Por rabino Ariel Sigal:

Sueños de Paz

A medida que el Faraón cuenta sus sueños, el espanto y la extrañeza acrecientan con dramatismo, lo que ocurrirá en Egipto.“Y respondió Iosef al Faraón, diciendo: No está en mí; D’s será el que responda paz al Faraón” -Iaané en Shlom Paróh- Bereshit 41:16. En hebreo original “Shalom”, palabra que puede significar tanto “paz” como “estado” o “tranquilidad”. Cuando es parte de una pregunta, alude al “estado” de alguien en general y no a su “tranquilidad”. En cambio, se refiere a la tranquilidad o al bienestar cuando forma parte de una respuesta.

Iosef evita usar la palabra interpretar o descifrar, pero dice que D’s habrá de tranquilizar al Faraón, ya que parece saber sobre la inquietud que no hay hombre capaz de interpretar sus sueños. Esa falta de sentido del sueño era motivo de desasosiego, ya que según la comprensión de la época, el sueño contenía importantes anuncios para el futuro.

Iosef que también tuvo sueños y los debió interpretar, en esta oportunidad expresa: “No procede de mi” –Biladí- (ídem) la fórmula para comprenderlos. Rashi s XI. agrega, D’s pondrá la respuesta en mi boca concerniente al bienestar del Faraón. El Talmud en M. Brajot 57a dirá: “Si uno -en sueños- responde: “Que Su gran Nombre sea bendecido”, puede estar seguro de que tiene una participación en el mundo venidero. La Torá nos invita a soñar despiertos y el Talmud incluso nos invita a soñar dormidos, siempre incluyendo a D’s.

El mensaje es evitar ser la vara última de medición, aumentando la soberbia e insolencia omnisciente en la que puede caer el hombre. La modestia y la humildad son los atributos a ejercitar, en tanto el punto de comparación es enigmático y complejo. Iosef no descifra sueños, porque sería caer en la soberbia acusada por sus hermanos. Ahora, es quien confía en la Fuente de todo Sueño, para así idealizar el bienestar y entonces la paz.

Por rabino Ariel Sigal.