Por Fernanda Aubá M.

Somos todos medio Shekel

Son las 10 de la noche, sentada frente al computador pienso en cómo comenzar con estas líneas. Pienso en mi ex compañero, diría que no lo conocí, pero ahora siento que lo conozco mejor que nunca. Ambos tenemos cuatro hijos bajo diez años, ambos estamos en estos momentos en Estados Unidos y ambos somos ex alumnos del Instituto Hebreo. Yo, en mi hogar, junto a mi familia, y él, lleno de inquietudes por su enfermedad.

Mientras escribo estas líneas pienso en tantos amigos de mi generación y en todo lo que hemos pasado juntos, a veces buenos momentos y a veces difíciles momentos.

No deja de admirarme la solidaridad y el jesed que nos une. En esta ocasión estamos juntos para ayudar a nuestro compañero, no solo porque es lo que nuestro corazón nos llama a hacer, sino también porque es lo que somos como parte del pueblo judío y por la importancia de la Tzedaka para todos nosotros.

El viernes 5 de abril a las 11:00 AM recibí un whatsapp de parte del Rapa (David Rappaport) desde el Grupo Generación 96, con el link a una campaña de recaudación de fondos por GoFundMe, y como vivo en Estados Unidos me resultó muy familiar y lo encontré una maravillosa idea para poder ayudar.

En menos de 15 minutos ya muchos hacían preguntas de como donar y felicitaban a los organizadores de la campana, Rapa, Noni, Carol Bortnik y Jaco.

En 20 minutos se reunió casi el 5% de lo que se requiere, y en solo 24 horas ya habían alrededor de 200 donaciones de personas naturales y cerca de un tercio de la meta. ¡Simplemente Impactante!

Al unirse compañeros de colegio con una energía positiva, con tradición y una religión basada en ser el guardián de tu hermano, se genera este resultado.

Cada día entro al sitio web del GoFundMe y le digo a mi marido lo rápido que va creciendo la recaudación de fondos.

Me maravilla el poder que tiene se parte de la comunidad. Cuando estamos juntos somos mejores y podemos hacer cosas extraordinarias, como lo que estamos haciendo con esta campaña. Juntos le hemos enviado una energía positiva a nuestro compañero enfermo y esto lo ha ayudado a enfrentar su enfermedad y a acumular fuerzas para salir adelante.

Da lo mismo si eras el más bacán o el menos bacán, si eras el más estudioso o el menos estudioso de tu generación. En este momento somos todos uno, con un mismo objetivo, ayudar a nuestro ex compañero.

También me emociona el poder que tienen las nuevas tecnologías. Todo esto fue hecho online, que es una bendición y un gran reto a la vez. Los lideres espirituales tienen el gran desafío de tener que adaptarse a estas tecnologías y nuevas formas de hacer fundraising para darle continuidad al mensaje de nuestra tradición judía.

La Torá nos cuenta en Parashat Ki Tisa que, cuando el pueblo judío donaba para la construcción del Tabernáculo, cada persona dio un medio shekel – majatzit hashekel.

¿Por qué medio y no un shekel entero? Nuestros sabios nos enseñan que cada persona daba medio shekel porque había otra persona que completaba su donación con el otro medio shekel. Estas personas podían pertenecer a su misma tribu, su misma familia o ser completamente extraños. Lo importante es que ambos se complementaban.

Se me ocurre pensar que lo mismo aplica a esta importante campaña solidaria que desarrollamos por estos días. Todos nos complementamos el uno al otro, porque todos somos parte de un mismo pueblo, de una misma comunidad, todos somos ese medio shekel que complementa al otro.

Es mi deseo, y rezo cada día, para que nuestro compañero se mejore pronto. Que D’s le mande fuerza a su familia para sobrellevar esta difícil prueba y que podamos llegar a la meta para ayudar a un amigo que tanto nos necesita.

Todavía falta para poder completar la meta de la campaña, pero sé que lo lograremos junto a la ayuda de todos ustedes. Involúcrate y contacta a algún compañero de la generación del ‘96 del Instituto Hebreo que te dará más información.

Termino estas líneas y ya son las 00:30 de la noche. Después de apagar el computador le daré un beso de buenas noches a cada uno de mis hijos, anhelando que mi ex compañero pueda hacerlo lo mismo en un futuro cercano.

Por Fernanda Aubá M.
Fairfield CT, Estados Unidos
fernanda.auba@agmail.com