Polonia invita al Museo Judío de Chile a un viaje para la cooperación

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia organiza viajes de estudio y vinculación institucional sobre distintos temas, a los que invita a profesionales de diversos países. En el ámbito de la memoria y la Shoá, Chile contaba con un solo cupo. La Embajada de Polonia lo asignó a la directora ejecutiva del Museo Judío de Chile, Sofía Cohen, en reconocimiento a su labor y la del Museo en materia de educación sobre el Holocausto y la memoria de la vida judía que se perdió.El viaje, financiado íntegramente por el gobierno polaco, tuvo un propósito claro: buscar colaboraciones entre instituciones de memoria de ambos países y fortalecer el vínculo de los descendientes de judíos polacos en Chile, además de mostrar tanto la vida judía que desapareció como la que hoy se reconstruye.En Varsovia, Sofía Cohen se reunió con la Sección de Asuntos Judíos del Departamento de Diplomacia Pública y Cultural de la Cancillería polaca y con representantes del Instituto Histórico Judío, que resguarda el Archivo Ringelblum, el registro clandestino de la vida en el gueto de Varsovia. Luego conversó con la dirección del Museo de Historia de los Judíos Polacos, POLIN, levantado en el área del antiguo gueto y dedicado a mil años de presencia judía en Polonia.En Cracovia, la agenda incluyó una visita al Memorial y Museo Auschwitz-Birkenau, así como una reunión con su subdirectora. Cohen también afianzó lazos con la dirección del Museo Judío de Galicia, en el barrio de Kazimierz, y con los organizadores del Festival de Cultura Judía, que desde hace más de tres décadas convoca a miles de personas cada verano. En la misma ciudad visitó el Centro Comunitario Judío (JCC), uno de los motores del renacer de la vida judía en Cracovia.De estos encuentros surgieron oportunidades concretas de desarrollo colaborativo entre el Museo Judío de Chile y organismos polacos.La vida que se reconstruyePolonia tiene hoy unos 10 mil judíos; cerca de 2 mil viven en Varsovia. Su centro ortodoxo es la sinagoga Nożyk, construida en 1902 y una de las pocas que sobrevivieron a la guerra, porque los nazis la usaron como granero y establo.Ahí, Cohen compartió la cena de Shabat con miembros de la comunidad, visitantes de todo el mundo y una mujer ucraniana que espera su estatus de refugiada para luego hacer aliá. “Conocí una comunidad pequeña, unida y que sigue reconstruyéndose”, cuenta. En la sinagoga y en el kidush se alternan constantemente el polaco y el inglés para integrar a los extranjeros.El contraste aparece en las mismas ciudades. En Varsovia, Cohen visitó el lugar donde funcionó el orfanato de Janusz Korczak antes de la deportación. En el camino hacia la Umschlagplatz, desde donde el educador fue enviado a la muerte junto a los niños a su cargo, vio el monumento a Korczak y también las marcas en el suelo que señalan el trazado del muro del gueto. “Hoy podemos pasar de un lado a otro de lo que es una marca en el piso. Antes era la diferencia entre la vida y la muerte”, reflexiona.En Lublin, donde antes de la Shoá vivían más de 40 mil judíos, hoy quedan apenas unas decenas. De la Gran Sinagoga solo queda una placa. “Son lugares que, a simple vista, podrían pasar desapercibidos, pero que conservan fragmentos de una vida judía que alguna vez llenó las calles de esta ciudad”, dice.“En las afueras de la ciudad está Majdanek, era extraño estar en un lugar donde sabes que tanta gente fue asesinada y, al mismo tiempo, escuchar los pájaros y ver el pasto crecer”, dice Cohen. Arquitecta de formación, se detuvo en las torres y barracas: “Noté lo metódicos, industrializados y perfectamente ejecutados que eran sus sistemas constructivos. Muestra de la inteligencia al servicio del mal”.Un parque sobre un campo de concentraciónLa última visita fue el antiguo campo de concentración de Płaszów, en Cracovia. Gran parte del terreno es hoy un área verde que los vecinos recorren como si fuera un parque.La escena obliga a preguntarse cómo se usan los sitios de memoria y qué lugar ocupan en la vida cotidiana de una ciudad. La vida sigue, y debe seguir. Pero el pasado, sin desconocer lo que se vivió, es lo que nos permite construir un futuro mejor. Ese es también el trabajo que el Museo Judío de Chile hace todos los días, y que hoy suma nuevos aliados al otro lado del mundo.

Netanyahu aventaja a Eisenkot, pero pierde escaños y se abren múltiples escenarios de gobierno

En mayo de 1996, miles de israelíes se fueron a dormir convencidos de que Shimon Peres continuaría siendo primer ministro. Las primeras encuestas a boca de urna anticipaban su victoria, pero el recuento terminó dando un triunfo ajustado a Benjamin Netanyahu, quien llegaría al poder por primera vez. Treinta años después, Israel volvió a vivir una noche electoral de resultados cambiantes, nuevamente con Netanyahu como protagonista.Inicialmente, los canales 12 y 13 proyectaron entre 52 y 53 escaños para el bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot, frente a 50 del oficialismo. Sin embargo, durante la madrugada, las proyecciones comenzaron a modificarse y el escrutinio oficial terminó mostrando una ventaja para Netanyahu.Con el 100% de las mesas electorales ordinarias escrutadas, y a la espera del recuento de los votos especiales, el bloque encabezado por Benjamin Netanyahu suma 53 escaños, frente a los 48 del bloque opositor liderado por Gadi Eisenkot. Los partidos árabes, por su parte, registran un resultado histórico con 19 diputados. Aunque el Likud se consolida como la principal fuerza política individual, ninguno de los dos grandes bloques alcanza los 61 escaños necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria en la Knéset.El resultado constituye una demostración de la capacidad de resistencia política de Netanyahu, después de cuatro años marcados por la masacre del 7 de octubre, una guerra en múltiples frentes y profundas divisiones internas. Sin embargo, también representa un retroceso para su coalición, que llegó a reunir 68 escaños durante la legislatura anterior. Más allá de los bloques tradicionales: los posibles escenarios para formar gobiernoEl bloque encabezado por Benjamin Netanyahu reúne al Likud, partido de derecha nacionalista; Shas y Judaísmo Unido de la Torá, representantes de los sectores ultraortodoxos; y las formaciones de derecha radical Otzma Yehudit, de Itamar Ben-Gvir, y Sionismo Religioso, de Bezalel Smotrich, que compitió junto a Zehut.Frente a ellos se encuentra Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor y líder de Yashar, una formación centrista que busca reemplazar a Netanyahu. Su bloque incluye a Beyajad, la alianza entre Naftali Bennett y Yair Lapid, que combina sectores de derecha liberal y centro secular; Israel Beitenu, del nacionalista secular Avigdor Lieberman; y Los Demócratas, encabezados por Yair Golan, representantes de la izquierda sionista y socialdemócrata.Sin embargo, la división entre ambos bloques no necesariamente anticipa la composición del próximo gobierno. Con ninguno de ellos cerca de los 61 escaños necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria, las negociaciones podrían dar lugar a nuevas alianzas.Por ahora, se perfilan tres escenarios principales.El primero es un gobierno de derecha y centro sionista encabezado por Netanyahu, que incorpore a sectores de la actual oposición, como Yashar de Eisenkot, Beyajad de Bennett y Lapid o Israel Beitenu de Lieberman, dejando fuera a Los Demócratas y a los partidos árabes. Aunque esta fórmula permitiría construir una mayoría parlamentaria, enfrenta importantes obstáculos: Eisenkot ha rechazado gobernar bajo Netanyahu, incluso mediante un acuerdo de rotación, mientras otros dirigentes opositores también han descartado incorporarse a una coalición liderada por el actual primer ministro. El segundo escenario es un gobierno encabezado por Eisenkot con apoyo de los partidos árabes. Una alternativa sería incorporar a Ra'am, la formación islamista moderada de Mansour Abbas, que ya participó en el gobierno de Bennett y Lapid entre 2021 y 2022. Sin embargo, incluso con sus escaños, el bloque de Eisenkot no alcanzaría los 61 diputados necesarios para asegurar una mayoría parlamentaria. Por ello, otra posibilidad sería formar un gobierno minoritario, es decir, un Ejecutivo que consiga asumir y mantenerse en el poder mediante el apoyo externo o la abstención de otras fuerzas parlamentarias, sin necesidad de incorporarlas formalmente a la coalición. Sin embargo, Bennett y Lieberman se han opuesto a depender del respaldo árabe, mientras Yair Golan se ha mostrado más abierto a esa cooperación. Abbas, por su parte, expresó su disposición a participar en un gobierno de cambio.El tercer escenario es la convocatoria de nuevas elecciones. Si los vetos personales y las diferencias ideológicas impiden alcanzar los acuerdos necesarios, Israel podría regresar a las urnas, como ocurrió durante la prolongada crisis política que llevó al país a celebrar cinco elecciones entre 2019 y 2022.Así, aunque Netanyahu conserva la ventaja electoral y el Likud se mantiene como el partido más votado, su continuidad en el poder está lejos de estar garantizada. La verdadera disputa comienza ahora, cuando los dirigentes deberán decidir qué compromisos están dispuestos a asumir para evitar un nuevo bloqueo político.El voto árabe, protagonista inesperadoUno de los acontecimientos más relevantes de las elecciones fue la elevada participación del electorado árabe israelí, que impulsó un crecimiento histórico de su representación parlamentaria. Este fenómeno se produjo en una jornada de participación nacional récord en casi tres décadas: el 77,7% de los electores acudió a las urnas, la cifra más alta desde 1999. Con el escrutinio de las mesas ordinarias, la Lista Conjunta, integrada por Hadash, Ta'al y Balad, obtiene una proyección de 12 escaños, mientras que Ra'am, el partido islamista moderado encabezado por Mansour Abbas, alcanza siete. En conjunto, 19 diputados, un máximo histórico para las formaciones árabes, frente a los diez obtenidos en 2022. Este avance podría convertirlas en actores decisivos para la formación del próximo gobierno, especialmente ante la ausencia de una mayoría parlamentaria clara. Un largo camino para formar gobiernoEl escrutinio continuará durante los próximos días, especialmente con el recuento de los denominados sobres dobles, un mecanismo utilizado por soldados, diplomáticos, pacientes hospitalizados y otros ciudadanos que votan fuera de sus mesas habituales. Estos sufragios se introducen en un segundo sobre que permite verificar la identidad del elector y evitar duplicaciones, preservando el secreto del voto.La Comisión Electoral Central dispone hasta el 4 de noviembre para publicar los resultados oficiales. Posteriormente, el presidente Isaac Herzog deberá consultar con los partidos representados en la nueva Knéset y designar al diputado que considere con mayores posibilidades de formar gobierno, que no necesariamente será el líder del partido más votado.El candidato elegido tendrá 28 días para conseguir los acuerdos necesarios, con una posible extensión de 14 días adicionales. Si fracasa, podrán iniciarse nuevas rondas de negociación con otros candidatos, prolongando aún más la incertidumbre política.

publicado 08 Octubre 2026

Zajor: Israel a tres años del 7 de octubre

A las 6:29 de la mañana del 7 de octubre de 2023 —cuando el pueblo judío celebraba Simjat Torá—, miles de terroristas cruzaron la frontera desde Gaza hacia Israel: asesinaron a más de 1.200 personas y secuestraron a 251.Detrás de cada cifra hay un nombreEli Sharabi, miembro del kibutz Beeri, pasó 491 días en cautiverio; al ser liberado en febrero de 2025 supo que su esposa, Liyan, y sus hijas, Noya y Yahel, habían sido asesinadas aquel día, y que su hermano Yossi había muerto en manos de sus captores. 85 personas fueron asesinadas en cautiverio.Entre las más de 1.200 personas asesinadas durante el ataque, hubo cinco chilenos (o de origen chileno): • Gina Pak: chilena de 90 años. Fue sacada del refugio. La asesinaron a tiros.• Loren Dafna Garcovich: chilena de 47 años, originaria de San Felipe, fue quemada en el refugio del kibutz Kissufim, junto a su esposo Iván Illarramendi. • Noa Glasberg: hija de chilena de 39 años, asesinada en su casa en el kibutz Ein Hashloshá. • Itay Berdichevsky: nieto de chileno de 30 años de edad. Asesinado junto a su esposa en su hogar, tras    poner a salvo a sus hijos gemelos de 11 meses, que lograron sobrevivir.• Tomer Shpirer: hijo de madre chilena de 37 años. Asesinado mientras hacía ciclismo durante la jornada del ataque. Comunidad internacional: silencios que también hierenSi la masacre fue la primera herida, la indiferencia de quienes debían nombrarla fue la segunda. Pese a que los propios terroristas grabaron y transmitieron sus crímenes en vivo, y a que los sobrevivientes presenciaron o experimentaron violencia sexual, gran parte del movimiento feminista internacional guardó silencio. Recién en 2024, el informe de la enviada especial de la ONU sobre violencia sexual en los conflictos, Pramila Patten, concluyó que había motivos razonables para creer que hubo violaciones durante el ataque, y encontró información clara y convincente de violencia sexual contra los rehenes.Más inquietante aún es el negacionismo, que surgió apenas horas después de la masacre. La ADL documentó cómo políticos, periodistas y dirigentes atribuyeron a Israel las muertes del festival Nova o calificaron los relatos de asesinatos y violaciones como propaganda. Por ello, tres años después, recordar el 7 de octubre no consiste solo en honrar a las víctimas sino en negarse a que el mundo olvide.Una sociedad que se pone de pieUn estudio de 2026 que siguió a 680 israelíes desde antes del ataque mostró que los signos de probable estrés postraumático casi se duplicaron un mes después —de 16,1% a 29,8%— y que, más de dos años más tarde, aún alcanzaban el 19,7%. La psicóloga clínica Sharon Slater explica que sanar exige comprender que el trauma terminó y que ya se vive en el “después”, algo difícil tras años de incertidumbre.Mientras, el país reconstruye. De las 47 comunidades evacuadas en la frontera con Gaza, 43 ya regresaron, y unos 5.000 nuevos habitantes se han instalado en la zona; Kfar Aza comenzó su retorno el 31 de agosto y Beeri tiene previsto hacerlo a fines de diciembre. AntisemitismoEl ataque de Hamás desató una ola de odio sin precedentes. En Estados Unidos, la Anti- Defamation League (ADL) registró 8.873 incidentes antisemitas, el récord desde que comenzó a medirlos en 1979 (ADL). Francia cuadruplicó sus incidentes en 2023: solo en los tres meses posteriores al ataque acumuló lo mismo que en los tres años anteriores (Europe 1). En el Reino Unido, los incidentes subieron de 1.662 a 4.103, con 266 agresiones físicas (Community Security Trust). En 2024, Estados Unidos sufrió la cifra más alta de incidentes en 46 años de registro de la ADL (9.354). Por primera vez, la mayoría de los casos, el 58%, tenía relación con Israel o el sionismo, y las universidades se convirtieron en epicentro: allí los incidentes crecieron 84%. En Chile hubo vandalizaciones y agresiones verbales en las afueras de recintos comunitarios.En 2025 las cifras totales bajaron, pero la amenaza se volvió más letal.Para el director de la ADL, Jonathan Greenblatt, el antisemitismo es hoy una emergencia global.Recordar En julio, la Knéset estableció un día nacional de recuerdo y creó la Autoridad de Memoria de la Masacre y el Heroísmo.En esa línea, el pasado 5 de octubre, el presidente israelí, Isaac Herzog, inauguró el día nacional de conmemoración del 7 de octubre de 2023 bajando la bandera israelí a media asta a las 6:29 de la mañana, el minuto exacto en que comenzó el ataque.Zajor (recordar) es un mandato que ha servido al pueblo judío para seguir adelante. Esta semana, en Israel y en todo el mundo, se recuerda a las 1.200 personas asesinadas y a las 251 secuestradas en Gaza, mientras los niños todavía despiertan de noche y los kibutzim vuelven a encender sus luces.

publicado 01 Octubre 2026

Israel vuelve a las urnas: Cinco claves para entender unas elecciones decisivas

El escenario del próximo 27 de octubre es muy distinto a cuando se votó por última vez, en noviembre del 2022. Entre ambas elecciones ocurrió la masacre del 7 de octubre, comenzó una guerra que se extendió desde Gaza y Líbano hasta Irán, decenas de miles de reservistas pasaron largos períodos en uniforme y el país atravesó profundas transformaciones políticas y sociales.Sin embargo, una constante permanece: Benjamin Netanyahu vuelve a competir con posibilidades de encabezar el próximo gobierno.La última encuesta de KAN, publicada el 28 de septiembre, refleja lo ajustado de la contienda: el bloque encabezado por el actual primer ministro y el bloque opositor obtendrían 52 escaños cada uno. A nivel de partidos, Yashar, liderado por Gadi Eizenkot, se mantiene como la primera fuerza con 23 escaños, seguido por el Likud de Netanyahu con 21. 1. Un posible bloque de cambioLa principal novedad electoral es Eisenkot. Exjefe del Estado Mayor de las FDI, ingresó al gobierno de emergencia después del 7 de octubre y participó del gabinete de guerra. Posteriormente abandonó el Ejecutivo y terminó creando Yashar, partido con el que hoy disputa el primer lugar.Su perfil combina una extensa trayectoria militar con posiciones de centro. Ha defendido, entre otras medidas, una comisión estatal de investigación sobre las fallas que condujeron al 7 de octubre y un servicio militar o civil más amplio.En el mismo espacio opositor aparecen Bennett y Lapid, que compiten juntos por B’Yajad. Ambos ya gobernaron en 2021 mediante una coalición diversa que reunió derecha, centro, izquierda y, por primera vez, al partido árabe Ra’am.Más hacia la izquierda se encuentra Golán, líder de Los Demócratas, partido surgido de la unión del Laborismo y Meretz.Pero compartir el objetivo de reemplazar a Netanyahu no equivale a compartir una fórmula de gobierno. Los partidos árabes podrían obtener entre 12 y 14 escaños y convertirse nuevamente en árbitros de la elección.Mientras Golan defiende abiertamente la cooperación con ellos, Bennett y Eisenkot han planteado posiciones más restrictivas.2. Netanyahu y un bloque que se niega a desaparecerMuchos analistas pronosticaron el final de la carrera política de Netanyahu porque la masacre ocurrió bajo su gobierno y representó el mayor fracaso de seguridad de la historia reciente de Israel. Pero tres años después, continúa disputando el primer lugar.Netanyahu se ha resistido a crear una comisión estatal de investigación, mientras la oposición ha prometido establecerla si llega al gobierno.Conserva buena parte del bloque que lo ha acompañado durante los últimos años: Shas y Judaísmo Unido de la Torá entre los ultraortodoxos, Otzma Yehudit de Ben-Gvir y la lista conjunta del Sionismo Religioso encabezada por Smotrich.A ese campo podría sumarse Ofer Winter, general retirado cuyo nuevo partido, Amja Israel, oscila alrededor del umbral electoral y que podría alterar el equilibrio entre bloques.3. Una guerra que no terminaEn Gaza, el alto el fuego alcanzado en 2025 redujo los combates, pero siguen sin resolverse cuestiones centrales como el desarme de Hamás y la retirada israelí. Los ataques continúan y la reconstrucción permanece estancada.En el sur del Líbano, Israel mantiene una zona de seguridad mientras las negociaciones para conseguir el desarme de Hezbolá y una eventual retirada israelí continúan sin solución definitiva.El frente más peligroso sigue siendo Irán. Desde los ataques conjuntos estadounidense-israelíes del 28 de febrero, el conflicto continúa activo, aunque Washington busca una salida diplomática. La seguridad seguirá, por lo tanto, condicionando estas elecciones.4. El reclutamiento ultraortodoxo y el carácter del EstadoDurante décadas, decenas de miles de estudiantes de yeshivot estuvieron exentos del servicio militar. Después de tres años de guerra y largos períodos de movilización de reservistas, esa situación genera una oposición creciente.La Corte Suprema anuló por unanimidad una ley que impedía temporalmente arrestar a ultraortodoxos que evadieran el reclutamiento.Y aquí aparece una división clara: los partidos ultraortodoxos buscan proteger esas exenciones, mientras el bloque de cambio propone mecanismos para ampliar su incorporación al servicio militar o civil.La discusión va mucho más allá del Ejército. Se trata de quién asume las obligaciones de la ciudadanía y de la relación entre religión y Estado.5. Israel frente al mundoCon Estados Unidos, la relación gubernamental continúa siendo estrecha bajo Donald Trump, pero las encuestas muestran una erosión del apoyo a Israel especialmente entre los demócratas y también entre los republicanos más jóvenes.En Europa, las diferencias respecto de Gaza, los asentamientos y la cuestión palestina han provocado mayores tensiones diplomáticas y comerciales.América Latina presenta un escenario diferente. Cambios políticos recientes permitieron acercamientos con Chile, Bolivia, Colombia y Honduras, mientras Argentina mantiene bajo Javier Milei una de las relaciones más estrechas con Israel de la región.El 27 de octubre, Israel no decidirá solamente su futuro. También deberá responder preguntas que quedaron abiertas desde el 7 de octubre: quién debe asumir responsabilidad, quién debe servir en el Ejército, cómo terminar las guerras abiertas y qué relación quiere construir el país con sus propios ciudadanos y el mundo.

publicado 03 Septiembre 2026

Múnich 1072: El deporte también excluye

El 5 de septiembre de 1972, el deporte perdió para siempre su inocencia.Aquella madrugada, ocho terroristas de Septiembre Negro ingresaron a la Villa Olímpica de Múnich y atacaron a la delegación israelí. Dos de sus integrantes fueron asesinados de inmediato y otros nueve tomados como rehenes. Horas después, tras un fallido operativo de rescate, los once habían muerto.No eran soldados. Eran entrenadores, árbitros y deportistas. Hombres que habían llegado a Alemania para competir y representar a Israel en la mayor celebración deportiva del mundo.54 años después, sería irresponsable establecer equivalencias fáciles. Múnich fue terrorismo. Lo que ocurre hoy es otra cosa. Pero existe una pregunta incómoda que vuelve a aparecer: ¿qué sucede cuando un atleta deja de ser visto como deportista y comienza a ser castigado por su nacionalidad, su identidad judía o su vínculo con Israel?Desde el 7 de octubre de 2023, deportistas israelíes y judíos han enfrentado exclusiones, cancelaciones, protestas, presiones políticas y dificultades para competir. No existe una suspensión generalizada de Israel por parte del COI, FIFA o UEFA, pero los episodios se han acumulado.La selección israelí sub-20 de hockey sobre hielo fue excluida temporalmente de un torneo por “razones de seguridad”. Gimnastas israelíes, incluido el campeón olímpico Artem Dolgopyat, quedaron fuera del Mundial de Yakarta tras la negativa de Indonesia a otorgarles visados. El equipo Israel-Premier Tech ha enfrentado protestas e interrupciones en competencias internacionales.Pero el fenómeno tampoco se limita a quienes llevan una bandera israelí. El capitán judío sudafricano de cricket David Teeger perdió la capitanía tras expresar públicamente su apoyo a Israel. En Canadá, la conferencia de Leah Goldstein, ciclista judía y exintegrante de las Fuerzas de Defensa de Israel, fue cancelada por presiones relacionadas con su pasado militar.No es Múnich. Y nadie debería decir que lo es.Pero tampoco debería ser normal que un deportista tenga que explicar quién es antes de demostrar lo que puede hacer.La gran lección de 1972 fue que el odio puede atravesar incluso los espacios creados para unir al mundo. Hoy no hay terroristas escalando la reja de una villa olímpica. Hay otras formas de hostilidad: vetos, campañas, abucheos, cancelaciones y la pretensión de que algunos deportistas carguen individualmente con conflictos que exceden por completo una cancha.Recordar Múnich también significa defender algo elemental: que ningún judío, israelí o deportista debería quedar fuera del deporte por aquello que es.Porque cuando la identidad se convierte en motivo de exclusión, el problema ya no está en el deporte._________________________Los once de Múnich, Z"L Los miembros de la delegación israelí asesinados entre el 5 y 6 de septiembre de 1972 fueron: ● Moshe Weinberg Z"L, entrenador de lucha. ●  Yossef Romano Z"L, levantador de pesas. ●  David Berger Z"L, levantador de pesas. ●  Ze’ev Friedman Z"L, levantador de pesas. ●  Yossef Gutfreund Z"L, árbitro de lucha. ●  Eliezer Halfin Z"L, luchador. ●  Amitzur Shapira Z"L, entrenador de atletismo. ●   Kehat Shorr Z"L, entrenador de tiro. ●   Mark Slavin Z"L, luchador. ●   André Spitzer Z"L, entrenador de esgrima. ●   Yakov Springer Z"L, juez de levantamiento de pesas. Deportistas cancelados, excluidos o afectados desde el 7 de octubre Algunos de los casos más visibles: ● Selección israelí sub-20 de hockey sobre hielo: excluida temporalmente por la IIHF de un torneo en Bulgaria en 2024 por motivos de seguridad. La decisión posteriormente fue revertida. ● Artem Dolgopyat y la delegación israelí de gimnasia: quedaron fuera del Mundial de Yakarta 2025 después de que Indonesia negara visados a los atletas israelíes. ● Israel-Premier Tech: el equipo ciclista ha enfrentado protestas, interrupciones de etapas y presiones para eliminar la palabra “Israel” de su indumentaria. ● David Teeger: capitán judío del equipo sudafricano sub-19 de cricket, fue apartado de la capitanía tras sus declaraciones públicas de apoyo a Israel. ●  Leah Goldstein: ciclista canadiense judía y exintegrante de las FDI. Su conferencia principal en Canadá fue cancelada debido a su pasado militar en Israel. ● Tel Aviv Ibex: equipo de rugby inclusivo israelí, integrado por jugadores judíos y árabes, fue excluido de una competencia europea en Noruega en medio de presiones políticas. ●  Jugadores israelíes de bowls: tres deportistas fueron inicialmente retirados de un campeonato mundial tras protestas, aunque posteriormente la decisión fue revertida. Una diferencia importante: estos casos no constituyen una suspensión general de Israel del deporte internacional. Son episodios específicos de exclusión, cancelación o presión que, en conjunto, reflejan un clima especialmente hostil hacia deportistas israelíes y judíos desde el 7 de octubre.

publicado 28 Agosto 2026

Primer Congreso Sionista: el sueño de volver a nuestra tierra ancestral

Hubo un momento, entre el 29 y el 31 de agosto de 1897, en que la palabra "sionismo" dejó de ser una idea dispersa y se convirtió en un plan de acción. En el casino municipal de Basilea, alrededor de doscientos delegados llegados de distintos países se sentaron a discutir algo que hasta entonces parecía impensable: cómo construir, desde la diáspora, un hogar nacional para el pueblo judío.El hombre detrás de la convocatoria era Theodor Herzl, periodista vienés de origen húngaro que, como corresponsal en París, cubrió el juicio contra Alfred Dreyfus, el capitán judío del ejército francés acusado injustamente de espionaje. Movido por el antisemitismo que rodeó el caso, diría después: “Fue ese juicio lo que me convirtió en sionista”.En 1896 publicó El Estado judío, el libro donde planteaba la idea de un territorio propio. Usó, sin éxito, su red de contactos periodísticos para buscar financiamiento. Fue entonces cuando decidió que movilizaría a las personas. De allí surgió la convocatoria a Basilea, realizada entre el 29 y el 31 de agosto de 1897, en donde se fundó formalmente la Organización Sionista Mundial, que aspiraba a establecer para el pueblo judío un hogar en su tierra ancestral.Al cerrar el Congreso, Herzl escribió en su diario: "En Basilea fundé el Estado judío". Aunque sonaba desmedido, cincuenta años después, en 1947, la ONU votaría la partición de Palestina, y en 1948 nacería el Estado de Israel.Una revolución que sigue vivaUna persona que puede hablar con propiedad del tema es el rabino Lucas "Pato" Lejderman, del Círculo Israelita, mashpia del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann y líder en Chile de Masortí/Mercaz en el Congreso Sionista.“El sionismo y el establecimiento del Estado de Israel es la mayor revolución del pueblo judío después de la creación del Talmud y el desarrollo del judaísmo rabínico. No sé si de acá a veinte, pero seguro de acá a cincuenta años, gran parte de lo que llamamos judaísmo en la modernidad o posmodernidad va a estar obligatoriamente relacionado con lo que vive y lo que pasa en el Estado de Israel”.Hoy, dice, ya es raro encontrar comunidades judías relevantes en el mundo que no se autodefinan como sionistas: Israel no es solo un centro físico —ya que allí vive la mayoría de los judíos del mundo—, sino "principalmente el centro espiritual y político del mundo judío", sostiene.El sueño de una abuela, cumplido dos generaciones despuésPara el rabino, el sueño de Herzl tiene un rostro familiar. Su abuela, sobreviviente de la Shoá, soñaba con emigrar a Israel y sumarse a los jalutzim, los pioneros que construyeron el país. La Segunda Guerra Mundial se lo impidió, y ese sueño quedó pendiente. En enero de 2007, cuando él hizo aliá, su abuela le dijo que, dos generaciones después, parte de ella estaba cumpliendo su anhelo."Eso es entender lo que significó el sionismo, esta vuelta a la tierra ancestral; es un sueño hecho realidad, es entender el Estado de Israel como el motor de la continuidad, el motor de las aspiraciones y anhelos más grandes que el pueblo judío tuvo por dos mil años", reflexiona.La voz masortí en el debate sionistaComo rabino masortí, se refiere al avance del fundamentalismo religioso en Israel, el freno a proyectos como el del Kotel igualitario —aprobado por la Knesset pero congelado en la práctica— y la creciente presencia de voces ultraortodoxas dentro del propio Congreso Sionista. "Nuestro desafío es mantener el sionismo desde un lugar plural, liberal, democrático, de respeto. Israel debe ser 'una luz para las naciones', que respete a sus minorías internas y que cada corriente judía se sienta parte de él, que sea la carpa abierta de Abraham: un lugar donde todos puedan entrar y sentirse parte", afirma.¿Qué pensaría Herzl hoy?Consultado sobre qué sentiría Herzl si hoy caminara por Tel Aviv o visitara el Kotel dice:“Creo que Herzl estaría muy orgulloso porque vería su sueño de un refugio nacional y el hogar nacional del pueblo judío en el lugar que siempre fue la cuna de la historia del pueblo judío. Seguramente estaría muy orgulloso de lo que hicimos como pueblo”.

publicado 28 Agosto 2026

Israel se acerca al primer implante de médula espinal

Hay avances científicos que se miden en publicaciones, patentes o premios. Y hay otros que se miden en algo mucho más sencillo: la posibilidad de volver a ponerse de pie.Israel acaba de dar un nuevo paso hacia uno de ellos. Matricelf, empresa biotecnológica israelí, y el Centro Médico de Rehabilitación Loewenstein, de Clalit Health Services, firmaron un acuerdo para comenzar a identificar y evaluar pacientes con lesiones medulares que podrían convertirse en candidatos para el primer implante de una médula espinal diseñada mediante ingeniería de tejidos. Si se cumplen los hitos científicos y regulatorios, el tratamiento del primer paciente podría comenzar durante la primera mitad de 2027.La tecnología nació en el laboratorio del profesor Tal Dvir, de la Universidad de Tel Aviv, y busca fabricar para cada paciente una especie de “repuesto biológico” a partir de sus propias células. Para ello se obtiene una muestra de sangre, se generan células madre pluripotentes inducidas y se combinan con materiales biológicos del propio organismo. La apuesta es que el implante pueda reemplazar tejido dañado y favorecer la recuperación de funciones perdidas.El impacto potencial trasciende las fronteras de Israel. En Chile, la realidad de las lesiones medulares está lejos de ser menor, aunque el país no cuenta con estadísticas nacionales actualizadas que permitan conocer con precisión cuántas personas viven con esta condición. Un estudio realizado durante 20 años en el Hospital del Trabajador de Santiago registró 173 casos de lesión medular traumática vinculada a accidentes laborales, con una incidencia promedio de 7,8 casos por millón de trabajadores al año.Son 173 historias concretas detrás de una cifra fría: personas cuyas vidas cambiaron después de una caída, un accidente o un golpe. Y ese número representa solamente una parte del problema, porque no incluye todas las lesiones medulares ocurridas en Chile por accidentes de tránsito, deportes, caídas u otras causas.Los resultados preclínicos explican el interés. En modelos animales, el equipo de Dvir ha informado recuperación de la capacidad de caminar en una alta proporción de los casos. Pero todavía existe un largo trecho entre esos resultados y una terapia disponible para pacientes.La propia Universidad de Tel Aviv enfatiza que la selección de candidatos no significa que el ensayo clínico ni las implantaciones hayan sido aprobados. Todo dependerá de completar las etapas científicas y regulatorias y obtener la autorización final del Ministerio de Salud de Israel.Si finalmente ocurre, el primer procedimiento está previsto en el Centro Médico Sheba. Será un paso pequeño para un paciente, pero potencialmente enorme para miles de personas que esperan que algún día la palabra “irreversible” deje de ser una sentencia.

publicado 21 Agosto 2026

La DAIA destacó la destitución del juez Alfredo López y afirmó que “marca un precedente” contra el antisemitismo

La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) consideró de “enorme relevancia institucional” la destitución del juez federal de Mar del Plata Alfredo López por mal desempeño en sus funciones y afirmó que la decisión constituye un precedente en la lucha contra el antisemitismo dentro de las instituciones judiciales.La entidad sostuvo que la decisión del Jurado de Enjuiciamiento no representa una sanción por las opiniones personales del magistrado, sino por una conducta que, según señaló, se caracterizó por la reiteración de expresiones de antisemitismo, hostilidad y deshumanización hacia la comunidad judía.“No se sanciona una opinión. Se sanciona una conducta reiterada de antisemitismo, hostilidad y deshumanización, incompatible con la imparcialidad, el decoro y la confianza que exige la función judicial”, afirmó la DAIA.López fue removido de su cargo luego de que el Jurado de Enjuiciamiento lo encontrara responsable de mal desempeño por una serie de publicaciones realizadas en la red social X. Durante el proceso fueron analizados 15 tuits y reposteos que, según la acusación, evidenciaron un patrón de hostilidad hacia los judíos, el sionismo y el Estado de Israel.En su pronunciamiento, la DAIA remarcó que la libertad de expresión continúa siendo un principio fundamental del sistema democrático, pero señaló que ese derecho no puede utilizarse para justificar expresiones de odio o discriminación.“La libertad de expresión es un pilar de la democracia, pero no puede utilizarse para legitimar el odio y la discriminación”, sostuvo la institución.Un precedente institucionalLa DAIA destacó especialmente el carácter histórico de su intervención en el proceso contra el magistrado y señaló que se trata de la primera vez en más de cien años que la entidad impulsa un procedimiento de estas características contra un juez.“Este hecho marca un precedente: por primera vez en más de cien años, la DAIA impulsó un procedimiento de esta naturaleza contra un magistrado”, afirmó.

publicado 21 Agosto 2026

Cada 22 de agosto: el mundo recuerda a las víctimas de la violencia religiosa, en un contexto marcado por el alza del antisemitismo

Cada 22 de agosto, Naciones Unidas conmemora el Día Internacional en Conmemoración de las Víctimas de Actos de Violencia Basados en la Religión o las Creencias. La fecha fue instaurada en 2019 por la Asamblea General mediante la resolución A/RES/73/296, a propuesta de Polonia. La conmemoración condena la violencia y el terrorismo dirigidos contra personas por su religión o creencias, y reafirma que ningún acto de esta naturaleza puede asociarse a una fe, nacionalidad o grupo étnico en particular.En 2026, esta jornada adquiere una relevancia especial para las comunidades judías del mundo. Casi tres años después del ataque terrorista de Hamás del 7 de octubre de 2023 —el mayor asesinato masivo de judíos desde el Holocausto—, distintos organismos internacionales han documentado un incremento sostenido de incidentes antisemitas a nivel global. Universidades, espacios públicos y plataformas digitales han sido escenario de una ola de hostilidad hacia personas e instituciones judías, muchas veces bajo la forma de discurso de odio, vandalismo o agresiones directas.Organizaciones como la Liga Antidifamación (ADL) y observatorios europeos han reportado cifras récord de denuncias por antisemitismo en los últimos años, en países tan diversos como Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido. En América Latina, comunidades judías —incluida la de Chile— han expresado su preocupación por la normalización de expresiones de odio en redes sociales y por hechos puntuales de intimidación hacia instituciones y espacios comunitarios.El 22 de agosto es una oportunidad para visibilizar que la lucha contra el antisemitismo forma parte de una causa más amplia —la defensa de la libertad religiosa y de creencias para todas las minorías— y para reafirmar el llamado de la ONU a los Estados a proteger a las comunidades religiosas de la violencia y la discriminación.De la misma forma, esta conmemoración tiene un valor pedagógico, pues permite relevar estos temas ante la opinión pública y las instituciones del país, haciendo ver que el antisemitismo y todas las formas de violencia basadas en la religión y la identidad son actos de odio que se deben erradicar, para lo cual se requiere, entre otras cosas, herramientas legales que protejan a las minorías de forma efectiva.A propósito de este tema, en la próxima página encontrará un reporte de ADL que indica que 2025 fue el tercer año con mayor número de delitos de odio contra los judíos, según el FBI.

publicado 13 Agosto 2026

El niño que burló a la muerte: Joseph Schleifstein, símbolo de resistencia infantil

La historia de Joseph Schleifstein comienza en Sandomierz, Polonia, donde nació en marzo de 1941. En 1942, su familia fue trasladada al gueto de Częstochowa. Ante la amenaza de que los niños eran considerados “inútiles” y enviados directamente a la muerte, sus padres lo ocultaron en sótanos húmedos, enseñándole a permanecer en silencio para evitar ser descubierto. En 1943 fueron deportados al campo de Buchenwald, donde las autoridades separaban a los prisioneros: los aptos para trabajar iban a la derecha y los niños pequeños a la izquierda, destinados a las cámaras de gas. En ese momento crítico, su padre encontró una gran bolsa, lo colocó dentro, advirtiéndole que guardara silencio. Así logró introducirlo inadvertidamente al campo, junto con sus herramientas de trabajo.Con ayuda de prisioneros antifascistas, lo mantuvieron oculto. Eventualmente fue descubierto por los guardias de las SS, quienes conmovidos lo adoptaron como una suerte de "mascota del campo". Le confeccionaron un uniforme infantil y lo hicieron participar en el apel matutino, donde debía declarar: “Todos los prisioneros están contabilizados”.Cuando llegaban inspecciones de altos mandos, Schleifstein era nuevamente ocultado, ya que los niños no debían aparecer. En una ocasión estuvo a punto de ser ejecutado, hasta que su padre volvió a intervenir. A pesar de todo, enfermó gravemente y fue internado en el hospital del campo, donde permaneció hasta que finalmente fue liberado.El 12 de abril de 1945, tropas estadounidenses liberaron Buchenwald. Schleifstein, entonces de cuatro años, fue fotografiado sentado en el escalón de un camión del UNRRA—una imagen que se convirtió en símbolo del horror infantil sobreviviente. Posteriormente, junto con su padre, fue llevado a Suiza para recuperarse. Más tarde lograron reencontrar a su madre en Dachau y en 1948 emigraron a Estados Unidos gracias al apoyo del Comité Judío Americano.Años después Schneiderstein, ya como adulto y habiendo trabajado en AT&T, emergió nuevamente en los medios. Su historia cobró visibilidad tras el estreno de la película La vida es bella (1997), ya que era una historia real que reflejaba lo mostrado en la pantalla. Llegó a ser entrevistado y testificó en el juicio de Buchenwald ante un tribunal militar estadounidense, donde varios oficiales del campo fueron condenados.El caso de Joseph Schleifstein es un testimonio excepcional: sobrevivir siendo el prisionero más joven en Buchenwald es casi un milagro. Su relato ilumina una de las facetas más estremecedoras del Holocausto: la infancia arrancada, el ingenio del amor paternal y la llamativa contradicción de una humanidad puntual en medio de la barbarie.Fuentes: • auschwitz.dk • Jugend im KZ (Buchenwald Memorial) • Aurora-Israel (Marcela Oviedo) 

La esperanza que resiste: Voces de heroísmo tras el 7 de octubre

El jueves 22 de octubre, la Comunidad Judía de Chile (CJCh), la Embajada de Israel en Chile y Limud Chile convocaron a la comunidad a recordar el 7 de octubre de 2023. El acto central, realizado en la NBI, reunió a autoridades, rabinos, estudiantes del Instituto Hebreo y miembros de la comunidad judía en torno a una pregunta que atraviesa las historias de aquel día: cómo actuar cuando el miedo y la violencia irrumpen en la vida cotidiana.La respuesta no se ofreció como una consigna, sino a través de testimonios. Un día en octubre (One Day in October), escrito por los autores israelíes Yair Agmon y Oriya Mevorach, reúne 40 relatos en primera persona de sobrevivientes, héroes y familiares que vivieron las primeras 24 horas del ataque de Hamás. Agmon viajó a Chile y Argentina para presentar el libro, y en Santiago conversó con Abraham Yudelevich ante el público.La actividad comenzó con un video sobre el ataque y una intervención teatral de los alumnos del Instituto Hebreo. Después de las palabras de apertura, Alfredo Misraji, presidente de la Comunidad Judía de Chile, se dirigió a los asistentes. Su intervención dio paso a un momento de oración por las víctimas, conducido por cuatro rabinos: Yonathan Szewkis recitó El Male Rajamim; Gustavo Kelmeszes, Izkor; Martin Pussetto, un salmo; y Dani Zang, el Kadish.Tras una segunda intervención teatral de los estudiantes, habló el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi. Las representaciones y los discursos pusieron en primer plano la dimensión humana de la tragedia: detrás de cada nombre, una vida, una familia y un futuro que merecían ser recordados. Entre las personas evocadas especialmente por sus vínculos con Chile estuvieron Gina Pak, Loren Garcovich, Noa Glasberg, Itay Berdichevsky y Tomer Shpirer.En la entrevista, Agmon transmitió una energía intensa y cercana. Habló con pasión de los protagonistas y de la diversidad de experiencias que reúne el libro: historias de supervivencia, de pérdida y de personas que, en medio del peligro, encontraron la manera de socorrer a otros. Más que detenerse en una sola imagen del 7 de octubre, la conversación permitió ver la trama de decisiones y vínculos que aparece en cada testimonio.Uno de los relatos compartidos durante el encuentro llevó esa idea a una conclusión poderosa. Después de enfrentarse a los terroristas y sentir que la violencia no podía reparar lo ocurrido, el protagonista comprende que su respuesta será “hacer el bien. Un bien igual de poderoso que el dolor y la maldad”. La frase, narrada como parte de uno de los testimonios, no minimiza el sufrimiento ni promete una reparación fácil. Habla de una elección moral: impedir que el odio determine todo lo que viene después.Ese es también el pulso del libro. En sus páginas, el heroísmo no pertenece únicamente a quienes combatieron. Está en quienes protegieron a sus familias, buscaron a sus seres queridos, compartieron información o atendieron a los heridos con los medios disponibles. La esperanza aparece en acciones concretas, a veces pequeñas, que permitieron resistir y sostener a otros cuando la ayuda aún no llegaba.La participación de los jóvenes del Instituto Hebreo dio una significación especial a la conmemoración. Al representar algunas de estas historias, los estudiantes no solo acompañaron el recuerdo de las víctimas: mostraron cómo la memoria pasa de una generación a otra. Esa transmisión importa en una comunidad que conoce de cerca el peso de los nombres y la necesidad de mantener vivas las historias.Al cierre, los asistentes se pusieron de pie para entonar el Hatikva, el himno nacional de Israel. La jornada reunió oración, arte, testimonios y música en un acto de duelo, pero también de afirmación: recordar a quienes fueron asesinados, honrar a quienes sobrevivieron y reconocer la humanidad y el coraje que emergieron en las horas más oscuras.

La Intifada francesa

Según la biblia del traductor, la palabra árabe “intifada” en castellano equivale a varias, siendo dos de ellas “agitación” y “levantamiento”. Se asocia con el medio oriente, pero también aplica a otras realidades, al calor del grito “globalizar la intifada”, que al parecer en Francia fue escuchado junto al pañuelo conocido como Kufiya, tanto que muchas banderas fueron exhibidas en las manifestaciones, con excepción de la francesa.A través del mundo, las preguntas son varias ¿qué le pasó a Francia? ¿por qué Francia? Si ocurrió allá, podría pasar en cualquier país, ¿también EE. UU? De partida, fue violencia inaceptable en todo lugar, donde no solo sorprende su nivel sino también la falta de respuesta, la ineficiencia demostrada por el Estado y sus gobernantes, ya que no es la protesta legítima de gente que quiere mejorar a su sociedad, sino la revolución molecular de aquellos que desprecian al país y sus tradiciones, debido a que por sobre sus excesos colonialistas sobresale una inmensa obra civilizatoria, que al mundo ha aportado algunas de las mejores trayectorias del humanismo. Más aún, sin Francia no se explica la idea misma de Occidente al ser uno de sus vértices, por lo que duele ver como acepta que se intente erradicar lo que la hizo grande y admirada.Francia es expresión de historia y cultura, destino de emigración y turismo, y sin duda sus ciudadanos han tomado malas decisiones, ya que molesta ver como sucesivos gobiernos la han llevado a una creciente irrelevancia, donde es difícil encontrar en los últimos siglos otro momento donde Europa tenga menos peso que ahora en la balanza de poder. ¿Por qué Francia no despierta de una tragedia europea, donde al igual que en el Reino Unido y España se acepta -sin todavía reacción - la leyenda negra creada por sus enemigos?Francia es el país de Napoleón y De Gaulle, donde antes se lloró por derrotas militares como la de 1940 hoy hay lágrimas por las instituciones y los franceses que han renunciado a defender a Francia, indebidamente multiplicando sus defectos y errores, en parte, herencia intelectual e influencia de lo que representó mayo 1968 y su “Prohibido Prohibir”.

Israel: la elección del 27 está tan cerrada que los partidos árabes israelíes podrían decidir el futuro político de Netanyahu

Cuando hay tanta gente que opina sin tener mayor conocimiento sobre una realidad tan diferente como es el Medio Oriente, y en particular, Israel y los árabes israelíes como son llamados aquellos que en 1948 decidieron quedarse, es llamativo lo que me ocurrió con la inteligencia artificial, ya que la situación es lo suficientemente compleja para que Gemini en un gesto de humildad, decidiera excusarse de opinar.Así me pasó, ya que todavía soy parte de esa minoría que solo la consulta esporádicamente, pero, aunque sobre los árabes israelíes he escrito y hecho docencia, de todas maneras, decidí consultarles “sobre el papel que han jugado los partidos árabes en la Knesset”, el parlamento israelí, ya que me interesaba saberlo durante la guerra actual. La sorprendente respuesta decía “se recomienda consultar directamente los canales informativos autorizados”, consejo que también sería útil para tanto medio de comunicación que en vez de hacer lo señalado, difundieron la propaganda de Hamas.El martes 27 de este mes, las elecciones definirán el futuro del primer ministro que más tiempo ha estado en el cargo, pero no de la guerra, ya que eso lo deciden más bien los enemigos de Israel, y la respuesta de Israel corresponde más bien a políticas de Estado que a ideas personales. Sin embargo, el resultado puede definir el futuro político de Benjamín Netanyahu, ya que va a impactar en dos decisiones que se han dilatado por demasiado tiempo. La primera es que la Corte Suprema ha recibido demasiadas presiones y ha esquivado el bulto de fallar si es culpable o inocente de los cargos de corrupción electoral que han llevado a otros políticos, incluyendo algún exprimer ministro a la cárcel, siendo la segunda, la muy esperada comisión de investigación de las responsabilidades en la total falta de preparación para la mortífera invasión de Hamas, origen, a no olvidarlo, de la actual guerra.Es una elección muy cerrada, tal como han sido los últimos tres comicios, dos ganados y uno perdido por Netanyahu y a no ser que todas las encuestas estén equivocadas como en Brasil, se va a repetir lo ocurrido en ellas, virtual empate, agravado por algo que es habitual en Israel, que quien gana o pierde no es decidido por la votación, sino que ello es fruto de una negociación posterior, donde hay un intercambio de favores con partidos menores, muchas veces de raíz religiosa, para decidir quién forma gobierno, cuya mayoría parlamentaria es de solo un par de votos y que, tal como ha ocurrido en estos años, les da una indebida voz de altos decibeles a sectores extremos, que, sin embargo, tienen el poder de chantaje sobre si continúa o no el primer ministro en ese cargo.

Fundación Contigo: Encuentros que construyen Comunidad

Durante la última semana, Fundación Contigo desarrolló distintas actividades de acompañamiento, voluntariado y encuentro.Contigo Emergencias: un nuevo encuentro en el albergueEl sábado, voluntarios de Contigo Emergencias regresaron al albergue para personas en situación de calle. Llevaron ensaladas y, junto con las personas del albergue, prepararon pollos a la parrilla para compartir una comida.Mane Olivares, voluntaria a cargo de Contigo Emergencias, comentó: “Lo más emocionante fue sentir cómo, en cada encuentro, se siguen fortaleciendo los lazos entre la Fundación y las personas del albergue. Cocinar juntos y compartir la mesa son formas sencillas de acompañarnos y construir comunidad”.Comedor Abierto junto a Fundación BarnecheaEn otra jornada de Comedor Abierto, realizada junto a Fundación Barnechea, voluntarios participaron en la preparación y el servicio de alimentos. Las imágenes muestran a los equipos colaborando en la cocina y a los asistentes compartiendo la mesa, en un espacio de encuentro y cercanía.Actividades junto al Jardín El TrébolLa semana también incluyó actividades con el Jardín El Trébol. Los niños participaron en juegos grupales con materiales coloridos, en una experiencia de interacción y aprendizaje compartido.Estas tres iniciativas expresan una misma convicción: la solidaridad se construye a través de la presencia, el trabajo conjunto y los vínculos cotidianos.

Campaña de Recaudación Fobeju 2026: La historia no sigue sola: hoy depende de todos

“Soy el guardián de mi hermano”. La frase recibe cada día a los alumnos en la entrada del Instituto Hebreo y resume un principio central del judaísmo: cuando una persona necesita ayuda, toda la comunidad es responsable de su bienestar.Ese es el espíritu que guía a la Fundación Fobeju, que trabaja para que ningún alumno quede sin vivir la experiencia de ser parte de un colegio con identidad judía, de excelencia y de una comunidad que lo acoge. Detrás de cada donación recibida a lo largo del año hay un gesto de solidaridad, compromiso y esperanza. Sin embargo, aún queda un importante camino por recorrer: faltan 200 millones de pesos para alcanzar la meta de este año.Un desafío mayor“Trabajamos siempre para mantener nuestro compromiso con la continuidad de la educación judía y, sobre todo, con el sueño de que cada niño pueda seguir siendo parte del Instituto Hebreo. Este año el desafío es mayor, ya que casi el 50% de las familias becadas requiere más de un 70% de ayuda este segundo semestre”, explicó Yael Korol, Directora Ejecutiva de Fundación Fobeju.A esto se suma una ampliación del apoyo: desde 2026, la fundación no sólo cubre la colegiatura, sino también costos adicionales como textos, útiles escolares y almuerzos, lo que entrega un mayor respiro a las familias.Una semana para sumarseLa campaña culminará con dos actividades abiertas a toda la comunidad. El sábado 24 de octubre se realizará un Bingo comunitario, una noche de sorpresas, premios y entretenimiento. Al día siguiente, el domingo 25, tendrá lugar la Llamatón en el Instituto Hebreo, donde voluntarios contactarán a miembros de la comunidad para invitarlos a aportar.Desde la fundación destacan que cada aporte, sin importar su monto, marca una diferencia. “Detrás de cada beca hay una familia que necesita apoyo, un niño que merece seguir adelante y una comunidad que puede hacer la diferencia”, subrayan.Cómo colaborar:• Entradas para el Bingo: link abajo• Donaciones desde Chile y el extranjero: donaciones.fobeju.cl• Ex alumnos del IH: pueden donar a través del link de su generación, disponible en www.fobeju.cl

Tres años del 7 de octubre: entre la solidaridad, la protesta y la glorificación de la violencia

Al cumplirse tres años del ataque de Hamás contra Israel, el 7 de octubre de 2023, se realizaron manifestaciones en distintas ciudades del mundo en apoyo a la causa palestina. En Nueva York, según City Journal, algunos participantes utilizaron vestimentas asociadas a grupos armados y corearon consignas favorables a Hamás. El medio también informó sobre un encuentro convocado para “rendir homenaje a los mártires”.En los campus estadounidenses, la Liga Antidifamación (ADL) reportó una pancarta en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) con un tanque cruzando la frontera el 7 de octubre, y material que mostraba a personas enmascaradas que portaban rifles. Por su parte, una publicación en Instagram de las agrupaciones estudiantiles Student Committee for Defense and Solidarity (SCDS) y Peoples Defense Front de la Universidad Estatal de Pensilvania (Penn State), declaraba: “¡Hoy se cumple el tercer aniversario de la Operación «Inundación de Al-Aqsa»! ¡Gloria a la resistencia palestina! ¡Larga vida a la Inundación de Al-Aqsa!”.La ADL sostiene que estos hechos forman parte de una tendencia de glorificación de la violencia en el movimiento universitario. Otras organizaciones y manifestantes rechazan esa lectura y dicen que las consignas eran minoritarias.Tensión en el Reino UnidoEn Londres también hubo movilizaciones. Según Times of Israel, aunque la policía prohibió el uso de máscaras, decenas de asistentes las usaron igualmente. Este tipo de protestas ha generado controversia en Reino Unido. En mayo de 2026, Reuters informó que algunos legisladores británicos las calificaron de 'marchas de odio'. En la misma línea, el entonces primer ministro Keir Starmer advirtió sobre el “efecto acumulativo” de las manifestaciones propalestinas en la comunidad judía, y aseguró que consignas como "Globalizar la Intifada" son inaceptables.El 15 de octubre de 2026, un grupo de personas enmascaradas interrumpió una conferencia de Adam Wagner en City St George’s, institución perteneciente a la Universidad de Londres. Wagner -abogado especializado en derechos humanos- representa a familiares de diez personas con vínculos británicos secuestradas por Hamás. El propio Wagner dijo que los activistas gritaron frases como "los rehenes sionistas fueron asesinados por los propios sionistas" y "colonos, vuelvan a casa". Santiago de ChileEn Chile, la marcha del sábado 10 de octubre partió a las 12:00 desde Metro Universidad Católica hacia Plaza Los Héroes. La convocatoria fue de Solidaridad por Palestina Universidad de Chile y de la FECh, con adhesión de sindicatos, organizaciones sociales y de la Comunidad Palestina. Las demandas centrales fueron un embargo de armas a Israel, sanciones internacionales y la suspensión de acuerdos comerciales y académicos.Durante la marcha, según el Grupo de Amistad Chile-Israel del Senado, una camioneta con jóvenes encapuchados y cubiertos con keffiyeh proyectó una estética de violencia. El Grupo Interparlamentario de la Cámara de Diputados afirmó que la escena evocó los ataques de Hamás y pidió a los organizadores que expliquen su sentido y se deslinden de cualquier reivindicación. La agencia AJN informó que la Embajada de Israel la condenó como una "performance" frente a La Moneda. Mientras avanzaban, según el medio Interferencia, los manifestantes corearon consignas contra el gobierno de Benjamin Netanyahu, así como contra el presidente chileno, José Antonio Kast. También hubo gritos como "¡Fuera de Chile! ¡Fuera de Argentina! ¡Fuera el sionismo de América Latina!".Quienes defienden la marcha sostienen que el señalamiento de antisemitismo en cada crítica a Israel silencia a los palestinos. Quienes la cuestionan sostienen que la omisión del 7 de octubre y la celebración de la violencia contra civiles contribuyen a un clima de hostilidad hacia los judíos. Antisionismo y cifras del antisemitismoLa Liga Antidifamación (ADL) considera que determinadas expresiones antisionistas pueden constituir antisemitismo cuando se traducen en ataques contra judíos o instituciones judías, o cuando se responsabiliza colectivamente a los judíos por las acciones de Israel.Las cifras del primer informe anual del Grupo de Trabajo J7, que reúne a organizaciones de las comunidades judías de Argentina, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos, muestran un aumento de los incidentes antisemitas registrados en esos países: de 8.065 en 2022 a 21.427 en 2023.Solidaridad, violencia y omisión Las marchas de apoyo a Palestina reflejan la complejidad de un conflicto que continúa generando movilización y debate en distintas partes del mundo. Mientras sus participantes defienden el derecho a protestar y denunciar las acciones del Gobierno israelí, las consignas y símbolos registrados en algunas manifestaciones han abierto cuestionamientos sobre los límites entre la crítica política, el antisionismo y el antisemitismo. La discusión sigue centrada en cómo distinguir las expresiones de solidaridad con la población palestina de aquellas que justifican la violencia contra civiles o promueven la hostilidad hacia los judíos.

Israel y los judíos: cómo reaccionar ante un odio demasiado grande para un pueblo y un país tan pequeño

¿Hasta cuándo? Esta semana fue ilustrativa del tema de esta columna. El miércoles 30 de septiembre, el vuelo FZ1073 de Flydubai viajaba de Dubái a Tel Aviv con sus tripulantes y 172 pasajeros, cuando el copiloto “inició la ejecución de un atentado atacando al capitán indio Smit Machchhar con un hacha de emergencia”, según estableció el fiscal general de los Emiratos Árabes Unidos, hoy, el país árabe más cercano a Israel. La idea era estrellar el avión mediante acto suicida, idealmente en territorio israelí. Sin embargo, la acción heroica del capitán herido y de valerosos pasajeros produjo el verdadero milagro de que se lograra estabilizar la nave y aterrizarla en Tabuk, Arabia Saudita, sin víctimas que lamentar.Final feliz, pero no para todos. Conocidos medios como CNN, la BBC y prensa tradicional, mucha de ella prestigiosa, sembraron todo tipo de dudas sobre lo ocurrido, reduciéndolo todo a un “altercado” entre el piloto y su copiloto, omitiendo el carácter terrorista, que además recordaba la tragedia del vuelo 93 que se estrelló el 11/9 en Shanksville, Pensilvania, y donde la acción de pasajeros héroes evitó lo que tenía como objetivo atentar contra la Casa Blanca. Para mí, esa sorpresa se unía a lo que en forma abrumadora se leía en las RRSS: teorías conspirativas de todo tipo, culpando a Netanyahu y repitiendo todo lo que se ha dicho de Israel desde el 7-X 2023.La pregunta es hasta cuándo le va a seguir pasando a Israel, ya que le viene ocurriendo desde hace tiempo, y ha empeorado desde la invasión de Hamas, por lo que como país no ha reaccionado bien ante esta ofensiva en su contra, y a todo nivel.Aunque yo prefiero usar el termino judeofobia, antisemitismo se ha usado por más tiempo para explicar y describir lo que ocurre. No es el gobierno de derecha de Netanyahu, ya que esta situación la ha vivido Israel desde su Declaración de Independencia el 14 de mayo de 1948. Al día siguiente comenzó la invasión de los ejércitos de cinco países árabes y en paralelo la deslegitimación comunicacional, a pesar de que la orientación política de ese primer gobierno era de izquierda.

DECLARACIÓN PÚBLICA: Grupo de Amistad Chile Israel del Senado de la República

El Grupo de Amistad Chile-Israel del Senado de la República manifiesta su preocupación por los símbolos y expresiones exhibidos durante la marcha realizada el pasado sábado en Santiago.Una convocatoria cuyo propósito era solidarizar con la causa palestina terminó mostrando imágenes y expresiones que generan legítima preocupación, entre ellas una camioneta con jóvenes encapuchados y cubiertos con keffias, proyectando una estética asociada a la violencia y la confrontación.Estos hechos adquieren especial sensibilidad a pocos días de conmemorarse un nuevo aniversario del 7 de octubre de 2023, fecha en que Hamás perpetró una masacre que provocó un sufrimiento indescriptible en la sociedad israelí y profundizó el drama humano que viven israelíes y palestinos.Reconocemos que la libertad de expresión y el derecho a manifestarse pacíficamente son pilares fundamentales de toda democracia. La solidaridad con el pueblo palestino merece respeto, al igual que toda expresión ciudadana que se desarrolle de manera pacífica. Sin embargo, ninguna causa política puede situarse por encima de la dignidad humana, ni la solidaridad puede transformarse en una expresión de indiferencia o celebración frente al sufrimiento ajeno.En este sentido, hacemos nuestras las palabras del papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas, cuando afirma: «Desarmemos las palabras y contribuiremos a desarmar la tierra» (n.º 214). En el mismo pasaje, el Pontífice nos recuerda que la paz comienza en la manera en que miramos, escuchamos y hablamos de los demás, y nos llama a rechazar «la guerra de las palabras y de las imágenes». Su reflexión constituye una invitación a cuidar el lenguaje público, rechazar los prejuicios y evitar que las diferencias políticas o ideológicas deriven en expresiones de hostilidad o glorificación de la violencia.Por ello, hacemos un llamado a las autoridades competentes a examinar los antecedentes relacionados con estos hechos y evaluar, conforme a la legislación vigente, si corresponde adoptar alguna medida.Defender la libertad de expresión no significa permanecer indiferentes ante manifestaciones que puedan interpretarse como una glorificación de la violencia o una promoción del odio. La democracia exige respeto por la diversidad de opiniones, pero también un compromiso irrestricto con la dignidad humana, la convivencia pacífica y el rechazo a toda forma de violencia.Grupo de Amistad Chile-IsraelSenado de la República de Chile

Más allá del aplauso: la historia solidaria de Don Francisco

Hay personajes que forman parte de la memoria de un país casi sin pedir permiso. Don Francisco es uno de ellos. Su voz, sus gestos y aquella particular manera de entrar a los hogares durante décadas son parte del paisaje emocional de varias generaciones. Pero detrás del personaje televisivo existe también una historia marcada por la solidaridad, la inmigración y la capacidad de convertir la popularidad en acción.Eso es lo que propone “Más allá del aplauso: Don Francisco y la Solidaridad”, exposición que actualmente se presenta en la Sala Estudio Gigante del Centro de Extensión Alameda de la Pontificia Universidad Católica de Chile. La muestra, que estará abierta hasta el 17 de octubre de 2026 con entrada liberada, reúne fotografías, objetos, documentos y material audiovisual para recorrer más de cuatro décadas de iniciativas solidarias vinculadas a Mario Kreutzberger.Entre los episodios que aparecen está el origen de la Teletón chilena, pero también momentos menos conocidos de una trayectoria en la que Kreutzberger utilizó su enorme llegada pública para reaccionar frente a situaciones que conmovían al país. Un ejemplo es el caso de Rodrigo Anfruns, ocurrido en 1979, cuando el entonces conductor de Sábados Gigantes incluso se ofreció como intermediario ante quien aseguraba tener secuestrado al niño.Pero hay una característica que atraviesa buena parte de esta historia: Don Francisco ha sabido convertirse en un gran comunicador en momentos en que Chile necesita escucharse a sí mismo. La Teletón es, quizás, el ejemplo más evidente. Desde 1978, su figura quedó estrechamente ligada a una iniciativa que consiguió instalar la solidaridad con los niños y jóvenes con discapacidad en el centro de la conversación nacional.La misma capacidad volvió a aparecer frente a las catástrofes. “Chile ayuda a Chile”, campaña solidaria impulsada tras el terremoto de 2010 y nuevamente utilizada después de otras emergencias, convirtió una vez más a la televisión en un punto de encuentro. En medio de la incertidumbre, Don Francisco asumió el rol de convocante y comunicador, articulando rostros, instituciones y ciudadanos alrededor de una idea sencilla: ayudar al que lo necesita.Hay, además, una dimensión personal que atraviesa esta historia. Mario Kreutzberger nació en Talca, hijo de inmigrantes judíos alemanes que llegaron a Chile huyendo de la persecución nazi. Sus raíces estuvieron presentes desde sus primeros pasos artísticos: fue en el Club Israelita Maccabi donde comenzó a utilizar el personaje que terminaría dando origen a su conocido nombre televisivo.Quizás por eso la exposición adquiere una lectura que va más allá de la televisión. Habla de pertenencia, de gratitud y de la responsabilidad que puede acompañar al éxito. También recuerda que, en una sociedad cada vez más fragmentada, hubo un comunicador capaz de sentar a millones de chilenos frente a una misma pantalla y convocarlos a mirar al otro.

Judíos que construyen el futuro de Chile

Una vida entre la ciencia, la memoria y la academiaHay historias que parecen hechas de varios libros. La de Mario Suwalsky Weinsymer es una de ellas. El científico y académico —hijo de inmigrantes judíos llegados desde Polonia— ayudó a levantar instituciones científicas cuando la investigación chilena todavía daba sus primeros pasos. Sus padres nacieron en Kolno, un pequeño shtetl del noreste de Polonia. En un contexto político, económico y social cada vez más difícil, decidieron emigrar. Su padre partió primero, buscando un lugar seguro y con futuro, y después de pasar por distintos países llegó a Chile. Diez años más tarde pudo traer a su esposa. Nueve meses después nació Mario, el primero de sus tres hijos.La familia vivió inicialmente en Santiago, luego en Chillán y más tarde en Valdivia. Allí, siendo niño, comenzó a aparecer una curiosidad que terminaría acompañándolo durante toda su vida. Coleccionaba plantas, hacía experimentos y buscaba explicaciones a aquello que llamaba su atención. Recuerda, entre ellos, haber intentado resolver por qué el agua de una botella salía a borbotones. Diseñó una solución que, para su orgullo infantil, descubrió posteriormente que ya había sido inventada siglos antes.En Concepción, donde la familia se trasladó en 1947, hizo su Bar Mitzvá y se integró al movimiento sionista B’Nei Zion. Allí también vivió, siendo muy joven, la emoción de una comunidad que celebraba el nacimiento del Estado de Israel. “Mis raíces judías han influido definitivamente en mi carácter, forma de vida y mi amor y orgullo por lo judío e Israel”, recuerda.La Universidad de Concepción terminó de abrirle la puerta a ese mundo que desde niño buscaba entender. Ingresó a Química y Farmacia y comenzó una carrera académica que se prolongaría durante casi seis décadas. Su camino lo llevó hasta Israel, donde realizó su doctorado en el Instituto Weizmann, estudiando la relación entre el ADN y las proteínas. Más tarde, una beca Guggenheim le permitió continuar su formación en Harvard, donde investigó las membranas celulares y su relación con distintos sistemas químicos.Pero su aporte no quedó limitado al laboratorio. A su regreso a Chile participó activamente en la construcción de una institucionalidad científica que prácticamente estaba comenzando. Creó el Laboratorio de Rayos X, impulsó el primer doctorado en Química de la Universidad de Concepción, apoyó la creación del Departamento de Polímeros y participó en el proceso que llevó desde el Instituto de Química a la actual Facultad de Ciencias Químicas. Décadas después, esos aportes fueron reconocidos por la propia universidad.Su trabajo científico estuvo centrado en comprender cómo distintas sustancias afectan las membranas de las células. Estudió medicamentos, metales, pesticidas y compuestos presentes en plantas chilenas como el maqui y la murta, además de investigaciones relacionadas con el daño oxidativo y el Alzheimer. Publicó sus resultados en revistas científicas y presentó su trabajo en congresos internacionales.Fue Cónsul de Polonia en Concepción, miembro de varias academias científicas, y recibió diversos reconocimientos, entre ellos el Merentibus, otorgado por la Universidad Jagiellonia de Polonia. A nivel comunitario, dirigió y representó a la Comunidad Judía de Concepción, parte inseparable de su historia.El científico nunca ha dejado de compartir sus conocimientos: con sus alumnos en el laboratorio, en la comunidad judía y, durante años, también desde las páginas de La Palabra Israelita.Diseño, creatividad y emprendimientoSi Suwalsky construyó instituciones científicas desde Concepción, Aline Israel levanta hoy una marca desde el diseño. Fundadora y directora creativa de ENILĀ, marca de diseño de autor que nació hace menos de dos años, fue incluida por Forbes Chile en la lista “30 Under 30”, que reconoce a jóvenes talentos que transforman distintas industrias del país. Su historia muestra que la vocación por crear puede tomar formas muy distintas, pero se alimenta de la misma pregunta por el legado y la identidad.Aline combina diseño, creatividad y emprendimiento para demostrar que desde Chile es posible construir una marca de moda con identidad propia y un modelo de negocio sostenible.“Creo que lo que me condujo a la distinción Forbes fue, sobre todo, mi pasión por la moda, el diseño y la creatividad, pero también por crear una comunidad en torno a la marca y hacer que las personas se sientan parte de lo que estamos construyendo”, explica Aline.Siempre vinculada con la comunidad judía, fue parte de Bet-El y sigue conectada a través del Mercaz y de distintas instancias comunitarias. Al ser consultada sobre cómo imagina su marca dentro de diez años, dice: “Sueño con que ENILĀ se convierta en una marca chilena reconocida internacionalmente, pero sin perder su identidad ni el valor de lo local. Me encantaría mirar hacia atrás en diez años y sentir que ayudamos a demostrar que desde Chile se puede construir una marca de moda relevante a nivel global”.Ambas historias muestran cómo la ciencia, la creatividad y el emprendimiento permiten a los miembros de nuestra comunidad dejar una huella en el desarrollo del país.

El eco de las voces: Poner palabras al horror

Hay acontecimientos que podemos contar.Podemos decir dónde ocurrieron, cuándo, quiénes estaban, qué pasó primero y qué pasó después. Podemos ordenar los hechos y construir un relato.Y hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Experiencias que, por su intensidad, no pueden ser inmediatamente inscriptas, ligadas, narradas, significadas.Y eso es, en parte, lo que llamamos el trauma.El trauma no es solamente aquello terrible que ocurrió. Es también aquello que, por su intensidad, no pudo ser inscripto, ligado, narrado, significado en el momento en que ocurrió.El 7 de octubre pertenece, para muchos, a ese territorio difícil de nombrar.Fue el horror. Fue una masacre. Fue ese día que quebró tantas vidas.Pero ¿cómo se cuenta algo que, para quienes lo vivieron, desbordó las posibilidades habituales de comprender y de significar?Esta pregunta estuvo muy presente en la conmemoración que realizamos en el Instituto Hebreo a propósito del tercer aniversario del 7 de octubre. Y estuvo acompañada por un libro que acaba de llegar a nuestra comunidad: Un día en Octubre. 40 héroes. 40 historias de Yair Agmon y Orya Mevorach.El libro reúne cuarenta testimonios de personas que vivieron en primera persona aquel día. Cuarenta relatos. Cuarenta voces. Cuarenta historias de personas que, en medio del horror, tuvieron que decidir, actuar, cuidar, proteger, resistir, sobrevivir.Cuarenta testimonios de héroes por un día.Y quizás no sea casual que un libro de testimonios haya sido el eje de nuestra conmemoración.Porque Un día en Octubre no pretende explicar el 7 de octubre. No intenta encontrar una explicación para aquello que, en muchos sentidos, todavía resulta inexplicable.Nos propone algo diferente.Nos invita a preguntarnos qué hacemos los seres humanos cuando algo irrumpe de tal manera en nuestras vidas que rompe nuestras posibilidades habituales de darle sentido.¿Qué hacemos cuando las palabras no alcanzan?Cuando aquello que ocurrió es demasiado grande, demasiado violento, demasiado inesperado para poder ser inmediatamente comprendido, narrado, elaborado.Cuando algo puede ser narrado, podemos empezar a construir una representación de ello.Esto ocurrió.Fue en tal lugar.A tal hora.Yo estaba allí.Después pasó esto.Luego aquello.El relato empieza, de alguna manera, a poner cierta distancia entre nosotros y el acontecimiento.Pero hay experiencias frente a las cuales las palabras llegan tarde.Y entonces puede aparecer el cuerpo, que recuerda antes que la conciencia.Una imagen vuelve.Un sonido.Un olor.Una escena.Un miedo que aparece sin que sepamos por qué.Una pesadilla.Un ataque de pánico.Una reacción del cuerpo.Una imposibilidad de hacer algo que antes era cotidiano.Porque aquello que no pudo ser elaborado puede aparecer de otra manera: como repetición.Hay una idea del psicoanálisis que resulta especialmente signifi cativa para pensar esto: recordar, repetir y reelaborar.Aquello que no puede ser recordado y pensado puede, muchas veces, aparecer como repetición.Y elaborar no signifi ca simplemente recordar para dejar atrás.No se trata de olvidar.Se trata de poder recordar sin quedar nuevamente atrapados dentro de aquello que se recuerda.Quizás allí Un día en Octubre adquiere, para mí, un signifi cado todavía más profundo.Los cuarenta testimonios de este libro son, de alguna manera, cuarenta intentos de poner palabras donde hubo horror.No porque las palabras alcancen para explicar lo sucedido. Probablemente nunca alcancen.Sino porque narrar es una de las formas que tenemos los seres humanos de empezar a darle una forma a aquello que, cuando ocurrió, no tenía forma.Cada testimonio intenta hacer algo con lo vivido.Y lo hace de una manera singular.Gali Eilon cuenta: “Intenté ayudar todo lo que pude”. Una historia atravesada por la necesidad de actuar frente al otro cuando todo alrededor se desmorona.Tali Hadad nos acerca al poder de la maternidad, a ese vínculo primario que puede convertirse en fuerza y refugio incluso en las circunstancias más extremas.Michaela Koretzki afi rma: “Mi propósito es traer vida al mundo”. Una frase que adquiere una enorme potencia cuando es pronunciada en medio de la muerte y la destrucción.Shlomo Ron nos ofrece algo diferente: “El exacto opuesto de todas esas historias de héroes”. Una historia de miedo, de fragilidad, de límites, de impotencia. Y quizás también una historia necesaria, porque no todos pudieron ser héroes. No todos pudieron actuar. No todos pudieron salvar. Ser humano también es tener miedo, quedar paralizado, no saber qué hacer.Netta Epstein nos trae una historia de amor: “¿Quién se enamora en la primera cita?”. Porque detrás de cada persona asesinada había una vida, vínculos, proyectos, conversaciones, amores. Personas que amaban y eran amadas.Yadin Gellman cuenta “Dos cosas me mantuvieron con vida”, una historia que nos lleva a preguntarnos qué puede sostener a una persona cuando todo parece perdido.Y Emily y Thomas Hand nos conmueven con “Gracias, papi, por estar vivo”: el reencuentro de un padre y su hija después del horror, y con él, la posibilidad de que la vida vuelva a abrirse paso.Siete historias.Siete vidas.Siete maneras diferentes de atravesar aquel día.No siete explicaciones.No siete respuestas.Siete voces.Y hay algo que me conmueve especialmente de la decisión de llevar estas historias a través de las voces de nuestros estudiantes: ellos no vienen a hablar en nombre de quienes las vivieron.Vienen a prestar su voz.A acompañar esas historias.A hacerlas circular.A impedir que el silencio sea la única respuesta posible frente al horror.Y aquí aparece algo profundamente arraigado en nuestra tradición judía: la construcción de comunidad, la memoria colectiva.Nuestra historia está construida alrededor de relatos que contamos una y otra vez. Relatos que pasan de una generación a otra. Relatos que no contamos solamente para recordar qué ocurrió, sino para transmitir quiénes somos.Recordamos para no olvidar.Recordamos para transmitir.Para enseñar.Para cuidar.Para hacer presente a quien ya no está.Y nuestro pueblo también sabe acerca de la elaboración colectiva.El duelo se acompaña.Decimos los nombres.Contamos las historias.Nos hacemos presentes.Por eso, tres años después del 7 de octubre, creo que nuestra tarea no es solamente recordar lo ocurrido.Es también preguntarnos qué hacemos con esa memoria.Cómo la transmitimos a nuestros niños y jóvenes.Cómo logramos que recordar no sea quedar atrapados en el horror, sino construir una memoria que permita reconocer el dolor, honrar a quienes ya no están, acompañar a quienes sobrevivieron y sostener la vida.No podremos encontrar palabras capaces de explicar todo lo que ocurrió aquel 7 de octubre.Quizás algunas cosas permanezcan para siempre más allá de nuestras posibilidades de comprensión.Pero sí podemos hacer algo.Podemos escuchar.Podemos recordar.Podemos acompañar.Podemos cuidar las historias de quienes todavía están intentando encontrar una manera de vivir con aquello que les ocurrió.Podemos hacer que sus voces circulen.Y podemos hacerlo juntos.Porque quizás elaborar el trauma no sea solamente encontrar palabras para aquello que nos pasó.Quizás sea también encontrar a otros con quienes podamos sostener esas palabras.Y tal vez eso sea lo que una comunidad puede ofrecer cuando el horror irrumpe:Un lugar donde la historia pueda ser contada.Un lugar donde la memoria pueda ser sostenida.Un lugar donde el dolor no tenga que ser llevado en soledad.Porque las alegrías se viven en colectivo.Y las tristezas también se elaboran en colectivo.Así construimos comunidad.Así sostenemos nuestra memoria.Así, como pueblo judío, seguimos contando nuestras historias.Y mientras podamos seguir poniéndoles palabras, sus historias seguirán viviendo.

Shadows of October: Cuando la memoria se niega a desaparecer

Hay películas que se miran. Hay otras que, de alguna manera, nos miran a nosotros. Shadows of October: Israel Under Siege, documental estrenado en 2026 y dirigido por Beau Lee, pertenece a esta segunda categoría. Porque hablar del 7 de octubre de 2023 no es solamente reconstruir una fecha: es acercarse a una herida que todavía permanece abierta y a las historias de quienes tuvieron que aprender a vivir después de ella.El documental se construye a partir de testimonios de sobrevivientes y voces expertas que permiten dimensionar las consecuencias del ataque perpetrado por Hamás contra Israel. Pero su mayor valor está precisamente en no reducir aquella jornada a cifras, mapas o titulares. Detrás de cada dato hay una persona, una familia, una casa que quedó vacía, una comunidad que cambió para siempre.Shadows of October recuerda que el 7 de octubre comenzó mucho antes de que el mundo conociera sus imágenes y que sus consecuencias tampoco terminaron cuando cesaron los primeros ataques. El documental aborda el impacto que la masacre tuvo sobre Israel y también el aumento del antisemitismo y de las tensiones que siguieron en distintos lugares del mundo.Hay momentos particularmente difíciles de mirar, no necesariamente por lo que muestran, sino por lo que evocan. El espectador sabe que detrás de cada testimonio existe una vida que fue dividida en un antes y un después. Y allí aparece uno de los grandes méritos de la película: devolver humanidad a una historia que, con demasiada frecuencia, ha quedado atrapada en la discusión política.Para el público judío, la experiencia adquiere además otra dimensión. El 7 de octubre no es una fecha distante ni una noticia archivada. Es memoria familiar, preocupación, silencio, preguntas y, para muchos, una sensación de vulnerabilidad que volvió a instalarse de una manera que parecía imposible en pleno siglo XXI.Por eso este documental también puede entenderse como un ejercicio de memoria. No pretende cerrar una herida —porque algunas heridas no se cierran—, sino impedir que el tiempo la transforme en indiferencia.En tiempos en que las imágenes desaparecen rápidamente de nuestras pantallas y las tragedias compiten entre sí por unos segundos de atención, Shadows of October propone detenerse. Escuchar. Recordar.Porque recordar a las víctimas no significa quedarse atrapados en el pasado. Significa reconocer sus vidas, preservar sus historias y defender el derecho de una comunidad a mantener viva su memoria.A tres años del 7 de octubre, quizás ese sea el gesto más importante que deja esta película: no permitir que quienes fueron asesinados, secuestrados y marcados para siempre por aquella jornada se conviertan solamente en una cifra. Tenían nombres. Tenían familias. Tenían sueños. Y merecen ser recordados.

El día que puso a prueba la moralidad del mundo

El 7 de octubre de 2023 comenzó como un día de celebración. En Israel, las familias se preparaban para Shabat y Simjat Torá, mientras miles de jóvenes participaban en el festival Nova.A las 6:29 de la mañana todo cambió. Miles de terroristas de Hamás irrumpieron desde Gaza y atacaron comunidades israelíes. Más de 1.200 personas fueron asesinadas, entre ellas niños, mujeres y ancianos. Familias enteras fueron masacradas o quemadas en sus hogares. Se cometieron actos de violencia sexual y 251 personas fueron secuestradas y llevadas a Gaza.Durante los años siguientes, algunos rehenes regresaron con vida; otros fueron asesinados en cautiverio. En enero de 2026, después de 843 días de angustia, fueron recuperados los restos del último secuestrado. Israel pudo así cumplir el compromiso de no dejar atrás a ninguno de los suyos.Pero estos tres años dejaron al descubierto algo que trasciende la tragedia israelí: la rapidez con que parte del mundo perdió la claridad moral frente al terrorismo. Mientras aún se desarrollaba la masacre, hubo manifestaciones que la celebraron, y al día siguiente, algunos ya comenzaron a condenar a Israel. Los crímenes fueron negados, relativizados o presentados como una consecuencia inevitable del conflicto. Los secuestrados desaparecieron progresivamente de los titulares, y el 7 de octubre dejó de ser considerado el punto de partida de la guerra, para convertirse, simplemente, en parte del “contexto”.Al mismo tiempo, el antisemitismo se expandió de manera alarmante por el mundo, producto del accionar de colectivos ideologizados que señalan a los judíos como cómplices de lo que pasa en Medio Oriente. Así, las comunidades judías han debido reforzar la seguridad de sinagogas y escuelas, y muchos judíos han optado por ocultar símbolos de su identidad. El odio que comenzó con un ataque contra Israel encontró eco mucho más allá de sus fronteras. El 7 de octubre también transformó Oriente Medio. Israel enfrentó simultáneamente a Hamás, Hezbolá, los hutíes y a otros grupos fundamentalistas. El conflicto demostró que la amenaza no se limitaba a una organización terrorista, sino que formaba parte de una coalición más amplia, dirigida y financiada por Irán, con el objetivo de eliminar a Israel y desestabilizar la región.Tres años después, la pregunta fundamental sigue siendo moral. No se trata de negar el sufrimiento de ningún pueblo ni de ignorar la complejidad del conflicto palestino. Se trata de algo más elemental, de preguntarnos si somos capaces de distinguir entre quienes deliberadamente asesinan, secuestran y atacan a civiles, y quienes tienen el derecho y la obligación de defender a los suyos.El 7 de octubre puso a prueba a Israel, y los tres años posteriores han puesto a prueba al mundo, por cierto, con un saldo bastante cuestionable, dada su incapacidad de reconocer el mal, llamarlo por su nombre y enfrentarlo sin excusas.A tres años de la masacre más horrible de nuestros tiempos, sigue plenamente vigente la necesidad de rechazar el antisemitismo sin ambages, de negarse a glorificar el terrorismo y de recordar a sus víctimas sin relativizaciones.

Wizo Chile conmemora tres años del 7 de octubre: Un espacio de encuentro, memoria y resiliencia

En un emotivo encuentro realizado en la Sede WIZO, el martes 6 pasado  nos reunimos para conmemorar tres años desde el fatídico ataque terrorista perpetrado por Hamas en Israel el 7 de octubre de 2023.Fue un espacio de contención, reflexión y encuentro en torno a la resiliencia y a la fuerza que nos une a Israel.  La jornada dio inicio con las palabras de apertura de la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff. El mensaje estuvo marcado por la emoción y el compromiso, recordó a las 1.200 víctimas, a las familias devastadas y a los jaialim que han entregado su vida por la defensa del Estado de Israel. Asimismo, hizo especial énfasis en la condena a la violencia sexual perpetrada contra las mujeres durante los ataques y durante su cautiverio.  "Recordar no es quedarse en el dolor. Recordar es honrar, dar testimonio y actuar".En su intervención, repasó las múltiples acciones que WIZO ha desplegado durante estos tres años. En Israel, inmediatamente luego del fatídico día, la habilitación de guarderías de emergencia en hospitales, la acogida en aldeas juveniles a familias evacuadas, el apoyo a familias de reservistas y la contención psicológica.En WIZO Chile, la campaña de emergencia "Israel Bajo Ataque", la Gala Viaje Musical, encuentros testimoniales, iniciativas conmemorativas como "Sabores de la Memoria" (en homenaje a la jaielet Sahar Saudyan Z”L), la ceremonia de Hafrashat Jalá, participación en en diferentes encuentros comunitarios como la Velatatón y Jalatón, en conjunto con el Círculo Israelita de Santiago y el voluntariado de javerot en Israel junto a Taglit.  En el ámbito internacional, las gestiones diplomáticas ante las Naciones Unidas para visibilizar la violencia sexual en contextos de conflicto, destacando la reciente participación de la presidenta mundial, Anat Vidor, en Abu Dhabi.  Tras las palabras de apertura, el Rabino Ari Sigal, reflexionó sobre la importancia de enfrentar la adversidad desde la fe, la tradición judía y la resiliencia que ha caracterizado históricamente al pueblo judío. En sus palabras, ofreció un marco de contención espiritual para procesar el dolor colectivo e invitó a mantener encendida la esperanza. Como símbolo de este compromiso con la memoria y la vida, el Rabino Sigal, junto a la presidenta de WIZO Chile, Evelyn Schatloff, procedieron a encender una vela en memoria de las víctimas y por la seguridad de los jaialim.Luego se dio paso a un conversatorio guiado por la psicóloga Analía Stutman, junto a la seminarista y mora Ruth Libfrand, y el rabino Ari Sigal, quienes compartieron sus reflexiones e invitaron a las asistentes a expresar sus vivencias y sentimientos.Durante el diálogo, se abordó el profundo impacto emocional tras tres años de repercusiones sociales, políticas y humanas. Analía Stutman analizó los componentes psicológicos detrás del pesar comunitario, explicando cómo la empatía, el sentido de pertenencia transgeneracional y la memoria emotiva hacen que los trágicos sucesos resuenen como propios en la comunidad judía.El encuentro permitió a los presentes profundizar en la importancia de  nuestra comunidad como espacio seguro de autocuidado y contención.Asimismo, se enfatizó la relevancia de alzar la voz en entornos locales con argumentos sólidos y de conectarse con el orgullo de ser judío.  La jornada concluyó reafirmando que la respuesta comunitaria ante la adversidad debe ser constante, transformando el dolor en compromiso y manteniendo una actitud de unión. "Ante la oscuridad, encendemos una luz. Am Israel Jai".   

De la sucá a la Torá: cuando terminar es volver a empezar.

Hay momentos del calendario judío en los que las fiestas parecen sucederse casi sin dejarnos respirar. Rosh Hashaná, Iom Kipur, Sucot, Sheminí Atzeret y Simjat Torá. Tefilot, ayuno, sucá, lulav, encuentros, introspección y alegría.Y de pronto llegamos al final.Pero quizás ésa sea precisamente la pregunta que estos días quieren dejarnos: ¿qué hacemos con todo lo vivido cuando la fiesta termina?Sucot comienza sacándonos de casa. Durante siete días abandonamos, aunque sea simbólicamente, la seguridad de nuestras paredes y habitamos una construcción frágil.בַּסֻּכֹּת תֵּשְׁבוּ שִׁבְעַת יָמִיםBasucot teshvú shiv'at iamim.“En sucot habitarán durante siete días.”(Vaikrá 23:42)Después de Rosh Hashaná y Iom Kipur, días en los que nos preguntamos quiénes somos y quiénes queremos llegar a ser, Sucot nos invita a salir. A dejar por un momento nuestras certezas y mirar el cielo a través del sjaj.Pero después de siete días ocurre algo extraño. La Torá podría simplemente decirnos: terminó Sucot, vuelvan a sus casas.Sin embargo, agrega un día:בַּיּוֹם הַשְּׁמִינִי עֲצֶרֶת תִּהְיֶה לָכֶםBaiom hashminí atzéret tihie lajem.“El octavo día tendrán una asamblea solemne.”(Bamidbar 29:35)Nuestros sabios encontraron en Atzeret la idea de detenerse. Como si después de tantos días intensos Dios nos dijera: todavía no se vayan.Rashí recoge una hermosa imagen: un rey invita a sus hijos a una celebración y, cuando llega el momento de despedirse, les pide que permanezcan un día más:קָשָׁה עָלַי פְּרֵדַתְכֶםKashá alai preidatjem.“Me resulta difícil vuestra separación.”Sheminí Atzeret nos invita entonces a quedarnos un instante más. A no correr inmediatamente hacia lo próximo. A mirar lo vivido y preguntarnos qué queremos llevar con nosotros.Y entonces llega Simjat Torá.Llegamos a las últimas palabras de la Torá. Moshé muere, terminamos Devarim. Pero casi sin detenernos volvemos a comenzar:בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִיםBereshit bará Elohim.“En el comienzo creó Dios…”No esperamos una semana. Terminamos y comenzamos nuevamente.Quizás ésa sea una de las imágenes más poderosas del judaísmo: no existe un final que no pueda convertirse en un nuevo comienzo.Cada año volvemos al mismo Bereshit, pero nosotros ya no somos exactamente los mismos. Regresamos después de haber vivido otro año, con nuestras alegrías y pérdidas, nuestros aciertos y errores, nuestras preguntas y esperanzas.La Torá es la misma. Nosotros somos quienes volvemos diferentes.Y entonces descubrimos que estas tres festividades forman un único recorrido:Sucot nos enseña a salir.Sheminí Atzeret nos enseña a detenernos.Simjat Torá nos enseña a volver a empezar.Tal vez ésta sea también la conclusión del largo camino que comenzó en Elul y atravesó los Iamim Noraim.No podemos permanecer eternamente en Iom Kipur. Tampoco podemos vivir todo el año dentro de la sucá ni bailar permanentemente alrededor de la Torá.Tenemos que regresar a casa, al trabajo, a nuestros vínculos, a nuestras responsabilidades y a nuestra rutina.La pregunta no es si volvemos.La pregunta es cómo volvemos.Ojalá podamos llevar algo de la fragilidad de la sucá para ser más humildes; algo delatzor, del detenernos, de Sheminí Atzeret; y mucho de la alegría de Simjat Torá para recordar que, mientras seamos capaces de volver a comenzar, ninguna historia está definitivamente terminada.Jag Sameaj.