Entrevista a José Ignacio Amenábar:

Viaje de la Cámara Chilena de la Construcción fortalece las relaciones bilaterales entre Chile e Israel

José Ignacio Amenábar, Vicepresidente de la Cámara Chilena de la Construcción, lideró el viaje de una delegación a Israel, en coordinación con la Comunidad Judía de Chile y la Oficina Comercial de Israel en Chile.

El objetivo central fue explorar posibilidades de cooperación en temas de eficiencia energética, gestión de recursos hídricos y nuevas tecnologías israelíes aplicadas a la construcción.

A continuación su relato de cómo se gestó el viaje y qué beneficio aportó.

-¿Cómo se tomó la decisión de viajar a Israel y con qué objetivo?

-La Comunidad Judía se acercó a la Cámara a mediados del 2017 para ver la posibilidad de repetir un viaje que se había realizado en 2015. Adicionalmente, en la comisión de Asuntos Internacionales teníamos la idea de buscar algunos destinos que tuvieran como eje el tema de la innovación.

Dada la condición de Israel, de ser uno de los países más innovadores del mundo, y considerando además que en algunos aspectos tiene una condición similar a Chile, nos pareció que podía ser un destino interesante para conocer.

-¿Qué expectativas tenían?

-Dado todo lo que hemos escuchado respecto a su desarrollo y su fama de “start-up nation”, las expectativas eran altas y se cumplieron en tanto la agenda combinó adecuadamente los elementos profesionales con los culturales y religiosos.

-¿Qué visitaron y qué es lo que más le llamó la atención?

-En lo profesional, la agenda se estructuró en torno a lo relacionado con las industrias más destacadas del desarrollo israelí, como son la desalinización, tratamiento de agua y energías no convencionales.

En ese marco, visitamos la “Gilboa Pump Energy Plant” una central de energía eólica, así como a la planta desalinizadora de Hadera, donde pudimos comprobar la calidad del agua, tomándola directo de la fuente. La delegación también visitó una de las mayores innovaciones israelíes: la planta de tratamiento de aguas servidas Shafdan, que provee agua para riego al sur de Israel.

También nos interesaba conocer cómo se han implementado las políticas de innovación y algunos start-ups específicos relacionados con la industria de la construcción.

En ese ámbito fue muy interesante la reunión sostenida con emprendedores en tecnologías de la construcción en que conocimos un Software para seguimiento y supervisión de proyectos en terreno, incluyendo drones que realizan una réplica en 2, 3 y 4 dimensiones del estado de avance de las obras y comparación con planos.

Algo que nos llamó mucho la atención es cómo en Israel coordinan las políticas públicas entre los ministerios para implementar proyectos de interés a nivel país y en el largo plazo. Un ejemplo de ello es la figura del “Encargado de Desarrollo Tecnológico de Israel”, que nos pareció muy interesante, pues es el responsable de coordinar a diferentes ministerios y organismos para permitir el desarrollo sostenido del desarrollo tecnológico en Israel; algo muy llamativo pues no existe en Chile esta figura que asegure una política sostenida más allá de los gobiernos”, concluye.

-¿Qué podría importarse a Chile?

-Dado que los problemas en la construcción son similares en todos los países, especialmente en productividad, tenemos la convicción de que existen soluciones de construcción israelíes que pueden implementarse en Chile. De hecho, ha habido algunos acercamientos con algunos de los desarrolladores con los que nos juntamos en Israel.

Las autoridades de la Comunidad Judía de Chile coinciden en que la visita de la Cámara Chilena de la Construcción a Israel evidencia el liderazgo de Israel en diversas áreas de desarrollo y es una contribución a las relaciones bilaterales entre ambos países.

Por Grace Agosin – CJCh