El cuento de la semana:

17 Marzo 2023, Santiago de Chile

El origen del mal

León Tolstói

En medio de un bosque vivía un ermitaño, sin temer a las fieras que allí moraban. Es más, por concesión divina o por tratarlas continuamente, el santo varón entendía el lenguaje de las fieras y hasta podía conversar con ellas. 
En una ocasión en que el ermitaño descansaba debajo de un árbol, se cobijaron allí, para pasar la noche, un cuervo, un palomo, un ciervo y una serpiente. A falta de otra cosa para hacer y con el fin de pasar el rato, empezaron a discutir sobre el origen del mal.
-El mal procede del hambre -declaró el cuervo, que fue el primero en abordar el tema-. Cuando uno come hasta hartarse, se posa en una rama, grazna todo lo que le viene en gana y las cosas se le antojan de color de rosa. Pero, amigos, si durante días no se prueba bocado, cambia la situación y ya no parece tan divertida ni tan hermosa la naturaleza. ¡Qué desasosiego! ¡Qué intranquilidad siente uno! Es imposible tener un momento de descanso. Y si vislumbro un buen pedazo de carne, me abalanzo sobre él, ciegamente. Ni palos ni piedras, ni lobos enfurecidos serían capaces de hacerme soltar la presa. ¡Cuántos perecemos como víctimas del hambre! No cabe duda de que el hambre es el origen del mal. 
El palomo se creyó obligado a intervenir, apenas el cuervo hubo cerrado el pico. 
-Opino que el mal no proviene del hambre, sino del amor. Si viviéramos solos, sin hembras, sobrellevaríamos las penas. Más ¡ay!, vivimos en pareja y amamos tanto a nuestra compañera que no hallamos un minuto de sosiego, siempre pensando en ella “¿Habrá comido?”, nos preguntamos. “¿Tendrá bastante abrigo?” Y cuando se aleja un poco de nuestro lado, nos sentimos como perdidos y nos tortura la idea de que un gavilán la haya despedazado o de que el hombre la haya hecho prisionera. Empezamos a buscarla por doquier, con loco afán; y, a veces, corremos hacia la muerte, pereciendo entre las garras de las aves de rapiña o en las mallas de una red. Y si la compañera desaparece, uno no come ni bebe; no hace más que buscarla y llorar. ¡Cuántos mueren así entre nosotros! Ya ven que todo el mal proviene del amor, y no del hambre. 
-No; el mal no viene ni del hambre ni del amor -arguyó la serpiente-. El mal viene de la ira. Si viviésemos tranquilos, si no buscásemos pendencia, entonces todo iría bien. Pero, cuando algo se arregla de modo distinto a como quisiéramos, nos arrebatamos y todo nos ofusca. Sólo pensamos en una cosa: descargar nuestra ira en el primero que encontramos. Entonces, como locos, lanzamos silbidos y nos retorcemos, tratando de morder a alguien. En tales momentos, no se tiene piedad de nadie; mordería uno a su propio padre o a su propia madre; podríamos comernos a nosotros mismos; y el furor acaba por perdernos. Sin duda alguna, todo el mal viene de la ira. 
El ciervo no fue de este parecer.
-No; no es de la ira ni del amor ni del hambre de donde procede el mal, sino del miedo. Si fuera posible no sentir miedo, todo marcharía bien. Nuestras patas son ligeras para la carrera y nuestro cuerpo vigoroso. Podemos defendernos de un animal pequeño, con nuestros cuernos, y la huida nos preserva de los grandes. Pero es imposible no sentir miedo. Apenas cruje una rama en el bosque o se mueve una hoja, temblamos de terror. El corazón palpita, como si fuera a salirse del pecho, y echamos a correr. Otras veces, una liebre que pasa, un pájaro que agita las alas o una ramita que cae, nos hace creer que nos persigue una fiera; y salimos disparados, tal vez hacia el lugar del peligro. A veces, para esquivar a un perro, vamos a dar con el cazador; otras, enloquecidos de pánico, corremos sin rumbo y caemos por un precipicio, donde nos espera la muerte. Dormimos preparados para echar a correr; siempre estamos alerta, siempre llenos de terror. No hay modo de disfrutar de un poco de tranquilidad. De ahí deduzco que el origen del mal está en el miedo. 
Finalmente intervino el ermitaño y dijo lo siguiente: 
-No es el hambre, el amor, la ira ni el miedo, la fuente de nuestros males, sino nuestra propia naturaleza. Ella es la que engendra el hambre, el amor, la ira y el miedo.

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    Andrew Fire, Premio Nobel de Medicina

    Andrew Fire nació en California el 27 de abril de 1959 en una familia judía. Se graduó de la escuela secundaria Fremont y asistió a la Universidad de California, Berkeley donde recibió una licenciatura en matemáticas en 1978 a la edad de 19 años. Luego pasó al Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde recibió un doctorado en biología en 1983; se trasladó a Cambridge, Inglaterra, como becario postdoctoral, y fue miembro del  Laboratorio de Biología Molecular del MRC. De 1986 a 2003, Fire ingresó al Departamento de Embriología de la Institución Carnegie de Washington, donde publicó el trabajo inicial sobre el ARN de doble cadena como desencadenante del silenciamiento génico. Fue profesor adjunto del Departamento de Biología de la Universidad Johns Hopkins en 1989 y se unió al profesorado de Stanford en 2003. A lo largo de su carrera, Fire ha recibido subvenciones de investigación de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias; también forma parte del Consejo de Asesores Científicos y del Centro Nacional de Biotecnología de los Institutos Nacionales de Salud.El ARN tiene múltiples funciones, entre ellas, el ARN mensajero (ARNm) que transporta la información genética del ADN a la formación de proteínas. El ARNm suele ser una espiral monocatenaria, pero también existe en forma bicatenaria. En 2006, Fire con Craig Mello obtuvo el Premio Nobel de Medicina por un trabajo publicado por primera vez en 1998 en la revista Nature.  Fire y colegas informaron que pequeños fragmentos de ARN de doble cadena (dsRNA) desactivaban eficazmente genes específicos, provocando la destrucción del ARNm con secuencias que coincidían con el dsRNA. Como resultado, el ARNm no podía traducirse en proteína. Fire  descubrió que el dsRNA era mucho más eficaz en el silenciamiento génico que el método de interferencia de ARN con ARN monocatenario descrito anteriormente. Dado que solo se requería un número reducido de moléculas de dsRNA para el efecto observado, Fire  propuso que estaba involucrado un proceso catalítico. Esta hipótesis fue confirmada por investigaciones posteriores. La mención del Premio Nobel decía: “los galardonados de este año han descubierto un mecanismo fundamental para controlar el flujo de información genética”. El director de la Unidad de Genética Humana del Consejo de Investigación Médica, sobre el alcance y las implicaciones de la investigación opinó que es muy inusual que un trabajo revolucione por completo nuestra forma de pensar sobre los procesos biológicos y la regulación, pero esto ha abierto un campo completamente nuevo en biología. Este trabajo pionero ha sido aprovechado por innumerables investigadores, lo que les ha permitido comprender mejor la función de los genes tanto en células normales como cancerosas. Asimismo, las nuevas tecnologías derivadas del descubrimiento de Fire han contribuido a abrir numerosas oportunidades en el descubrimiento de fármacos, el diagnóstico y el tratamiento de diversas enfermedades humanas, incluido el cáncer. La investigación actual del Dr. Fire se centra en comprender la maquinaria molecular que controla la interferencia de ARN y la respuesta a la información genética externa.Además del Premio Nobel, Fire ha recibido numerosos premios y distinciones. Por otra parte, no hay mucha información personal sobre su matrimonio, hijos o vida familiar privada, porque Fire rara vez habla de esos temas en entrevistas o medios.

    El regreso silencioso: las comunidades judías que resurgen en el siglo XXI

    La llegada a Israel de un grupo de migrantes provenientes de India, que reivindican ascendencia judía, vuelve a poner en el centro del debate una pregunta tan antigua como contemporánea: ¿quién es judío hoy?El arribo —ocurrido en abril de 2026— se enmarca en procesos de aliyá que Israel ha sostenido durante décadas, particularmente con comunidades que afirman descender de antiguas poblaciones judías dispersas por el mundo. En este caso, se trata de integrantes vinculados a los Bnei Menashe, un grupo originario del noreste de India que sostiene ser descendiente de una de las tribus perdidas de Israel.Su historia, que combina tradición oral, prácticas religiosas y procesos formales de conversión, ha sido objeto tanto de reconocimiento como de controversia dentro del mundo judío. Sin embargo, en los últimos años, distintos gobiernos israelíes han facilitado su inmigración, en coordinación con autoridades religiosas.Este nuevo grupo no es un caso aislado, sino parte de una tendencia más amplia: el resurgimiento —y en algunos casos, redescubrimiento— de comunidades judías en distintas partes del mundo.Comunidades que nunca desaparecieronAunque para muchos estas historias parecen recientes, lo cierto es que forman parte de un fenómeno histórico de larga data. A lo largo de los siglos, múltiples comunidades judías fueron forzadas a ocultar su identidad, convertirse a otras religiones o vivir en los márgenes de la historia oficial.Uno de los casos más emblemáticos es el de los judíos de Belmonte, Portugal, descendientes de los llamados “criptojudíos” o anusim, que mantuvieron prácticas judías en secreto tras la expulsión y persecución durante la Inquisición. Durante generaciones, estas familias conservaron rituales en privado, transmitiendo su identidad en silencio hasta poder, siglos después, practicar abiertamente el judaísmo.Algo similar ocurrió con los judíos de Mashhad, quienes en el siglo XIX fueron obligados a convertirse al islam. A pesar de ello, continuaron observando tradiciones judías en la clandestinidad, creando una doble identidad que perduró por generaciones.En África, la historia de los Beta Israel —los judíos etíopes— también refleja este patrón de aislamiento y preservación. Durante siglos, esta comunidad vivió separada del resto del mundo judío, hasta ser reconocida oficialmente y protagonizar operaciones masivas de traslado a Israel en el siglo XX.Por su parte, en India, además de los Bnei Menashe, existen comunidades como los judíos de Cochin, cuya presencia se remonta a más de mil años y que representan una de las diásporas judías más antiguas de Asia.Un fenómeno del siglo XXIEn distintas regiones del mundo —desde América Latina hasta África y Asia— emergen grupos que reivindican raíces judías, impulsados tanto por la investigación histórica como por la búsqueda de identidad en un mundo globalizado.En ese contexto, la llegada reciente desde India adquiere un significado que va más allá de lo inmediato. No se trata solo de un grupo de nuevos inmigrantes, sino de un reflejo de cómo el pasado continúa moldeando el presente.A medida que estas historias salen a la luz, Israel se enfrenta al desafío de equilibrar su rol como Estado-nación con su identidad como hogar del pueblo judío en toda su diversidad.El regreso que interpelaEl retorno de comunidades como los Bnei Menashe no solo implica un desplazamiento geográfico, sino también un viaje simbólico: el paso desde los márgenes hacia el reconocimiento.Es, en muchos sentidos, el eco contemporáneo de una historia milenaria de dispersión y regreso. Pero también es una señal de que, incluso después de siglos de silencio, la identidad puede persistir —y eventualmente, encontrar el camino de vuelta.En un mundo donde las fronteras culturales parecen cada vez más difusas, estas comunidades recuerdan que la historia no siempre se pierde: a veces, simplemente espera ser redescubierta.

    “Israel no es un lugar más, aquí está el hogar”: el viaje del Dr. Eitan Dines de Chile al Hospital Carmel

    Con motivo del 78.º Día de la Independencia, nos reunimos con el Dr. Eitan Dines, nuevo inmigrante y residente de cirugía en el Hospital Carmel, para conversar sobre el recorrido que hizo desde el cómodo Santiago hasta el departamento de cirugía del Hospital Carmel. “A veces, quienes nacieron aquí no valoran cuán especial es este país. Desde afuera, Israel no es algo obvio: es una elección”, dice el Dr. Dines.En el 78.º Día de la Independencia del Estado de Israel, mientras las parrillas están encendidas y los aviones sobrevuelan Haifa, el Dr. Eitan Dines siente, quizá por primera vez en su vida, que está exactamente en el lugar donde debe estar. Para la mayoría de nosotros, el Día de la Independencia es un día libre y de ceremonias, pero para Eitan (30), casado con Miriam y padre de Naomi y Tzvi, se trata de un hito de una elección consciente y cotidiana de vivir aquí.El Dr. Eitan, actualmente residente de cirugía general (Cirugía A) en el Hospital Carmel, no llegó aquí por dificultades económicas ni por falta de oportunidades. Al contrario, dejó atrás Chile, un país donde disfrutaba de una vida estable, una cálida comunidad judía en Santiago y una carrera médica que ya comenzaba a despegar. “Dejé atrás una vida excelente”, admite con sinceridad. “Trabajé como médico de urgencias en el hospital más grande de Chile, y me ofrecieron financiar mi especialización en cirugía allí. Dejarlo todo y emigrar a Israel es una decisión de gran peso”.Entre Santiago y Tiberíades: el camino hacia la identidadEitan nació en Venezuela, se trasladó a Bolivia y creció en Santiago de Chile. A pesar de la comodidad económica, su corazón siempre estuvo en otro lugar. “Mi identidad principal siempre fue judía”, cuenta. “Crecí en una familia sionista, e Israel siempre fue visto como el hogar natural. Comenzó leyendo sobre la historia del pueblo, continuó con visitas anuales a mis abuelos en Tiberíades y maduró hasta una conclusión clara: como judíos, nuestro lugar está aquí, en Israel”.El trasfondo de la inmigración no fue solo idealista, sino también resultado de una realidad cambiante. En Chile vive la comunidad palestina más grande fuera de Medio Oriente, y su influencia política y académica es notable. Aunque Eitan señala que se podía caminar con kipá por la calle, el discurso antiisraelí que se intensificó tras los acontecimientos del 7 de octubre se volvió mucho más perceptible.El momento en que todo se vuelve realUno de los momentos más conmovedores en la historia de Eitan es el de la despedida de su antiguo hogar. “Recuerdo que estábamos sentados en el suelo del departamento vacío en Santiago, después de haber desmontado todo”, relata con emoción. “Nos miramos, mi esposa Miriam y yo, y entendimos que era definitivo. Era real. Por un lado, era la realización de un sueño; por otro, un dolor enorme dejar a la familia y a los amigos, saber que los niños crecerán lejos de los abuelos”.La llegada profesional al país no fue sencilla. “Llegar como médico inmigrante es un enorme desafío. Hay una barrera idiomática y nadie te conoce. Tienes que demostrarte desde cero”. Su hogar profesional lo encontró en el Departamento de Cirugía A del Hospital Carmel, bajo la dirección del Dr. Arie Bitterman. “Estoy muy agradecido con el Dr. Bitterman por haberme aceptado en el departamento. Es un lugar con un ambiente muy familiar, y eso marcó toda la diferencia en mi proceso de integración”.El encuentro con la “jutzpá” israelíComo alguien que trató pacientes en Chile, el encuentro con el paciente israelí fue para él “una cultura completamente distinta”. En Chile, explica, el paciente suele aceptar la palabra del médico como definitiva. ¿Y en Israel? “El israelí pregunta, verifica, discute y quiere entender todo. Al principio es desafiante, especialmente por la franqueza israelí, pero hoy lo valoro. Es un paciente involucrado, que se preocupa. Me exige como médico ser no solo más preciso, sino también mucho más humano”.Dos años de perspectiva y un llamado a la unidadHoy, mientras celebra el Día de la Independencia en su nuevo hogar en Haifa, el Dr. Eitan tiene un mensaje claro para el público israelí: “A veces, quienes nacieron aquí no valoran cuán especial es este país. Desde afuera, Israel no es algo obvio: es una elección. Vivir aquí no es solo una decisión personal, es parte de algo mucho más grande al que todos estamos conectados”.El Dr. Eitan Dines no es solo un nuevo inmigrante, sino parte de una generación de profesionales que eligieron renunciar a la comodidad personal por un sentido de misión nacional. En el departamento de cirugía del Carmel no solo opera cuerpos, sino que también construye un puente entre la diáspora e Israel, una nueva página en la historia de independencia de todos nosotros.“¿Haifa es hoy nuestro hogar?”, pregunta y responde de inmediato: “Definitivamente sí. El Hospital Carmel, y especialmente Cirugía A, son el corazón de este hogar. No ocurrió en un día, pero hoy lo sé: vale la pena estar aquí, ser parte de la construcción de algo real y no solo espectadores”.

    La difícil salida a la guerra en Irán

    A dos meses y medio de iniciada la guerra de Estados Unidos e Israel con Irán no se vislumbra una solución rápida al conflicto. A pesar de los reiterados anuncios de un acuerdo por parte del presidente Donald Trump, las diferencias entre Washington y Teherán se profundizan. Con la mediación de Pakistán, ha trascendido que las diferentes propuestas de paz han sido rechazadas por los bandos contrincantes, sin que se sepa con certeza cuáles son los términos exactos que se negocian. Sin embargo, pareciera ser que las principales diferencias entre las partes en conflicto dicen relación con el programa nuclear y el desarrollo balístico iraní, además de otros temas, como la apertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y la reconstrucción iraní. En las pasadas conversaciones de Islamabad, del 11 y 12 de abril del presente, Estados Unidos había propuesto una moratoria de 20 años en el programa nuclear iraní, lo que fue rechazado por Teherán, que aceptaba una moratoria de solo cinco años. A pesar de que el programa nuclear irani ha sufrido daños por los bombardeos de Estados Unidos e Israel en contra de las instalaciones nucleares, este no ha sido destruido según señala el Organismo Internacional de Energía Atómica. Por el contrario, Irán ha podido proteger una parte importante del uranio enriquecido al 60%, porcentaje cercano al 90% necesario para tener un arma nuclear. En cuanto al desarrollo de misiles balísticos, fuentes del destacado Instituto de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus iniciales en inglés) estiman que Irán cuenta con un arsenal aproximado de 3.000 misiles, de los cuales varios tienen un alcance intercontinental cercano a los 4.000 kilómetros. Estos misiles tienen la capacidad de alcanzar todo el territorio israelí y el de los países árabes del Golfo, así como partes importantes de Europa.  El gobierno de Trump ha señalado que el desarrollo misilístico de Irán se encuentra debilitado, no existiendo fuentes internacionales suficientemente confiables que acrediten el grado preciso de destrucción que ha tenido este tipo de armamento en dos meses y medio de guerra. Sin embargo, según el SIPRI, a pesar de la guerra, Irán ha logrado una reconstrucción de su arsenal misilístico y una sofisticación tecnológica en su producción, por lo cual este programa sigue siendo un factor importante de inestabilidad en la región.Considerando sólo estos dos aspectos, el programa nuclear y el desarrollo misilístico iraní, se podría afirmar que los objetivos planteados por Israel y Estados Unidos al atacar a Irán el 28 de febrero no se han cumplido.  Por el contrario, el régimen islámico ha mostrado una fuerte resistencia enfrentando a la principal potencia del globo y a la principal potencial de la región. Tampoco se ha logrado un cambio de régimen, tan anhelado por parte importante de la comunidad internacional. Todos estos factores parecieran demostrar que la vía negociada, con una importante participación multilateral, es la más efectiva para alcanzar un acuerdo que impida la proliferación nuclear iraní. 

    3.500 personas celebraron Iom Haatzmaut

    Una jornada marcada por la música, la alegría, el encuentro intergeneracional y el profundo sentido de pertenencia que caracteriza a la vida judía en Chile fue el sello de la celebración comunitaria de Iom Haatzmaut 2026, que reunió a toda la comunidad. Familias completas, jóvenes, niños, adultos mayores, movimientos juveniles, instituciones y voluntarios fueron parte de una tarde que combinó celebración, emoción y comunidad, consolidándose como uno de los encuentros más masivos y transversales del año.Al inicio del evento,  los rabinos recitaron oraciones por el bienestar de Chile y de Israel (Tefilah LiShlom HaMedinah).Uno de los momentos más esperados fue la presentación, por primera vez en Chile, del cantante israelí Noam Buskila, quien con su energía y carisma hizo cantar, bailar y emocionarse a los asistentes con canciones profundamente ligadas a la identidad y memoria colectiva del pueblo judío.Durante la actividad también estuvo presente Eli Cohen, sheliaj de la Agencia Judía, quien acompañó a la comunidad en esta importante celebración.El presidente de la Comunidad Judía de Chile, Alfredo Misraji, destacó durante su intervención el valor humano y comunitario de esta fecha: “Me encanta ver a tantas familias reunidas, a nuestros javerim compartiendo, a los madrijim llenando de energía cada espacio y a los abuelos emocionándose al ver a las nuevas generaciones. Iom Haatzmaut es celebrar nuestro regreso a las raíces, a nuestra tierra ancestral, a nuestra historia y a nuestra identidad. Es reencontrarnos, cantar juntos, recorrer el shuk, abrazarnos y recordar que seguimos aquí, unidos, generación tras generación”.La jornada también incluyó momentos especialmente emotivos. Se recordó con cariño a Marcos Kaplún Z”L, cuya reciente partida dejó una profunda huella en la comunidad, y se realizó un reconocimiento a Roberto Muñoz por su trayectoria y permanente compromiso con la vida judía, Israel y el fortalecimiento comunitario.El embajador de Israel, Peleg Lewi, compartió un poema de su autoría, en el que destacó el regreso del pueblo judío a su tierra ancestral: “Los hijos de la libertad volvieron al hogar, cruzaron mar y río, para construir aquí tierra y nación, para materializar el sueño de la generación. Desde las cenizas, desde las lágrimas, construiremos futuro, canción y resurrección”.En representación de la Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos (FEJJ), su presidenta, Galit Silberman, dijo: “Como juventud, no podemos pedir un mejor ejemplo que eventos como este, en que nos reunimos todos a celebrar el retorno a nuestra tierra y la supervivencia de nuestro pueblo. Porque hemos vivido momentos tremendamente difíciles, pero ante la posibilidad de sucumbir a la tragedia, hemos hecho totalmente lo contrario. Combatimos el odio con amor, y la oscuridad con luz. No perdemos la fe ni la esperanza. Nos acercamos a D’s y a nuestra comunidad. Y, sobre todo, celebramos la vida”.La celebración dejó imágenes de unión, emoción y esperanza, reafirmando una vez más la importancia de encontrarse como comunidad para celebrar las raíces, la identidad y el futuro compartido.

    Alexey Alexeyevich Abrikosov, Premio Nobel de Física

    Alexey Alexeyevich  Abrikosov nació en Moscú  el 25 de junio de 1928, hijo de dos médicos : Aleksey Abrikosov y Fani Wulf. Su madre era judía .  Después de graduarse de la escuela secundaria en 1943, Abrikosov estudió tecnología energética. Se graduó de la Universidad Estatal de Moscú en 1948. De 1948 a 1965, trabajó en el Instituto de Problemas Físicos de la Academia de Ciencias de la URSS, donde recibió su Ph.D. en 1951 por la teoría de la difusión térmica en plasmas, y luego su doctorado en Ciencias Físicas y Matemáticas en 1955 por la tesis sobre electrodinámica cuántica a altas energías. Trabajó en el Instituto Landau de Física Teórica, fue profesor en la Universidad Estatal de Moscú, profesor titular en el Instituto de Física y Tecnología de Moscú , y en el Instituto de Acero y Aleaciones de Moscú. Fue miembro de pleno derecho de la Academia de Ciencias de la URSS, y miembro de pleno derecho de la Academia de Ciencias de Rusia.En dos trabajos publicados en 1952 y 1957, Abrikosov explicó cómo el flujo magnético puede penetrar una clase de superconductores. Esta clase de materiales se denomina superconductores de tipo II, que permitieron la utilización de la superconductividad en múltiples aplicaciones, y son la base esencial para el desarrollo de transporte por trenes levitados.  La disposición de las líneas de flujo magnético resultante se conoce como red de vórtices de Abrikosov. Escribió un libro emblemático sobre física teórica del estado sólido, que se ha utilizado para formar a físicos en este campo durante décadas.Durante las purgas antisemitas de la era de Stalin, como la "Lucha contra los cosmopolitas sin raíces" o el "Complot de los médicos judíos", su origen judío dificultó su contratación en instituciones de investigación. El KGB llegó a sospechar que Abrikosov era sobrino del físico judío Lev Landau, su mentor.  Abrikosov se mudó a los Estados Unidos en 1991 donde, hasta su jubilación, trabajó en el Laboratorio Nacional Argonne de Illinois, en el que fue Científico Distinguido del Grupo de Teoría de la Materia Condensada de la División de Ciencia de Materiales. Cuando recibió el Premio Nobel, su investigación se centraba en los orígenes de la magnetoresistencia, una propiedad de algunos materiales que cambian su resistencia al flujo eléctrico bajo la influencia de un campo magnético.   Abrikosov recibió los Premio Lenin, Memorial Fritz London y el Premio Estatal de la URSS en 1982. En 1989 recibió el Premio Landau de la Academia de Ciencias de Rusia. En 1991, Abrikosov recibió el Premio John Bardeen de la Corporación Sony. Ese mismo año fue elegido Miembro Honorario Extranjero de la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias . También fue miembro de la Real Academia de Londres, miembro de la Sociedad Estadounidense de Física y, en 2000, fue elegido miembro de la prestigiosa Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Recibió el Premio Nobel de Física en 2003 junto a otro físico de origen judío, Vitaly Ginzburg, por sus trabajos pioneros en superconductividad. Aunque se crió en un entorno científico secular, instituciones como la Jewish Virtual Library lo incluyen en sus registros de físicos teóricos judíos destacados por sus contribuciones a la ciencia. Estuvo casado con Svetlana Yuriyevna Bunkova, y tuvo tres hijos. Falleció en California el 29 de marzo de 2017 a los 88 años.

    7 de octubre: Se reconfirma el uso de violencia sexual como arma de guerra

    Quienes presenciaron los primeros registros de la masacre de Hamás contra Israel quedaron pasmados, perplejos y aún incrédulos ante la magnitud de la maldad terrorista. Pese a la crudeza de las imágenes, el mundo se resistía a reconocer lo ocurrido: la cacería humana en el festival Nova, el asalto a los kibutzim donde familias enteras murieron calcinadas en sus refugios, y la invasión de hogares donde los terroristas dejaron una huella implacable de sangre de niños, mujeres y ancianos.Como si de una macabra producción cinematográfica se tratara, los mismos perpetradores registraron lo que ellos consideraban sus "momentos de gloria". Grabaron también el secuestro de las 250 personas llevadas a Gaza, entre ellas quienes han pasado ya 600 días en un cautiverio donde las torturas y violaciones se convirtieron en rutina. Para quienes recuperaron los cuerpos mutilados y violados, la verdad fue evidente desde el primer día; para el resto del mundo, las imágenes que circulaban de forma aislada por internet no parecieron suficientes. ¿Se dudaba por la brutalidad de los hechos o porque, simplemente, estas víctimas no importaban?Cronología de la evidencia frente a la indiferenciaDesde noviembre de 2023, la organización Physicians for Human Rights Israel (PHRI) ya advertía sobre el uso de la violencia sexual y de género como arma estratégica. A este informe le siguieron el registro completo del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel y las pruebas forenses de la Policía israelí.A medida que el tiempo avanzaba, los organismos internacionales no pudieron seguir ignorando los hechos:• Marzo 2024: Pramila Patten (ONU) emitió el informe sobre violencia sexual en conflictos.• Mayo 2024: La Corte Penal Internacional (CPI) despachó órdenes de arresto que incluían cargos explícitos por violación contra los líderes terroristas.• Junio 2024: Se publicó el informe sobre crímenes de guerra y lesa humanidad de la ONU.• Julio 2024: Human Rights Watch (HRW) documentó los abusos sexuales de los ataques liderados por Hamás.• Abril 2025: La Secretaría General de la ONU emitió finalmente su informe anual ratificando estos crímenes.Aun así, la verdad parece no haber golpeado con suficiente fuerza a quienes dicen defender los derechos humanos solo de forma selectiva. El orgullo de los perpetradores, que llamaban a sus familias para transmitir en vivo sus crímenes, quedó registrado como una prueba irrefutable que muchos prefirieron omitir para instalar un relato que parece haber comenzado recién el 8 de octubre.El patrón de brutalidad organizadaEl informe más exhaustivo hasta la fecha, publicado este pasado 12 de mayo de 2026, pone fin a cualquier espacio para la duda. Según recogen medios internacionales como la BBC, CNN, The New York Times y France 24, el documento consolida miles de fragmentos de evidencia: desde testimonios de sobrevivientes y socorristas de la unidad ZAKA, hasta análisis post-mortem que revelan signos inequívocos de abuso brutal.La evidencia fotográfica y de video documenta mutilaciones genitales y violaciones en grupo. Los hallazgos confirman que estas agresiones no fueron incidentes aislados de individuos fuera de control, sino un plan organizado de "violencia sexual generalizada" destinado a deshumanizar y aterrorizar a la población civil.La verdad necesaria contra el silencio y el negacionismoDurante demasiado tiempo, instituciones internacionales, líderes de opinión y naciones mantuvieron un silencio ensordecedor, exigiendo pruebas que existían desde el mismo octubre de 2023. Como señala el análisis de la CNN, la comunidad internacional ya no tiene excusas para ignorar el uso de la violación como táctica de guerra por parte de Hamás.Este informe es una verdad desgarradora, pero imperativa. La opinión pública debe entender, finalmente, que el 7 de octubre no fue solo un ataque contra Israel, sino un día oscuro para la humanidad y una amenaza directa para un mundo occidental que, hasta hoy, prefirió desviar la mirada.

    En 2025, la ADL registró un récord histórico de agresiones antisemitas y ataques con armas letales, el tercer año con más incidentes antisemitas en total

    Nueva York, NY, 6 de mayo de 2026: El año 2025 fue uno de los períodos más violentos para los judíos estadounidenses; las agresiones físicas alcanzaron niveles récord y, por primera vez desde 2022, los ataques antisemitas provocaron muertes en suelo estadounidense y víctimas mortales judías por primera vez desde 2019 , según la Auditoría Anual de Incidentes Antisemitas de la Liga Antidifamación (ADL), publicada hoy.Hubo 6.274 incidentes de agresión, acoso y vandalismo antisemita en 2025, con un promedio de 17 incidentes por día. Aunque este total representa una disminución del 33 % con respecto a 2024, sigue siendo considerablemente más alto que el total de años anteriores a la masacre de Hamas el 7 de octubre de 2023 en Israel, y ocupa el tercer lugar más alto en incidentes antisemitas (después de 2023 y 2024), desde que la ADL comenzó a documentarlos en 1979.Aun cuando los incidentes en general disminuyeron, las agresiones físicas aumentaron un 4 % y los incidentes de agresión con arma letal aumentaron un 39 %. Además, tres personas fueron asesinadas en ataques antisemitas el año pasado: dos víctimas en el tiroteo del 21 de mayo de 2025 frente al Capital Jewish Museum en Washington, D.C., y una víctima que murió a causa de las heridas sufridas en el ataque incendiario del 1 de junio de 2025, durante el evento “Run for Their Lives” en Boulder, Colorado.“Nuestra Auditoría 2025, que muestra que fue uno de los años registrados más violentos para los judíos estadounidenses, recuerda cuán drásticamente ha cambiado el panorama de amenazas. Las cifras que hace cinco años nos habrían horrorizado ahora son nuestro nuevo estándar mínimo”, afirmó Jonathan Greenblatt, CEO y director nacional de la ADL. “Las personas están siendo asesinadas por antisemitismo en suelo estadounidense, y miles más están siendo amenazadas. La ADL no se detendrá hasta que eso cambie”.Principales hallazgos:• Agresiones: 203 incidentes fueron clasificados como agresión, lo que representa un aumento del 4 % en comparación con 2024 (196 incidentes).o Los incidentes de agresión con arma letal aumentaron a 32 en 2025, frente a los 23 de 2024.o Al menos 300 personas fueron víctimas de incidentes de agresión. Fue el primer año desde 2019 en que personas judías fueron asesinadas en Estados Unidos en ataques antisemitas.• Agresiones: 203 incidentes fueron clasificados como agresión, lo que representa un aumento del 4 % en comparación con 2024 (196 incidentes).o Los incidentes de agresión con arma letal aumentaron a 32 en 2025, frente a los 23 de 2024.o Al menos 300 personas fueron víctimas de incidentes de agresión. Fue el primer año desde 2019 en que personas judías fueron asesinadas en Estados Unidos en ataques antisemitas.● Vandalismo: 2.068 incidentes (una disminución del 21 % respecto a 2024) fueron clasificados como vandalismo.● Acoso: 4.003 incidentes (una disminución del 39 % respecto a 2024) fueron clasificados como acoso.● Alcance geográfico: Los incidentes antisemitas ocurrieron en los 50 estados y en el Distrito de Columbia. Los estados con mayores niveles de incidentes fueron Nueva York (1.160), California (817) y Nueva Jersey (687).“Detrás de cada uno de estos incidentes hay una persona real: una familia amenazada en su sinagoga, un rabino atacado en la calle, un estudiante acosado en el campus”, dijo Oren Segal, vicepresidente sénior de Lucha contra el Extremismo e Inteligencia de la ADL. “En 2025 vimos algunos de los ataques antisemitas más violentos de la historia reciente. Aunque los incidentes en general disminuyeron, el aumento de las agresiones físicas es un duro recordatorio de que un nivel históricamente alto de antisemitismo pone en riesgo vidas judías. La seguridad de las comunidades judías depende de nuestra voluntad colectiva de responder a este momento con urgencia, que es lo que hacemos cada día en la ADL”.Una disminución notable en el total de incidentes, pero ninguna comunidad estadounidense está a salvo.Los incidentes en las escuelas K-12 se mantienen estables.A diferencia de la mayoría de los lugares, los incidentes en las escuelas K-12 no judías se mantuvieron casi iguales en 2025, con 825 en comparación con los 860 de 2024. Mientras que los incidentes en otros tipos de lugares suelen estar impulsados por la actividad organizada de grupos, tanto desde espacios antiisraelíes como supremacistas blancos, en las escuelas K-12 la mayoría de los incidentes involucran conductas individuales entre pares, comportamientos entre pares, tales como el acoso antisemita o estudiantes que vandalizan las aulas con esvásticas. El equipo de litigio de la ADL ha entablado varios casos contra escuelas K-12, incluido uno contra el Distrito Escolar Regional Concord-Carlisle, que recientemente concluyó con el distrito escolar aceptando tomar medidas para abordar el antisemitismo.Factores que explican la disminución de los incidentes antisemitas en 2025:● Los incidentes en los campus universitarios registraron la caída más pronunciada de todas, en parte debido a que las universidades abordaron el antisemitismo en sus campus. En 2025, la ADL registró 583 incidentes antisemitas en campus universitarios, lo que representa un 66 % menos que en 2024 (1.694 incidentes).o Combatir el antisemitismo en los campus universitarios es una prioridad fundamental para la ADL. Desde su lanzamiento en 2024, el Campus Antisemitism Report Card de la ADL ha impulsado avances significativos en la forma en que las universidades abordan el antisemitismo, con un aumento considerable en 2026 de la proporción de instituciones que obtienen calificaciones A y B, a medida que las universidades adoptan más políticas recomendadas por la ADL. Pero la amenaza del antisemitismo en los campus universitarios está lejos de desaparecer; los incidentes siguieron siendo casi casi tres veces más altos que en 2021. La ADL también presentó varias demandas bajo el Título VI y llegó a un acuerdo en una denuncia contra Pomona College, lo que ejerció presión adicional sobre los campus para adoptar reformas significativas en respuesta a la amenaza de litigio.● En 2025, el 45 % de todos los incidentes (2.847 incidentes) estuvieron relacionados con Israel o el sionismo. Esta es una tasa menor que la de 2024, cuando el 58 % de los incidentes antisemitas estaban relacionados con Israel. Las manifestaciones antiisraelíes con retórica extrema contra Israel que cruzaron la línea hacia el antisemitismo también disminuyeron significativamente: un 67 % en general y un 83 % en los campus universitarios.● También hubo una caída de casi el 50 % en la distribución de propaganda supremacista blanca.Metodología.La Auditoría de la ADL incluye actos criminales y no criminales de acoso, vandalismo y agresión contra individuos y grupos, reportados a la ADL por víctimas, autoridades, medios de comunicación y organizaciones aliadas, y evaluados por los expertos de la ADL.Los datos completos sobre los incidentes antisemitas en 2016-2025 están disponibles en el H.E.A.T. Map de la ADL, una herramienta interactiva en línea que permite a los usuarios graficar geográficamente los incidentes antisemitas y actividad extremista. El conjunto completo de datos también puede ser descargado por cualquier persona que desee examinar más de cerca los incidentes individuales.La ADL se cuida de no confundir la crítica general a Israel o el activismo antiisraelí con el antisemitismo. Las protestas políticas legítimas, el apoyo a los derechos palestinos o las expresiones de oposición a las políticas israelíes no se incluyen en la Auditoría. Como ejemplo, un poco menos de la mitad de las manifestaciones antiisraelíes evaluadas por la ADL incluían contenido antisemita que calificó para ser incluido en esta Auditoría. El enfoque de la ADL en cuanto a las expresiones relacionadas con Israel corresponde a la definición de antisemitismo de la IHRA. La metodología completa de la Auditoría está en el informe en nuestro sitio web.La Auditoría ofrece una instantánea de una de las formas en que los judíos estadounidenses enfrentan el antisemitismo, pero una comprensión completa del antisemitismo en Estados Unidos exige otras formas de análisis, incluyendo encuestas de opinión pública, evaluaciones del antisemitismo en línea y análisis de la actividad extremista, todo lo cual la ADL ofrece en otros informes.La ADL es la principal organización contra el odio en el mundo. Fundada en 1913 para proteger al pueblo judío, la ADL trabaja para poner fin a la difamación del pueblo judío y garantizar justicia y trato justo para todos. Ante el aumento del antisemitismo y el extremismo, protegemos, defendemos y educamos a través de una combinación de programas y servicios que utilizan las innovaciones y tecnologías más recientes, y buscamos crear un mundo sin odio. Más en www.adl.org.

    Shavuot: La entrega de la Torá y su mensaje para el Chile de hoy

    Esta semana celebramos Shavuot, la festividad que conmemora la entrega de la Torá en el Monte Sinaí. Para muchos es “la fiesta de los lácteos” y los cheesecakes. Pero en su raíz, Shavuot es mucho más: es el momento en que un pueblo aceptó una ley, un pacto y una responsabilidad que trascienden generaciones.Para una comunidad que valora la tradición, la familia y el orden moral, Shavuot tiene tres enseñanzas urgentes para el presente.1. La libertad necesita ley para no degenerar en caosEl Éxodo sacó a Israel de Egipto, pero sin la Torá en Sinaí, la libertad se habría convertido en anarquía. El mensaje es claro: no basta con liberarse de lo que oprime. Una sociedad libre necesita principios objetivos que ordenen la conducta, protejan al débil y pongan límites al poder.Hoy vemos el resultado cuando se confunde libertad con ausencia de normas. La Torá entregada en Shavuot no es imposición externa, sino un marco aceptado voluntariamente: “Haremos y escucharemos” [Éxodo 24:7]. Ese orden voluntario es lo que permite que una comunidad prospere sin depender de un Estado omnipresente.2. El valor del estudio y la transmisión intergeneracionalShavuot se celebra leyendo toda la noche y estudiando. No hay procesiones ni sacrificios: el acto central es el aprendizaje. El judaísmo entendió hace 3,300 años que una nación sin transmisión de su historia, sus valores y su ley, desaparece en dos generaciones.En una época de inmediatez y distracción digital, ese énfasis en el estudio es una corrección. La identidad no se hereda por inercia. Se transmite en la mesa del Shabat, en la conversación con los hijos, en el esfuerzo por entender por qué hacemos lo que hacemos. Las sociedades que abandonan esa transmisión terminan adoptando cualquier ideología de moda.3. Responsabilidad mutua y santidad de la vida cotidianaLa Torá no se entregó solo a los sacerdotes o a los eruditos. “Todo el pueblo respondió a una” [Éxodo 19:8]. La responsabilidad moral es colectiva. Leyes sobre el trato al empleado, al extranjero, al vecino y a la tierra muestran que la santidad no está solo en el templo, sino en el mercado, en el trabajo, en el hogar.Esa visión choca con la tendencia moderna a separar lo privado de lo público, lo religioso de lo cívico. Shavuot nos recuerda que no hay ámbito neutral: o elevamos lo cotidiano con exigencia ética, o lo dejamos degradarse. La familia, el trabajo honesto, el respeto a la palabra dada, son parte del mismo pacto.Una fiesta para hoyShavuot no es nostalgia. Es una invitación a renovar el compromiso con algo más grande que nosotros: una ley moral recibida, no inventada; una comunidad que se sostiene en la responsabilidad mutua; una cultura que se transmite con intención.En tiempos donde todo parece líquido, la entrega de la Torá nos dice que hay verdades que no cambian, y que una sociedad que las olvida, paga el precio. Que esta Shavuot sirva para volver a preguntarnos: ¿qué estamos transmitiendo a la próxima generación, y bajo qué principios queremos vivir como país?Jag Sameaj.

    La Flotilla Sumud: provocación con pasaporte chileno

    Publicado por El Líbero. 5 de mayo de 2026La semana pasada, siete ciudadanos chilenos participaron en la llamada Flotilla Sumud, presentada ante la opinión pública como un gesto humanitario hacia Gaza. Pero la realidad es muy distinta, y los chilenos merecen conocerla.Comencemos por lo más básico: los barcos no iban cargados con ayuda, sino con activistas que denigran la labor humanitaria, porque pretenden ser una solución a algo que ya está resuelto.Desde octubre de 2025, más de 1,5 millones de toneladas de ayuda humanitaria han ingresado a Gaza a través de los canales legítimos establecidos por la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU. La mercadería entra, los medicamentos entran. Por tanto, lo que esta flotilla intentaba no era alimentar a nadie, sino violar ilegalmente un bloqueo naval reconocido por el derecho internacional. Para tales efectos, tenían un guion preparado de antemano y cientos de actores para interpretarlo. De hecho, los activistas tenían grabados previamente videos con sus reacciones, como quien escribe una noticia antes de que los hechos se produzcan.Los siete chilenos que participaron no son voluntarios ingenuos. Son activistas profesionales que sabían exactamente a dónde iban y qué iba a ocurrir. Eligieron este escenario conscientemente, a sabiendas de que serían interceptados y devueltos a sus países de origen.En este punto, cabe hacerse una pregunta simple: si mañana un grupo de activistas extranjeros intentara ingresar ilegalmente a las costas chilenas, desafiando deliberadamente la soberanía y las leyes del país, ¿qué esperaría la ciudadanía que hiciera su gobierno? Israel, como Chile y como cualquier estado soberano, defendería sus fronteras.Un asunto que no se ha abordado mayormente en este episodio es quién financia esta flotilla. Organizar algo de esta envergadura, con decenas de embarcaciones, logística internacional y una maquinaria de comunicaciones bien aceitada, cuesta millones de dólares. No es una colecta de vecinos, es una operación que despilfarra recursos significativos en relaciones públicas, en vez de destinarlos a ayuda humanitaria real. ¿De dónde viene ese dinero? ¿Con qué agenda?Ya basta de odio. Israel no es el enemigo de nadie en esta región, y menos de Chile, con quien nos unen lazos profundos de amistad y cooperación.Por eso, resulta lamentable que estos chilenos que dicen apoyar la causa palestina pongan sus esfuerzos en campañas de propaganda antiisraelí y no en proyectos o iniciativas que realmente puedan promover la paz en la región.Hoy hago un llamado público a estos siete ciudadanos chilenos que participaron en la flotilla. Los invito a dialogar, a escucharnos, y a hablar de paz. Porque la paz no se construye con provocaciones en alta mar, se construye con conversaciones honestas, en tierra firme.

    Flotilla: participación chilena, interceptación y reacciones en Chile

    La misión de la Flotilla es “romper el bloqueo naval israelí sobre la Franja de Gaza para entregar ayuda humanitaria urgente”. Sin embargo, no hay coordinación con agencias internacionales como la Cruz Roja y, por lo tanto, se sabe que la “carga” no llegará a destino.Los protagonistas: un perfil político claroLa delegación chilena no está integrada por personas con experiencia en ayuda humanitaria, sino por figuras de marcado perfil activista:Víctor Chanfreau: exdirigente estudiantil que ganó notoriedad por su rol en el boicot a las pruebas de acceso universitario y las evasiones del metro en 2019. Durante la intercepción de la flotilla, realizó transmisiones en vivo denunciando una "emboscada" y calificando el actuar de Israel como un genocidio.Dauno Tótoro: anunció su participación, pero finalmente no se embarcó. Ha estado organizando movilizaciones desde Santiago. Es dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR). Durante el estallido social estuvo a favor de la violencia. Dijo públicamente que esperaba la "caída de Piñera", lo que le valió una demanda por "incitación a la subversión" por parte del Estado.Macarena Chahuán: figura central de la delegación chilena. Previo a su detención, reconoció en redes que el objetivo principal de la misión era la visibilización política más que la entrega de ayuda. Dejó un video grabado para publicar una vez que fuera interceptada: “Si están viendo este video es porque las fuerzas de ocupación israelí acaban de secuestrarme”.La travesía llegaba a un punto decisivo: la controversia internacional se había desatado. Mientras desde el gobierno israelí se insistió en que se trató de un procedimiento conforme a sus políticas de seguridad, los organizadores de la Flotilla denunciaron un uso desproporcionado de la fuerza.Reacciones en ChileDesde la Cancillería se informó que se estableció contacto con la ciudadana chilena involucrada, activando los protocolos consulares para resguardar sus derechos y monitorear su situación.La Comunidad Palestina en Chile calificó la respuesta del gobierno como “insuficiente”, exigiendo una postura más firme frente a Israel y denunciando lo que consideran una violación al derecho internacional. Desde este sector se enfatizó la gravedad del incidente y la necesidad de una condena más explícita.Por su parte, la Embajada de Israel en Chile defendió la actuación de su país. El embajador Peleg Lewi señaló que los participantes de la Flotilla sabían a lo que se exponían, subrayando que estas iniciativas no son consideradas acciones humanitarias legítimas, sino intentos de provocación política. Además, se insistió en que el bloqueo tiene fundamentos de seguridad, particularmente en el contexto del conflicto con Hamas.La comunidad chilena en Israel aclaró algo fundamental: “La ayuda hacia Gaza se canaliza actualmente a través de mecanismos establecidos y de gran escala, con el ingreso diario de cientos de camiones con alimentos, medicamentos y suministros esenciales. En ese contexto, el aporte material de una flotilla civil resulta insignificante frente a los flujos ya existentes”.Ayuda humanitaria realEs importante detenerse en este punto. En 2025, las 42 embarcaciones transportaron apenas 2 toneladas de ayuda, mientras un solo camión humanitario carga 20 toneladas. Estos son distribuidos por COGAT (el enlace del gobierno israelí con la población palestina). Los números son contundentes: entre 600 y 800 camiones diarios ingresaron a Gaza hasta octubre de 2025, sumando 111.540 camiones. Hoy siguen haciéndolo. El puerto de Ashdod está habilitado desde 2024 y abierto para coordinar la entrada de ayuda en un trabajo serio de Naciones Unidas, la Cruz Roja, UNICEF, entre otros.Si quisieran hacerlo por tierra, está el paso Kerem Shalom, y si prefieren hacerlo desde Egipto, pueden ingresar por Rafah.Pero nada de esto importa a la Flotilla.Es contradictorio: voluntarios se necesitan en todas partes, en Chile o en otros países con conflictos aún mayores como Ucrania, Nigeria, Sudán, Irán y Myanmar, pero ellos “no ameritan” flotillas.Secuestro y torturaTras ser liberada y trasladada desde Grecia, Macarena Chahuán declaró que fue víctima de torturas durante su detención. “Era un barco muy grande; parecía un campo de concentración”, aseguró en un recurso de inversión histórica propia de los propagandistas más siniestros de la historia.El caso también ha tenido repercusiones en el ámbito universitario, político y en los medios.Contra intuitivamente, el plan falló con la opinión pública porque, no solo en Chile, sino en todo el mundo, los internautas reaccionaron con un insospechado rechazo, entendiendo el verdadero propósito de la iniciativa.El término agitprop (contracción de agitación y propaganda), estrategia política de comunicación para movilizar a las masas, originada en la Unión Soviética en 1920, ha sido adaptado por estas personas y organizaciones, que buscan solo exportar un conflicto que es en sí mismo doloroso, además de polarizar a las sociedades.En ello ha sido esencial el rol de las redes sociales, que permiten viralizar imágenes y testimonios en tiempo real: tecnología moderna para una estrategia soviética de hace un siglo.Los datos demuestran que las flotillas (que datan de 2008) no han contribuido ni al bienestar de la población que sufre, ni a la paz.

    “La fortaleza de una sociedad se construye en el bienestar de sus madres y en el futuro de sus hijos.”

    En el Día de la Madre, hay algo que atraviesa profundamente a toda madre judía: la capacidad de sostener la vida, la identidad y la esperanza, incluso en los momentos más desafiantes.Es una herencia silenciosa, tejida a lo largo de generaciones, donde el amor y la fortaleza se entrelazan como una forma de trascendencia.Este día especial no es solo una celebración, sino una pausa necesaria. Un momento para visibilizar aquello que muchas veces ocurre en silencio: la entrega constante, la presencia incondicional y la capacidad de sostener a otros, aun en medio de las propias dificultades.Ser madre no es solo un rol; es una forma de entregar, educar, cuidar, transmitir y construir futuro.Porque su impacto no siempre se mide en lo visible, pero es profundamente determinante en la vida de los hijos, en la solidez y unidad de la familia y en la continuidad de las comunidades.Es un reconocimiento a ese amor que no descansa y a esa fortaleza que, muchas veces, no se nombra ni se valora. Este reconocimiento aunque se exprese en este día, nos invita a sostenerlo de manera permanente y a profundizarlo en la vida cotidiana.Allí, en medio de las exigencias y desafíos de la vida diaria, las madres no solo cuidan; también sostienen, protegen y contienen, acompañando a sus familias incluso cuando ellas mismas enfrentan sus propias dificultades.“Madres que, sin necesidad de palabras, transmiten día a día que la vida se cuida, se defiende y se proyecta hacia el futuro.”La resiliencia de las madres, en la adversidad y tiempos de guerra, se transforma en un acto de profunda humanidad: seguir criando con amor en medio del miedo, transmitir valores cuando el entorno parece quebrarse y sostener la dignidad cuando todo alrededor tambalea.Mujeres judías que, incluso en tiempos difíciles, siguen siendo puente hacia el futuro.Desde WIZO, esta realidad se reconoce y se acompaña, entendiendo que detrás de cada proceso de crecimiento, de cada historia de superación, hay muchas veces una madre que sostuvo, guio y no soltó.Hoy, más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso de estar junto a ellas:“Porque todas somos parte de una misma comunidad, de una red de mujeres que se sostiene, se acompaña y se fortalece mutuamente, transformando la experiencia individual en una verdadera fraternidad.”Reafirmando que en cada Madre hay una historia de coraje.“Y que en cada madre judía, además, vive un legado que, una y otra vez, elige la vida, resguardando y transmitiendo el valor de la familia como pilar esencial.”En este Día de la Madre, celebramos, agradecemos y reconocemos profundamente a cada una de ellas.¡Feliz Día de las Madres!

    Comunidad activa: Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju

    En toda comunidad que aspira a proyectarse en el tiempo, hay pilares silenciosos pero fundamentales que sostienen su continuidad. En nuestro caso, uno de ellos —y quizás el más importante— es la educación judía.Como Fundación Fobeju, estamos orgullosos de contribuir a este propósito, velando por las becas que permiten a cientos de alumnos mantenerse en el Instituto Hebreo y así preservar nuestra identidad.Lograrlo es un desafío enorme que solo puede sostenerse con el compromiso de muchos: familias, voluntarios, estudiantes, exalumnos y toda una comunidad que entiende que el futuro se construye hoy.Además de nuestros Amigos Fobeju, que contribuyen económicamente al fondo de becas, valoramos profundamente la red de voluntarios que hemos ido construyendo en el tiempo, quienes cumplen un rol clave en nuestra labor.Los Embajadores Fobeju son un puente vivo dentro de la comunidad: conectan a las familias del colegio, a sus egresados y a la comunidad judía en general. Transmiten información, motivan, inspiran y movilizan, fortaleciendo así el sentido de unidad, pertenencia y propósito compartido de preservar la educación judía en Chile.Este 2026, como cada año, la red de Embajadores se enriquece con la incorporación de más de 60 madres y padres de todos los niveles del Instituto Hebreo, quienes se han sumado con un compromiso ejemplar. Comprenden que su rol es fundamental para reducir la brecha existente en el financiamiento de becas para la generación de sus hijos, y actúan con una mirada generosa: pensando no solo en sus propios niños, sino también en sus compañeros.El reciente encuentro de Embajadores fue reflejo de este espíritu. Una jornada marcada por la emoción, la energía compartida y la convicción de que, trabajando juntos, es posible generar un impacto real y significativo.Esta red la conforman también voluntarios que, sin ser parte de la comunidad escolar del Instituto Hebreo, han decidido involucrarse activamente con la Fundación. Personas que aportan su tiempo, ideas, gestión y acción, y que, aún sin un vínculo directo con el colegio, se sienten profundamente parte de la misión de Fobeju. Su compromiso nos enriquece a todos, recordándonos que esta causa trasciende los límites de una institución y nos convoca a todos.Y es que cuando hablamos de becas, no hablamos solo de apoyo económico. Hablamos de oportunidades, de identidad, de pertenencia y de futuro. Hablamos de una educación judía que se preserva y se fortalece “de generación en generación” gracias al compromiso colectivo.Los Embajadores y voluntarios de Fundación Fobeju son, en esencia, la expresión viva de una comunidad activa: una comunidad que no solo cree en su misión, sino que trabaja día a día para hacerla realidad.Estamos profundamente agradecidos por cada uno de ellos. Su compromiso, generosidad y dedicación hacen posible que sigamos avanzando con fuerza y propósito. Gracias a ellos y a nuestros Amigos Fobeju podemos seguir asegurando que todos los niños que lo necesitan tengan la oportunidad de continuar su educación en el Instituto Hebreo, fortaleciendo así el presente y el futuro de toda nuestra comunidad.

    Irwin Rose, Premio Nobel de Química

    Irwin Rose nació en Nueva York el 16 de julio de 1926 en el seno de una familia judía laica. Sus padres fueron Ella Greenwald, de una familia proveniente de Hungría y Harry Royze, de Rusia. Asistió a una escuela hebrea, pero se convirtió en un laico convencido a los 10 años. Durante los veranos trabajaba en el hospital local ayudando en las clínicas siquiátrcas. Estudió en el Washington State College, interrumpidos por la Segunda Guerra Mundial en la que sirvió en la Marina como técnico de radio. Completó su licenciatura en 1949 en la Universidad de Chicago gracias a la Ley de Derechos de los Veteranos y posteriormente obtuvo su doctorado en bioquímica en la misma universidad. Fue profesor en el departamento de bioquímica en la Facultad de Medicina de Yale de 1954 a 1963. En 1963, se convirtió en miembro sénior del Cancer Center en Filadelfia, donde permaneció hasta su jubilación en 1995. Se incorporó a la Universidad de Pensilvania en la década de 1970 y se desempeñó como profesor de Bioquímica Física.  Fue un distinguido profesor residente en el Departamento de Fisiología y Biofísica de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, Irvine, en el momento en que se anunció su Premio Nobel en 2004.Rose desarrolló un extenso trabajo en el campo de la enzimología clásica. En colaboración con los biólogos israelíes Aarón Ciechanover y Avram Hershko, estudió la ubiquitina, una pequeña proteína que aparece de forma natural en las células eucariotas. Por este descubrimiento en 2004 fue galardonado, junto con sus colaboradores, con el Premio Nobel de Química. La ubiquitina es una pequeña proteína reguladora (76 aminoácidos) presente en todas las células eucariotas que actúa como una etiqueta para marcar proteínas dañadas, viejas o innecesarias para su destrucción. Mediante un proceso llamado ubiquitinación, dirige estas proteínas al proteasoma para su reciclaje, siendo crucial para el equilibrio celular, la división celular y la reparación del ADN.  Este logro ha abierto la puerta a nuevas vías para el desarrollo de fármacos capaces de combatir enfermedades como el cáncer, la fibrosis quística, el Alzheimer y el Parkinson, mejorando y prolongando así la vida de muchas personas.Fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias y de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias. Irwin Rose estuvo casado con Zelda Budenstein y tuvo cuatro hijos. Rose y su esposa vivían en el condado de Orange, participaban activamente en el grupo de Ciudadanos Preocupados de la comunidad de jubilados y, según él, expresaban su identidad judía principalmente a través de sus vínculos con Israel .El 2 de junio de 2015, Irwin Rose falleció plácidamente mientras dormía a los 88 años, tras una larga y fructífera vida dedicada a desentrañar los secretos de la vida a nivel molecular. Los grandes científicos son mucho más que la suma de sus publicaciones y premios. Esto es especialmente cierto en el caso de Rose, quien, al enterarse de que había sido galardonado con el Premio Nobel de Química, se preguntó en voz alta si realmente necesitaba ir a Suecia para recibir tal honor. Si bien asistió a la ceremonia y pareció disfrutar enormemente del proceso, su mirada siempre estuvo puesta en el mayor premio de todos: comprender cómo funciona la naturaleza.

    Francisca Castaño: “La obra se completa en quien la observa”

    Hay artistas que construyen obra; otros, procesos. En el caso de Francisca Castaño, ambas dimensiones se entrelazan en un recorrido que no reconoce pausas ni puntos finales. Su formación comenzó en la Universidad de Chile, en la Escuela de Artes Aplicadas, y se extendió —como una práctica casi vital— a talleres, academias y cursos de extensión en la Universidad Católica. Pero más que una trayectoria académica, lo suyo ha sido una insistencia: aprender sin término.“Siempre he estado en ese tránsito”, dice, como si el aprendizaje fuese menos una etapa que una forma de habitar el mundo.Su más reciente exposición nace desde ese mismo espíritu, pero también desde un gesto concreto de confianza. La ceramista y escultora Ruth Krauskopf, fundadora del taller Huara Huara —donde Castaño se ha formado—, fue clave en impulsar este proyecto. Para la artista, ese respaldo no solo es significativo: es parte del origen mismo de la muestra.El eje de la exposición es, en apariencia, simple: una serie de cabezas. Sin embargo, rápidamente se vuelve claro que aquí no hay retrato ni representación clásica. La cabeza, en su trabajo, es otra cosa.“Es un núcleo, un sistema, un contenedor de información”, explica. Y es ahí donde ocurre el desplazamiento fundamental: la obra no está cerrada. El espectador no observa pasivamente, sino que interviene, interpreta, completa.“Todo está ahí”, afirma. Pero ese “todo” no está dado: se activa en quien mira.El proceso creativo de Castaño responde a una lógica que mezcla decisión e incertidumbre. Parte por el material —elegido en función de una idea— y avanza hacia la construcción de estructura y forma. Pero en ese recorrido aparece un momento clave, casi inevitable, que ella define como “el caos”.Es ahí donde la obra parece perder control. Y es justamente desde ese desorden donde emerge su forma definitiva.“Ordenar el caos”, lo llama.En ese gesto hay también una conexión profunda con sus intereses de investigación. Su obra dialoga con el mundo andino y, en particular, con la cultura Paracas (700 a.C. – 200 d.C.), cuyos cráneos alargados y prácticas como la trepanación han sido una fuente constante de fascinación. Estas referencias no operan como citas literales, sino como capas de sentido que se filtran en las formas.Pero si hay un motor silencioso en su trabajo, es la intuición. “De ahí emergen imágenes y recuerdos guardados ‘sin tiempo’”, dice. Un archivo interior que no responde a la lógica lineal, sino a una especie de memoria latente que se activa en el hacer. La creatividad, en su caso, no es un acto deliberado, sino una aparición. Y a veces —solo a veces— el significado llega después.Actualmente, su exploración se abre hacia nuevos territorios: el mundo de los insectos, sus estructuras, su diversidad. Un interés que, lejos de lo meramente biológico, se cruza con otra dimensión que también la inquieta: la tecnología y las formas posibles del futuro.Esa tensión entre lo ancestral y lo que viene es, quizás, uno de los puntos más sugerentes de su trabajo. Aun así, Castaño evita cualquier intento de dirigir la interpretación. Rechaza la retórica y desconfía de la idea de “explicar” la obra. “La obra habla por sí sola”, dice, con una convicción que no busca convencer a nadie.La exposición, presentada en el Mercaz, tiene para ella un valor especial. No solo por el espacio —que describe como “increíblemente bello”—, sino por la oportunidad misma de mostrar su trabajo. “Me causa gran orgullo”, reconoce, agradeciendo explícitamente la confianza depositada en su propuesta.Hoy, se encuentra en una etapa fértil: nuevas ideas, nuevos proyectos, nuevas direcciones. Pero si hay algo que permanece, es la intención de provocar algo en el otro.No una respuesta, sino una incomodidad. “Espero hacer pensar, descubrir, descolocar… y cuestionarlo todo”.En ese gesto final, su obra vuelve a su punto de partida: no como objeto, sino como experiencia. Una que no se cierra en la sala, sino que continúa —inevitablemente— en quien la atraviesa.

    Dormir alerta: Crónica de una normalidad interrumpida

    Todo cambió el 28 de febrero. Lo recuerdo perfectamente porque era el cumpleaños de Dan, mi marido. Habíamos salido hacia el norte buscando un respiro, un fin de semana distinto en Naharía, pero la realidad nos despertó de golpe. Una alarma en la mañana, el aviso de un ataque desde Irán y, de repente, la incertidumbre total. Nuestros planes de descanso se esfumaron en segundos. Desayunamos a toda prisa y subimos al auto; el objetivo era llegar a Tel Aviv lo antes posible para no quedar atrapados por las alarmas en plena autopista.Al principio, en medio del caos y la confusión de los primeros días, no volvimos directamente a nuestra soledad. Estuvimos viviendo un tiempo con amigos, compartiendo el mismo techo y la misma angustia. Esa convivencia forzada por la emergencia terminó siendo nuestro primer refugio emocional; el hecho de no estar solos, de compartir una cena o una mirada de apoyo mientras las noticias se sucedían sin tregua, nos permitió procesar el impacto inicial de una forma más humana.Desde ese día, nuestra vida se mide en segundos y tramos de escaleras. Vivimos en un cuarto piso y el refugio está en el nivel -1. Cada vez que suena la alerta, bajamos esos cinco pisos caminando. En el refugio esperamos el aviso de que ya podemos salir, lo que demora alrededor de unos 15 ó 20 minutos.Mis hijas de 9 y 11 años actúan con calma y madurez, siguen las instrucciones de seguridad sin cuestionarlas y saben que el refugio es un lugar seguro. Lo más difícil es tener que despertarlas en medio de la noche por las alarmas. Están cansadas y aburridas, muy parecido a la época del Coronavirus. Durante el día he preferido llevarlas en auto a sitios cercanos, como sus clases de batería o algunos amigos que viven muy cerca, actividades que normalmente hacen en forma independiente caminando, lo que ha sido un cambio para ellas.A este agotamiento físico se suma el desafío de mantener la mente activa en lo profesional. Mi trabajo sigue ahí, frente a la pantalla, pero la concentración es un lujo que hoy no siempre me puedo permitir. Intento cumplir con mis tareas y reuniones de manera remota, pero muchas veces son interrumpidas con esa notificación de "lanzamiento hacia el centro". Producir en medio de la alerta es un acto de voluntad pura. Por otro lado, seguir trabajando y haciendo actividades cotidianas es lo que ayuda a no pensar en la guerra ni estar pendientes de las noticias todo el tiempo, lo que ayuda a la sensación de normalidad y rutina.La guerra también silenció mi música. Tenía varios shows programados para Purim, encuentros que para mí son vitales porque el escenario es mi espacio de libertad. Ver cómo cada uno de esos compromisos se cancelaba o se posponía fue un golpe duro. No es solo el trabajo artístico, es la sensación de que el arte y la alegría quedan en pausa, suspendidos en un paréntesis de incertidumbre mientras el país se enfoca únicamente en sobrevivir. Además, yo tengo mis dos trabajos, pero para muchos, la música o el arte es su única entrada y es complejo ver lo comprimida que está el área.Dada la situación, cada vez que nos llega el aviso previo que se llama Atrahá en hebreo, nosotros nos levantamos y bajamos; no esperamos a ver si hay o no hay alarma. Ese estrés constante te agota. Sin embargo, al bajar, veo a mis vecinos y me doy cuenta de que mi situación, dentro de todo, es llevadera. Veo a la gente mayor, a quienes caminan con bastón o tienen dificultades de movilidad. Para ellos, bajar y subir esos pisos no es solo cansador, es una odisea física. Llevamos desde finales de febrero durmiendo mal, viviendo entre mensajes de texto y refugios subterráneos. Es una rutina que nadie elige, pero que enfrentamos juntos. Como Olim, nos toca aprender a procesar este miedo mientras intentamos que, para nuestras hijas, la vida siga teniendo algo de esa normalidad que vinimos a buscar. Estamos cansados, sí, pero aquí seguimos, de pie, bajando y subiendo esas escaleras las veces que sea necesario.

    ¿Puede haber paz duradera entre el Líbano e Israel mientras Hezbollah no se desarme?

    Se viven días de optimismo. Con EE. UU. como facilitador, Israel y el Líbano ya se han reunido dos veces a nivel de enviados y embajadores, en negociaciones directas y en preparación de una reunión entre Netanyahu y el presidente Aoun en un futuro cercano. El jueves 23 de abril, Donald Trump anunció que el alto al fuego se extendería por otras tres semanas, un cese de hostilidades que no “alcanza al 100 %”, se apresuró en aclarar el embajador israelí en la ONU, lo cual es cierto, considerando que cada misil, ataque o provocación de Hezbollah tiene una inmediata respuesta israelí, a veces devastadora.Salvo por grupos como este, ambos países, vecinos y fronterizos, deberían haber tenido mejores relaciones, incluso estrechas, pero demasiado ha influido en el Líbano la interferencia extranjera, ya que factores internacionales han sido determinantes. El conflicto se inicia en 1948, al día siguiente de la Declaración de Independencia de Israel, cuando El Líbano es uno de los 5 países árabes cuyos ejércitos invaden. El Líbano había sido creado desgajando territorio de la gran Siria donde Francia reemplazó al imperio otomano, fundamentalmente para que la minoría cristiana tuviera protección a través de un complicado arreglo político-confesional.Después del cese del fuego, la frontera común fue por años una zona relativamente tranquila, pero todo cambió cuando las milicias palestinas fueron expulsadas de Jordania en 1970 tras el septiembre negro, instalándose en el sur de El Líbano para atacar a Israel desde ese territorio. Lo hecho por la OLP, el FLP y otros grupos menores, va a tener como consecuencia invasiones de Israel en 1978 y 1982. Esta segunda genera la expulsión de Arafat y sus cercanos, de Beirut a Túnez. A partir de 1975, la radicalización y la interferencia de Siria llevan a una guerra civil entre musulmanes y cristianos, acabando con el estatus de El Líbano como “el París del Medio Oriente”.

    Entrevista a Fernando Lottenberg, confirmado por la OEA para combatir el antisemitismo en las Américas.

    Tras la elección de Albert Ramdin como nuevo Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Fernando Lottenberg fue confirmado en su cargo, ahora bajo la denominación de Special Advisor para el Monitoreo y la Lucha contra el Antisemitismo en las Américas. Conversamos con quien asume por segunda vez este desafío.Después de un periodo habiendo sido Comisionado, ¿cuál es el balance que hace de su gestión? ¿Cuál era la situación al llegar, sus principales logros y su evaluación final?Creo que la sola creación de esta posición representa una declaración de la OEA: existe una preocupación real de la organización por el antisemitismo en nuestro continente.Este combate no debe recaer únicamente en las comunidades judías. Se inserta en un movimiento global de diplomacia pública —visto en Europa y otros organismos— que entiende que el antisemitismo es una señal de alerta para la democracia y los derechos humanos. Cuando el antisemitismo prospera, es señal de que algo no está bien en esa sociedad.Nuestro balance incluye haber aumentado el "awareness" (conciencia) en la región. Hemos recorrido el continente dando charlas y entrevistas para alertar sobre el tema. Un logro concreto es el impulso de la definición de la IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto). No es una panacea, pero es un instrumento útil. Cuando asumí, solo cuatro países la adoptaban; hoy son ocho, sumando a Colombia, Guatemala, Panamá y Costa Rica. Esto ayuda a jueces y fiscales a identificar cuándo un acto es efectivamente antisemita.Chile no es parte de la red de países que adscriben a la definición de la IHRA y, a diferencia de Argentina, parece estar más desprotegido legalmente. ¿Es Chile una prioridad para su gestión como Special Advisor?Sí, he estado en Chile en varias ocasiones y nos hemos reunido con autoridades de los gobiernos de los presidentes Piñera y Boric. Nuestra intención es reanudar los contactos con la actual administración.En el caso particular de Chile, es necesario tener claro que, si un país no tiene una ley específica, puede utilizar otros instrumentos. Por ejemplo, adherir a la definición de la IHRA proporciona una base para tomar decisiones. Otro camino es la Convención Interamericana contra el Racismo y la Discriminación. Recientemente conversé con el director de Chile en Nueva York sobre esto; quizás sea un camino menos politizado o conflictivo que una ley de antidiscriminación nacional, permitiendo avanzar en la protección de minorías.Por otra parte, aunque la definición de la IHRA no es vinculante legalmente, ayuda a llenar el vacío entre la ley y la sanción efectiva. Ayuda al juez a distinguir entre libertad de expresión, crítica política y antisemitismo.Para que un país la adopte, se requiere voluntad política, usualmente desde las carteras de Relaciones Exteriores, Justicia o Derechos Humanos. Estoy dispuesto a conversar con quien sea necesario en Chile para impulsar estas medidas.Se dice que otro camino es recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) bajo el principio de complementariedad si la justicia local falla. ¿Qué países están utilizando bien estos instrumentos y cuál es su estrategia actual?El sistema interamericano permite buscar justicia cuando las instancias internas fallan, como ocurrió con la condena al Estado argentino por el caso AMIA.Respecto a los buenos ejemplos, Argentina y Uruguay son referentes. En Brasil, el gobierno creó un grupo de trabajo para diseñar una estrategia nacional de combate al antisemitismo, similar a lo que hacen Europa o EE. UU. Mi plan de trabajo para este nuevo mandato busca que los países tengan planes nacionales que incluyan educación, prevención y entrenamiento para maestros, fiscales y policías. Las leyes son importantes, pero no bastan por sí solas; la capacitación es clave para enfrentar la discriminación cuando se presenta.¿Cómo se debe entender el antisemitismo hoy, especialmente en el contexto posterior al 7 de octubre?El mundo post 7 de octubre es otro. No es que el conflicto en Medio Oriente haga aumentar el antisemitismo, sino que los antisemitas aprovechan el conflicto para destilar su odio. Utilizan a Gaza, al Líbano o a Irán como excusa para atacar a los judíos como colectivo.Vemos cómo se traslada fácilmente una crítica política a Israel —que podría ser legítima— hacia un acoso directo a ciudadanos judíos que no tienen influencia sobre las decisiones del gobierno israelí. Se les responsabiliza colectivamente. Hemos visto casos de violencia en Australia o EE. UU. donde agresores atacan a jóvenes judíos "por Gaza". Es necesario explicar y separar la crítica política del odio racial y religioso.¿Es el antisemitismo en Latinoamérica distinto al del resto del mundo?Hay matices. No vivimos la Segunda Guerra Mundial de cerca, nuestra región se desarrolló bajo la Contrarreforma y la influencia de la Inquisición —que tuvo tribunales, por ejemplo, en Perú y Colombia y visitaciones en Brasil. Eso sigue presente. Incluso en el lenguaje cotidiano, con verbos como "judiar" (tratar mal a alguien).Sin embargo, afortunadamente no hemos visto en Latinoamérica la violencia física extrema que se ha dado en otros países, pero nuestro deber es mantener a nuestra región lejos de esa ola de violencia física.¿Existe un riesgo real por la presencia de grupos terroristas en LATAM que puedan traer antisemitismo violento a la región?La información disponible indica que ha existido una relación estrecha de Venezuela con Irán y Hezbolá. En la Triple Frontera hay individuos vinculados a Hezbolá, principalmente en temas de financiación y reclutamiento. ¿Hay riesgo de que se repitan horrores como el de la AMIA? Sí, el riesgo existe. Aunque creo que hoy Hezbolá tiene otras prioridades de supervivencia en Oriente Medio, no se puede descartar que una "célula dormida" o un individuo radicalizado decida actuar por iniciativa propia. La cooperación policial es nuestra mayor defensa.¿Por qué en el Cono Sur tienen tanto eco teorías conspirativas como el "Plan Andina"? Esas teorías suelen reciclar tropos antisemitas tradicionales para nuevas circunstancias. Lo más preocupante es ver a sectores de izquierda utilizando argumentos conspirativos que antes eran propios de la extrema derecha y viceversa. Se presenta a los judíos como agentes del mal que controlan las finanzas, la prensa y ahora el medio ambiente. No hay una explicación racional para creer esto, por lo que nuestra tarea es combatir este prejuicio con argumentos, educación y mucha racionalidad.Fernando Lottenberg está retomando los desafíos de su primera gestión, con un matiz distinto, que es el mundo post 7 de octubre, que requiere abordar el antisemitismo de otra forma, reforzando el aspecto educativo, aliado a la aplicación de nuevos instrumentos jurídicos.

    Grupo Interparlamentario Chile Israel: cooperación entre dos países amigos

    La semana pasada, como es costumbre al inicio de un nuevo período legislativo, se constituyó el Grupo Interparlamentario Chile–Israel, conformado por 52 diputadas y diputados, lo que equivale a un tercio de la Cámara.Este espacio representa una oportunidad para profundizar el diálogo, la cooperación y el entendimiento entre ambos países, impulsando una relación basada en los valores democráticos y el respeto mutuo.El Grupo Interparlamentario, de carácter transversal, se ha consolidado como una instancia de diplomacia entre ambas naciones, promoviendo vínculos que trascienden lo político para abarcar ámbitos estratégicos como la tecnología, la seguridad, la energía y la agricultura.A nivel local, se relaciona con la Comunidad Judía de Chile, que hace llegar ayuda solidaria a lugares donde se producen emergencias como los incendios en el sur o las inundaciones en la zona central.Diplomacia parlamentaria y cooperación estratégicaEl trabajo del Grupo se inserta en una relación histórica entre Chile e Israel, caracterizada por acuerdos bilaterales y una colaboración sostenida en múltiples sectores.No se trata solo de gestos políticos; estos grupos cumplen una función concreta en la promoción de cooperación bilateral en áreas clave:• Tecnología y recursos hídricos: intercambio en desalinización, manejo del agua y agricultura tecnificada.• Seguridad: colaboración en ciberseguridad y desarrollo tecnológico.• Energía: impulso a proyectos en energías renovables.• Innovación médica: transferencia de conocimiento y experiencias en salud.También es necesario destacar el rol que tuvo al promover el apoyo a la comunidad chilena residente en Israel en momentos de tensión diplomática con nuestro país.Combate al antisemitismoTrasladar el conflicto de Medio Oriente al debate interno en Chile ha afectado la convivencia y las relaciones entre personas, incluso ajenas a las comunidades judía y palestina, por asuntos meramente ideológicos, generando tensiones y vulnerando a una minoría judía que ha sufrido discriminación y violencia.En este sentido, el Grupo también mantiene diálogo con la Comunidad Judía en Chile que, ya sea por desconocimiento o antisemitismo, se ve afectada por conflictos y decisiones que ocurren a más de 10.000 km de distancia. De hecho, el exdiputado -y hoy senador- Miguel Ángel Calisto presentó un proyecto para la designación de un enviado especial para monitorear y combatir el antisemitismo en nuestro país, el que fue apoyado por la mayoría de la Sala.Un puente entre sociedadesEn un contexto global desafiante, en donde la diplomacia parlamentaria emerge como un canal complementario al trabajo del Ejecutivo, este Grupo permitirá mantener puentes de diálogo, cooperación y entendimiento.Su labor, en primer término, se vincula con la responsabilidad de nuestro país con los chilenos residentes en Israel, reforzando un vínculo humano que va más allá de los acuerdos formales. La próxima semana estaremos informando sobre la conformación del Grupo de Amistad del Senado, que refleja el interés transversal por fortalecer la relación bilateral.Tanto en la Cámara como en el Senado, buscarán generar puentes para apoyar la política exterior y promover el encuentro entre sociedades que buscan colaboración, intercambio y respeto mutuo.

    Israel al descubierto: Una guía moderna para entender lo

    En el vasto catálogo de literatura sobre el Medio Oriente, es poco frecuente encontrar una obra que combine el rigor histórico con el dinamismo de una conversación entre amigos. Noa Tishby, actriz y productora israelí, logra este equilibrio en su libro "Imposible: El manual del usuario de Israel", una pieza que se ha convertido en un referente para quienes buscan descifrar la complejidad de eretz Israel, sin naufragar en textos académicos densos. El libro -que en Chile se encuentra en BuscaLibre.cl-, nace de una necesidad contemporánea: la de explicar a Israel en un lenguaje que resuene con las generaciones actuales, especialmente en un entorno digital saturado de desinformación. Tishby no se presenta como una historiadora tradicional, sino como una narradora que recorre la genealogía de la tierra desde tiempos bíblicos hasta la creación del Estado de Israel en 1948, utilizando un tono directo, fresco y, por momentos, cargado de un humor necesario.Uno de los mayores aciertos de la obra es su estructura. Tishby organiza el contenido de manera que el lector pueda navegar por los hitos del sionismo, la resiliencia cultural y las paradojas de una democracia vibrante en una región convulsa. A diferencia de otros textos que se centran exclusivamente en el conflicto geopolítico, este "manual" dedica un espacio significativo a la identidad. Explora qué significa ser judío hoy, la diversidad de la población israelí —que incluye desde comunidades ortodoxas hasta la vanguardia tecnológica de Tel Aviv— y los valores que permiten a una nación pequeña liderar índices mundiales de innovación.La autora aborda temas espinosos con una honestidad refrescante. No elude las críticas ni las controversias, pero las sitúa en un contexto histórico que a menudo se omite en los debates rápidos de redes sociales. Al hacerlo, dota al lector de herramientas argumentativas para comprender que la existencia de Israel no es un accidente de la historia, sino el resultado de un anhelo milenario de autodeterminación."Imposible" funciona como una puerta de entrada. Es un libro diseñado para quienes sienten curiosidad por el judaísmo y el Estado de Israel, pero temen perderse en la terminología técnica o en los sesgos ideológicos extremos. Noa Tishby logra humanizar las cifras y los mapas, convirtiendo la historia de una nación en una crónica vibrante sobre la supervivencia y la identidad. En definitiva, es una lectura esencial para entender por qué Israel es, tal como sugiere el título, un experimento que desafía todas las probabilidades estadísticas de la historia.

    Howard Martin Temin, Premio Nobel de Medicina

    Howard Martin Temin nació el 10 de diciembre de 1934  en Filadelfia, de padres judíos progresistas, Annette Lehman,  activista, y Henry Temin, abogado. Ellos criaron a su familia con valores asociados con la justicia social y el pensamiento independiente. Para su bar mitzvah, la familia donó el dinero que se habría gastado en la fiesta a un campamento para personas sin recursos.. Como estudiante de secundaria en el Central High School participó en el Programa de Estudiantes de Verano del Laboratorio Jackson en Maine. El director les dijo a sus padres que Temin era "sin duda el mejor científico de los cincuenta y siete estudiantes que han asistido al programa desde el principio. No puedo evitar sentir que este niño está destinado a convertirse en un gran hombre en el campo de la ciencia”; Temin también fue el mejor alumno de su clase. Tras terminar el bachillerato, Temin ingresó en el Swarthmore College, donde se especializó en biología. En 1955 realizó estudios de doctorado en el Instituto Tecnológico de California. Aunque inicialmente estudió biología, se interesó más por la virología animal. Su tesis doctoral versó sobre el trabajo con el virus del sarcoma de Rous (VSR). Tras su doctorado. en 1959, permaneció un año más en el laboratorio como investigador postdoctoral. Durante ese tiempo, desarrolló su teoría del provirus, que planteaba la hipótesis de que el VSR y otros virus de ARN entraban en la célula y luego replicaban su ADN antes de integrarse en el genoma del huésped.En 1960, le ofrecieron un puesto de profesor asistente en la Universidad de Wisconsin. Durante los siguientes cuatro años realizó los experimentos que demostraron su teoría del provirus, publicando sus resultados en 1964, y en 1975 obtuvo el Premio Nobel de Medicina por sus descubrimientos sobre la interacción entre los virus tumorales y el material genético de la célula. En la recepción por su Nobel, se la pasó reprendiendo a los presentes por fumar mientras él estaba tratando de curar el cáncer; irónicamente, murió de cáncer de pulmón, a pesar de ser no fumador. Temin obtuvo el Premio Nobel por el descubrimiento de la transcriptasa inversa, la enzima que hace posible el intercambio de información entre el ARN y el ADN. La transcriptasa inversa pronto jugaría un papel crucial en la identificación del virus del SIDA y se convertiría en un elemento clave de la industria biotecnológica. El premio de Temin llegó luego de una solitaria batalla para superar las críticas despreciativas de los científicos que se negaban a creer en su teoría, sobre la que se basan las vacunas de Pfizer y Moderna contra el Covid19, de que algunos virus llevan su información genética en forma de ARN, que luego se copia en el ADN de las células infectadas. Esa teoría desafiaba lo que entonces era el “dogma central” de la biología: que el ADN siempre transmite información al.ARN y nunca al revés. La idea de que el ARN pudiera “producir” ADN se consideraba ridícula. Temin participó activamente en la campaña de ayuda para que los científicos de la Unión Soviética, muchos de ellos judíos, que estaban siendo perseguidos y aislados por la KGB pudieran sobrevivir financieramente y mantenerse al día con la investigación internacional. Casado con Rayla Temin, tuvo dos hijas. Falleció en Wisconsin el 9 de febrero de 1994.

    Los Acuerdos de Isaac: Un nuevo eje de valores y progreso para el Cono Sur

    La reciente firma de los Acuerdos de Isaac entre el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu en Jerusalén no es solo un evento diplomático más; es un cambio de paradigma para nuestra región. Estos acuerdos, bautizados con una clara carga simbólica, ya los comparan con los Acuerdos de Abraham de 2020. Sin embargo, la diferencia es fundamental: mientras que aquellos acuerdos en Medio Oriente hoy enfrentan la fragilidad de una región convulsa y el vaivén de las prioridades de las potencias, los Acuerdos de Isaac nacen de una convicción ideológica y de valores compartidos que buscan una estabilidad mucho más profunda y menos dependiente de la coyuntura del momento. Israel, sabiamente, está poniendo los ojos sobre una región que en las últimas décadas solamente ha sido una prioridad económica para China e India.Para nosotros, este evento redefine el equilibrio de fuerzas en el Cono Sur. A diferencia de los Acuerdos de Abraham, que se centraban en una normalización pragmática entre antiguos rivales, los Acuerdos de Isaac se fundamentan en una alianza estratégica de seguridad y alta tecnología. El pacto incluye memorándums en inteligencia artificial, ciberseguridad y una coordinación directa para frenar la expansión de redes de influencia externas que han operado en América Latina por décadas. El traslado de la embajada argentina a Jerusalén y los nuevos vuelos directos son solo el inicio de una conexión física que busca integrar a Israel en el corazón de nuestra geografía política.Esta alianza representa una oportunidad histórica para América Latina. Al alinearse con la “Start-up Nation”, la región tiene la posibilidad de dar un salto cualitativo: dejar de ser solo una exportadora de materias primas para convertirse en socios en la economía del conocimiento. El acceso a tecnología punta para la gestión hídrica —una urgencia absoluta frente a la sequía en Chile—, la modernización agrícola y la protección de infraestructuras críticas ofrece un camino de desarrollo real. Es, en esencia, la creación de un nuevo bloque que defiende los valores de la democracia liberal frente al autoritarismo global.Sin embargo, este avance no estará exento de turbulencias. Es muy previsible que los partidos de izquierda radical, junto con los movimientos de la cultura “woke” y el BDS, reaccionen con una hostilidad feroz. Veremos intentos de encuadrar esta alianza bajo narrativas de “militarización” o “imperialismo”, buscando aislar políticamente a quienes promueven este acercamiento. Esta presión pondrá a prueba la madurez de nuestras democracias y la capacidad para defender un vínculo que beneficia a todo el continente, más allá de los ruidos ideológicos que suelen distorsionar la realidad de Israel en nuestros países.El camino hacia adelante se ve positivo: los próximos pasos incluirán la creación de fondos de inversión para ciencia y el fomento de intercambios académicos masivos que conecten a nuestros jóvenes con el ecosistema de innovación israelí. Los Acuerdos de Isaac son una señal de esperanza que nos recuerdan que los lazos entre Israel y América Latina están entrando en una fase de profundidad inédita que, lejos de las inestabilidades de otras latitudes, promete transformar nuestro futuro regional.

    En medio de la incertidumbre regional y reconfiguraciones diplomáticas: ISRAEL CUMPLE 78 AÑOS DE INDEPENDENCIA

    Hace 78 años, David Ben-Gurión proclamó la independencia del Estado de Israel en una modesta ceremonia en el Museo de Arte de Tel Aviv. Horas después, ejércitos de países árabes vecinos invadieron el naciente Estado judío, dando inicio a la guerra de independencia. Desde entonces, la historia de Israel ha estado definida por amenazas externas y una extraordinaria capacidad de construir, adaptarse y convertir la adversidad en motor de innovación y desarrollo.Hoy, más de siete décadas después, ese proceso de construcción se refleja tanto en su dimensión demográfica como en su desarrollo económico. Israel es un país de más de 10,2 millones de habitantes, según la Oficina Central de Estadísticas, una cifra que multiplica por más de doce la población original de aproximadamente 800.000 personas en 1948. El crecimiento anual —alrededor de un 1,4%— se mantiene entre los más altos del mundo occidental.Este crecimiento no es solo cuantitativo, sino también diverso. La composición demográfica refleja tanto continuidad como pluralidad: un 76% de la población es judía, mientras que el 21% es árabe, y el 3% restante incluye cristianos, beduinos y otras minorías. En un contexto regional donde muchas comunidades cristianas disminuyen, Israel destaca por ser uno de los pocos países del Medio Oriente donde esta población continúa creciendo.En paralelo a esta evolución social, el país ha consolidado un modelo de desarrollo singular. El vertiginoso crecimiento económico y tecnológico en las últimas décadas lo ha posicionado como un actor global en innovación, investigación y defensa.Sin embargo, este desarrollo no ocurre en el vacío, sino en estrecha relación con su entorno de seguridad. En esa línea, la reciente aprobación del presupuesto nacional —que además evitó elecciones anticipadas— da luces sobre las prioridades actuales. El plan es el de mayor volumen en la historia del país: 850 mil millones de shekels (unos 271 mil millones de dólares), y destaca un fuerte aumento del gasto en defensa (142 mil millones de shekels), destinado a enfrentar las amenazas regionales.Este vínculo entre desarrollo y seguridad también se refleja en la dimensión simbólica del calendario nacional. Como cada año, la celebración de la independencia está precedida por Yom Hazikarón, el Día del Recuerdo de los soldados caídos y víctimas del terrorismo. Las cifras oficiales hablan de 25.648 soldados caídos y 5.313 víctimas del terrorismo desde la creación del Estado. Durante estas jornadas, el contraste es evidente. Primero, el país se detiene. Sirenas paralizan la vida cotidiana en un ritual cívico que refuerza la conciencia de que la independencia israelí sigue estando íntimamente ligada al costo humano de su defensa.Luego, es en ese cruce entre memoria y proyección de futuro donde comienzan las celebraciones. En su mensaje a los ciudadanos, el presidente Herzog destacó que  “el Estado de Israel es una potencia de desarrollo y progreso: agricultura de vanguardia, tecnologías que cambian vidas y sistemas de defensa avanzados que contribuyen a la seguridad y estabilidad”.Tensión regionalEl aniversario número 78 llega en un momento particularmente delicado en el plano geopolítico. El Primer Ministro Netanyahu declaró, al dirigirse a la nación, que “actuamos con valentía para eliminar amenazas existenciales, de armas nucleares y miles de misiles apuntando a nuestras ciudades”. Además, agregó que “la epidemia del antisemitismo está desatada en muchos países, pero Israel es más fuerte que nunca. Podemos luchar contra nuestros enemigos. La creación de Israel no eliminó el antisemitismo, pero sí nos dio el poder físico para responder a los ataques”.La confrontación tras la operación conjunta entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní continúa marcando la agenda regional.Tras 40 días de hostilidades, un cese al fuego anunciado entre Estados Unidos e Irán ha abierto una ventana diplomática, aunque cargada de incertidumbre. Las negociaciones, que comenzaron en Islamabad, Pakistán, no han logrado aún resultados concretos, y el futuro de una segunda ronda permanece indefinido.Antes de que el plazo de dos semanas de cese al fuego expirara, el presidente Trump anunció este martes: “Con base en el hecho de que el Gobierno de Irán está seriamente fracturado. Se nos ha pedido que detengamos nuestro ataque contra el país de Irán hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada. En consecuencia, extenderé el alto el fuego hasta que dicha propuesta sea presentada y las discusiones concluyan, de una forma u otra.”En paralelo, otros frentes muestran movimientos significativos. Las conversaciones entre Israel y Líbano en Washington D.C., un hito que no ocurría hace más de 30 años, evidencian una convergencia frente a un enemigo común. Según declaraciones del embajador israelí en Estados Unidos, ambas partes comparten el interés de “liberar a Líbano de un poder ocupante dominado por Irán”, en referencia a la organización terrorista Hezbolá.Estos desarrollos reflejan una tendencia más amplia: la reconfiguración de alianzas en Medio Oriente y las oportunidades que aparecen en momentos de tensión regional. América Latina: un nuevo eje en construcciónEn el escenario global, este año América Latina emerge como un espacio de creciente relevancia diplomática para Israel. La región está experimentando un giro gradual hacia liderazgos de centroderecha que están redefiniendo las prioridades de política exterior. En el caso chileno, el gobierno de José Antonio Kast supone un cambio en las relaciones con Israel. La señal más reciente fue la conversación telefónica que mantuvo el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, con su par de Chile, Francisco Pérez Mackenna, en la que el israelí aseguró haber expresado su “admiración por el pueblo chileno y su éxito económico”, además de agradecerle por retirarse del “Grupo de la Haya”, una coalición de países del sur global liderado por Colombia y Sudáfrica dedicado a impulsar medidas legales y diplomáticas contra Israel.Entre las señales emergentes de este realineamiento hacia Israel también se encuentran la restauración de relaciones con Bolivia, cambios en la orientación política de Ecuador, la visita del presidente electo de Honduras, Tito Asfura, a Israel, y el creciente protagonismo regional de la líder opositora venezolana María Corina Machado, laureada con el Premio Nobel de la Paz, quien se reunió este año con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel en Estados Unidos.Este escenario en evolución también incluye procesos ya consolidados. Además del caso de Paraguay, cuyo presidente Santiago Peña ya ha visitado Israel, se siguen profundizando los vínculos con Argentina bajo el presidente Javier Milei. En su reciente visita —la tercera desde el inicio de su mandato— además de presentarse un vuelo directo entre Tel Aviv y Buenos Aires operado por El Al, se anunciaron los “Acuerdos de Isaac”.En una declaración conjunta entre los gobiernos de Argentina e Israel, se explica que el lanzamiento del acuerdo es para “fortalecer la cooperación entre Argentina, Israel y socios afines en el Hemisferio Occidental, los descendientes de Isaac y las naciones de tradición judeocristiana, en defensa de la libertad y la democracia, y en la lucha contra el terrorismo, el antisemitismo y el narcotráfico.”Las próximas elecciones en Brasil y Colombia —que, junto con Chile, representaron a los gobiernos más críticos de Israel en América Latina durante la reciente guerra— también serán determinantes para el mapa diplomático regional.Estos giros sugieren que Israel no solo enfrenta desafíos en su entorno inmediato, sino que también está activamente redefiniendo su red de alianzas a nivel global.

    David Gross, Premio Nobel de Física

    David Gross nació en Washington el 19 de febrero de 1941 en el seno de una familia judía proveniente del imperio Austro Húngaro. Sus padres fueron Nora (Faine) y Bertram Myron Gross. Estudió en la escuela secundaria de la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde recibió su licenciatura y maestría en 1962, y su doctorado en física en la Universidad de California en 1966. Fue becario junior en la Universidad de Harvard (1966–69) y profesor de Física en la Universidad de Princeton hasta 1997, cuando comenzó a ejercer por sus contribuciones a la física cuántica y el estudio de los orígenes del universo. Es Profesor Emérito de Física Matemática en Princeton. Ha recibido numerosos honores, entre ellos una beca de la Fundación MacArthur en 1987 y la Medalla Dirac en 1988.Gross es catedrático titular de Física Teórica en el Instituto Kavli de Física Teórica (KITP) de la Universidad de California, y anteriormente fue director del KITP y titular de la Cátedra Frederick W. Gluck de Física Teórica. También es miembro del Departamento de Física de la Universidad de California y está afiliado al Instituto de Estudios Cuánticos de la Universidad Chapman en California. Es miembro extranjero de la Academia China de Ciencias.En 1973, trabajando con su primer estudiante de posgrado en la Universidad de Princeton, descubrió la libertad asintótica, lo que los llevó a la formulación de la cromodinámica cuántica (QCD), la teoría de la fuerza nuclear fuerte. La libertad asintótica es un fenómeno en el que la fuerza nuclear se debilita a distancias cortas, lo que explica por qué los experimentos a energías muy altas pueden entenderse como si las partículas nucleares estuvieran formadas por quarks que no interactúan entre sí. Por lo tanto, cuanto más cerca están los quarks entre sí, menor es la interacción fuerte entre ellos; cuando los quarks están extremadamente próximos, la fuerza nuclear entre ellos es tan débil que se comportan casi como partículas libres. La contrapartida de la libertad asintótica es que la fuerza entre los quarks se vuelve más fuerte a medida que se intenta separarlos. Esta es la razón por la que el núcleo de un átomo nunca puede dividirse en sus quarks constituyentes. La cromodinámica cuántica (QCD) completó el Modelo Estándar, que detalla las tres fuerzas básicas de la física de partículas: la fuerza electromagnética, la fuerza débil y la fuerza fuerte. Gross recibió el Premio Nobel de Física de 2004 por este descubrimiento. Gross también formuló la teoría de la cuerda heterótica. En 2015, Gross firmó la Declaración de Mainau 2015 sobre el Cambio Climático el último día de la 65.ª Reunión de Premios Nobel de Lindau. La declaración fue firmada por un total de 76 premios Nobel y entregada al entonces presidente de la República Francesa, François Hollande, como parte de la exitosa Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2015 celebrada en París. Aunque su enfoque principal ha sido la ciencia, su contexto se enmarca en una herencia judía dentro del ámbito académico de alto nivel. Gross se identifica como parte de la tradición judía, caracterizada en muchos casos por la curiosidad y el cuestionamiento, lo que influyó en su búsqueda científica a través de la física teórica. Su primera esposa fue Shulamith Toaff, y tuvieron dos hijos. También tiene una hijastra de su segunda esposa, Jacquelyn Savani. 

    Aniversario del levantamiento del gueto de Varsovia: la dignidad de resistir

    Hay fechas que quedan grabadas no por la victoria sino por su significado. El 19 de abril de 1943 es una de ellas. En medio del horror de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, el Gueto de Varsovia se convirtió en el escenario de una rebelión única.El contextoDesde 1940, los nazis habían convertido un sector de la capital de Polonia en una trampa mortal. Cientos de miles de judíos sobrevivían o morían entre el hacinamiento extremo y las epidemias. El gran golpe llegó en 1942, cuando 300.000 personas fueron enviadas a Treblinka.Los que quedaron sabían que serían los próximos, y no lo permitirían.Pésaj: del faraón al nazismoEl 19 de abril de 1943, coincidiendo con la festividad de Pésaj, los alemanes entraron al gueto como siempre, esperando encontrar víctimas indefensas, pero fueron sorprendidos por 750 combatientes que, casi sin armas, decidieron que no caminarían como corderos hacia los vagones. Los celadores se convirtieron en blanco de una resistencia organizada por quienes ya no tenían nada que perder pero que quisieron imponer su valor. Mordejai Anielewicz: El alma de la revueltaEl líder del Levantamiento tenía apenas 24 años. Mordejai Anielewicz, comandante de la Organización Judía de Combate (ŻOB), logró lo impensable: unir a distintos grupos en función de la resistencia.Las tropas nazis enfrentaron a guerrillas de jóvenes resueltos a, al menos, devolver el golpe. Sabían que no podían derrotar al ejército más poderoso de Europa pero durante semanas, los insurgentes lograron sorprender a los alemanes, que finalmente quemaron el gueto para imponerse. “La defensa propia en el gueto es un hecho", dijo Anielewicz antes de morir  Ese triunfo moral sería recordado por siempre.El final  El 16 de mayo de 1943, el humo terminó de cubrir lo que quedaba de la resistencia. La mayoría de los combatientes había muerto. El levantamiento del Gueto de Varsovia fue una luz en uno de los momentos más oscuros de la humanidad, y hoy nos recuerda que resistir se trata más que de heroísmo, de dignidad. 

    Las fallidas conversaciones de Islamabad

    El fin de semana del 11 y 12 de abril de 2026 gran parte de las miradas internacionales estuvieron puestas en Islamabad, la capital de Pakistán, país importante por su relación con Estados Unidos e Irán. Hasta allí llegaron el vicepresidente de Estados Unidos, James David Vance, y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf. El objetivo de estas conversaciones, cuyo anfitrión fue Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, era iniciar negociaciones para poner término a la guerra en Irán, que llevaba 42 días. Sin embargo, las conversaciones fueron un fracaso, debido a tres factores principales. El más importante tiene que ver con el tema nuclear. El vicepresidente estadounidense llegó con la exigencia del desmantelamiento de la infraestructura que permitiría a Irán fabricar un arma nuclear, que implicaba suspender el enriquecimiento de uranio, necesario para fabricar un arma nuclear, durante 20 años. Teherán aceptaba sólo una moratoria de cinco años. El segundo está relacionado con el estrecho de Ormuz, importante vía marítima que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán. Mientras Washington exigía la reapertura inmediata y sin restricciones del estrecho para el comercio mundial de petróleo, Teherán declaraba que no habría "paso seguro" a menos que Estados Unidos aceptara un acuerdo que incluyera el levantamiento de las sanciones.  Un tercer motivo del fracaso dice relación con la desconfianza mutua, especialmente a partir de una posición cambiante y contradictoria del presidente Trump. Dos semanas antes de la reunión en Islamabad, esto es el 24 de marzo, amenazaba con que Estados Unidos destruiría la civilización iraní si no se reabría el estrecho de Ormuz. Días después señaló que los iraníes eran "grandes negociadores" y que estaba dispuesto a convertir a Irán en un "país muy rico y exitoso" si aceptaban un nuevo acuerdo nuclear. En el contexto de las conversaciones, Trump señaló el primer día un optimismo extremo señalando que las negociaciones eran óptimas, mientras que al día siguiente, cuando se supo del fracaso de las mismas, anunció un bloqueo naval en Ormuz. Pocas dudas hay que un motivo del fracaso de las conversaciones tiene que ver, precisamente, con la falta de confianza mutua a partir del “factor Trump”, una posición cambiante, disonante y contradictoria del presidente de Estados Unidos. En definitiva, el fracaso de Islamabad marca el colapso de la vía diplomática frente a un conflicto que ya suma 42 días de guerra. La imposibilidad de alcanzar un acuerdo se debió fundamentalmente a la brecha insalvable entre la exigencia estadounidense de un desmantelamiento nuclear duradero y la resistencia iraní a renunciar a su soberanía nuclear, sumado a la disputa por el control estratégico del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, parece ser que un factor determinante fue la profunda desconfianza generada por la retórica contradictoria de Donald Trump, transitando en pocos días de amenazar con la aniquilación de la civilización iraní a prometer prosperidad económica, ordenando después un bloqueo naval total tras el estancamiento de las negociaciones. 

    El silencio eterno: La geografía de la incertidumbre en Israel

    Aunque existen grandes diferencias entre vivir estos días en el norte, el centro o el sur del país, hay un sentimiento que nos unifica a todos independientemente de la coordenada en la que nos encontremos: la incertidumbre. Es una sombra que te acompaña al caminar por la calle, transformando un paseo cotidiano en un ejercicio de supervivencia mental donde vas calculando, casi de forma inconsciente, dónde podrías guarecerte si la alarma comenzara a sonar en ese preciso instante. El objetivo ya no es disfrutar el camino, sino llegar al destino lo más rápido posible.Esa inseguridad no da tregua; se filtra en los espacios más íntimos. Te desvistes para entrar a la ducha y piensas: "¿Sonará ahora?". Estás en el baño y la pregunta se repite. Es una zozobra que no te permite vivir plenamente, un estado de alerta que fractura la cotidianidad más básica.Ya todos sabemos lo que debemos hacer según las instrucciones del Comando de Defensa: bajar al refugio y esperar. Pero hay un momento específico que es el más difícil de procesar. Es cuando la alarma termina de sonar y se hace un silencio eterno. En ese vacío de sonido, uno se queda suspendido, rogando que el impacto no caiga cerca y esperando el estruendo tremendo del misil golpeando la tierra.Hay una realidad técnica en esta guerra que no se comenta en los medios internacionales, pero que nosotros vivimos en carne propia. Irán está utilizando misiles de racimo, armas que traen submuniciones y que, al caer, se dispersan en 30 ó 40 bombas pequeñas en diferentes puntos. Es un tipo de armamento prohibido, pero parece que a nadie fuera de nuestras fronteras le importa. Aquí, esa estadística tiene nombres, apellidos y hogares.Hoy se habla de un alto al fuego y del inicio de conversaciones para dirimir entre los 15 puntos que plantea EE.UU. y los 10 puntos contrapuestos de Irán y sus aliados. Sin embargo, en la calle, la verdad es que la incertidumbre sigue flotando en el ambiente. Nada está dicho. Seguimos escuchando el rugido de nuestros propios aviones cruzando el cielo, recordándonos que la calma es frágil.Como Olim, como ciudadanos, a lo único que aspiramos hoy es a algo que antes dábamos por sentado: poder dormir una noche tranquilos. Una noche entera sin que los celulares nos avisen que un misil viene en camino; una noche donde el silencio sea, finalmente, sinónimo de paz y no de espera.

    Iom Hashoá en el Círculo Israelita de Santiago El compromiso inquebrantable con la memoria y el futuro del pueblo judío

    En el Círculo Israelita de Santiago se realizó la conmemoración de Iom Hashoá. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de un momento de recogimiento para recordar el horror del Holocausto: la discriminación, la persecución, los pogroms, las leyes raciales, los guetos, los vagones, los campos de concentración, las cámaras de gas, las pilas de cadáveres, los crematorios, los cuerpos famélicos de quienes morían y de aquellos que lograron sobrevivir. Mientras el mundo miraba hacia otro lado, la maquinaria nazi asesinaba a seis millones de judíos, además de homosexuales, personas con discapacidad, gitanos y eslavos, entre otros.Por eso, recordar es un deber no solo de los judíos, sino de un mundo que optó por no ver la barbarie. En 1951, se definió que el 27 del mes hebreo de Nisán se conmemorara uno de los pasajes más oscuros de la historia moderna. Fue elegido simbólicamente una semana después del final de Pésaj, la fiesta de la Libertad, en una fecha que coincide con el levantamiento del Gueto de Varsovia, entre otros hitos importantes para el pueblo judío. Ese sería el día del Kadish General (oración de luto) para aquellos que fueron asesinados en el Holocausto, desconociendo el día exacto de su muerte.Autoridades y CeremoniaA la ceremonia asistieron autoridades nacionales como el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna; el alcalde de Lo Barnechea, Felipe Alessandri; el director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), Christian Jara; además de representantes de las embajadas de Israel y Polonia.La ceremonia se inició con el encendido de velas por parte de los sobrevivientes del Holocausto para recordar y honrar a los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá. Eva Rogazinsky, Susanne Hessinger, Zila Fink, Ana María Wahrenberg, Klara Mosi y Rudi Hayman fueron acompañados por jóvenes integrantes de las Tnuot y representantes de distintas comunidades.A continuación, los rabinos del Círculo Israelita, Comunidad Sefaradí, Comunidad NBI y Comunidad Israelita Valparaíso - Viña del Mar, elevaron oraciones por las almas de las víctimas de la Shoá, recitaron el Izkor, el Kadish y El Male Rajamim, tras lo cual se hizo un minuto de silencio. También se proyectaron videos con testimonios de quienes sobrevivieron a la barbarie y lograron llegar a Chile, en donde encontraron un verdadero “asilo contra la opresión".Discursos y ReflexionesLiat Levy y Matías Muchnik dirigieron unas palabras a los asistentes en representación de las tnout (movimientos juveniles), tras lo cual se presentó “La mesa de Pésaj se desintegra” y “Cartas de las madres/padres a sus hijos”, obras del grupo de teatro y voluntarios, bajo la dirección de Moisés Norambuena y con coreografía de Taly Winer.A continuación, Alfredo Misraji, presidente de la CJCh, señaló que:“Iom Hashoá implica la responsabilidad de no dar por hecho lo que hoy existe. De entender que lo que tenemos fue construido con esfuerzo, con resiliencia desde el dolor y el trauma. De cuidar esa continuidad, como herencia. Tomar conciencia de lo que recibimos… y de lo que estamos llamados a proteger".Galit Silberman, presidenta de la Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos Chile (FEJJ), también se dirigió a los presentes expresando su preocupación por el antisemitismo:“Hoy se justifica la violencia en nuestra contra, se agreden nuestros espacios de educación y de culto religioso, lo que nos preocupa y duele. Frente a la oscuridad del odio, la memoria puede convertirse en nuestra mayor defensa. Nuestra tarea no es solamente recordar, es resignificar la memoria".Por su parte, el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, destacó el valor de la resiliencia:“Nuestro pueblo eligió no solo sobrevivir, sino creer, crecer, crear, construirse y construir. Construimos en Israel un hogar para todos nosotros, un hogar nacional sobre el cimiento de esperanza, fe y responsabilidad mutua”.“Javer Olam” En esta ocasión, se otorgó el reconocimiento “Javer Olam” a Ignacio Sánchez, exrector de la Pontificia Universidad Católica, quien fue presentado por el rabino Eduardo Waingortin quien dijo: “Mientras tengamos vida tenemos que recordar las millones de vidas que fueron truncadas y también tenemos que reparar. Hoy distinguimos a Ignacio Sánchez por contribuir a esa reparación a través de la educación”.El otrora rector de la Universidad Católica hizo alusión al Concilio Vaticano II, asegurando que: “Recordar es comprometernos activamente con el respeto irrestricto a la dignidad de cada persona humana. En este horizonte, el diálogo ecuménico e interreligioso se presenta como una tarea fundamental”. Precisó, además, que el rechazo al antisemitismo nos convoca a ser constructores de puentes, labor que buscó durante su gestión académica.La ceremonia fue organizada por el Círculo Israelita, el Instituto Hebreo, el Archivo Judío de Chile, la Comunidad Judía de Chile y el Museo Judío de Chile (MIJ). Este último se encargó de la producción y curatoría general del evento, enfocado en el concepto de despojo familiar. "Para profundizar en este mensaje elegimos conectar con la festividad de Pésaj, destacando que el pueblo judío siempre ha podido levantarse", indicó Michelle Reich, directora de operación y desarrollo del MIJ.Así como se estableció en 1951, en Chile y en todo el mundo se recordó que “nunca olvidar” no es solo una declaración, sino un compromiso de honrar la historia de quienes perecieron y de reafirmar que, frente a la oscuridad, el pueblo judío siempre elige la vida.

    Travesía Monastir–Salónica: Un viaje que pone la vida en el centro de la memoria

    Durante años, los viajes educativos del Círculo Israelita de Santiago han tenido un eje claro: recorrer Europa para comprender la historia judía, especialmente a través de la memoria de la Shoá. Esas travesías —ya consolidadas y profundamente significativas para generaciones de participantes— han marcado un antes y un después en la manera de entender el pasado. Sin embargo, este 2026 se abre un nuevo capítulo: por primera vez se inaugura la Travesía Monastir–Salónica, una experiencia que propone algo distinto, íntimo y profundamente humano.No se trata solo de sumar un nuevo destino. Se trata de cambiar el punto de partida.La iniciativa, como explica Viviana Kremer, Directora del Voluntariado del Círculo Israelita, nace desde una necesidad que atraviesa a muchas familias de la comunidad judía en Chile: “reconectar con las raíces, particularmente aquellas provenientes de Monastir y la región de los Balcanes”. Es un viaje que no comienza en la tragedia, sino en la vida. En la historia rica, diversa y vibrante de comunidades que durante siglos construyeron identidad, cultura y pertenencia.Porque antes de la pérdida, hubo plenitud.Volver a una vida que existióMonastir —hoy conocida como Bitola— fue una de las comunidades sefardíes más importantes de los Balcanes. Allí, judíos descendientes de la expulsión de España en 1492 construyeron una vida marcada por el ladino, las tradiciones, la religiosidad cotidiana y una fuerte vida comunitaria.Jessica Landes, coordinadora de Travesía, lo plantea con claridad: durante mucho tiempo, el estudio de la Shoá se centró en los mecanismos de exterminio, con epicentro en Polonia. “Pero enfocarse solo en eso puede hacernos perder de vista lo esencial: la vida judía previa”, explica. Monastir viene justamente a ampliar esa mirada.El viaje propone recorrer no solo Bitola, sino también Salónica, otra de las grandes capitales del judaísmo sefardí. En ese trayecto, los participantes no solo observan ruinas o memoriales: caminan calles, imaginan hogares, escuchan ecos de una lengua y una cultura que aún resuenan.“Cuando uno visita estos lugares, deja de hablar de números y empieza a pensar en comunidades concretas”, reflexiona el rabino Ari Sigal. Y en esa transición —de lo abstracto a lo humano— ocurre algo transformador.Recordar como acto espiritualDesde una perspectiva judía, el viaje también tiene una dimensión espiritual profunda. Sigal lo define en una palabra: zajor —recordar.“Recorrer Monastir es acercarse a una ausencia muy concreta”, señala. Pero no es solo recordar la tragedia, sino honrar una forma singular de vida judía. Una vida con características propias, donde convivían tradiciones romaniotas y una fuerte impronta sefardí.Ese matiz es clave. Porque, como subraya Landes, otra de las miradas sesgadas de la historia ha sido entender la Shoá como una tragedia exclusivamente ashkenazí. “La Shoá fue una persecución global que alcanzó a judíos en múltiples geografías y culturas”, afirma.En ese sentido, Monastir obliga a ampliar la narrativa. A reconocer que la diversidad del pueblo judío también fue alcanzada por la destrucción.Comprender el proceso, no solo el finalEl año 1943 marca el punto de quiebre. La gran mayoría de los judíos de Monastir fueron deportados por autoridades búlgaras aliadas de la Alemania nazi. Fueron reunidos en Skopje y enviados en trenes hacia Treblinka, donde la mayoría fue asesinada.Pero la travesía no se queda en ese final.“Es fundamental entender que una comunidad no desaparece de un día para otro”, explica Rab Sigal. Comprender el proceso —la burocracia, la obediencia, la indiferencia— permite enfrentar preguntas incómodas pero necesarias: ¿cómo ocurre algo así?, ¿qué responsabilidades están en juego?Kremer sostiene que la Shoá es una parte ineludible del relato, pero no su eje central. “Solo al conocer la riqueza de la vida previa es posible dimensionar realmente lo que se perdió”, afirma.Y ahí está uno de los sellos distintivos de Travesía: poner en el centro la vida judía.Una memoria que se reconstruye caminandoHay algo que los tres coinciden en destacar: la experiencia de estar ahí lo cambia todo.No es lo mismo estudiar una comunidad que recorrer sus calles. No es lo mismo leer sobre una cultura que imaginarla en su espacio real. En Bitola, los participantes pueden visualizar niños jugando, familias celebrando, voces en ladino llenando el aire.Esa conexión emocional transforma la memoria en algo vivo.“Más que enfrentarse a la pérdida, es reencontrarse con la vida que existió”, dice Kremer. Y ese reencuentro no es pasivo: es activo, identitario, profundamente personal.El viaje, guiado por Manuel Aszyn, incluso incorpora memorias familiares de los propios participantes, generando una experiencia aún más íntima. No es solo historia: es en primera persona.De participantes a transmisoresEl impacto del viaje no termina al regresar a Chile. De hecho, ahí comienza otra etapa.“Los participantes se transforman en transmisores de memoria”, explica Vivi Kremer. No como repetidores de datos, sino como narradores con sentido. Personas capaces de llevar esa historia a sus familias, a sus comunidades, a las nuevas generaciones.Jessica Landes lo define como una responsabilidad activa: entender la memoria no solo como un ejercicio del pasado, sino como una herramienta para construir el presente y el futuro.Y Rab Ari Sigal lo resume con una reflexión potente: cuando desaparece una comunidad judía, no se pierden solo personas. Se pierde una forma de rezar, de hablar, de celebrar, de mirar el mundo.Un viaje distinto, una invitación abiertaA diferencia de otros programas más conocidos, esta travesía no lleva a grandes símbolos universales. No hay una narrativa ya instalada. Y quizás ahí radica su mayor fuerza.“Monastir obliga a una memoria más fina, menos genérica”, dice Sigal. Es una invitación a salir de lo conocido, a abrirse a una historia que, aunque menos difundida, es profundamente propia.Porque muchas de las familias sefaradíes que hoy forman parte de la comunidad judía chilena tienen sus raíces en esos territorios. Este no es un viaje lejano: es un viaje hacia adentro.En tiempos donde la memoria corre el riesgo de volverse abstracta o repetitiva, Travesía Monastir–Salónica propone algo distinto: volver a humanizarla. Recuperar la complejidad, la diversidad y, sobre todo, la vida.Es, en definitiva, una invitación:A caminar las huellas de quienes vinieron antes.A reconstruir una historia que aún late.Y a entender que recordar no es solo mirar atrás, sino decidir qué hacemos, hoy, con ese legado.----------------Los entrevistadosJessica Landes:Directora de Educación Judía del Instituto Hebreo Dr. Chaim Weizmann en Chile, además participa activamente en la comunidad del Círculo Israelita de Santiago.Formación pedagógica en la Universidad Católica de Río de Janeiro, Brasil.Rab Ari Sigal:Rabino del Círculo Israelita de Santiago y Director de Mercaz Lemidá.Sociólogo FSOC-UBA, MA en Integración Regional FCE-UBA, MA Schechter Jerusalén, miembro de Kaiciid IRD, Kaplan Alumni, Mesader Gittin RA.Viviana KremerDirectora del Voluntariado del Círculo Israelita, psicóloga UBA.

    Ñuñoa optó por mantener la calle República de Israel

    Luego de que en 2024 se iniciara una petición de algunos vecinos y organizaciones para renombrarla, la Municipalidad de Ñuñoa finalmente determinó que la calle llamada República de Israel seguirá con el nombre que ostenta desde 1959.La decisión se adoptó "tras un proceso de revisión administrativa, participación ciudadana y análisis jurídico", dijo la comuna en un comunicado, que subrayó que "esta determinación recoge de manera directa la opinión expresada por los vecinos y vecinas del sector que manifestaron su rechazo en una consulta ciudadana".Así, la alcaldía liderada por el alcalde independiente de derecha Sebastián Sichel "ha optado por respetar la voluntad de la comunidad, entendiendo que las decisiones que impactan directamente la vida barrial deben construirse con las personas y no sin ellas"."Explotar conflictos externos para politizar la vida de los vecinos no tiene sentido, menos con dos comunidades que queremos mucho en Ñuñoa, la palestina y la israelita. Y menos aún si quienes viven en esa calle están en contra", comentó el jefe comunal.Hasta 1959, la calle se llama "Nueva Ñuñoa", y fue modificada por el entonces presidente Jorge Alessandri.