Por Rabino Ariel Sigal:

Unos carros como señal

R egresan los hermanos y le dicen a su padre Iaakov que Iosef está con vida: “Y le dieron las nuevas, diciendo: Iosef vive aún; y él es señor en toda la tierra de Egipto. Y su corazón -Iaakov- se desmayó; pues no les creía” Bereshit 45:26. Pero luego, “viendo él los carros que Iosef enviaba para llevarlo, el espíritu de Iaakov su padre revivió” Bereshit 45:27.

El Midrash insinúa que incluso con palabras de verdad, es difícil de creer en situaciones complejas. Y a partir de los carros, la historia se torna creíble. Bereshit Rabba 94:3, supone que esos carros venían con inscripciones de idolatría. El presagio es para Iehuda, como tribu que será castigada por la idolatría. Pero Rashi s.XI resalta en el texto: que envió Iosef y no el Faraón, como signo para su padre. Es decir, no podrían incluir idolatría.

Esta señal es la que inclinó a Iaakov para que creyera que su hijo estaba realmente vivo. Agalot -carros-, suena y se escribe similar a Egla -ternera-. De acuerdo al Talmud Sotá, cuando se encuentra un fallecido en el campo debe cumplirse con la mitzvá de Eglá Arufá, decapitado de la ternera para expiar por la muerte. El mensaje encriptado es de Iosef a su padre. Le propone expiar por una muerte que no fue, por sus hermanos que lo han abandonado como fallecido, en un pozo en medio del campo.

Iosef está en Egipto, pero sus valores siguen siendo los de su hogar. “Entonces Israel dijo: Suficiente, mi hijo Iosef vive todavía” Bereshit 45:28. Suficiente es la fuerza de Iosef, que “a pesar de haber pasado unas cuantas amarguras todavía se sostiene en su justicia” Bereshit Rabba 94:3. Resume Mishlei: “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y la enseñanza de tu madre no abandones; porque guirnalda de gracia son para tu cabeza, y collares para tu cuello” 1:8-9.

Por Rabino Ariel Sigal.