Nuestros expertos opinan de La Roja:

Vuelta de página y a planificar el futuro

Tras la catastrófica eliminación de la selección chilena del proceso clasificatorio a Rusia 2018, los análisis y propuestas se multiplican.

“Bajos rendimientos individuales y un declive colectivo luego de la Copa Confederaciones”. Este es el resumen lapidario que entrega el ex futbolista y comentarista deportivo, Rodrigo Goldberg, para explicar la eliminación de Chile en su camino a Rusia 2018.

Por su parte, Exequiel Segall, presidente del Tribunal de Disciplina de la ANFP, enfatiza que en el fútbol, sea que se trate de clubes o selecciones, especialmente en el caso de equipos que no pertenecen al primer mundo futbolístico, se debe tener siempre presente que a los buenos momentos y a los logros obtenidos sigue, o debe seguir, un descenso y un aterrizaje. “Lo sucedido con la eliminación de nuestra selección es sólo el reflejo de esa constante, la cual, lamentablemente, no fue avizorada por la generalidad del medio. Además, no obstante el hermetismo que rodea a la selección, estimo que hubo factores internos, tales como extrema confianza, relajo, permisibilidad, inadecuada planificación y proyección, particularmente en el tiempo que medió entre la Copa Confederaciones y la etapa final de las clasificatorias”.

El siquiatra y ex arquero de la Universidad de Chile, León Cohen, opina que el tiempo ha pasado y que la generación dorada se ha desgastado. “Sin embargo, creo que era perfectamente posible clasificar a Rusia 2018. No hace más de tres meses que este equipo estuvo punto de ser campeón de la Copa Confederaciones. El fútbol es un deporte grupal. El equipo es más decisivo que las figuras individuales. En los grupos pequeños, como un equipo de fútbol, los líderes internos, como el capitán o alguna figura, y los líderes externos, como el cuerpo técnico, son muy relevantes en la dinámica del equipo. Creo que la estrategia desplegada en estas últimas fechas fue lamentable, equivocada y hasta estúpida. En estas ocasiones el duelo es difícil. Sólo podemos conformarnos con el refugio en la nostalgia y en el agradecimiento”.

Finalmente, el periodista subeditor de Deportes de TVN, Ricardo Levi, apunta a una multi-causalidad. “Primero la elección de Juan Antonio Pizzi, técnico que nunca se ha caracterizado por un juego ofensivo, similar al que teníamos con Jorge Sampaoli. Se eligió a Pizzi por su cercanía con Andrés Fazio, vicepresidente de la ANFP. Ahí está, a mi juicio, el primer error. Otro factor dice relación con el nulo liderazgo y manejo de Pizzi al interior del camarín de La Roja. No hubo autoridad frente a los actos de indisciplina, a lo cual hay que agregar la inexistencia de una propuesta de juego. Pizzi es el principal responsable, pero tampoco debemos excusar a los jugadores, y en especial a estas mega estrellas, como Vidal o Alexis, que se agrandaron con mensajes innecesarios en las redes sociales. Este debe ser, por la calidad de jugadores en cuestión, el fracaso más grande en la historia de nuestro fútbol”.

Futuro incierto

Ante la sensación de que no hay una generación de recambio capaz de tomar las banderas, nuestros expertos han barajado varias ideas.

Rodrigo Goldberg asegura que las generaciones se preparan con tiempo. “Esta fue espontánea y se vio potenciada con entrenadores que sacaron lo mejor de ellos. Hoy no tenemos una nueva generación, pero queda una que se puede aprovechar. Se necesita planificar a largo plazo, incluyendo las selecciones menores”.

En tanto, Segall es de la idea de tomarse un tiempo antes de tomar decisiones en la ANFP. “Debe venir una etapa de análisis y autocritica, previo a la búsqueda del cuerpo técnico que tendrá la responsabilidad de conducir la nueva etapa, no solamente de la selección adulta, sino que también de las selecciones menores, cuyos principales exponentes han fracasado, como la Sub 20 que tuvo un paupérrimo fútbol en el Sudamericano y la Sub 17 con un triste desempeño en el Mundial”.

En la misma línea, León Cohen cree que las políticas culturales y deportivas son variables necesarias para generar nuevos y valiosos protagonistas. “Sólo un desarrollo en el largo plazo, como ocurre en países desarrollados, aumenta las probabilidades que se replique este proceso. Los cambios son lentos y a veces explotan exponencialmente. Necesitamos más Bielsa, más Sampaoli, más Riera, más Pellegrini, etc. También un campeonato nacional menos mediocre, dirigentes no corruptos y profesionales, una sostenida apertura de los jóvenes a las competencias extranjeras y a los grandes públicos, en vez de estar encerrados en Quilín con la sola compañía de sus familias. Una mayor profesionalización y desarrollo personal de los jugadores para frenar la indisciplina y el capricho de ‘nuevos ricos’ de algunos de ellos. Aun así, el talento, la gracia y la creatividad siguen siendo regalos del cielo”.

Finalmente, Ricardo Levi prefiere una opción más drástica. “Ojalá una refundación del fútbol chileno. Suena pretencioso, pero de una vez por todas hay que hacer un trabajo serio a todo nivel, desde las divisiones menores hasta la selección adulta, además, pasando por nuestro campeonato, que es de muy bajo nivel. No sé, veo quizás a un Manuel Pellegrini como gerente técnico, como el mandamás del fútbol y a un Eduardo Berizzo a cargo de la selección mayor. Lo preocupante es que el futuro no se ve muy alentador, ya que al menos en La Roja el recambio prácticamente no existe. No hay jugadores que puedan reemplazar a Sánchez, Vidal o Bravo. Yo, la verdad, anticipo un futuro más bien negro”.

Por LPI.