publicado hace 4 días

Nuevos artículos de investigación sobre la comunidad judía de Chile

La organización AMILAT, Asociación Israelí de Investigadores de Judaísmo Latinoamericano, que comenzó sus actividades en Jerusalem hace 45 años, anuncia que ha subido a internet su nuevo sitio: https://amilat.online/. En el mismo se han incluido todos los volúmenes de “Judaica Latinoamericana”, con acceso libre y gratuito a cada uno de sus artículos. La colección Judaica Latinoamericana presenta trabajos científicos de los ámbitos de estudios históricos, sociales y literarios, que fueron presentados en las sesiones sobre América Latina en el Congreso Mundial de Estudios Judaicos realizado en Jerusalem. Estas sesiones se vienen realizando, por iniciativa y con la organización de AMILAT, desde 1984. El estudio y la investigación de la vida judía en Chile están presentes entre los cerca de 200 artículos publicados hasta ahora en los ocho tomos publicados de Judaica Latinoamericana y en el noveno que está en edición. Esta publicación incluye 16 artículos científicos que se refieren a la comunidad judía de Chile. Esta prolífera producción de trabajos de investigación es el resultado del trabajo académico a lo largo de los años de cinco investigadores chilenos y cuatro investigadores israelíes (algunos de origen chileno), entre los cuales se puede mencionar al Dr. Moshé Nes-El Arueste. Z.L, a cuya memoria se dedicó el tomo VIII. Estos trabajos abordan una amplia gama de temas sobre la vida judía en América Latina: Inmigración, Organización comunitaria, Educación judía, Identidad, Sionismo, Estudios de género, Relaciones con el gobierno y con la sociedad no judía, Antisemitismo, Literatura y Creación cultural. En la siguiente entrevista, realizada en la radio israelí en español KAN 11, hay una descripción detallada de las actividades de AMILAT: https://www.kan.org.il/Podcast/item.aspx?pid=17222. Para más información sobre las actividades de Amilat y publicaciones, por favor escribir al correo electrónico amilat.info@gmail.com.

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La primera despachadora de Hatzalah

“Siempre me interesó el área de la salud. Yo era la que curaba heridas desde chica”, dice Elizabeth Guendelman, Arsenalera Quirúrgica, casada, mamá de cinco hijos y parte de la Comunidad de Aish Hatorah y primera despachadora de Hatzalah en Chile. Es parte de organización de primeros auxilios desde su llegada al país, y en esta entrevista nos cuenta cómo ha sido esta experiencia. ¿Desde cuándo eres parte de Hatzalah? -El 2016, Roberto Gorodischer me contó que Shmuel Shajer quería traer Hatzalah a Chile. Me entusiasmé inmediatamente, ¡era mi sueño! Me explicaron que no se iban a tener rescatistas mujeres pero que existía la posibilidad de ser parte de la Central de Despacho (donde se reciben las llamadas y se despacha a los rescatistas). Así comenzamos un periodo de marcha blanca en el que los tres éramos despachadores y ellos dos eran, a la vez, rescatistas, de un total de ocho. ¿Qué trabajo es el que realiza un despachador? ¿Funciona por turnos? ¿Dónde realizas este trabajo físicamente? -Un despachador se encarga de recibir la llamada, categorizarla, tomando los datos del paciente y su ubicación, asegurándonos que la escena es segura para los rescatistas. También debemos determinar el nivel de conciencia de la persona, si es que respira, indagar sobre la posibilidad de contagio COVID19 y enfermedades de base. Además, preguntamos sobre seguros médicos o convenios hospitalarios, si se necesita ambulancia u otros servicios de emergencia. A la vez, podemos dar las primeras indicaciones, como por ejemplo RCP, detención de hemorragias, etc. Hoy somos tres despachadoras activas y una que está con post natal. En general, estamos conectadas 24/7. Cada despachadora trabaja con dos celulares para poder recibir la llamada en uno y despachar con el otro. Trabajamos full en equipo, ya que durante las llamadas tenemos que estar como un pulpo (usando las manos que no tenemos). Nos apoyamos 100% en cada emergencia. Por ahora no existe una central de despacho, cada una atiende desde el lugar en el que se encuentre. A través de nuestra campaña de fundraising (para ampliación del perímetro y capacitación de nuevos rescatistas y despachadoras), el 2 de agosto comenzamos un curso de formación de radio-operadores y telefonistas de emergencia, dictado por el Colegio Americano de Cirujanos. Se incorporaron cinco nuevas despachadoras, y esperamos a 15 nuevos rescatistas. De esta forma, en el futuro podremos llegar a más lugares y tendremos la posibilidad de hacer turnos. ¿Cómo te tuviste que capacitar para realizar este trabajo? -Cuando partí, la base que me dieron los estudios de Arsenalería Quirúrgica fueron fundamentales. De todas maneras, el mayor aprendizaje fue sobre la marcha. El 2018 se incorporaron dos despachadoras, Ivonne B. y Galia R. Este año se incorporó Taly L. De esta forma, Roberto y Shmuel quedaron liberados de la central de despacho y pudieron dedicarse exclusivamente al rescate. La capacitación continua es muy importante para nosotros, por lo que -el 2018- las despachadoras nos incorporamos a el entrenamiento de primeros auxilios que se dictaba en el curso de formación de siete nuevos rescatistas. Luego participamos en “Los primeros siete minutos”, impartida por Maguén Adom Israel (MDA), y distintas capacitaciones de médicos de la comunidad sobre temas actuales, como COVID19 y primeros auxilios psicológicos. También hacemos reuniones en las que revisamos los casos y procedimientos para ir mejorando como equipo, asesorados siempre por nuestro Director Médico. ¿Y cómo ha sido esta experiencia hasta ahora? ¿Cómo te sientes siendo la primera mujer en el rol de despachadora? -La experiencia ha sido increÍble. Por momentos muy intensa y a veces complicada, ya que en muchas ocasiones conocemos al paciente. Es difícil mantenerse al margen emocionalmente, por tratarse de una comunidad tan pequeña. Me siento muy afortunada de haber tenido la posibilidad de integrarme al grupo desde sus comienzos y ser testigo de cómo hemos ido avanzando responsablemente, buscando profesionalizarnos cada día. Es un tremendo orgullo ser parte de Hatzalah, un equipo que trabaja completamente comprometido en ayudar a otros de forma desinteresada, aunque esto implique salir de la casa a cualquier hora, en cualquier situación, ya sea Shabat, reuniones familiares, etc. Haber sido la primera mujer en entrar a un equipo de puros hombres fue un desafío, pero rápidamente me sentí acogida y respetada. Me siento conmovida y entusiasmada por formar parte de algo tan trascendente. Espero que otras mujeres se animen a entregar parte de su tiempo a ayudar a los demás y, por qué no, en un futuro formar el primer equipo femenino de rescatistas en Chile. Quiero aprovechar de agradecer especialmente a Ivonne, Galia y Taly por hacer posible el trabajo de todos los dias; la Central de Despacho funciona gracias al trabajo en equipo, no sólo una persona. Hoy en día en que muchos se enfocan en los aspectos negativos de la sociedad, ser testigo de la entrega, la bondad, el compromiso y el cariño que cada integrante de Hatzalah aporta en cada atención me da esperanzas de que cada uno de nosotros puede ser un agente de cambio y aportar con un granito de arena para hacer un mundo mejor.

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Recordando a nuestro querido Yaacov Hasson, Z.L.

El pasado 24 de julio se cumplieron 30 años de un trágico y terrible acontecimiento. Luego de su habitual jornada de trabajo como representante de la Anti-Defamation League para el Cono Sur, en Lima, Perú, Yaacov Hasson, Z.L., a pocos metros de su casa, fue sorprendido por un violento acto antisemita que cambiaría el curso de su vida y la de sus seres queridos. Luego de un lento y complejo proceso de rehabilitación, arribó a Chile junto a su querida esposa Raquel, para continuar construyendo un legado de valores humanos, de memoria y judaísmo desde la presidencia de la comunidad judía y otras instancias comunitarias, convirtiendo aquel trágico episodio en un aliciente de compromiso y valor hasta el día de su partida, en abril de 2000. Por ello, hoy, cuando observamos brotes y actos antisemitas que vulneran y amenazan las vidas de nuestros hermanos judíos en Israel y el mundo entero, resulta imprescindible destacar la resiliencia, el coraje y la congruencia de líderes como Yaacov, que nos convoquen, que nos inspiren y que nos permitan entender, tal y como señaló en sus últimas palabras al término de su gestión, que “un judaísmo sin mensajeros no tiene futuro” i y que nadie puede ni debe sustraerse de esta labor. Porque, en definitiva, “hay, no olvidemos, la conciencia que podemos hacer muchas cosas más, porque creemos que son muchas cosas más las imposibles” ii. Hoy, en recuerdo de aquel episodio y sus secuelas y de una vida virtuosa dedicada al judaísmo y a Israel, queremos rendir un tributo a nuestro querido Yaacov, contar su historia de compromiso comunitario y, con su ejemplo, inspirar a las nuevas generaciones de jóvenes judíos a consolidar su fe, su tradición y su fuerza moral - hija de la justicia y de nuestras conciencias iii - en un mundo que progresivamente se repliega en sus fronteras, afligido y desconcertado ante este nuevo escenario de fragilidad compartida. Te fuiste, descendiendo en la planicie, con coraje en las ideas, con gaviotas que se alejan, con un alba inesperado, que nos espera más allá iv. Con ese haz de esperanza, hoy, simplemente queremos decirte gracias. Gracias por tu legado, por tu fe y, sobre todo, por tu compromiso con el pueblo judío, sus raíces, sus frutos y sus flores. Yehi Zijrono Li Brajá. ______________________ i Informe de gestión comunitaria. Yaacov Hasson z´l´, abril, 2000, p. 1. ii Ibíd., p. 27. iii Ibíd., p. 27. iv Extracto del poema “Adios”, del libro “Canto a mi Prójimo”. Yaacov Hasson z´l´, 1985, Lima, Perú

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Un proyecto que crece y entrelaza a la comunidad judía con los vecinos Lo Barnechea

“Estoy feliz de que podamos compartir esta bendición y que ustedes puedan ser parte de esto”, dijo Jessica Adasme el jueves 23 de julio recién pasado, en el encuentro vía Zoom. Ella, junto a su familia, entrega 150 raciones de comida en una olla común en el sector de La Ermita, en Lo Barnechea, raciones a las que se suman las jalot que, todas las semanas, un grupo de personas de la comunidad judía chilena -lideradas por “Contigo”, del voluntariado de TuComunidad del Círculo Israelita de Santiago (CIS)- prepararan simultáneamente desde sus casas, conectadas a través de Zoom y de esta hermosa mitzvá del amasado de jalot puesta al servicio del Tikún Olam, el precepto que nos llama a mejorar el mundo. Un proyecto que partió tímidamente al comienzo del mes de julio, como cuenta Sarah Russo (en el recuadro), con la idea de proveer de este pan tan especial para el Pueblo Judío a una olla común, y que ya alcanza para ocho, habiendo entregado hasta el 22 de julio un total de 4.230 jalot. Y no sólo eso, porque lo que pretendía reunir a 20 voluntarios, convoca a más de cien, siendo familias completas las que se juntan frente a una pantalla a amasar en conjunto, con el acompañamiento espiritual de Gachi Waingortin, quien comparte con los participantes un breve shiur, dándole un sentido aún más espiritual y de crecimiento personal. Un proyecto maravilloso, que ha motivado aportes personales como el de Mario Kreutzberger e institucionales como el de la Comunidad Judía de Chile, CJCh, y que ya está siendo replicado por otras comunidades de Santiago, como la Comunidad NBI. Todos unidos por un mismo ideal. Todos amasando con el mismo amor. Conversamos con parte del equipo de voluntarias de “Contigo” -Vivi Kremer, Esther Croudo, Daniela Roitstein, Ely Rothfeld, Jeanette Stifel, Silvana Aisemberg, Gisela Fischman y Evelyn Bravo- para conocer cómo nació esta iniciativa, cómo evalúan el impacto que tiene y qué significa -para ellas en lo personal y para el voluntariado del CIS en general- el resultado visto hasta ahora. ¿Cómo nació este proyecto? Ely Rothfeld: Este es un trabajo de mucho tiempo que venimos realizando con nuestros vecinos. No nos vemos como un equipo que haga caridad, si no más bien un intercambio de cariño, de conocimiento, de información. Estamos insertos en una comunidad, y la comunidad es un espectro amplio, mucho más amplio que el de la sinagoga y el centro social, sino que estamos geográficamente en un lugar, y quizás detrás de estas grandes paredes no nos damos cuenta. Vivi Kremer: Complementando lo que decía Ely, y me gustaría hacer hincapié, es que el evento de jalot para los vecinos surge por añadidura a todo un proceso, de casi cuatro años de trabajo, que venimos haciendo en terreno con los vecinos, inclusive con la brújula de las capacitaciones que tenemos con Mauricio Rosenblut y, en esa línea, nos movemos de lo que hubiera sido el trabajo asistencialista y empezamos a conocer a nuestros vecinos, y a entablar un vínculo que -en palabras de Mauricio- es un vínculo dignificante. Entonces, se trata de encontrar la luz que hay en los vecinos y de potenciar esa luz que a veces ellos mismos no ven. Y a raíz de esto nació esta idea, para potenciar las mismas iniciativas que ellos han desarrollado para paliar esta contingencia de la pandemia, como estas ollas comunes. Sabemos que cada uno de los vecinos, de los referentes que están haciendo una olla, lo está pasando mal; para ellos el mismo día a día es un gran desafío. Por eso quisimos apoyarlos y entregarles algo que fuera parte de nuestra identidad. Evelyn Bravo: Quisimos entregarles algo con sentido, que fuera parte de nuestra historia, no sólo darles el alimento y entregar algo con cariño ¿Y por qué decidieron hornear jalot? ¿Por qué no cualquier otro tipo de comida judía? Jeanette Stifel: Queríamos darle un sentido. Nosotros siempre articulamos proyectos con los vecinos desde las habilidades de ellos, y en esta pandemia nos surgió la inquietud de cocinar para ellos. Y no nos dimos cuenta de lo virtuoso del proyecto que logramos. Siempre mirábamos de nosotros hacia los vecinos, y acá se hizo algo muy potente, que es el cariño de toda una comunidad amasando junta, y el cómo vas armando comunidad y el sentido que le da eso. Yo que soy bastante práctica y pensaba “Por qué no les mandamos la harina”, porque sólo el acopio y el coordinar 80 casas que amasaran me parecía una logística tremenda. Pero acá se creó algo tan virtuoso que es que logramos unir hacia adentro, a la comunidad junta, con algo que diera sentido a todos, en común. Silvana Aisemberg: Ya sabíamos de experiencias de personas que estaban cocinando para ollas comunes desde su casa, muchas mujeres, y ahí se nos ocurrió dar algo nuestro. Tuvimos otras experiencias previas con jalot, nosotras trabajamos con otra fundación que se llama Tañi, donde concurren personas adultas con alguna capacidad limitada, y dentro de sus proyectos tienen amasado de pan, y horneamos jalot con ellos y con alumnos del colegio. Porque uno de nuestros objetivos es ese, llegar a los vecinos y articular a la comunidad judía con la gente del barrio, que nos conozcan y conocerlos. Todo lo que hacemos es para potenciar esos vínculos dignificantes. Y así surgió este proyecto, que leudó y creció, como la masa de las jalot. Gisela Fischman: Una de las cosas que las cosas que las referentes de las ollas habían planteado es que ellas dan la comida, pero que a la gente le gusta tener un pancito con la comida. Entonces, pensamos en pancito y la asociación libre nos llevó a la jalá, que es el pan judío por excelencia. Decidimos convocar y armamos el Zoom, que además tiene otro componente, que es que se suma Gachi Waingortin y nos explica una Parashá, entonces ya no es solo una experiencia de estar amasando, que ya es súper potente, sino también un aprendizaje para nosotras y una oportunidad de crecimiento personal. Algo que pasa de algo tan pedestre que es el amasado de un pan a algo espiritual. Y ya los vecinos empiezan a hablar de las jalot, ya no hablan del “pancito”, y ya hay un lenguaje compartido. Daniela Roistein: Me gustaría agregar que nosotras conocemos los nombres de muchísimos vecinos, por ahí era gente que veíamos y no saludábamos, pero hoy en día es tan cercano el vínculo y tan dignificante. Eso también es darle un kavod (honor) a la persona. Yo personalmente soy vecina de una persona que vivía en la población Juan Pablo II y ahora vive acá, a tres cuadras de mi casa, y somos muy cercanas; cuando su marido falleció, fui al velorio. EB: Y lo importante es que cada jueves, además de la gente de la comunidad, invitamos a los referentes de las ollas para que nos cuenten su experiencia. Eso es muy bonito. ¿Cómo evalúan, hasta ahora, el resultado de este proyecto? JS: Lo que es bonito es que al mismo tiempo estamos lejos, pero estamos muy cerca. Esto sería muy difícil de hacer si hubiera que llevar gente a un lugar o que la persona de las ollas viniera. Tiene ventajas el Zoom. ER: Toda la gente que participa está tan feliz de participar. Mi casa es casa de acopio y cuando llega la gente a dejar sus jalot, llega con una sonrisa hasta arriba. Todos se sienten parte del proceso, donde han pensado en el vecino, y este proyecto ha alcanzado dimensiones monstruosas en tres semanas, imagínate que podemos cubrir todo el pan de todos los almuerzos de viernes y sábado de las ollas. Esther Croudo: Son ocho ollas, que alimentan a 1.460 personas en total, en distintos días de la semana. DR: Y además del amasado de jalot, gracias a una campaña que el Círculo Israelita de Santiago con Contigo lanzaron, se les provee de productos para cocinar. VK: Como punto de inicio de este proyecto, nosotros tuvimos un Zoom con todos los referentes de las ollas y fue muy interesante, porque nosotros los conocimos así. Había un vínculo, pero no los conocíamos a todos, y fue impresionante, porque de golpe nos contactamos con sus realidades, porque cada persona es una realidad. Y fue impresionante porque en ese primer Zoom, no nos pidieron nada. Uno cree que se acerca y te van a pedir algo, y no. Es al revés. Hasta que se genera el interés de que te acepten algo, es todo un proceso. Y hago hincapié en el proceso, porque este es un proyecto que se quiere replicar, pero construir los vínculos es lento. Uno puede estar al lado, y hacer del otro alguien invisible. Hasta que tiene un nombre y que sea alguien para nosotros, ha sido una construcción tan potente para este equipo, y la alegría de este proyecto es que sigue potenciando esta construcción.

publicado hace 11 días

“Ha sido un tremendo trabajo, muy profesional y muy bien coordinado, que nos gratifica el alma”

Son miles de cajas de alimentos, y toneladas de artículos domésticos y sanitarios, los que han pasado por el Mercaz, el centro comunitario del Círculo Israelita de Santiago, CIS, entre el mes de marzo -en que se cerraron las instituciones comunitarias- hasta la fecha. La Municipalidad de Lo Barnechea, el Hogar Beit Israel, la ONG CADENA, WIZO y el propio voluntariado del CIS, han hecho del Mercaz un centro neurálgico para la organización y distribución de la ayuda que las diversas campañas y organizaciones solidarias han distribuido en esta comuna y otras de la Región Metropolitana. Así lo relató Mario Kiblisky, Director General del CIS, que da cuenta en esta entrevista del rol activo que ha tenido nuestra comunidad en asistir y apoyar desinteresadamente a quienes han sufrido los diversos efectos de esta pandemia. Mario, no sólo el voluntariado del CIS ha estado muy activo en esta cuarentena y crisis sanitaria, sino también el Círculo Israelita como institución y el Mercaz como centro comunitario. ¿Nos puedes contar qué iniciativas han sido apoyadas por el CIS y el Mercaz? -Efectivamente hemos apoyado diversas instancias y a diferentes instituciones judías, como así también a la Municipalidad de Lo Barnechea, tanto como centro de acopio y como central de distribución para la comuna, como también para el armado de cajas, bodegaje y almacenamiento. ¿Cuál es la motivación para participar de esta acciones y campañas? ¿Qué moviliza al CIS a participar de esto? -Tal como lo indica nuestro nombre, somos Comunidad, y eso significa, acoger, contener, solidarizar y -por sobre todo- prestar la ayuda que esté dentro de nuestro alcance, y más. En este sentido, hemos abierto nuestras dependencias para todos aquellos que lo necesiten, de diferentes maneras; no podemos ser pasivos y estar ajenos a lo que nos está pasando. Hemos contribuido activamente, además, en la campaña impulsada por la Comunidad Judía de Chile, CJCh. Eso además de nuestras campañas internas para apoyar a nuestros vecinos de Lo Barnechea. Estamos muy felices, como CIS, de poder ayudar como lo hemos hecho, además de poder proveer la asistencia personalizada a quienes lo están necesitando con urgencia. ¿Cuáles son las instituciones que están siendo apoyadas o con las que colabora el CIS en esta crisis sanitaria? -Le brindamos apoyo al Hogar Beit Israel, almacenando elementos cuando ellos tuvieron que habilitar dependencias en sus instalaciones. Servimos de central de acopio a la CJCh, para la campaña transversal masiva. Prestamos nuestras instalaciones a la ONG CADENA para que almacenaran víveres no perecibles, armaran cajas y distribuyeran desde el Mercaz para la campaña en conjunto con WIZO. Habilitamos el estacionamiento subterráneo y lo pusimos a disposición de la Municipalidad de Lo Barnechea, a petición de su alcalde, para almacenar alrededor de 10.000 cajas que otorgó el Gobierno a las municipalidades. Y luego les habilitamos una zona para montar un centro de distribución, en donde activaban más de 1.230 voluntarios que repartían alrededor de 1.500 cajas diarias en la comuna, a los que se sumaba la presencia día a día del alcalde, que supervisaba de cerca toda la operación que se desarrollaba en el Mercaz. Este trabajo fue muy bien planificado y ejecutado, tanto es así que, por segunda vez, nos han solicitado nuestras instalaciones. ¿Qué otras acciones de apoyo a la sociedad general, los vecinos de Lo Barnechea y otros grupos con vulnerabilidades han sido apoyados desde el CIS? -Si bien es cierto que les solicitamos a nuestros socios apoyar con fuerza la campaña liderada por la CJCH, también nos enfocamos -como CIS- en nuestra campaña interna, que fue en apoyo de los sectores más vulnerables de la comuna donde estamos insertos. El grupo “Contigo”, perteneciente al voluntariado TuComunidad del CIS, que lidera Vivi Kremer, ha realizado un trabajo maravilloso, silencioso, asistiendo a diferentes segmentos dentro de Lo Barnechea. Apoya a ollas comunes, a los albergues donde se encuentran personas en situación de calle, a hogares de ancianos y a pobladores, entre otros grupos vulnerables. Ha sido un tremendo trabajo, muy profesional y muy bien coordinado, que nos gratifica el alma.

publicado hace 18 días

“El esfuerzo de las comunidades ha sido brutal en términos de acercarse a la gente, y el desafío es cómo mantenerlo en el tiempo”

Fundador y hoy Presidente del Directorio de la empresa líder en soluciones digitales en los mercados de mayor crecimiento en América Latina, Media Interactive, Alan Gringas es un experto en el mundo online y además un activo miembro de la comunidad judía chilena. Es Director del Estadio Israelita Maccabi (EIM), por eso reconoce que -al evaluar cómo las instituciones comunitarias han enfrentado, comunicacional y programáticamente, esta pandemia- tiene una inclinación a destacar el trabajo que ha hecho el EIM, así como el que han hecho el Círculo Israelita de Santiago (CIS) y la comunidad Aish HaTorá, que cree han liderando este aspecto en el ámbito comunitario, en esta contingencia. Conversamos con Alan para conocer sus impresiones respecto a cómo la comunicación digital ha evolucionado y crecido dadas las actuales condiciones de cuarentena, y qué aspectos de este desarrollo cree que permanecerán en el futuro próximo. Es decir, cómo los tiempos actuales nos obligaron a cambiar, pero para mejor. ¿Qué crees que nos puede dejar esta pandemia, esta cuarentena, en cuanto a nuevas formas de comunicación? -Yo creo que hubo un crecimiento exponencial en las plataformas de video, donde inclusive ciertos grupos etáreos, como adultos mayores, que nunca se habían involucrado en éstas, hoy en día para sentirse acompañados -entre otras cosas- se sumaron. Además, esto apuró mucho el tema dentro de las oficinas respecto de la necesidad o no de reunirse en persona. Efectivamente, se aceleró el desarrollo del Home Office, gracias a todas estas herramientas que de alguna forma te permiten estar conectado. ¿Crees que, de cierta forma, esta dinámica de comunicación y relación a través de plataformas digitales llegó para quedarse? -Yo creo que en el mundo corporativo llegó para quedarse, desde dos puntos de vista: uno, validando que el Home Office se puede implementar, con el desafío de cómo las empresas mantienen la cultura y el espíritu que enarbolan cuando no están todos físicamente en una misma oficina o lugar. Transmitir las culturas organizacionales va a ser una tarea relevante, pero dándose cuenta de que quizás no se necesitan tantos metros cuadrados de oficinas, que hoy en día eso es mucho más prescindible. Y, en segundo lugar, creo que esto va a acelerar el cambio en un montón de cosas que antes se hacían de manera presencial, que implicaban -por ejemplo- muchos viajes por temas de trabajo, y que hoy en día la gente -entendiendo que el día de mañana puede aparecer cualquier otra pandemia- lo va a restringir mucho más. Y en lo comunitario, ¿te parece que podríamos llegar a hablar de “Home community”? -A ver, yo creo que esto es una oportunidad de acercar gente a la comunidad que antes, por distintas razones -por ubicación geográfica, o porque tal vez por trabajo- les tocaba vivir lejos y les costaba tener un acercamiento. Obviamente que esto ayuda a incorporarlos y a hacerlos sentir parte. El esfuerzo de las comunidades ha sido brutal en términos de acercarse a la gente y el desafío es cómo mantenerlo en el tiempo. Pero claramente esto acercó mucho más a la gente y las instituciones vieron la posibilidad de tener mucha más visibilidad y estrechar los vínculos. ¿Qué hay la brecha generacional en lo digital, crees que se acortó? -Esto forzó un montón de cosas. Para que te hagas una idea, el E-commerce en Estados Unidos creció lo mismo en los últimos tres meses que en los últimos diez años. Se aceleró una transformación digital, en especial en segmentos que iban más lento, probablemente porque no necesitaban ir más rápido. Hay barreras que claramente esta pandemia ha derrumbado y la tecnología ha tomado un rol muy importante para acercar a las comunidades a sus socios o miembros en general. En lo personal, ¿cómo has vivido tu vida en familia y tu vida judía en este período? -En lo persona he tenido la oportunidad de aprender mucho más, porque justamente puedo encontrar el tiempo de participar en actividades comunitarias online, en clases de Torá online, que probablemente antes -con el día a día- no podías hacerlo. Esto ha liberado un tiempo que la gente ha utilizado para distintas cosas, y mi caso lo he ocupado para desarrollar más mi aprendizaje en torno al judaísmo.

publicado hace 18 días

CADENA Chile entrega comida y apoyo para olla común

En total se han realizado tres misiones entre el 29 de junio y el 18 de julio. Entre 150 y 200 personas de la Villa Felipe Cubillos, de San Bernardo, se han visto beneficiadas por la donación de comida para la olla común organizada por dirigentas de la localidad, un horno y ollas. “El 90% de las personas de la Villa están desempleadas hoy día y no están recibiendo ningún ingreso”, dijo Nicole Budnik, miembro de CADENA Chile que ha asistido a las tres misiones. Junto con la ayuda material, en la primera visita los jóvenes voluntarios de CADENA Chile entregaron encuestas para identificar y entender en detalle los desafíos y necesidades de las familias de la villa. Los cuestionarios fueron recogidos durante la segunda entrega y arrojaron que los vecinos necesitan, entre otras cosas, productos para niños como pañales. “Buscamos conocer lo más posible a la comunidad a la que buscamos ayudar, cosa de que nuestra ayuda sea lo más específica posible y que podamos ayudarlos de la forma que más necesitan”, dijo Bartolomé Abramovich, quien fue el encargado de la primera misión, a la que también asistieron representantes de la Municipalidad de San Bernardo. “Para las próximas veces queremos entregar cajas con materiales para niños, pañales, ropa y productos de higiene femenina, cosas a las que no tienen acceso”, dijo Budnik. La misión fue parte de un proyecto que pretende ayudar de forma permanente a las familias de la villa. “Esperamos que esta misión sea la primera de varias”, dijo Yael Senerman, coordinadora del proyecto con la Villa Felipe Cubillos. “Esto, teniendo en mente que el modelo de ayuda comunitaria que tiene CADENA conlleva siempre involucrar a la comunidad desde los inicios para hacerlos partícipes de los proyectos que estamos construyendo”. Para más información sobre campañas y misiones de CADENA Chile inscríbete en el newsletter: https://bit.ly/boletinCADENA.

publicado hace 18 días

CADENA Chile entrega mascarillas a la ex Posta Central

6.000 mascarillas fueron entregadas para el uso del personal médico del Hospital de Urgencia Asistencia Médica (ex Posta Central) el pasado martes 30 de julio. Los insumos fueron recibidos por el jefe de comunicaciones del HUAP y la doctora María Navarrete, subdirectora médica del hospital. “Aprovechamos de conversar y nos contaron sus necesidades, cómo estaban de personal, cómo habían aumentado de 40 a más de 100 camas y respiradores. También nos contaron de otras necesidades que tenían, como por ejemplo de pañales para adultos mayores”, dijo Bernardo Schwartzman, miembro de CADENA Chile que asistió a la misión. “Aprovechamos de conversar sobre futuros proyectos con Johnson & Johnson y CADENA para poder hacer alguna entrega a futuro”. Para más información sobre campañas y misiones de CADENA Chile inscríbete en el newsletter: https://bit.ly/boletinCADENA.

publicado 16 Julio 2020

Entrega de ayuda a bomberos y liceo

La Comunidad Israelita de Concepción en conjunto con las damas WIZO de Concepción, en la búsqueda de compromiso y acción social, han realizado un conjunto de inciativas en esta línea: donación al Cuerpo de Bomberos como al Liceo República de Israel en el mes de junio del presente año, enmarcados en el contexto de ayuda por la difícil situación que atraviesa nuestro país. En las fotos, en la entrega de cajas con víveres, el Director del Liceo República de Israel, Juan Carlos Campos; la Presidenta de WIZO Concepción, Eve Parischewsky; el Presidente de la Comunidad Israelita de Concepción, Daniel Fischman; la Tesorera de la comunidad, Marcela Mattrai, y el Director de la misma, Jorge Sverlij.

Traducciones

Siempre le pasaba lo mismo. Cuando alguien traducía uno de sus poemas a una lengua extranjera (al menos, de las que él conocía), sus propios versos le sonaban mejor que en el original. Por eso no le sorprendió que la versión francesa de su poema «El tiempo y la campana» le pareciera estupenda, grácil, sustanciosa. Dos años más tarde, un traductor italiano, que no sabía español, tradujo aquella versión francesa, y aunque él nunca había sido partidario de las versiones indirectas (no olvidaba, sin embargo, que muchos años atrás había conocido a través de ellas a Tolstoy, Dostoievsky y también a Confucio), disfrutó grandemente de su poema in italico modo. Transcurrieron otros tres años y un traductor inglés, que, como la mayoría de los traductores ingleses, no sabía español, se basó en la versión italiana, basada a su vez en la versión francesa. Pese a tan lejano origen, fue la que mayor placer le produjo al primigenio autor hispanoparlante. Solo le asombró un poco (en realidad, lo atribuyó a una errata de tantas) que esta nueva versión indirecta se titulara Burnt Norton y que el nombre del presunto autor fuera un tal T. S. Eliot. Sin embargo, le gustó tanto que decidió encargarse personalmente de traducirla al español.

¡Ninguna! Hojas con sabor a cola

Planta un poco de Artemisia arbotanum —también conocida como la “planta cola”— en el jardín y ya no tendrás necesidad de volver a comprar bebidas gaseosas con sabor a cola. Todo lo que tienes que hacer es arrancar unas hojas para darle sabor a bebidas frías y calientes o a ensaladas, guisos y papas fritas. La planta es una de las 250 variedades de hierbas para la cocina que exporta la firma Hishtil Nurseries, con oficinas y viveros en el centro de Israel, para su venta en supermercados y tiendas de artículos de jardinería y de bricolaje en Europa Occidental y Norteamérica. “Siempre buscamos variedades especiales por todo el mundo para darle otros sabores y aspecto al jardín y la cocina”, afirmó Ofir Elasar, director de marketing y ventas de Hishtil. De la misma familia del estragón, la planta fue descubierta por un herborista en Alemania y sólo se vendía como producto especializado. Hishtil la importó y aplicó su experiencia agronómica para cultivarla para el mercado global hace unos tres años. Y ahora es el principal vendedor. Eyal Inbar, director de exportaciones, le dijo a ISRAEL21c que la compañía vendió ya miles de plantines en todo el mundo. La planta de la cola crece bien en huertas urbanas. Cortesía de Hishtil. La planta Artemisia arbotanum crece bien en huertas urbanas. Foto: cortesía de Hishtil. “La vendemos más en el exterior que en Israel porque es bastante conocida en Europa. La demanda fue alta desde el primer día”, reveló el ejecutivo. La planta crece bien en cualquier tipo de jardín, incluyendo huertas urbanas, y tiene sabor y fragancia similares a la cola con una pequeña nota de anís.

Aumentarán los ataques cibernéticos a causa del COVID-19

Tamir Pardo advirtió que cualquier empresa que encuentre una vacuna se convertirá en blanco de ataques cibernéticos por parte de actores estatales y competidores comerciales. “El brote de coronavirus es una crisis a escala mundial en tres frentes: médico, social y financiero”, dijo el ex jefe del Mossad y actual presidente de XM Cyber Ltd., Tamir Pardo, en una entrevista con el periodista Meir Orbach, de Calcalist. “Alcanza con presenciar las manifestaciones que se están llevando a cabo aquí, en Belgrado y en muchos otros lugares del mundo para darse cuenta de que las personas están en una situación desesperada.” Las crisis de esta magnitud pueden terminar en guerras, ya sean reales o económicas, y revoluciones dentro de los países que conducen al cambio de régimen. Este no es un período simple y sólo estamos al comienzo del camino, añadió. “No creo que los países tengan los recursos para entrar en guerras completas, especialmente porque existen soluciones mucho más baratas. La ciberguerra es mucho más efectiva en estos días, a menos que la ocupación del territorio sea el objetivo final”, señaló el ex jefe de la famosa agencia de espionaje de Israel, describiendo los ciberataques como una” herramienta fantástica” si el objetivo es perturbar las economías u obtener recursos.

Inevitable que explosión de Beirut generara teorías conspiratorias que incitan al odio

“Era inevitable que la trágica explosión de nitrato de amonio en Beirut preparara el escenario para las teorías de conspiración, que generalmente emanan de extremistas de fake news o conocida incitación al odio”, declaró el Dr. Shimon Samuels, Director de Relaciones Internacionales del Centro Simón Wiesenthal, ante la tragedia ocurrida en la capital de Líbano. El Dr. Samuels denunció a un comentarista político británico por sus mensajes en contra del Estado de Israel. Aaron Bastani, anteriormente Aaron Peters por el apellido de soltera de su madre, cambió a su apellido paterno de origen iraní, al tener presuntamente una abuela judía. Bastani era un partidario de Jeremy Corbyn y presionó para que el Partido Laborista rechazara la definición de antisemitismo de la IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto). Por tanto, el Partido aceptó sólo una versión truncada. En algunos de sus mensajes más recientes en Twitter, dijo: -14 de febrero de 2020: “La fundación de Israel tuvo lugar en el contexto del racismo”, añadiendo en otra declaración: “Israel se fundó de hecho sobre el racismo, las masacres y el desplazamiento internacional de todo un pueblo…” -28 de junio de 2020: “Israel ha ocupado tres de sus países vecinos en las últimas décadas…” -El último (aparentemente eliminado a toda prisa): “Arma termobárica. Solo una Fuerza Aérea los usa así”. “Sería bueno considerar que se refería a Irán, para que Teherán atribuya indirectamente la culpa a Israel”, sugirió Samuels. “Un ‘teórico de la conspiración’ recordaría la revelación del British Telegraph de que ‘terroristas vinculados a Irán (es decir, Hezbolá) fueron capturados almacenando toneladas de materiales explosivos en las afueras de Londres en una fábrica secreta de bombas británica”. En una edición posterior, los “materiales explosivos” se identificaron como “nitrato de amonio”.

Israel probará una posible vacuna contra el coronavirus en humanos

Israel comenzará a probar una posible vacuna contra la COVID19 en humanos a partir de octubre, anunció hoy el ministro israelí de Defensa, Benny Gantz. El Instituto de Israel para la Investigación Biotecnológica, dependiente del Ministerio de Defensa, iniciará los tests con seres humanos en unos dos meses, lo que podría suponer la fase final para elaborar un potencial antídoto contra el coronavirus. “El producto está a mano”, dijo Shmuel Shapira, director general del instituto, que trabaja desde hace meses en el desarrollo de la vacuna, la cual aún debe pasar procedimientos regulatorios y los ensayos en humanos, pero aseguró que se va por el buen camino. Las pruebas se harán en coordinación con el Ministerio de Salud, “según todos los procesos requeridos” en seguridad médica, agregó Gantz, que hoy visitó el centro de investigación para conocer los últimos avances, y concretó que todo se pondrá en marcha tras el período de festividades judías que acaba a mediados de octubre. El pasado junio el centro probó con éxito la vacuna en roedores, una etapa preliminar clave para su desarrollo que puede seguir con otros animales y, por último, pasar a la experimentación con humanos, un paso final para comprobar la efectividad y posibles efectos secundarios de la vacunación. El instituto, igual que otros centros científicos israelíes y de todo el mundo, trabaja contrarreloj para hallar algún antídoto contra la COVID-19 desde el inicio de la pandemia. Todo ello se produce mientras Israel sigue en una fuerte segunda ola de coronavirus y en una situación económica frágil, lo que ha hecho crecer el malestar popular contra la gestión gubernamental.

Un viaje judaico por el mundo

“Ninguno de los dos y nadie de nuestra familia había pisado, ni siquiera de visita, un motorhome, entonces era mudarnos de una casa en que cada uno tenía su espacio, a algo desconocido, a estar 24/7 juntos, y eso en sí fue un aprendizaje para nuestra familia y para nosotros como padres. Nos enfrentamos a los miedos que nos provocaba esta aventura y tuvimos la fortaleza de dejar los miedos atrás y decir “Bueno, salgamos y hagámoslo”, porque nos podemos quedar toda la vida pensando en nuestros sueños, en las cosas que puedes hacer, y el miedo te puede dejar anclado y nunca realizarlos. Y creemos que la vida es eso, es para disfrutarla y vivir experiencias, porque al fin y al cabo, lo que nos vamos a llevar todos van a ser las experiencias”. Así relata Mariano Juchnowicz -42 años, argentino, profesión actor e instructor de artes marciales- la aventura que desde marzo de 2019 emprendió con su familia, arriba de una casa rodante, o motorhome, con el plan de recorrer todo el continente americano hasta su límite más al Norte. Casado con la chilena Geraldine Chapochnick -36 años, actriz, doula y creadora de contenido digital- y padres, ambos, de cuatro niños -Yehuda (8), Noam (7), Luba (6) y Maor (3)- decidieron dejar lo material, vendieron todo, hicieron un fondo de ahorro y con eso compraron el vehículo que sería su medio de transporte y su casa, y emprendieron el viaje. “Pensamos que lo peor que puede pasar es fracasar, que saliste y tienes que volver. Y bueno, se vuelve. La vida es así”, dice Mariano desde Barranquilla, Colombia, donde están actualmente. Partieron desde Buenos Aires rumbo a Brooklyn, Estados Unidos, con sus hijos en una motorhome, dejando casa, trabajo y todo atrás. ¿Qué los motivó a partir en esta aventura? -Nuestro objetivo inicial en el viaje era llegar hasta Alaska, y Brooklyn era una parada obligada que -de hecho- la queríamos hacer más o menos dentro de estas fechas, a mediados de agosto, porque queríamos llegar a la casa central de Jabad Lubavitch, que se encuentra ahí, en Crowheights, en la casa más conocida como “770, seven seventy”, que es la casa del Rebbe. Estábamos muy entusiasmados con realizar el primer corte de pelo que se le realiza a los niños cuando cumplen tres años, y queríamos hacerlo ahí a nuestro chiquitito, Maor, el más pequeño de todos los viajeros. Era una parada para luego continuar viaje hacia Canadá y Alaska. Pensamos en Alaska, la última punta de América, por ir hasta el punto máximo donde puedas llegar. Es el límite máximo que nos permite llegar la tierra, y es como un manera poética de decir lo que el mismo nombre de nuestro proyecto indica, “Sin fronteras”, la frontera no solamente significa una barrera entre un país y otro, o algo geográfico que nos divide, también puede ser emocional, sicológico o de límites físicos. Entonces, nos propusimos llegar hasta el último límite de nuestras propias fronteras. Esto es una búsqueda, es un viaje de experiencia. ¿Por qué nombraron a su proyecto “Judaísmo sin fronteras”? -Tenemos dos proyectos, “Judaísmo sin fronteras” (en Instagram @judaismosinfronteras) y “Familia sin fronteras” (en Instagram @familiasinfronteras), en el primero narramos el viaje desde el ojo y la perspectivas de nuestra experiencia como familia judía en la ruta, y contamos las diferentes comunidades que visitamos, judíos con los que nos encontramos, festividades que celebramos en diferentes lugares. Es una familia que está en un motorhome comiendo kasher, cuidando Shabat y haciendo Tefilá en un volcán, en una montaña, en una ciudad, en un Beit Hakneset, en un Beit Jabad, en una comunidad, solos. Pasamos Pésaj en Sao Paulo (Brasil), Shavuot en Salta (Argentina), Rosh Hashaná y Iom Kipur en Guayaquil (Ecuador), Purim en Barranquilla (Colombia), y así. Y el otro es un proyecto un poco más abierto, en que narramos el viaje desde el punto de vista de criar viajando y nuestra experiencia como familia en general, qué hacen los chicos, cómo se sienten, qué es viajar con niños, donde paseamos, qué tips de viaje para familias podemos dar, va por ahí. ¿Cómo ha sido la experiencia de vivir un judaísmo sin fronteras? -Hemos tenido oportunidad de pasar un Shabat, por ejemplo, en el Salar de Uyuni, en Bolivia, y se nos sumaron que estaban en otros motorhome, que aceptaron nuestra invitación a compartir nuestra mesa de Shabat. Muchas veces nos encontramos con personas no judías en el viaje, y esto es muy interesante, porque -como judíos- hay un estigma y hay muchos prejuicios respecto de qué es un judío y cómo son. Y este bus de 1959, viajando con esta familia “poco ortodoxa”… Nosotros somos judíos orgullosos, y ese orgullo lo reflejamos con humildad y con alegría y la gente no judía que se cruza con esta nave, y tiene la oportunidad de compartir y conocer a gente judía, se da cuenta de que todos los prejuicios y cosas que ha escuchado alguna vez se caen al piso, y que no son verdad, y eso ha sido muy positivo y enriquecedor para nosotros como familia. Hemos podido descubrir y hacernos amigos no judíos en muchos lugares. ¿Cuál es su plan de ruta? ¿Se vio éste afectado por la pandemia? -Sí, hemos tenido que tomar una pausa y nos hemos reinventado, de alguna manera, realizando actividades por Zoom, charlas y las mismas actividades que hacíamos presencialmente, en las comunidades, cuando viajábamos. Tratamos de continuar nuestro viaje. Nosotros partimos en Argentina, seguimos a Brasil, volvimos y recorrimos Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia. Cada país, la verdad, no ha encantado con su cultura y su gente, y más que un lugar en particular, lo que más hemos disfrutado y lo que más nos ha llenado y enriquecido ha sido la experiencia humana, el reencontrarse con la gente y darse cuenta de que es buena, es solidaria, es generosa, es abierta, que quiere vivir en un mundo de paz, con alegría.

Pacientes cardíacos no acuden a tiempo al hospital por miedo al coronavirus

Según un nuevo estudio, enfermos del corazón en Israel arriesgan sus vidas durante la pandemia al esperar demasiado tiempo antes de ir al hospital por miedo a contagiarse de COVID19. De acuerdo el cardiólogo Shlomi Matetzky, director de la unidad de cuidados intensivos del Hospital Sheba, a las afueras de Tel Aviv, los pacientes cardíacos tardaron una hora más en llegar a los hospitales entre los meses de marzo y abril de 2020 que entre esos mismos meses el año 2018. Matetzky analizó 1.500 casos de 13 grandes hospitales del país para llegar a esta conclusión. “Mi principal hallazgo es que los pacientes llegan una hora más tarde y esta hora, que he llamado ‘la hora dorada’, es la que importa a la hora de salvar vidas”, explicó el médico. Matetzky insistió en que, durante décadas, han estado pidiendo encarecidamente a los pacientes cardíacos llegar antes, ya que, en ese lapso, es cuando se ven casos de muerte súbita y es en esta hora en la que tienen oportunidad de salvar a los pacientes. “La gente está dudando a la hora de venir a los hospitales y ese es un gran error”, señaló, porque arriesgan a que su corazón esté sometido a más daño y sea más probable que sufra insuficiencia cardíaca. “Entendemos que esto sucede porque se escucha todo el tiempo que hay pacientes de coronavirus en el hospital y tienen miedo”, añadió. “Pero el miedo al coronavirus no implica ser negligentes con la salud”. Muchos médicos israelíes advirtieron que el impacto del virus en el funcionamiento hospitalario seguramente causaría más muertes que la propia pandemia. Los retrasos en la atención, según Matetzky, probablemente hayan afectado a la salud de los pacientes. Dijo el médico que, comparado con 2018, ha habido un 60% de aumento en los pacientes cardíacos que llegaron a situaciones “clínicas sin retorno”, situaciones como la muerte, insuficiencia cardíaca o arritmia ventricular. Sin embargo, su investigación también descubrió que ha habido un 12% más de pacientes con ataque cardíaco llegando a los hospitales israelíes comparado con 2018. Y que la explicación a este aumento es que tiempos de crisis suelen provocar más ataques cardíacos. “Sospecho que los números son mayores, aunque no se han hecho estudios todavía, y que muchos han muerto en casa”, lamentó el médico, quien insistió en que el mensaje es no descuidar la salud ni los chequeos rutinarios por miedo al contagio.

Vacuna contra COVID19 es eficaz en animales

El Instituto Israelí de Investigación Biológica (IIBR, por sus siglas en inglés) aparentemente ha probado que su vacuna es eficaz en no humanos, según una filtración a una cadena de televisión israelí. El laboratorio, dependiente de la Oficina del Primer Ministro y conocido por su secretismo, parece haber progresado en la consecución de una vacuna contra el coronavirus, pero se desconoce si lo será también en humanos, según informó el noticiero del canal 12. El informativo decía que la vacuna en proceso de pruebas ha sido experimentada en animales con un 100% de éxito y la equiparaba con la que se está elaborando en Estados Unidos por la compañía biotecnológica Moderna. El informe también decía que, al contrario que otros protocolos internacionales, la vacuna israelí, cuando esté lista, será usada primero con ciudadanos del país y después exportada. Los científicos del laboratorio esperan que proteja de la enfermedad con una sola dosis. Y si bien no han comenzado las pruebas con humanos, el IIBR ya se está preparando para fabricar de 10 a 15 millones de dosis. Avances anteriores No es la primera vez que los avances de este laboratorio son filtrados a la prensa desde el comienzo de la pandemia en Israel, a mediados de marzo, y, con ellos, las advertencias del Ministerio de Defensa de controlar las expectativas. El mes pasado el IIBR anunció éxito en las pruebas de la vacuna con roedores y también ha dicho que espera tener la vacuna terminada en un año o antes. Ese estudio se publicó en en el sitio bioRxiv y decía que los resultados en hamsters era “una rápida y potente neutralización de los anticuerpos contra SARS-CoV-2”, el virus que causa el coronavirus. En el mes de mayo el mismo instituto confirmó haber aislado el anticuerpo que se cree que puede ser utilizado para desarrollar tratamientos contra el virus, no una vacuna, sino medicamentos para quien ya haya contraído la enfermedad.

The People v. O.J. Simpson

Ryan Murphy es un creador de contenido audiovisual tan prolífico como irregular. Lo defino en esos términos y no como “cineasta” o “guionista”, ya que ha oficiado de productor, guionista y director, tanto en películas como en series. Y uso esos adjetivos porque ha creado tantas de éstas que, evidentemente, no todas pueden ser igual de buenas (menos cuando las alarga tanto). Dentro de su trabajo en series para la televisión (o plataformas de streaming) se cuentan Nip/Tuck y Glee, además de las recientes Hollywood y The Politician, ambas disponibles en Netflix. La recomendación de esta semana también está en Netflix y se basa en una historia real, algo que se conecta con estos tiempos convulsos en los que vivimos, con una realidad que parece estar narrándose con los códigos propios de las series. Incluso, hay quienes dicen (haciendo una broma que no deja de tener sentido) que la última temporada de “Chile” terminó con el Congreso aprobando el retiro del 10%, dándole el segundo golpe de gracia a la dictadura (siendo el primero el acuerdo para el plebiscito); y que la nueva temporada está empezando ahora, con el resurgimiento del conflicto en la Araucanía. El caso de OJ Simpson remeció Estados Unidos a mediados de los noventas. Una estrella del fútbol americano estaba siendo acusada de haber asesinado a su esposa y un presunto amante y, al verse acorralado, en lugar de entregarse decide huir, protagonizando una persecución en auto que fue televisada y transmitida en vivo y en directo. El caso adquirió aun mayor notoriedad por el prestigio del grupo de abogados que contrató Simpson; porque la fiscalía cometió errores que, hasta la fecha, son recordados y ridiculizados, y, especialmente, porque fue un caso en que el componente social pesó tanto o más que el análisis jurídico y que la evidencia fáctica, patentizando la polarización que existe en la sociedad estadounidense en materias raciales, algo que sigue resonando hasta estos días. “The People v. O.J. Simpson: American Crime Story” cuenta todo esto con especial detalle y está estructurada como un courtroom drama, incorporando las particularidades del sistema penal estadounidense a la historia, incluido el rol crucial que desempeñó el jurado y su conformación. El caso de O.J. Simpson ocupa la primera temporada, de 10 capítulos, de la serie antológica “American Crime Story”. Cada temporada relata un crimen distinto que remeció a Estados Unidos y, hasta el momento, sólo se han estrenado dos (la segunda, centrada en el asesinato de Gianni Versace, es excesivamente sádica y demasiado sórdida para mi gusto). El elenco es de lujo (John Travolta, David Shwimmer, Sarah Paulson, Courtney B. Vance, entre otros) y, a título personal, mi única crítica sería que el personaje de O.J. Simpson (interpretado por Cuba Gooding Jr.) es bastante menos carismático y encantador que su homólogo real. Esa gracia que tenía O.J. Simpson, esa sonrisa perfecta, que dificultaba aún más imaginarlo siendo capaz de cometer una atrocidad como la que se le imputaba, coronaba todos los elementos, matices y contradicciones que configuraron el que es, quizás, el caso penal más emblemático del siglo XX.

Dos expertos comunitarios en la comisión para la vacuna COVID19

A toda máquina trabaja el Comité Científico Asesor para la Estrategia Nacional de Vacunas COVID19, creado por el Gobierno de Chile y liderado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que tiene como tarea investigar, analizar y recomendar cuales vacunas contra el Corona Virus serán ensayadas en Chile. Luego, la decisión de cual vacuna será adquirida y distribuida para aplicar a la población del país, lo define finalmente el Ministerio de Salud basándose obviamente en las recomendaciones de este comité. Tal como se señala en el sitio web del ministerio, este comité responde a la estrategia que “busca garantizar el suministro oportuno y equitativo de una vacuna segura y efectiva para el COVID19 mediante la colaboración internacional en ensayos clínicos, gracias al talento, la capacidad y experiencia de nuestra comunidad científica en la realización de este tipo de pruebas”. Pero, ¿cómo está trabajando este comité? ¿Qué vacunas están evaluando y qué características son las que se buscan en ellas? ¿Y cuáles son las etapas que debe cumplir el análisis que realizan, hasta llegar a la vacunación masiva contra el COVID19 en Chile? Conversamos con dos de los expertos que integran esta comisión -que además son renombrados investigadores y profesionales comunitarios- el Doctor en Bioquímica Mario Rosemblatt, y el Ingeniero y MBA David Farcas, sobre su labor y expectativas respecto de este proceso. “Lo que interesa evaluar es la capacidad de estas vacunas de generar memoria inmunológica, lo que es muy importante” El Doctor Mario Rosemblatt es Bioquímico de la Universidad de Chile, PhD en Wayne State University y Post Doctorado de la Universidad de Harvard. Trabaja en esta especialidad desde 1972, específicamente en el área de la inmunología. Es fundador y Director Ejecutivo de la Fundación Ciencia y Vida, y profesor de inmunología de la Universidad de Chile y de la Universidad San Sebastián. ¿En qué momento y en qué contexto lo contactaron para sumarse a la comisión que está investigando las vacunas para el COVID19? -Eso es para mí un enigma, pero en algún momento me llamó el Ministro de Ciencias, Andrés Couve, a quien conozco hace muchos años porque somos colegas, trabajamos en un área similar, él también es biólogo. Me contactó para pedirme que pasara a formar parte de este comité y yo acepté con mucho gusto. Eso fue a principios de junio, aproximadamente. ¿Cuál fue la misión que le encomendó el ministro al integrarse a este comité? -La misión del comité, no es la mía personal, es revisar las distintas opciones de vacunas que hay en estos momentos en oferta para que Chile pueda acceder, analizarlas desde el punto de vista científico técnico e informar al Gobierno acerca de lo que este comité piensa que serían las opciones de vacunas para la población. Este es un comité interministerial, presidido por el Presidente de la República, donde están el Ministerio de Ciencias, el Ministerio de Salud y el Ministerio de Relaciones Exteriores. Entonces, nosotros les vamos a entregar -todavía no hemos llegado a ninguna conclusión, estamos en el período de estudio pero vamos avanzando rápidamente- los resultados de lo que nosotros creemos son las mejores opciones de vacunas para este virus. Han circulado informaciones que dan cuenta de que ya va a comenzar una fase de prueba de una vacuna. -Sí, pero eso no pasó por el comité, pasó indirectamente si tú quieres, lo hemos conversado y discutido, pero este es un convenio que firmó la Pontificia Universidad Católica, PUC, con la empresa China Sinovac, para probar la vacuna que ellos están produciendo. ¿Cuál ha sido la metodología de trabajo del comité? ¿Cómo, por ejemplo, han seleccionado las vacunas de las que han investigado y qué características han tenido en consideración? -Bueno, hay mucha información a nivel de las revistas científicas acerca de las distintas vacunas que se están desarrollando en el mundo, algunas han llegado a los períodos más avanzados de ensayo. De manera que uno se informa más que nada a través de la literatura científica, y posteriormente se hace contacto con los directivos de las distintas empresas que están desarrollando las vacunas, ya sea directamente a través de integrantes de este comité o a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, de los embajadores, quienes en muchos casos han hecho gestiones directas para poner en contacto a los desarrolladores de vacunas con nuestro comité. Y nos juntamos con ellos, a través de Zoom, todas las semanas tenemos dos, tres reuniones con distintas empresas que están desarrollando vacunas, y nos cuentan en qué están, cómo se está avanzando con el desarrollo, si hay que entregar más información se firma un convenio de confidencialidad entre nuestro consejo y la empresa, de manera de tener la información científica a mano para poder tomar decisiones. Son muchas las empresas con las que hemos conversado, pero estamos conversando que -por las capacidades que tiene Chile- si vamos a evaluar algunas vacunas, van a ser unas tres o cuatro. Hay que pensar que cada ensayo de Fase Tres de la vacuna, con voluntarios, necesita alrededor de tres mil personas y toda una infraestructura hospitalaria, vacunatorios, enfermeras, en fin, y no tenemos la capacidad para más que eso. Algunas vacunas no vamos a tener que ensayarlas, se están ensayando en Inglaterra y Brasil, y algunas empresas norteamericanas están ensayando en Estados Unidos, y esos resultados van a ser comunicados en la literatura científica, entonces vamos a tener información de cómo han resultado los ensayos. ¿Qué es lo que se evalúa de la vacuna en la fase de ensayo? -Lo que se evalúa es la efectividad de la vacuna de poder producir anticuerpos contra el virus, que los anticuerpos neutralicen al virus y que además se produzca inmunidad celular. Los voluntarios van a ser evaluados por aproximadamente un año, entonces -en todo ese tiempo- lo que interesa evaluar es la capacidad de estas vacunas de generar memoria inmunológica, lo que es muy importante. ¿A qué se refiere con memoria inmunológica? -El sistema inmune tiene memoria, esta memoria consiste en que -cuando nos encontramos con un patógeno o cuando nos vacunan- el sistema inmune reconoce al patógeno, no solo se generan células que van a ir a eliminar el patógeno pero también se generan células que recuerdan al patógeno durante un largo tiempo, algunas durante toda la vida. Por ejemplo, la vacuna contra el sarampión se usa una vez y quedas protegido para toda la vida. Lo mismo la vacuna contra la tuberculosis. Y eso sucede porque hay células que recuerdan al patógeno y cuando se encuentran con él por segunda vez, reaccionan rápidamente y lo eliminan. ¿Qué viene después de la fase tres, si alguna de la vacuna tiene buenos resultados? -Si la vacuna resulta efectiva y no tiene efectos secundarios, se empieza a vacunar a la gente, se empieza a inmunizar a las poblaciones más vulnerables, partiendo por el personal de salud -que son los que están más expuestos- y luego los adultos mayores y personas que tienen alguna condición de salud que puede agravarse con el virus, como obesidad, hipertensión o diabetes. No se necesita llegar al universo total de la población, por ejemplo en el caso de la vacuna china se están garantizando 10 millones de dosis. Si tú vacunas a esa cantidad de personas, vas a tener la inmunidad de rebaño, que hace que como hay una población que está inmune, es más difícil para el virus poder actuar, y si alguien se infecta, probablemente las personas que están alrededor estén inmunes. ¿Cómo ha sido la experiencia de participar en este comité, en términos profesionales y personales? -Primero que todo, he tenido oportunidad de conocer nuevos colegas y he aprendido montones sobre cómo funciona el mundo de las vacunas, que no era mi expertise, yo he trabajado toda mi vida haciendo investigación en inmunología más básica, más fundamental, acerca de cómo funciona el sistema inmune. Me ha servido más que nada como una experiencia y un aprendizaje, conocer a estos colegas y ver como funciona el mundo de las vacunas. “La meta es muy pragmática: que tengamos vacuna para todos los chilenos” El padre de David Farcas fundó, a fines de los años ’70 y junto a tres socios, la empresa Centrovet, siendo Químico Farmacéutico y Bioquímico. David, por su parte, es Ingeniero Industrial y estudió negocios. “Un perfil poco común en la industria de salud”, según comenta. “Nosotros creamos una empresa farmacéutica dedicada a la salud animal y, aproximadamente, en el 2005, hicimos una apuesta muy importante: hacer que la investigación y desarrollo (I&D) fuera el corazón de la empresa, no un departamento. Eso nos permitió -después de mucho tiempo y varios fracasos- pasar a ser uno de los principales proveedores de fármacos y vacunas para salmones, aves y cerdos en el país. Hoy, en Centrovet trabajan en total 400 personales, 60 de los cuales trabajan en I&D, y competimos con las principales empresas farmacéuticas mundiales”. ¿Cómo te contactaron para ser parte del Comité de Asesores Científicos para la búsqueda de una vacuna COVID19? -Me llamó el ministro Andrés Couve porque un amigo en común le comentó que nosotros éramos de los qué más experiencia práctica podríamos tener en el negocio de vacunas. En Chile hay muy buenos laboratorios que producen fármacos, pero somos muy pocos los que estamos en el negocio de las vacunas. ¿Cuál es la labor de este comité y en qué ha consistido tu participación en específico? -La tarea es identificar y evaluar opciones promisorias de vacunas en desarrollo a nivel internacional, y establecer alianzas para realizar ensayos clínicos en Chile, y al mismo tiempo lograr condiciones de suministro preferente en las vacunas para el país. El Comité de Vacunas COVID19 es un órgano asesor de los ministerios de Ciencias y Salud, no tomamos decisiones. El equipo está formado por los principales investigadores en vacunas a nivel nacional, y mi rol principal ha sido de coordinador de la agenda de trabajo. Además, trato de traer pragmatismo a las conversaciones, con la idea que las transformarlas lo más rápido posible potenciales acuerdos y en planes de acción. La meta es muy pragmática: que tengamos vacuna para todos los chilenos. Según se lee en la prensa, ya se hizo una selección de vacunas a probar, ¿bajo qué criterios se hizo esta elección? -Los criterios son muy pragmáticos, de priorización, con un énfasis en los aspectos técnicos. Primero, que sea segura y efectiva; para eso vemos la información de quien la produce, qué tipo de vacuna es, cual fue la tecnología usada, quien la produce, y los resultados de los estudios que han hecho de la vacuna candidato. También es muy importante entender qué gana nuestro país y nuestra población, y -lo que más le importa a las personas- cuándo estarán las dosis, en qué plazos y con qué costos. Queremos tener, idealmente, cuatro muy buenas vacunas para los chilenos. ¿Qué tan optimista eres respecto de que se pueda encontrar una vacuna efectiva contra este virus? Y si se encuentra, ¿cuál es el protocolo que se va a seguir desde el hallazgo hasta que se pueda usar en la población en Chile? -Esa es la mejor pregunta. Yo personalmente soy muy optimista en todo en mi vida. Hay que entender que, en general, una vacuna demora cinco años en ser desarrollada, y muchas veces los desarrollos se caen. La tasa de éxito es más o menos 20%, o sea 1 de cada 5 vacunas que se desarrollan tiene éxito. Es protocolo es lograr demostrar que sean seguras y efectivas para prevenir las infecciones COVID. La primera etapa va a ser buscar voluntarios entre los trabajadores de la salud, y la prueba debería demorar en su primera etapa seis meses. Soy optimista, y estamos trabajando con mucha presión para que nos vaya bien. Es posible que nos demoremos más, pero vamos a logarlo.

El Líbano también está hundido en la corrupción y en la división; fuimos advertidos

La explosión en Beirut puede convertirse en un símbolo de la desintegración final del tejido social y la falta de gobernanza Israel no es el Líbano, pero las similitudes no pueden ser ignoradas. La gran explosión que sacudió al Líbano ayer (martes) no se sintió en Israel, y sin embargo, me sentí muy sacudida cuando vi las imágenes del apocalíptico Beirut. Dos veces visité esa ciudad como periodista de asuntos árabes del Canal 9. Dos veces me sorprendió su belleza y glamour. Caminé por sus hermosos barrios que fueron restaurados notablemente con precisión después de la Guerra Civil y reflexioné sobre el trágico destino de esta brillante capital, que siempre está a un paso del próximo desastre. Nadie puede esperar que suceda una tragedia de una magnitud similar a la que aconteció en el puerto de Beirut, y sin embargo, si tuviera que nombrar una capital árabe donde podría ocurrir esto, mencionaría a Beirut sin dudarlo. Las ruinas de la Guerra Civil y los bombardeos israelíes todavía eran visibles en todas partes cuando visité el país en 2005 para cubrir el asesinato de Rafik al-Hariri, el primer ministro que fue asesinado por Hezbollah cuando su convoy pasó por el centro de la ciudad. Incluso en aquella oportunidad se abrió un gran pozo en el suelo y los vidrios de los edificios en un radio de kilómetros volaron por la fuerza de la explosión. 20 personas fueron asesinadas además de Hariri. Un año después, cuando estalló la Segunda Guerra del Líbano, los hermosos edificios de estilo colonial francés restaurados por el fallecido primer ministro volvieron a temblar por los bombardeos. Al igual que el fénix, Beirut siempre se levantaba de los escombros después de hundirse en el polvo. Continuó bailando y regocijándose a pesar de los severos ataques terroristas, e incluso en medio de la crisis en 2008, cuando Hezbollah casi conquistó la ciudad. Muchos libaneses todavía creían que Beirut sería capaz de mantener las apariencias a pesar de que otros se fueron del país, renunciando a la antigua patria que los asfixió y los decepcionó. ¿Cómo se restaura media ciudad que quedó destruida? Antes, el multimillonario al-Hariri se hizo cargo de los trabajos de construcción sobre las ruinas de Beirut después de la Guerra Civil, recaudó fondos y contribuyó en gran medida en diversos proyectos. Pero como se mencionó, no ha estado vivo durante 15 años y ahora no está claro si habrá alguien con una fortuna que pueda salvar al país de sí mismo. Durante muchos años, una gran crisis de gobernanza ha dado señales en el Líbano. A veces se manifiesta en la incapacidad de elegir un presidente o formar un gobierno y otras en la bancarrota. El Líbano, como el Titanic de Oriente Medio, se ha hundido durante todos estos años en la corrupción y en la inmoralidad que han impedido el crecimiento y la renovación, sufriendo una falta de gobernanza y una división que han polarizado aún más a la sociedad libanesa que, de todos modos, siempre se ha estado dividida. En 2020, el Líbano se declaró oficialmente en bancarrota, y el hambre, así como la angustia económica y social, están creciendo y nadie parece hacerse responsable de la situación. No queda mucho del “estado”, que en el mejor de los casos se puede definir como un estado fallido. Israel se muestra hoy solidario con el Líbano, y esto es muy importante, incluso si, como se espera, el país vecino no acepte la ayuda ofrecida. Pero es igualmente importante que no sólo nos sorprendamos ante los horrores, sino que también intentemos comprender: ¿Por qué se perdió el Líbano? ¿Cuáles fueron los procesos que lo llevaron a la situación actual? Entre los países del Medio Oriente, el Líbano siempre ha sido el más parecido a Israel. Paisajes, comida y alegría de vivir. Cuando caminaba por la playa de Beirut, me pareció como si estuviera por llegar al paseo marítimo de Tel Aviv. Pero también en el lado negativo - de la corrupción, la falta de gobernanza y la tremenda división - hay similitudes entre Israel y el Líbano. Israel, por supuesto, no es el Líbano. Las instituciones aquí son mucho más estables y poderosas que lo que han sido alguna vez en el Líbano. Pero incluso en Israel no se puede ignorar el debilitamiento del sistema de gobierno, la grieta que impide la estabilidad gubernamental y la falta de estrategia que caracterizan el período reciente. No es posible salvar al Líbano que ha experimentado una versión reducida del apocalipsis, pero quizás aún podamos salvarnos a nosotros mismos. *Ksenia Svetlova fue miembro de la Knesset por Hamajané Hatzioní, es investigadora principal en el Instituto de Política y Estrategia del Centro Interdisciplinario Herzliya y directora del Programa de Relaciones Israel-Medio Oriente en el Instituto Mitvim. Esta columna fue publicada el 6 de agosto en Ynet Español.

Aprendiendo a rezar en casa VI

El tercer párrafo del Shemá Israel recibe el nombre de “Parashat Tzitzit” y contiene la indicación de colocar tzitzit en los cuatro extremos de una prenda rectangular. En cada esquina se insertan cuatro hilos, uno de los cuales es más largo y se enrosca alrededor de los demás dando 7, 8, 11 y 13 vueltas respectivamente (39 vueltas en total), separadas entre sí por cinco nudos dobles. Aunque el color del tzitzit debe ser tjelet (en hebreo moderno tjelet es celeste) se suele usar fibra sin teñir pues se desconoce la tintura correcta. Los simbolismos del talit, prenda rectangular que sostiene los tzitzit en sus cuatro esquinas, son variados. En principio, el judío se envuelve en el talit como quien se envuelve en las mitzvot, en la pertenencia al pueblo judío, en su identidad. El talit viene a ser un abrigo que nos protege del frío existencial, de la falta de sentido. Si bien lo más vistoso del talit es el paño, que puede ser tan ornamentado como se desee, lo que lo define como tal son solamente los tzitzit de sus esquinas. Esto nos recuerda que lo esencial no siempre es lo más aparente, bello o llamativo, a veces hay que buscar en los detalles, en lo menos notable para hallar la esencia de las cosas. Tjelet es un color azul cielo: un recordatorio constante de que así como D-s nos tiene en cuenta, también nosotros debemos tener en cuenta a D-s. Los simbolismos de la cantidad de vueltas y nudos también son variados: una explicación dice que las 39 vueltas representan el valor numérico de las dos últimas palabras del Shemá: Adon-ai Ejad: D-s es uno. Muchos creen que la obligatoriedad de envolverse en los tzitzit (lehitatef batzitzit) incumbe solo a los hombres. Sin embargo, en su artículo “On the Ordination of Women as Rabbis”, el rabino Joel Roth explica que exégetas medievales han discutido en profundidad acerca de si las mujeres pueden o deben cumplir esta y otras mitzvot ligadas a un tiempo específico y de qué manera. El Ravad (1125-1198) es la autoridad más estricta al respecto y prohíbe a las mujeres el cumplimiento de todas las mitzvot, salvo eventualmente sentarse en la Sucá. Menos estricto es Maimónides (1138-1204) quien permite a las mujeres colocarse el talit si lo desean, pero sin recitar la bendición correspondiente. Mientras Rashi (1035-1104) coincide con Maimónides, su nieto Rabeinu Tam (1100-1171) permite a las mujeres cubrirse con el talit y decir la bendición. Por su parte, Rashba (1235-1310) también autoriza el recitado de la brajá cuando la mujer decide colocarse talit, basándose en el antecedente de Mijal bat Shaúl que se ponía tefilín con la anuencia de los sabios de su generación, explicando que si lo hacía, obviamente decía la brajá. Josef Caro (1488-1575), autor del Shulján Aruj, coincide con Maimónides en que las mujeres pueden usar talit si lo desean, pero no decir la brajá de “lehitatef batzitzit”, mientras que Moshé Isserles (1525-1572) permite que se coloquen el talit diciendo la brajá correspondiente. Es interesante notar que el punto de la discusión no es si las mujeres pueden usar talit o no. La pregunta que discuten los sabios es si pueden decir la brajá cuando se colocan el talit. Rabbi Abraham ben Hayyim Ha-levi Gumbiner (1637-1683) nos ofrece una pista para entender la relación de las mujeres con la observancia de las mitzvot en general: “Las mujeres están exentas de contar el Ómer pues es una mitzvá positiva ligada a un tiempo determinado. Sin embargo, ya la han hecho obligatoria por haber decidido voluntariamente observarla”. Un ejemplo conocido de una mitzvá opcional que se convierte en obligatoria debido a la costumbre de cumplirla es la tefilá de Arvit. Según el Talmud, solo Shajarit y Minjá, las oraciones de la mañana y de la tarde, son obligatorias. Arvit, la tefilá de la noche, era optativa pues no reemplaza a ningún sacrificio del Templo. Pero los judíos la adoptaron en sus prácticas diarias y por eso en la actualidad tiene la misma obligatoriedad de las otras dos (el único resabio de su origen no normativo es que no tiene relectura de la Amidá). Así, las mujeres, aun sin estar obligadas a cumplir ciertas mitzvot, pueden voluntariamente asumir su cumplimiento y eso las obliga de manera similar a los hombres, debiendo recitar la brajá correspondiente. Comparten esta idea Rabi Shimshon bar Zadok (1215-1293) e Isaac ben Abraham Di Molina (fallecido alrededor de 1580). Basándose en estas y otras evidencias, el Movimiento Masortí autoriza a las mujeres que así lo deseen, a asumir la obligatoriedad de las mitzvot. Con esto en mente podemos volver al texto del tercer párrafo del Shemá Israel. Al hablar de los tzitzit dice: “Ureitem otó uzjartem et kol mitzvot Adon-ai vaasitem otam”: Y cuando los vean (los tzitzit) recordarán todas las mitzvot de D´s y las cumplirán”. Esta es la clave de la transmisión del judaísmo: lo que uno ve, luego lo recuerda y finalmente lo hace. Si los niños ven a sus mayores cumpliendo mitzvot, lo recordarán cuando sean grandes y serán capaces de cumplir también ellos, garantizando así la continuidad. Pero hay algo especial en estos tres verbos: “ureitem, uzjartem vaasitem”, verán, recordarán y harán. La transmisión del judaísmo no es un calco idéntico de generación en generación, no es “ureitem vaasitem”, verán y harán. Si así fuera, el judaísmo jamás evolucionaría, se petrificaría en el pasado y no se recrearía con el paso de los siglos. Entre el ver y el hacer está el recordar. “Uzjartem”, los recordarás, implica el proceso de elaboración, estudio, reflexión e interpretación necesario para que la observancia de las mitzvot sea relevante para cada generación. Así el judaísmo ha seguido vital y vigente a lo largo de milenios. En nuestra próxima entrega analizaremos las brajot posteriores del Shemá Israel.

¿Qué vas hacer con Tu piedra?

El Midrash Hagadá, en Dvarim Rabáh 3:13 se detiene a reflexionar sobre el carácter dual de nuestro mundo. Todo lo que nos rodea tiene la doble potencia de transformarse en algo nocivo o constructivo. La piedra utilizada para hacer las Tablas de la Ley, no es ajena a este cuestionamiento. Un día Moshé decidió deshacerse de esa piedra continente porque el pueblo no estaba preparado para recibirla, pero en Dvarim está escrito: “En aquel tiempo D-s me dijo: Lábrate dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí al monte…” -Dvarim 10:1. Esta alegoría de los Sabios del Talmud vincula el versículo a: “Tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar” –Kohelet 3:5. Dijo Rabí Tanjuma, ¿qué es el tiempo para esparcir piedras? Corresponde al tiempo en el que subió Adriano 135 d.E.C y arrasó nuevamente contra el Templo de Jerusalem. Pero también está escrito que vendrá el tiempo de juntar piedras, como dice el versículo: “Por tanto, así dice el D-s: Yo pongo por fundamento en Tzión una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no será perturbado”. -Ishaia 28:16. Propone el Midrash otra vía para comprender el primer versículo de Parashat Ekev. “Tiempo de arrojar piedras” dijeron los Rabinos, refiere a “Tan pronto como Moshé se acercó al campamento, vio el becerro y las danzas. Se encendió la ira de Moshé, arrojó las tablas de sus manos, y las hizo pedazos al pie del monte” -Shmot 32:19. Así como Moshé arrojó las tablas de sus manos, en esta oportunidad D-s le ordena que las piedras vuelvan a Israel “Lábrate dos tablas de piedra” -Dvarim 10:1. En Masejet Bava Batrá 14b nos dice que las piedras quebradas de las Primeras Tablas compartían espacio en el “Sancto Sanctorum” del desierto y en el mismo Templo de Jerusalén. La vida está ceñida de momentos dobles, y la fortaleza reside en saber cómo actuar, enfrentar y reaccionar a cada tiempo preciso.

Comunicado

Queridos socios en particular y Comunidad en general, Qué duda cabe de que estamos viviendo momentos difíciles, de incertidumbre y -por qué no decirlo- en ocasiones de desesperación. Sabemos cuándo comenzó esta tragedia de la pandemia, pero ni el más experto en la materia puede predecir cuándo terminará. Vemos rebrotes en diferentes países del mundo y observamos con preocupación el actuar en nuestro país, es un sinfín de inquietudes sin respuestas certeras por ahora. De lo que sí estamos seguros, es que estamos más cerca que nunca de ustedes: nuestra Comunidad ha liderado el contacto virtual de diferentes maneras para acogerlos, contenerlos, dales esperanza y fe. Comunidad es estar juntos a cada momento, sea cual sea el medio. Es estar juntos en los momentos de celebración, en los momentos de enfermedad y en los momentos de dolor ante pérdidas importantes. Sin duda alguna añoramos el vernos y abrazarnos; extrañamos compartir una mesa de Shabat con la familia y amigos; el rezar todos juntos, en nuestra sinagoga, al parecer aún está lejano. Pero debemos seguir siendo Comunidad. Nuestro pueblo sí que sabe de tragedias, sí que sabe de peregrinajes, y siempre se ha mantenido unido, como una sola Comunidad. Se nos acerca la fecha más importante en nuestro judaísmo, los Iamim Noraim, y una vez más estaremos todos juntos. Nada y nadie nos podrá separar. De la manera que sea, pero estaremos todos juntos, sorteando una vez más todos los obstáculos que el pueblo judío ha debido sortear una y otra vez. Participaremos de las tefilot, de los mensajes enriquecedores de nuestros rabinos, que reconfortan el alma, y estoy cierto que -al terminar- saldremos con nuestro corazón erguido, una vez más, sabiendo que estaremos todos juntos como Comunidad. Nuestra Comunidad lidera diversas campañas de ayuda social, tanto internas como externas, y en estos momentos de aflicción, hemos redoblado nuestros esfuerzos para ir en ayuda de los más necesitados. Queridos amigos, los invito a participar y a contribuir más que nunca en estos Iamim Noraim tan especiales, tan distintos. Nadie sobra, muy por el contrario: queremos ser más almas que nunca juntas, vibrando intensamente nuestra fecha más importante, de la manera que sea, pero siempre juntos. Miguel Infeld Presidente Círculo Israelita de Santiago Para mayor información de Iamim Noraim: +5622-2405000, poly@cis.cl