz de Chile en la iniciativa del presidente Herzog: "Creamos un programa para pensar la continuidad del pueblo judío y de la comunidad judía"

A la luz de la creciente polarización entre y dentro de las comunidades judías y del debilitamiento general de la identidad judía, en abril de 2023, el presidente de Israel, S.E. Isaac Herzog, anunció el lanzamiento de Voice of the People (VoP), en español “La Voz del Pueblo” que busca asegurar un futuro judío compartido. Entre más de 10.000 postulantes de todo el mundo, la Rebbetzin Jessica Landes fue una de las 150 personas elegidas para integrar la primera cohorte 2025-2026 — y la única en representar a Chile.Voice of the People trabaja para identificar, debatir y abordar de manera creativa los desafíos más urgentes que enfrenta el pueblo judío. Sus miembros se organizan en diez equipos temáticos que dedican dos años a investigar, analizar y desarrollar soluciones concretas; en marzo de 2025 el grupo completo se reunió en una convención presencial de cuatro días en Israel, con la participación del propio Herzog. Los eventos del 7 de octubre de 2023 le dieron a la iniciativa una relevancia adicional, en momentos en que el antisemitismo crece, las batallas se libran también en el terreno digital y una nueva generación se pregunta qué significa hoy la identidad judía.Jessica Landes, quien posee una maestría en educación de la Universidad Hebrea de Jerusalén y una en estudios judaicos de la Universidad Hebraica de México, es una figura reconocida en la comunidad tanto por su trabajo en el Instituto Hebreo como en el Círculo Israelita de Santiago, donde creó el programa "Travesías" —viajes de identidad judía a Polonia, España y Monastir-Salónica— además de programas de estudio para adultos.El primer informe de VoP "Jewish Landscape Report", identificó al antisemitismo como la mayor preocupación global entre las comunidades judías (76% de los encuestados). Este fenómeno genera un profundo impacto emocional pero, al mismo tiempo, ha fortalecido la solidaridad comunitaria, la conexión con Israel y el orgullo por la herencia judía. De La Voz del Pueblo a un programa propioDentro de VoP, Jessica integró el equipo temático dedicado justamente a la polarización, junto a otros 14 miembros del consejo. Fue ahí donde surgió, junto al brasileño Salomão Ioschpe, The Joint Leadership Learning Initiative (JLLI): un programa de formación para líderes comunitarios de Brasil, Chile, México, Argentina, del cual la Comunidad Judía de Chile (CJCh) es parte activa. "Es súper potente porque dentro de mi grupo de Voice of the People estamos avanzando con este programa de liderazgos locales. La idea es generar las discusiones y conversaciones necesarias para formar líderes en función de los desafíos del pueblo judío", cuenta Jessica.La pregunta que guía al programa es cómo sostener las diferencias que históricamente han sido fuente de resiliencia judía, sin perder el sentido de un propósito compartido. En lugar de buscar soluciones inmediatas a la polarización, JLLI invierte en quienes tienen la capacidad de moldear las conversaciones dentro de las comunidades: sus líderes. Más que un curso convencional, funciona como un laboratorio de aprendizaje colaborativo, donde los propios participantes evalúan y perfeccionan el modelo para su futura expansión a otras comunidades de la región.Precisamente esta semana se encuentra liderando el curso de la primera cohorte, lo que Jessica explica así: “Se trata de cinco encuentros con Marc J. Rosenstein, un rabino estadounidense que escribió el libro “Turning Points in Jewish History”; allí estudiamos los dilemas del pueblo judío hoy. Han sido jornadas muy potentes, con muchas discusiones impresionantes”.Para Jessica, el objetivo trasciende el aula: se trata de construir una red latinoamericana —y, con el tiempo, global— de líderes capaces de pensar colectivamente los desafíos del pueblo judío desde realidades diversas. “El objetivo es formar comunidad con la convicción de que el desacuerdo no tiene por qué paralizar a un pueblo que, durante más de tres mil años, nunca pensó igual y que, precisamente por eso, siguió construyendo junto”, concluye la única representante de Chile ante la Voz del Pueblo.    ------------------------------------¿Qué es Voice of the People? • Lanzamiento: abril de 2023, por el presidente de Israel, Isaac Herzog. • Estructura: consejo de 150 miembros — 50 de Israel, 50 de Estados Unidos y Canadá, y 50 del resto del mundo — con mandatos de dos años, más un programa de fellowship con 10 becarios. • Organización: diez equipos temáticos, cada uno con un facilitador asignado. • Cronograma: lanzamiento virtual a comienzos de 2025; convención presencial de cuatro días en Israel en marzo de 2025; luego dos años de trabajo por equipos, desde la investigación hasta el desarrollo y prueba de soluciones. • Socios: la Presidencia de Israel, la Organización Sionista Mundial y la Agencia Judía para Israel, con el respaldo filantrópico de la Fundación Azrieli, las Fundaciones de la Familia Wilf y la Fundación Patrick y Lina Drahi.

publicado 07 Agosto 2026

José Codner, presidente del Comité de Construcción (discurso en ceremonia de primera piedra, 26 octubre 2007) "Esta es una piedra generacional"

"Esta es una piedra generacional"Contento, pero con la sensación de haber asumido una nueva responsabilidad, se mostró José Codner, presidente del Comité de Construcción, luego de la colocación de la primera piedra del nuevo Mercaz Kehilatí.A continuación su discurso:«Frente a un hecho que se puede dar cada cincuenta o cien años, hoy tenemos la suerte de proceder a la colocación simbólica de la primera piedra del Nuevo Centro de Eventos Mercaz Kehilatí, la nueva casa de la Comunidad Israelita de Santiago.Tal como lo manifesté en el servicio de Neilá en el último Iom Kipur, yo acepté la invitación para encabezar este proyecto pues en términos absolutos, y sin entrar a detalles, era para mí un proyecto de continuidad judía, y en términos relativos, además, una manera muy importante de poder proyectarnos con nuestra cultura y tradiciones como un centro de extensión hacia la Comuna de Lo Barnechea, en particular, y a la sociedad chilena toda.Dentro de lo que es la tradición de colocar una primera piedra, podemos mirar dicho evento de dos maneras: o es una piedra fundacional o es una piedra generacional. Yo me quedo con la segunda frase: es una piedra generacional.El Pueblo Judío existe hace más de 3.800 años. Las generaciones de este Pueblo que han pasado a través del tiempo nos han dejado grandes responsabilidades frente a la humanidad: sí, fuimos el primer pueblo en adoptar una religión monoteísta libremente, somos el Pueblo del Libro, y en este acto de algún modo estamos reafirmando nuestra fe, una forma de ver la vida y de ayudar al prójimo, de estudiar y difundir las expresiones de la cultura, del arte y de nuestras tradiciones.Es decir, hoy se está realizando un cambio generacional, y tengo la sensación de que esto no es algo nuevo, sino que es la continuidad de lo que otras generaciones ya hicieron.Esto es asumir nuestra responsabilidad: «am Israel jai ve kaiam», lo cual significa: «El pueblo judío vive y perdura para la eternidad».Esta primera piedra fue traída desde Jerusalén, nuestra Ciudad Santa y jamás olvidada por el Pueblo de Israel. Jerusalén está con nosotros en este acto.Quisiera aprovechar de señalar algunos conceptos fundamentales de este proyecto: No es sólo una sinagoga, es un centro cultural y comunitario, donde queremos que el espíritu judío esté presente, abierto a cada uno de los miembros de nuestro pueblo y a la comunidad toda, en especial a esta comuna de Lo Barnechea, que nos ha cobijado ya por tantos años.Tenemos un acuerdo para que funcione acá una sede oriente del Centro de Estudios Judaicos de la Universidad de Chile, donde se darán cursos y charlas del más alto nivel académico en esa materia, lo cual esperamos conformará junto a expresiones de la música, el teatro y las artes plásticas, un centro cultural y de eventos de alto nivel.Les daré una muy sintética descripción del Nuevo Mercaz Kehilatí: A la manera de un parque, con jardines y plazas simbólicas que conviven entre sí, se distinguen cuatro edificios bien delimitados: Un edificio de Culto, con dos sinagogas, una mikveh y también una sala de tahará para dignificar los momentos de la partida de nuestros difuntos. Un edificio de la Cultura, con 11 salas de clases, una moderna biblioteca, una cafetería para 80 personas, y las dependencias administrativas.Un gran salón de fiestas para 450 personas sentadas cenando, adaptable a una configuración del tipo de conferencias con capacidad para 850 personas. Y un «parking», con 224 estacionamientos cubiertos en un solo nivel.Estos cuatro edificios se articulan por medio de La Plaza de la Vida, el corazón de todo el conjunto.El próximo viernes 26 de octubre terminaremos la tercera ronda de licitaciones con las empresas constructoras, y en los próximos 30 días anunciaremos oficialmente la adjudicación de la obra e iniciaremos la construcción propiamente tal en noviembre de 2007. Espero que esta magnífica obra sea entregada a la comunidad en el último trimestre de 2008.Amigos míos, ustedes saben lo que en el Judaísmo significa la palabra Tzedaká y que es uno de los cuatro pilares de nuestra religión. Por eso, desde el fondo de mi corazón les pido vuestra ayuda, sólo nos falta lograr donaciones por el 10% del costo total del proyecto para estar totalmente financiados y así efectuar en el 100% la construcción y alhajamiento de la obra.Vuestra ayuda es muy importante, y si ya ayudasteis, vuelvan a cooperar. Si no lo han hecho, contacten nuestra administración (fono 2405000 o en sus oficinas del Instituto Hebreo) o directamente a mí o a Sergio Jodorkovsky.Vuestra ayuda es esperada por vuestra comunidad.»

publicado 07 Agosto 2026

Entrevista a José Codner a 15 años de la Inauguración del Mercaz

¿Qué desafíos tuvo que enfrentar entre la compra del terreno y el comienzo de la construcción?-“Yo me acerque al Proyecto “Mercaz Kehilatí” en el año 2005, en un momento cuando ya habían pasado algunos años de la compra del ex casino “El Caleuche” y en que el Arquitecto Abraham Senerman y su ayudante Joshua Bernstein, ya habían delineado parcialmente un anteproyecto para la construcción de un Edificio en base a la cual yo pude empezar a soñar con la realidad  que tenemos y que denominare a secas: “Mercaz”.El primer desafío fue pedir la renuncia a la tarea del Anteproyecto Abraham Senerman y conseguir un nuevo equipo de arquitectura, distinción que me toco en elegir para tal efecto a “Bendersky y Asociados” y se estimó según la oficina del ITO un costo determinado.Este anteproyecto fue presentado a una Asamblea de Socios de la Comunidad Israelita de Santiago y aprobado en primera instancia alrededor de agosto del año 2006. Este fue el gran primer error en la evaluación del costo del proyecto, trabajamos con estimar los ingresos en dólares norteamericanos y la verdad era que la evaluación fue en UF, relación que nos perjudicó en el periodo de construcción.El Directorio aprobó la inversión y nos fijó un eventual déficit a ser financiado en EL  sistema bancario. Además, se aprobó la venta de la antigua Sinagoga de Serrano, que aportó una cifra significativa”.-¿En algún momento se elevó el costo de la construcción, cómo se logró conseguir los recursos adicionales para completar la obra? -“Al entrar en la etapa de terminaciones - alrededor de un 60 % del costo total de la obra - ya teníamos claro que era imposible bajar la inversión o paralizar la obra terminando el Edificio del Culto o bien asumir el mayor costo pasando “el platillo” de las donaciones por tercera vez. La solución era una mezcla de los dos factores antes mencionados.El resultado de esta nueva ronda de donaciones a mediano plazo y efectuando algunas rebajas en el costo total de la obra nos permitió financiar la obra y asumir un crédito de largo plazo con el Banco Santander por un déficit determinado. Fue de gran apoyo en el financiamiento el apoyo de algunas instituciones judías de beneficencia”.-En lo personal, ¿Qué ha significado para usted, ser el artífice del nuevo Mercaz a 15 años de su apertura, ha cumplido sus expectativas y cómo podría seguir mejorando? -“Para mí, el haber dirigido como máximo responsable la construcción del Mercaz, significó quizás la tarea más importante que haya que tenido que afrontar en mi vida y cuando lo miro retrospectivamente, me parece un sueño. Debo destacar que desde diciembre de 2010 el Mercaz ha estado desarrollando su Plan de Continuidad Judía.Creo sinceramente que la labor de su Directorio, sumado a los voluntarios del Mercaz, han permitido en estos 15 años mantener a esta maravillosa comunidad en un constante crecimiento”.

publicado 07 Agosto 2026

Discurso Kakidsh a José Codner Z"L

Les doy las gracias a cada uno de ustedes por acompañarnos en medio de este temporal.  Haré mi mejor esfuerzo por transmitir todo lo que mi papá nos entregó y la huella que dejó en muchos de nosotros.En un rato rezaremos el Kadish de duelo. Para quienes no lo sepan, este es uno de los rezos más importantes del judaísmo, y se reza durante el año que sigue a la partida del ser querido.  El Kadish de duelo no menciona la muerte ni el sufrimiento de los fallecidos, sino que, más bien, es un inspirador agradecimiento por la vida de quienes fallecieron.Con este espíritu, quiero dar las gracias por las virtudes y la vida vivida de mi papá, José Codner, Pepito para mi mamá, Pepe para los amigos y Yosef Ben Mordejai, José, hijo de Marcos en hebreo. Con el espíritu del kadish de duelo quiero dar las gracias por lo que mi papá le entregó a la familia, a Chile, a la comunidad judía y a las personas que trabajaron con él. Sobre todo, como nos marcó a tantos de los que tuvimos la suerte de compartir con él.Doy las gracias porque mis abuelos llegaron a Chile en el año 39, un mes antes del inicio de la guerra. Doy las gracias porque Chile los recibió. Ellos fueron una familia de inmigrantes que hablaba ruso e yidish, que primero llegó a Santiago y después se fue a Rancagua. Al parecer, en Rancagua había más oportunidades, ya que allí existía una importante comunidad rusa.Mi papá nació en 1941, dos años después de que la familia Codner Chijner llegó a Chile. Unos años después, la familia se trasladó a Santiago y mi abuelo compró una farmacia, la Farmacia Santo Domingo. Según mi papá, él no tuvo infancia, porque trabajaba como bodeguero y organizaba la mercadería en la farmacia familiar.José, o Pepe, ingresó al Instituto Nacional en la época gloriosa del colegio.  Nadie diría que el alumno al que le costó tanto aprender a leer y escribir, y que después recibió duras sanciones por su gusto por jugar al billar al otro lado de la Alameda, llegaría a hacer tantas cosas en su vida.  Por estos años del Instituto Nacional, a los 16 años atendiendo el mostrador de la Farmacia Santo Domingo, conoció a mi mamá, Perla Dujovne, ZL.  Mi papá tuvo buen ojo, se enamoró bien, encontró una mujer que fue excelente compañera y que fue su partner toda la vida; además, alegre y un pilar de la familia. Creo que fue una verdadera historia de amor y que él nunca pudo recuperarse de su pérdida.Posterior al Instituto Nacional, mi papá y su hermana, la Tía Sabina, ZL, sin ninguna posibilidad de pataleo, entraron a estudiar química y farmacia a la Universidad de Chile, donde hicieron amistades que duraron muchos años. Así, junto a la Tía Clari, se convirtieron en los primeros profesionales de la familia.Quiero destacar algunas virtudes de mi papá que merecen mencionarse.   Todos conocemos su liderazgo y generosidad en la comunidad judía.  Como logró sacar adelante varios proyectos de importancia, el Mercaz no existiría hoy si no fuera por los años dedicados a este trabajo.  Este mismo tesón lo ponía en marcha cuando organizaba los viajes familiares, de los que tanto las hijas, yernos y nietos tenemos un recuerdo maravilloso. Mi mamá daba la idea, y él organizaba todo. ¡Sólo agradecer!Otra virtud que me gustaría recalcar es que era un excelente consejero y muy comprometido cuando alguien tenía problemas.  ¿Cuántos de los amigos y familiares le fuimos a pedir consejo? Él tenía una mente visionaria y, en esos momentos pensaba con mucha claridad.  Creo que siempre me acordaré cuando dos amigos de mis papás tuvieron hijos enfermos. ¡Cómo él y mi mamá se preocuparon y los acompañaron!  ¡Cuántas veces me pidió consejos médicos sobre personas que yo no conocía y que trabajaban con él en la farmacia! Todo esto demostraba su gran corazón.Otra virtud que quiero destacar es algo en lo que pocos piensan.  Cuánto lo querían las personas que trabajaban en el mostrador, en las cajas, en la bodega y el personal de la casa.  Aún veo a personas que trabajaron con él y me lo comentan. Sólo agradecer que dio trabajo a tanta gente.Todos sabemos de su esfuerzo, y perseverancia en el trabajo, pero una virtud que acrecentaba las anteriores era lo visionario que era. Tenía ese espíritu creativo, innovador, que veía el futuro.  Era increíble cómo hizo avances tecnológicos y de formato para las farmacias que fueron muy pioneras. Hasta el año 2010, trabajó incansablemente. Apasionadamente.  Con verdadero espíritu empresarial. Aún me acuerdo de cuando tenía aproximadamente 60 años, decidió expandir las farmacias a México; yo me preguntaba: ¿Cuál es la necesidad?, Pero el espíritu empresarial ve cosas que los demás no vemos, especialmente un médico como yo.También nos acordamos de cuando, en 1969, se abrió la primera Farmacia Ahumada, ubicada en la esquina de Ahumada y Huérfanos. Los que son de esa generación se acordarán de lo importante que fue este local. Mis papas tenían 28 y 26 años cuando lograron sacar adelante este proyecto.  En ese momento, la Denise y yo fuimos a conocer el local con la abuelita Mañe, de pelo 100% blanco, que llevaba un ramo de gladiolos, que era lo que se usaba en la época. Creo que nos hace bien acordarnos del hombre joven, con amigos que viajaba, pescaba, jugaba golf y esquiaba.  La vejez es dura y no quiero que se me olviden los años en que estaba lleno de vida.Pero, a pesar de ser un gran empresario, fue un hombre muy de familia.  Para él, la familia, con sus hijas, yernos y nietos, fue central en su vida. Incluyó a los sobrinos, cuñados y primos en la familia y en las fiestas judías. Por lo mismo, si hay algo que agradezco de mi papá es el modelo de familia y matrimonio que nos legó, y que esperamos se mantenga en las generaciones que lo sucederán.A nosotros nos quedan el inmenso cariño que nos diste; y tu ejemplo como núcleo de esta familia. Formaste una linda familia y mucha gente se queda con lindos recuerdos tuyos. Te vamos a querer y recordar siempre.

Israel y los judíos: cómo reaccionar ante un odio demasiado grande para un pueblo y un país tan pequeño

¿Hasta cuándo? Esta semana fue ilustrativa del tema de esta columna. El miércoles 30 de septiembre, el vuelo FZ1073 de Flydubai viajaba de Dubái a Tel Aviv con sus tripulantes y 172 pasajeros, cuando el copiloto “inició la ejecución de un atentado atacando al capitán indio Smit Machchhar con un hacha de emergencia”, según estableció el fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos, hoy, el país árabe más cercano a Israel. La idea era estrellar el avión mediante acto suicida, idealmente en territorio israelí. Sin embargo, la acción heroica del capitán herido y de valerosos pasajeros produjo el verdadero milagro de que se lograra estabilizar la nave y aterrizarla en Tabuk, Arabia Saudita, sin víctimas que lamentar.Final feliz, pero no para todos. Conocidos medios como CNN, la BBC y prensa tradicional, mucha de ella prestigiosa, sembraron todo tipo de dudas sobre lo ocurrido, reduciéndolo todo a un “altercado” entre el piloto y su copiloto, omitiendo el carácter terrorista, que además recordaba la tragedia del vuelo 93 que se estrelló el 11/9 en Shanksville, Pensilvania, y donde la acción de pasajeros héroes evitó lo que tenía como objetivo atentar contra la Casa Blanca. Para mí, esa sorpresa se unía a lo que en forma abrumadora se leía en las RRSS: teorías conspirativas de todo tipo, culpando a Netanyahu y repitiendo todo lo que se ha dicho de Israel desde el 7-X 2023.La pregunta es hasta cuándo le va a seguir pasando a Israel, ya que le viene ocurriendo desde hace tiempo, y ha empeorado desde la invasión de Hamas, por lo que como país no ha reaccionado bien ante esta ofensiva en su contra, y a todo nivel.Aunque yo prefiero usar el termino judeofobia, antisemitismo se ha usado por más tiempo para explicar y describir lo que ocurre. No es el gobierno de derecha de Netanyahu, ya que esta situación la ha vivido Israel desde su Declaración de Independencia el 14 de mayo de 1948. Al día siguiente comenzó la invasión de los ejércitos de cinco países árabes y en paralelo la deslegitimación comunicacional, a pesar de que la orientación política de ese primer gobierno era de izquierda.

DECLARACIÓN PÚBLICA: Grupo de Amistad Chile Israel del Senado de la República

El Grupo de Amistad Chile-Israel del Senado de la República manifiesta su preocupación por los símbolos y expresiones exhibidos durante la marcha realizada el pasado sábado en Santiago.Una convocatoria cuyo propósito era solidarizar con la causa palestina terminó mostrando imágenes y expresiones que generan legítima preocupación, entre ellas una camioneta con jóvenes encapuchados y cubiertos con keffias, proyectando una estética asociada a la violencia y la confrontación.Estos hechos adquieren especial sensibilidad a pocos días de conmemorarse un nuevo aniversario del 7 de octubre de 2023, fecha en que Hamás perpetró una masacre que provocó un sufrimiento indescriptible en la sociedad israelí y profundizó el drama humano que viven israelíes y palestinos.Reconocemos que la libertad de expresión y el derecho a manifestarse pacíficamente son pilares fundamentales de toda democracia. La solidaridad con el pueblo palestino merece respeto, al igual que toda expresión ciudadana que se desarrolle de manera pacífica. Sin embargo, ninguna causa política puede situarse por encima de la dignidad humana, ni la solidaridad puede transformarse en una expresión de indiferencia o celebración frente al sufrimiento ajeno.En este sentido, hacemos nuestras las palabras del papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas, cuando afirma: «Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar la tierra» (n.º 214). En el mismo pasaje, el Pontífice nos recuerda que la paz comienza en la manera en que miramos, escuchamos y hablamos de los demás, y nos llama a rechazar «la guerra de las palabras y de las imágenes». Su reflexión constituye una invitación a cuidar el lenguaje público, rechazar los prejuicios y evitar que las diferencias políticas o ideológicas deriven en expresiones de hostilidad o glorificación de la violencia.Por ello, hacemos un llamado a las autoridades competentes a examinar los antecedentes relacionados con estos hechos y evaluar, conforme a la legislación vigente, si corresponde adoptar alguna medida.Defender la libertad de expresión no significa permanecer indiferentes ante manifestaciones que puedan interpretarse como una glorificación de la violencia o una promoción del odio. La democracia exige respeto por la diversidad de opiniones, pero también un compromiso irrestricto con la dignidad humana, la convivencia pacífica y el rechazo a toda forma de violencia.Grupo de Amistad Chile-IsraelSenado de la República de Chile

Más allá del aplauso: la historia solidaria de Don Francisco

Hay personajes que forman parte de la memoria de un país casi sin pedir permiso. Don Francisco es uno de ellos. Su voz, sus gestos y aquella particular manera de entrar a los hogares durante décadas son parte del paisaje emocional de varias generaciones. Pero detrás del personaje televisivo existe también una historia marcada por la solidaridad, la inmigración y la capacidad de convertir la popularidad en acción.Eso es lo que propone “Más allá del aplauso: Don Francisco y la Solidaridad”, exposición que actualmente se presenta en la Sala Estudio Gigante del Centro de Extensión Alameda de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La muestra, que estará abierta hasta el 17 de octubre de 2026 con entrada liberada, reúne fotografías, objetos, documentos y material audiovisual para recorrer más de cuatro décadas de iniciativas solidarias vinculadas a Mario Kreutzberger.Entre los episodios que aparecen está el origen de la Teletón chilena, pero también momentos menos conocidos de una trayectoria en la que Kreutzberger utilizó su enorme llegada pública para reaccionar frente a situaciones que conmovían al país. Un ejemplo es el caso de Rodrigo Anfruns, ocurrido en 1979, cuando el entonces conductor de Sábados Gigantes incluso se ofreció como intermediario ante quien aseguraba tener secuestrado al niño.Pero hay una característica que atraviesa buena parte de esta historia: Don Francisco ha sabido convertirse en un gran comunicador en momentos en que Chile necesita escucharse a sí mismo. La Teletón es, quizás, el ejemplo más evidente. Desde 1978, su figura quedó estrechamente ligada a una iniciativa que consiguió instalar la solidaridad con los niños y jóvenes con discapacidad en el centro de la conversación nacional.La misma capacidad volvió a aparecer frente a las catástrofes. “Chile ayuda a Chile”, campaña solidaria impulsada tras el terremoto de 2010 y nuevamente utilizada después de otras emergencias, convirtió una vez más a la televisión en un punto de encuentro. En medio de la incertidumbre, Don Francisco asumió el rol de convocante y comunicador, articulando rostros, instituciones y ciudadanos alrededor de una idea sencilla: ayudar al que lo necesita.Hay, además, una dimensión personal que atraviesa esta historia. Mario Kreutzberger nació en Talca, hijo de inmigrantes judíos alemanes que llegaron a Chile huyendo de la persecución nazi. Sus raíces estuvieron presentes desde sus primeros pasos artísticos: fue en el Club Israelita Maccabi donde comenzó a utilizar el personaje que terminaría dando origen a su conocido nombre televisivo.Quizás por eso la exposición adquiere una lectura que va más allá de la televisión. Habla de pertenencia, de gratitud y de la responsabilidad que puede acompañar al éxito. También recuerda que, en una sociedad cada vez más fragmentada, hubo un comunicador capaz de sentar a millones de chilenos frente a una misma pantalla y convocarlos a mirar al otro.

Judíos que construyen el futuro de Chile

Una vida entre la ciencia, la memoria y la academiaHay historias que parecen hechas de varios libros. La de Mario Suwalsky Weinsymer es una de ellas. El científico y académico —hijo de inmigrantes judíos llegados desde Polonia— ayudó a levantar instituciones científicas cuando la investigación chilena todavía daba sus primeros pasos. Sus padres nacieron en Kolno, un pequeño shtetl del noreste de Polonia. En un contexto político, económico y social cada vez más difícil, decidieron emigrar. Su padre partió primero, buscando un lugar seguro y con futuro, y después de pasar por distintos países llegó a Chile. Diez años más tarde pudo traer a su esposa. Nueve meses después nació Mario, el primero de sus tres hijos.La familia vivió inicialmente en Santiago, luego en Chillán y más tarde en Valdivia. Allí, siendo niño, comenzó a aparecer una curiosidad que terminaría acompañándolo durante toda su vida. Coleccionaba plantas, hacía experimentos y buscaba explicaciones a aquello que llamaba su atención. Recuerda, entre ellos, haber intentado resolver por qué el agua de una botella salía a borbotones. Diseñó una solución que, para su orgullo infantil, descubrió posteriormente que ya había sido inventada siglos antes.En Concepción, donde la familia se trasladó en 1947, hizo su Bar Mitzvá y se integró al movimiento sionista B’Nei Zion. Allí también vivió, siendo muy joven, la emoción de una comunidad que celebraba el nacimiento del Estado de Israel. “Mis raíces judías han influido definitivamente en mi carácter, forma de vida y mi amor y orgullo por lo judío e Israel”, recuerda.La Universidad de Concepción terminó de abrirle la puerta a ese mundo que desde niño buscaba entender. Ingresó a Química y Farmacia y comenzó una carrera académica que se prolongaría durante casi seis décadas. Su camino lo llevó hasta Israel, donde realizó su doctorado en el Instituto Weizmann, estudiando la relación entre el ADN y las proteínas. Más tarde, una beca Guggenheim le permitió continuar su formación en Harvard, donde investigó las membranas celulares y su relación con distintos sistemas químicos.Pero su aporte no quedó limitado al laboratorio. A su regreso a Chile participó activamente en la construcción de una institucionalidad científica que prácticamente estaba comenzando. Creó el Laboratorio de Rayos X, impulsó el primer doctorado en Química de la Universidad de Concepción, apoyó la creación del Departamento de Polímeros y participó en el proceso que llevó desde el Instituto de Química a la actual Facultad de Ciencias Químicas. Décadas después, esos aportes fueron reconocidos por la propia universidad.Su trabajo científico estuvo centrado en comprender cómo distintas sustancias afectan las membranas de las células. Estudió medicamentos, metales, pesticidas y compuestos presentes en plantas chilenas como el maqui y la murta, además de investigaciones relacionadas con el daño oxidativo y el Alzheimer. Publicó sus resultados en revistas científicas y presentó su trabajo en congresos internacionales.Fue Cónsul de Polonia en Concepción, miembro de varias academias científicas, y recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Merentibus, otorgado por la Universidad Jagiellonia de Polonia. A nivel comunitario, dirigió y representó a la Comunidad Judía de Concepción, parte inseparable de su historia.El científico nunca ha dejado de compartir sus conocimientos: con sus alumnos en el laboratorio, en la comunidad judía y, durante años, también desde las páginas de La Palabra Israelita.Diseño, creatividad y emprendimientoSi Suwalsky construyó instituciones científicas desde Concepción, Aline Israel levanta hoy una marca desde el diseño. Fundadora y directora creativa de ENILĀ, marca de diseño de autor que nació hace menos de dos años, fue incluida por Forbes Chile en la lista “30 Under 30”, que reconoce a jóvenes talentos que transforman distintas industrias del país. Su historia muestra que la vocación por crear puede tomar formas muy distintas, pero se alimenta de la misma pregunta por el legado y la identidad.Aline combina diseño, creatividad y emprendimiento para demostrar que desde Chile es posible construir una marca de moda con identidad propia y un modelo de negocio sostenible.“Creo que lo que me condujo a la distinción Forbes fue, sobre todo, mi pasión por la moda, el diseño y la creatividad, pero también por crear una comunidad en torno a la marca y hacer que las personas se sientan parte de lo que estamos construyendo”, explica Aline.Siempre vinculada con la comunidad judía, fue parte de Bet-El y sigue conectada a través del Mercaz y de distintas instancias comunitarias. Al ser consultada sobre cómo imagina su marca dentro de diez años, dice: “Sueño con que ENILĀ se convierta en una marca chilena reconocida internacionalmente, pero sin perder su identidad ni el valor de lo local. Me encantaría mirar hacia atrás en diez años y sentir que ayudamos a demostrar que desde Chile se puede construir una marca de moda relevante a nivel global”.Ambas historias muestran cómo la ciencia, la creatividad y el emprendimiento permiten a los miembros de nuestra comunidad dejar una huella en el desarrollo del país.

El eco de las voces: Poner palabras al horror

Hay acontecimientos que podemos contar.Podemos decir dónde ocurrieron, cuándo, quiénes estaban, qué pasó primero y qué pasó después. Podemos ordenar los hechos y construir un relato.Y hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Experiencias que, por su intensidad, no pueden ser inmediatamente inscriptas, ligadas, narradas, significadas.Y eso es, en parte, lo que llamamos el trauma.El trauma no es solamente aquello terrible que ocurrió. Es también aquello que, por su intensidad, no pudo ser inscripto, ligado, narrado, significado en el momento en que ocurrió.El 7 de octubre pertenece, para muchos, a ese territorio difícil de nombrar.Fue el horror. Fue una masacre. Fue ese día que quebró tantas vidas.Pero ¿cómo se cuenta algo que, para quienes lo vivieron, desbordó las posibilidades habituales de comprender y de significar?Esta pregunta estuvo muy presente en la conmemoración que realizamos en el Instituto Hebreo a propósito del tercer aniversario del 7 de octubre. Y estuvo acompañada por un libro que acaba de llegar a nuestra comunidad: Un día en Octubre. 40 héroes. 40 historias de Yair Agmon y Orya Mevorach.El libro reúne cuarenta testimonios de personas que vivieron en primera persona aquel día. Cuarenta relatos. Cuarenta voces. Cuarenta historias de personas que, en medio del horror, tuvieron que decidir, actuar, cuidar, proteger, resistir, sobrevivir.Cuarenta testimonios de héroes por un día.Y quizás no sea casual que un libro de testimonios haya sido el eje de nuestra conmemoración.Porque Un día en Octubre no pretende explicar el 7 de octubre. No intenta encontrar una explicación para aquello que, en muchos sentidos, todavía resulta inexplicable.Nos propone algo diferente.Nos invita a preguntarnos qué hacemos los seres humanos cuando algo irrumpe de tal manera en nuestras vidas que rompe nuestras posibilidades habituales de darle sentido.¿Qué hacemos cuando las palabras no alcanzan?Cuando aquello que ocurrió es demasiado grande, demasiado violento, demasiado inesperado para poder ser inmediatamente comprendido, narrado, elaborado.Cuando algo puede ser narrado, podemos empezar a construir una representación de ello.Esto ocurrió.Fue en tal lugar.A tal hora.Yo estaba allí.Después pasó esto.Luego aquello.El relato empieza, de alguna manera, a poner cierta distancia entre nosotros y el acontecimiento.Pero hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Y entonces puede aparecer el cuerpo, que recuerda antes que la conciencia.Una imagen vuelve.Un sonido.Un olor.Una escena.Un miedo que aparece sin que sepamos por qué.Una pesadilla.Un ataque de pánico.Una reacción del cuerpo.Una imposibilidad de hacer algo que antes era cotidiano.Porque aquello que no pudo ser elaborado puede aparecer de otra manera: como repetición.Hay una idea del psicoanálisis que resulta especialmente signifi cativa para pensar esto: recordar, repetir y reelaborar.Aquello que no puede ser recordado y pensado puede, muchas veces, aparecer como repetición.Y elaborar no signifi ca simplemente recordar para dejar atrás.No se trata de olvidar.Se trata de poder recordar sin quedar nuevamente atrapados dentro de aquello que se recuerda.Quizás allí Un día en Octubre adquiere, para mí, un signifi cado todavía más profundo.Los cuarenta testimonios de este libro son, de alguna manera, cuarenta intentos de poner palabras donde hubo horror.No porque las palabras alcancen para explicar lo sucedido. Probablemente nunca alcancen.Sino porque narrar es una de las formas que tenemos los seres humanos de empezar a darle una forma a aquello que, cuando ocurrió, no tenía forma.Cada testimonio intenta hacer algo con lo vivido.Y lo hace de una manera singular.Gali Eilon cuenta: “Intenté ayudar todo lo que pude”. Una historia atravesada por la necesidad de actuar frente al otro cuando todo alrededor se desmorona.Tali Hadad nos acerca al poder de la maternidad, a ese vínculo primario que puede convertirse en fuerza y refugio incluso en las circunstancias más extremas.Michaela Koretzki afi rma: “Mi propósito es traer vida al mundo”. Una frase que adquiere una enorme potencia cuando es pronunciada en medio de la muerte y la destrucción.Shlomo Ron nos ofrece algo diferente: “El exacto opuesto de todas esas historias de héroes”. Una historia de miedo, de fragilidad, de límites, de impotencia. Y quizás también una historia necesaria, porque no todos pudieron ser héroes. No todos pudieron actuar. No todos pudieron salvar. Ser humano también es tener miedo, quedar paralizado, no saber qué hacer.Netta Epstein nos trae una historia de amor: “¿Quién se enamora en la primera cita?”. Porque detrás de cada persona asesinada había una vida, vínculos, proyectos, conversaciones, amores. Personas que amaban y eran amadas.Yadin Gellman cuenta “Dos cosas me mantuvieron con vida”, una historia que nos lleva a preguntarnos qué puede sostener a una persona cuando todo parece perdido.Y Emily y Thomas Hand nos conmueven con “Gracias, papi, por estar vivo”: el reencuentro de un padre y su hija después del horror, y con él, la posibilidad de que la vida vuelva a abrirse paso.Siete historias.Siete vidas.Siete maneras diferentes de atravesar aquel día.No siete explicaciones.No siete respuestas.Siete voces.Y hay algo que me conmueve especialmente de la decisión de llevar estas historias a través de las voces de nuestros estudiantes: ellos no vienen a hablar en nombre de quienes las vivieron.Vienen a prestar su voz.A acompañar esas historias.A hacerlas circular.A impedir que el silencio sea la única respuesta posible frente al horror.Y aquí aparece algo profundamente arraigado en nuestra tradición judía: la construcción de comunidad, la memoria colectiva.Nuestra historia está construida alrededor de relatos que contamos una y otra vez. Relatos que pasan de una generación a otra. Relatos que no contamos solamente para recordar qué ocurrió, sino para transmitir quiénes somos.Recordamos para no olvidar.Recordamos para transmitir.Para enseñar.Para cuidar.Para hacer presente a quien ya no está.Y nuestro pueblo también sabe acerca de la elaboración colectiva.El duelo se acompaña.Decimos los nombres.Contamos las historias.Nos hacemos presentes.Por eso, tres años después del 7 de octubre, creo que nuestra tarea no es solamente recordar lo ocurrido.Es también preguntarnos qué hacemos con esa memoria.Cómo la transmitimos a nuestros niños y jóvenes.Cómo logramos que recordar no sea quedar atrapados en el horror, sino construir una memoria que permita reconocer el dolor, honrar a quienes ya no están, acompañar a quienes sobrevivieron y sostener la vida.No podremos encontrar palabras capaces de explicar todo lo que ocurrió aquel 7 de octubre.Quizás algunas cosas permanezcan para siempre más allá de nuestras posibilidades de comprensión.Pero sí podemos hacer algo.Podemos escuchar.Podemos recordar.Podemos acompañar.Podemos cuidar las historias de quienes todavía están intentando encontrar una manera de vivir con aquello que les ocurrió.Podemos hacer que sus voces circulen.Y podemos hacerlo juntos.Porque quizás elaborar el trauma no sea solamente encontrar palabras para aquello que nos pasó.Quizás sea también encontrar a otros con quienes podamos sostener esas palabras.Y tal vez eso sea lo que una comunidad puede ofrecer cuando el horror irrumpe:Un lugar donde la historia pueda ser contada.Un lugar donde la memoria pueda ser sostenida.Un lugar donde el dolor no tenga que ser llevado en soledad.Porque las alegrías se viven en colectivo.Y las tristezas también se elaboran en colectivo.Así construimos comunidad.Así sostenemos nuestra memoria.Así, como pueblo judío, seguimos contando nuestras historias.Y mientras podamos seguir poniéndoles palabras, sus historias seguirán viviendo.

Shadows of October: Cuando la memoria se niega a desaparecer

Hay películas que se miran. Hay otras que, de alguna manera, nos miran a nosotros. Shadows of October: Israel Under Siege, documental estrenado en 2026 y dirigido por Beau Lee, pertenece a esta segunda categoría. Porque hablar del 7 de octubre de 2023 no es solamente reconstruir una fecha: es acercarse a una herida que todavía permanece abierta y a las historias de quienes tuvieron que aprender a vivir después de ella.El documental se construye a partir de testimonios de sobrevivientes y voces expertas que permiten dimensionar las consecuencias del ataque perpetrado por Hamás contra Israel. Pero su mayor valor está precisamente en no reducir aquella jornada a cifras, mapas o titulares. Detrás de cada dato hay una persona, una familia, una casa que quedó vacía, una comunidad que cambió para siempre.Shadows of October recuerda que el 7 de octubre comenzó mucho antes de que el mundo conociera sus imágenes y que sus consecuencias tampoco terminaron cuando cesaron los primeros ataques. El documental aborda el impacto que la masacre tuvo sobre Israel y también el aumento del antisemitismo y de las tensiones que siguieron en distintos lugares del mundo.Hay momentos particularmente difíciles de mirar, no necesariamente por lo que muestran, sino por lo que evocan. El espectador sabe que detrás de cada testimonio existe una vida que fue dividida en un antes y un después. Y allí aparece uno de los grandes méritos de la película: devolver humanidad a una historia que, con demasiada frecuencia, ha quedado atrapada en la discusión política.Para el público judío, la experiencia adquiere además otra dimensión. El 7 de octubre no es una fecha distante ni una noticia archivada. Es memoria familiar, preocupación, silencio, preguntas y, para muchos, una sensación de vulnerabilidad que volvió a instalarse de una manera que parecía imposible en pleno siglo XXI.Por eso este documental también puede entenderse como un ejercicio de memoria. No pretende cerrar una herida —porque algunas heridas no se cierran—, sino impedir que el tiempo la transforme en indiferencia.En tiempos en que las imágenes desaparecen rápidamente de nuestras pantallas y las tragedias compiten entre sí por unos segundos de atención, Shadows of October propone detenerse. Escuchar. Recordar.Porque recordar a las víctimas no significa quedarse atrapados en el pasado. Significa reconocer sus vidas, preservar sus historias y defender el derecho de una comunidad a mantener viva su memoria.A tres años del 7 de octubre, quizás ese sea el gesto más importante que deja esta película: no permitir que quienes fueron asesinados, secuestrados y marcados para siempre por aquella jornada se conviertan solamente en una cifra. Tenían nombres. Tenían familias. Tenían sueños. Y merecen ser recordados.

El día que puso a prueba la moralidad del mundo

El 7 de octubre de 2023 comenzó como un día de celebración. En Israel, las familias se preparaban para Shabat y Simjat Torá, mientras miles de jóvenes participaban en el festival Nova.A las 6:29 de la mañana todo cambió. Miles de terroristas de Hamás irrumpieron desde Gaza y atacaron comunidades israelíes. Más de 1.200 personas fueron asesinadas, entre ellas niños, mujeres y ancianos. Familias enteras fueron masacradas o quemadas en sus hogares. Se cometieron actos de violencia sexual y 251 personas fueron secuestradas y llevadas a Gaza.Durante los años siguientes, algunos rehenes regresaron con vida; otros fueron asesinados en cautiverio. En enero de 2026, después de 843 días de angustia, fueron recuperados los restos del último secuestrado. Israel pudo así cumplir el compromiso de no dejar atrás a ninguno de los suyos.Pero estos tres años dejaron al descubierto algo que trasciende la tragedia israelí: la rapidez con que parte del mundo perdió la claridad moral frente al terrorismo. Mientras aún se desarrollaba la masacre, hubo manifestaciones que la celebraron, y al día siguiente, algunos ya comenzaron a condenar a Israel. Los crímenes fueron negados, relativizados o presentados como una consecuencia inevitable del conflicto. Los secuestrados desaparecieron progresivamente de los titulares, y el 7 de octubre dejó de ser considerado el punto de partida de la guerra, para convertirse, simplemente, en parte del “contexto”.Al mismo tiempo, el antisemitismo se expandió de manera alarmante por el mundo, producto del accionar de colectivos ideologizados que señalan a los judíos como cómplices de lo que pasa en Medio Oriente. Así, las comunidades judías han debido reforzar la seguridad de sinagogas y escuelas, y muchos judíos han optado por ocultar símbolos de su identidad. El odio que comenzó con un ataque contra Israel encontró eco mucho más allá de sus fronteras. El 7 de octubre también transformó Oriente Medio. Israel enfrentó simultáneamente a Hamás, Hezbolá, los hutíes y a otros grupos fundamentalistas. El conflicto demostró que la amenaza no se limitaba a una organización terrorista, sino que formaba parte de una coalición más amplia, dirigida y financiada por Irán, con el objetivo de eliminar a Israel y desestabilizar la región.Tres años después, la pregunta fundamental sigue siendo moral. No se trata de negar el sufrimiento de ningún pueblo ni de ignorar la complejidad del conflicto palestino. Se trata de algo más elemental, de preguntarnos si somos capaces de distinguir entre quienes deliberadamente asesinan, secuestran y atacan a civiles, y quienes tienen el derecho y la obligación de defender a los suyos.El 7 de octubre puso a prueba a Israel, y los tres años posteriores han puesto a prueba al mundo, por cierto, con un saldo bastante cuestionable, dada su incapacidad de reconocer el mal, llamarlo por su nombre y enfrentarlo sin excusas.A tres años de la masacre más horrible de nuestros tiempos, sigue plenamente vigente la necesidad de rechazar el antisemitismo sin ambages, de negarse a glorificar el terrorismo y de recordar a sus víctimas sin relativizaciones.

Wizo Chile conmemora tres años del 7 de octubre: Un espacio de encuentro, memoria y resiliencia

En un emotivo encuentro realizado en la Sede WIZO, el martes 6 pasado  nos reunimos para conmemorar tres años desde el fatídico ataque terrorista perpetrado por Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023.Fue un espacio de contención, reflexión y encuentro en torno a la resiliencia y a la fuerza que nos une a Israel.  La jornada dio inicio con las palabras de apertura de la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff. El mensaje estuvo marcado por la emoción y el compromiso, recordó a las 1.200 víctimas, a las familias devastadas y a los jaialim que han entregado su vida por la defensa del Estado de Israel. Asimismo, hizo especial énfasis en la condena a la violencia sexual perpetrada contra las mujeres durante los ataques y durante su cautiverio.  "Recordar no es quedarse en el dolor. Recordar es honrar, dar testimonio y actuar".En su intervención, repasó las múltiples acciones que WIZO ha desplegado durante estos tres años. En Israel, inmediatamente luego del fatídico día, la habilitación de guarderías de emergencia en hospitales, la acogida en aldeas juveniles a familias evacuadas, el apoyo a familias de reservistas y la contención psicológica.En WIZO Chile, la campaña de emergencia "Israel Bajo Ataque", la Gala Viaje Musical, encuentros testimoniales, iniciativas conmemorativas como "Sabores de la Memoria" (en homenaje a la jaielet Sahar Saudyan Z”L), la ceremonia de Hafrashat Jalá, participación en en diferentes encuentros comunitarios como la Velatatón y Jalatón, en conjunto con el Círculo Israelita de Santiago y el voluntariado de javerot en Israel junto a Taglit.  En el ámbito internacional, las gestiones diplomáticas ante las Naciones Unidas para visibilizar la violencia sexual en contextos de conflicto, destacando la reciente participación de la presidenta mundial, Anat Vidor, en Abu Dhabi.  Tras las palabras de apertura, el Rabino Ari Sigal, reflexionó sobre la importancia de enfrentar la adversidad desde la fe, la tradición judía y la resiliencia que ha caracterizado históricamente al pueblo judío. En sus palabras, ofreció un marco de contención espiritual para procesar el dolor colectivo e invitó a mantener encendida la esperanza. Como símbolo de este compromiso con la memoria y la vida, el Rabino Sigal, junto a la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff, procedieron a encender una vela en memoria de las víctimas y por la seguridad de los jaialim.Luego se dio paso a un conversatorio guiado por la psicóloga Analía Stutman, junto a la seminarista y mora Ruth Libfrand, y el rabino Ari Sigal, quienes compartieron sus reflexiones e invitaron a las asistentes a expresar sus vivencias y sentimientos.Durante el diálogo, se abordó el profundo impacto emocional tras tres años de repercusiones sociales, políticas y humanas. Analía Stutman analizó los componentes psicológicos detrás del pesar comunitario, explicando cómo la empatía, el sentido de pertenencia transgeneracional y la memoria emotiva hacen que los trágicos sucesos resuenen como propios en la comunidad judía.El encuentro permitió a los presentes profundizar en la importancia de  nuestra comunidad como espacio seguro de autocuidado y contención.Asimismo, se enfatizó la relevancia de alzar la voz en entornos locales con argumentos sólidos y de conectarse con el orgullo de ser judío.  La jornada concluyó reafirmando que la respuesta comunitaria ante la adversidad debe ser constante, transformando el dolor en compromiso y manteniendo una actitud de unión. "Ante la oscuridad, encendemos una luz. Am Israel Jai".   

Zajor: Israel a tres años del 7 de octubre

A las 6:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023 —cuando el pueblo judío celebraba Simjat Torá—, miles de terroristas cruzaron la frontera desde Gaza hacia Israel: asesinaron a más de 1.200 personas y secuestraron a 251.Detrás de cada cifra hay un nombreEli Sharabi, miembro del kibutz Beeri, pasó 491 días en cautiverio; al ser liberado en febrero de 2025 supo que su esposa, Liyan, y sus hijas, Noya y Yahel, habían sido asesinadas aquel día, y que su hermano Yossi había muerto en manos de sus captores. 85 personas fueron asesinadas en cautiverio.Entre las más de 1.200 personas asesinadas durante el ataque, hubo cinco chilenos (o de origen chileno): • Gina Pak: chilena de 90 años. Fue sacada del refugio. La asesinaron a tiros.• Loren Dafna Garcovich: chilena de 47 años, originaria de San Felipe, fue quemada en el refugio del kibutz Kissufim, junto a su esposo Iván Illarramendi. • Noa Glasberg: hija de chilena de 39 años, asesinada en su casa en el kibutz Ein Hashloshá. • Itay Berdichevsky: nieto de chileno de 30 años de edad. Asesinado junto a su esposa en su hogar, tras    poner a salvo a sus hijos gemelos de 11 meses, que lograron sobrevivir.• Tomer Shpirer: hijo de madre chilena de 37 años. Asesinado mientras hacía ciclismo durante la jornada del ataque. Comunidad internacional: silencios que también hierenSi la masacre fue la primera herida, la indiferencia de quienes debían nombrarla fue la segunda. Pese a que los propios terroristas grabaron y transmitieron sus crímenes en vivo, y a que los sobrevivientes presenciaron o experimentaron violencia sexual, gran parte del movimiento feminista internacional guardó silencio. Recién en 2024, el informe de la enviada especial de la ONU sobre violencia sexual en los conflictos, Pramila Patten, concluyó que había motivos razonables para creer que hubo violaciones durante el ataque, y encontró información clara y convincente de violencia sexual contra los rehenes.Más inquietante aún es el negacionismo, que surgió apenas horas después de la masacre. La ADL documentó cómo políticos, periodistas y dirigentes atribuyeron a Israel las muertes del festival Nova o calificaron los relatos de asesinatos y violaciones como propaganda. Por ello, tres años después, recordar el 7 de octubre no consiste solo en honrar a las víctimas sino en negarse a que el mundo olvide.Una sociedad que se pone de pieUn estudio de 2026 que siguió a 680 israelíes desde antes del ataque mostró que los signos de probable estrés postraumático casi se duplicaron un mes después —de 16,1% a 29,8%— y que, más de dos años más tarde, aún alcanzaban el 19,7%. La psicóloga clínica Sharon Slater explica que sanar exige comprender que el trauma terminó y que ya se vive en el “después”, algo difícil tras años de incertidumbre.Mientras, el país reconstruye. De las 47 comunidades evacuadas en la frontera con Gaza, 43 ya regresaron, y unos 5.000 nuevos habitantes se han instalado en la zona; Kfar Aza comenzó su retorno el 31 de agosto y Beeri tiene previsto hacerlo a fines de diciembre. AntisemitismoEl ataque de Hamás desató una ola de odio sin precedentes. En Estados Unidos, la Anti- Defamation League (ADL) registró 8.873 incidentes antisemitas, el récord desde que comenzó a medirlos en 1979 (ADL). Francia cuadruplicó sus incidentes en 2023: solo en los tres meses posteriores al ataque acumuló lo mismo que en los tres años anteriores (Europe 1). En el Reino Unido, los incidentes subieron de 1.662 a 4.103, con 266 agresiones físicas (Community Security Trust). En 2024, Estados Unidos sufrió la cifra más alta de incidentes en 46 años de registro de la ADL (9.354). Por primera vez, la mayoría de los casos, el 58%, tenía relación con Israel o el sionismo, y las universidades se convirtieron en epicentro: allí los incidentes crecieron 84%. En Chile hubo vandalizaciones y agresiones verbales en las afueras de recintos comunitarios.En 2025 las cifras totales bajaron, pero la amenaza se volvió más letal.Para el director de la ADL, Jonathan Greenblatt, el antisemitismo es hoy una emergencia global.Recordar En julio, la Knéset estableció un día nacional de recuerdo y creó la Autoridad de Memoria de la Masacre y el Heroísmo.En esa línea, el pasado 5 de octubre, el presidente israelí, Isaac Herzog, inauguró el día nacional de conmemoración del 7 de octubre de 2023 bajando la bandera israelí a media asta a las 6:29 de la mañana, el minuto exacto en que comenzó el ataque.Zajor (recordar) es un mandato que ha servido al pueblo judío para seguir adelante. Esta semana, en Israel y en todo el mundo, se recuerda a las 1.200 personas asesinadas y a las 251 secuestradas en Gaza, mientras los niños todavía despiertan de noche y los kibutzim vuelven a encender sus luces.

De la sucá a la Torá: cuando terminar es volver a empezar.

Hay momentos del calendario judío en los que las fiestas parecen sucederse casi sin dejarnos respirar. Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot, Sheminí Atzeret y Simjat Torá. Tefilot, ayuno, sucá, lulav, encuentros, introspección y alegría.Y de pronto llegamos al final.Pero quizás ésa sea precisamente la pregunta que estos días quieren dejarnos: ¿qué hacemos con todo lo vivido cuando la fiesta termina?Sucot comienza sacándonos de casa. Durante siete días abandonamos, aunque sea simbólicamente, la seguridad de nuestras paredes y habitamos una construcción frágil.בַּסֻּכֹּת תֵּשְׁבוּ שִׁבְעַת יָמִיםBasucot teshvú shiv'at iamim.“En sucot habitarán durante siete días.”(Vaikrá 23:42)Después de Rosh Hashaná y Iom Kipur, días en los que nos preguntamos quiénes somos y quiénes queremos llegar a ser, Sucot nos invita a salir. A dejar por un momento nuestras certezas y mirar el cielo a través del sjaj.Pero después de siete días ocurre algo extraño. La Torá podría simplemente decirnos: terminó Sucot, vuelvan a sus casas.Sin embargo, agrega un día:בַּיּוֹם הַשְּׁמִינִי עֲצֶרֶת תִּהְיֶה לָכֶםBaiom hashminí atzéret tihie lajem.“El octavo día tendrán una asamblea solemne.”(Bamidbar 29:35)Nuestros sabios encontraron en Atzeret la idea de detenerse. Como si después de tantos días intensos Dios nos dijera: todavía no se vayan.Rashí recoge una hermosa imagen: un rey invita a sus hijos a una celebración y, cuando llega el momento de despedirse, les pide que permanezcan un día más:קָשָׁה עָלַי פְּרֵדַתְכֶםKashá alai preidatjem.“Me resulta difícil vuestra separación.”Sheminí Atzeret nos invita entonces a quedarnos un instante más. A no correr inmediatamente hacia lo próximo. A mirar lo vivido y preguntarnos qué queremos llevar con nosotros.Y entonces llega Simjat Torá.Llegamos a las últimas palabras de la Torá. Moshé muere, terminamos Devarim. Pero casi sin detenernos volvemos a comenzar:בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִיםBereshit bará Elohim.“En el comienzo creó Dios…”No esperamos una semana. Terminamos y comenzamos nuevamente.Quizás ésa sea una de las imágenes más poderosas del judaísmo: no existe un final que no pueda convertirse en un nuevo comienzo.Cada año volvemos al mismo Bereshit, pero nosotros ya no somos exactamente los mismos. Regresamos después de haber vivido otro año, con nuestras alegrías y pérdidas, nuestros aciertos y errores, nuestras preguntas y esperanzas.La Torá es la misma. Nosotros somos quienes volvemos diferentes.Y entonces descubrimos que estas tres festividades forman un único recorrido:Sucot nos enseña a salir.Sheminí Atzeret nos enseña a detenernos.Simjat Torá nos enseña a volver a empezar.Tal vez ésta sea también la conclusión del largo camino que comenzó en Elul y atravesó los Iamim Noraim.No podemos permanecer eternamente en Iom Kipur. Tampoco podemos vivir todo el año dentro de la sucá ni bailar permanentemente alrededor de la Torá.Tenemos que regresar a casa, al trabajo, a nuestros vínculos, a nuestras responsabilidades y a nuestra rutina.La pregunta no es si volvemos.La pregunta es cómo volvemos.Ojalá podamos llevar algo de la fragilidad de la sucá para ser más humildes; algo delatzor, del detenernos, de Sheminí Atzeret; y mucho de la alegría de Simjat Torá para recordar que, mientras seamos capaces de volver a comenzar, ninguna historia está definitivamente terminada.Jag Sameaj.

Mauricio Russo Camhi: el arte de hacerse camino

Antes de ser artista, Mauricio Russo Camhi fue un niño inquieto. Uno de esos que necesitaba hacer cosas con las manos: diseñar, dibujar, construir. La revista Mecánica Popular era una fuente de inspiración y cualquier material podía transformarse en algo nuevo. Madera de balsa, metal, alambre. Había curiosidad, pero también una necesidad de crear.Tenía 13 años cuando una visita escolar al Museo Nacional de Bellas Artes cambió algo. Allí vio los móviles de Alexander Calder y quedó profundamente impresionado por aquellas estructuras que parecían desafiar el equilibrio mientras se movían en el aire. Al volver a su casa construyó su primer móvil, siguiendo un folleto que le habían entregado a la salida.Nunca dejó de hacerlo.“Durante toda mi vida he construido móviles, ya sea por placer propio, para algún regalo o para algún familiar”, cuenta Mauricio en conversación con La Palabra Israelita. Con los años, aquella pasión de infancia se transformó en un trabajo más profesional y dedicado. Y también en una forma particular de mirar el mundo: en su obra nada parece completamente quieto.Esa sensibilidad convive con otra parte esencial de su historia. El judaísmo, dice, no llegó a su vida como una elección tardía, sino como algo inherente a ella. Su familia, vinculada a una historia de inmigración al sur de Chile y de esfuerzo, mantuvo las tradiciones y las festividades. Lo mismo que hoy intenta transmitir a sus hijos y nietos.Quizás por eso, cuando habla de su obra, aparecen naturalmente conceptos como generaciones, transmisión, memoria y comunidad. También el movimiento de las personas que deben abandonar un lugar, recorrer distancias y construir una vida en un territorio diferente. Son temas que aparecen de manera indirecta en su trabajo, pero que tienen una resonancia evidente con su propia historia.Mauricio también encuentra inspiración en relatos antiguos. Pandora, Damocles y Atlas son algunas de las obras nacidas de su interés por la mitología, no solo por sus historias, sino por las enseñanzas que permanecen detrás de ellas.Ahora, esa mirada llega al Mercaz. Hace tiempo que quería exponer allí y siente que encontró una oportunidad especial: encontrarse directamente con un público que, según explica, puede ser especialmente sensible a su propuesta.El título de la exposición —tomado de una de sus obras— habla precisamente de eso: de avanzar. De hacerse camino, atravesar obstáculos y seguir adelante. En ese recorrido quedan experiencias, algunas positivas y otras negativas, pero todas forman parte de la travesía.Y hay algo que Mauricio espera especialmente de esta muestra: el encuentro. “Para mí es vital tener la posibilidad de expresarme y de interactuar con quienes visitan la exposición”, señala en conversación con La Palabra Israelita. Porque quiere escuchar sus inquietudes, conocer sus sensibilidades y, sobre todo, que algo de lo que allí ocurra permanezca.Quizás ese sea, finalmente, el verdadero sentido de su trabajo: poner algo en movimiento y confiar en que, una vez que la obra encuentra al otro, el movimiento continúa.

Israel vuelve a las urnas: Cinco claves para entender unas elecciones decisivas

El escenario del próximo 27 de octubre es muy distinto a cuando se votó por última vez, en noviembre del 2022. Entre ambas elecciones ocurrió la masacre del 7 de octubre, comenzó una guerra que se extendió desde Gaza y Líbano hasta Irán, decenas de miles de reservistas pasaron largos períodos en uniforme y el país atravesó profundas transformaciones políticas y sociales.Sin embargo, una constante permanece: Benjamin Netanyahu vuelve a competir con posibilidades de encabezar el próximo gobierno.La última encuesta de KAN, publicada el 28 de septiembre, refleja lo ajustado de la contienda: el bloque encabezado por el actual primer ministro y el bloque opositor obtendrían 52 escaños cada uno. A nivel de partidos, Yashar, liderado por Gadi Eizenkot, se mantiene como la primera fuerza con 23 escaños, seguido por el Likud de Netanyahu con 21. 1. Un posible bloque de cambioLa principal novedad electoral es Eisenkot. Exjefe del Estado Mayor de las FDI, ingresó al gobierno de emergencia después del 7 de octubre y participó del gabinete de guerra. Posteriormente abandonó el Ejecutivo y terminó creando Yashar, partido con el que hoy disputa el primer lugar.Su perfil combina una extensa trayectoria militar con posiciones de centro. Ha defendido, entre otras medidas, una comisión estatal de investigación sobre las fallas que condujeron al 7 de octubre y un servicio militar o civil más amplio.En el mismo espacio opositor aparecen Bennett y Lapid, que compiten juntos por B’Yajad. Ambos ya gobernaron en 2021 mediante una coalición diversa que reunió derecha, centro, izquierda y, por primera vez, al partido árabe Ra’am.Más hacia la izquierda se encuentra Golán, líder de Los Demócratas, partido surgido de la unión del Laborismo y Meretz.Pero compartir el objetivo de reemplazar a Netanyahu no equivale a compartir una fórmula de gobierno. Los partidos árabes podrían obtener entre 12 y 14 escaños y convertirse nuevamente en árbitros de la elección.Mientras Golan defiende abiertamente la cooperación con ellos, Bennett y Eisenkot han planteado posiciones más restrictivas.2. Netanyahu y un bloque que se niega a desaparecerMuchos analistas pronosticaron el final de la carrera política de Netanyahu porque la masacre ocurrió bajo su gobierno y representó el mayor fracaso de seguridad de la historia reciente de Israel. Pero tres años después, continúa disputando el primer lugar.Netanyahu se ha resistido a crear una comisión estatal de investigación, mientras la oposición ha prometido establecerla si llega al gobierno.Conserva buena parte del bloque que lo ha acompañado durante los últimos años: Shas y Judaísmo Unido de la Torá entre los ultraortodoxos, Otzma Yehudit de Ben-Gvir y la lista conjunta del Sionismo Religioso encabezada por Smotrich.A ese campo podría sumarse Ofer Winter, general retirado cuyo nuevo partido, Amja Israel, oscila alrededor del umbral electoral y que podría alterar el equilibrio entre bloques.3. Una guerra que no terminaEn Gaza, el alto el fuego alcanzado en 2025 redujo los combates, pero siguen sin resolverse cuestiones centrales como el desarme de Hamás y la retirada israelí. Los ataques continúan y la reconstrucción permanece estancada.En el sur del Líbano, Israel mantiene una zona de seguridad mientras las negociaciones para conseguir el desarme de Hezbolá y una eventual retirada israelí continúan sin solución definitiva.El frente más peligroso sigue siendo Irán. Desde los ataques conjuntos estadounidense-israelíes del 28 de febrero, el conflicto continúa activo, aunque Washington busca una salida diplomática. La seguridad seguirá, por lo tanto, condicionando estas elecciones.4. El reclutamiento ultraortodoxo y el carácter del EstadoDurante décadas, decenas de miles de estudiantes de yeshivot estuvieron exentos del servicio militar. Después de tres años de guerra y largos períodos de movilización de reservistas, esa situación genera una oposición creciente.La Corte Suprema anuló por unanimidad una ley que impedía temporalmente arrestar a ultraortodoxos que evadieran el reclutamiento.Y aquí aparece una división clara: los partidos ultraortodoxos buscan proteger esas exenciones, mientras el bloque de cambio propone mecanismos para ampliar su incorporación al servicio militar o civil.La discusión va mucho más allá del Ejército. Se trata de quién asume las obligaciones de la ciudadanía y de la relación entre religión y Estado.5. Israel frente al mundoCon Estados Unidos, la relación gubernamental continúa siendo estrecha bajo Donald Trump, pero las encuestas muestran una erosión del apoyo a Israel especialmente entre los demócratas y también entre los republicanos más jóvenes.En Europa, las diferencias respecto de Gaza, los asentamientos y la cuestión palestina han provocado mayores tensiones diplomáticas y comerciales.América Latina presenta un escenario diferente. Cambios políticos recientes permitieron acercamientos con Chile, Bolivia, Colombia y Honduras, mientras Argentina mantiene bajo Javier Milei una de las relaciones más estrechas con Israel de la región.El 27 de octubre, Israel no decidirá solamente su futuro. También deberá responder preguntas que quedaron abiertas desde el 7 de octubre: quién debe asumir responsabilidad, quién debe servir en el Ejército, cómo terminar las guerras abiertas y qué relación quiere construir el país con sus propios ciudadanos y el mundo.

Mensaje de Iom Kipur de David Bortnick, Director del Círculo Israelita de Santiago

En estas horas finales de Iom Kipur, comenzando Neila, es un buen momento de parar un segundo, mirar a nuestro alrededor y ver qué es lo que tenemos.Por eso, hoy me gustaría hacer un ejercicio con todos ustedes y espero que me puedan acompañar en él.Me gustaría que miremos a la persona que tenemos al lado, a la familia que tenemos en frente, a la familia que está atrás y una mirada a todas las personas que hoy están sentadas junto a nosotros, compartiendo el día más sagrado de nuestro calendario.Muchas de las familias y personas que vemos, de seguro las conocemos y las llamamos amigos, quizás solo las conocemos a lo lejos o bien, no las conocemos del todo. Sin importar esto, todos sabemos por qué estamos acá y todos sabemos de la importancia de que estén sentados junto a nosotros. Sabemos que no son solo personas y familia, sino que somos una comunidad.La comunidad no es solo una hermosa sinagoga, es más que los rabinos que nos acompañan, la comunidad somos cada uno de nosotros. Somos nosotros los que le damos calor y vida a estas paredes. Somos nosotros los que le damos un sentido a este lugar y lo más importante, somos nosotros los que debemos darle continuidad.Tiempo atrás, en una charla comunitaria, escuché un concepto muy simple que me marcó y que transformó la forma en cómo mirar a las instituciones comunitarias, entre ellas a nuestro querido Mercaz.Esta persona señaló que nuestra generación es afortunada de haber nacido en un lugar en donde la vida judía ya estaba arraigada, en donde existían instituciones comunitarias fuertes y establecidas. Existían comunidades religiosas, colegios, centros médicos, instituciones de ayuda comunitaria entre otras. Al nacer con estas instituciones funcionando, pasa que uno las da por hecho y no piensa que tiempo atrás estas no existían y que fueron familiares nuestros, que ante una necesidad, trabajaron, le dedicaron parte de su vida y recursos a la creación de estas instituciones que garantizan una vida judía sostenible en este rincón del mundo.Pero ¿qué pasa si hoy no nos preocupamos de nuestras instituciones?, ¿qué pasa si no nos preocupamos de nuestra comunidad?Es responsabilidad nuestra, tomar la posta que nos entregaron nuestros familiares y aportar nuestro granito de arena a asegurar la continuidad de nuestra comunidad. Cuando escuché este mensaje, mis hijos estaban en el gan babait, que para los que no saben es una sede del Instituto Hebreo para los niños más chiquitos aquí en el Mercaz y también en la NBI.Como venía todos los días a dejar y a buscar niños, poco a poco mi familia y yo empezamos a asistir a las actividades que el Mercaz organizaba. Purim, Seder de Pesaj, sucot, Jánuca, entre otras, para luego empezar a involucrarnos cada vez más. Clases con el rabino, luego en reuniones para compartir nuestra visión y a trabajar junto a varios equipos en iniciativas para hacer de esta comunidad, la comunidad de todos, hacer del Mercaz no solo la comunidad de cada uno, sino la casa de cada uno.Ha sido un periodo hermoso, en donde junto con la Mary, mi señora, hemos podido aprender de muchas personas, nos ha dado la oportunidad de desarrollarnos, nos ha brindado la oportunidad de crecer y convertirnos en mejores personas y nos ha permitido llevar el judaísmo a nuestras casas y traspasárselo a nuestros hijos.Hoy, en este Neilá, les quiero hacer una invitación. Los quiero invitar al Mercaz. Quiero que sientan la libertad de hacer del Mercaz su espacio. Necesitamos de cada uno de ustedes para seguir fortaleciendo nuestra comunidad. Las posibilidades son infinitas y les aseguro, la retribución es gigantesca. Nosotros como familia, estamos felices y orgullosos de pertenecer al Mercaz, en donde encontramos nuestra casa y de todo corazón queremos que más familias lo puedan experimentar.En el Mercaz hay gente maravillosa. Acérquense, conózcanla, convérsenles. Cuéntenles de qué quieren del Mercaz.Preséntenles un proyecto. Participen de las actividades, traigan a su familia. Involúcrense.El Mercaz es nuestra casa, que nos ha acompañado por muchos años y es responsabilidad de nosotros asegurar que nos siga acompañando por muchos más.

Mensaje de Iom Kipur de Micaela Klas, Madrijá de Tzeirei Ami y estudiante de Ingeniería Comercial

Muchas gracias, Rabino Eduardo, por invitarme a compartir unas palabras. Birshut haRab, querida comunidad: Yom Kipur es probablemente uno de los momentos más personales del año. Es un momento en que cada uno se conecta con D’s desde su propio lugar, con sus pensamientos, sus errores, sus agradecimientos y todo lo que lleva adentro.Pero hay algo muy lindo en que, aunque sea un momento tan personal, lo hacemos todos juntos, y por momentos en silencio, mirando hacia Yerushalayim. Creo que justamente ahí está lo especial: cada uno está viviendo su propio momento, pero al mismo tiempo somos parte de algo mucho más grande. De una comunidad, de una tradición y de una historia compartida.Como madrijá de muchos de sus hijos, nietos o hermanos, paso mucho tiempo con los chicos de la comunidad. Ellos me enseñan algo increíble todos los días: a pedir y dar perdón con una flexibilidad y facilidad envidiable. Los niños no se quedan atrapados en el orgullo ni en quién tuvo la razón. Piden perdón, sueltan y siguen adelante.A medida que vamos creciendo eso se nos hace cada vez más difícil. Nos cuesta más soltar, reconocer cuando nos equivocamos o simplemente dar el primer paso.Creo que ahí tenemos una responsabilidad muy importante con ellos. Dado que los chicos aprenden muchísimo más de lo que ven que de lo que les decimos.Cuando nos ven parar, pensar sinceramente en nuestras acciones, pedir perdón e intentar empezar de nuevo, les estamos enseñando con el ejemplo.Y eso es justamente lo que hacemos en Yom Kipur. Nos detenemos por un momento de todo lo que está pasando afuera y nos damos el espacio de mirar hacia adentro. De pensar quiénes fuimos este año, qué hicimos bien, en qué nos equivocamos y, sobre todo, quiénes queremos ser de ahora en adelante.Hay algo muy judío en eso. En entender que reconocer nuestros errores y querer ser mejores no nos hace más débiles. Al contrario, es parte de lo que somos y de los valores que queremos transmitir.Nuestra tradición no se transmite solamente con lo que le enseñamos a los chicos en una actividad, o con lo que les contamos sobre judaísmo. También se transmite en momentos como este, donde ven a sus papás, abuelos, hermanos y a toda una comunidad pararse juntos frente a D’s.La fuerza con la que nosotros vivamos nuestro judaísmo hoy va a influir en la fuerza con la que ellos elijan vivirlo mañana.Así que aprovechemos para conectarnos de verdad, cada uno desde su lugar.Que este Yom Kipur nos recuerde que, aunque cada uno esté viviendo su propio momento, estamos parados juntos, conectados por una misma tradición, una misma historia y por el judaísmo que queremos seguir transmitiendo de generación en generación.

Mensaje de Iom Kipur de Claudio Lanis, Magíster en Estudios Políticos.

Quizás una de las obras más famosas del pensador florentino Nicolás Maquiavelo, es “El Príncipe”. Podríamos decir que “El Príncipe” es un manual perfecto para que un individuo logre el poder y lo mantenga. En la obra el autor nos enseña cómo por medio de la mentira, el engaño, prepotencia y la violencia entre otros, es posible obtener el poder y todo sin tener ningún conflicto moral. Una de las cosas interesantes de la obra es que fue escrita hace más de quinientos años y sigue plenamente vigente. Maquiavelo es el maestro de la sospecha, quiere que perdamos la inocencia, quiere que dudemos del hombre, es decir, de nuestras acciones.Para cualquiera de nosotros se hace incomprensible concebir cómo un pensador de la talla de Maquiavelo puede escribir una obra que ensalce todos los males del hombre para que sean usados en provecho de la vileza. Lo hace con una pluma que envuelve. Describe las malas conductas de manera que sean digeridas sin remordimientos. En el alma moderna, un elemento característico es el dudar del bien. El peligro es que al dudar del bien nos acercamos al mal.La historia de la humanidad es testigo de una infinidad de príncipes. Gobernantes que han sido despiadados, que han abusado del poder y la violencia para conseguir sus fines. Nuestro pueblo conoce muy bien a estos príncipes. Pero no solamente príncipes gobernantes, también príncipes individuos, embelesados por el mal han descargado su virulencia hacia nosotros. Como víctimas de estos príncipes es nuestro deber denunciarlos.Pero si leemos con más detención la obra y profundizamos entre líneas veremos que lo que el florentino pretende es mostrarnos la malignidad para así reconocerla. Si reconocemos al príncipe podremos enfrentarlo. Enfrentar al mal no es una tarea fácil ya que la tentación que ejerce el príncipe es inmensa. Para Maquiavelo el bien siempre se monta sobre el mal.Ahora pensemos y reflexionemos, ¿cuántas veces en el último año hemos actuado como el príncipe. ¿Cuántas veces hemos sido altaneros, prepotentes, mentirosos y crueles? ¿Habremos sido capaces de reconocernos como un príncipe? El príncipe no es más que un espejo donde nos reconocemos. Quien hace el mal no puede ser feliz. Uno de los frenos que tiene el hombre para corregir su actuar es la vergüenza, ¿habrá alguno que haya sobrepasado esta barrera? Perder la vergüenza es la pérdida de la moral.Si releemos la obra y escarbamos un poco más, entenderemos cómo Maquiavelo propone enfrentar al príncipe. El autor nos entrega una solución y esta es por medio de la conciencia, entendiendo la conciencia como el puente que separa el bien del mal. Para el autor el pueblo, es decir nosotros, somos los únicos virtuosos ya que nuestro fin es honesto. Está en manos del pueblo impedir al malvado gobernar ya sea a la sociedad o nuestra alma. Esto también lo traslada al individuo, el pensador aboga por la libertad y bienestar del pueblo.Debemos reparar en nuestro comportamiento. Las relaciones se basan por medio del amor y la moral. La interacción con el prójimo debe ser acción y no solo declaración. El que actúa en favor del prójimo termina actuando en favor de uno mismo. El pensador entre líneas nos aclara que ser buena persona no depende del régimen, solo depende de nosotros, es decir de nuestra conciencia.El puente que propone Maquiavelo nos permite reparar nuestro comportamiento. Si el ofensor pide disculpas por sus acciones entonces significa que su conciencia ha prevalecido. Disculparse es uno de los actos de humildad más profundos. También si el ofendido acepta las disculpas estamos frente a un acto de amor profundo, amor de benevolencia. ¿Podemos asegurar que somos capaces de transitar por el puente de nuestra conciencia? Si nos miramos al espejo vemos a un príncipe o nos vemos en nuestra dimensión más íntima, el espejo es el reflejo de nuestra alma. Solo en la intimidad de esa mirada podremos responder en qué lado del puente estamos. Como escribió el pensador nos reconocemos como lobos con piel de oveja.En un adelanto al tiempo propone la separación del Estado en dos, poder terrenal y poder celestial. Pero aclara que a pesar de que estos caminos deben transitar por vías separadas habrá un puente que los conecte, ese puente es la moral. El comportamiento ético en cualquiera de los dos Estados siempre estará del lado del bien.Todos los años al llegar a este momento nos angustiamos por nuestras acciones. La razón es que no sabemos qué pasará, el futuro se aprecia amenazante. La angustia se presenta porque tenemos conciencia del yo, es decir, de lo que hicimos. La angustia revela al hombre lo negativo. El remedio para la angustia es la fe, ya que esta es esperanza. Entonces si todos los años nos angustiamos por nuestras acciones está en nosotros buscar la oportunidad de encontrar el puente.Para poder transitar por este puente de virtud es necesario estar en paz. Solo la paz trae la tranquilidad necesaria para ponderar nuestras acciones. Dios nos entregó el libre albedrío, más somos nosotros quienes administramos nuestro comportamiento, por lo que no debemos culpar a otros por nuestras faltas. Reconocer la falta y perdonar nos acerca a Dios.He acá otra advertencia, acercarse a Dios no significa imitarlo. Los atributos de Dios son de Dios y los atributos del hombre son del hombre. Cuando nos transformamos en príncipes asumimos que tenemos el poder de Dios. Gran error, el poder del príncipe y el de nosotros siempre debe estar supeditado al eterno, de cualquier otra forma nos convertimos en ídolos. Por medio del intelecto uno consigue todas las cosas. Por medio de la voluntad nos unimos a todas las cosas.El perdón es ciertamente una de las más grandes capacidades humanas y quizás la más audaz de las acciones, en la medida en que intenta lo aparentemente imposible, deshacer lo que ha sido hecho, y logra dar lugar a un nuevo comienzo allí donde todo parecía concluido.¿Cuántas familias y amigos están enemistadas por no transitar por el puente. La mayoría de las veces se debe a la vergüenza, entendida esta como un escudo contra un orgullo mal entendido. La vergüenza no es más que nuestra vulnerabilidad, nos muestra indefensos. La vergüenza es una característica solo de los seres humanos, la razón se debe a la tensión entre nuestra dimensión espiritual y la terrenal.Al finalizar la obra, Maquiavelo nos da una esperanza que reconforta. Hace un giro inesperado. Alienta al príncipe a sacar todas sus virtudes nobles y ponerlas a disposición de un bien superior. Esto mismo lo podemos transferir a nosotros. En lo profundo del príncipe, es decir nosotros, siempre encontraremos virtudes positivas, esas que hacen que nuestras acciones sean buenas y moralmente correctas. Nuestro pueblo contó con un libertador, Moisés, quien rompió las cadenas del príncipe faraón y guio a su pueblo a la tierra prometida. ¿Seremos capaces de romper nosotros nuestras cadenas y así llegar a la consumación de la gran obra divina, que no es otra cosa que la vida buena?JATIMÁ TOVÁ