publicado hace 9 días

Fundación Contigo: Encuentros que construyen Comunidad

Durante la última semana, Fundación Contigo desarrolló distintas actividades de acompañamiento, voluntariado y encuentro.Contigo Emergencias: un nuevo encuentro en el albergueEl sábado, voluntarios de Contigo Emergencias regresaron al albergue para personas en situación de calle. Llevaron ensaladas y, junto con las personas del albergue, prepararon pollos a la parrilla para compartir una comida.Mane Olivares, voluntaria a cargo de Contigo Emergencias, comentó: “Lo más emocionante fue sentir cómo, en cada encuentro, se siguen fortaleciendo los lazos entre la Fundación y las personas del albergue. Cocinar juntos y compartir la mesa son formas sencillas de acompañarnos y construir comunidad”.Comedor Abierto junto a Fundación BarnecheaEn otra jornada de Comedor Abierto, realizada junto a Fundación Barnechea, voluntarios participaron en la preparación y el servicio de alimentos. Las imágenes muestran a los equipos colaborando en la cocina y a los asistentes compartiendo la mesa, en un espacio de encuentro y cercanía.Actividades junto al Jardín El TrébolLa semana también incluyó actividades con el Jardín El Trébol. Los niños participaron en juegos grupales con materiales coloridos, en una experiencia de interacción y aprendizaje compartido.Estas tres iniciativas expresan una misma convicción: la solidaridad se construye a través de la presencia, el trabajo conjunto y los vínculos cotidianos.

publicado hace 9 días

Campaña de Recaudación Fobeju 2026: La historia no sigue sola: hoy depende de todos

“Soy el guardián de mi hermano”. La frase recibe cada día a los alumnos en la entrada del Instituto Hebreo y resume un principio central del judaísmo: cuando una persona necesita ayuda, toda la comunidad es responsable de su bienestar.Ese es el espíritu que guía a la Fundación Fobeju, que trabaja para que ningún alumno quede sin vivir la experiencia de ser parte de un colegio con identidad judía, de excelencia y de una comunidad que lo acoge. Detrás de cada donación recibida a lo largo del año hay un gesto de solidaridad, compromiso y esperanza. Sin embargo, aún queda un importante camino por recorrer: faltan 200 millones de pesos para alcanzar la meta de este año.Un desafío mayor“Trabajamos siempre para mantener nuestro compromiso con la continuidad de la educación judía y, sobre todo, con el sueño de que cada niño pueda seguir siendo parte del Instituto Hebreo. Este año el desafío es mayor, ya que casi el 50% de las familias becadas requiere más de un 70% de ayuda este segundo semestre”, explicó Yael Korol, Directora Ejecutiva de Fundación Fobeju.A esto se suma una ampliación del apoyo: desde 2026, la fundación no sólo cubre la colegiatura, sino también costos adicionales como textos, útiles escolares y almuerzos, lo que entrega un mayor respiro a las familias.Una semana para sumarseLa campaña culminará con dos actividades abiertas a toda la comunidad. El sábado 24 de octubre se realizará un Bingo comunitario, una noche de sorpresas, premios y entretenimiento. Al día siguiente, el domingo 25, tendrá lugar la Llamatón en el Instituto Hebreo, donde voluntarios contactarán a miembros de la comunidad para invitarlos a aportar.Desde la fundación destacan que cada aporte, sin importar su monto, marca una diferencia. “Detrás de cada beca hay una familia que necesita apoyo, un niño que merece seguir adelante y una comunidad que puede hacer la diferencia”, subrayan.Cómo colaborar:• Entradas para el Bingo: link abajo• Donaciones desde Chile y el extranjero: donaciones.fobeju.cl• Ex alumnos del IH: pueden donar a través del link de su generación, disponible en www.fobeju.cl

publicado 08 Octubre 2026

Wizo Chile conmemora tres años del 7 de octubre: Un espacio de encuentro, memoria y resiliencia

En un emotivo encuentro realizado en la Sede WIZO, el martes 6 pasado  nos reunimos para conmemorar tres años desde el fatídico ataque terrorista perpetrado por Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023.Fue un espacio de contención, reflexión y encuentro en torno a la resiliencia y a la fuerza que nos une a Israel.  La jornada dio inicio con las palabras de apertura de la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff. El mensaje estuvo marcado por la emoción y el compromiso, recordó a las 1.200 víctimas, a las familias devastadas y a los jaialim que han entregado su vida por la defensa del Estado de Israel. Asimismo, hizo especial énfasis en la condena a la violencia sexual perpetrada contra las mujeres durante los ataques y durante su cautiverio.  "Recordar no es quedarse en el dolor. Recordar es honrar, dar testimonio y actuar".En su intervención, repasó las múltiples acciones que WIZO ha desplegado durante estos tres años. En Israel, inmediatamente luego del fatídico día, la habilitación de guarderías de emergencia en hospitales, la acogida en aldeas juveniles a familias evacuadas, el apoyo a familias de reservistas y la contención psicológica.En WIZO Chile, la campaña de emergencia "Israel Bajo Ataque", la Gala Viaje Musical, encuentros testimoniales, iniciativas conmemorativas como "Sabores de la Memoria" (en homenaje a la jaielet Sahar Saudyan Z”L), la ceremonia de Hafrashat Jalá, participación en en diferentes encuentros comunitarios como la Velatatón y Jalatón, en conjunto con el Círculo Israelita de Santiago y el voluntariado de javerot en Israel junto a Taglit.  En el ámbito internacional, las gestiones diplomáticas ante las Naciones Unidas para visibilizar la violencia sexual en contextos de conflicto, destacando la reciente participación de la presidenta mundial, Anat Vidor, en Abu Dhabi.  Tras las palabras de apertura, el Rabino Ari Sigal, reflexionó sobre la importancia de enfrentar la adversidad desde la fe, la tradición judía y la resiliencia que ha caracterizado históricamente al pueblo judío. En sus palabras, ofreció un marco de contención espiritual para procesar el dolor colectivo e invitó a mantener encendida la esperanza. Como símbolo de este compromiso con la memoria y la vida, el Rabino Sigal, junto a la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff, procedieron a encender una vela en memoria de las víctimas y por la seguridad de los jaialim.Luego se dio paso a un conversatorio guiado por la psicóloga Analía Stutman, junto a la seminarista y mora Ruth Libfrand, y el rabino Ari Sigal, quienes compartieron sus reflexiones e invitaron a las asistentes a expresar sus vivencias y sentimientos.Durante el diálogo, se abordó el profundo impacto emocional tras tres años de repercusiones sociales, políticas y humanas. Analía Stutman analizó los componentes psicológicos detrás del pesar comunitario, explicando cómo la empatía, el sentido de pertenencia transgeneracional y la memoria emotiva hacen que los trágicos sucesos resuenen como propios en la comunidad judía.El encuentro permitió a los presentes profundizar en la importancia de  nuestra comunidad como espacio seguro de autocuidado y contención.Asimismo, se enfatizó la relevancia de alzar la voz en entornos locales con argumentos sólidos y de conectarse con el orgullo de ser judío.  La jornada concluyó reafirmando que la respuesta comunitaria ante la adversidad debe ser constante, transformando el dolor en compromiso y manteniendo una actitud de unión. "Ante la oscuridad, encendemos una luz. Am Israel Jai".   

publicado 10 Septiembre 2026

48ª Jornada Espiritual WIZO: Un Espacio de Reflexión, Resiliencia y Renovación

El pasado lunes 7 de septiembre de 2026, el Departamento de Cultura WIZO Sima Nisis de Rezepka llevó a cabo la 48ª versión de la Jornada Espiritual 5787, una instancia concebida para la preparación interior e introspección de cara a los Iamim Noraim que se avecinan.Bajo el profundo y significativo lema "Un antes y un después del 7 oct: Identidad, resiliencia y visión a futuro", el encuentro propuso un espacio de pausa, balance y profunda reconexión. El trágico e impactante ataque perpetrado el 7 de octubre en Israel marcó un hito doloroso e imborrable que transformó a la sociedad israelí y a las comunidades judías en todo el mundo. Sin embargo, frente al dolor y la incertidumbre, la respuesta del pueblo judío ha sido la reafirmación de su dignidad, la fraternidad y la fuerza colectiva.Esta 48ª versión de la jornada abordó cómo la resiliencia no ha sido solo una capacidad de resistencia, sino una fuerza viva que ha renovado la identidad, redefinido prioridades y consolidado la unión comunitaria. En la antesala de un nuevo año judío, la introspección personal se entrelazó con el compromiso colectivo de honrar la memoria, transformar el impacto de la crisis en acción con sentido y mirar hacia el futuro con fe y determinación.Durante toda la jornada, rabinos y educadores de las distintas comunidades se reunieron para acompañar este proceso de preparación espiritual. Ari Sigal, rabino del Círculo Israelita de Santiago se refirió al poder de la Teshuvá, a la importancia de cerrar las ofensas pendientes y ser una fuente de Brajá. Daniel Zang, rabino de la Comunidad Israelita Sefaradí, hizo el recuento de las Seder ha Brajot, explicando los Simanin para la noche de Rosh Hashana. Aharón Benzadón, rabino de Aish Hatorah se refirió a la importancia del cumplimiento de las mitzvot, y a la transmisión de éstas de padres a hijos, sin esperar un despertar como el del 7 de octubre. La Seminarista Ruthy Libfrand se refirió al 7 de octubre como un silencio que era ruido y que derivó en mayor cohesión entre la gente, también habló de la importancia del judaísmo como una identidad y como un territorio que no tiene suelo. Yonatan Szewkis, rabino de Comunidad Israelita de Valparaíso-Viña del Mar hizo un llamado a pensar cuál será la tefilá de cada uno este año, y a través de la historia de Sara, Agar y Haná, recordó que para que exista el bien tiene que crearse el mal. Alan Geni, rabino de Makom Chile se refirió a la metáfora bíblica en relación con la decendencia judía “como las estrellas del cielo y la arena del mar”, señalando que si bien es importante seguir brillando también se debe acoger al de al lado, y ser como el Shamash. Martín Pusetto, rabino de la Comunidad NBI, haciendo referencia a citas bíblicas de Ezra y Jeremías y al violento despertar que fue el 7 de octubre, señaló la importancia de construir y reinventarse, pero sin olvidar. Cerró la jornada el Rabino Shmuel Szteinhendler de Beit Emunah, se refirió al cambio que significó el 7 de octubre y los tiempos tan difíciles que nos toca vivir, señalando la importancia de mantenernos erguidos, sin pedir perdón ni permiso, continuando la senda de la resiliencia de los que nos precedieron, transmitiendo ese legado a las futuras generaciones.Así la 48ª Jornada Espiritual concluyó reafirmando el compromiso histórico de WIZO con la cultura, la memoria y la vida comunitaria, dejando un mensaje de esperanza, unidad y resiliencia ante los tiempos por venir.

publicado 24 Julio 2026

106 años de WIZO Mundial: Un sueño que continúa caminando

“106 años de un sueño que continúa caminando”.Con profunda gratitud y orgullo, este mes de Julio conmemoramos los 106 años de WIZO Mundial (Women's International Zionist Organization), una organización nacida de la visión de mujeres extraordinarias que comprendieron que contribuir a la construcción de la sociedad en la Tierra de Israel era una responsabilidad compartida de todo el pueblo judío.El legado de nuestras pionerasEn 1920, en Londres, un grupo de mujeres visionarias preocupadas por el bienestar de la mujer y la infancia, encabezadas por Rebecca Sieff, Vera Weizmann, Edith Eder y Romana Goodman, transformó esa convicción en una realidad que, más de un siglo después, continúa cambiando vidas.Ellas comprendieron que construir el futuro significaba invertir en las personas: en la educación, la salud, el desarrollo social y el fortalecimiento del liderazgo femenino.Bajo el liderazgo de Rebeca Sieff, quien presidió WIZO Mundial entre 1949 y 1963, la organización impulsó la creación de las primeras guarderías infantiles, centros de capacitación para mujeres y programas de bienestar familiar. Desde la época del Mandato Británico hasta el desarrollo del Estado de Israel, su visión combinó el ideal sionista con un profundo compromiso por la justicia social y el voluntariado.“Educar, apoyar y empoderar a las mujeres y a la infancia es construir el futuro de una nación.” (Rebecca Sieff)De la historia global al corazón de WIZO Chile“Los grandes legados no se construyen en un solo momento, se construyen generación tras generación.”Hace solo un año celebrábamos con emoción el Centenario de WIZO Chile. Hoy, con el mismo orgullo, nos unimos a WIZO Mundial para honrar 106 años de liderazgo, servicio y entrega, reafirmando que somos parte de un movimiento global dinámico y transformador.Este legado vive en miles de voluntarias que, en decenas de países, continúan sembrando esperanza a través del servicio y la solidaridad cotidiana.En WIZO Chile nos sentimos profundamente orgullosas de ser parte de esta historia. Honramos a quienes nos precedieron y renovamos nuestro compromiso de seguir trabajando con los mismos pilares que inspiraron a nuestras fundadoras: solidaridad, liderazgo, educación, voluntariado, responsabilidad y un profundo amor por Israel y el pueblo judío.El mayor homenaje a nuestras fundadoras no es recordar su historia, es continuar su obra.Al celebrar estos 106 años, rendimos homenaje a todas las mujeres que hicieron posible este camino y renovamos nuestra convicción de seguir construyendo un futuro más fuerte, inclusivo y solidario para las próximas generaciones.¡Mazal Tov a WIZO Mundial por sus 106 años de liderazgo, servicio y compromiso!

publicado 24 Julio 2026

Limud Chile 2026 entra en la cuenta regresiva: una jornada para aprender, debatir y reencontrarse

El calendario comunitario tiene una fecha marcada con especial fuerza: el domingo 2 de agosto. Ese día se realizará la novena edición de Iom Limud Chile, una jornada que, desde hace una década, se ha consolidado como uno de los principales espacios de aprendizaje, reflexión y encuentro de la comunidad judía del país.Más que un ciclo de conferencias, Limud propone una experiencia en la que cada participante diseña su propio recorrido entre decenas de charlas, paneles y talleres sobre Israel, actualidad, historia, pensamiento judío, cultura, arte, música, gastronomía y espiritualidad.Esa diversidad también se refleja en las personas a las que convoca. Según Eduardo Weinstein, presidente de Limud Chile, el objetivo es que el encuentro se transforme en un verdadero Festival de Cultura Judía: donde la diversidad judía se encuentra; donde un joven dialoga con una persona mayor; donde quien posee una vasta trayectoria continúa aprendiendo y donde alguien que pensaba que no tenía nada que enseñar descubra que su propia historia también tiene valor. "En tiempos en que el mundo parece empujarnos a separarnos, a etiquetarnos y a encerrarnos en nuestras propias certezas, Limud propone algo muy judío: sentarnos alrededor de una misma mesa, hacernos preguntas y escucharnos"."Todos tenemos algo que enseñar y todos tenemos algo que aprender", resume Eduardo al explicar el espíritu que inspira este encuentro internacional presente en más de 80 ciudades del mundo. En Chile, la iniciativa comenzó en 2015 gracias al trabajo de voluntarios y, desde entonces, ha crecido hasta transformarse en una verdadera celebración de cultura judía compartida. Para Weinstein, el momento que vive el pueblo judío hace que instancias como esta sean especialmente necesarias. "No podemos construir Limud 2026 como si nuestra comunidad estuviera viviendo tiempos normales. Israel ocupa hoy un lugar muy sensible en nuestras conversaciones y emociones; muchas personas enfrentan preguntas sobre identidad, pertenencia, antisemitismo, seguridad, memoria y futuro", afirma. En ese contexto, sostiene que el propósito del encuentro no es entregar respuestas únicas ni borrar las diferencias, sino ofrecer "un espacio seguro y respetuoso donde podamos aprender, escuchar distintas perspectivas y convertir ese día, en un espacio de encuentro comunitario". A su juicio, esa mirada forma parte de la tradición judía. "Nuestra tradición no teme al desacuerdo; lo que nos enseña es a discutir sin romper el vínculo".La edición 2026 contará con una programación especialmente atractiva gracias a la presencia del embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi e invitados nacionales e internacionales.Desde Argentina llegará además el Rabino Alejandro Avruj de la comunidad AMIJAI, una de las voces más reconocidas del judaísmo latinoamericano, quien participará acompañado por sus cantantes en una de las actividades más esperadas de la jornada.Recibirán también a Fanny Ribak, representante de Hadassah Internacional, quien presentará un proyecto educativo desarrollado tras la masacre del 7 de octubre, para ayudar a educadores y familias a explicar la guerra a sus niños pequeños desde una perspectiva adecuada para su edad.Otro de los paneles que promete generar gran interés será el del profesor de historia y columnista de opinión Rodrigo Ojeda, quien abordará el impacto del 7 de octubre y el aumento del antisemitismo en Chile, analizando cómo el conflicto de Medio Oriente ha influido en el debate público nacional. A ellos se sumarán el economista Sergio Lehmann; los rabinos Pato Lejderman y Mike Bengio, además del psicoanalista Juan Flores, entre otros expositores.La diversidad de la programación responde a una convicción que Weinstein considera central: cada asistente debe poder construir su propia experiencia. "Lo más importante no cabe en una parrilla de actividades: queremos que cada persona que llegue, sienta que Limud también le pertenece".Detrás de esta jornada hay un trabajo silencioso que pocas veces se ve: el de decenas de voluntarios que durante meses donan su tiempo, energía y dedicación para cuidar cada detalle y hacer posible Limud. Eduardo no duda en reconocer que son el verdadero corazón del encuentro y agradece profundamente su compromiso. "Hay nervios, cansancio, desafíos de último minuto, ansiedad por el inicio y deseos de que todo resulte perfecto. Pero también hay una energía muy especial: decenas de personas regalando su tiempo para que otros puedan aprender, encontrarse y disfrutar". Horas después, cuando comienzan a llegar las familias al Instituto Hebreo (que ha sido nuestra casa desde el primer año), los jóvenes, los expositores y las personas mayores, ese esfuerzo cobra sentido. "Los espacios se llenan de voces y uno ve cómo algo que durante meses existió solamente en reuniones, planillas y conversaciones empieza a cobrar vida. Ese instante demuestra que cuando una comunidad trabaja unida puede transformar una idea en un lugar de pertenencia".Para quienes aún no conocen Limud, Eduardo insiste en que no se requieren conocimientos previos ni pertenecer a una institución determinada. "Vengan como son. A vivir un judaísmo activo. Porque todos formamos parte de Limud".Con una oferta de contenidos pensada para distintas edades e intereses, la organización espera volver a reunir a cientos de personas en una jornada donde el aprendizaje se convierte también en una oportunidad para fortalecer los vínculos comunitarios. La invitación ya está hecha y el tiempo corre: el próximo domingo 2 de agosto, Limud Chile volverá a abrir sus puertas para ofrecer un día de ideas, conversaciones y encuentros que difícilmente encuentran un espacio similar en el calendario comunitario. Como resume su presidente, el verdadero propósito del encuentro va mucho más allá de las conferencias: lograr que cada persona que cruce la puerta sienta que ha llegado al Festival de Cultura Judía, 9na versión de  Limud Chile.

publicado 10 Julio 2026

WIZO CEFI: Israel al servicio de la educación chilena

Invitadas por la Embajada de Israel en Chile para conocer de primera mano la realidad del país y compartir experiencias, María Jesús Ponce, exdirectora de la Escuela Israel de Santiago, y Ruth Dini Valenzuela, directora de la Escuela República de Israel de Arica —ambas de la red WIZO - CEFI—, recorrieron universidades, centros de innovación, sitios históricos y comunidades. A su regreso, coinciden: el país sorprende por sus avances tecnológicos, pero sobre todo por la fortaleza humana que sustenta su desarrollo.En apenas unos kilómetros conviven la espiritualidad de Jerusalem, la energía de Tel Aviv, la vanguardia científica y comunidades que intentan reconstruirse tras la tragedia del 7 de octubre de 2023. La ruta de las educadoras incluyó el Instituto Weizmann, el Technion, el Centro Peres para la Paz y la Innovación, el kibutz Nir Oz y el sitio del festival Nova, además de reuniones con la Cancillería israelí.Entre la historia y el futuroUno de los aspectos que más impactó a ambas fue el contraste entre la profundidad histórica de Jerusalem y el dinamismo de Tel Aviv. Para María Jesús Ponce, recorrer Jerusalem significó encontrarse con escenarios que solo habitaban en los relatos bíblicos que estudió desde niña. "Caminar por las calles donde ocurrieron hechos fundamentales de la historia espiritual de la humanidad fue un hito inolvidable", señala, destacando la capacidad del país para proyectarse al futuro sin renunciar a sus raíces.Ruth Dini describe la experiencia desde la clásica máxima local: "En Jerusalem se reza; en Tel Aviv se disfruta; en Haifa se trabaja". Una convivencia con maticesEl viaje derribó visiones simplificadas sobre la zona. Ponce recuerda especialmente una conversación en Jerusalem con ciudadanos palestinos. Una frase quedó grabada en su memoria: "Esto no es Israel contra Palestina; es Israel contra un grupo terrorista". Este encuentro le permitió entender los matices de una realidad que se muestra en blanco y negro.Asimismo, Ruth Dini observó que la convivencia cotidiana se da con total naturalidad en universidades, centros de investigación y en las calles, donde personas de diferentes orígenes comparten el mismo espacio urbano.Lecciones para las aulas chilenasComo líderes educativas, la observación del sistema escolar y académico fue prioritaria. María Jesús Ponce destaca la articulación entre el mundo académico, el sector privado y el Estado. "La innovación no depende únicamente de la tecnología; depende de una actitud frente al error y al aprendizaje", afirma. Su meta ahora es promover en Chile el pensamiento crítico y una cultura escolar orientada a la investigación desde edades tempranas.Ruth Dini subraya el énfasis que Israel otorga a la formación ciudadana, la responsabilidad comunitaria y el pensamiento crítico. A su regreso, asegura que buscará reforzar en su establecimiento de Arica valores como el respeto, la resiliencia y la libertad, además de apuntalar las áreas de lectura, matemáticas y ciencias.Trascendencia y gratitudAl sintetizar la experiencia, Ponce elige la palabra "trascendencia" y evoca la imagen de una calle donde conviven la piedra milenaria y la tecnología del mañana. Dini se queda con la sensación de haber descubierto algo inalcanzable desde la distancia: "Ningún video o película retrata la belleza del país".Ponce concluye con un profundo agradecimiento a WIZO por abrirles esta oportunidad estratégica con la embajada: "Esta experiencia transformó mi perspectiva personal y profesional. Regresé con la mente colmada de ideas innovadoras y el firme compromiso de honrar esta oportunidad a través de una gestión educativa con sentido de trascendencia, que enriquezca el futuro de los estudiantes en la comunidad que me toque liderar".Entrevista a Evelyn Schatloff G., presidenta WIZO Chile¿Qué es lo que más destaca de la red “Escuelas República de Israel”?Se trata de uno de los proyectos más significativos que WIZO Chile ha desarrollado a lo largo de su historia con cerca de seis mil alumnos en la actualidad. WIZO - CEFI (PASI), creada en 1974, ha permitido a nuestra institución amadrinar 14 establecimientos educacionales ubicados desde Arica hasta Traiguén, construyendo un vínculo permanente entre Chile e Israel a través de la educación.  ¿Qué programas podría destacar?Desde hace más de dos décadas, WIZO - CEFI (1974-2026) desarrolla el Seminario ‘Sembrando Educación’, Rene Cogan Z"L, que reúne anualmente a directivos y docentes de la Red, promoviendo la innovación pedagógica, el liderazgo educativo y el intercambio de experiencias. Además, estos tres últimos años comenzamos el programa de WIZO - CEFI, LEGO Challenge – SparkTalents, que busca acercar a los estudiantes de las Escuelas República de Israel al mundo de la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) mediante una metodología práctica, creativa y colaborativa basada en la robótica educativa con LEGO.  ¿Cómo surge este viaje? Este viaje surge de la Embajada de Israel en Chile y WIZO CEFI, que cumple un rol importante en promover una visión amplia y auténtica de Israel, basada en el diálogo y la educación.Premiar a estas dos directoras refleja el espíritu que inspira a WIZO Chile: construir puentes, promover la educación y contribuir a un mundo mejor para las futuras generaciones, realizando Tikun Olam. 

publicado 26 Junio 2026

EL APORTE DE LAS BOMBAS “ISRAEL” DE ÑUÑOA Y VALPARAÍSO: 120 años de vida judía institucionalizada en Chile

Cada 30 de junio celebramos el Día del Bombero para honrar su labor, valentía y entrega. Es por eso que hoy queremos destacar que la institucionalidad judía en Chile ha aportado con cuarteles de bomberos en Ñuñoa y Valparaíso. La participación en la creación o funcionamiento de instituciones civiles que nada tienen de religioso, es un orgullo para nuestra comunidad.Ñuñoa, 1954: la pioneraLa primera y más antigua es la Quinta Compañía de Bomberos de Ñuñoa, conocida desde su origen como Bomba Israel. El 5 de agosto de 1954, un grupo de voluntarios —entre ellos León Kleinkopf, Oscar Klein y Adolfo Waissbluth— renunció a la Cuarta Compañía, que había adoptado el nombre de Bomba Árabe, para fundar una compañía propia de la colonia judía. Tras superar los exámenes exigidos por la Comandancia, la Quinta fue reconocida oficialmente el 17 de marzo de 1955 y se incorporó en pleno al Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa el 17 de abril de ese año.Desde entonces, la compañía ha llevado el lema "Superación" y ha hecho del Tikún Olam —la reparación del mundo— su principio de servicio. En 1967 dio un paso pionero en el país: creó la Brigada Juvenil Bomba Israel, la primera de su tipo en Chile, modelo que luego se replicó en decenas de compañías a nivel nacional. Valparaíso, de brigada forestal a Bomba IsraelLa historia de la Decimoquinta Compañía de Valparaíso sigue un camino distinto. Nació en 1971 en el cerro Rodelillo como Brigada N°5. El vínculo con la colectividad judía llegó más de tres décadas después de su fundación. Valparaíso había firmado un convenio de hermandad con la ciudad israelí de Bat Yam, y en 2005 el entonces embajador de Israel en Chile, Josef Regev, visitó la compañía invitado por el alcalde porteño. De ese acercamiento surgió la propuesta de adoptar el pabellón y el nombre de Bomba Israel, decisión que la compañía tomó por consenso, incorporando además el himno y la historia de Israel a su identidad.  Ambas compañías atienden emergencias en sus comunas y las aledañas pero, además, se suman a combatir incendios de gran magnitud como los ocurridos en las regiones de Maule y Valparaíso durante las últimas temporadas.Una misma vocación de servicioÑuñoa y Valparaíso demuestran que la presencia judía en Chile no se sostiene en un solo tipo de institución, sino en una red diversa que se adapta a cada ciudad y época para aportar a una sociedad mejor haciendo eco del Talmud: "Quien salva una vida, salva al mundo entero".

publicado 19 Junio 2026

Ellos ya dieron el ejemplo. Ahora nos toca a nosotros.

Al concluir el primer semestre del año escolar, como Fobeju nos llenamos de alegría de saber que gracias al fondo de becas, niños y jóvenes de nuestra comunidad han podido continuar su educación judía en el Instituto Hebreo.Es un logro que nos llena de orgullo, y que solo es posible gracias a nuestros Amigos Fobeju, dentro de los cuales hay un grupo muy especial, que nos demuestra que aunque muchas veces pensamos que somos los adultos quienes estamos educando, terminan siendo ellos quienes más nos enseñan.De marzo a junio los alumnos de 3° a 7° Básico del Instituto Hebreo participaron en una campaña muy especial impulsada por Fobeju, donde cada uno recibió una alcancía con la misión de ayudar a financiar las becas que permiten que sus compañeros puedan continuar en el colegio. Durante meses ahorraron y organizaron pequeñas acciones para aportar a una causa que los trasciende.Verlos con su entusiasmo y alegría al ayudar nos deja una enseñanza profunda.Muchas veces hablamos de la importancia de la continuidad judía como un desafío comunitario, pero fueron precisamente los niños quienes nos recordaron que no se trata de una idea abstracta: es una responsabilidad concreta que recae sobre cada uno de nosotros.Entendieron que el bienestar de otro niño judío también es su responsabilidad y que cada acción, por pequeña que parezca, puede marcar una diferencia significativa en la vida de alguien más.Si nuestros niños son capaces de asumir este compromiso con tanta generosidad, ¿qué nos corresponde hacer a nosotros como adultos?Asegurar que ningún niño judío quede fuera de nuestra comunidad por razones económicas debe ser una misión colectiva, pero también debemos tomarlo como una responsabilidad individual.Los niños ya dieron el primer paso y nos mostraron que la solidaridad no tiene edad. Ahora nos toca a nosotros seguir su ejemplo, asumir nuestro rol de guardianes unos de otros y trabajar juntos para que cada niño que necesite apoyo pueda continuar creciendo, aprendiendo y construyendo su futuro dentro de nuestra comunidad.Queremos agradecer a todos los estudiantes, a sus familias y a quienes hicieron posible esta iniciativa, y también invitar a quienes aún no son Amigos Fobeju a sumarse hoy con una donación mensual… Hoy porque es ahora cuando tenemos que movilizarnos juntos para seguir construyendo oportunidades que cambian vidas. Pueden hacerlo a través de www.fobeju.cl

publicado 07 Mayo 2026

Comunidad activa: Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju

En toda comunidad que aspira a proyectarse en el tiempo, hay pilares silenciosos pero fundamentales que sostienen su continuidad. En nuestro caso, uno de ellos —y quizás el más importante— es la educación judía.Como Fundación Fobeju, estamos orgullosos de contribuir a este propósito, velando por las becas que permiten a cientos de alumnos mantenerse en el Instituto Hebreo y así preservar nuestra identidad.Lograrlo es un desafío enorme que solo puede sostenerse con el compromiso de muchos: familias, voluntarios, estudiantes, exalumnos y toda una comunidad que entiende que el futuro se construye hoy.Además de nuestros Amigos Fobeju, que contribuyen económicamente al fondo de becas, valoramos profundamente la red de voluntarios que hemos ido construyendo en el tiempo, quienes cumplen un rol clave en nuestra labor.Los Embajadores Fobeju son un puente vivo dentro de la comunidad: conectan a las familias del colegio, a sus egresados y a la comunidad judía en general. Transmiten información, motivan, inspiran y movilizan, fortaleciendo así el sentido de unidad, pertenencia y propósito compartido de preservar la educación judía en Chile.Este 2026, como cada año, la red de Embajadores se enriquece con la incorporación de más de 60 madres y padres de todos los niveles del Instituto Hebreo, quienes se han sumado con un compromiso ejemplar. Comprenden que su rol es fundamental para reducir la brecha existente en el financiamiento de becas para la generación de sus hijos, y actúan con una mirada generosa: pensando no solo en sus propios niños, sino también en sus compañeros.El reciente encuentro de Embajadores fue reflejo de este espíritu. Una jornada marcada por la emoción, la energía compartida y la convicción de que, trabajando juntos, es posible generar un impacto real y significativo.Esta red la conforman también voluntarios que, sin ser parte de la comunidad escolar del Instituto Hebreo, han decidido involucrarse activamente con la Fundación. Personas que aportan su tiempo, ideas, gestión y acción, y que, aún sin un vínculo directo con el colegio, se sienten profundamente parte de la misión de Fobeju. Su compromiso nos enriquece a todos, recordándonos que esta causa trasciende los límites de una institución y nos convoca a todos.Y es que cuando hablamos de becas, no hablamos solo de apoyo económico. Hablamos de oportunidades, de identidad, de pertenencia y de futuro. Hablamos de una educación judía que se preserva y se fortalece “de generación en generación” gracias al compromiso colectivo.Los Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju son, en esencia, la expresión viva de una comunidad activa: una comunidad que no solo cree en su misión, sino que trabaja día a día para hacerla realidad.Estamos profundamente agradecidos por cada uno de ellos. Su compromiso, generosidad y dedicación hacen posible que sigamos avanzando con fuerza y propósito. Gracias a ellos y a nuestros Amigos Fobeju podemos seguir asegurando que todos los niños que lo necesitan tengan la oportunidad de continuar su educación en el Instituto Hebreo, fortaleciendo así el presente y el futuro de toda nuestra comunidad.

La esperanza que resiste: Voces de heroísmo tras el 7 de octubre

El jueves 22 de octubre, la Comunidad Judía de Chile (CJCh), la Embajada de Israel en Chile y Limud Chile convocaron a la comunidad a recordar el 7 de octubre de 2023. El acto central, realizado en la NBI, reunió a autoridades, rabinos, estudiantes del Instituto Hebreo y miembros de la comunidad judía en torno a una pregunta que atraviesa las historias de aquel día: cómo actuar cuando el miedo y la violencia irrumpen en la vida cotidiana.La respuesta no se ofreció como una consigna, sino a través de testimonios. Un día en octubre (One Day in October), escrito por los autores israelíes Yair Agmon y Oriya Mevorach, reúne 40 relatos en primera persona de sobrevivientes, héroes y familiares que vivieron las primeras 24 horas del ataque de Hamás. Agmon viajó a Chile y Argentina para presentar el libro, y en Santiago conversó con Abraham Yudelevich ante el público.La actividad comenzó con un video sobre el ataque y una intervención teatral de los alumnos del Instituto Hebreo. Después de las palabras de apertura, Alfredo Misraji, presidente de la Comunidad Judía de Chile, se dirigió a los asistentes. Su intervención dio paso a un momento de oración por las víctimas, conducido por cuatro rabinos: Yonathan Szewkis recitó El Male Rajamim; Gustavo Kelmeszes, Izkor; Martin Pussetto, un salmo; y Dani Zang, el Kadish.Tras una segunda intervención teatral de los estudiantes, habló el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi. Las representaciones y los discursos pusieron en primer plano la dimensión humana de la tragedia: detrás de cada nombre, una vida, una familia y un futuro que merecían ser recordados. Entre las personas evocadas especialmente por sus vínculos con Chile estuvieron Gina Pak, Loren Garcovich, Noa Glasberg, Itay Berdichevsky y Tomer Shpirer.En la entrevista, Agmon transmitió una energía intensa y cercana. Habló con pasión de los protagonistas y de la diversidad de experiencias que reúne el libro: historias de supervivencia, de pérdida y de personas que, en medio del peligro, encontraron la manera de socorrer a otros. Más que detenerse en una sola imagen del 7 de octubre, la conversación permitió ver la trama de decisiones y vínculos que aparece en cada testimonio.Uno de los relatos compartidos durante el encuentro llevó esa idea a una conclusión poderosa. Después de enfrentarse a los terroristas y sentir que la violencia no podía reparar lo ocurrido, el protagonista comprende que su respuesta será “hacer el bien. Un bien igual de poderoso que el dolor y la maldad”. La frase, narrada como parte de uno de los testimonios, no minimiza el sufrimiento ni promete una reparación fácil. Habla de una elección moral: impedir que el odio determine todo lo que viene después.Ese es también el pulso del libro. En sus páginas, el heroísmo no pertenece únicamente a quienes combatieron. Está en quienes protegieron a sus familias, buscaron a sus seres queridos, compartieron información o atendieron a los heridos con los medios disponibles. La esperanza aparece en acciones concretas, a veces pequeñas, que permitieron resistir y sostener a otros cuando la ayuda aún no llegaba.La participación de los jóvenes del Instituto Hebreo dio una significación especial a la conmemoración. Al representar algunas de estas historias, los estudiantes no solo acompañaron el recuerdo de las víctimas: mostraron cómo la memoria pasa de una generación a otra. Esa transmisión importa en una comunidad que conoce de cerca el peso de los nombres y la necesidad de mantener vivas las historias.Al cierre, los asistentes se pusieron de pie para entonar el Hatikva, el himno nacional de Israel. La jornada reunió oración, arte, testimonios y música en un acto de duelo, pero también de afirmación: recordar a quienes fueron asesinados, honrar a quienes sobrevivieron y reconocer la humanidad y el coraje que emergieron en las horas más oscuras.

Polonia invita al Museo Judío de Chile a un viaje para la cooperación

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia organiza viajes de estudio y vinculación institucional sobre distintos temas, a los que invita a profesionales de diversos países. En el ámbito de la memoria y la Shoá, Chile contaba con un solo cupo. La Embajada de Polonia lo asignó a la directora ejecutiva del Museo Judío de Chile, Sofía Cohen, en reconocimiento a su labor y la del Museo en materia de educación sobre el Holocausto y la memoria de la vida judía que se perdió.El viaje, financiado íntegramente por el gobierno polaco, tuvo un propósito claro: buscar colaboraciones entre instituciones de memoria de ambos países y fortalecer el vínculo de los descendientes de judíos polacos en Chile, además de mostrar tanto la vida judía que desapareció como la que hoy se reconstruye.En Varsovia, Sofía Cohen se reunió con la Sección de Asuntos Judíos del Departamento de Diplomacia Pública y Cultural de la Cancillería polaca y con representantes del Instituto Histórico Judío, que resguarda el Archivo Ringelblum, el registro clandestino de la vida en el gueto de Varsovia. Luego conversó con la dirección del Museo de Historia de los Judíos Polacos, POLIN, levantado en el área del antiguo gueto y dedicado a mil años de presencia judía en Polonia.En Cracovia, la agenda incluyó una visita al Memorial y Museo Auschwitz-Birkenau, así como una reunión con su subdirectora. Cohen también afianzó lazos con la dirección del Museo Judío de Galicia, en el barrio de Kazimierz, y con los organizadores del Festival de Cultura Judía, que desde hace más de tres décadas convoca a miles de personas cada verano. En la misma ciudad visitó el Centro Comunitario Judío (JCC), uno de los motores del renacer de la vida judía en Cracovia.De estos encuentros surgieron oportunidades concretas de desarrollo colaborativo entre el Museo Judío de Chile y organismos polacos.La vida que se reconstruyePolonia tiene hoy unos 10 mil judíos; cerca de 2 mil viven en Varsovia. Su centro ortodoxo es la sinagoga Nożyk, construida en 1902 y una de las pocas que sobrevivieron a la guerra, porque los nazis la usaron como granero y establo.Ahí, Cohen compartió la cena de Shabat con miembros de la comunidad, visitantes de todo el mundo y una mujer ucraniana que espera su estatus de refugiada para luego hacer aliá. “Conocí una comunidad pequeña, unida y que sigue reconstruyéndose”, cuenta. En la sinagoga y en el kidush se alternan constantemente el polaco y el inglés para integrar a los extranjeros.El contraste aparece en las mismas ciudades. En Varsovia, Cohen visitó el lugar donde funcionó el orfanato de Janusz Korczak antes de la deportación. En el camino hacia la Umschlagplatz, desde donde el educador fue enviado a la muerte junto a los niños a su cargo, vio el monumento a Korczak y también las marcas en el suelo que señalan el trazado del muro del gueto. “Hoy podemos pasar de un lado a otro de lo que es una marca en el piso. Antes era la diferencia entre la vida y la muerte”, reflexiona.En Lublin, donde antes de la Shoá vivían más de 40 mil judíos, hoy quedan apenas unas decenas. De la Gran Sinagoga solo queda una placa. “Son lugares que, a simple vista, podrían pasar desapercibidos, pero que conservan fragmentos de una vida judía que alguna vez llenó las calles de esta ciudad”, dice.“En las afueras de la ciudad está Majdanek, era extraño estar en un lugar donde sabes que tanta gente fue asesinada y, al mismo tiempo, escuchar los pájaros y ver el pasto crecer”, dice Cohen. Arquitecta de formación, se detuvo en las torres y barracas: “Noté lo metódicos, industrializados y perfectamente ejecutados que eran sus sistemas constructivos. Muestra de la inteligencia al servicio del mal”.Un parque sobre un campo de concentraciónLa última visita fue el antiguo campo de concentración de Płaszów, en Cracovia. Gran parte del terreno es hoy un área verde que los vecinos recorren como si fuera un parque.La escena obliga a preguntarse cómo se usan los sitios de memoria y qué lugar ocupan en la vida cotidiana de una ciudad. La vida sigue, y debe seguir. Pero el pasado, sin desconocer lo que se vivió, es lo que nos permite construir un futuro mejor. Ese es también el trabajo que el Museo Judío de Chile hace todos los días, y que hoy suma nuevos aliados al otro lado del mundo.

La Intifada francesa

Según la biblia del traductor, la palabra árabe “intifada” en castellano equivale a varias, siendo dos de ellas “agitación” y “levantamiento”. Se asocia con el medio oriente, pero también aplica a otras realidades, al calor del grito “globalizar la intifada”, que al parecer en Francia fue escuchado junto al pañuelo conocido como Kufiya, tanto que muchas banderas fueron exhibidas en las manifestaciones, con excepción de la francesa.A través del mundo, las preguntas son varias ¿qué le pasó a Francia? ¿por qué Francia? Si ocurrió allá, podría pasar en cualquier país, ¿también EE. UU? De partida, fue violencia inaceptable en todo lugar, donde no solo sorprende su nivel sino también la falta de respuesta, la ineficiencia demostrada por el Estado y sus gobernantes, ya que no es la protesta legítima de gente que quiere mejorar a su sociedad, sino la revolución molecular de aquellos que desprecian al país y sus tradiciones, debido a que por sobre sus excesos colonialistas sobresale una inmensa obra civilizatoria, que al mundo ha aportado algunas de las mejores trayectorias del humanismo. Más aún, sin Francia no se explica la idea misma de Occidente al ser uno de sus vértices, por lo que duele ver como acepta que se intente erradicar lo que la hizo grande y admirada.Francia es expresión de historia y cultura, destino de emigración y turismo, y sin duda sus ciudadanos han tomado malas decisiones, ya que molesta ver como sucesivos gobiernos la han llevado a una creciente irrelevancia, donde es difícil encontrar en los últimos siglos otro momento donde Europa tenga menos peso que ahora en la balanza de poder. ¿Por qué Francia no despierta de una tragedia europea, donde al igual que en el Reino Unido y España se acepta -sin todavía reacción - la leyenda negra creada por sus enemigos?Francia es el país de Napoleón y De Gaulle, donde antes se lloró por derrotas militares como la de 1940 hoy hay lágrimas por las instituciones y los franceses que han renunciado a defender a Francia, indebidamente multiplicando sus defectos y errores, en parte, herencia intelectual e influencia de lo que representó mayo 1968 y su “Prohibido Prohibir”.

Netanyahu aventaja a Eisenkot, pero pierde escaños y se abren múltiples escenarios de gobierno

En mayo de 1996, miles de israelíes se fueron a dormir convencidos de que Shimon Peres continuaría siendo primer ministro. Las primeras encuestas a boca de urna anticipaban su victoria, pero el recuento terminó dando un triunfo ajustado a Benjamin Netanyahu, quien llegaría al poder por primera vez. Treinta años después, Israel volvió a vivir una noche electoral de resultados cambiantes, nuevamente con Netanyahu como protagonista.Inicialmente, los canales 12 y 13 proyectaron entre 52 y 53 escaños para el bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot, frente a 50 del oficialismo. Sin embargo, durante la madrugada, las proyecciones comenzaron a modificarse y el escrutinio oficial terminó mostrando una ventaja para Netanyahu.Con el 100% de las mesas electorales ordinarias escrutadas, y a la espera del recuento de los votos especiales, el bloque encabezado por Benjamin Netanyahu suma 53 escaños, frente a los 48 del bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot. Los partidos árabes, por su parte, registran un resultado histórico con 19 diputados. Aunque el Likud se consolida como la principal fuerza política individual, ninguno de los dos grandes bloques alcanza los 61 escaños necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria en la Knéset.El resultado constituye una demostración de la capacidad de resistencia política de Netanyahu, después de cuatro años marcados por la masacre del 7 de octubre, una guerra en múltiples frentes y profundas divisiones internas. Sin embargo, también representa un retroceso para su coalición, que llegó a reunir 68 escaños durante la legislatura anterior. Más allá de los bloques tradicionales: los posibles escenarios para formar gobiernoEl bloque encabezado por Benjamin Netanyahu reúne al Likud, partido de derecha nacionalista; Shas y Judaísmo Unido de la Torá, representantes de los sectores ultraortodoxos; y las formaciones de derecha radical Otzma Yehudit, de Itamar Ben-Gvir, y Sionismo Religioso, de Bezalel Smotrich, que compitió junto a Zehut.Frente a ellos se encuentra Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor y líder de Yashar, una formación centrista que busca reemplazar a Netanyahu. Su bloque incluye a Beyajad, la alianza entre Naftali Bennett y Yair Lapid, que combina sectores de derecha liberal y centro secular; Israel Beitenu, del nacionalista secular Avigdor Lieberman; y Los Demócratas, encabezados por Yair Golan, representantes de la izquierda sionista y socialdemócrata.Sin embargo, la división entre ambos bloques no necesariamente anticipa la composición del próximo gobierno. Con ninguno de ellos cerca de los 61 escaños necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria, las negociaciones podrían dar lugar a nuevas alianzas.Por ahora, se perfilan tres escenarios principales.El primero es un gobierno de derecha y centro sionista encabezado por Netanyahu, que incorpore a sectores de la actual oposición, como Yashar de Eisenkot, Beyajad de Bennett y Lapid o Israel Beitenu de Lieberman, dejando fuera a Los Demócratas y a los partidos árabes. Aunque esta fórmula permitiría construir una mayoría parlamentaria, enfrenta importantes obstáculos: Eisenkot ha rechazado gobernar bajo Netanyahu, incluso mediante un acuerdo de rotación, mientras otros dirigentes opositores también han descartado incorporarse a una coalición liderada por el actual primer ministro. El segundo escenario es un gobierno encabezado por Eisenkot con apoyo de los partidos árabes. Una alternativa sería incorporar a Ra'am, la formación islamista moderada de Mansour Abbas, que ya participó en el gobierno de Bennett y Lapid entre 2021 y 2022. Sin embargo, incluso con sus escaños, el bloque de Eisenkot no alcanzaría los 61 diputados necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria. Por ello, otra posibilidad sería formar un gobierno minoritario, es decir, un Ejecutivo que consiga asumir y mantenerse en el poder mediante el apoyo externo o la abstención de otras fuerzas parlamentarias, sin necesidad de incorporarlas formalmente a la coalición. Sin embargo, Bennett y Lieberman se han opuesto a depender del respaldo árabe, mientras Yair Golan se ha mostrado más abierto a esa cooperación. Abbas, por su parte, expresó su disposición a participar en un gobierno de cambio.El tercer escenario es la convocatoria de nuevas elecciones. Si los vetos personales y las diferencias ideológicas impiden alcanzar los acuerdos necesarios, Israel podría regresar a las urnas, como ocurrió durante la prolongada crisis política que llevó al país a celebrar cinco elecciones entre 2019 y 2022.Así, aunque Netanyahu conserva la ventaja electoral y el Likud se mantiene como el partido más votado, su continuidad en el poder está lejos de estar garantizada. La verdadera disputa comienza ahora, cuando los dirigentes deberán decidir qué compromisos están dispuestos a asumir para evitar un nuevo bloqueo político.El voto árabe, protagonista inesperadoUno de los acontecimientos más relevantes de las elecciones fue la elevada participación del electorado árabe israelí, que impulsó un crecimiento histórico de su representación parlamentaria. Este fenómeno se produjo en una jornada de participación nacional récord en casi tres décadas: el 77,7% de los electores acudió a las urnas, la cifra más alta desde 1999. Con el escrutinio de las mesas ordinarias, la Lista Conjunta, integrada por Hadash, Ta'al y Balad, obtiene una proyección de 12 escaños, mientras que Ra'am, el partido islamista moderado encabezado por Mansour Abbas, alcanza siete. En conjunto, 19 diputados, un máximo histórico para las formaciones árabes, frente a los diez obtenidos en 2022. Este avance podría convertirlas en actores decisivos para la formación del próximo gobierno, especialmente ante la ausencia de una mayoría parlamentaria clara. Un largo camino para formar gobiernoEl escrutinio continuará durante los próximos días, especialmente con el recuento de los denominados sobres dobles, un mecanismo utilizado por soldados, diplomáticos, pacientes hospitalizados y otros ciudadanos que votan fuera de sus mesas habituales. Estos sufragios se introducen en un segundo sobre que permite verificar la identidad del elector y evitar duplicaciones, preservando el secreto del voto.La Comisión Electoral Central dispone hasta el 4 de noviembre para publicar los resultados oficiales. Posteriormente, el presidente Isaac Herzog deberá consultar con los partidos representados en la nueva Knéset y designar al diputado que considere con mayores posibilidades de formar gobierno, que no necesariamente será el líder del partido más votado.El candidato elegido tendrá 28 días para conseguir los acuerdos necesarios, con una posible extensión de 14 días adicionales. Si fracasa, podrán iniciarse nuevas rondas de negociación con otros candidatos, prolongando aún más la incertidumbre política.

Israel: la elección del 27 está tan cerrada que los partidos árabes israelíes podrían decidir el futuro político de Netanyahu

Cuando hay tanta gente que opina sin tener mayor conocimiento sobre una realidad tan diferente como es el Medio Oriente, y en particular, Israel y los árabes israelíes como son llamados aquellos que en 1948 decidieron quedarse, es llamativo lo que me ocurrió con la inteligencia artificial, ya que la situación es lo suficientemente compleja para que Gemini en un gesto de humildad, decidiera excusarse de opinar.Así me pasó, ya que todavía soy parte de esa minoría que solo la consulta esporádicamente, pero, aunque sobre los árabes israelíes he escrito y hecho docencia, de todas maneras, decidí consultarles “sobre el papel que han jugado los partidos árabes en la Knesset”, el parlamento israelí, ya que me interesaba saberlo durante la guerra actual. La sorprendente respuesta decía “se recomienda consultar directamente los canales informativos autorizados”, consejo que también sería útil para tanto medio de comunicación que en vez de hacer lo señalado, difundieron la propaganda de Hamas.El martes 27 de este mes, las elecciones definirán el futuro del primer ministro que más tiempo ha estado en el cargo, pero no de la guerra, ya que eso lo deciden más bien los enemigos de Israel, y la respuesta de Israel corresponde más bien a políticas de Estado que a ideas personales. Sin embargo, el resultado puede definir el futuro político de Benjamín Netanyahu, ya que va a impactar en dos decisiones que se han dilatado por demasiado tiempo. La primera es que la Corte Suprema ha recibido demasiadas presiones y ha esquivado el bulto de fallar si es culpable o inocente de los cargos de corrupción electoral que han llevado a otros políticos, incluyendo algún exprimer ministro a la cárcel, siendo la segunda, la muy esperada comisión de investigación de las responsabilidades en la total falta de preparación para la mortífera invasión de Hamas, origen, a no olvidarlo, de la actual guerra.Es una elección muy cerrada, tal como han sido los últimos tres comicios, dos ganados y uno perdido por Netanyahu y a no ser que todas las encuestas estén equivocadas como en Brasil, se va a repetir lo ocurrido en ellas, virtual empate, agravado por algo que es habitual en Israel, que quien gana o pierde no es decidido por la votación, sino que ello es fruto de una negociación posterior, donde hay un intercambio de favores con partidos menores, muchas veces de raíz religiosa, para decidir quién forma gobierno, cuya mayoría parlamentaria es de solo un par de votos y que, tal como ha ocurrido en estos años, les da una indebida voz de altos decibeles a sectores extremos, que, sin embargo, tienen el poder de chantaje sobre si continúa o no el primer ministro en ese cargo.

Tres años del 7 de octubre: entre la solidaridad, la protesta y la glorificación de la violencia

Al cumplirse tres años del ataque de Hamás contra Israel, el 7 de octubre de 2023, se realizaron manifestaciones en distintas ciudades del mundo en apoyo a la causa palestina. En Nueva York, según City Journal, algunos participantes utilizaron vestimentas asociadas a grupos armados y corearon consignas favorables a Hamás. El medio también informó sobre un encuentro convocado para “rendir homenaje a los mártires”.En los campus estadounidenses, la Liga Antidifamación (ADL) reportó una pancarta en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) con un tanque cruzando la frontera el 7 de octubre, y material que mostraba a personas enmascaradas que portaban rifles. Por su parte, una publicación en Instagram de las agrupaciones estudiantiles Student Committee for Defense and Solidarity (SCDS) y Peoples Defense Front de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), declaraba: “¡Hoy se cumple el tercer aniversario de la Operación «Inundación de Al-Aqsa»! ¡Gloria a la resistencia palestina! ¡Larga vida a la Inundación de Al-Aqsa!”.La ADL sostiene que estos hechos forman parte de una tendencia de glorificación de la violencia en el movimiento universitario. Otras organizaciones y manifestantes rechazan esa lectura y dicen que las consignas eran minoritarias.Tensión en el Reino UnidoEn Londres también hubo movilizaciones. Según Times of Israel, aunque la policía prohibió el uso de máscaras, decenas de asistentes las usaron igualmente. Este tipo de protestas ha generado controversia en Reino Unido. En mayo de 2026, Reuters informó que algunos legisladores británicos las calificaron de 'marchas de odio'. En la misma línea, el entonces primer ministro Keir Starmer advirtió sobre el “efecto acumulativo” de las manifestaciones propalestinas en la comunidad judía, y aseguró que consignas como "Globalizar la Intifada" son inaceptables.El 15 de octubre de 2026, un grupo de personas enmascaradas interrumpió una conferencia de Adam Wagner en City St George’s, institución perteneciente a la Universidad de Londres. Wagner -abogado especializado en derechos humanos- representa a familiares de diez personas con vínculos británicos secuestradas por Hamás. El propio Wagner dijo que los activistas gritaron frases como "los rehenes sionistas fueron asesinados por los propios sionistas" y "colonos, vuelvan a casa". Santiago de ChileEn Chile, la marcha del sábado 10 de octubre partió a las 12:00 desde Metro Universidad Católica hacia Plaza Los Héroes. La convocatoria fue de Solidaridad por Palestina Universidad de Chile y de la FECh, con adhesión de sindicatos, organizaciones sociales y de la Comunidad Palestina. Las demandas centrales fueron un embargo de armas a Israel, sanciones internacionales y la suspensión de acuerdos comerciales y académicos.Durante la marcha, según el Grupo de Amistad Chile-Israel del Senado, una camioneta con jóvenes encapuchados y cubiertos con keffiyeh proyectó una estética de violencia. El Grupo Interparlamentario de la Cámara de Diputados afirmó que la escena evocó los ataques de Hamás y pidió a los organizadores que expliquen su sentido y se deslinden de cualquier reivindicación. La agencia AJN informó que la Embajada de Israel la condenó como una "performance" frente a La Moneda. Mientras avanzaban, según el medio Interferencia, los manifestantes corearon consignas contra el gobierno de Benjamin Netanyahu, así como contra el presidente chileno, José Antonio Kast. También hubo gritos como "¡Fuera de Chile! ¡Fuera de Argentina! ¡Fuera el sionismo de América Latina!".Quienes defienden la marcha sostienen que el señalamiento de antisemitismo en cada crítica a Israel silencia a los palestinos. Quienes la cuestionan sostienen que la omisión del 7 de octubre y la celebración de la violencia contra civiles contribuyen a un clima de hostilidad hacia los judíos. Antisionismo y cifras del antisemitismoLa Liga Antidifamación (ADL) considera que determinadas expresiones antisionistas pueden constituir antisemitismo cuando se traducen en ataques contra judíos o instituciones judías, o cuando se responsabiliza colectivamente a los judíos por las acciones de Israel.Las cifras del primer informe anual del Grupo de Trabajo J7, que reúne a organizaciones de las comunidades judías de Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, muestran un aumento de los incidentes antisemitas registrados en esos países: de 8.065 en 2022 a 21.427 en 2023.Solidaridad, violencia y omisión Las marchas de apoyo a Palestina reflejan la complejidad de un conflicto que continúa generando movilización y debate en distintas partes del mundo. Mientras sus participantes defienden el derecho a protestar y denunciar las acciones del Gobierno israelí, las consignas y símbolos registrados en algunas manifestaciones han abierto cuestionamientos sobre los límites entre la crítica política, el antisionismo y el antisemitismo. La discusión sigue centrada en cómo distinguir las expresiones de solidaridad con la población palestina de aquellas que justifican la violencia contra civiles o promueven la hostilidad hacia los judíos.

Israel y los judíos: cómo reaccionar ante un odio demasiado grande para un pueblo y un país tan pequeño

¿Hasta cuándo? Esta semana fue ilustrativa del tema de esta columna. El miércoles 30 de septiembre, el vuelo FZ1073 de Flydubai viajaba de Dubái a Tel Aviv con sus tripulantes y 172 pasajeros, cuando el copiloto “inició la ejecución de un atentado atacando al capitán indio Smit Machchhar con un hacha de emergencia”, según estableció el fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos, hoy, el país árabe más cercano a Israel. La idea era estrellar el avión mediante acto suicida, idealmente en territorio israelí. Sin embargo, la acción heroica del capitán herido y de valerosos pasajeros produjo el verdadero milagro de que se lograra estabilizar la nave y aterrizarla en Tabuk, Arabia Saudita, sin víctimas que lamentar.Final feliz, pero no para todos. Conocidos medios como CNN, la BBC y prensa tradicional, mucha de ella prestigiosa, sembraron todo tipo de dudas sobre lo ocurrido, reduciéndolo todo a un “altercado” entre el piloto y su copiloto, omitiendo el carácter terrorista, que además recordaba la tragedia del vuelo 93 que se estrelló el 11/9 en Shanksville, Pensilvania, y donde la acción de pasajeros héroes evitó lo que tenía como objetivo atentar contra la Casa Blanca. Para mí, esa sorpresa se unía a lo que en forma abrumadora se leía en las RRSS: teorías conspirativas de todo tipo, culpando a Netanyahu y repitiendo todo lo que se ha dicho de Israel desde el 7-X 2023.La pregunta es hasta cuándo le va a seguir pasando a Israel, ya que le viene ocurriendo desde hace tiempo, y ha empeorado desde la invasión de Hamas, por lo que como país no ha reaccionado bien ante esta ofensiva en su contra, y a todo nivel.Aunque yo prefiero usar el termino judeofobia, antisemitismo se ha usado por más tiempo para explicar y describir lo que ocurre. No es el gobierno de derecha de Netanyahu, ya que esta situación la ha vivido Israel desde su Declaración de Independencia el 14 de mayo de 1948. Al día siguiente comenzó la invasión de los ejércitos de cinco países árabes y en paralelo la deslegitimación comunicacional, a pesar de que la orientación política de ese primer gobierno era de izquierda.

DECLARACIÓN PÚBLICA: Grupo de Amistad Chile Israel del Senado de la República

El Grupo de Amistad Chile-Israel del Senado de la República manifiesta su preocupación por los símbolos y expresiones exhibidos durante la marcha realizada el pasado sábado en Santiago.Una convocatoria cuyo propósito era solidarizar con la causa palestina terminó mostrando imágenes y expresiones que generan legítima preocupación, entre ellas una camioneta con jóvenes encapuchados y cubiertos con keffias, proyectando una estética asociada a la violencia y la confrontación.Estos hechos adquieren especial sensibilidad a pocos días de conmemorarse un nuevo aniversario del 7 de octubre de 2023, fecha en que Hamás perpetró una masacre que provocó un sufrimiento indescriptible en la sociedad israelí y profundizó el drama humano que viven israelíes y palestinos.Reconocemos que la libertad de expresión y el derecho a manifestarse pacíficamente son pilares fundamentales de toda democracia. La solidaridad con el pueblo palestino merece respeto, al igual que toda expresión ciudadana que se desarrolle de manera pacífica. Sin embargo, ninguna causa política puede situarse por encima de la dignidad humana, ni la solidaridad puede transformarse en una expresión de indiferencia o celebración frente al sufrimiento ajeno.En este sentido, hacemos nuestras las palabras del papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas, cuando afirma: «Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar la tierra» (n.º 214). En el mismo pasaje, el Pontífice nos recuerda que la paz comienza en la manera en que miramos, escuchamos y hablamos de los demás, y nos llama a rechazar «la guerra de las palabras y de las imágenes». Su reflexión constituye una invitación a cuidar el lenguaje público, rechazar los prejuicios y evitar que las diferencias políticas o ideológicas deriven en expresiones de hostilidad o glorificación de la violencia.Por ello, hacemos un llamado a las autoridades competentes a examinar los antecedentes relacionados con estos hechos y evaluar, conforme a la legislación vigente, si corresponde adoptar alguna medida.Defender la libertad de expresión no significa permanecer indiferentes ante manifestaciones que puedan interpretarse como una glorificación de la violencia o una promoción del odio. La democracia exige respeto por la diversidad de opiniones, pero también un compromiso irrestricto con la dignidad humana, la convivencia pacífica y el rechazo a toda forma de violencia.Grupo de Amistad Chile-IsraelSenado de la República de Chile

Más allá del aplauso: la historia solidaria de Don Francisco

Hay personajes que forman parte de la memoria de un país casi sin pedir permiso. Don Francisco es uno de ellos. Su voz, sus gestos y aquella particular manera de entrar a los hogares durante décadas son parte del paisaje emocional de varias generaciones. Pero detrás del personaje televisivo existe también una historia marcada por la solidaridad, la inmigración y la capacidad de convertir la popularidad en acción.Eso es lo que propone “Más allá del aplauso: Don Francisco y la Solidaridad”, exposición que actualmente se presenta en la Sala Estudio Gigante del Centro de Extensión Alameda de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La muestra, que estará abierta hasta el 17 de octubre de 2026 con entrada liberada, reúne fotografías, objetos, documentos y material audiovisual para recorrer más de cuatro décadas de iniciativas solidarias vinculadas a Mario Kreutzberger.Entre los episodios que aparecen está el origen de la Teletón chilena, pero también momentos menos conocidos de una trayectoria en la que Kreutzberger utilizó su enorme llegada pública para reaccionar frente a situaciones que conmovían al país. Un ejemplo es el caso de Rodrigo Anfruns, ocurrido en 1979, cuando el entonces conductor de Sábados Gigantes incluso se ofreció como intermediario ante quien aseguraba tener secuestrado al niño.Pero hay una característica que atraviesa buena parte de esta historia: Don Francisco ha sabido convertirse en un gran comunicador en momentos en que Chile necesita escucharse a sí mismo. La Teletón es, quizás, el ejemplo más evidente. Desde 1978, su figura quedó estrechamente ligada a una iniciativa que consiguió instalar la solidaridad con los niños y jóvenes con discapacidad en el centro de la conversación nacional.La misma capacidad volvió a aparecer frente a las catástrofes. “Chile ayuda a Chile”, campaña solidaria impulsada tras el terremoto de 2010 y nuevamente utilizada después de otras emergencias, convirtió una vez más a la televisión en un punto de encuentro. En medio de la incertidumbre, Don Francisco asumió el rol de convocante y comunicador, articulando rostros, instituciones y ciudadanos alrededor de una idea sencilla: ayudar al que lo necesita.Hay, además, una dimensión personal que atraviesa esta historia. Mario Kreutzberger nació en Talca, hijo de inmigrantes judíos alemanes que llegaron a Chile huyendo de la persecución nazi. Sus raíces estuvieron presentes desde sus primeros pasos artísticos: fue en el Club Israelita Maccabi donde comenzó a utilizar el personaje que terminaría dando origen a su conocido nombre televisivo.Quizás por eso la exposición adquiere una lectura que va más allá de la televisión. Habla de pertenencia, de gratitud y de la responsabilidad que puede acompañar al éxito. También recuerda que, en una sociedad cada vez más fragmentada, hubo un comunicador capaz de sentar a millones de chilenos frente a una misma pantalla y convocarlos a mirar al otro.

Judíos que construyen el futuro de Chile

Una vida entre la ciencia, la memoria y la academiaHay historias que parecen hechas de varios libros. La de Mario Suwalsky Weinsymer es una de ellas. El científico y académico —hijo de inmigrantes judíos llegados desde Polonia— ayudó a levantar instituciones científicas cuando la investigación chilena todavía daba sus primeros pasos. Sus padres nacieron en Kolno, un pequeño shtetl del noreste de Polonia. En un contexto político, económico y social cada vez más difícil, decidieron emigrar. Su padre partió primero, buscando un lugar seguro y con futuro, y después de pasar por distintos países llegó a Chile. Diez años más tarde pudo traer a su esposa. Nueve meses después nació Mario, el primero de sus tres hijos.La familia vivió inicialmente en Santiago, luego en Chillán y más tarde en Valdivia. Allí, siendo niño, comenzó a aparecer una curiosidad que terminaría acompañándolo durante toda su vida. Coleccionaba plantas, hacía experimentos y buscaba explicaciones a aquello que llamaba su atención. Recuerda, entre ellos, haber intentado resolver por qué el agua de una botella salía a borbotones. Diseñó una solución que, para su orgullo infantil, descubrió posteriormente que ya había sido inventada siglos antes.En Concepción, donde la familia se trasladó en 1947, hizo su Bar Mitzvá y se integró al movimiento sionista B’Nei Zion. Allí también vivió, siendo muy joven, la emoción de una comunidad que celebraba el nacimiento del Estado de Israel. “Mis raíces judías han influido definitivamente en mi carácter, forma de vida y mi amor y orgullo por lo judío e Israel”, recuerda.La Universidad de Concepción terminó de abrirle la puerta a ese mundo que desde niño buscaba entender. Ingresó a Química y Farmacia y comenzó una carrera académica que se prolongaría durante casi seis décadas. Su camino lo llevó hasta Israel, donde realizó su doctorado en el Instituto Weizmann, estudiando la relación entre el ADN y las proteínas. Más tarde, una beca Guggenheim le permitió continuar su formación en Harvard, donde investigó las membranas celulares y su relación con distintos sistemas químicos.Pero su aporte no quedó limitado al laboratorio. A su regreso a Chile participó activamente en la construcción de una institucionalidad científica que prácticamente estaba comenzando. Creó el Laboratorio de Rayos X, impulsó el primer doctorado en Química de la Universidad de Concepción, apoyó la creación del Departamento de Polímeros y participó en el proceso que llevó desde el Instituto de Química a la actual Facultad de Ciencias Químicas. Décadas después, esos aportes fueron reconocidos por la propia universidad.Su trabajo científico estuvo centrado en comprender cómo distintas sustancias afectan las membranas de las células. Estudió medicamentos, metales, pesticidas y compuestos presentes en plantas chilenas como el maqui y la murta, además de investigaciones relacionadas con el daño oxidativo y el Alzheimer. Publicó sus resultados en revistas científicas y presentó su trabajo en congresos internacionales.Fue Cónsul de Polonia en Concepción, miembro de varias academias científicas, y recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Merentibus, otorgado por la Universidad Jagiellonia de Polonia. A nivel comunitario, dirigió y representó a la Comunidad Judía de Concepción, parte inseparable de su historia.El científico nunca ha dejado de compartir sus conocimientos: con sus alumnos en el laboratorio, en la comunidad judía y, durante años, también desde las páginas de La Palabra Israelita.Diseño, creatividad y emprendimientoSi Suwalsky construyó instituciones científicas desde Concepción, Aline Israel levanta hoy una marca desde el diseño. Fundadora y directora creativa de ENILĀ, marca de diseño de autor que nació hace menos de dos años, fue incluida por Forbes Chile en la lista “30 Under 30”, que reconoce a jóvenes talentos que transforman distintas industrias del país. Su historia muestra que la vocación por crear puede tomar formas muy distintas, pero se alimenta de la misma pregunta por el legado y la identidad.Aline combina diseño, creatividad y emprendimiento para demostrar que desde Chile es posible construir una marca de moda con identidad propia y un modelo de negocio sostenible.“Creo que lo que me condujo a la distinción Forbes fue, sobre todo, mi pasión por la moda, el diseño y la creatividad, pero también por crear una comunidad en torno a la marca y hacer que las personas se sientan parte de lo que estamos construyendo”, explica Aline.Siempre vinculada con la comunidad judía, fue parte de Bet-El y sigue conectada a través del Mercaz y de distintas instancias comunitarias. Al ser consultada sobre cómo imagina su marca dentro de diez años, dice: “Sueño con que ENILĀ se convierta en una marca chilena reconocida internacionalmente, pero sin perder su identidad ni el valor de lo local. Me encantaría mirar hacia atrás en diez años y sentir que ayudamos a demostrar que desde Chile se puede construir una marca de moda relevante a nivel global”.Ambas historias muestran cómo la ciencia, la creatividad y el emprendimiento permiten a los miembros de nuestra comunidad dejar una huella en el desarrollo del país.

El eco de las voces: Poner palabras al horror

Hay acontecimientos que podemos contar.Podemos decir dónde ocurrieron, cuándo, quiénes estaban, qué pasó primero y qué pasó después. Podemos ordenar los hechos y construir un relato.Y hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Experiencias que, por su intensidad, no pueden ser inmediatamente inscriptas, ligadas, narradas, significadas.Y eso es, en parte, lo que llamamos el trauma.El trauma no es solamente aquello terrible que ocurrió. Es también aquello que, por su intensidad, no pudo ser inscripto, ligado, narrado, significado en el momento en que ocurrió.El 7 de octubre pertenece, para muchos, a ese territorio difícil de nombrar.Fue el horror. Fue una masacre. Fue ese día que quebró tantas vidas.Pero ¿cómo se cuenta algo que, para quienes lo vivieron, desbordó las posibilidades habituales de comprender y de significar?Esta pregunta estuvo muy presente en la conmemoración que realizamos en el Instituto Hebreo a propósito del tercer aniversario del 7 de octubre. Y estuvo acompañada por un libro que acaba de llegar a nuestra comunidad: Un día en Octubre. 40 héroes. 40 historias de Yair Agmon y Orya Mevorach.El libro reúne cuarenta testimonios de personas que vivieron en primera persona aquel día. Cuarenta relatos. Cuarenta voces. Cuarenta historias de personas que, en medio del horror, tuvieron que decidir, actuar, cuidar, proteger, resistir, sobrevivir.Cuarenta testimonios de héroes por un día.Y quizás no sea casual que un libro de testimonios haya sido el eje de nuestra conmemoración.Porque Un día en Octubre no pretende explicar el 7 de octubre. No intenta encontrar una explicación para aquello que, en muchos sentidos, todavía resulta inexplicable.Nos propone algo diferente.Nos invita a preguntarnos qué hacemos los seres humanos cuando algo irrumpe de tal manera en nuestras vidas que rompe nuestras posibilidades habituales de darle sentido.¿Qué hacemos cuando las palabras no alcanzan?Cuando aquello que ocurrió es demasiado grande, demasiado violento, demasiado inesperado para poder ser inmediatamente comprendido, narrado, elaborado.Cuando algo puede ser narrado, podemos empezar a construir una representación de ello.Esto ocurrió.Fue en tal lugar.A tal hora.Yo estaba allí.Después pasó esto.Luego aquello.El relato empieza, de alguna manera, a poner cierta distancia entre nosotros y el acontecimiento.Pero hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Y entonces puede aparecer el cuerpo, que recuerda antes que la conciencia.Una imagen vuelve.Un sonido.Un olor.Una escena.Un miedo que aparece sin que sepamos por qué.Una pesadilla.Un ataque de pánico.Una reacción del cuerpo.Una imposibilidad de hacer algo que antes era cotidiano.Porque aquello que no pudo ser elaborado puede aparecer de otra manera: como repetición.Hay una idea del psicoanálisis que resulta especialmente signifi cativa para pensar esto: recordar, repetir y reelaborar.Aquello que no puede ser recordado y pensado puede, muchas veces, aparecer como repetición.Y elaborar no signifi ca simplemente recordar para dejar atrás.No se trata de olvidar.Se trata de poder recordar sin quedar nuevamente atrapados dentro de aquello que se recuerda.Quizás allí Un día en Octubre adquiere, para mí, un signifi cado todavía más profundo.Los cuarenta testimonios de este libro son, de alguna manera, cuarenta intentos de poner palabras donde hubo horror.No porque las palabras alcancen para explicar lo sucedido. Probablemente nunca alcancen.Sino porque narrar es una de las formas que tenemos los seres humanos de empezar a darle una forma a aquello que, cuando ocurrió, no tenía forma.Cada testimonio intenta hacer algo con lo vivido.Y lo hace de una manera singular.Gali Eilon cuenta: “Intenté ayudar todo lo que pude”. Una historia atravesada por la necesidad de actuar frente al otro cuando todo alrededor se desmorona.Tali Hadad nos acerca al poder de la maternidad, a ese vínculo primario que puede convertirse en fuerza y refugio incluso en las circunstancias más extremas.Michaela Koretzki afi rma: “Mi propósito es traer vida al mundo”. Una frase que adquiere una enorme potencia cuando es pronunciada en medio de la muerte y la destrucción.Shlomo Ron nos ofrece algo diferente: “El exacto opuesto de todas esas historias de héroes”. Una historia de miedo, de fragilidad, de límites, de impotencia. Y quizás también una historia necesaria, porque no todos pudieron ser héroes. No todos pudieron actuar. No todos pudieron salvar. Ser humano también es tener miedo, quedar paralizado, no saber qué hacer.Netta Epstein nos trae una historia de amor: “¿Quién se enamora en la primera cita?”. Porque detrás de cada persona asesinada había una vida, vínculos, proyectos, conversaciones, amores. Personas que amaban y eran amadas.Yadin Gellman cuenta “Dos cosas me mantuvieron con vida”, una historia que nos lleva a preguntarnos qué puede sostener a una persona cuando todo parece perdido.Y Emily y Thomas Hand nos conmueven con “Gracias, papi, por estar vivo”: el reencuentro de un padre y su hija después del horror, y con él, la posibilidad de que la vida vuelva a abrirse paso.Siete historias.Siete vidas.Siete maneras diferentes de atravesar aquel día.No siete explicaciones.No siete respuestas.Siete voces.Y hay algo que me conmueve especialmente de la decisión de llevar estas historias a través de las voces de nuestros estudiantes: ellos no vienen a hablar en nombre de quienes las vivieron.Vienen a prestar su voz.A acompañar esas historias.A hacerlas circular.A impedir que el silencio sea la única respuesta posible frente al horror.Y aquí aparece algo profundamente arraigado en nuestra tradición judía: la construcción de comunidad, la memoria colectiva.Nuestra historia está construida alrededor de relatos que contamos una y otra vez. Relatos que pasan de una generación a otra. Relatos que no contamos solamente para recordar qué ocurrió, sino para transmitir quiénes somos.Recordamos para no olvidar.Recordamos para transmitir.Para enseñar.Para cuidar.Para hacer presente a quien ya no está.Y nuestro pueblo también sabe acerca de la elaboración colectiva.El duelo se acompaña.Decimos los nombres.Contamos las historias.Nos hacemos presentes.Por eso, tres años después del 7 de octubre, creo que nuestra tarea no es solamente recordar lo ocurrido.Es también preguntarnos qué hacemos con esa memoria.Cómo la transmitimos a nuestros niños y jóvenes.Cómo logramos que recordar no sea quedar atrapados en el horror, sino construir una memoria que permita reconocer el dolor, honrar a quienes ya no están, acompañar a quienes sobrevivieron y sostener la vida.No podremos encontrar palabras capaces de explicar todo lo que ocurrió aquel 7 de octubre.Quizás algunas cosas permanezcan para siempre más allá de nuestras posibilidades de comprensión.Pero sí podemos hacer algo.Podemos escuchar.Podemos recordar.Podemos acompañar.Podemos cuidar las historias de quienes todavía están intentando encontrar una manera de vivir con aquello que les ocurrió.Podemos hacer que sus voces circulen.Y podemos hacerlo juntos.Porque quizás elaborar el trauma no sea solamente encontrar palabras para aquello que nos pasó.Quizás sea también encontrar a otros con quienes podamos sostener esas palabras.Y tal vez eso sea lo que una comunidad puede ofrecer cuando el horror irrumpe:Un lugar donde la historia pueda ser contada.Un lugar donde la memoria pueda ser sostenida.Un lugar donde el dolor no tenga que ser llevado en soledad.Porque las alegrías se viven en colectivo.Y las tristezas también se elaboran en colectivo.Así construimos comunidad.Así sostenemos nuestra memoria.Así, como pueblo judío, seguimos contando nuestras historias.Y mientras podamos seguir poniéndoles palabras, sus historias seguirán viviendo.

Shadows of October: Cuando la memoria se niega a desaparecer

Hay películas que se miran. Hay otras que, de alguna manera, nos miran a nosotros. Shadows of October: Israel Under Siege, documental estrenado en 2026 y dirigido por Beau Lee, pertenece a esta segunda categoría. Porque hablar del 7 de octubre de 2023 no es solamente reconstruir una fecha: es acercarse a una herida que todavía permanece abierta y a las historias de quienes tuvieron que aprender a vivir después de ella.El documental se construye a partir de testimonios de sobrevivientes y voces expertas que permiten dimensionar las consecuencias del ataque perpetrado por Hamás contra Israel. Pero su mayor valor está precisamente en no reducir aquella jornada a cifras, mapas o titulares. Detrás de cada dato hay una persona, una familia, una casa que quedó vacía, una comunidad que cambió para siempre.Shadows of October recuerda que el 7 de octubre comenzó mucho antes de que el mundo conociera sus imágenes y que sus consecuencias tampoco terminaron cuando cesaron los primeros ataques. El documental aborda el impacto que la masacre tuvo sobre Israel y también el aumento del antisemitismo y de las tensiones que siguieron en distintos lugares del mundo.Hay momentos particularmente difíciles de mirar, no necesariamente por lo que muestran, sino por lo que evocan. El espectador sabe que detrás de cada testimonio existe una vida que fue dividida en un antes y un después. Y allí aparece uno de los grandes méritos de la película: devolver humanidad a una historia que, con demasiada frecuencia, ha quedado atrapada en la discusión política.Para el público judío, la experiencia adquiere además otra dimensión. El 7 de octubre no es una fecha distante ni una noticia archivada. Es memoria familiar, preocupación, silencio, preguntas y, para muchos, una sensación de vulnerabilidad que volvió a instalarse de una manera que parecía imposible en pleno siglo XXI.Por eso este documental también puede entenderse como un ejercicio de memoria. No pretende cerrar una herida —porque algunas heridas no se cierran—, sino impedir que el tiempo la transforme en indiferencia.En tiempos en que las imágenes desaparecen rápidamente de nuestras pantallas y las tragedias compiten entre sí por unos segundos de atención, Shadows of October propone detenerse. Escuchar. Recordar.Porque recordar a las víctimas no significa quedarse atrapados en el pasado. Significa reconocer sus vidas, preservar sus historias y defender el derecho de una comunidad a mantener viva su memoria.A tres años del 7 de octubre, quizás ese sea el gesto más importante que deja esta película: no permitir que quienes fueron asesinados, secuestrados y marcados para siempre por aquella jornada se conviertan solamente en una cifra. Tenían nombres. Tenían familias. Tenían sueños. Y merecen ser recordados.

El día que puso a prueba la moralidad del mundo

El 7 de octubre de 2023 comenzó como un día de celebración. En Israel, las familias se preparaban para Shabat y Simjat Torá, mientras miles de jóvenes participaban en el festival Nova.A las 6:29 de la mañana todo cambió. Miles de terroristas de Hamás irrumpieron desde Gaza y atacaron comunidades israelíes. Más de 1.200 personas fueron asesinadas, entre ellas niños, mujeres y ancianos. Familias enteras fueron masacradas o quemadas en sus hogares. Se cometieron actos de violencia sexual y 251 personas fueron secuestradas y llevadas a Gaza.Durante los años siguientes, algunos rehenes regresaron con vida; otros fueron asesinados en cautiverio. En enero de 2026, después de 843 días de angustia, fueron recuperados los restos del último secuestrado. Israel pudo así cumplir el compromiso de no dejar atrás a ninguno de los suyos.Pero estos tres años dejaron al descubierto algo que trasciende la tragedia israelí: la rapidez con que parte del mundo perdió la claridad moral frente al terrorismo. Mientras aún se desarrollaba la masacre, hubo manifestaciones que la celebraron, y al día siguiente, algunos ya comenzaron a condenar a Israel. Los crímenes fueron negados, relativizados o presentados como una consecuencia inevitable del conflicto. Los secuestrados desaparecieron progresivamente de los titulares, y el 7 de octubre dejó de ser considerado el punto de partida de la guerra, para convertirse, simplemente, en parte del “contexto”.Al mismo tiempo, el antisemitismo se expandió de manera alarmante por el mundo, producto del accionar de colectivos ideologizados que señalan a los judíos como cómplices de lo que pasa en Medio Oriente. Así, las comunidades judías han debido reforzar la seguridad de sinagogas y escuelas, y muchos judíos han optado por ocultar símbolos de su identidad. El odio que comenzó con un ataque contra Israel encontró eco mucho más allá de sus fronteras. El 7 de octubre también transformó Oriente Medio. Israel enfrentó simultáneamente a Hamás, Hezbolá, los hutíes y a otros grupos fundamentalistas. El conflicto demostró que la amenaza no se limitaba a una organización terrorista, sino que formaba parte de una coalición más amplia, dirigida y financiada por Irán, con el objetivo de eliminar a Israel y desestabilizar la región.Tres años después, la pregunta fundamental sigue siendo moral. No se trata de negar el sufrimiento de ningún pueblo ni de ignorar la complejidad del conflicto palestino. Se trata de algo más elemental, de preguntarnos si somos capaces de distinguir entre quienes deliberadamente asesinan, secuestran y atacan a civiles, y quienes tienen el derecho y la obligación de defender a los suyos.El 7 de octubre puso a prueba a Israel, y los tres años posteriores han puesto a prueba al mundo, por cierto, con un saldo bastante cuestionable, dada su incapacidad de reconocer el mal, llamarlo por su nombre y enfrentarlo sin excusas.A tres años de la masacre más horrible de nuestros tiempos, sigue plenamente vigente la necesidad de rechazar el antisemitismo sin ambages, de negarse a glorificar el terrorismo y de recordar a sus víctimas sin relativizaciones.

Zajor: Israel a tres años del 7 de octubre

A las 6:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023 —cuando el pueblo judío celebraba Simjat Torá—, miles de terroristas cruzaron la frontera desde Gaza hacia Israel: asesinaron a más de 1.200 personas y secuestraron a 251.Detrás de cada cifra hay un nombreEli Sharabi, miembro del kibutz Beeri, pasó 491 días en cautiverio; al ser liberado en febrero de 2025 supo que su esposa, Liyan, y sus hijas, Noya y Yahel, habían sido asesinadas aquel día, y que su hermano Yossi había muerto en manos de sus captores. 85 personas fueron asesinadas en cautiverio.Entre las más de 1.200 personas asesinadas durante el ataque, hubo cinco chilenos (o de origen chileno): • Gina Pak: chilena de 90 años. Fue sacada del refugio. La asesinaron a tiros.• Loren Dafna Garcovich: chilena de 47 años, originaria de San Felipe, fue quemada en el refugio del kibutz Kissufim, junto a su esposo Iván Illarramendi. • Noa Glasberg: hija de chilena de 39 años, asesinada en su casa en el kibutz Ein Hashloshá. • Itay Berdichevsky: nieto de chileno de 30 años de edad. Asesinado junto a su esposa en su hogar, tras    poner a salvo a sus hijos gemelos de 11 meses, que lograron sobrevivir.• Tomer Shpirer: hijo de madre chilena de 37 años. Asesinado mientras hacía ciclismo durante la jornada del ataque. Comunidad internacional: silencios que también hierenSi la masacre fue la primera herida, la indiferencia de quienes debían nombrarla fue la segunda. Pese a que los propios terroristas grabaron y transmitieron sus crímenes en vivo, y a que los sobrevivientes presenciaron o experimentaron violencia sexual, gran parte del movimiento feminista internacional guardó silencio. Recién en 2024, el informe de la enviada especial de la ONU sobre violencia sexual en los conflictos, Pramila Patten, concluyó que había motivos razonables para creer que hubo violaciones durante el ataque, y encontró información clara y convincente de violencia sexual contra los rehenes.Más inquietante aún es el negacionismo, que surgió apenas horas después de la masacre. La ADL documentó cómo políticos, periodistas y dirigentes atribuyeron a Israel las muertes del festival Nova o calificaron los relatos de asesinatos y violaciones como propaganda. Por ello, tres años después, recordar el 7 de octubre no consiste solo en honrar a las víctimas sino en negarse a que el mundo olvide.Una sociedad que se pone de pieUn estudio de 2026 que siguió a 680 israelíes desde antes del ataque mostró que los signos de probable estrés postraumático casi se duplicaron un mes después —de 16,1% a 29,8%— y que, más de dos años más tarde, aún alcanzaban el 19,7%. La psicóloga clínica Sharon Slater explica que sanar exige comprender que el trauma terminó y que ya se vive en el “después”, algo difícil tras años de incertidumbre.Mientras, el país reconstruye. De las 47 comunidades evacuadas en la frontera con Gaza, 43 ya regresaron, y unos 5.000 nuevos habitantes se han instalado en la zona; Kfar Aza comenzó su retorno el 31 de agosto y Beeri tiene previsto hacerlo a fines de diciembre. AntisemitismoEl ataque de Hamás desató una ola de odio sin precedentes. En Estados Unidos, la Anti- Defamation League (ADL) registró 8.873 incidentes antisemitas, el récord desde que comenzó a medirlos en 1979 (ADL). Francia cuadruplicó sus incidentes en 2023: solo en los tres meses posteriores al ataque acumuló lo mismo que en los tres años anteriores (Europe 1). En el Reino Unido, los incidentes subieron de 1.662 a 4.103, con 266 agresiones físicas (Community Security Trust). En 2024, Estados Unidos sufrió la cifra más alta de incidentes en 46 años de registro de la ADL (9.354). Por primera vez, la mayoría de los casos, el 58%, tenía relación con Israel o el sionismo, y las universidades se convirtieron en epicentro: allí los incidentes crecieron 84%. En Chile hubo vandalizaciones y agresiones verbales en las afueras de recintos comunitarios.En 2025 las cifras totales bajaron, pero la amenaza se volvió más letal.Para el director de la ADL, Jonathan Greenblatt, el antisemitismo es hoy una emergencia global.Recordar En julio, la Knéset estableció un día nacional de recuerdo y creó la Autoridad de Memoria de la Masacre y el Heroísmo.En esa línea, el pasado 5 de octubre, el presidente israelí, Isaac Herzog, inauguró el día nacional de conmemoración del 7 de octubre de 2023 bajando la bandera israelí a media asta a las 6:29 de la mañana, el minuto exacto en que comenzó el ataque.Zajor (recordar) es un mandato que ha servido al pueblo judío para seguir adelante. Esta semana, en Israel y en todo el mundo, se recuerda a las 1.200 personas asesinadas y a las 251 secuestradas en Gaza, mientras los niños todavía despiertan de noche y los kibutzim vuelven a encender sus luces.

De la sucá a la Torá: cuando terminar es volver a empezar.

Hay momentos del calendario judío en los que las fiestas parecen sucederse casi sin dejarnos respirar. Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot, Sheminí Atzeret y Simjat Torá. Tefilot, ayuno, sucá, lulav, encuentros, introspección y alegría.Y de pronto llegamos al final.Pero quizás ésa sea precisamente la pregunta que estos días quieren dejarnos: ¿qué hacemos con todo lo vivido cuando la fiesta termina?Sucot comienza sacándonos de casa. Durante siete días abandonamos, aunque sea simbólicamente, la seguridad de nuestras paredes y habitamos una construcción frágil.בַּסֻּכֹּת תֵּשְׁבוּ שִׁבְעַת יָמִיםBasucot teshvú shiv'at iamim.“En sucot habitarán durante siete días.”(Vaikrá 23:42)Después de Rosh Hashaná y Iom Kipur, días en los que nos preguntamos quiénes somos y quiénes queremos llegar a ser, Sucot nos invita a salir. A dejar por un momento nuestras certezas y mirar el cielo a través del sjaj.Pero después de siete días ocurre algo extraño. La Torá podría simplemente decirnos: terminó Sucot, vuelvan a sus casas.Sin embargo, agrega un día:בַּיּוֹם הַשְּׁמִינִי עֲצֶרֶת תִּהְיֶה לָכֶםBaiom hashminí atzéret tihie lajem.“El octavo día tendrán una asamblea solemne.”(Bamidbar 29:35)Nuestros sabios encontraron en Atzeret la idea de detenerse. Como si después de tantos días intensos Dios nos dijera: todavía no se vayan.Rashí recoge una hermosa imagen: un rey invita a sus hijos a una celebración y, cuando llega el momento de despedirse, les pide que permanezcan un día más:קָשָׁה עָלַי פְּרֵדַתְכֶםKashá alai preidatjem.“Me resulta difícil vuestra separación.”Sheminí Atzeret nos invita entonces a quedarnos un instante más. A no correr inmediatamente hacia lo próximo. A mirar lo vivido y preguntarnos qué queremos llevar con nosotros.Y entonces llega Simjat Torá.Llegamos a las últimas palabras de la Torá. Moshé muere, terminamos Devarim. Pero casi sin detenernos volvemos a comenzar:בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִיםBereshit bará Elohim.“En el comienzo creó Dios…”No esperamos una semana. Terminamos y comenzamos nuevamente.Quizás ésa sea una de las imágenes más poderosas del judaísmo: no existe un final que no pueda convertirse en un nuevo comienzo.Cada año volvemos al mismo Bereshit, pero nosotros ya no somos exactamente los mismos. Regresamos después de haber vivido otro año, con nuestras alegrías y pérdidas, nuestros aciertos y errores, nuestras preguntas y esperanzas.La Torá es la misma. Nosotros somos quienes volvemos diferentes.Y entonces descubrimos que estas tres festividades forman un único recorrido:Sucot nos enseña a salir.Sheminí Atzeret nos enseña a detenernos.Simjat Torá nos enseña a volver a empezar.Tal vez ésta sea también la conclusión del largo camino que comenzó en Elul y atravesó los Iamim Noraim.No podemos permanecer eternamente en Iom Kipur. Tampoco podemos vivir todo el año dentro de la sucá ni bailar permanentemente alrededor de la Torá.Tenemos que regresar a casa, al trabajo, a nuestros vínculos, a nuestras responsabilidades y a nuestra rutina.La pregunta no es si volvemos.La pregunta es cómo volvemos.Ojalá podamos llevar algo de la fragilidad de la sucá para ser más humildes; algo delatzor, del detenernos, de Sheminí Atzeret; y mucho de la alegría de Simjat Torá para recordar que, mientras seamos capaces de volver a comenzar, ninguna historia está definitivamente terminada.Jag Sameaj.