Iom Hashoá en el Círculo Israelita de Santiago El compromiso inquebrantable con la memoria y el futuro del pueblo judío
En el Círculo Israelita de Santiago se realizó la conmemoración de Iom Hashoá. No se trata solo de una fecha en el calendario, sino de un momento de recogimiento para recordar el horror del Holocausto: la discriminación, la persecución, los pogroms, las leyes raciales, los guetos, los vagones, los campos de concentración, las cámaras de gas, las pilas de cadáveres, los crematorios, los cuerpos famélicos de quienes morían y de aquellos que lograron sobrevivir. Mientras el mundo miraba hacia otro lado, la maquinaria nazi asesinaba a seis millones de judíos, además de homosexuales, personas con discapacidad, gitanos y eslavos, entre otros.Por eso, recordar es un deber no solo de los judíos, sino de un mundo que optó por no ver la barbarie. En 1951, se definió que el 27 del mes hebreo de Nisán se conmemorara uno de los pasajes más oscuros de la historia moderna. Fue elegido simbólicamente una semana después del final de Pésaj, la fiesta de la Libertad, en una fecha que coincide con el levantamiento del Gueto de Varsovia, entre otros hitos importantes para el pueblo judío. Ese sería el día del Kadish General (oración de luto) para aquellos que fueron asesinados en el Holocausto, desconociendo el día exacto de su muerte.Autoridades y CeremoniaA la ceremonia asistieron autoridades nacionales como el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna; el alcalde de Lo Barnechea, Felipe Alessandri; el director de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR), Christian Jara; además de representantes de las embajadas de Israel y Polonia.La ceremonia se inició con el encendido de velas por parte de los sobrevivientes del Holocausto para recordar y honrar a los seis millones de judíos asesinados durante la Shoá. Eva Rogazinsky, Susanne Hessinger, Zila Fink, Ana María Wahrenberg, Klara Mosi y Rudi Hayman fueron acompañados por jóvenes integrantes de las Tnuot y representantes de distintas comunidades.A continuación, los rabinos del Círculo Israelita, Comunidad Sefaradí, Comunidad NBI y Comunidad Israelita Valparaíso - Viña del Mar, elevaron oraciones por las almas de las víctimas de la Shoá, recitaron el Izkor, el Kadish y El Male Rajamim, tras lo cual se hizo un minuto de silencio. También se proyectaron videos con testimonios de quienes sobrevivieron a la barbarie y lograron llegar a Chile, en donde encontraron un verdadero “asilo contra la opresión".Discursos y ReflexionesLiat Levy y Matías Muchnik dirigieron unas palabras a los asistentes en representación de las tnout (movimientos juveniles), tras lo cual se presentó “La mesa de Pésaj se desintegra” y “Cartas de las madres/padres a sus hijos”, obras del grupo de teatro y voluntarios, bajo la dirección de Moisés Norambuena y con coreografía de Taly Winer.A continuación, Alfredo Misraji, presidente de la CJCh, señaló que:“Iom Hashoá implica la responsabilidad de no dar por hecho lo que hoy existe. De entender que lo que tenemos fue construido con esfuerzo, con resiliencia desde el dolor y el trauma. De cuidar esa continuidad, como herencia. Tomar conciencia de lo que recibimos… y de lo que estamos llamados a proteger".Galit Silberman, presidenta de la Federación de Estudiantes y Jóvenes Judíos Chile (FEJJ), también se dirigió a los presentes expresando su preocupación por el antisemitismo:“Hoy se justifica la violencia en nuestra contra, se agreden nuestros espacios de educación y de culto religioso, lo que nos preocupa y duele. Frente a la oscuridad del odio, la memoria puede convertirse en nuestra mayor defensa. Nuestra tarea no es solamente recordar, es resignificar la memoria".Por su parte, el embajador de Israel en Chile, Peleg Lewi, destacó el valor de la resiliencia:“Nuestro pueblo eligió no solo sobrevivir, sino creer, crecer, crear, construirse y construir. Construimos en Israel un hogar para todos nosotros, un hogar nacional sobre el cimiento de esperanza, fe y responsabilidad mutua”.“Javer Olam” En esta ocasión, se otorgó el reconocimiento “Javer Olam” a Ignacio Sánchez, exrector de la Pontificia Universidad Católica, quien fue presentado por el rabino Eduardo Waingortin quien dijo: “Mientras tengamos vida tenemos que recordar las millones de vidas que fueron truncadas y también tenemos que reparar. Hoy distinguimos a Ignacio Sánchez por contribuir a esa reparación a través de la educación”.El otrora rector de la Universidad Católica hizo alusión al Concilio Vaticano II, asegurando que: “Recordar es comprometernos activamente con el respeto irrestricto a la dignidad de cada persona humana. En este horizonte, el diálogo ecuménico e interreligioso se presenta como una tarea fundamental”. Precisó, además, que el rechazo al antisemitismo nos convoca a ser constructores de puentes, labor que buscó durante su gestión académica.La ceremonia fue organizada por el Círculo Israelita, el Instituto Hebreo, el Archivo Judío de Chile, la Comunidad Judía de Chile y el Museo Judío de Chile (MIJ). Este último se encargó de la producción y curatoría general del evento, enfocado en el concepto de despojo familiar. "Para profundizar en este mensaje elegimos conectar con la festividad de Pésaj, destacando que el pueblo judío siempre ha podido levantarse", indicó Michelle Reich, directora de operación y desarrollo del MIJ.Así como se estableció en 1951, en Chile y en todo el mundo se recordó que “nunca olvidar” no es solo una declaración, sino un compromiso de honrar la historia de quienes perecieron y de reafirmar que, frente a la oscuridad, el pueblo judío siempre elige la vida.

