Educación judía comienza el año en grande:

Tres máximos en PSU 2018

Nicolás Camhi, Joaquín Umaschi; Daniel Schilkrut obtuvieron el máximo puntaje en la prueba de Matemáticas. Además, el Instituto Hebreo se ubicó en el lugar 13 del ranking PSU 2018. Todo esto en un ambiente de expectación, ya que el próximo 15 de enero se conocerá el proyecto de arquitectura que servirá de base al nuevo colegio en el marco del Proyecto Atid.

Diciembre es un mes de locos. Fin de año, tacos por todas partes, campamentos juveniles y resultados de la PSU.

Y en esta oportunidad no fue diferente, aunque el fin de 2018 y comienzo de 2019 podría catalogarse como positivo para la educación judía, y especialmente en el Instituto Hebreo, donde a la efervescencia por los avances del proyecto Atid se suman 3 puntajes máximos nacionales en PSU de Matemáticas.

Según explicaron en el Instituto Hebreo, el colegio obtuvo el lugar 13 del ranking PSU, y los alumnos Nicolás Camhi, Joaquín Umaschi y Daniel Schilkrut fueron Puntajes Nacionales de Matemática. Además, 30% obtuvo más de 700 puntos en Lenguaje, 58% obtuvo más de 700 puntos en Matemáticas, 54% obtuvo más de 700 puntos en Ciencias y 24% obtuvo más de 700 puntos en Sociales.

“El equipo profesional del Hebreo celebra los resultados obtenidos por sus talmidim: una generación de alumnos que se sumó a la propuesta del colegio y obtuvo de ella el máximo provecho”.

Padres orgullosos

Conversamos con los padres de los puntajes nacionales, para saber sus impresiones, sus reflexiones y mensajes para otros apoderados y jóvenes.

Roberto Camhi y Jocelyn Lowy, padres de Nicolás:

“Han contribuido para este resultado la formación y ejemplo de la familia, el colegio, su esfuerzo , la perseverancia y también la preparación externa. El Hebreo es nuestro colegio y debemos cuidarlo y apoyarlo, ayudar a que cada día sea mejor. Una forma es siendo honestos en nuestros comentarios pero permitiendo que los que saben hagan su trabajo para lograrlo. Queremos agradecer a los morim del colegio todo lo que dan día a día por nuestros hijos. Muchos fueron muy importantes para Nicolás”.

Elizabeth y Ricardo Schilkrut, padres de Daniel:

“Daniel ingresó al Hebreo en Primero Medio, (desde el Grange): ha cultivado a sus amigos para la vida. Académicamente mantuvo su nivel, y floreció en otros ámbitos. Su disciplina, estudio y perseverancia, como también su tranquilidad, en conjunto con el apoyo del colegio, sus amigos, Maccabi, NCSY, son parte del todo que le permitió afrontar la PSU con tranquilidad y obtener este logro. La relación entre colegio-alumno donde se genera esa interacción, flexibilidad y apoyo, les permite en el Hebreo adaptarse a los requerimientos de cada alumno. Agradecemos a los morim el apoyo, y, como mensaje a otros apoderados: escuchar a los hijos, tener confianza en ellos y en el colegio”.

Chantall Goldschmidt y Dani Umaschi, padres de Joaquín:

“Entró en 2011 desde Argentina, con un comienzo difícil de adaptación. Pero el apoyo del colegio fue incondicional y total. Con la contención recibida, se fue sintiendo en casa y pudo desplegar todo su potencial en un entorno que lo estimuló siempre. El Hebreo da todas las posibilidades y los chicos deben buscar qué es lo que les gusta y dónde pueden brillar. Con tranquilidad y confianza. Como padres, debemos ayudarlos a tener autoestima alta, y a superar una a una sus dificultades. Es fundamental tener la confianza en el colegio donde uno elige mandar a sus hijos. Delegamos y estamos tranquilos y en paz, sabiendo que cada parte pone lo suyo. Vivimos este proceso sin angustia, acompañando a Joaquín a lo largo del año, confiando en que cada quien hace lo suyo. Él puso mucha dedicación, pero en ningún momento dejó de hacer las cosas que le gustan, como ser madrij por ejemplo”.

 

Alumnos destacados

Nicolás Camhi

“Los morim jugaron un rol clave en el proceso PSU. Eso sí, no todos los morim tienen la misma “función” en este proceso, algunos profesores se encargan de aportar con contenidos específicos mientras que otros se preocupan de mantener el equilibrio emocional y anímico de los alumnos.

Yo he estado en el Instituto Hebreo por 15 años, por lo que es muy difícil que no haya marcado algo en mi crecimiento. El colegio me aportó con una educación judía de calidad, amigos y cientos de experiencias que voy a recordar por toda mi vida. Para mí el colegio es especial ya que permite formar lazos que permanecen por muchos años, tanto con profesores como con nuestros compañeros. La formación del colegio va más allá de la PSU, te aporta valores que sirven para el resto de la vida”.

Daniel Schilkrut

“A diferencia de lo que pensaba, la PSU no fue algo que tomó un rol muy importante en el clima del día a día. Fue un tema, efectivamente, recurrente, pero gracias a lo tranquila que fue la generación, no fue para nada agobiante. Personalmente, todas aquellas actividades que ayudaban a despejarse un rato aportaron mucho en mi preparación y poder llegar tranquilo a dar la prueba. Entre esto está Maccabi, deportes dentro y fuera del colegio e incluso las salidas con amigos. Me gustaría poder estudiar Medicina. Originalmente tenía pensado entrar a la Universidad de los Andes, pero ahora, con los resultados que logré obtener, quizás logre entrar a la Universidad de Chile.

Estos últimos cuatro años, en lo que más siento que me ha ayudado el Hebreo es en mi formación de identidad judía, además de aportarme gran parte de las herramientas necesarias para la PSU, la universidad y vida en general. Quiero darle las gracias también a mi familia, por ayudarme y darme el apoyo necesario en este proceso.

Joaquín Umaschi

“El Hebreo siempre me dio mucha tranquilidad y seguridad de que estaba siguiendo el camino correcto. Social y personalmente, el Hebreo me dio la posibilidad de crecer y desarrollarme en múltiples aspectos. La confianza que me entregaron los morim me permitió superarme durante todo el año. Los morim fueron un factor muy importante. Quiero estudiar Ingeniería Civil Industrial en la PUC, pero antes de estudiar me voy a ir a Shnat con mis amigos. Es necesario hacer una pausa entre el colegio y la universidad. A la próxima generación les diría: que nunca pierdan el equilibrio durante el año. Estudiar y presionarse más de la cuenta, no es mejor. Sean humildes pero créanse el cuento de que pueden cumplir sus objetivos. Por último, confíen en el colegio que saben lo que hacen”.

Maimónides y Viña

Por otra parte, Víctor Lillo, High School Principal del Maimónides School, aseguró que toda la comunidad educativa de ese colegio está muy contenta con los resultados obtenidos en la PSU, como también de las diferentes decisiones de estudios al cual optaron los ex alumnos.

“Nuestro Programa Educativo para la PSU tiene como objetivo preparar a nuestros alumnos para que cualquiera sea su decisión tengan las competencias para llevarla a cabo; escoger bien la carrera que estudiarán e ingresar a las universidades que ellos desean. Junto con lo anterior, nos preocupamos de guiarlos y orientarlos para que esta decisión vaya de acuerdo a sus intereses, capacidades e identidad. Este año la gran mayoría decidió continuar sus estudios en el país ingresando a donde ellos querían, mientras que otros ya comenzaron su Educación Superior en Estados Unidos e Israel, en diferentes programas académicos internacionales. Felicitamos a todos nuestros alumnos por el esfuerzo, compromiso y les deseamos mucho éxito en esta nueva etapa”.

En tanto, en el Colegio Hebreo de Viña del Mar la información de los resultados la maneja individualmente cada alumno.

Proceso de admisión

Conversamos con Ilana Sánchez Serebrinsky, quien trabaja en la Unidad de Relaciones Internacionales de la Universidad San Sebastián, y en años anteriores ha estado vinculada a los procesos de admisión de fin de año.
“Trabajar en las semanas del proceso de admisión fue una buena experiencia, ya que pude ayudar a aclarar dudas a personas que tuvieron inquietudes iguales o muy parecidas a las que yo tuve en su momento, de manera de orientarlas de la mejor forma. Esto además me permitió desarrollar distintas habilidades como futura profesional”.

Respecto de las consultas típicas de los postulantes en este período, indicó que lo habitual es que pregunten cuál es la rentabilidad de la carrera, si está acreditada, si la universidad cuenta con becas propias, formas de financiamiento, detalles de la malla curricular y con cuantas prácticas cuenta la carrera. “Y hay ciertos factores que influyen en la decisión final, como por ejemplo si la universidad y la carrera están acreditadas y por cuanto tiempo, el valor del arancel y las posibilidades de optar a becas y beneficios”.


Cierre de Concurso de Arquitectura:
El 15 de enero se conocerá diseño del nuevo colegio

El pasado viernes 14 de diciembre se llevó cabo, tal como estaba previsto, la ceremonia de Premiación del Concurso de Arquitectura para la nueva sede del Instituto Hebreo.

En un clima muy armonioso, en donde reinó la camaradería y la expectación positiva, concurrieron las oficinas de arquitectura participantes y miembros de nuestra comunidad.

El director del concurso, Erico Lüebert, tomó la palabra para informar a los presentes que, de los 18 anteproyectos de altísimo nivel, el jurado, luego de un intenso y muy dedicado trabajo de análisis y deliberación, concluyó que son 3 los anteproyectos que poseen los mejores méritos arquitectónicos, haciendo muy difícil concordar mayoritariamente en un solo proyecto ganador.

Por lo tanto, transcurrido un largo debate, el jurado, en conformidad a las bases del concurso, acordó otorgar el Primer Premio por igual a las tres proposiciones. Al abrir los sobres se reveló el nombre de las 3 oficinas de arquitectura que obtuvieron el Primer Lugar: Espiral Arquitectos – Mas Fernández Arquitectos, Abraham Senerman y Perkins + Will Asociados y Jorge Iglesis Guillard Arquitectos.
En virtud de la presencia de 3 oficinas ganadoras, el jurado acordó solicitar a los tres equipos premiados, que en un plazo de 30 días presenten al jurado proposiciones corregidas de acuerdo a una serie de observaciones indicadas a cada una de ellas, para que se decida finalmente el proyecto ganador.

El jurado tomará la decisión definitiva el 15 de enero de 2019.

Reacciones de los ganadores

Jorge Iglesis G, Iglesis Arquitectos Ltda.

“Tomamos el resultado con satisfacción y compromiso. Participaban oficinas que de seguro hicieron buenas presentaciones por lo que constituye una alegría y un honor ser distinguidos. Los equipos trabajan para ganar no por concursar y ponen todo su esfuerzo en ello. Resulta magnífico lograrlo. Los desafíos se enfrentan con pasión y también con humildad. Lo que el jurado nos ha solicitado no es “hacer cambios” sino mirar mejor y más lejos. Estudiaron y analizaron todas las propuestas y eso les permite ver debilidades y fortalezas con claridad. Esta segunda vuelta es una invitación a corregir y reforzar el proyecto por el mismo camino que ha definido y por lo cual fue seleccionado”.

Cristóbal Fernández, de Espiral Arquitectos y Mas Fernández Arquitectos

“Estamos sumamente contentos por este resultado y la posibilidad de seguir en el ruedo en esta segunda etapa y llegar con la mejor propuesta para el futuro colegio. Hemos estudiado las observaciones, hay que verlas en profundidad y ver como se incorpora para darle una solución al cliente y tratar de sea la mejor propuesta”.

Diego Rossel, de Abraham Senerman y Perkins + Will Asociados

“Me pareció sorpresivo el resultado, esperábamos un pronunciamiento más contundente y queríamos ver las propuestas, pero igual quedamos muy contentos de estar en la terna finalista. Esto implicó unas fiestas de fin de año breves para poder cumplir con los requerimientos que nos entregó el jurado y le vamos a poner todo el talento y el trabajo para ser los escogidos, porque ese fue nuestro objetivo desde el primer minuto”.

Por LPI.