Por Rabino Ariel Sigal:

¿Y qué fue lo que hizo?

De acuerdo al Midrash de Sifre, Tzlofjad y su padre, Jefer, estaban entre los que salieron de Egipto, y por consiguiente cada uno tenía su porción en la tierra. Tzlofjad, como el hijo primogénito, tenía dos partes en la suerte de su padre, de modo que sus hijas heredarían “tres partes” en la Tierra Prometida. “Nuestro padre murió en el desierto; y él no estuvo en la compañía de los que se juntaron contra D’s en el grupo de Koraj, sino que en su propio pecado murió, y no tuvo hijos” Bamidvar 27:3. En M. Bava Batra 119b, Rabí Ieoshúa enseñó que las hijas de Tzlofjad -Bamivdar 27:2-4- se presentaron primero a la asamblea, luego los jefes, luego Eleazar y finalmente a Moshé, pero Abba Janán dijo en nombre de Rabí Eliezer que las hijas de Tzlofjad estaban delante de todos ellos porque así acostumbraban a sentarse todos juntos.

El Talmud en M. Shabat 96b discute arduamente cuál fue el pecado de Tzlofjad que sus hijas revindican como el causante de no poseer tierras. Observando las palabras –Avinu Met Bamidvar- “Nuestro padre murió en el desierto” y bajo la aclaración de las hijas que deducen que no formó parte en la rebelión, queda un enigma por resolver: ¿Quién era el hombre que recogía leña en día de reposo estando los hijos de Israel en el desierto? Bamidvar 15:32.

Rabí Akiva enseñó en un Baraita que justamente Tzlofjad fue el hombre ejecutado por recolectar madera en el día de Shabbat. El Rab Iehuda ben Beteira respondió a Akiva que él tendría que dar cuenta de esa acusación. Sin embargo para Akiva era correcto su razonamiento y no precisaba dar evidencias. Tenemos la presunción que Akiva cuando regresó al Sinaí, aprendió detalles de la historia que la Torá prefirió proteger.

Continúa la Guemará preguntándose, según el rabino Iehuda ben Beteira, ¿de qué pecado murió Tzlofjad? “murió en su propio pecado”. Iehuda ben Beteira intuye que Tzlofjad fue parte de que los que “se obstinaron en subir a la cima del monte” Bamidvar 14:44, para tratar de no tomar la Tierra de Israel después del incidente de los espías. Los rabinos, no están de acuerdo si Tzlofjad era un buen hombre. Mientras él era justo según la opinión anónima del Sifre porque recibe pena y castigo de su propio pecado, R. Natán concluye que él era malvado. Las hijas de él, abren su camino y buscan en el futuro cercano la herencia que les corresponde.

Por Rabino Ariel Sigal.