Pintura:

Senderos que conducen a nuevos horizontes

Por segundo año consecutivo, el taller de pintura del Circulo Israelita de Santiago, a cargo de Extensión Cultural, realizó su exposición anual en el hall de la Sinagoga el 26 de diciembre a las 19.30 hrs. En el marco de esta actividad de cierre, quisimos entrevistar a parte del grupo de artistas, quienes compartieron su experiencia. Hace un año realizaron la primera exhibición que se tituló “Senderos”, donde mostraron parte de sus primeras creaciones en este taller. Desde entonces cada uno continuó con su trabajo, desarrollando en grupo cada uno de sus caminos, los cuales hoy vislumbran prometedores horizontes.

Bajo la guía de la profesora Ariana Cuevas, los alumnos: Teodoro Arias, Patricia Finger, Nora Latournerie, Clara Majlis, Alejandra Pérez, Minnie Waisbein y Denise Zeldis comparten el mérito de conformar un muy especial equipo humano, que, además de evolucionar en sus respectivas líneas de trabajo, contemplan a sus compañeros de viaje, logran aportar al otro con respeto y de manera positiva. Han descubierto juntos las ventajas del aprendizaje y la reflexión sobre el quehacer artístico.

Minnie Waisbein: “Cada uno de los integrantes del taller ha progresado en sus propuestas, la evolución, yo creo que fue de un 100%, fue súper grande el avance desde el año pasado a ahora, de todos”.

Alejandra Pérez: “No solo el avance, sino también la coherencia con nuestros trabajos. Este año encontré lo que se acomoda a mí como artista, lo hice de la mano de la profesora. Nuestro desarrollo tiene relación con evolucionar para reencontrarse, porque alguna vez en mi vida, hace treinta años yo pintaba y me gustaba. Ha sido maravilloso despertar cosas que estaban dormidas en una y Ariana tiene esa chispa de decírtelo”.

Clara Majlis: “Lo que me llama la atención de este taller, es que cada alumno hace otra cosa, hay talleres donde todos pintan lo mismo e igual, imitando o tratando de imitar a su profesor. La gracia de este taller, es que cada uno saca desde su interior lo que quiere, lo que siente y hay libertad. Lo más lindo es que hay un apoyo colectivo. Yo nunca había pintado, y para ha sido una maravilla, descubrir gracias que uno no sabía que tenía, es fantástico. Además de la capacidad de la profesora de incentivarte para que tú las desarrolles. Yo estoy muy feliz”.

Teodoro Arias: “Dicho de otra manera, en el caso mío es expresar algo que tiene dentro, sacarlo con el apoyo de Ariana con la técnica, ella nos guía en la manera de cómo hacerlo y cómo lograrlo, sin interferir en lo que uno quiere expresar. Logra captar, por así decirlo, el estilo de cada uno. Lo entiende, y nos va encaminando. Porque ella podría imponer su estilo, y no es así”.

Ariana Cuevas: “Ellos tienen personalidades muy fuertes, y todos tienen muy claro dónde quieren ir, qué quieren hacer y también lo que no les gusta. Entonces es realmente muy fácil y muy grato, porque el tema es ir dando herramientas técnicas. Hay un inmenso respeto por el trabajo del resto y por las miradas de unos hacia otros también, que son miradas críticas”.

La opinión es compartida para todos. Es un gran aporte la labor de la profesora, quien cada martes se dedica a sus siete alumnos trabajando en diferentes técnicas, diversas propuestas que han encontrado en este espacio de taller, el lugar para direccionar sus inquietudes, vislumbrar sus horizontes y trabajar para avanzar hacia ellos.

Por Paloma Griesshammer.