Gaby Dascal : “La lucha contra el antisemitismo no puede depender solo de las instituciones”
En un contexto en que el antisemitismo crece de manera alarmante en redes sociales, plataformas digitales y espacios mediáticos, distintas organizaciones y activistas judíos comenzaron a entender que ya no alcanza con responder de manera aislada. La velocidad con la que circula la desinformación, sumada al alcance masivo de las narrativas de odio, exige coordinación, estrategia y presencia constante.Con ese objetivo nació La Coalición, la red judía hispanohablante más grande dedicada a combatir el antisemitismo en el mundo mediático y digital.Para conocer más sobre el trabajo que realizan, conversamos con Gaby Dascal, Project Manager del proyecto, quien explica cómo funciona esta red.¿Cómo se combate la desinformación que conduce al antisemitismo?Uno de los grandes problemas actuales es que muchas personas ya no consumen información completa: consumen emociones. Las redes sociales están diseñadas para generar reacción inmediata. Lo que provoca enojo, miedo o indignación suele compartirse muchísimo más rápido que aquello que requiere contexto o análisis. Esto crea un terreno muy complejo para combatir la desinformación y el antisemitismo.Cuando gran parte del antisemitismo contemporáneo circula de esa manera: a través de frases simplificadas, imágenes impactantes, videos fuera de contexto o afirmaciones emocionales que apelan más a la reacción que a los hechos, se configura una narrativa falsa que comienza a repetirse constantemente, aunque no tenga evidencia, y termina instalándose. La gente empieza a verla una y otra vez en distintas plataformas y esa repetición genera percepción de verdad. Es un fenómeno muy estudiado en comunicación digital.Muchas veces no hablamos de odio explícito. Hablamos de narrativas que deshumanizan, que generan dobles estándares o que construyen una imagen distorsionada de los judíos o de Israel. Y cuando se vuelven virales, combatirlas es muchísimo más difícil.¿Qué hace La Coalición en este sentido?La Coalición nació como una red de coordinación entre países, referentes, comunicadores, activistas y organizaciones judías hispanohablantes que entendieron la necesidad de trabajar juntos frente al crecimiento del antisemitismo online.Había muchísima gente haciendo un trabajo valioso en distintos países, pero muchas veces de forma aislada. La Coalición busca conectar esos esfuerzos.Actualmente, la red reúne a participantes y organizaciones de Argentina, Chile, Perú, España y Guatemala, y continúa expandiéndose.Pero el trabajo no se limita únicamente al monitoreo de redes sociales o a detectar tendencias antisemitas. Identificar una narrativa problemática es apenas el primer paso. Lo que realmente combate el antisemitismo es la acción.Y esa acción implica coordinarse, responder rápidamente, generar contenido, capacitar personas y construir presencia activa en el espacio digital.¿Cómo se logra eso?Debemos alzar voces, ocupar espacios, producir contenido que informe, explique y humanice porque si quienes promueven desinformación generan miles de piezas de contenido al día y nosotros solo observamos, entonces llegamos tarde.La Coalición trabaja desarrollando material y articulación entre las organizaciones.¿Qué se necesita para combatir esta ola de antisemitismo online?Hay que saber comunicar y comprender cómo funcionan hoy las plataformas.No alcanza con publicar datos correctos si del otro lado hay un discurso emocional mucho más fuerte. Las redes premian velocidad, impacto y simplificación. Por eso es tan importante aprender a comunicar de manera clara, accesible y estratégica.Muchas veces las personas creen que responder con información cambia opiniones, cuando en realidad los procesos son mucho más complejos.Cuando alguien ha estado expuesto durante semanas o meses a una narrativa repetida constantemente, desmontarla requiere tiempo, empatía y mucha consistencia. No se trata solo de corregir información falsa. Se trata de reconstruir confianza.Además, las campañas de desinformación suelen aprovechar dinámicas psicológicas muy específicas: el contenido que genera indignación o confirma prejuicios tiene muchísimas más probabilidades de viralizarse. Por eso el desafío no es solamente informativo: también es cultural.Se suele decir que los judíos son el canario en la mina y que lo que les ocurre termina impactando a toda la sociedad. ¿Cómo lo ven ustedes desde el mundo digital?El antisemitismo nunca afecta únicamente a los judíos. La historia demuestra que cuando el antisemitismo crece, también se deterioran otros valores democráticos. El odio nunca queda limitado a un solo grupo.Por eso este trabajo no puede recaer únicamente en organizaciones comunitarias. Necesitamos que más personas entiendan que combatir el antisemitismo también implica defender la convivencia democrática, la pluralidad y la responsabilidad en el uso de la información.Por eso, cada persona tiene un rol que cumplir. Compartir información de manera responsable, verificar antes de difundir, denunciar discursos de odio y no permanecer indiferente son acciones concretas que ayudan a combatir el antisemitismo.