Artista, empresario y solidario:

Yair Emanuel

El taller de Emanuel, en Jerusalén, es enorme, con distintas secciones separadas para cada especialidad: metal, textiles y otras. En ellas se elaboran objetos de judaica, regalos judíos, talit, kipot, cortinas de Aron Ha Kodesh, shofar y gran variedad de otras piezas, Trabajan allí muchas personas, algunas con capacidades reducidas que no encuentran ocupación en otras partes pero pueden desarrollar habilidades específicas. Son, por ejemplo, personas con síndrome de Down o inválidos de guerra.

El bowl metálico de veinticinco centímetros de diámetro cuya fotografía aparece en esta página fue traído de regalo a Chile por un familiar israelí. Es producto de un complejo sistema de ejecución, que comenzó con el diseño del artista, trabajado en computador, continuó en el moldeado de la lámina metálica, obteniendo la forma curva de contorno y profundidad para proceder al calado de las perforaciones que subrayan su tridemensionalidad. Luego pasó al proceso de esmalte de cada uno de los colores aplicados a mano y a su horneado a alta temperatura. El tiempo de ejecución de cada pieza es de alrededor de cinco días.

Este diseño, uno de los que se utilizan en el taller de Emanuel con base semejante, en series reducidas, recuerda a Jerusalén como centro de la vida judía. Puede utilizarse simplemente como centro de mesa o como frutero o panera.

El creador de este y muchos otros hermosos objetos, nació en el Kibutz Shaalvim, de filiación ortodoxa. Toda la familia se trasladó a Jerusalén cuando él creció.

Asistió a la prestigiosa Academia de Arte Betzalel. Al egresar, desarrolló su propio estilo, trabajando principalmente en madera y textiles. Más tarde incorporó el metal, que requiere mayor inversión y complejidad técnica.

Utiliza temas judíos, algunos de ellos relacionados con fechas tradicionales, como las bandejas para Pésaj o los platos para Jalah, las servilletas que cubren estos últimos y muchos otros. Y se inspira en citas bíblicas, como por ejemplo en los alimentos que allí se mencionan: trigo, cebada, uvas, aceitunas, granadas y dátiles.

En todas sus creaciones, Yair Emanuel está fuertemente influenciado por Jerusalén, la Ciudad del Trono, la ciudad sagrada.

Por Sonja Friedmann