David Gross, Premio Nobel de Física

David Gross nació en Washington el 19 de febrero de 1941 en el seno de una familia judía proveniente del imperio Austro Húngaro. Sus padres fueron Nora (Faine) y Bertram Myron Gross. Estudió en la escuela secundaria de la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde recibió su licenciatura y maestría en 1962, y su doctorado en física en la Universidad de California en 1966. Fue becario junior en la Universidad de Harvard (1966–69) y profesor de Física en la Universidad de Princeton hasta 1997, cuando comenzó a ejercer por sus contribuciones a la física cuántica y el estudio de los orígenes del universo. Es Profesor Emérito de Física Matemática en Princeton. Ha recibido numerosos honores, entre ellos una beca de la Fundación MacArthur en 1987 y la Medalla Dirac en 1988.Gross es catedrático titular de Física Teórica en el Instituto Kavli de Física Teórica (KITP) de la Universidad de California, y anteriormente fue director del KITP y titular de la Cátedra Frederick W. Gluck de Física Teórica. También es miembro del Departamento de Física de la Universidad de California y está afiliado al Instituto de Estudios Cuánticos de la Universidad Chapman en California. Es miembro extranjero de la Academia China de Ciencias.En 1973, trabajando con su primer estudiante de posgrado en la Universidad de Princeton, descubrió la libertad asintótica, lo que los llevó a la formulación de la cromodinámica cuántica (QCD), la teoría de la fuerza nuclear fuerte. La libertad asintótica es un fenómeno en el que la fuerza nuclear se debilita a distancias cortas, lo que explica por qué los experimentos a energías muy altas pueden entenderse como si las partículas nucleares estuvieran formadas por quarks que no interactúan entre sí. Por lo tanto, cuanto más cerca están los quarks entre sí, menor es la interacción fuerte entre ellos; cuando los quarks están extremadamente próximos, la fuerza nuclear entre ellos es tan débil que se comportan casi como partículas libres. La contrapartida de la libertad asintótica es que la fuerza entre los quarks se vuelve más fuerte a medida que se intenta separarlos. Esta es la razón por la que el núcleo de un átomo nunca puede dividirse en sus quarks constituyentes. La cromodinámica cuántica (QCD) completó el Modelo Estándar, que detalla las tres fuerzas básicas de la física de partículas: la fuerza electromagnética, la fuerza débil y la fuerza fuerte. Gross recibió el Premio Nobel de Física de 2004 por este descubrimiento. Gross también formuló la teoría de la cuerda heterótica. En 2015, Gross firmó la Declaración de Mainau 2015 sobre el Cambio Climático el último día de la 65.ª Reunión de Premios Nobel de Lindau. La declaración fue firmada por un total de 76 premios Nobel y entregada al entonces presidente de la República Francesa, François Hollande, como parte de la exitosa Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 celebrada en París. Aunque su enfoque principal ha sido la ciencia, su contexto se enmarca en una herencia judía dentro del ámbito académico de alto nivel. Gross se identifica como parte de la tradición judía, caracterizada en muchos casos por la curiosidad y el cuestionamiento, lo que influyó en su búsqueda científica a través de la física teórica. Su primera esposa fue Shulamith Toaff, y tuvieron dos hijos. También tiene una hijastra de su segunda esposa, Jacquelyn Savani. 

publicado hace 8 días

Leonid Hurwicz, Premio Nobel de Economía

Leonid Hurwicz nació el 21 de agosto de 1917 en Moscú, pocos meses antes de la Revolución de Octubre. Su familia, judíos provenientes de Polonia, había sido obligada a emigrar tras la Primera Guerra Mundial, pero poco después del nacimiento de Leonid volvieron a Varsovia. Hurwicz y su familia fueron perseguidos y tuvieron que escapar de Polonia en 1939 tras la invasión nazi, siendo Leonid obligado a permanecer en un campo de trabajo soviético. Al poco tiempo pudo refugiarse en Suiza, Portugal y, finalmente, en Estados Unidos en 1940, donde posteriormente volvería a encontrarse con su familia. Animado por su padre a estudiar Derecho, Hurwicz consiguió en 1938 su Maestría en Leyes en la Universidad de Varsovia. En las clases de economía descubrió su futura vocación, lo cual le llevó a estudiar en la London School of Economics. En 1939 se trasladó a Ginebra donde cursó estudios en el Graduate Institute of International Studies. Tras marchar a los Estados Unidos, continuó estudiando en las universidades de Chicago y Harvard. Hurwicz no tenía ningún título universitario en Economía, y en 2007 señaló que "toda la economía que sé, la sé por escuchar y aprender".En 1941 Hurwicz fue investigador asistente en el MIT y en la Universidad de Chicago. Durante la guerra, dio clases de electrónica para el servicio de comunicaciones del ejército. Entre 1942 y 1944 trabajó en la Universidad de Chicago, en el Instituto de Meteorología y dando clases de estadística en el Departamento de Economía. En 1946 fue profesor asociado de economía en el Iowa State College. Entre 1942 y 1946 trabajó de investigador asociado en la Universidad de Chicago, y luego como profesor visitante dando clases de economía y dirigiendo las investigaciones en la teoría de asignación de recursos. En esta época también trabajó como investigador en economía y estadística matemática en la Universidad de Illinois, como asesor de la RAND Corporation y en materia presupuestaria para el Gobierno de los Estados Unidos. En 1951 fue catedrático de economía y matemáticas en la Escuela de Administración de Empresas de la Universidad de Minnesota; en 1961 fue director de la Escuela de Estadística de esa universidad, y profesor titular de la cátedra de economía en 1989. En 1955 y 1958 fue profesor invitado en la Universidad de Stanford, y fue allí donde publicó en 1959 su influyente artículo sobre diseño de mecanismos titulado "Optimality and Informational Efficiency in Resource Allocation Processes". Hurwicz ha dado clases en numerosas universidades norteamericanas y asiáticas. Entre los numerosos premios que ha recibido, aparte del Premio Nobel de Economía 2007, destaca la National Medal of Science en 1990 y varios Doctorados honoris causa. Hurwicz se ha dedicado a materias tan variadas como la Teoría del Bienestar, la Economía Matemática, o la Economía Pública. Estudió el análisis y comparación de sistemas y técnicas de organización económica, la economía del bienestar, la implementación de objetivos marcados por la elección social, y el desarrollo de modelos de instituciones económicas. Pero su reconocimiento internacional se debe ante todo a sus pioneras investigaciones en Teoría Económica, especialmente acerca del Diseño de Mecanismos e Instituciones.Hurwicz se casó con Evely Jensen, que trabajó como su asistente en la Universidad de Chicago con quien tuvo cuatro hijos. Fue hospitalizado en 2008 de una insuficiencia renal, falleciendo una semana después en Minneapolis. 

publicado hace 12 días

Alan Heeger, Premio Nobel de Química

Alan Heeger, físico y químico estadounidense galardonado con el Premio Nobel de Química en 2000, nació el 22 de enero de 1936 en el seno de una familia judía de inmigrantes rusos. Su origen familiar está profundamente arraigado en la tradición de inmigrantes judíos que escaparon de la opresión rusa, estableciéndose en el medio oeste estadounidense.Comenzó la universidad con el fin de hacerse ingeniero, pero pronto se dio cuenta de que su destino estaba en la investigación, terminando por hacer la doble titulación en Física y Matemáticas. En 1957 se licenció en la Universidad de Nebraska y en 1961 obtuvo el grado de Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de California, en Berkeley. Aquí comenzó una tesis teórica pero le recomendaron dedicarse al trabajo  experimental en estrecha relación con la teoría, cosa que hizo. Su carrera científica se ha centrado en el estudio de las propiedades electrónicas y ópticas de polímeros metálicos y semiconductores, con el fin de desarrollar estos materiales para su uso en aplicaciones comerciales. Heeger es autor de más de 750 publicaciones en revistas científicas de alto impacto y de aproximadamente 50 patentes, los que poseen un gran potencial para el desarrollo de aplicaciones en el área de la electrónica plástica, tales como las pantallas electroluminiscentes de teléfonos celulares y computadores portátiles, las células solares y los circuitos electrónicos integrados. El descubrimiento de dichos polímeros tuvo lugar cuando uno de sus alumnos cometió un error en la síntesis de un poliacetileno al añadir una cantidad de catalizador mil veces superior a la indicada. Se esperaba conseguir una lámina oscura adherida a las paredes del recipiente de reacción y, en vez de esto, se produjo una lámina plateada y brillante, semejante al aluminio y fácilmente extensible. Se obtuvo así una nueva especie de polímero nunca vista. Las investigaciones fructificaron cuando se pensó en dopar el polímero con yodo. Las láminas plateadas flexibles pasaron a ser láminas metálicas doradas y su conductividad aumentó más de mil millones. En 1990 fundó la empresa UNIAX cuyo objetivo era llevar los dispositivos electrónicos plásticos al mercado, la que fue adquirida con Dupont. Asimismo, fue cofundador de las empresas Konarka Technologies, RitDisplay (Taiwan) y Diode Solutions.Ocupó diversos cargos académicos, entre los que destacan el de profesor de Física en la Universidad de Santa Bárbara en California, Director del Instituto de Sólidos Orgánicos y Polímeros, profesor de Materiales, profesor adjunto de Física en la Universidad de Utah, y es miembro honorario de organismos públicos y privados de todo el mundo. Además del Premio Nobel, ha recibido numerosos galardones, como el Premio Oliver E. Buckley de Física de la Materia Condensada, el Premio Balzan de Ciencia de Nuevos Materiales, la Medalla Presidencial a la Trayectoria Distinguida de la Universidad de Pensilvania , la Medalla del Rector de la Universidad de California , Santa Bárbara, y varios doctorados honoris causa. Heeger es miembro de la Academia Nacional de Ingeniería (EE. UU.), la Academia Nacional de Ciencias (EE. UU.), la Academia China de Ciencias y la Academia Coreana de Ciencias. En la actualidad sus intereses científicos siguen centrados en la ciencia y tecnología de los polímeros metálicos y semiconductores, así como en el desarrollo de biosensores para la detección de proteínas y de secuencias específicas en ADN.

publicado 27 Marzo 2026

Edicto de Granada: la expulsión de los judíos de Sefarad

El 31 de marzo de 1492, los Reyes Católicos —Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón— tomaron una decisión que cambiaría profundamente la historia de España. Ese día firmaron el Edicto de Granada, también llamado Decreto de la Alhambra. Con este decreto, se ordenaba la expulsión de todos los judíos que no aceptaran convertirse al cristianismo. Durante mucho tiempo, judíos, cristianos y musulmanes convivieron en la península ibérica con distintos niveles de estabilidad. Sin embargo, hacia finales del siglo XV esa convivencia empezó a tensarse cada vez más, hasta dar paso a un clima de creciente intolerancia religiosa, debiendo circunscribirse a barrios segregados y a usar distintivos en su ropa.En ese contexto surgió primero la Inquisición, establecida en 1478 para vigilar y castigar la herejía, especialmente entre judíos conversos que podían ser influenciados por comunidades judías para “judeizarse”. Así, la expulsión sería la solución para garantizar la unidad religiosa del reino tras la conquista de Granada.El plazo estipulado por el Edicto para abandonar el territorio fue el 31 de julio de 1492, que coincidió con el 9 de Av (Tishá B'Av), día de duelo judío por la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalem, entre otras tragedias.Esta fecha marcó definitivamente el fin de siglos de presencia judía en la península ibérica y dio paso a una de las diásporas más significativas y recordadas en la historia del pueblo judío.Contenido  El Edicto de Granada establecía medidas estrictas y definitivas. Todos los judíos, sin excepción de edad, origen o condición, debían abandonar los territorios de Castilla y Aragón antes de finales de julio de 1492, plazo que posteriormente se extendió hasta agosto. Quienes se rebelaran enfrentaban la pena de muerte y la confiscación de sus bienes. Aunque el decreto no lo expresaba abiertamente, ofrecía la alternativa de convertirse al cristianismo. Muchos judíos optaron por bautizarse para permanecer en España, mientras que otros prefirieron el exilio. Diáspora sefaradí A los expulsados se les permitió vender sus propiedades, pero no podían llevar consigo oro, plata ni moneda acuñada, lo que provocó pérdidas económicas significativas y abusos durante el proceso de salida. Este éxodo forzado dio origen a la diáspora sefaradí, nombre derivado de “Sefarad”, término hebreo para España.Los judíos sefaradíes se dispersaron por el norte de África, Portugal, Italia, los Países Bajos y, especialmente, el Imperio Otomano, donde fueron recibidos con mayor tolerancia. Muchos también llegaron a América, particularmente en los primeros años de la colonización, cuando la Inquisición aún no estaba plenamente establecida en el continente.Consecuencias económicas y culturalesDiversos historiadores coinciden en que la salida de los judíos de España generó un debilitamiento de ciertos sectores económicos como el comercio, las finanzas y la medicina, entre otras áreas.Por otra parte, la convivencia entre religiones había dado lugar a importantes avances en filosofía, ciencia y literatura. La expulsión implicó la desaparición de este desarrollo que había florecido durante siglos en toda la península. Como resultado, en la región terminó la multiculturalidad medieval para dar paso a la uniformidad religiosa.El camino al “Nuevo Mundo” Aunque los Reyes prohibieron el paso de judíos a sus colonias, muchos conversos llegaron a lo que hoy es Latinoamérica durante los primeros años de la conquista.Figuras centrales de la exploración, como Cristóbal Colón, han sido objeto de estudios que sugieren un posible origen judío o vínculos con familias conversas. Más allá de este debate, lo cierto es que sus expediciones incluyeron a personas de ascendencia judía, reflejando una presencia que, aunque muchas veces invisibilizada, fue parte del proceso de descubrimiento y conquista.En la expedición de Hernán Cortés, por ejemplo, se ha documentado la presencia de hombres como Hernando Alonso, Gonzalo (o Francisco) de Morales y Diego de Ocaña, algunos de los cuales terminaron siendo perseguidos y ejecutados por la Inquisición en 1528. Estos casos evidencian que, incluso en zonas apartadas, el peligro no desaparecía completamente.Más cerca de lo que hoy es Chile, también hubo presencia de conversos. Según el historiador Günter Böhm, varios descendientes de judíos estuvieron entre los primeros conquistadores que llegaron a este territorio. Entre ellos se mencionan nombres como Diego García de Cáceres, quien llegó a ser alcalde de Santiago, Francisco de Gudiel, uno de los fundadores de Concepción y Pedro de Omepezoa (o Homem de Pessoa), quien alcanzó posiciones de gobierno en distintas regiones del imperio español en América.Otros ejemplos notables son Alonso Álvarez, Juan Serrano, Pedro de Salcedo y Rodrigo de Oroño, este último teniente general en la expedición de Diego de Almagro.Estos casos demuestran que —pese a la presión religiosa que los obligó a mantenerse en silencio— los judíos tienen presencia en Chile desde el siglo XVI.El orgullo sefaradíLa expulsión de 1492 fue declarada inválida por el gobierno español cinco siglos después, el 16 de diciembre de 1968, tras la Ley de Libertad Religiosa de 1967 y con motivo de la inauguración de la Sinagoga de Madrid. Fue revocado definitivamente el 1 de abril de 1992 por el rey Juan Carlos I. Actualmente, ciudades como Toledo, Girona, Segovia o Córdoba son parte de la Red de Juderías de España, que busca preservar este legado histórico.Dondequiera que se establecieran, los sefaradíes conservaron su lengua -el ladino- sus tradiciones, gastronomía y música, y una memoria muy viva de su origen.El Edicto de Granada, un símbolo histórico de intolerancia, marcó el final de una época en España, así como el inicio de una vida judía en distintas latitudes, incluyendo Latinoamérica, reflejando la inquebrantable resiliencia del pueblo judío. ___________Súmate a la “Travesía Sefarad”Para conocer de cerca esta historia, el Círculo Israelita invita a ser parte de la “Travesía Sefarad”, una experiencia única para recorrer la historia, las huellas y la memoria del judaísmo en España y Portugal. Este viaje conecta pasado y presente a través de ciudades, relatos y vivencias que siguen latiendo hasta hoy; un recorrido lleno de historia, sentido y judaísmo.Para solicitar más información, escribe a vivi@cis.cl

publicado 27 Marzo 2026

Richard Axel, Premio Nobel de Medicina

Richard Axel nació el 2 de julio de 1946, en Nueva York, y se crió en Brooklyn en el seno de una familia de inmigrantes judíos polacos, donde su padre trabajaba como sastre. Se graduó del Stuyvesant High School en 1963, y se doctoró en 1970 en la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, de donde pasó a investigar en el Instituto de Investigación del Cáncer de la Universidad de Columbia y en el Instituto Nacional de Salud. En 1969, recibió el premio de investigación de la Sociedad Médica Johns Hopkins.Junto a la doctora Linda Buck iniciaron sus estudios en equipo cuando ella era una investigadora posdoctoral en el grupo de Axel en la Universidad de Columbia. Ambos decidieron no buscar las proteínas receptoras de olores, sino los genes que contenían las instrucciones para producirlas. Después de varios intentos fallidos, en 1991 encontraron los genes que permitieron estudiar el sentido del olfato mediante técnicas modernas de biología molecular y celular, y comprender cómo el cerebro distingue entre los olores. Además, su descubrimiento sirvió de base para identificar los genes de proteínas receptoras en otras especies. Hasta la década de los noventa, cuando Axel y Buck presentaron sus resultados, el olfato había sido uno de los sentidos más enigmáticos. Las investigaciones se centraban sobre todo en analizar la audición y la visión, considerados sistemas sensoriales aparentemente más vitales. Los dos científicos revolucionaron este campo de estudio al ser los primeros en utilizar la metodología molecular para determinar el funcionamiento de este sentido. Ambos descubrieron la existencia de unos 1000 genes que funcionan como receptores olfativos, capaces de reconocer y memorizar aproximadamente 10 mil sustancias odoríferas conocidas. Cada célula olfativa está especializada en identificar un número concreto de olores, cuya señal se transmite al cerebro mediante impulsos eléctricos. Todos los receptores son proteínas relacionadas entre sí, pero difieren en pequeños detalles. Cada receptor consiste en una cadena de aminoácidos anclada a la membrana celular, que la atraviesa siete veces.El Instituto Karolinska de Estocolmo les concedió en 2004 el Premio Nobel de Medicina y Fisiología, por sus trabajos para desentrañar el misterio del sentido del olfato. Fue galardonado por la Academia de las Ciencias de Nueva York en 1984. Entre otros, también recibió el premio a la Excelencia en Ciencia y Tecnología de la ciudad de Nueva York y la medalla de la Academia de Medicina de Nueva York por su contribución a las ciencias biomédicas. Junto con la doctora Linda Buck, obtuvo el galardón Unilever Science y el premio de neurociencia Perl/UNC. Es miembro de la Academia Nacional de las Ciencias, de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias y de la Sociedad Filosófica Americana.Está casado con su colega Cornelia Bargmann. Antes lo estuvo con Ann Axel, trabajadora social en el Centro Médico de la Universidad de Columbia. Richard Axel se identifica como un orgulloso judío estadounidense. Su crianza estuvo marcada por la calidez familiar en Brooklyn, aunque alejada de una práctica religiosa estricta. Se identifica fuertemente con su herencia judía y su contexto como neoyorquino. Aunque creció en un hogar "vacío de libros, arte o música", sus padres fomentaron un profundo respeto por el aprendizaje. Axel, junto con otros científicos de origen judío, ha expresado que los factores religiosos no deben limitar la ciencia.

publicado 19 Marzo 2026

Roy Glauber, Premio Nobel de Física

Roy Jay Glauber nació en Nueva York el 1 de septiembre de 1925, hijo de Emanuel B. Glauber y Felicia Fox, ambos judíos. Fue parte de la promoción 1941 de la Escuela Secundaria de Ciencias del Bronx. Con doce años ya había fabricado su propio telescopio, que aún conservaba, y un aparato que polarizaba la luz. Por algo relacionado con aquello, la teoría sobre cómo contar fotones, recibió el Nobel casi 70 años después. Realizó sus estudios en la Universidad de Harvard. Tras su segundo año, fue reclutado para trabajar en el Proyecto Manhattan, donde, a los 18 años, fue uno de los científicos más jóvenes del Laboratorio Nacional de Los Álamos. Su trabajo consistió en calcular la masa crítica de la bomba atómica. Tras dos años en Los Álamos, regresó a Harvard, donde obtuvo su licenciatura en 1946 y su doctorado en 1949. La investigación de Glauber abordó problemas en diversas áreas de la óptica cuántica, campo que, en términos generales, estudia las interacciones electrodinámicas cuánticas de la luz y la materia. También trabajó en diversos temas de la teoría de colisiones de alta energía, incluyendo el análisis de colisiones de hadrones y la correlación estadística de partículas producidas en reacciones de alta energía. En sus resultados, publicados en 1963, Roy Glauber estableció las bases de la óptica cuántica mostrando que la teoría cuántica rige el campo de la óptica. Pudo explicar las diferencias fundamentales entre fuentes cálidas de luz, como las ampolletas eléctricas, con una mezcla de frecuencias y fases, y los láseres que dan una frecuencia y fase concretas. Sus últimas investigaciones fueron estudiar los átomos ultrafríos, un estado de la materia gobernado por una matemática muy extraña en la que aparecen cantidades cuyo cuadrado es cero.Glauber recibió la Medalla Albert A. Michelson del Instituto Franklin de Filadelfia, el Premio Max Born de la Sociedad Óptica de América, el Premio Dannie Heineman de Física Matemática de la Sociedad Americana de Física y compartió el Premio Nobel de Física de 2005. Glauber recibió la Medalla de Oro del CSIC de España, y fue nombrado Miembro Extranjero de la Royal Society. Durante muchos años Glauber participó en las ceremonias de los Premios Ig Nobel, parodias de los auténticos premios Nobel, que reconocen los logros que primero hacen reír a la gente y luego la hacen pensar. Se perdió la ceremonia de 2005, ya que le entregaban el Premio Nobel de Física.Roy J. Glauber es ampliamente citado en registros de la comunidad científica como uno de los numerosos físicos judíos que han recibido el Nobel. En su discurso del Premio Nobel, Glauber hizo una referencia humorística mezclando la ciencia con sus raíces al comentar que los "cuantos de luz" han existido desde que el Señor dijo: "Hágase la electrodinámica cuántica", lo cual describió como una "traducción moderna del hebreo".Tras su fallecimiento el 26 de diciembre de 2018 a los 93 años en  Newton, Massachusetts, se llevó a cabo un entierro privado coordinado por una funeraria especializada en servicios para la comunidad judía. Estuvo casado con Patricia L. Glauber,  con quien tuvo dos hijos, aunque posteriormente se divorciaron.  Glauber es recordado principalmente por sus contribuciones fundamentales a la óptica cuántica, pero su identidad judía forma parte integral de su biografía como científico estadounidense del siglo XX. 

publicado 12 Marzo 2026

Elinor Ostrom, Premio Nobel de Economía

Elinor Ostrom nació en California el 7 de agosto de 1933, hija de Adrian Awan, judío, diseñador, y Leah Hopkins, música, protestante, que se separaron cuando Elinor era niña. Nació, creció y vivió junto a su madre en la pobreza durante la Gran Depresión Económica de 1929. De su madre aprendió a cultivar hortalizas y a preparar conservas para ahorrar dinero. Pudo asistir a una escuela secundaria en Beverly Hills y recibir una buena educación; participó en el equipo de debate, lo cual favoreció su habilidad en la argumentación, la crítica y a superar su tartamudez. Aunque no tenía apoyo económico de su madre, Ostrom consiguió un B.A. con honores en ciencia política en la UCLA en 1954. Fue la primera en su familia en tener un título universitario. En esa época, una mujer no tenía grandes aspiraciones laborales; sin embargo, logró ser contratada a los 21 años en una empresa que exportaba productos electrónicos.En 1957 regresó a la UCLA para cursar un posgrado, mientras trabajaba en una oficina de personal de dicha universidad. Durante el posgrado cursó un seminario que era supervisado por Vincent Ostrom, con quien contrajo matrimonio en 1963. Recibió un M.A. en 1962 y el doctorado en 1965, ambos en la UCLA en ciencia política. En 1965, Elinor y Vicent se mudaron a Bloomington, Indiana. Ahí se convirtió en catedrática. Junto a su esposo comenzó un coloquio informal que se convirtió en el Taller de Teoría Política y Análisis de Políticas, que atraería a muchos investigadores. A comienzos de los años 70, su equipo comenzó a estudiar la organización policial en 80 áreas metropolitanas, en los que hacían recorridos con patrulleros de la policía, recogiendo datos y entrevistando a peatones. El estudio concluyó que contar con un gran volumen de efectivos no hace que el trabajo sea mejor. Ostrom fue una de las más destacadas en el área de recursos compartidos o bienes comunes, en particular, cómo los seres humanos interactúan para mantener a largo plazo bosques, pesca, sistemas de irrigación, pastizales, etc. Ostrom estudió la manera como las comunidades han instituido prácticas que han permitido la preservación de recursos comunes y evitado la degradación del entorno.En 2009 se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Nobel de Economía, lo  que significó un homenaje público al rigor, la trayectoria y la creatividad intelectual de una mujer que era politóloga, además de su enfoque interdisciplinario y su impresionante producción de cientos de publicaciones que divulgaban sus investigaciones sobre los bienes comunes. Además, editó numerosos libros de ciencia política y administración pública. En el momento de su muerte, en 2012, se desempeñaba como Investigadora Senior y directora del Taller que creó.Elinor tuvo una relación compleja y bicultural con la religión debido a su origen familiar mixto. Durante su infancia, asistía a una iglesia protestante con su madre, pero pasaba los fines de semana con la familia judía de su padre. Ostrom recordaba con afecto las cenas de Shabat en casa de su tía judía, quien mantenía un hogar kosher. Ostrom sufrió acoso antisemita durante su etapa escolar. Relató que otros niños la rodeaban y le gritaban insultos por el origen de su padre. Estas experiencias de discriminación influyeron en su enfoque hacia el estudio de comunidades locales y grupos marginados. 

publicado 06 Marzo 2026

Roger David Kornberg, Premio Nobel de Química

Roger David Kornberg nació el 24 de abril de 1947 en San Louis, Missouri en el seno de una familia judía,  hijo mayor del bioquímico Arthur Kornberg, ganador del Premio Nobel de Medicina de 1959, y de la bioquímica Sylvy Kornberg. Obtuvo su licenciatura en Química en Harvard en 1967 y su doctorado en Físicoquímica en Stanford en 1972. Kornberg fue investigador postdoctoral en el Laboratorio de Biología Molecular en Cambridge, Inglaterra, profesor asistente de Química Biológica en la Facultad de Medicina de Harvard en 1976, y luego profesor de Biología Estructural en la Facultad de Medicina de Stanford en 1978. A finales de la década de 1960, durante su estancia de posgrado en Stanford, estudió las membranas celulares, que están constituidas por proteínas y fosfolípidos ordenados como bicapas.  Kornberg descubrió el fenómeno de "flip-flop", movimiento transversal de una molécula de fosfolípido de una monocapa de la membrana a la otra, y la difusión lateral de los fosfolípidos en las membranas celulares.En la década de 1970, Kornberg descubrió el nucleosoma, un complejo proteico básico que encapsula el ADN cromosomático en el núcleo de las células eucariotas, (células que tienen un núcleo). Dentro del nucleosoma, encontró que aproximadamente 200 pares de bases de ADN se enrollan alrededor de un octámero de proteínas histonas, con lo que el nucleosoma impide el inicio de la transcripción, por lo que sirve como represor general de genes. Además, identificó el papel de la ARN polimerasa II y otras proteínas en la transcripción del ADN, creando imágenes tridimensionales del grupo de proteínas utilizando cristalografía de rayos X. Kornberg dedicó dos décadas al desarrollo de métodos para visualizar la estructura atómica de la ARN polimerasa y sus componentes proteicos asociados. Kornberg pudo utilizar la cristalografía de rayos X para resolver la estructura tridimensional de la ARN polimerasa con resolución atómica. Recientemente ha ampliado estos estudios para obtener imágenes estructurales de la ARN polimerasa asociada con proteínas accesorias.  A través de estos estudios, Kornberg ha creado una imagen real de cómo funciona la transcripción a nivel molecular. Kornberg recibió el Premio Nobel de Química en 2006 por sus estudios sobre el proceso mediante el cual la información genética del ADN se copia al ARN , la base molecular de la familia judía vinculada a la tradición intelectual y académica. Está casado con Yahli Lorch y tiene tres hijos.

publicado 06 Marzo 2026

Noa Brodsky: El color como pausa, el gesto como presencia

Hay artistas cuya obra parece pedir silencio. No un silencio vacío, sino uno atento, casi respirado. Así se siente el trabajo de Noa Brodsky, una creadora joven pero profundamente reflexiva, cuya práctica se mueve entre la abstracción, el minimalismo y una investigación constante sobre el color, la percepción y los límites. Desde el 11 de marzo y hasta el 9 de abril, su obra podrá verse en El Mercaz, en la exposición Encuentros Parciales, organizada por el Departamento de Extensión Cultural.El vínculo de Noa con el arte no comenzó con una epifanía, sino con una atmósfera cotidiana. “El arte siempre fue importante en mi vida”, recuerda. Creció rodeada de talleres, historias familiares y materiales creativos. La construcción del taller de su madre en la primera casa familiar es uno de sus recuerdos más vívidos, así como los cuadros de su abuela colgados en las paredes y la experiencia de haber pintado su primer cuadro “serio” junto a su bisabuelo. “Me enseñaba detalles simples, como no pintar todos los pétalos del mismo color, sino atreverme a jugar con los tonos”, cuenta. Más que una vocación temprana, fue una forma natural de habitar el mundo.La formación universitaria le permitió ordenar esa intuición inicial. “Necesitaba una guía que me ayudara a aterrizar mis intereses y darles forma”, explica. La academia no solo amplió su manejo técnico, sino que la empujó fuera de su zona de confort y la puso en diálogo con otros artistas. Sin embargo, Noa reconoce que una parte esencial de su aprendizaje ha sido autodidacta. “Lo más importante que he aprendido es no dejar nunca de experimentar”, afirma. Probar, insistir, llevar los materiales al límite ha sido clave para encontrar su lenguaje.Un punto decisivo en ese camino fue su reciente residencia artística en Francia, en octubre de 2025, la primera de su carrera. “Fue la experiencia más significativa hasta ahora”, dice sin dudar. Vivir y trabajar en un contexto internacional le permitió ampliar su mirada y repensar su lugar como artista. “Volví con una perspectiva distinta sobre mi carrera: más clara, más enfocada y, sobre todo, más motivadora”, agrega. Esa experiencia marcó un antes y un después, no solo en lo profesional, sino también en su confianza creativa.Su proceso de trabajo alterna entre la planificación y la intuición. “A veces parto desde una idea muy clara, con bocetos previos; otras veces empiezo eligiendo un color y dejando que el trabajo se desarrolle casi sin plan”, explica. Este segundo camino, más emocional, suele aparecer cuando se siente bloqueada. “Muchas de mis obras favoritas han surgido desde esa intuición inicial”, confiesa.El material es un eje central en su obra. Trabaja principalmente con pastel seco, pero no de manera tradicional. Al raspar la barra y convertirla en polvo, descubrió una técnica que transformó su práctica. “Ese gesto marcó un punto de inflexión”, cuenta. El proceso lento, repetitivo y frágil se volvió casi meditativo. En 2024, su búsqueda minimalista la llevó a experimentar con vidrio como soporte. “En el vidrio el color queda suspendido, en un estado intermedio entre presencia y desaparición”, explica. Hoy conviven papel y vidrio, cada uno proponiendo una relación distinta con el gesto y la materia.Conceptualmente, su obra explora el color como energía, el límite como campo de tensión y la percepción como experiencia parcial. “Creo que la vida se construye a partir de percepciones individuales, de experiencias únicas e irrepetibles”, reflexiona. Desde la abstracción y la reducción formal, Noa no busca respuestas, sino abrir preguntas. “El color, en mis obras, no es decorativo ni simbólico: es energía contenida, vibración. No representa algo externo, simplemente es”.Encuentros Parciales propone justamente eso: una pausa. “Me interesa que la obra funcione como un espacio de contemplación activo”, dice. La muestra no exige entender, sino sentir. Formas definidas y difusas, silencios visuales y gestos mínimos invitan a una observación lenta, donde cada espectador completa la obra desde su propia experiencia.Exponer en El Mercaz tiene para ella un significado especial. “Esta vez no es invitar a la gente a acercarse al arte, sino que soy yo la que se acerca a las personas”, afirma. El contexto comunitario transforma la experiencia: el arte se integra a la vida cotidiana y se convierte en un punto de encuentro.Hoy, Noa Brodsky atraviesa un momento creativo intenso y consciente. Tras años combinando docencia y producción artística, decidió priorizar su práctica. “Quiero explorar qué pasa cuando concentro toda mi energía creativa en mi trabajo artístico”, dice. Y concluye con una certeza simple y profunda: “Sigo creando porque me hace sentido. Es la forma que tengo de pensar, de cuestionar y de relacionarme con el mundo”.

publicado 29 Enero 2026

Gerty Cori, Premio Nobel de Medicina

Gerty Theresa Radnitz nació el 15 de agosto de 1896 en Praga, en el seno de una familia de origen judío. Su padre, Otto Radnitz, era un químico y gerente de una refinería de azúcar. Gerty recibió formación en su casa con profesores particulares hasta que ingresó en el Liceo Femenino cuando tenía diez años. Pronto sintió interés por la medicina. En 1914 aprobó el examen de acceso a la Facultad de Medicina de la Universidad de Praga donde inició su formación universitaria. Seis años después obtenía su título.Fue en sus años universitarios cuando Gerty conoció al que sería su marido y compañero en el mundo de la investigación médica, Carl Cori. Gerty y Carl se casaron en 1920 y se fueron a vivir a Viena. En su nuevo hogar, Gerty empezó a trabajar en el Children’s Carolinen Hospital en la especialidad de pediatría y su marido en un laboratorio. Ya en aquellos años Gerty empezó también a introducirse en el mundo de la investigación, analizando la temperatura de la tiroides, y publicó algunos artículos relacionados con la sangre. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, la pareja vivió momentos de escasez y miedo. En 1922 decidieron emigrar a los Estados Unidos donde Carl consiguió un empleo en el Instituto Estatal para el Estudio de Enfermedades Malignas de Búfalo, en el estado de Nueva York. Seis años después se convertirían en ciudadanos norteamericanos y donde nació Thomas, su único hijo.A pesar de las críticas de sus colegas, Carl insistía en investigar junto a su mujer, a la que consideraba igualmente capacitada que un hombre. En aquellos años publicaron decenas de artículos relacionados con sus estudios, algunos firmados por él y otros, más escasos, firmados por ella. En 1931 Carl aceptó un trabajo como investigador en la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington. Carl pidió para su esposa un puesto similar, avalando su petición con toda la experiencia y todas las publicaciones de Gerty, pero al final ella tuvo que aceptar un puesto de investigador asociado, cobrando bastante menos que Carl. Gerty no se rindió y continuó con sus investigaciones al lado de Carl. Su tesón y determinación dieron sus frutos cuando en 1943, casi diez años después, conseguía un puesto como profesora asociada y poco después el de profesora titular.En 1947 el trabajo de ambos se vio reconocido con el Premio Nobel de Fisiología/ Medicina, compartido con el fisiólogo argentino Bernardo Houssay, por haber descubierto el mecanismo de transformación del glucógeno en ácido láctico, un proceso conocido como el “Ciclo de Cori”. Gerty se convertía en la tercera mujer en recibir el Premio Nobel y la primera en recibirlo en la especialidad de Fisiología/Medicina. Gerty Cori trabajó hasta el final de sus días investigando y descubriendo nuevos datos en el campo de la bioquímica, a pesar de padecer mieloesclerosis, una enfermedad mortal que le fue detectada diez años antes de su muerte, acaecida en 26 de octubre de 1957. Años después, su legado continuó siendo galardonado con distintos premios y reconocimientos públicos. Incluso un cráter de la luna recibió el nombre de Cori en honor a su trabajo y a una vida dedicada a la investigación, junto a su esposo, quien fue el puntal de su vida personal y profesional.

Aniversario del levantamiento del gueto de Varsovia: la dignidad de resistir

Hay fechas que quedan grabadas no por la victoria sino por su significado. El 19 de abril de 1943 es una de ellas. En medio del horror de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, el Gueto de Varsovia se convirtió en el escenario de una rebelión única.El contextoDesde 1940, los nazis habían convertido un sector de la capital de Polonia en una trampa mortal. Cientos de miles de judíos sobrevivían o morían entre el hacinamiento extremo y las epidemias. El gran golpe llegó en 1942, cuando 300.000 personas fueron enviadas a Treblinka.Los que quedaron sabían que serían los próximos, y no lo permitirían.Pésaj: del faraón al nazismoEl 19 de abril de 1943, coincidiendo con la festividad de Pésaj, los alemanes entraron al gueto como siempre, esperando encontrar víctimas indefensas, pero fueron sorprendidos por 750 combatientes que, casi sin armas, decidieron que no caminarían como corderos hacia los vagones. Los celadores se convirtieron en blanco de una resistencia organizada por quienes ya no tenían nada que perder pero que quisieron imponer su valor. Mordejai Anielewicz: El alma de la revueltaEl líder del Levantamiento tenía apenas 24 años. Mordejai Anielewicz, comandante de la Organización Judía de Combate (ŻOB), logró lo impensable: unir a distintos grupos en función de la resistencia.Las tropas nazis enfrentaron a guerrillas de jóvenes resueltos a, al menos, devolver el golpe. Sabían que no podían derrotar al ejército más poderoso de Europa pero durante semanas, los insurgentes lograron sorprender a los alemanes, que finalmente quemaron el gueto para imponerse. “La defensa propia en el gueto es un hecho", dijo Anielewicz antes de morir  Ese triunfo moral sería recordado por siempre.El final  El 16 de mayo de 1943, el humo terminó de cubrir lo que quedaba de la resistencia. La mayoría de los combatientes había muerto. El levantamiento del Gueto de Varsovia fue una luz en uno de los momentos más oscuros de la humanidad, y hoy nos recuerda que resistir se trata más que de heroísmo, de dignidad. 

Las fallidas conversaciones de Islamabad

El fin de semana del 11 y 12 de abril de 2026 gran parte de las miradas internacionales estuvieron puestas en Islamabad, la capital de Pakistán, país importante por su relación con Estados Unidos e Irán. Hasta allí llegaron el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. El objetivo de estas conversaciones, cuyo anfitrión fue Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, era iniciar negociaciones para poner término a la guerra en Irán, que llevaba 42 días. Sin embargo, las conversaciones fueron un fracaso, debido a tres factores principales. El más importante tiene que ver con el tema nuclear. El vicepresidente estadounidense llegó con la exigencia del desmantelamiento de la infraestructura que permitiría a Irán fabricar un arma nuclear, que implicaba suspender el enriquecimiento de uranio, necesario para fabricar un arma nuclear, durante 20 años. Teherán aceptaba sólo una moratoria de cinco años. El segundo está relacionado con el estrecho de Ormuz, importante vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Mientras Washington exigía la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho para el comercio mundial de petróleo, Teherán declaraba que no habría "paso seguro" a menos que Estados Unidos aceptara un acuerdo que incluyera el levantamiento de las sanciones.  Un tercer motivo del fracaso dice relación con la desconfianza mutua, especialmente a partir de una posición cambiante y contradictoria del presidente Trump. Dos semanas antes de la reunión en Islamabad, esto es el 24 de marzo, amenazaba con que Estados Unidos destruiría la civilización iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz. Días después señaló que los iraníes eran "grandes negociadores" y que estaba dispuesto a convertir a Irán en un "país muy rico y exitoso" si aceptaban un nuevo acuerdo nuclear. En el contexto de las conversaciones, Trump señaló el primer día un optimismo extremo señalando que las negociaciones eran óptimas, mientras que al día siguiente, cuando se supo del fracaso de las mismas, anunció un bloqueo naval en Ormuz. Pocas dudas hay que un motivo del fracaso de las conversaciones tiene que ver, precisamente, con la falta de confianza mutua a partir del “factor Trump”, una posición cambiante, disonante y contradictoria del presidente de Estados Unidos. En definitiva, el fracaso de Islamabad marca el colapso de la vía diplomática frente a un conflicto que ya suma 42 días de guerra. La imposibilidad de alcanzar un acuerdo se debió fundamentalmente a la brecha insalvable entre la exigencia estadounidense de un desmantelamiento nuclear duradero y la resistencia iraní a renunciar a su soberanía nuclear, sumado a la disputa por el control estratégico del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, parece ser que un factor determinante fue la profunda desconfianza generada por la retórica contradictoria de Donald Trump, transitando en pocos días de amenazar con la aniquilación de la civilización iraní a prometer prosperidad económica, ordenando después un bloqueo naval total tras el estancamiento de las negociaciones. 

El silencio eterno: La geografía de la incertidumbre en Israel

Aunque existen grandes diferencias entre vivir estos días en el norte, el centro o el sur del país, hay un sentimiento que nos unifica a todos independientemente de la coordenada en la que nos encontremos: la incertidumbre. Es una sombra que te acompaña al caminar por la calle, transformando un paseo cotidiano en un ejercicio de supervivencia mental donde vas calculando, casi de forma inconsciente, dónde podrías guarecerte si la alarma comenzara a sonar en ese preciso instante. El objetivo ya no es disfrutar el camino, sino llegar al destino lo más rápido posible.Esa inseguridad no da tregua; se filtra en los espacios más íntimos. Te desvistes para entrar a la ducha y piensas: "¿Sonará ahora?". Estás en el baño y la pregunta se repite. Es una zozobra que no te permite vivir plenamente, un estado de alerta que fractura la cotidianidad más básica.Ya todos sabemos lo que debemos hacer según las instrucciones del Comando de Defensa: bajar al refugio y esperar. Pero hay un momento específico que es el más difícil de procesar. Es cuando la alarma termina de sonar y se hace un silencio eterno. En ese vacío de sonido, uno se queda suspendido, rogando que el impacto no caiga cerca y esperando el estruendo tremendo del misil golpeando la tierra.Hay una realidad técnica en esta guerra que no se comenta en los medios internacionales, pero que nosotros vivimos en carne propia. Irán está utilizando misiles de racimo, armas que traen submuniciones y que, al caer, se dispersan en 30 ó 40 bombas pequeñas en diferentes puntos. Es un tipo de armamento prohibido, pero parece que a nadie fuera de nuestras fronteras le importa. Aquí, esa estadística tiene nombres, apellidos y hogares.Hoy se habla de un alto al fuego y del inicio de conversaciones para dirimir entre los 15 puntos que plantea EE.UU. y los 10 puntos contrapuestos de Irán y sus aliados. Sin embargo, en la calle, la verdad es que la incertidumbre sigue flotando en el ambiente. Nada está dicho. Seguimos escuchando el rugido de nuestros propios aviones cruzando el cielo, recordándonos que la calma es frágil.Como Olim, como ciudadanos, a lo único que aspiramos hoy es a algo que antes dábamos por sentado: poder dormir una noche tranquilos. Una noche entera sin que los celulares nos avisen que un misil viene en camino; una noche donde el silencio sea, finalmente, sinónimo de paz y no de espera.

Iom Hashoá en el Círculo Israelita de Santiago El compromiso inquebrantable con la memoria y el futuro del pueblo judío

En el Círculo Israelita de Santiago se realizó la conmemoración de Iom Hashoá. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de un momento de recogimiento para recordar el horror del Holocausto: la discriminación, la persecución, los pogroms, las leyes raciales, los guetos, los vagones, los campos de concentración, las cámaras de gas, las pilas de cadáveres, los crematorios, los cuerpos famélicos de quienes morían y de aquellos que lograron sobrevivir. Mientras el mundo miraba hacia otro lado, la maquinaria nazi asesinaba a seis millones de judíos, además de homosexuales, personas con discapacidad, gitanos y eslavos, entre otros.Por eso, recordar es un deber no solo de los judíos, sino de un mundo que optó por no ver la barbarie. En 1951, se definió que el 27 del mes hebreo de Nisán se conmemorara uno de los pasajes más oscuros de la historia moderna. Fue elegido simbólicamente una semana después del final de Pésaj, la fiesta de la Libertad, en una fecha que coincide con el levantamiento del Gueto de Varsovia, entre otros hitos importantes para el pueblo judío. Ese sería el día del Kadish General (oración de luto) para aquellos que fueron asesinados en el Holocausto, desconociendo el día exacto de su muerte.Autoridades y CeremoniaA la ceremonia asistieron autoridades nacionales como el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna; el alcalde de Lo Barnechea, Felipe Alessandri; el director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), Christian Jara; además de representantes de las embajadas de Israel y Polonia.La ceremonia se inició con el encendido de velas por parte de los sobrevivientes del Holocausto para recordar y honrar a los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá. Eva Rogazinsky, Susanne Hessinger, Zila Fink, Ana María Wahrenberg, Klara Mosi y Rudi Hayman fueron acompañados por jóvenes integrantes de las Tnuot y representantes de distintas comunidades.A continuación, los rabinos del Círculo Israelita, Comunidad Sefaradí, Comunidad NBI y Comunidad Israelita Valparaíso - Viña del Mar, elevaron oraciones por las almas de las víctimas de la Shoá, recitaron el Izkor, el Kadish y El Male Rajamim, tras lo cual se hizo un minuto de silencio. También se proyectaron videos con testimonios de quienes sobrevivieron a la barbarie y lograron llegar a Chile, en donde encontraron un verdadero “asilo contra la opresión".Discursos y ReflexionesLiat Levy y Matías Muchnik dirigieron unas palabras a los asistentes en representación de las tnout (movimientos juveniles), tras lo cual se presentó “La mesa de Pésaj se desintegra” y “Cartas de las madres/padres a sus hijos”, obras del grupo de teatro y voluntarios, bajo la dirección de Moisés Norambuena y con coreografía de Taly Winer.A continuación, Alfredo Misraji, presidente de la CJCh, señaló que:“Iom Hashoá implica la responsabilidad de no dar por hecho lo que hoy existe. De entender que lo que tenemos fue construido con esfuerzo, con resiliencia desde el dolor y el trauma. De cuidar esa continuidad, como herencia. Tomar conciencia de lo que recibimos… y de lo que estamos llamados a proteger".Galit Silberman, presidenta de la Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos Chile (FEJJ), también se dirigió a los presentes expresando su preocupación por el antisemitismo:“Hoy se justifica la violencia en nuestra contra, se agreden nuestros espacios de educación y de culto religioso, lo que nos preocupa y duele. Frente a la oscuridad del odio, la memoria puede convertirse en nuestra mayor defensa. Nuestra tarea no es solamente recordar, es resignificar la memoria".Por su parte, el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, destacó el valor de la resiliencia:“Nuestro pueblo eligió no solo sobrevivir, sino creer, crecer, crear, construirse y construir. Construimos en Israel un hogar para todos nosotros, un hogar nacional sobre el cimiento de esperanza, fe y responsabilidad mutua”.“Javer Olam” En esta ocasión, se otorgó el reconocimiento “Javer Olam” a Ignacio Sánchez, exrector de la Pontificia Universidad Católica, quien fue presentado por el rabino Eduardo Waingortin quien dijo: “Mientras tengamos vida tenemos que recordar las millones de vidas que fueron truncadas y también tenemos que reparar. Hoy distinguimos a Ignacio Sánchez por contribuir a esa reparación a través de la educación”.El otrora rector de la Universidad Católica hizo alusión al Concilio Vaticano II, asegurando que: “Recordar es comprometernos activamente con el respeto irrestricto a la dignidad de cada persona humana. En este horizonte, el diálogo ecuménico e interreligioso se presenta como una tarea fundamental”. Precisó, además, que el rechazo al antisemitismo nos convoca a ser constructores de puentes, labor que buscó durante su gestión académica.La ceremonia fue organizada por el Círculo Israelita, el Instituto Hebreo, el Archivo Judío de Chile, la Comunidad Judía de Chile y el Museo Judío de Chile (MIJ). Este último se encargó de la producción y curatoría general del evento, enfocado en el concepto de despojo familiar. "Para profundizar en este mensaje elegimos conectar con la festividad de Pésaj, destacando que el pueblo judío siempre ha podido levantarse", indicó Michelle Reich, directora de operación y desarrollo del MIJ.Así como se estableció en 1951, en Chile y en todo el mundo se recordó que “nunca olvidar” no es solo una declaración, sino un compromiso de honrar la historia de quienes perecieron y de reafirmar que, frente a la oscuridad, el pueblo judío siempre elige la vida.

Travesía Monastir–Salónica: Un viaje que pone la vida en el centro de la memoria

Durante años, los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han tenido un eje claro: recorrer Europa para comprender la historia judía, especialmente a través de la memoria de la Shoá. Esas travesías —ya consolidadas y profundamente significativas para generaciones de participantes— han marcado un antes y un después en la manera de entender el pasado. Sin embargo, este 2026 se abre un nuevo capítulo: por primera vez se inaugura la Travesía Monastir–Salónica, una experiencia que propone algo distinto, íntimo y profundamente humano.No se trata solo de sumar un nuevo destino. Se trata de cambiar el punto de partida.La iniciativa, como explica Viviana Kremer, Directora del Voluntariado del Círculo Israelita, nace desde una necesidad que atraviesa a muchas familias de la comunidad judía en Chile: “reconectar con las raíces, particularmente aquellas provenientes de Monastir y la región de los Balcanes”. Es un viaje que no comienza en la tragedia, sino en la vida. En la historia rica, diversa y vibrante de comunidades que durante siglos construyeron identidad, cultura y pertenencia.Porque antes de la pérdida, hubo plenitud.Volver a una vida que existióMonastir —hoy conocida como Bitola— fue una de las comunidades sefardíes más importantes de los Balcanes. Allí, judíos descendientes de la expulsión de España en 1492 construyeron una vida marcada por el ladino, las tradiciones, la religiosidad cotidiana y una fuerte vida comunitaria.Jessica Landes, coordinadora de Travesía, lo plantea con claridad: durante mucho tiempo, el estudio de la Shoá se centró en los mecanismos de exterminio, con epicentro en Polonia. “Pero enfocarse solo en eso puede hacernos perder de vista lo esencial: la vida judía previa”, explica. Monastir viene justamente a ampliar esa mirada.El viaje propone recorrer no solo Bitola, sino también Salónica, otra de las grandes capitales del judaísmo sefardí. En ese trayecto, los participantes no solo observan ruinas o memoriales: caminan calles, imaginan hogares, escuchan ecos de una lengua y una cultura que aún resuenan.“Cuando uno visita estos lugares, deja de hablar de números y empieza a pensar en comunidades concretas”, reflexiona el rabino Ari Sigal. Y en esa transición —de lo abstracto a lo humano— ocurre algo transformador.Recordar como acto espiritualDesde una perspectiva judía, el viaje también tiene una dimensión espiritual profunda. Sigal lo define en una palabra: zajor —recordar.“Recorrer Monastir es acercarse a una ausencia muy concreta”, señala. Pero no es solo recordar la tragedia, sino honrar una forma singular de vida judía. Una vida con características propias, donde convivían tradiciones romaniotas y una fuerte impronta sefardí.Ese matiz es clave. Porque, como subraya Landes, otra de las miradas sesgadas de la historia ha sido entender la Shoá como una tragedia exclusivamente ashkenazí. “La Shoá fue una persecución global que alcanzó a judíos en múltiples geografías y culturas”, afirma.En ese sentido, Monastir obliga a ampliar la narrativa. A reconocer que la diversidad del pueblo judío también fue alcanzada por la destrucción.Comprender el proceso, no solo el finalEl año 1943 marca el punto de quiebre. La gran mayoría de los judíos de Monastir fueron deportados por autoridades búlgaras aliadas de la Alemania nazi. Fueron reunidos en Skopje y enviados en trenes hacia Treblinka, donde la mayoría fue asesinada.Pero la travesía no se queda en ese final.“Es fundamental entender que una comunidad no desaparece de un día para otro”, explica Rab Sigal. Comprender el proceso —la burocracia, la obediencia, la indiferencia— permite enfrentar preguntas incómodas pero necesarias: ¿cómo ocurre algo así?, ¿qué responsabilidades están en juego?Kremer sostiene que la Shoá es una parte ineludible del relato, pero no su eje central. “Solo al conocer la riqueza de la vida previa es posible dimensionar realmente lo que se perdió”, afirma.Y ahí está uno de los sellos distintivos de Travesía: poner en el centro la vida judía.Una memoria que se reconstruye caminandoHay algo que los tres coinciden en destacar: la experiencia de estar ahí lo cambia todo.No es lo mismo estudiar una comunidad que recorrer sus calles. No es lo mismo leer sobre una cultura que imaginarla en su espacio real. En Bitola, los participantes pueden visualizar niños jugando, familias celebrando, voces en ladino llenando el aire.Esa conexión emocional transforma la memoria en algo vivo.“Más que enfrentarse a la pérdida, es reencontrarse con la vida que existió”, dice Kremer. Y ese reencuentro no es pasivo: es activo, identitario, profundamente personal.El viaje, guiado por Manuel Aszyn, incluso incorpora memorias familiares de los propios participantes, generando una experiencia aún más íntima. No es solo historia: es en primera persona.De participantes a transmisoresEl impacto del viaje no termina al regresar a Chile. De hecho, ahí comienza otra etapa.“Los participantes se transforman en transmisores de memoria”, explica Vivi Kremer. No como repetidores de datos, sino como narradores con sentido. Personas capaces de llevar esa historia a sus familias, a sus comunidades, a las nuevas generaciones.Jessica Landes lo define como una responsabilidad activa: entender la memoria no solo como un ejercicio del pasado, sino como una herramienta para construir el presente y el futuro.Y Rab Ari Sigal lo resume con una reflexión potente: cuando desaparece una comunidad judía, no se pierden solo personas. Se pierde una forma de rezar, de hablar, de celebrar, de mirar el mundo.Un viaje distinto, una invitación abiertaA diferencia de otros programas más conocidos, esta travesía no lleva a grandes símbolos universales. No hay una narrativa ya instalada. Y quizás ahí radica su mayor fuerza.“Monastir obliga a una memoria más fina, menos genérica”, dice Sigal. Es una invitación a salir de lo conocido, a abrirse a una historia que, aunque menos difundida, es profundamente propia.Porque muchas de las familias sefaradíes que hoy forman parte de la comunidad judía chilena tienen sus raíces en esos territorios. Este no es un viaje lejano: es un viaje hacia adentro.En tiempos donde la memoria corre el riesgo de volverse abstracta o repetitiva, Travesía Monastir–Salónica propone algo distinto: volver a humanizarla. Recuperar la complejidad, la diversidad y, sobre todo, la vida.Es, en definitiva, una invitación:A caminar las huellas de quienes vinieron antes.A reconstruir una historia que aún late.Y a entender que recordar no es solo mirar atrás, sino decidir qué hacemos, hoy, con ese legado.----------------Los entrevistadosJessica Landes:Directora de Educación Judía del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann en Chile, además participa activamente en la comunidad del Círculo Israelita de Santiago.Formación pedagógica en la Universidad Católica de Río de Janeiro, Brasil.Rab Ari Sigal:Rabino del Círculo Israelita de Santiago y Director de Mercaz Lemidá.Sociólogo FSOC-UBA, MA en Integración Regional FCE-UBA, MA Schechter Jerusalén, miembro de Kaiciid IRD, Kaplan Alumni, Mesader Gittin RA.Viviana KremerDirectora del Voluntariado del Círculo Israelita, psicóloga UBA.

Ñuñoa optó por mantener la calle República de Israel

Luego de que en 2024 se iniciara una petición de algunos vecinos y organizaciones para renombrarla, la Municipalidad de Ñuñoa finalmente determinó que la calle llamada República de Israel seguirá con el nombre que ostenta desde 1959.La decisión se adoptó "tras un proceso de revisión administrativa, participación ciudadana y análisis jurídico", dijo la comuna en un comunicado, que subrayó que "esta determinación recoge de manera directa la opinión expresada por los vecinos y vecinas del sector que manifestaron su rechazo en una consulta ciudadana".Así, la alcaldía liderada por el alcalde independiente de derecha Sebastián Sichel "ha optado por respetar la voluntad de la comunidad, entendiendo que las decisiones que impactan directamente la vida barrial deben construirse con las personas y no sin ellas"."Explotar conflictos externos para politizar la vida de los vecinos no tiene sentido, menos con dos comunidades que queremos mucho en Ñuñoa, la palestina y la israelita. Y menos aún si quienes viven en esa calle están en contra", comentó el jefe comunal.Hasta 1959, la calle se llama "Nueva Ñuñoa", y fue modificada por el entonces presidente Jorge Alessandri.

Escritora Ximena Hinzpeter:

El 8 de abril fue un día especial para la periodista y fotógrafa Ximena Hinzpeter. Fue el lanzamiento de su primera novela Asesinato por Piedad: inspirada en hechos reales, en la que aborda su infancia y la compleja relación con su padre. Ese día, su hermano, el exministro Rodrigo Hinzpeter, fue uno de los presentadores de un libro que también lo retrata. ¿Por qué la relación con tu papá fue tan compleja?Mi papá se fue de la casa cuando yo tenía 18 años. Formó otra familia con otra mujer y sus hijos. Después solo lo veía en su consulta de pediatra, donde atendía a mis hijos.¿Cuándo se reencontraron? Una noche de 2016 me llamó y me dijo: "No sé dónde estoy". Le contesté: "Busca algo abierto y pregunta el nombre de la calle". Estaba en Vitacura con Padre Hurtado, justo donde se encontraba la casa de mi infancia, que él había abandonado 30 años antes. Muy simbólico. Tenía demencia vascular. Con mis hermanos nos hicimos cargo de él y lo llevamos a un hogar.¿Eso te motivó a escribir una novela autobiográfica? Estaba muy enojada con mi papá.  Fue una forma de sanar y perdonarlo. Necesitaba elementos autobiográficos para acercarme a una verdad emocional. Exponer lo íntimo que incomoda, pero también puede abrir una verdad compartida.¿Qué opinan tus hermanos del libro?A Rodrigo le encantó. Me dijo que se lo devoró. Mi hermano mayor Daniel no lo ha leído.¿Por qué elegiste ese título?Mi papá estaba en el piso de un hogar para personas no autovalentes. Sentí que me pedía ayuda para morir. Fantaseé con terminar con su sufrimiento. Entre otras ideas, pensé en contagiarlo de coronavirus, pero justo cerraron el hogar por el Covid.¿Lo habrías hecho?No me habría atrevido.La madre, Moisés Ville y la Chimba¿Cómo llegaste a la fotografía?Heredé la cámara de mi papá, que sentí como su regalo. Tengo hipoacusia bilateral severa, que me aísla y la fotografía se volvió una forma de conexión. Además, durante muchos años, me salvó de la pena. Empecé a recorrer Santiago y me encontré con esta gente tan linda y de verdad que está en la Chimba, lo que cuesta encontrar en Chile. El resultado del trabajo fue el primer libro de fotos: "La Chimba, del otro lado".¿Y el segundo libro "La Aldea sí es Global"?Las críticas apuntaban a que solo fotografiaba la pobreza. La clase alta chilena es beata y aburrida. No pasa eso en el extranjero. Hice fotomontajes con personas de Chile y de otros países de distintas clases sociales. Sin desconocer la desigualdad, refleja que, en el fondo, todos somos iguales. Para los dos me gané el Fondart.¿Se venden esas fotos?Las vendo yo de forma directa a través de mi instagram @xime_hinz¿En qué trabajas ahora?Ahora me interesa lo íntimo, familiar. Estoy trabajando en un proyecto sobre mi madre. Nuestra relación ha sido difícil y fotografiarla también. Pero ha sido una forma de reconciliarme con ella.¿Qué otros proyectos tienes en carpeta?Estoy escribiendo dos novelas. Una basada en una relación de 13 años que se terminó, y otra, Departamento de soltera, sobre mi vida actual. Además, quiero viajar a Moisés Ville, donde llegaron mis antepasados, para explorar sus raíces y expandir su obra hacia la memoria colectiva.

Medio Oriente en vilo

"Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá" fue la advertencia de Donald Trump el martes 7 de abril.Su publicación en su red social Truth Social despertó las alarmas en todo el mundoAl día siguiente de esta amenaza, el mismo Trump anunció un acuerdo para "suspender los bombardeos y ataques contra Irán por un periodo de dos semanas".Ante este giro, y la sorpresa del mundo, ahora existe una tregua extremadamente frágil Según Fox News, el mensaje es claro: primero golpear, luego negociar. Una fórmula que busca proyectar control en medio del caos.Sin embargo, The New York Times agrega el factor doméstico: el intento urgente de contener el impacto en los mercados globales, estabilizar el precio del petróleo y proteger la economía estadounidense de un choque externo. El escepticismo de Israel Aunque el anuncio podría significar un respiro, en Israel no hay espacio para ello.Benjamin Netanyahu acepta la tregua, pero no confía. The Jerusalem Post lo resume así: el “dedo en el gatillo” sigue ahí.La República Islámica no es un adversario circunstancial, sino una amenaza estructural, y por lo tanto, cualquier cese al fuego podría ser solo un movimiento táctico para “borrar al Estado judío del mapa” como lo declara Irán abiertamente.   La fragilidad del acuerdo es evidente: incluso tras el anuncio, se reportaron incidentes y hostilidades que alcanzaron a Israel, Emiratos Árabes, Baréin, Qatar y Arabia Saudita.El frente olvidado: Líbano Líbano no está incluido en el acuerdo, por lo tanto, allí donde actúa Hezbolá existe un vacío, que ha llevado a Israel a intensificar los ataques contra el grupo terrorista. Durante el miércoles, los bombardeos en el sur del Líbano elevaron la tensión por posibles represalias que tienen especial impacto en las ciudades del norte como Nahariya, cuyos habitantes siguen viviendo alertados por sirenas que los obligan a llegar a refugios hasta en menos de dos minutos.Por eso Fox News y The Jerusalem Post coinciden en que la frontera con Líbano es hoy el mayor riesgo de escalada inmediata.El poder de Irán El control del estrecho de Ormuz, le permite a Irán, ejercer una presión que trasciende el campo de batalla, como señala The New York Times.Cada movimiento en esa ruta impacta en Europa, en Asia, en los mercados globales.Es una guerra que se siente en las bolsas de valores tanto como en el terreno. Así, Irán no necesita disparar para desestabilizar al mundo entero.EuropaEl Viejo Continente está dividido y carece de liderazgo, pero se abstiene de una acción coordinada. Sufre las consecuencias de la guerra, pero se mantiene al margen. Además del efecto sobre la economía, Europa podría enfrentar una grave crisis energética, nuevos flujos migratorios (donde ya hay saturación) e inestabilidad regional.Como ya es costumbre, España, que había cerrado su espacio aéreo para intervinientes en la guerra, exigió sanciones contra Israel por los ataques.La Unión Europea calificó el alto al fuego como un “paso atrás del abismo”, pero sigue en la inacción.La impredecibilidad y amenazas apocalípticas de Trump, las críticas internas, una Europa prescindente, y una región en permanente conflicto son un escenario que genera incertidumbre, temor y crisis en el mundo entero. Habrá que estar atentos a cada movimiento.

NETA: tejiendo red, construyendo futuro

Después de casi ocho años de trabajo conjunto, la red NETA alcanza hoy un momento de madurez y proyección. Lo que comenzó como una intuición compartida —la necesidad de pensar el judaísmo comunitario en clave de red— hoy se consolida como una realidad que une a Bet El (México), la comunidad Shalom (Brasil), el Círculo Israelita de Santiago (Chile), Lamroth HaKol (Argentina), el Centro Unión (Córdoba, Argentina) y Beth Torah (Miami, Estados Unidos).NETA no es solo una articulación entre comunidades: es, sobre todo, una visión. Una apuesta por un judaísmo masortí más conectado, colaborativo y significativo para los desafíos actuales. A través de sus distintos ejes —formación rabínica, desarrollo de liderazgo, trabajo con juventudes y propuestas educativas innovadoras— la red ha logrado generar un espacio donde las ideas circulan, las experiencias se comparten y cada comunidad se fortalece en vínculo con las demás.El reciente encuentro en Miami marcó un hito fundamental. Allí, luego de años de construcción paciente, se dio un paso decisivo: la formalización de NETA a través de la creación de estatutos. Este momento no es un cierre, sino una apertura. Es el paso de una red en crecimiento a una red consolidada, con bases firmes y proyección regional.Uno de los mayores valores de NETA es su capacidad de sostener la diversidad. Cada comunidad aporta su identidad, su historia y su contexto, enriqueciendo un entramado que se fortalece justamente en esa pluralidad. En un mundo muchas veces fragmentado, NETA propone lo contrario: construir juntos, pensar en red, crecer en vínculo.Hoy, el desafío es seguir ampliando el impacto, profundizando la formación y acompañando a nuevas generaciones. Porque cuando las comunidades se encuentran y trabajan juntas, no solo crecen: se transforman.¿Cuál es el significado de Neta?"Neta" (נטע) es un término hebreo que tiene varios significados, dependiendo del contexto:1. Semilla: En hebreo, "neta" significa "semilla" o "planta". Puede simbolizar crecimiento, desarrollo y potencial.2. Plantar: En hebreo, "neta" también es un verbo que significa "plantar" o "sembrar", como en "neta et ha'etz" (נטע את העץ), que significa "plantar un árbol".3. Fundar: En algunos contextos, "neta" puede significar "fundar" o "establecer", como en "neta et ha'ir" (נטע את העיר), que significa "fundar una ciudad".4. Cultivar: También puede significar "cultivar" o "desarrollar", como en "neta et ha'adam" (נטע את האדם), que significa "cultivar al ser humano".En el contexto de una organización o red de comunidades, "Neta" podría interpretarse como:- Un nuevo comienzo o una nueva etapa en la conexión y colaboración entre las comunidades.- Un espacio para sembrar ideas, proyectos e iniciativas que promuevan el crecimiento y el desarrollo.- Un lugar para cultivar y cuidar las relaciones y la cooperación entre las comunidades.

La vida continua bajo el sonido de las sirenas

Quiero agradecer de corazón la preocupación, el cariño y los mensajes de amigos, familiares y conocidos que están fuera de Israel en estos días. Por eso me pareció importante contarles, de forma simple, cómo es la vida cotidiana acá cuando estamos bajo ataques de misiles.La mayoría de las casas tienen espacios protegidos: puede ser una habitación reforzada dentro del departamento (el “mamad”) o refugios compartidos en los edificios (“miklat”). También hay refugios en la calle, en escuelas y en lugares públicos para quien esté afuera – o no tengan refugio en su departamento o edificio – al sonar la alarma.Cuando hay un ataque —por ejemplo, desde Irán— recibimos primero una alerta en el celular (sí, incluso en español) avisándonos que en pocos minutos puede sonar la sirena en nuestra zona. Al poco rato, suena la alarma en toda la ciudad, un sonido muy reconocible, y tenemos aproximadamente un minuto y medio para entrar al espacio protegido más cercano.En el norte del país, donde los ataques desde Líbano son más frecuentes, la población tiene aún menos tiempo: entre 30 y 90 segundos. Y últimamente está pasando bastante seguido.La misma aplicación que nos avisa que entremos al refugio también nos indica cuándo ya es seguro salir.Yo vivo en Raanana, cerca de Tel Aviv. En mi edificio tenemos un refugio común en la planta baja, donde nos encontramos vecinos de todas las edades: familias con niños, jóvenes, personas mayores. Desde el 7 de octubre aprendimos a convivir así, y desde que empezó esta nueva etapa de la guerra, esto pasó a ser parte de la rutina diaria.Y lo más increíble es eso: después de cada alarma… seguimos.Si estábamos cocinando, volvemos a cocinar.Si estábamos leyendo, seguimos leyendo.Si estábamos durmiendo, tratamos de volver a dormir.Si estábamos trabajando, retomamos el trabajo.Si estábamos en el supermercado, seguimos comprando.Si estábamos festejando, seguimos festejando.La vida no se detiene.A veces incluso hay momentos casi absurdos. Hoy (día 18 de la guerra), por ejemplo, estaba en el balcón tomando café con amigos, disfrutando de un hermoso día de invierno, cuando llegó la pre-alerta. Seguimos conversando… hasta que nos dimos cuenta de que la sirena no sonó en nuestra zona. Y bueno, seguimos tomando café.Aunque los misiles muchas veces son interceptados en el aire, pueden caer restos —fragmentos— y por eso nos quedamos unos minutos más en los refugios después de la alarma.Existen varios sistemas de defensa que interceptan los misiles según su alcance, y eso ayuda muchísimo. Aun así, la rutina de las sirenas sigue siendo parte de la vida.Puede sonar fuerte desde afuera, pero para quienes vivimos acá, lamentablemente esto ya es cotidiano. Suena la alarma, vamos rápido al refugio, esperamos… y después seguimos con lo que estábamos haciendo.Esa rutina, por simple que parezca, es lo que nos ayuda a mantenernos en pie, incluso con noches interrumpidas y poco sueño.Porque al final, a pesar de todo, la vida sigue. Puede que este articulo se publique días después de ser escrito… si es que es así, seguimos adelante ya que justamente esta es nuestra fortaleza: seguir adelante a pesar de todo. Am Israel Jai

Pésaj, memoria y fake news

En tiempos de sobreabundancia informativa, la verdad compite en condiciones desiguales con la mentira. Pocas áreas ilustran mejor este problema que el debate sobre Israel, el sionismo y el conflicto en Medio Oriente. Las redes sociales han amplificado una serie de narrativas simplificadas o abiertamente falsas. Se repiten con facilidad afirmaciones como que “los judíos son europeos provenientes de Polonia o Alemania” o que Israel es un proyecto colonial, sin raíces históricas en la región. Estas ideas no solo son imprecisas: son el resultado de una preocupante desconexión con la evidencia histórica más básica.Poco se sabe que la primera mención conocida de Israel aparece en Egipto hace 3200 años, en la estela de Merneptah. La estela de Tel Dan, del siglo IX a.e.c., menciona explícitamente la “Casa de David”. Los rollos de Ketef Hinnom, datados en el siglo VI a.e.c. y encontrados en Jerusalén, contienen la primera referencia conocida al Dios de Israel por su nombre. Estos no son relatos religiosos: son hallazgos arqueológicos ampliamente aceptados.Sin embargo, estos datos rara vez forman parte del debate público contemporáneo. En su lugar, se impone una narrativa ahistórica que describe al sionismo como un proyecto de “colonialismo de asentamiento”, equiparándolo con experiencias europeas en África o América. El problema de esta analogía no es solo político, sino epistemológico: borra tres mil años de continuidad histórica, cultural y religiosa. Refleja una extraordinaria deshonestidad y flojera intelectual.Hace unos días derramamos gotas de vino en un plato, haciéndonos cargo del sufrimiento de los Egipcios, incluso cuando nos persiguieron. Es nuestro deber reconocer y lamentar lo que sufren nuestros enemigos, pero lo hacemos porque no ignoramos las verdades incómodas. La empatía surge del análisis informado, no parte de premisas históricamente falsas. Es una cortesía que demasiadas veces no se nos extiende a nosotros.Parte del problema radica en la naturaleza misma de la tradición judía. El judaísmo es, ante todo, una religión de la memoria. Los judíos, dijo Martin Buber en una charla en Frankfurt en 1934, “somos una comunidad basada en la memoria. Un recuerdo común nos ha mantenido unidos y nos ha permitido sobrevivir ... (esto) significa que una generación pasó a la siguiente un recuerdo que ganó alcance – pues un nuevo destino y nueva vida emocional se acumulaban constantemente – y que se realizó de una manera que podríamos llamar orgánica.”Un pueblo, entonces, no se define únicamente por creencias, sino por la transmisión de una historia compartida. Esa memoria, que conecta generaciones a lo largo de los milenios, no siempre se traduce fácilmente a los términos del debate político contemporáneo.Y es aquí donde Pésaj adquiere un significado especial. El seder no es solamente una cena ritual: es un ejercicio sistemático de transmisión de memoria. Cada generación está obligada a contar la historia como si la hubiera vivido. El seder es un intento deliberado de preservar identidad frente al olvido.Frente a esto, el fenómeno del fake news actúa en dirección contraria. No solo distorsiona hechos actuales; también erosiona la memoria histórica. En el caso de Israel, esa erosión permite que narrativas simplificadas ganen terreno precisamente porque muchos – periodistas, académicos, y tomadores de decisiones importantes – no conocen los antecedentes básicos.Combatir este problema no es sencillo, pero hay algunas posibles estrategias. Primero, insistir en la evidencia: datos históricos, arqueológicos y documentales deben ocupar un lugar central en el debate. Segundo, elevar el estándar del discurso público: no todas las opiniones tienen el mismo valor. Y tercero, fomentar una alfabetización histórica mínima, especialmente en contextos donde las analogías fáciles sustituyen al análisis. Eso – lo sabían los autores de la Hagadá – empieza por casa.

Entrevista exclusiva para La Palabra Israelita Gabriel Ben Tasgal: “Una teocracia de 47 años no cae en seis días”

Israel atraviesa un momento complejo pero decisivo: una sociedad resiliente, una economía que desafía los pronósticos y un escenario político polarizado, pero con un liderazgo que se percibe fuerte. En un contexto global donde el antisemitismo adopta nuevas formas y las alianzas internacionales se vuelven ambiguas, la resolución rápida de la guerra parece inviable. Entrevistamos a Gabriel Ben Tasgal, analista en política israelí y terrorismo islámico. Con formación en la Universidad Hebrea de Jerusalén y la Autónoma de Barcelona, su mirada aporta la profundidad necesaria para entender este rompecabezas geopolítico.En una entrevista dijiste que había dos posiciones bastante claras entre la población israelí en relación con la guerra contra Irán. ¿Nos puedes ampliar?Así es. La primera visión sostiene que la guerra es necesaria: si se logra desarmar nuclearmente a Irán o reducir significativamente su capacidad misilística, ya sería un gran logro.La segunda va más allá y plantea que la guerra es necesaria, pero que además debe apuntar a derrocar al régimen.¿Cómo están sobrellevando el tercer año en guerra?Pese al ataque de Hamás y el trauma de los secuestros, la sociedad muestra una alta resiliencia. Hay una capacidad de adaptación notable, incluso en condiciones extremas.También se ha instalado una sensación particular: la de estar viviendo días fundacionales, casi de “reconstrucción nacional”, como una nueva independencia que podría redefinir el Medio Oriente. Esa percepción da sentido al sacrificio cotidiano.Al mismo tiempo, es una sociedad que logra sostener su funcionamiento: trabajo remoto, continuidad productiva y adaptación constante. Esto es posible, en parte, porque se trata de un país relativamente rico, lo que amortigua presiones sociales más extremas.En ese sentido: ¿cómo se está comportando la economía israelí?Israel entró a la guerra con reservas cercanas a los 220.000 millones de dólares.El costo estimado del conflicto ronda los 70.000 millones.La economía se sustenta en cuatro pilares principales: la alta tecnología, que ha mostrado una resiliencia significativa; el corte de diamantes; el turismo; y la industria de defensa, con fuerte desarrollo e innovación. Este último se ha fortalecido significativamente.Aunque la incertidumbre ha reducido la inversión (en el mercado inmobiliario, por ejemplo), hay una clara resiliencia de la economía: Israel empezó esta guerra con un ingreso per cápita, de 56.000 dólares y ahora está en 64.000, y el shekel se ha mantenido fuerte frente al dólar.Es decir: se sigue produciendo y funcionando, incluso en guerra.  ¿Cómo podemos entender que Trump asegure que está negociando con Irán y estos lo nieguen diciendo que “está negociando solo”?Respecto a Donald Trump, la percepción es que existe una estrategia clara, aunque difícil de leer en sus declaraciones.Su enfoque sería: identificar un “eje” adversario (Irán, Cuba, Venezuela), ejercer presión externa sin desplegar tropas en tierra, evitar repetir errores de Irak, Afganistán o Vietnam, y apostar a cambios internos en esos regímenes.Sus declaraciones públicas generan confusión, lo que podría ser parte de una estrategia deliberada para desorientar tanto a medios como a adversarios.¿Entonces qué es lo concreto?   Sobre los resultados, no hay consenso: mientras algunos creen que no ha logrado lo esperado, otros sostienen que los procesos de este tipo no pueden medirse en tiempos cortos.Lo cierto es que no se puede derrocar en semanas a un régimen que lleva 47 años en el poder, con fanáticos “escatológicos” que buscan el fin de la humanidad y una estructura dispuesta a sacrificar a su propia población.Los resultados han sido significativos: primero se golpeó a la dirigencia política y militar, luego la capacidad misilística y ahora la economía, lo que apunta a debilitar el sustento del régimen, y especialmente el de la Guardia Revolucionaria.A nivel político: ¿cómo se está reordenando la política israelí y cuáles son las proyecciones para cuando termine la guerra?El escenario político israelí sigue fuertemente polarizado entre posiciones “pro” y “anti” Netanyahu.Sin embargo, incluso reconociendo su responsabilidad en los hechos del 7 de octubre, también al Primer Ministro se le atribuye haber logrado reposicionar estratégicamente a Israel en la región.Hoy, la evaluación es que seguirá siendo el líder con mayor capacidad percibida y que es altamente probable que vuelva a ser primer ministro.En ese escenario, sería deseable una alianza con Naftali Bennett, formando un gobierno de unidad nacional que reduzca la dependencia de sectores más extremos.Hace algunas semanas se produjeron ataques simultáneos en distintas ciudades de Europa y Norteamérica. Harakat Ashab al Yamin se atribuyó la autoría en Bélgica y Países Bajos ¿se trata de antisemitismo clásico o está influenciado por la penetración del islam radical?Es una alianza entre el antisemitismo clásico europeo, porque Europa es la cuna del antisemitismo y un antisemitismo de corte nazi que viene del Medio Oriente, muy influido por el Mufti de Jerusalem. A esto se suma el radicalismo islámico de grupos como el que nombras, que es una versión chiita del islam.También están los sectores de la izquierda extrema y corrientes de extrema derecha conspirativa como las de Tucker Carlson.En síntesis, es una combinación entre el “viejo” y el “nuevo” antisemitismo.Para combatirlo se requiere: educación -lo que en Chile hace el Museo Judío- como la estrategia más sólida y sostenible en el largo plazo; la acción legal, que hoy se considera clave para sancionar conductas y generar disuasión efectiva; y la autoprotección.Gabriel Ben Tasgal ofrece un análisis claro y directo. En su diagnóstico advierte que no existen soluciones inmediatas, pero que lo que ocurre hoy marcará un cambio geopolítico global. Termina la entrevista con un potente mensaje: “El pueblo judío en Israel está en su momento de gloria. Nunca hemos estado tan bien como ahora. Nunca”.

El alza de combustibles reabre debate energético

Hasta un aumento de $370 por litro en gasolinas y $580 en diésel se anunció esta semana en nuestro país, lo que derivará en una mayor inflación y costo de vida.En este contexto las críticas a la dependencia mundial del petróleo toman más fuerza, dando espacio a acelerar la marcha hacia un nuevo sistema energético global. La innovación en esta materia está reduciendo el uso del petróleo en distintos sectores, lo que se refleja en la mayor compra de vehículos eléctricos o híbridos. De hecho, el año pasado en Europa las ventas de éstos superaron a las ventas de modelos a gasolina.Esto viene de la mano de sistemas de carga inalámbrica en carreteras y mejoras en baterías para reemplazar los motores de combustión. El aporte de IsraelIsrael, líder mundial en energía solar desde hace décadas, con grandes parques fotovoltaicos y proyectos termosolares en el desierto de Néguev, apunta a cubrir el 30% de su electricidad con energías renovables para 2030. El International Trade Administration (EE.UU.) destaca su plan de transporte, que aspira a una transición gradual a autos eléctricos y camiones de gas natural, lo que considera nada menos que la prohibición de importar coches de gasolina a partir de 2030.Considerando nuestra geografía, caracterizada por una radiación solar privilegiada en el norte, Israel puede transformarse en un referente tecnológico y un modelo de gestión, sobre todo de cara al Plan de Descarbonización, que apunta —entre otros objetivos— a eliminar las emisiones de los vehículos particulares para el año 2040.El almacenamiento de energía es otro desafío. En Israel, ZOOZ Power, está desarrollando un sistema que almacena energía mecánicamente y permite cargas ultra rápidas sin colapsar la red eléctrica. Soluciones como estas hacen posible operar estaciones de carga incluso en áreas donde la infraestructura eléctrica es limitada.El Jerusalem Post agrega otras iniciativas como TIGI Solar, que desarrolla colectores solares térmicos para producir calor a alta temperatura; Nostromo Energy, que fabrica sistemas de almacenamiento de energía térmica para enfriar edificios comerciales; y ZutaCore, que desarrolla tecnología de enfriamiento para chips en granjas de servidores, entre otros.Se suman otras tecnologías para áreas que demandan mayor energía, como transporte marítimo, aéreo e industria pesada, en donde el hidrógeno verde parecer ser una solución.  Las compañías israelíes H2Pro (que recibió el respaldo de Bill Gates), HydroLite, QD-SOL y Purammon están desarrollando tecnologías basadas en este recurso.Estas tecnologías podrían ser complementarias a la estrategia nacional de hidrógeno en Chile.Así, Israel, junto con otros países que lideran la innovación tecnológica, está contribuyendo a un sistema energético más descentralizado y basado en la producción local, lo que permitirá reducir el poder geopolítico de los países exportadores de petróleo, que hoy aproblema al mundo.

Pesaj kasher vesameaj

Pesaj es la fiesta de la libertad y, probablemente, la que más inunda nuestra memoria cuando pensamos en los recuerdos de infancia. Esas mesas largas, llenas de comida, con aromas increíbles, llenas de familia, de melodías, donde claramente la identidad judía se expresaba en su máxima dimensión. Pesaj tiene que ver también con el presente, con el esfuerzo que cada uno de nosotros hace para tener un seder maravilloso y significativo para su familia.Y Pesaj tiene que ver con la historia del pueblo judío, porque habla de una gesta de liberación, probablemente la primera documentada, de un grupo de esclavos que sale a la libertad. En Pesaj está la mano de D-os en todo momento, desde que escucha el ruego de los judíos desde que identifica a Moshé como el encargado de sacarlos de Egipto; D-os está en la apertura del Mar Rojo; D-os está en el maná del desierto, en la nube que los conduce de día y en la columna de fuego que los conduce durante la noche; y D-os está en la ansiedad de todo ser humano por conseguir la libertad. Probablemente la fiesta que más se celebra en el pueblo judío es Pesaj. Tiene que ver con las particularidades de la comida, con las prohibiciones del jametz, las proezas de construir, con los pocos elementos que son kasher le Pesaj, algo maravilloso como son los manjares de la celebración. Tiene que ver con aprenderse los relatos, recordarlos y hacerlos viables para nuestros propios hijos. Porque la esencia de la libertad está en que cada generación tiene que sentirse como si hubiese salido de la esclavitud. Y la esencia de la libertad es que cada generación mejore y perfeccione la forma de definir esa libertad.Por eso el mandato es “be higadeta lebinja”: y le narrarás a tus hijos. De ahí la Hagadá, “be higadeta"; y la Hagadá es el resumen de la interpretación de generaciones que, una tras otra, vivenciaron y sintieron que Pesaj es sustancial para la vida judía. A toda mi querida comunidad, a toda mi familia extendida, que tantos años hemos compartido cosas hermosas y también difíciles, pero que siempre hemos estado juntos, les deseo Pesaj kasher vesameaj. Un Pesaj donde podamos reencontrarnos con esa linda sensación de libertad que nos permite respirar profundo. Que podamos reencontrarnos con esos signos de identidad de las cuatro preguntas, de las cuatro copas, que podamos distinguir en esta celebración aquellas memorias tan ricas que tenemos y que no queremos olvidar jamás. En síntesis, que seamos libres y que disfrutemos de un hermoso Pesaj.

La música la mejor forma de conocernos: Isaac Frenkel.

En distintas épocas, hay personas que enriquecen nuestra relación con el pasado. Con ese espíritu recordamos hoy a Isaac Frenkel Rosenberg (1931–2024), cuya vida refleja un constante diálogo entre lo foráneo y el ethos local.Nacido en Chile e hijo de inmigrantes judíos ucranianos, Frenkel creció en un entorno donde la cultura, la comunidad y el compromiso social marcaron profundamente su formación. Desde joven mostró inquietudes tanto sociales como artísticas. Siendo estudiante del Instituto Nacional, participó en la organización de una de las primeras huelgas estudiantiles del establecimiento en 1949, lo que evidenció tempranamente su interés por la participación cívica y la defensa de sus convicciones.A los 12 años ya cantaba en actividades públicas y obtuvo reconocimiento como intérprete. Su vínculo con la música lo acompañó toda la vida. Desarrolló una profunda sensibilidad musical, influido tanto por la tradición judía como por la música popular presente en su entorno familiar.Uno de sus mayores aportes fue su rol como mecenas de la música en Chile. Desde la Fundación Beethoven, institución que llegó a dirigir, impulsó importantes iniciativas para acercar la música clásica a la comunidad. Entre ellas destaca la histórica visita de la Orquesta Filarmónica de Israel en 1995, un hito que no solo permitió al público acceder a una de las agrupaciones más prestigiosas del mundo, sino que también abrió espacios formativos para jóvenes músicos a través de clases magistrales gratuitas.Frenkel entendió la cultura como un puente de encuentro entre las personas. Su trabajo no estuvo motivado por el lucro, sino por la convicción de que el acceso a la música y a las artes debía ser amplio e inclusivo. En este sentido, promovió activamente la participación de estudiantes y las profesores, impulsando una visión democratizadora del arte. Su compromiso fue profundamente vital, basado en la convicción de la igualdad entre personas y en la necesidad de brindar oportunidades a quienes lo requieren.Entre sus contribuciones destaca también el rescate sonoro del salmo sinfónico El Rey David de Arthur Honegger, dirigido por Víctor Tevah y narrado por Roberto Parada en la década de 1950. Esta grabación, editada en 1998, se convirtió en el primer registro de valor histórico del Archivo Sonoro de la Universidad de Chile y fue concebida como un homenaje a los 50 años del Estado de Israel.En el ámbito comunitario, ocupó cargos relevantes a nivel internacional en organizaciones como B’nai B’rith, lo que le permitió establecer vínculos con importantes líderes políticos y culturales.Isaac Frenkel fue, en definitiva, un gestor cultural comprometido que impulsó proyectos de alto nivel y dejó una huella duradera en el desarrollo de la música en Chile. Su trayectoria demuestra que la pasión, la perseverancia y el sentido de comunidad pueden transformar el acceso a la cultura y enriquecer la vida de las personas. En 2020 como gesto final de coherencia con su vida y su compromiso con la memoria, donó en vida todo su legado documental al Archivo, donde hoy puede ser consultado por la sociedad.