Columna beteliana:

Viaje de capacitaciones de madrijim

Para mí Argentina fue una de las experiencias más gratificantes de mi vida Beteliana. Tuve la suerte de ir en mi primer año de hadrajá. Digo suerte porque, siendo el más chico, tuve la oportunidad de crear lazos nuevos con gente mayor con la cual no era tan cercano. Además, logré fortalecer relaciones antiguas con amigos de toda la vida.

Una de las mejores cosas del viaje fue la gran variedad de actividades que realizamos. Desde capacitaciones muy divertidas hasta una casa embrujada. Actividades donde pude conocer mejor a todos los miembros del tzevet, viéndolos en ámbitos totalmente distintos a los que uno se acostumbra a lo largo del año. Sin embargo, siento que el mejor momento de todos fue la Havdalá que hicimos en nuestra ida a Cissab. Al cantar todas las canciones de Bet-El junto a tu kvutzá y a todo el Tzevet, se me vinieron recuerdos de toda mi vida Beteliana. Momentos como este son los que motivan para ir sábado a sábado y ocupar toda la energía posible para dirigir a los janijim.

Por Baltazar Jana. Madrij 6to Hombres.