Muralista porteño Israel (Claudio) Fraiman:

Un chileno pondrá color a las calles de Jerusalén

Tras hacer aliá en 2014, el artista plástico oriundo de Valparaíso ha encontrado los espacios y oportunidades para desarrollar su pasión por el arte urbano, lo que se concretará en un museo de murales a cielo abierto.

“Pasados más de 30 años de trayectoria y saboreando el mundo artístico que me acompaña, junto a buenos colegas y mejores espectadores, podría decir que gracias a la influencia genética rusa y francesa de mis padres se genera una potencia artística que domina mis obras… Pero más sorprendente que eso es que ha logrado traspasar esa luz a mis hijos, donde Nejamá es hoy una ilustradora profesional a sus 18 años, entrando a una carrera artística que me llena de orgullo, Moshé es un músico inquieto de 17 que va camino hacia el sonido digital, y Maine Kleine Mijael, de 6 recién cumplidos, me acompaña día a día indicándome que color y cuando parar, le dice a su ganenet que quiere ser Metzayer como su papá y aseguro que pinta muy bien, mucho mejor que yo a su edad”.

Esta declaración pertenece al pintor chileno-israelí Israel (Claudio) Fraiman, quien hizo aliá hace un par de años y hoy está tratando de consolidar su proyecto soñado, el museo Open Sky Museum of Modern Art of Jerusalem.

-¿Qué influencia tuvo en tu forma de hacer arte la aliá a Israel?

-Podríamos decir que a diferencia de mi tierra natal, aquí las cosas funcionan y aunque no he dejado de producir en estas décadas, aquí toman en cuenta cada paso que das y eso se valora mucho, porque mientras produzco prolíferamente cada avance es reconocido. Llegando el 2014, fui premiado con el más alto nivel que puede alcanzar un artista inmigrante por el Ministerio de Absorción. Me sorprendieron al entregarme la distinción máxima como Oman Metzuyan BeMeyujad. Me entregaron un premio que me permitió acrecentar mis fungibles y mi aparataje artístico. Luego, reconocidas galerías de Tel Aviv expusieron mis trabajo e incluso una tomo mis obras para ferias en Hong Kong y Malasia.

“La conectividad mundial se hace presente en Israel, es otra realidad, superior, es permanente contacto con colegas que conocí aquí y ahora desde Nueva York, me envían encargos de murales y expertos en arte que mantenemos whatsapeos constantes de diferentes partes del globo. Vivir aquí me ha permitido tener contacto con parlamentarios de la Knesset, ex ministros de estado y actuales también, alcaldes, empresarios, con la familia de Shimon Peres (ZL) y la de Yitzhak Rabin (ZL), por medio de su hija Dalia, etc. y no es sólo la foto para Facebook con ellos, sino que trabajar y seguir operativos, y así veo que mi arte sin muchas pretensiones, ha logrado abrir puertas aquí al igual que fuera del país”.

-¿Cómo surgió lo del OSMoMA y en qué consiste el proyecto?

-Alex Goldberg, un bravo pintor mexicano de buen corazón me invita a participar dentro de los proyectos que se están haciendo para mejorar el barrio llamado Talpiyot en Jerusalén. Nos reunimos con gente la Autoridad para el Desarrollo de Jerusalén,específicamente con Guy Shaked de EDEN, que gestiona los recursos y permisos, reúne los participantes, apoya con actividades y proyectos. Así iniciamos con el primer mural y ahora estamos proyectando otros de mayor magnitud para ir conformando el recorrido que dará forma al OSMoMA of Jerusalén. OSMoMA nace a finales del 2017 y a comienzo del 2018 se va concretando la idea de un museo de murales, gracias a mi experiencia en Valparaíso como académico por 10 años en la UCV y luego otros 10 años en diferentes universidades privadas en arte, arquitectura y diseño. TEL AVIV se une al proyecto de OSMoMA con 2 murales por ahora, uno en el centro de la ciudad a 5 minutos del mar y otro al sur, que agrega verde al sector gris de edificios. Como todo museo aspiramos a tener obras de arte como murales y esculturas. Principalmente murales, porque es lo que sabemos hacer.

-¿Qué impacto genera un mural en el plano urbano y social de una ciudad?

-Ubicar murales y obras de arte en la ciudad genera un giro en el habitar del barrio. La gente comienza a cuidar las obras que llenan de color sus vidas. Nace un interés por agregar más seguridad nocturna, la gente lo agradece y a partir de regalar belleza a la ciudad se va generando un giro centrípeto que acerca a inversores, aleja a malhechores y va renovando el sector para bien. La plusvalía sube y las actividades culturales florecen. Agregamos arte con sistema gota a gota para que florezca el desierto de cemento.

-¿Qué temáticas están considerando?

-Hemos pensando que la cercanía de nuestra celebración de los 70 años como Estado Judío es una motivación suficiente que nos deja inmersos de sobra en temas sionistas, judaicos, humanos, tecnológicos, que nos permiten soñar despiertos creando obras desde esa visión. Nuestra idea es invitar a pintores y artistas reconocidos a participar, de hecho, una manera de devolverle la mano a quien me inicio en el muralismo fue extender mi mano hacia mi nonagenario maestro y buen amigo Sr. Francisco Mendez Labbe, quien es el primero en tomar la iniciativa en enviar su propuesta junto a la de Jorge Ferrada Herrera.

Por LPI