Culto en acción:

Rabinos anticipan un año de gran actividad

Muchas actividades, diferentes temáticas y diversos enfoques. En resumen, el año 2019 promete… Así queda de manifiesto tras escuchar a los rabinos Eduardo Waingortin, Gustavo Kelmeszes y Ariel Sigal.

Siete verbos de profunda identificación judía van a marcar el ritmo del Círculo Israelita durante 2019, articulando el trabajo que hacen los Rabinos en sus distintos segmentos etáreos.

Rabino Waingortin

“El 2018 fue un año de intenso trabajo, donde se pudieron consolidar importantes programas de la Comunidad. Hemos logrado incorporar más socios y acrecentar los números de participación en la mayor parte de las actividades. Todo lo anterior nos genera muchas expectativas para 2019”, comenta el rabino Eduardo Waingortin.

-¿Cuál será el foco durante este año?

-Seguiremos con la construcción de un equipo cada vez más fuerte, y en ese sentido la incorporación del rabino Lucas Lejderman, conocido como Pato, es muy importante e implica grandes oportunidades y desafíos, y ahora estamos afiatándonos con sus propuestas.

-¿Que se puede adelantar en términos de proyectos y actividades?

-Tenemos una Comunidad que empezamos a construir hace mucho tiempo atrás y soy consciente de que la historia no empieza ni debe terminar conmigo. En ese marco quiero decirles que distintos dirigentes de la Comunidad desde su fundación hace casi 100 años siempre aportaron tradición, adaptación y cambio, preservando la raíz judía y trabajando por la eternidad de Israel. Por lo tanto, nuestros aportes irán en esa misma línea, con una lectura adecuada de la realidad para transformarla en proyectos y novedades.

Rabino Kelmeszes

“La evaluación del año 2018 es muy positiva, hubo muchas cosas que se construyeron en conjunto en Rabinato, uniendo Juventud y Culto. Creo que la incorporación del rabino Pato nos dio un tinte educativo para los programas, especialmente en el área de Talmud Torá y post Talmud Torá. También hay que destacar a Sugot y 45 y más, un segmento etario que tuvo su consolidación con muchos grupos, actividades y contenidos”, asegura el rabino Gustavo Kelmeszes.

-¿Qué se puede anticipar para 2019?

-Creo que dejamos planteadas grandes metas para 2019, pensando siempre en que la gente se sienta cada vez más cerca de los rabinos y del equipo en general. La tarea para el 2019 tiene ejes que siempre han sido centrales, como orientar la parte de Culto a las necesidades de las personas que participan en nuestra Comunidad y poner a la Sinagoga en un lugar central de la vida judía, a través de los distintos jaguim y de nuestra cercanía con la gente en el ciclo de vida judío. En esta tarea nos acompaña el voluntariado de TuComunidad, que en 2019 inaugurará un curso de Nijum Avelim, para el acompañamiento en la Shivá. Nuestra tarea ahora es estar con las familias en el uno a uno, en sus necesidades, porque somos una Kehilá.

-¿Novedades en el segmento de las familias?

-Estamos generando algo especial para las familias del Gan y de los primeros grados del colegio. Se trata de un shabat familiar, que si bien se viene haciendo hace algunos años, ahora va a ser renovado con un modo musical y con una significación especial para las familias.

Rabino Sigal

“El año 2018 nos sirvió para focalizar proyectos y priorizar aquellos que son más afines con nuestra misión institucional. Fue un año clave, en donde prevalecimos en el acercamiento educativo y los vínculos, por sobre las actividades y sus parafernalias. Diría que fue un año en donde maduramos las experiencias con nuestros jóvenes y socios, para aprender a construir un camino sincero y profundo de espiritualidad”, explica el rabino Ariel Sigal.

-¿Cuáles serán los ejes principales de su tarea rabínica en 2019?

-Somos una familia grande, con más de 1000 componentes asociados que incluyen, a su vez, a sus seres queridos. La clave está en el vínculo de calidad que generamos con cada uno de ellos. Son las anécdotas, las prácticas, la ritualidad y la emoción, lo que nos asegura la continuidad judía y preservar la calidez que tiene el Circulo Israelita de Santiago. En mi caso, el eje de la juventud vuelve a ser prioritario, liderando toda propuesta que generamos entre los 18 meses de vida y los 35 años: Kef, Pj Library, Bet-El, colegios británicos, Kivun, Arkavá, Hei. Asimismo, apoyando toda iniciativa joven tanto de tnuot, como federaciones y organizaciones civiles. Además, acompañando en las labores rabínicas a los congregantes, tanto en momentos plenos de alegría como una jupá como aquellos tristes como las partidas.

-¿Qué se puede adelantar en término de actividades, proyectos y novedades?

-Llegamos a la conclusión que nuestra casa es tan grande y diversa, que es difícil saber qué ocurre, cuándo ocurre y por qué ocurre. Un papá quería saber si hay espacio para su hijo. A veces un hijo, quería invitar a su madre a alguna actividad. El nuevo plan de comunicación muestra la unidad y transversalidad de todo lo que ocurre en nuestro Centro Comunitario. Hablo de una única agenda describiendo el sinfín de acciones que nos llevan a una vida profundamente judía. Elegir, Rezar, Estudiar, Actuar, Encontrar, Celebrar y Dar son los verbos que van a marcar nuestro ritmo de vida judía.

 

Por LPI