publicado hace dos días

Aprovechando los recursos online para generar un proceso significativo

El mismo día en que el Instituto Hebreo dejó de tener clases presenciales, Talmud Torá del Círculo Israelita de Santiago, CIS, comenzó también a tener clases online. Como explica la coordinadora de esta Área, Vivi Kremer, si bien al principio extrapolaron la misma dinámica que tenían en las clases presenciales a las plataformas virtuales, luego decidieron aprovechar las posibilidades que dan estas herramientas para “la creación de experiencias significativas para los chicos en el Zoom. Pasamos de tener clases generales con todos los talmidim, con los Rabinos Gustavo Kelmeszes y Lucas Lejderman, a un Zoom por morá y por curso, donde se pudiera maximizar el encuentro y propiciar la cercanía”. De la misma forma, aprovecharon las oportunidades que brindan las herramientas de reuniones online para generar actividades especiales. Por ejemplo, con motivo de Iom Hashoá, Talmud Torá del CIS y la Fundación Memoria Viva organizaron un encuentro con la sobreviviente Ana María Wahrenberg, invitación que fue extendida a las familias de los talmidim. En base a la experiencia exitosa de esa charla, se realizó posteriormente un encuentro con la Embajadora de Israel en Chile, Marina Rosenberg, para celebrar Iom Haatzmaut. Y más adelante se sostuvo una conversación virtual son Arie Rezepka, fundador del proyecto TROI, en que la temática central fue el Tikún Olam, y después un encuentro con los abuelos con motivo de Shavuot. Vivi explica que se echa de menos de la actividad presencial toda la interacción que se produce entre los talmidim, el llegar en el bus, compartir una once, disfrutar el recreo con los amigos, o poder conversar, porque “la experiencia social que se produce en el encuentro es distinta a la del Zoom, por lo cual tratamos de aprovechar las fortalezas que nos da esta contingencia, porque hay cosas que no elegimos, pero lo que podemos manejar es hacer lo mejor que podemos”. “Los chicos han tenido mucha capacidad de adaptación. Nosotros pusimos, por delante de todo, la contención, porque ellos tienen que saber que este proceso de Talmud Torá es la apertura a una vida con un protagonismo en su judaísmo. Acá empieza todo. Entonces, lo importante es que ellos se sientan contenidos y cuidados. Por eso buscamos que las actividades sean significativas, para que no se agobien con un Zoom más de contenidos que se sume a la carga horaria del colegio”, explica la coordinadora. Para eso, fueron creando recursos nuevos, “para que este recorrido sea lo más lindo y significativo posible, y que esté focalizado en el cuidado de los chicos, y en entiendan que esto es importante y que ellos son los protagonistas”. Por ejemplo, han tenido algunas clases con el Jazán del CIS, Ariel Foigel, pero también se les han ido enviando cápsulas del tutorial de Kabalat Shabat, para que vayan practicando y aprendiendo. “Es muy interesante lo que está pasando, obviamente es distinto y ha requerido mucha capacidad de adaptación de los talmidim, de las familias y de las morot, y vemos muy buena predisposición”, acota Vivi Kremer. Por su parte, la morá Gaby Dascal, comenta que “ha sido todo un proceso. Al comienzo se sintió raro, para todos, ¡niños y morim! Pero, de a poco, fuimos encontrando modos más amenos de dar las clases; nos conocimos en ese ámbito y aprendimos a disfrutarlo pese a extrañar el compartir las clases presenciales. Creo que ha sido una gran experiencia de aprendizaje para todos. Hoy la dinámica de las clases es muy enriquecedora. Creo que ya, a casi tres meses de haber comenzado este proceso, nos hemos establecido y se disfrutan los encuentros de cada semana”. “Creo que el gran desafío ha sido conocernos desde lo personal y la particularidad de cada uno”, agrega Gaby, “entender los gustos de los talmidim, cuáles son los recursos que más los ayudan a adquirir el conocimiento y poder acompañarlos en lo individual para que cada uno a su ritmo se sienta cómodo y a gusto”. “El camino que han emprendido es súper importante para sus vidas judías, y todo el equipo de Talmud Torá se ha prepuesto generar una propuesta maravillosa, pese a la distancia, para que todos disfruten de este proceso, ¡aunque les haya tocado atravesarlo de un modo atípico!”.

publicado hace 8 días

Una conversación sin tapujos

La propuesta era llamativa y única, y ofrecía la posibilidad de preguntar a nuestros rabinos todo aquello que alguna vez quisimos saber y no nos atrevimos a consultar. Por eso la charla “Dinero, sexo y poder” -realizada vía Facebook Live el pasado domingo 24 de mayo, y que contó con la moderación de Shai Agosin, empresario y Past President de la Comunidad Judía de Chile, CJCh- fue un éxito de audiencia. Los “entrevistados” fueron los cuatro rabinos del Círculo Israelita de Santiago, CIS, Eduardo Waingortin, Gustavo Kelmeszes, Ariel Sigal y Lucas “Pato” Lejderman, quienes no hicieron el quite a ninguna de las múltiples y variadas preguntas que hizo el moderador. La conversación comenzó abordando el tema de la moderación. Ante la consulta sobre cuál es el límite en el judaísmo, por ejemplo, para el consumo de alcohol, el rabino Eduardo contestó que si bien no existe un límite considerado en nuestra tradición, no hay un voto de castidad en cuanto a la sexualidad ni a la alimentación, “la moderación es lo adecuado. Existen algunos grupos, donde nosotros no coincidimos, que alientan a perder el conocimiento a través de la bebida en la fiesta de Purim. “Ad lo yedá”, dicen, hasta no reconocer entre Mordejai y Amán. Es una mala interpretación, en ningún momento se plantea que uno pierda el sentido. Si uno está creado a imagen y semejanza de D-s, todo aquello que hagamos para perder la semejanza que D-s quería de nosotros, eso es pecar contra D-s”. Con respecto a la usura, que es un tema peliagudo, Shai preguntó cuál es el límite para las instituciones financieras, a lo que el rabino Gustavo contestó que “en la Torá y en el Talmud la propiedad privada no está mal vista, ni tampoco el efecto que el dinero que tiene en nuestras vidas. El problema está en el exceso, y en los abusos tanto del poder, del dinero y del sexo. En este caso, la usura en el Tanaj está vista como un exceso, porque es hacer un uso abusivo del dinero frente a otro que lo está necesitando”. Por su parte, el rabino Pato fue consultado sobre el divorcio y sobre la recomendación de consultar a un rabino a la hora de tomar una decisión como esa. “Justo en época de cuarentena nos ha tocado mucha terapia de pareja, porque la híper convivencia genera eso. El judaísmo es muy avanzado respecto de eso, porque ya permitía tanto los derechos de la mujer con la Ketuvá, hace miles de años, y de la misma forma permitía el divorcio. Obviamente que antes de que alguien se case, decimos que es fundamental hacer todo un proceso, de entender por qué nos estamos casando y qué hacer para que eso funcione”. El rabino Ari, en tanto, fue el encargado de responder a la pregunta sobre quién es la persona con mayor poder en la comunidad judía mundial. “La pregunta es interesante, porque busca responder quién manda, ¿el Directorio, los rabinos, los donantes? Creo que la respuesta más profunda es que los que mandan son los congregantes, cada una de las personas que hacen uso de la comunidad, que en realidad no se sirven de la comunidad, sino que sueñan en el ideal de una comunidad. Para ver la charla completa, te invitamos a hacer click en este link: www.facebook.com/CISraelita/videos/315089042815010/.

publicado hace 15 días

Suspensión de la Asamblea General Anual de Socios de la Comunidad Israelita de Santiago

De acuerdo a los Estatutos Sociales, se citó a Asamblea General Ordinaria para el día 26 de Marzo de 2020 en Primera Citación y para el 20 de Abril de 2020 en Segunda Citación. Para ambas citaciones se realizaron las publicaciones que exige la ley. Dicha Asamblea no pudo llevarse a efecto en ninguna de las dos fechas de citación, atendida la contingencia sanitaria que afecta al país por la pandemia del COVID-19 y al estado excepcional actualmente vigente. Con el objeto de disminuir los riesgos de exposición de los socios y dar cumplimiento a las medidas restrictivas de aislamiento social impuestas por la autoridad sanitaria, el directorio de la Comunidad Israelita de Santiago ha decidido suspender la realización de la Asamblea Anual General de Socios de la Comunidad Israelita de Santiago hasta una nueva fecha que se informará oportunamente.

publicado hace 15 días

¿Cómo transitar esta crisis?

La cuarentena nos presenta un escenario inédito. Todo lo que ocupaba nuestro tiempo, hoy se ve limitado. Hasta hace unos meses, la vida era predecible, o al menos eso creíamos. Vivíamos corriendo de un lado a otro, el tiempo no alcanzaba, anhelábamos días de 25 horas para lograr hacer todo lo que nuestras agendas exigían. Pero eso cambió. Las redes sociales intentan suplir la falta de contacto físico. Plataformas como Zoom, que ya existían pero que nunca habíamos ocupado, se nos presentan como alternativa a todo tipo de reuniones. Libros, museos, cursos y conferencias online se nos ofrecen en abundancia. Sin embargo, debemos reconocer que la sensación de no poder salir de nuestras casas genera cierta angustia. El silencio de la cuarentena nos fuerza a contactarnos con lo bueno y lo malo de nosotros mismos. Esto puede ser desesperante o puede transformarse en un desafío. Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, basa su método terapéutico sobre la pregunta de cómo hacer que la vida tenga sentido. En esa lógica, podríamos intentar descubrir cómo hacer que esta crisis tenga sentido, que valga la pena haberla transitado. Quizá, la característica central de esta crisis, que es la obligación de permanecer con nosotros mismos, nos dé una pista. Todos tenemos aspectos valiosos y fortalezas muchas veces ocultas, y tal vez este silencio pueda ser una excelente oportunidad para que esos recursos salgan a la luz. La crisis puede abrir la posibilidad de poner en orden nuestras prioridades para discernir entre lo esencial y lo accesorio. Por otra parte, conectarnos con nuestras debilidades puede ser una oportunidad para aprender a pedir ayuda, hacer frente a nuestros problemas e intentar sobrellevarlos descubriendo nuestro enorme potencial. Siempre fue obvio poder salir a la calle y reunirnos con nuestros cercanos. Y cuando esto deja de serlo, tenemos dos opciones: lamentarnos o tomar conciencia de lo afortunados que somos de tenerlos en nuestra vida. Nunca antes tuvo más sentido la metáfora de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Quizás la gratitud sea la herramienta más poderosa que poseemos para encontrarle sentido a esto. Estamos frente a un escenario complejo que exige respuestas creativas. La sensación de encierro debe hacernos más conscientes y agradecidos de lo que somos y de todo lo que tenemos. Y debe darnos la oportunidad de reconocer nuestras falencias para que podamos enfrentarlas y aprender de ellas. Permanecer con nosotros mismos nos dará el tiempo necesario para pensar, para mirarnos con detenimiento y entender que el mejor refugio lo llevamos dentro. Así, cuando todo esto acabe, seremos más resilientes y más capaces de seguir proyectando el futuro.

publicado hace 15 días

Nuestra solidaridad nuevamente puesta en marcha

El año pasado, el equipo Contigo del Voluntariado del Mercaz -que tiene como objetivo tener un vínculo cercano y dignificante con los vecinos de Lo Barnechea- organizó una Cena de Navidad para la gente de la calle. En el momento, como relata Daniela Roitstein, las voluntarias dijeron “Nosotros que no celebramos Navidad, como judíos, podemos dar una mano”. En el lugar conocieron a Camilo, un joven de 25 años, que era de Lo Barnechea y que sigue en contacto con los vecinos. También conocieron a los voluntarios solidarios de Lo Barnechea, que es otra agrupación, y entre todos, en esa oportunidad, le brindaron “una Navidad preciosa a la gente de la calle. Nos habíamos conseguido donaciones de comida, fue muy bonito y nos quedamos en contacto con Camilo”. Ahora, frente a la crisis, Camilo contactó nuevamente a las voluntarias del Mercaz, debido a crisis económica tremenda que deja el Corona virus. La escuela de Lenguaje, Santa Blanca, que está frente a la comisaría de Lo Barnechea, atiende a 77 familias, que en este contexto “estaban pasando literalmente hambre, se les estaba acabando la comida”, explica Daniela. Entonces nació la idea de hacer algo en conjunto. “Nuestro objetivo principal, en “Contigo”, es generar dentro de los vecinos la motivación, obtener la propia luz ellos tienen, ayudarles a conseguir trabajo, a desarrollarse en sus emprendimientos, mejorar la calidad de vida sacando lo mejor de ellos mismos. Pero, es cierto que en este momento sobre todo es necesaria la ayuda concreta en canasta familiares, y eso lo que hicimos. Esta campaña consistió, entonces, en juntar ya sea en dinero o en aportes en productos de alimentación e higiene personal para estas 77 familias. Por la urgencia, decidimos hacer una campaña flash de siete días, y la llamamos “El lenguaje del amor”. La gente colaboró muchísimo, se sensibilizó un montón, recibimos aportes en dinero y en productos, de gente de dentro y fuera de la comunidad. El grupo Mujeres Mercaz se portó increíble. Y como se declaró la Cuarentena General, tuvimos que acortar la campaña a tres días. Contra viento y marea, logramos en tres días reunir la ayuda y llegar a la meta”. El aporte fue entregado por las voluntarias del Mercaz el viernes 15 de mayo. “Fue una campaña virtuosa, porque fortalecemos los vínculos con nuestros queridos vecinos de Lo Barnechea. Nos gustó que Camilo, que nos conocía, nos tuviera como referente”, señala Daniel Roitstein, quien destaca además que dentro del equipo de Contigo, está Bazar Tañi, otro grupo de voluntarias que se encarga de juntar fondos que se destinan a apoyar a adultos con discapacidad mental. De la misma forma, la voluntaria destaca estos grupos se capacitan permanentemente, teniendo como uno de sus mentores a Mauricio Rosenbluth, de la Fundación para la Superación de la pobreza, “que nos viene capacitando generosamente desde hace bastante y ha sido un pilar fundamental. También tenemos con charlas con gente de fundaciones similares de Argentina, reuniones con diversos actores para nutrirnos permanentemente”, agrega.

publicado 14 Mayo 2020

Innovación en tiempos de crisis, una visión de la nueva generación

Un éxito de convocatoria resultó la charla online “Escenario emprendedores post COVID-19. Panel de expertos”, que fue conducida por el Rabino del Círculo Israelita de Santiago, CIS, Ari Sigal, y tuvo como invitados a Roman Yosif, Director Ejecutivo Laboratorio de Gobierno y Director del CIS, y a Matías Muchnick, CEO y co-fundador de NotCo, la revolucionaria compañía de alimentación a base de plantas. Compartimos a continuación algunos extractos de la interesante conversación, que pueden ver en extenso en la página de Facebook del CIS, @CISraelita (https://www.facebook.com/CISraelita/videos/2671463046293533/?v=2671463046293533). Emprender: visión y resilencia Matías Muchnick: “Hay dos dimensiones muy marcadas de un emprendedor: una que es la convicción, y la segunda que es la ejecución, la capacidad de ejecutar objetivos y concretar una visión grande, en poco tiempo. Visión sin ejecución es un loco, y ejecución sin visión es un ejecutivo, y un emprendedor tiene ambas dos”. Roman Yosif: Para un emprendedor, “el tema de la convicción es fundamental, y también tener esa visión de cuál es la realidad que quiero cambiar y cómo la quiero cambiar. Creo ahí hay dos maneras para emprender frente a la crisis: una tiene que ver con adaptarse, la adaptación rápida, todos los emprendimientos que se están digitalizando, que están haciendo delivery. Y la otra tiene que ver con una mirada que más que adaptarse, trata de adelantarse, y decir ‘Bueno, en dos años más, cómo nos va a haber cambiado el Corona virus, y cuáles van a ser esos nuevos hábitos que van a generar nuevos paradigmas y que van a generar nuevos negocios’”. Sobre los cambios de hábitos de consumo, producto de la pandemia Matías: “Estamos presenciando un cambio de hábitos profundo, porque estamos viviendo cambios como sociedad. Hoy día vivimos y trabajamos en la casa, almorzamos y comemos con nuestras familias, privilegios que quizás antes no teníamos. Y eso hace que nos concentremos más en los hábitos de consumo, qué comemos, qué compartimos, qué cocinamos; antes no estaban esas incógnitas. Hoy día está la casa y algunos deliveries abiertos. Yo partí en esta senda de redefinir lo que comemos hace ocho años atrás, y fue un período en el que identifiqué que nuestra generación y la generación más joven, iban a empezar a hacer preguntas que no podíamos contestar”. “Los hábitos van cambiando según lo que nos toca vivir. Y puede que ésta sea la revolución más grande que nos toque vivir como generación y a nivel global. Lo que sí, nosotros estamos educando a nuestros abuelos y a nuestros papás sobre qué comer, y antiguamente era al revés. Estos cambios de hábitos y también la relación que tenemos con los alimentos se va a acercando. Existe una desconexión total entre lo que comemos y lo que creemos estar comiendo. Para mí, esta es una pausa para reconectarnos con todo lo que hacemos”. La naturaleza de la innovación, ¿es pública o es privada? Roman: “Creo que la naturaleza de la innovación es humana, da lo mismo si es pública o privada. Y creo que las barreras de lo público, lo privado y el tercer sector están cada vez más difusas, y por lo mismo estas crisis nos permiten pensar quién gestiona lo público, quién gestiona lo privado, se pueden hacer gestiones mucho más colaborativas. Soy un convencido de que eso es así”. Nueva realidad Matías: “El tema del trabajo, del teletrabajo, pasa a ser una de las principales maneras nuevas de trabajar. Creo que ahora en las casas en vez de una logia vamos a hacer un Home Office, para estar conectados todos. Entonces la oficina va a estar en la casa. Muchas compañías grandes han propuesto reducir los metros cuadrados de oficinas que tienen en todo el mundo. Yo estaba en contra del teletrabajo, para mí el teletrabajo podía arruinar la cultura de una compañía, que la gente se levantara a las 11 de la mañana o que “carreteara” el día anterior, entonces para mí estaba absolutamente vetado. Para mi sorpresa, el engagement que generó el teletrabajo fue algo sin precedentes en la compañía, por lo que el teletrabajo va a ser algo fundamental. Por consecuencia, todo lo que comemos, todo lo que vemos, cómo consumimos noticias, cómo consumimos financieramente, está cambiando y va a tender a exagerar en el futuro. Yo nunca había hecho una compra por Mercado Libre, y empecé a comprar. Nunca había hecho por Rappi un Rappifavor, y ahora lo estoy haciendo. Cosas que antes ni pensábamos están sucediendo”

publicado 14 Mayo 2020

Cómo sobrellevar la educación en casa y no morir en el intento

El “Homeschooling”, también conocido como Educación en el Hogar o Educación en Familia, es el proceso de enseñanza escolar fuera de los establecimientos formales. En Chile, la cifra más reciente data del año 2018 y señala que, para esa fecha, 1.200 niños y niñas en edad escolar estudiaban en colegios online y 300 familias habían optado por la educación en casa. Actualmente, como consecuencia de la crisis sanitaria derivada del Corona virus, se estima que 4 millones de niños se encuentran estudiando online. Y según estimaciones de la Organización de Naciones Unidas, ONU, a nivel mundial 1.500 millones de niños en edad escolar se encuentran fuera de las salas de clases como consecuencia del COVID-19. Pero lo que quizás para muchos era un panorama idílico se ha transformado en un dolor de cabeza. Porque entre la educación remota de los hijos, el teletrabajo de los padres y el estrés que provoca la situación de pandemia, el “Homeschooling” se ha vuelto un gran desafío tanto para los chicos como para los más grandes. Por eso conversamos con dos especialistas y dos familias para conocer sus opiniones y experiencias, de manera de entregar datos útiles que permitan hacer este proceso más efectivo y llevadero para todos. Recomendaciones especializadas “Es difícil, en época de pandemia, hacer un juicio arbitrario respecto a si es o no efectivo el “Homeschooling” como método educativo”, señala la psicopedagoga de adolescentes, Michelle Levy. “Si nos ponemos en el caso ideal, en el que los padres tienen muy buen manejo en lo referido a educar como tal, no deben hacer teletrabajo, se cuenta con una buena conexión y los hijos/estudiantes no están sometidos al estrés del encierro y distancia social, claro, es efectivo. Pero sabemos que ese mundo perfecto e ideal en rarísimos casos puede darse”, señala, agregando que “es fundamental entender que en estos momentos, lo más importante no es que nuestros niños se mantengan al día en sus conocimientos escolares, sino ayudarlos con el fortalecimiento de habilidades para la vida, sobretodo las socioemocionales”. Para la psicopedagoga Emma Finkelstein, especialista en trastornos del aprendizaje y dificultades académicas, el “Homeschooling” puede ser un proceso exitoso para el gran porcentaje de los niños si hay colegios y padres organizados. “De Primero a Cuarto Básico, ojalá que los colegios manden las rutinas prácticamente hechas, porque la mayoría de los papás no tienen la experiencia en esto”. Además, cree que para los niños que no sufren de trastornos de aprendizaje, “que tienen la capacidad de organizarse en el espacio, en el ambiente y en la estructura, la pantalla es un anexo, es una forma distinta de aprendizaje”. Pero, para los estudiantes que tienen alguna dificultad, es caótico. En esos casos, los padres han tenido que asumir el rol de educadores. “Pero yo diría que para el mayor porcentaje de los niños, si son capaces de estructurarse y tener una rutina, no sé si van a aprender lo mismo que en una sala de clases, pero sí tienen la capacidad de poder aprender”, señala. Por eso, su principal recomendación es contar con una buena rutina, diaria o semanal, que considere horarios, tiempos de estudio, de juego y de descanso. “El tema de la rutina les arregla la vida, que los niños sepan cuándo parte esto, cuándo termina, que los ayuden a ver las horas y los días de la semana, también los desangustia y los ayuda a manejar a frustración”. Emma recomienda también que los educadores y padres recurran a herramientas gráficas y audiovisuales, que son recursos “súper ricos, que los ayudan a concentrarse y a poder aprender”. Sin embargo, cree que frente a la situación actual “el sistema se va a tener que modificar por completo, los sistemas de evaluaciones y los currículums. Los colegios particulares tienen currículums súper exigentes, y -en esta realidad- estos no se van a poder llevar a cabo”. Para Michelle Levy, es evidente que la mayor carga en este proceso de educación a distancia se la llevan las madres. “De las mamás, efectivamente, se espera que estemos a cargo de las tareas de los niños, cocina, aseo, contención emocional y encargada del entretenimiento en casa. Sin embargo, con todo lo que hemos avanzado en la igualdad de género, cada vez más vemos a los padres involucrados tanto en la crianza como en las tareas del hogar. En estas circunstancias en que tanto madres como padres deben teletrabajar, he podido ver como se las ingenian para repartir las tareas de forma bastante igualitaria. La recomendación es a establecer también rutinas al respecto, con tareas que cada uno deba realizar, ¡siempre invitando a los niños a participar!”. ¿Qué pasa con el cumplimiento de currículums y objetivos? Para Levy, “esta es una situación rarísima y extremadamente estresante para los niños. Hemos visto cómo han aumentado los cuadros de ansiedad y angustia. Si pensamos en la prevalencia de las dificultades de aprendizaje que tenemos hoy en día en los establecimientos educacionales, es una utopía pensar que todos los niños pueden aprender desde la pantalla de un computador, sin recibir mediación ni acompañamiento de cada uno de los procesos por unidad de aprendizaje”. Por eso, cree que “debemos bajar la vara. Mi recomendación es a lograr una actividad diaria hasta Cuarto Básico, dos hasta Octavo y la totalidad hasta Cuarto Medio. La salud mental es fundamental, no olvidemos que nuestros niños y niñas deberán, eventualmente, volver al mundo y enfrentar la “nueva normalidad”, y queremos que lo hagan bien, tranquilos y contentos, no presionados ni atemorizados por los resultados o aprendizajes no adquiridos”. Por su parte, Emma considera que no se puede esperar que este año se logre todo, “ y yo creo que este año no van a volver al colegio, por lo que el próximo año va a tener que ser casi un 2x1, porque no es justo que repitan por algo que no es culpa de ellos y tampoco es justo que esperen aprender todo en la casa con un sistema al que todos se están recién acostumbrando”. Testimonios Ariela Mendel y Gerardo Weinstein tienen tres hijos: Gabriel de 4, Yair de 10 e Igal de 12, todos alumnos del Instituto Hebreo. “Con todos ellos se ha dado una dinámica distinta”, señala Ariela, quien trabaja en el rubro de la computación y pudo contar con un computador extra, de manera que cada uno puede conectarse a su propio dispositivo. Sus tres hijos se han conducido de diferente manera frente a la actual situación, relata. Igal, el hijo mayor, “ha estado súper independiente, atento a los horarios y clases por Zoom. Le ha ido incluso mejor que en las clases presenciales, le encanta lo remoto y maneja la tecnología la maneja al revés y al derecho. Ha sido una experiencia muy positiva para él”. Su hijo del medio también ha mostrado una gran responsabilidad, pero no maneja la tecnología tan bien, entonces por eso le ha costado un poco lograr “cosas básicas con las que uno está acostumbrado, pero que para un niño es súper distinto, como traspasar de un PDF a un Word, o bien sacar una foto con el teléfono y enviártela por mail”. Para ellos, ésta es una oportunidad para enseñarle herramientas tecnológicas. Y él se lo ha tomado así también. Pero requiere más apoyo de los papás. Con Gabriel, el más chico, “hay que estar súper encima y hay que enseñarle de otra manera”, porque no maneja la tecnología y le cuesta seguir instrucciones. Cree que es el más afectado por la falta de interacción y estímulo. Los dos más grandes siguen comunicándose con sus amigos, pero él se está perdiendo todo eso. Con los más grandes la rutina resulta más llevadera, no así con el menor. Déborah Lewin y Marcelo Hilsenrad, en tanto, tienen dos hijas: Denise y Dominique, de 13 y 15 años, también alumnas del Instituto Hebreo. “Al principio les costó un poco agarrar el ritmo”, cuenta Déborah, pero en general “mantienen una rutina, y siento que están ocupadas, que están entretenidas, tienen hartas tareas y se organizan bien”. Ellas mismas administran sus tiempos y tareas, tienen sus horarios de descanso también, “y les ha dado por cocinar, cosa que no hacían”. No han salido prácticamente en los dos meses desde que cerró el colegio y echan de menos juntarse con los amigos, “pero dentro de todo lo terrible que ha sido esto, ha sido bastante llevadero”, comenta la mamá.

publicado 14 Mayo 2020

Un viaje al interior del Movimiento Masortí

Con una conversación sobre “D-s y Tefilá” -con la participación de los Rabinos Eduardo Waingortin, del Círculo Israelita de Santiago, CIS, y Leonel Levy, de la Comunidad Bet El de Ciudad de México, y la moderación del Rabino Lucas “Pato” Lejderman, del CIS- se dio inicio al ciclo de charlas titulado “Nosotros desde adentro. Todo sobre ideología Masortí-Mishnateinu”, que contempla cuatro sesiones semanales, hasta el 2 de junio próximo. Como comenta el Rabino Lejderman, “la idea es, quizás por la primera vez en la historia, tener un debate profundo sobre la ideología, que sea accesible a todo el público. Entonces tomamos los seis pilares del movimiento masortí, que están contenidos en el documento que llamamos “Mishnateinu”, y en torno a ellos se organizaron cuatro encuentros con los cuatro rabanim de la casa, del CIS, y con rabanim de las comunidades Sefaradí de Santiago y la de Viña del Mar, y rabanim de comunidades latinoamericanas -Brasil, Argentina y México. La idea es analizar los distintos temas y cómo aplicarlos en el marco concreto del cotidiano, de manera que sea relevante para nuestras vidas”. El ciclo de charlas está abierto a todos quienes quieran participar, sin embargo -como señala Lejderman- se extendió una invitación especial a quienes se consideran futuros líderes de la comunidad, “para que entiendan qué significa ser una comunidad masortí, para que el futuro Director y líder comunitario sepa quiénes somos”. El ciclo de charlas sobre la ideología masortí es una continuación de las dos actividades realizadas en el año 2019, primero con el encuentro de rabinos y miembros de los Directorios de las comunidades masortim de Chile, sostenido en los primeros días de octubre en el Mercaz y que contó con la participación del CEO y Rector del Seminario Rabínico Latinoamericano Marshall Meyer, Rabino Ariel Stofenmacher. Y luego, el seminario realizado los días 23 y 24 de noviembre, en dependencias de la Comunidad NBI, con el formato de capacitación y pensamiento estratégico. “A la luz de esos encuentros se planteó que nuestra gente necesita entender a qué comunidad pertenece. Se vio la necesidad de que sepamos quiénes somos”, señala el Rabino Lucas Lejderman.

publicado 07 Mayo 2020

Nuevo Fondo Kadima, un ejemplo de generosidad proactiva

A veces, los momentos de crisis sacan lo mejor de cada uno. Es el caso de Moshe Yudelevich y su esposa Gabriela Roizblatt y Samuel Yudelevich y su esposa Rosa Clein. Moshe y Samuel son primos y han recibido de sus padres el ejemplo indeleble de una generosidad silenciosa y constante. Gaby y Rosita, más que primas políticas, son amigas entrañables y comparten una vocación de servicio que traen desde la cuna. Gaby, quien el año pasado fue elegida Mujer Destacada Wizo, es Asistente Social y colaboró desde muy joven con el Centro de Damas del Círculo Israelita, el Policlínico Israelita Golda Meir y el Hogar de Niños Bnei Brith. Además, fue una de las fundadoras de la primera bolsa de trabajo de la Bnei Brith, que sigue ayudando a encontrar trabajo a quienes lo requieren hasta el día de hoy. Junto a Moshe, el amor de su vida, tienen 2 hijas y 8 nietos, el mayor de 18 años. Rosita, por su parte, comparte con su prima esta profunda e innata bondad. Como Enfermera Universitaria, ha dedicado su vida a entregar amor a los necesitados de manera silenciosa y positiva. Acompaña a los enfermos no solo en el área estrictamente profesional, sino transmitiéndoles cariño y ayudándolos en todo lo que pudieran necesitar, mucho más allá de sus patologías. Samuel y Rosita tienen dos hijos, Mónica que vive en Chile y Nano que vive en Estados Unidos. Ambos matrimonios comparten un judaísmo de acción. Para ellos, la Tzedaká es más que una mitzvá, es una forma de vida. Y dada esta maravillosa generosidad, no es de extrañar que la crisis sanitaria que ha paralizado al mundo, a ellos los haya movilizado. Por eso, entre los cuatro acaban de establecer el Fondo Solidario Kadima, destinado a ofrecer ayuda económica a nuestros socios en caso de cesantía. Kadima significa “Adelante”. La idea del proyecto no se limita a ofrecer apoyo monetario, sino también espiritual. Apoyar, acoger, escuchar, es parte importante del objetivo. La crisis que se avecina será profunda y ellos están convencidos de que, como comunidad, el Círculo Israelita debe adelantarse a las necesidades de sus socios y estar preparado para ayudar. El Fondo Kadima es un hermoso ejemplo de solidaridad y compromiso y está abierto a seguir recibiendo donaciones. La crisis nos afectará a todos, en mayor o menor medida. Debemos estar unidos y atentos a las necesidades de los demás. Así, cuando la crisis termine, saldremos de ella, no solo menos dañados, sino también más fortalecidos. El Círculo Israelita de Santiago agradece profundamente la generosidad de ambos matrimonios.

publicado 07 Mayo 2020

El desafío de vivir una experiencia beteliana desde las casas

Desde el domingo 5 de abril, Bet El comenzó su programa de actividades online, que reemplaza a las tradicionales actividades presenciales que debieran haber partido el sábado 21 de marzo, pero que dada la situación provocada por el Corona virus, no pudieron realizarse. Sin embargo, este paso al mundo digital de movimiento juvenil del Círculo Israelita de Santiago, CIS, no ha afectado para nada la participación y entusiasmo de janijim y madrijim, como nos cuenta el Rosh de la tnuá, Javier Calderón. Estudiante de segundo año de Ingeniería Civil de la Pontificia Universidad Católica de Chile, PUC, Javier está en Bet El desde muy pequeño. Como recuerda, fue a la edad de cinco años que comenzó a participar de las actividades del movimiento, y esto fue también siguiendo la tradición de su madre, Nurit Pollak, que fue parte de la generación fundadora de la tnuá. “Ella era madrijá de Maccabi Hatzair y fue el Rabino Eduardo Waingortin que la invitó a participar de Bet El, y por la buena impresión con la que quedó, nos llevó -a mí y mis hermanos- a participar del movimiento también”. Javier es parte de la Kvutzá Ruaj y este es su cuarto año como madrijim. “Somos 12 personas en la kvutzá y hoy por hoy creo que están mis mejores amigos en este grupo” señala. Fue en el segundo semestre del año pasado que se formó la actual Hanalá que dirige el movimiento, y en el desarme del campamento de este año, al que asisten sólo los madrijim, se oficializa a esta directiva en sus cargos. Sobre su nombramiento como Rosh, dice que lo primero fue formar el grupo que iba a asumir la Hanalá y que luego, entre ellos, decidieron quién asumiría el liderazgo, que recayó en él. “Vimos qué cargos eran los más óptimos para que Bet El funcione de la mejor manera, evaluando las fortalezas y debilidades de cada uno”, comenta Javier. ¿Qué lo motivó a aceptar el cargo? “La responsabilidad me motivaba, el hecho de mover a tanta gente y hacer algo bueno por la comunidad, además de aportar y devolver lo que me dieron a mí cuando niño, siempre sentí que era una forma de terminar mi ciclo en Bet El, me había planteado estar en la Hanalá. Creo que hay muchas cosas que podemos hacer por el movimiento, el grupo de trabajo de la Hanalá, tanto como el tzevet de madrijim de este año, tienen mucho potencial, y me sentía capaz de cumplir los objetivos que nos planteáramos a futuro”. Te toca dirigir la tnuá en un momento muy especial, con la cierre de las instituciones comunitarias, entre ellas el Mercaz, y la cuarentena. ¿Cómo han vivido esto? -Claramente el año que teníamos planificado en marzo no es el mismo que estamos viviendo, teníamos muchos proyectos para el año del sábado a sábado presencial. El Corona virus justo nos tocó cuando estábamos viviendo nuestro seminario de madrijim, que fue el sábado 14 de marzo, y que duraba hasta el día domingo, pero tuvimos que acortarla por la contingencia. Nuestros objetivos cambiaron drásticamente por el ambiente y el contexto nacional y mundial, pero creo que -a grandes rasgos- pudimos adaptarnos rápido al cambio, plantearnos nuevos objetivos y buscar nuevas plataformas para lograr llevar Bet El en modo de cuarentena, desde la casa. ¿Cómo les ha funcionado hasta ahora este ”Bet El online”? -Para serte sincero, mucho mejor de lo que teníamos planificado, cuando se nos planteó el problema veíamos imposible llevar Bet El desde un computador. Creo que para cada edad es un desafío distinto, no es lo mismo hacerle juegos desde un computador a un niño de 7 años que a uno de 15, pero a grandes rasgos nos hemos sabido adaptar bien a las plataformas online, en especial a Instagram y a Facebook, y hemos podido hacer las actividades de la manera lo más “normal” posible para todos. ¿Cómo se organizaron con el curso de madrijim? ¿Están teniendo las clases online? -Sí, durante un año normal el Majón LeMadrijim tiene clases todos los martes, y ahora están teniendo esas clases vía Zoom, por videos que les mandan los profesores y por tareas que también les mandan los mismos madrijim que les hacen clases a las escuelas. Sobre lo que viene, Javier dice que tratan “de no mirar tan adelante, por toda la incertidumbre que existe, y que tratan de plantearse un futuro de semana a semana, pero en ese futuro buscamos perfeccionar los domingos online. Un gran cambio que hicimos fue cambiar a las actividades de los sábados al domingo (para no usar electricidad y romper el Shabat), y nuestro gran objetivo es que se cree una cercanía entre el madrij y el janij vía online, cada vez más estrecha. Obviamente que las relaciones a través de una pantalla son mucho más difíciles que presencialmente, pero nuestro objetivo es disminuir esa brecha lo más posible, para lograr que los janijim puedan sentir y vivir igualmente una experiencia beteliana desde sus casas”

La batalla contra el COVID19 en primera persona

“Primero que todo muchas gracias por invitarme a participar y dar cuenta de nuestro día a día en esta batalla contra el COVID19”, escribe por correo electrónico la Doctora Daniela Eisen, Becada de Cardiología y Residente Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Clínico Universidad de Chile, UCUCh. Médico Cirujano de esta misma casa de estudios, Daniela se especializó en Medicina Interna. “Terminé mi primera especialidad a fines del 2015 y desde entonces trabajo en la UCI (unidad de cuidados intensivos) del Hospital Clínico de la Universidad de Chile”, relata y agrega: “Hice además un diplomado de la Universidad Católica de Ventilación Mecánica y trabajé como internista en la unidad de pacientes críticos de la Clínica Alemana, hasta el 2018 en que tuve que dejar la Clínica pues entré a hacer la subespecialidad Cardiología en la Universidad de Chile. Sin embargo, mantuve mi cargo en la UCI del HCUCh. Llevo casi cinco años trabajado en una Unidad de Cuidados Intensivos”. Cuando empezó la pandemia consecuencia de la expansión del Corona virus, los programas de formación de subespecialistas se vieron detenidos, incluido el suyo. Por eso, desde mediados de marzo está 100% dedicada al COVID. “Trabajo cerca de 72 horas semanales en esto. Entre la UCI del HCUCh (mi Alma Mater), y la UCI y UTI de la Clínica Alemana, a la que volví dada la contingencia”. Y aunque aclara que no es médico salubrista ni cuenta con toda la información de la red asistencial, sus respuestas a continuación son “el reflejo de lo que yo he visto y vivido”. Daniela, las noticias son desalentadoras y empiezan a dar cuenta del colapso de los sistemas de urgencia de los hospitales públicos. ¿Qué tan real es esto? ¿Y qué pasa en la salud privada? Lamentablemente es cierto. Muchos de los hospitales públicos ya están sobrepasados en su capacidad de atención. Hay ambulancias esperando más de 12 horas fuera de los hospitales con los pacientes dentro que no han podido ser atendidos. En algunas ocasiones, se ha tenido que trasladar pacientes a regiones por falta de camas críticas en Santiago. La salud privada es variable, cada clínica es un mundo aparte, que -si bien me atrevería a decir no se encuentra en la misma situación que los hospitales públicos- también están funcionando al triple de su capacidad habitual para poder contener la situación. ¿Cómo se han reforzado los hospitales para evitar el colapso definitivo? ¿Crees que vamos a poder pasar el peak del virus sin que eso pase? -Desde que vimos venir esta avalancha empezamos a prepararnos. En casi todos los hospitales se empezaron a suspender todos los procedimientos y consultas electivas en miras a liberar la mayor cantidad de camas y a evitar el colapso. Si un paciente requiere una cirugía que no es urgente (una cirugía estética o de alguna patología sin impacto en la sobrevida, como de reflujo, por ejemplo) ésta se suspendía con el objetivo de evitar hospitalizar a estos pacientes. Se dejaron sólo agendadas cirugías de urgencia o de impacto vital, como de cáncer. Se empezó a capacitar personal, a sabiendas de que íbamos a tener que ampliar nuestra capacidad de atención. Se armaron grupos de trabajo revisando diariamente todo lo que se publica con respecto a COVID (son cientos de papers diarios) para establecer protocolos de atención. Todo esto, sumado a todas las medidas de protección del personal. ¿Qué pasa con la sintomatología de este virus? Las personas reportan síntomas tan variados como diversos, ¿por qué pasa esto? -Efectivamente, estamos frente a una enfermedad desconocida, de la que vamos aprendiendo día a día. Hay pacientes asintomáticos, otros que hacen enfermedades respiratorias leves, otros que sólo tienen síntomas gastrointestinales y otros que hacen enfermedades muy graves. ¿Por qué las diferencias? Se han identificado algunos factores de riesgo, que se asocian con enfermedades más graves, por ejemplo la edad y la obesidad. Yo te diría que de todos los pacientes menores de 50 años que he visto hospitalizados graves por COVID casi el 100% son obesos. La exagerada respuesta inflamatoria de los obesos es algo que ya habíamos visto en influenza, pero que ahora se nos hace tanto más evidente. Sin embargo, incluso en pacientes previamente sanos, la enfermedad puede ser bastante intensa. También se han informado los contagios de personal de la salud, y ya se cuenta un lamentable fallecimiento. ¿Cómo se cuidan Uds.? -Utilizamos múltiples elementos de protección personal. Por ejemplo, la ropa que usamos en el hospital o clínica es sólo para esto, nos cambiamos antes de irnos a la casa, sobre esta nos ponemos pecheras (como delantales) de plástico entre cada paciente, gorros, mascarillas tipo N95 o KN95, antiparras y/o escudos faciales, guantes. Todo lo que es desechable se elimina entre un paciente y otro. El celular se mete en una bolsa ziploc. Sumado a esto nos lavamos las manos cien veces al día, hasta que nos salen grietas, literalmente. ¿Cómo cuidan, también, su salud mental? -La verdad es que ha sido un tema muy bien abordado a mi juicio. Muchos terapeutas se han puesto al servicio del personal de salud, dispuestos a ayudar pese a los bemoles económicos, y eso se agradece. En lo personal, la semana pasada me tocó un turno muy duro en el hospital, se nos murió un paciente de 40 años pese a que hicimos todo lo que podíamos por él. Cuando supe que ya no había nada más por hacer, me quebré. A las pocas horas me contactó mi jefa con la psicóloga del hospital. Hay gente que sabe lo difícil que es esto y esta ahí para contenernos y ayudarnos a seguir. ¿Cuál es tu rutina diaria? ¿Cómo se organizan tus turnos? ¿Qué precauciones tomas? -Como te contaba, hago turnos en la UCI del Hospital Clínico de la Chile y de la Clínica Alemana. En el hospital generalmente son de 24 horas, en la Clínica generalmente son de 12 horas. En total, hago cerca de 72 horas semanales. Los días son variables. Además, ahora han ido cayendo médicos enfermos y tenemos que turnarnos para cubrirlos. En el hospital prontamente se abrirán más camas UCI, por lo que me ofrecí a cubrir más turnos de forma voluntaria. Tendremos que ver como se arma eso. Las precauciones que tomo son el uso estricto de los elementos de protección personal, sumados a lavarme las manos como si el futuro del planeta dependiera de ello, y el ritual de desinfección al llegar a la casa: sacarse la ropa en la puerta, todo directo a la lavadora o a desinfectarse con cloro y tu directo a la ducha sin tocar nada. Y cuando llegas a tener tiempo libre, ¿qué haces para relajarte y retomar la calma? -Tengo poco tiempo libre, pero lo aprovecho al máximo. Después de recuperar el sueño en general siempre hago deporte en la casa, cocinamos algo rico y nos gusta mucho la música, así que Jan toca guitarra y vemos conciertos de rock. Es la mejor desconexión. Entremedio siempre me toca estudiar uno o dos papers diarios de lo que se va publicando sobre COVID para mantenerme al día. Y bueno, Shabat con mi familia por Zoom los viernes es un “boost” de energía que dura toda la semana. ¿Crees que esta situación de podría haber evitado? ¿Qué se podrían haber tomado otras medidas o que si la gente se hubiera comportado de otra forma se habría evitado llegar al punto en el que estamos ahora? -Es compleja la pregunta. Creo que es una situación para la que ningún país del mundo estaba preparado. Y es muy difícil haberla evitado. No podemos ser ciegos a las circunstancias en las que viven muchísimos chilenos, como el hacinamiento y la incapacidad de hacer cuarentenas como corresponden por la necesidad de trabajar para poder comer. Ahora bien, siempre podemos hacerlo mejor. Hay aún MUCHOS de nosotros que, pudiendo, no respetan la cuarentena como deberían. ¿Qué mensaje le darías a los lectores de La Palabra para que tuvieran en cuenta para los días que vienen? -Uf. Les diría que se cuiden. Que hoy más que nunca debemos extremar todas las medidas. Que cualquier medida, por muy exagerada que parezca hoy puede salvar una vida. Que estamos lo más cerca de una guerra que nuestra generación ha tenido que vivir, y que si algo hemos aprendido como pueblo, es que estas cosas las superamos juntos, apoyándonos y no dejando a nadie atrás. Que confíen en nosotros. Que estamos haciendo todo lo humanamente posible. Pero que entiendan también que la situación es adversa. Que muchos van a dejar a sus familiares en las clínicas u hospitales un día y no van a tener noticias de ellos con la frecuencia que les gustaría. Es angustiante, lo sabemos. Pero detrás de esas puertas hay un sinfín de gente dado todo de si para sacar a los pacientes adelante. Así que ánimo, paciencia, y cuidarse.

Rusia bombardea noroeste de Siria

La aviación rusa, aliada del gobierno de Damasco, bombardeó puntos del noroeste de Siria, último bastión yihadista y rebelde en el país, por primera vez en tres meses, indicó el miércoles el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). “Los ataques rusos tuvieron por blanco el martes antes de la medianoche y el miércoles al alba” una zona entre las provincias de Hama, Idlib y Lataquia, dijo a la AFP Rami Abdel Rahman, director del OSDH, explicando que eran los primeros bombardeos “desde que entró en vigor una tregua” en la región el pasado 6 de marzo. La zona atacada por la aviación rusa está bajo control de los yihadistas de Hayat Tahrir Al Cham (HTS, exrama siria de Al Qaeda) así como del grupúsculo Huras Al Din y del Partido Islámico de Turkestán, otras dos facciones yihadistas. La tregua, negociada por Rusia, aliada del régimen, y Turquía, que apoya a algunos rebeldes, permitió poner fin a la ofensiva del régimen contra la región de Idlib, dominada por HTS y donde viven unas tres millones de personas. Desde diciembre la ofensiva dejó unos 500 muertos civiles, según el OSDH, y un millón de desplazados, según la ONU. De ellos, 120.000 aprovecharon el alto el fuego para volver a sus casas. El acuerdo entre Rusia y Turquía prevé por otra parte patrullas conjuntas a lo largo de la autopista M4, un eje crucial para Damasco y que cruza la región de Idlib para unir Alepo (norte) con Lataquia (oeste).

Experto se refiere al intento elevar el nivel del cloro en el agua de Israel

El espacio cibernético es desde hace tiempo un frente de guerra y claro está que en él chocan también Israel y la República Islámica de Irán. En este campo, Israel ha desarrollado un alto nivel de capacidad defensiva, clave para poder garantizar el manejo de los distintos sistemas que componen el mosaico de la vida en el país. “En Israel, si no te defiendes, mueres”, nos dice el Coronel (retirado) Gabi Siboni, especializado precisamente en seguridad cibernética. Según lo reportado hace pocos días, recientemente hubo una seria escalada en la ofensiva cibernética de Irán en este sentido. Tras revelarse que Irán había lanzado un ataque cibernético a las instalaciones hidráulicas de Israel, se informó que el plan concreto era elevar el nivel de cloro en el agua que toma la ciudadanía israelí, lo cual equivale claramente a un intento de envenenar a la población con agua que no se puede beber. La información fue publicada por el periódico británico “The Financial Times”, atribuida a una fuente de Inteligencia occidental y cuatro fuentes israelíes dijeron al rotativo que Irán había logrado infiltrarse al programa de computación que maneja las pompas de agua en Israel, pasando por servidores norteamericanos y europeos a fin de no ser identificados. “Yo no puedo confirmar la exactitud del reporte sobre el ataque iraní a las instalaciones de agua de Israel”, aclara Siboni. “Pero evidentemente, si es cierto, es un ataque grave, con derivaciones físicas concretas que podrían haber afectado la salud pública de la ciudadanía israelí. Y eso puede verse como algo similar a un ataque químico”.

Nuevo hallazgo arqueológico en Israel

UUna roca que reposaba en un sitio de excavación en E-Tell, en la Galilea israelí a orillas del río Jordán, y que sirvió durante mucho tiempo como asiento para el reposo de pasantes y trabajadores, reveló recientemente ser de gran valor histórico. Se trataba, nada más y nada menos, que de una representación de la diosa Luna, que adoraban los paganos del reino de Geshur —contemporáneo con los reinos de Israel y Judea— y que se remonta al siglo 11 aEC, durante la Edad del Hierro. La particular representación de unos tres mil años de antigüedad es hoy celebrada por los arqueólogos, quienes descubrieron que la particular roca era realmente una “estela”, “un monumento que se erige sobre el suelo en forma de lápida, pedestal o cipo”, según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. La roca formaba parte de un sitio ceremonial que, según los arqueólogos que estudian el sitio, fue en su momento rápidamente desmantelado ante la proximidad de invasores y de una inminente toma violenta de la ciudad, con sus correspondientes consecuencias destructivas de los valores de los habitantes vencidos. El lugar del hallazgo se cree fue el sitio de la ciudad de Betsaida, donde nacieron los discípulos de Jesús, Pedro, Andrés y Felipe. Es común que los sitios sagrados de la Biblia enfrenten dudas acerca de su verdadera ubicación actual, ya que fueron marcados usando el conocimiento que se tenía hace cientos de años y careciendo de la evidencia arqueológica y científica.

Y el “boom” de los juegos de mesa

Diversos medios de comunicación han reportado un alza de la venta de juegos online y consolas de juegos, y también de juegos de mesa. Y claro, es parte de las secuelas de contar con mucho tiempo libre en cuarentena, de la necesidad de distraerse y divertirse, o -en el caso de los juegos de mesa- de desconectarse de las pantallas y de la vida “vía Zoom”. Por ejemplo, la revista Forbes reportó en su sitio web en español, que hay países en los que el auge de los juegos “está siendo espectacular”, entre ellos España, donde “la venta de juegos de mesa ha crecido un 20% entre enero y septiembre de 2016 y, cada año, se incrementan las ventas un 40% con respecto al año anterior”. Esto porque ya se había instalado como una tendencia la ampliación de la fanaticada estos juegos, con la proliferación de las tiendas especializadas, de las reseñas online y de las empresas que los fabrican y distribuyen, también en Chile. Una de ellas es Fractal Juegos (www.fractaljuegos.com), editorial chilena especializada en la distribución y comercialización de juegos de mesa de producción propia y “localizados”, que son los que se publican en otros países pero son editados de manera local. Así lo explica el sociólogo y diplomado en Fotografía y Proyecto Editorial, Simón Weinstein, co-fundador de Fractal, que relata que ya desde el mes de octubre del año pasado el mercado para los juegos de mesa se vio alterado, por una parte por el cierre de las tiendas físicas y el paso a la venta y distribución online, y también por el aumento de la demanda, especialmente desde el comienzo de la pandemia en Chile. Simón -que fue Pehil de Hashomer Hatzair Chile- llegó a Fractal juegos por una coincidencia. De vuelta de un período viviendo en el exterior y sin trabajo, recibió la oferta de amigos de ella de integrarse a una empresa de juegos de mesa en creación. “Pensé “Suena entretenido” y me tiré de piquero. Y ahí empezamos a trabajar con estos tres socios, obviamente sin un peso de por medio, montando todo el proyecto. Me fui involucrando, leyendo y jugando cada vez más, aprendiendo del proyecto y de los juegos, porque mis socios tenían mucho conocimiento y ludotecas de 50 juegos o más, entonces hablaban un lenguaje muy ajeno a mí y me tuve que poner al día”. Suena cómico que tu preparación para meterte en este negocio haya sigo jugando. -Sí, mucha gente me dice eso, que envidian mi pega, porque creen que es ir a jugar todo el día. Y esa frase es más o menos verdad, porque parte de nuestro trabajo es jugar, conocer juegos nuevos y recibir a autores de juegos para probar sus creaciones, pero también otra parte es todo lo lleva una Pyme, distribuir, calcular los costos de ventas, hacer el marketing de lo juegos. Tiene un tras bambalinas que es más duro. ¿Uds. editan sus propios juegos y distribuyen los de otros? -Yo creo que la analogía más fácil para entenderlo es con los libros. Lo que más hemos hecho nosotros es localizar juegos extranjeros, eso quiere decir que una editorial francesa, saca un juego francés que le va bien, que pega, y nosotros nos ponemos en contacto con esa editorial para hacer una versión en español de ese mismo juego. Es como un libro que una editorial chilena quisiera traer y no está en español. Entonces ahí hacemos un contrato, que en general incluye un territorio, un idioma y un lapso de tiempo, y se manda a imprimir el juego en imprentas especializadas, pero tratando que sea la misma imprenta que usó la editorial madre, porque así uno se ahorra un montón de costos y se asegura de que va a ser la misma calidad. Eso es localizar un juego. Y ahí el mayor trabajo viene de traducir y maquetear digitalmente los juegos. El juego llega a Chile, un par de meses después, y ahí viene el marketing. Al año se lanzan unos 3.000 juegos nuevos, y de esos los que son en español son un a fracción muy pequeña, entonces nuestro esfuerzo es nutrir el catálogo, que lleguen más juegos a Chile, y respetar siempre el precio internacional. La segunda línea tiene que ver con editar juegos originales. Se nos han acercado autores o bien nosotros nos hemos acercado a ellos y ahí lo que hacemos es editar la idea que tienen ellos. Muy similar, también, a una figura de editorial de libros. El autor tiene una idea concreta, un prototipo de juego que funciona, y si la editorial lo acepta, entra en un proceso de edición, se afinan las reglas y se trabaja el tema gráfico, el arte y la temática que va a tener la estética del juego. También se definen los componentes, si va a tener cartas, dados o fichas. Y cuando ya se está avanzando a la etapa final, se testea el juego para ver detalles, como si funciona con la cantidad de jugadores indicada o hay que modificarla, si se entiende el manual de reglas. Una vez que está full testeado, se manda a imprimir y se buscan editoriales extranjeras que quieran, a su vez, localizarlos. ¿Cuántos proyectos tienen en carpeta en estos momentos? -Estamos trabajando en cuatro en la línea de los juegos originales y, de esos, ya hay dos que están súper avanzados. Y esperamos que puedan lanzarse este año. Hay una tercera línea, que es más experimental, que son curiosidades que hemos hecho. Ahí está “Memoria oculta”, que un juego que desarrollamos con el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos y con el Goethe Institut, y fue un proyecto que desarrollamos más bien por encargo, ellos se no acercaron hace un año y medio, y nos propusieron realizar un juego de mesa en base a una aplicación que habían desarrollado y que contenía la georeferenciación en la ciudad de testimonios en audios de víctimas de violencia política. Ellos querían llevar eso a un juego de mesa para llevarlo a la sala de clases. Es un juego bien distinto, porque está pensado para el aula y para entablar conversación y debate, y trabajar la memoria. Y el segundo proyecto en esta línea se llama “Crónicas del estallido”, que lanzamos después de octubre del año 2019, pero que es de libre distribución, se descarga por Internet, y que además fue ilustrado a través de una convocatoria abierta, por lo que hay ilustraciones de personas que se dedican a eso, profesionales, y aficionados o personas que no dibujan, que son casi “anti ilustraciones”. También tienen un juego ilustrado por Guillermo Galindo, alias “Mala Imagen”. -Sí, y es una segunda edición. En Chile pasa mucho que alguien tiene una idea de un juego y lo autoedita. Eso pasó con “Corruptia”, sus autores lo editaron, lo ilustró Mala Imagen y les fue súper bien, porque es un juego que trata de la política y la corrupción. Los autores se acercaron a nosotros, ofreciéndonos que incorporáramos ese juego a nuestro catálogo, y lo hicimos, pero en una segunda edición, con algunos cambios. De todos los juegos del catálogo de Fractal, ¿cuál es el que recomendarías? -Depende de que juego le gusta a cada persona. Son tantos los juegos y tipos de juego, que al igual que con los libros, cada uno tiene que ir desarrollando el gusto. Existen familias de juegos, están los juegos competitivos y los colaborativos. Están los que son de colocar trabajadores, los que son de bluffear, o los que son más “party”, de diversión y risas. Están los euros, que son los más abstractos y de estrategias. Pero personalmente recomendaría, de los juegos localizados de nuestro catálogo, uno que se llama “The mind” y que me gusta porque es muy disruptivo, porque la premisa es muy loca: es un juego que apela a la telepatía entre los participantes. Es un juego colaborativo, tiene cartas números del 1 al 100, y es un juego por niveles, por ejemplo en el nivel 1 cada participante tiene una carta, y el objetivo es ir poniendo las cartas al centro en orden ascendente, pero no hay turnos definidos, los participantes no pueden hablar ni comunicarse de ninguna manera, básicamente el que sienta que tiene la carta más baja, tiene que dejarla en la mesa. Es un juego de conocerse, de saber coordinación grupal, de calcular el tiempo de tus compañeros, entonces es un juego muy entretenido porque lo que va pasando es que cuando se juega varias veces en un grupo, los participantes ya se empiezan a conocer y coordinar.

Nueva unidad de cuidados intensivos lista en Israel para una segunda ola de coronavirus

La nueva unidad del centro hospitalario Sheba, en la céntrica ciudad de Ramat Gan, está equipado con once tecnologías que incluyen aparatos como sensores, monitores, inteligencia artificial, comunicadores, realidad aumentada y tecnología robótica, para maximizar los cuidados de enfermos con Corona virus y minimizar el riesgo del personal sanitario. Según explicó el portavoz del hospital Steven Waltz casi todos los aparatos del cuarto HealthSpace 2030 han sido diseñados en Israel con la intención de que se usen en todo el mundo, se trata de desarrollos de compañías médicas israelíes, así como de diferentes unidades del Ejército y contratistas de defensa, todos especializados en protección ciudadana y alta tecnología. Esta primera versión del cuarto de cuidados intensivos ha sido diseñada específicamente para pacientes con COVID19, en previsión de una segunda ola de contagios teniendo en cuenta que, con la laxitud de restricciones ha en Israel de los últimos días habido un aumento en el número de contagios. Sin embargo, el hospital indica que HealthSpace 2030 está pensado para recibir y tratar pacientes con otras dolencias también, puesto que será actualizado de manera regular. Los artífices de este avance son los médicos del departamento de Sheba llamado ARC (Acelerar, Rediseñar Colaborar), dirigido por el doctor Eyal Zimlichman, quien señaló comunicado que las tecnologías experimentadas en este programa piloto están siendo compartidas con otros hospitales en América del Norte y Europa. Zimlichman aseguró también que este centro hospitalario israelí pretende adoptar en los próximos años todas estas tecnologías puestas en prueba en estos días, y que la pandemia ha dado un gran empujón para que acelerasen en el campo de las soluciones médicas digitales que ya estaban en marcha. Entre los aparatos que se utilizan en la novedosa unidad de cuidados intensivos está el invento israelí de la compañía Vocalis Health, instalado en el teléfono del paciente y que detecta cambios en la voz y en la respiración, ambos indicadores de la progresión de la enfermedad. El cuarto cuenta también con kits de telemedicina modular que permiten el autoexamen, como toma de temperatura y auscultación pulmonar guiados por un médico, de la compañía Tyto Care, así como un robot personal, Temi, que ayuda en exámenes remotos y facilita la vídeo comunicación entre paciente y personal médico. Otro avance de la unidad es un monitor de inteligencia artificial llamado EarlySense que se coloca bajo el colchón de la cama del paciente y detecta y alerta si registra un deterioro en la respiración, la señal vital más crítica de los pacientes con coronavirus. Además, los sanitarios no tienen que acercarse a la cama para medir la cantidad de orina de los pacientes, ya que un dispositivo llamado Serenno transmite esa información digitalmente. Otros avances tecnológicos se encargan de la comunicación entre pacientes y equipo y familia, además de que facilitan el entretenimiento y la educación, como la plataforma Uniper Care, a través de la cual los pacientes de Sheba también hacen terapia grupal en la Unidad Psiquiátrica COVID del hospital.

La exitosa y novedosa apuesta de The Cow Company

El viernes 17 de abril, con la obra “Clase Magistral”, The Cow Company -empresa chilena especializada en marketing de contenidos- inauguró una nueva forma de hacer teatro en Chile: el teatro online. La motivación fue la oportunidad de generar una oferta cultural diseñada especialmente para las plataformas de reuniones virtuales, tipo Zoom, como explica Marcos Alvo, publicista y co-fundador de The Cow. “Ha tenido una súper buena llegada, y creo que ha sido por dos cosas: la oferta de una “nueva normalidad”, es decir, una nueva forma de ir al teatro, y el poder llegar a lugares a los que no habíamos llegado nunca” señala. “Para mucha gente es normal ir al teatro, pero otra -por distintas razones- no había podido ir nunca. Hay gente de la tercera edad que no podía salir y ahora, después de harto tiempo, puede ver teatro. O gente de regiones, donde el teatro no llega o llega más tarde. Tenemos audiencia incluso fuera de Chile, chilenos que están arraigados en otros lugares”. Cuando esto comenzó, como confiesa Marcos, Zoom era una plataforma que él también estaba conociendo. Contactó al escritor Rafael Gumucio, radicado en Nueva York, Estados Unidos, y juntos pensaron en desarrollar contenidos en esta modalidad, pero con la condición de que cumpliera con unos mínimos requisitos. “Primero, tenía que ser orientado más a la comedia que al drama, porque creímos que la gente no estaba encerrada en sus casas y con ganas de amargarse, por lo que queríamos ofrecerles un espacio de divertimento. Por otro lado, pensamos que la duración no debía ser más de 40 minutos. Y, en tercer lugar, quisimos que fuera algo escrito especialmente para este formato, para la plataforma, y que no tratáramos de hacernos los lesos con ella. El desafío era que Zoom fuera un actor más, no tratar de desligarnos de eso”. En la primera obra, la trama trataba sobre un profesor que llegaba a conectarse y se encontraba con un solo alumno. Y cuando le preguntaba a por qué no había nadie más, éste le contestaba que porque sus compañeros están indignados porque la clase anterior la había hecho en bata. De ahí se desarrollaba la historia que incluía el reclamo colectivo de los estudiantes ante la vicedecana de su facultad, quien instruía al profesor a que -mientras estuviera en clases- su casa era la facultad, a lo que él reclamaba una invasión de la propiedad privada. Luego de esta primera puesta en escena del ciclo “Living teatro” (porque es en vivo y como tener el teatro en el living), han seguido siete nuevas obras. Como explica Marcos, se dieron cuenta de que debían estrenar una nueva propuesta cada semana, aunque algunos días sábado hay posibilidad de ver una segunda función. Además, The Cow Company ha desarrollado otras varias propuestas online, que han resultado igualmente exitosas. A “Living teatro” se le sumó “Living stories”, que consiste en la lectura dramatizas de autores nacionales a cargo de actores chilenos, en las que participan ambos. “La idea era vincular autores con actores, y hacer lecturas dramatizadas de cuentos, pensando que -como el teatro- también tuviera una duración del 30 a 40 minutos, y que tuvieran un arco narrativo donde hubiera un final”. Comenzaron con Pablo Simonetti y Cristián Campos, a los que siguieron luego Carla Guelfenbein y Antonia Zegers; Alejandro Zambra y Blanca Lewin, y Carolina Brown y Juanita Ringeling. Y a esta oferta se sumaron shows misceláneos de magia, stand up e improvisación, y música infantil para los más pequeños, programación que se puede revisar en toda su extensión en el sitio web www.thecowcompany.com. Con máximo por sala de mil conexiones, los organizadores calculan que por cada conexión hay 2,5 personas, lo que supera con creces la capacidad presencial de cualquiera de las salas grandes de Santiago, como el Teatro Oriente o el Municipal de Las Condes, que cuentan con un aforo para mil personas. Por eso, Marcos Alvo cree que si bien esto “lo vimos como un paréntesis, como un paso de lo presencial a lo online, hemos llegado a personas y ciudades a las que no podíamos llegar, y quizás es un fenómeno que llegó para instalarse”.

Las celebraciones comenzaron con un nutrido programa de actividades

Mayo debía ser el mes en que comenzaran las celebraciones por los 100 años del Keren Hayesod, la organización judía global fundada por un decreto del comité ejecutivo sionista en Londres, en 1920, constituyéndose como asociación en 1921, y que se dedica a apoyar la Aliá y la integración social en Israel, juntos a muchos otros proyectos. Sin embargo, el Corona virus hizo que cambiaran la programación, que incluía un gran evento en Israel -que por ahora se postergó para noviembre- y que se lanzara un nutrido programa de actividades online que comenzó el pasado domingo 31 de mayo. Como explica Dani Kaplan, Sheliaj del KH en Chile, se montó un seminario de tres días muy rico y enriquecedor, “que es un gran abrazo del Keren Hayesod a América Latina y a las comunidades, participando muchos líderes comunitarios y presidentes de entidades -entre ellos Jaco Leopold, que es el presidente del KH Chile, y Karen Pupkin, que es la Presidenta del KH Chile-, yo mismo como representante en Chile guié la visita virtual guiada al museo de Yaacov Hagam, y así mis colegas en el continente”. Entre las variadas actividades que se realizaron, Dani destaca un panel de mujeres líderes, que fue moderado por Karen Pupkin, y también un conversatorio con hombres de negocios titulado “La economía mundial en épocas de pandemia”, donde participó Jaco Leopold. Uno de los highlights fue, también, la clase magistral dictada por Idan Raichel -que estuvo hace dos años en Chile, invitado por el Keren Hayesod- en la que contó con detalle su trayectoria musical, desde sus comienzos como niño no prodigio, como él señaló, pero con un oído musical que fue el que marcó su trayectoria artística. De la misma forma, los participantes -que pudieron inscribirse a muchas de las actividades del programa de manera abierta y vía Internet- disfrutaron de un taller culinario con el afamado chef israelí Marcos Gersovich. Enseñó a hacer dos platos, que son una fusión de platos latinoamericanos con ingredientes israelíes. Una de las charlas más aclamadas fue la de Marcelo Goldin, sobre fundaraising, que se tituló “Recaudar en tiempos de crisis” y que fue orientada a askanim del KH, pero que Dani Kaplan espera se pueda repetir en un par de semanas para líderes de instituciones comunitarias chilenas, como un aporte del Keren Hayesod a las actividades de las distintas organizaciones judías locales. Otra gran oportunidad que otorgaba el programa de actividades con el que se comienza a celebrar el aniversario del KH fue una visita virtual a una aldea juvenil, que es un proyecto apoyado por esta organización. Y también la visita virtual al Monte Hertzl, donde se visitaron las tumbas de la familia Hertzl, y se conoció su increíble historia. “Hubo para todos los gustos”, señala el sheliaj, “por un lado para celebrar el Keren Hayesod, recordando que que el KH es realmente la comunidad judía en el mundo, y el apoyo es de un lado para el otro, un Israel fuerte crece en una comunidad judía fuerte, y una comunidad judía crece con un Israel fuerte. Ese es el lazo que nos une desde siempre. Y quedamos con un sabor genial. Fueron tres días en el que no entró, se perdió algo bueno, seguro”. Dentro de los próximos días, continuando con su labor de apoyo a la Aliá, el Keren Hayesod en conjunto con la Agencia Judía, realizará una nueva actividad para quienes estén evaluando emigrar a Israel. Para informaciones e inscripciones, revisar el flyer que acompaña a esta nota.

La solidaridad partiendo por casa

Contextos insospechados requieren de actitudes insospechadas. Por eso es que, como pocas veces en la historia de la comunidad judía organizada, todas las instituciones comunitarias, sin excepción, se sumaron a la campaña para reunir cajas de alimentos que se bautizó “Cada día más personas de nuestra comunidad necesitan ayuda” y que lidera la Comunidad Judía de Chile, CJCh. “Como comunidad queremos ser colaboradores y participativos de la realidad nacional. Nos pusimos a trabajar en una campaña, pero una cosa que consideramos fue que era poco empático salir sólo hacia afuera de la comunidad y no hacerlo también hacia adentro, o viceversa”, nos comenta Gerardo Gorodischer, Presidente de la CJCh. “Pero al pasar de los días -acota- nos dimos cuenta de que las necesidades dentro de la comunidad son muchísimo mayores de las que teníamos pensado. Por tanto, la campaña sufrió un giro y por lo menos por los próximos 45 días a dos meses se va a abocar a juntar recursos -equivalentes a cajas de comida, o gift cards en caso de que físicamente sea imposible llegar con la caja- para familias de comunidad. Entonces es una ayuda a nivel comunitario para los más vulnerables. Y hoy día estamos todos vulnerables”. Gerardo comenta que las solicitudes de ayuda a Reshet, que es la institución especializada en apoyo a las familias vulnerables de la comunidad, aumentaron en un 180%. Eso hizo a la CJCh darse cuenta de la urgencia de las necesidades internas y decidir focalizar hacia dentro la campaña. Hacia fuera de la comunidad, como explica la Vicepresidenta de la CJCh, Jackie Rosenberg, hay una serie de iniciativas que se están canalizando a través de las instituciones que tradicionalmente realizan esta ayuda, como WIZO, CADENA y B’nai B’rith. “La idea es potenciar a esas instituciones y propiciar que trabajen juntas, de manera que sean nuestros representantes para Chile”, señala Jackie. Tal como explicó Gerardo, dice que si bien partieron con la idea de hacer una campaña solidaria orientada al público no comunitario, fueron recibiendo requerimientos e informaciones de que estaba aumentando la cantidad de familias dentro de la comunidad que necesitaban ayuda. “Nos dimos cuenta de que esto iba a ir creciendo, porque hay personas que se han quedado sin trabajo o que están pasando momentos difíciles en sus negocios y empresas. Y pensamos que era una linda oportunidad de unirnos todos, juntar fuerzas, optimizar lo que cada una de las comunidades hace en términos de acción social, y potenciarlo. Pensamos hacerlo para público interno y externo, pero con el pasar de los días nos dimos cuenta de que las necesidades dentro de la comunidad iban creciendo día a día. Los recursos no son infinitos, lamentablemente, entonces -después de evaluarlo- decidimos enfocar la ayuda para las familias de la comunidad que lo necesitaran. Pero, además, seguir haciendo un aporte al país, porque somos chilenos y tenemos una responsabilidad con nuestra nación”. Para la Vicepresidenta, la unión de las instituciones comunitarias es emocionante “y me motiva más todavía. Creo que es una señal importante que, en momentos difíciles, tengamos la capacidad de unirnos para ayudar a quienes lo necesiten”. Gerardo, por su parte, calcula en 300 familias el universo de familias comunitarias que debieran ser apoyadas por esta campaña. “El incremento y la velocidad de los requerimientos es tan rápido, que creo que sería una irresponsabilidad de parte nuestra no atender las necesidades de la gente en la comunidad, sin dejar de atender las otras”. “Esta situación que estamos viviendo le está pegando a la gente que tenía recursos y estaban seguros, y por supuesto a los que no, por eso creo que todos tenemos que sumarnos aunque sea con un aporte mínimo, esto es de la comunidad por la comunidad, y todos tenemos responsabilidad de ir ayuda de nuestros hermanos”.

“Mishnateinu”: conociendo los pilares ideológicos del Movimiento Masortí

“Nosotros desde adentro. Todo sobre ideología masortí-Mishnateinu” fue un ciclo de cuatro charlas que trataron los seis pilares del documento “Mishnateinu”, escrito el año pasado por el Movimiento Masortí. Por muchas décadas, el movimiento tuvo varios documentos y textos de pensadores, por separado, que en conjunto explicaban lo que era la ideología masortí. El año pasado, Masortí Amlat -liderado por el Rabino Jordán Raber, de la Comunidad 1870, de Lima, Perú- logró compilar todos estos documentos, que se fueron produciendo en los últimos 50 años, para tener un único texto que se llamó “Mishnateinu”, y que es una compilación de nuestros saberes, como la Mishná. Inspirados en esto, tomamos los seis pilares que contiene el “Mishnateinu” y los transformamos en cuatro charlas: la primera sobre D-s; la segunda sobre Torá, el estudio y la transmisión; la tercera con los temas de Halajá, género y el desarrollo de la ley que nos obliga como masortim a vivir el judaísmo halájico, y la última sobre el sionismo y sus desafíos futuros. Participamos en las charlas los cuatro rabanim del Círculo Israelita de Santiago, CIS, y rabinos invitados de la comunidad de Chile y de las sinagogas hermanas de México, Argentina y Brasil, de manera de tener un espectro amplio, un arcoíris de ideas y de comentarios de cómo cada uno se relaciona con ese documento. Porque lo lindo dentro de la ideología masortí es que, dentro del marco del pluralismo halájico, te permite tener diferentes visiones, puedes estar un poco más a un lado o al otro. Comenzaron el ciclo el Rabino Eduardo Waingortin, del CIS, y el Rabino Leonel Levy de Bet El México, quienes abordaron la idea de D-s, haciendo mucho hincapié en este D-s como un padre, pero también como un “amante” que nos protege, que nos cuida, que nos quiere y que -junto a nosotros, porque también es un socio- tiene un propósito, un proyecto más grande que nos transciende, que es ser sus aliados en el Tikún Olam. Ambos rabanim dijeron que muchas veces nos complicamos en teorías, en procesos y en buscar la vuelta, y nos falta lo más sencillo: no hay nada más importante en el Movimiento Masortí que el Irat Hashem, el temor reverencial de creer en D-s, en que Él nos dio este mundo y en que junto a Él tenemos una misión. En lo que respecta a la Torá y su estudio, el Rabino Fabián Skornik de Lamroth Hakol, nuestro Rabino Gustavo Kelmeszes del CIS y el Rabino Daniel Zang, de la Comunidad Israelita Sefaradí, abordaron las diferentes formas de entender la revelación, desde la idea de que D-s entregó al Pueblo Judío una Torá completa, hasta la de un pueblo que fue desarrollando -con inspiración divina- el texto, lo que no quita su divinidad ni obligatoriedad. Sin embargo, más importante que la revelación en sí, en cómo fue el acto y qué plantea la verdad científica, lo importante es el impacto de eso nuestras vidas, es cómo de este producto de la revelación se generó un texto que nos obliga a buscar un judaísmo más serio, más de futuro; que existe un pacto de esta revelación continua -o por lo menos de una interpretación continua- para que el texto permanezca vigente. Si no unimos texto con contexto, se pierde gran parte de la potencia del texto y de los objetivos del mismo. En ese sentido, el Movimiento Masortí sería como la bandera de esta continuidad de interpretaciones, como siempre hubo en el judaísmo, para mantener nuestra fe siendo relevante en los días de hoy. En la tercera charla, que dieron el Rabino Ariel Sigal del CIS y el Rabino Yonatán Szewkis de Viña del Mar, trataron todos los temas a partir de los dilemas de una comunidad judía que quiere que hombres y mujeres, al mismo tiempo, puedan rezar juntos, y cómo construir el marco comunitario para esto, las mujeres en el judaísmo, la homosexualidad y lo que dice la Halajá al respecto. Esto también tiene que ver con esta interpretación continua que mencioné antes, en que un vaad de rabanim se queda estudiando y mezclando la ciencia, la sociología y las diferentes áreas del saber, con las fuentes judías, para construir la Halajá, que es el marco que nos obliga a tener determinado comportamiento. Y por último, en la charla de sionismo se abordó cómo el Movimiento Masortí siempre fue sionista, defendiendo a Israel y al Estado de Israel como algo central en su identidad, como el lugar al que los judíos tienen que anhelar un día llegar o por lo menos aportar. Y de este lugar también impactar la identidad judía en los días de hoy. A diferencia de lo que pasa en muchos lugares -especialmente con jóvenes, que no quieren identificarse más con Israel- el Movimiento Masortí dice lo opuesto: no hay cómo ser judíos sin tener a Israel como algo central en nuestra identidad. Este ciclo tuvo como principal objetivo que las miles de familias que van a nuestras kehilot, que se emocionan, que rezan, que viven la viva judía en nuestra kehilá, entiendan el Movimiento Masortí. A través de este proyecto de vanguardia, que no existe en ningún lugar de América Latina, pudimos explicar nuestra ideología a nuestro público, para poder tener una identidad masortí mucho más fuerte, entender quiénes somos desde adentro, para así potenciar el quehacer judío de nuestra comunidad.

Generosidad y resistencia

La semana pasada concluimos la Cuenta del Omer, que marcó las siete semanas que unen Pésaj con Shavuot. Sefirat haOmer es un período muy especial de nuestro calendario que tiene cuatro significados: uno agrícola, dado por el ómer de cebada que se ofrendaba al Templo entre ambas festividades; uno histórico, marcado por la muerte de los discípulos de Rabí Akiva durante la revuelta contra Roma. uno espiritual, que expresa nuestra impaciencia por recibir la Torá; y uno místico, que identifica cada semana con una de las Sefirot, atributos que D´s expresó durante la creación del mundo. En este sentido, cada semana del ómer representa: 1. Jésed, amor; 2. Guevurá, fortaleza; 3. Tiféret, compasión; 4. Nétzaj, resistencia; 5. Hod, gloria, generosidad; 6. Yesod, conexión; 7. Maljut, majestad. Y, dentro de cada semana, cada día vuelve a encarnar las sucesivas Sefirot. Así, el primer día de Sefirat Haómer es Jésed she be Jésed, amor dentro del amor; el segundo día representa Guevurá she be Jésed, fortaleza dentro del amor; el tercero, Tiféret she be Jésed, compasión dentro del amor; el cuarto, Nétzaj she be Jésed, resistencia dentro del amor y así sucesivamente. La idea de contar la Sefirá según las Sefirot es que intentemos vivir cada día tomando conciencia y potenciando los atributos correspondientes a cada día. La rabina Jill Hammer ha escrito un bellísimo libro llamado “Omer Calendar of Biblical Women” en el cual asigna a cada día una mujer (o grupo de mujeres) que encarnan los valores correspondientes. Y quisiera compartir una clase que me tocó dar el día 26 del ómer, correspondiente a Hod she be Nétzaj, generosidad dentro de la resistencia. Como representante de Hod she be Nétzaj, la rabina Hammer señala a una mujer muy poco conocida: Nejushtá, la madre del rey Yehoyajín. Nejushtá aparece en Melajim Bet (Reyes II 24:8-17). Explica Hammer que, en el Israel antiguo, la posición de reina madre tenía importancia política: cuando se nombra a los reyes de Yehudá e Israel, los nombres de ellas aparecen junto a los de sus hijos. En el caso que nos ocupa, leemos que Yehoyajín, uno de los últimos reyes de Yehudá, es exiliado a Babilonia junto a su madre, Nejushtá. El nombre Nejushtá significa “cobriza” y nos recuerda al Nejushtán, la cobra de cobre mencionada en Bemidvar 21:4–9. Según el relato, el pueblo se queja ante Moshé (están cansados de comer maná) y D´s les envía una plaga de serpientes ardientes. Por orden de D´s, Moshé fabrica un mástil y coloca en su extremo una cobra de cobre (najash hanejoshet). Moshé debe caminar entre el pueblo portando el mástil con la serpiente en su extremo y todo aquel que hubiese sido mordido, al mirar a la serpiente de cobre viviría. Este motivo inspira al símbolo de la medicina: un mástil con una serpiente enrollada (símbolo anterior y probablemente inspirador de la vara de Esculapio). La primera reflexión viene desde la psicología: la misma serpiente que te mataba, te sanaba si la mirabas. El primer paso necesario para sanar nuestros conflictos es enfrentarlos. Pero el Talmud toma otro camino interpretativo y asocia este relato con el de Shemot 17:8-19:25 en el cual el pueblo lucha contra Amalek. Mientras Yoshúa lidera la batalla, Moshé recibe las siguientes instrucciones de D´s: debía subir a la cima de una colina desde donde vería el campo de batalla, y todo el tiempo que mantuviese sus manos en alto, Israel vencería, pero si las bajaba, vencería Amalek. Como a Moshé se le cansaban los brazos, se sentó sobre una roca, de modo que Aarón y Hur sostuviesen sus manos en alto para que Israel pudiera prevalecer. El Talmud se pregunta: ¿Cómo es posible que mirar a la serpiente evitara la muerte de quien había sido mordido? ¿Cómo es posible que tener las manos en alto asegurasen una victoria militar? ¿Es esto magia? Y la respuesta es: Moshé estaba en la cima de una colina; la serpiente, en lo alto de un mástil. No los sanaba mirar las manos de Moshé ni observar a la serpiente, sino elevar sus ojos hacia su Padre en los Cielos (Talmud Babli, Rosh Hashaná 29 a). Cuando elevaban sus miradas buscando la señal que habría de salvarlos, elevaban sus corazones hacia D´s. Era eso lo que les daba la fuerza y el sentido para luchar y salir adelante. Quizás inspirado en este poder sanador del Nejushtán, el Midrash narra que la reina madre Nejushtá era una mujer que mantenía su tienda constantemente abierta para dar consuelo, sanar y acoger a todo aquel que lo necesitara (Kohelet Rabá, 12:7). Y, al ir al exilio junto a su hijo, con toda seguridad mantuvo esa conducta apoyando y conteniendo la angustia de los exiliados. Nejushtá nos enseña la generosidad dentro de la resistencia. Nos enseña que resistimos mejor la adversidad si somos solidarios, si nos apoyamos mutuamente. Porque, si nos preocupamos de sanar a quienes nos rodean, también nosotros sanaremos más rápido. Debemos reforzar nuestra preocupación por los demás, debemos reforzar nuestras donaciones a nuestra comunidad y a las instituciones que nos apoyan constantemente: nos necesitan y las necesitamos. Porque al pensar en los demás dejamos de pensar en nosotros mismos, tomamos conciencia de que hay otros que también sufren. Porque, si cada uno piensa en su prójimo, es muy probable que también alguien piense en ti. Porque estar unidos es el arma más eficaz para sortear cualquier obstáculo. En estos tiempos de crisis, el mensaje de Nejushtá es más actual que nunca.

La Gioconda

Los entendidos explican que la enigmática sonrisa de la Mona Lisa es una ilusión óptica, que aparece y desaparece respecto a la manera en que el ojo humano procesa las imágenes. En el retrato, el hemisferio derecho de la cara no sonríe. En tanto el izquierdo, genera complicidad con una suave elevación en la comisura de labios. La Gioconda no está alegre, pero tampoco manifiesta expresión de tristeza. La combinación de imágenes, en ambas mitades de la boca, retratan un equilibrio compatible con la paz y la serenidad propias de un estado de bienestar. Hay una bendición del texto bíblico, la más antigua y más pronunciada, conocida como bendición sacerdotal: “D-s te bendiga y guarde, te ilumine con su luz y seas luz, eleve tu rostro y te entregue su paz” Bamidvar 6:24-26. Gersónides, Francia s.XIII, explica: Después la Torá recordó lo que cada cual traería para deshacerse de una guerra personal dentro de sí mismo. Y para deshacerse de la pelea, disputa y lesiones dentro del hogar, y dentro de la nación en general, recordó la bendición sacerdotal, porque despierta la maravillosa comprensión de integridad y de la paz verdadera. D-s te bendice y te guarda, de manera que ganes tiempo para disminuir la adrenalina, y tanto el cortisol como la conciliación permitan resolver problemas con suficiente inteligencia emocional. Te ilumina con su luz para que encuentres luz, y reconozcas que el motivo que hoy te genera una reacción con certeza mañana será insuficiente. Eleva tu rostro, para que en tu tiempo te conserves sencillo, solidario y puro. D-s te propone la paz, para que vivas tal como predicas. No hay enigmas en la sonrisa la Mona Lisa, si estamos dispuestos a que no sea una ilusión óptica del ojo humano. La paz y el equilibrio, se construyen a favor de y a pesar de. Que la bendición sea un compromiso firme de equilibrio en nuestras almas.