Americas Society/Council of the Americas:

Pola Schijman, la chilena que destaca en Nueva York

Pola Schijman es Senior Director en el Americas Society/Council of the Americas, en Nueva York. Una organización dedicada a educar, debatir y dialogar respecto a “las Américas”. Encuentros culturales, políticos, sociales y de tópicos económicos llenan la agenda de Pola. Ella no ha cambiado un ápice desde que la conocí en 2012, de hecho no sé cómo lo hace pero al parecer está más joven que cuando la conocí. Cada vez que hablamos son miles de anécdotas nuevas las que cuenta, desde su nieto pequeño que ya habla mandarín hasta cuántas personalidades con las que se codea a diario por su trabajo y su intensa vida social, que a la larga se confunden entre sí. El fundador del Americas Society/Council of the Americas fue el banquero David Rockefeller, quien en 1965 visualizó la necesidad de conectar la capital cultural y financiera de Estados Unidos con el resto de América. Pola encarna ese vínculo indivisible entre regiones del mundo, conecta, crea, implementa. Es su carácter tan especial y extrovertido que la hace ser una personalidad ineludible para los círculos latinos en Nueva York.

-Puedes contarle a la comunidad a qué se dedica y cómo nace el Americas Society/Council of the Americas?

-El Americas Society/Council of the Americas (AS/COA) es un foro de primer nivel que reúne a líderes de los sectores público y privado para, de manera colaborativa, promover el desarrollo económico y social de la región. Fue fundado en 1965. AS/COA organiza más de 250 programas de política pública por año en Nueva York, Miami, Washington, además de las principales ciudades de Latinoamérica, en los que los empresarios más prominentes, los más altos funcionarios gubernamentales y académicos se congregan para profundizar sobre los temas más relevantes en el hemisferio.

-Cuéntanos algo sobre ti y tu familia, tu historia, naciste en Chile…¿Cómo nace tu nexo con Nueva York?

-Mi familia llegó de Rusia y Polonia, separadamente a Chile, mi padre, primero a Argentina y luego, cruzando a Chile, del cual ni siquiera había oído anteriormente. Conoce a mi madre, se casan y tienen dos hijas. Mi madre fallece a muy temprana edad y mi hermana se convierte en mi madre. Al cabo de unos años, conoce a un “Sheliaj” (argentino/chileno). Se casan y hacen “Aliya”. Su partida impactó en mi vida y marcó mi rumbo. A los pocos años, tuve que ir a verla, ya que la extrañaba muchísimo. Decidí quedarme en Israel.

Viví en su Kibutz, aprendiendo el endiablado idioma y contribuyendo con mi trabajo.

Luego fui a la Universidad Hebrea de Jerusalem y por esas cosas del destino, que llevaba ya dos generaciones, vine a New York por compromiso familiar, pero el romance no resultó. Lo que si resultó, fue mi instantánea relación con NY. Me fascino su variedad de culturas, las enormes oportunidades de explorar caminos que ni sabíamos existían. La Libertad de elección. Su gente- todo.

Eventualmente, conocí a un hombre que me fascinó, un judío chileno, errante como yo. Nos casamos y tuvimos dos hijas, que son lo más importante en mi vida. Enviudé a temprana edad, pero nos arreglamos bien las tres.

-¿Qué vínculo mantienes con tu Chile natal? Siempre cuentas que eres chilena en las conversaciones que tienes con personalidades importantes.

-Desde que mi padre se fue de Chile a Israel, dejé de ir a Chile, ya que mi núcleo familiar estaba en Israel y allá llevaba a mis hijas. A través de mi trabajo, comencé a viajar por Latinoamérica y, por supuesto a Chile. Por supuesto que digo que soy chilena. Fue mi lugar de nacimiento y el país que acogió a mis padres, cuando llegaron, golpeados por el antisemitismo en sus respectivos países. Le estaré eternamente agradecida.

-¿Qué es lo más impresionante que te ha pasado trabajando en America’s Society/Council of the Americas? Cuéntanos una anécdota, alguna de presidentes y monarcas, donde Pola es la reina de las relaciones interpersonales.

-Creo que de todas mis fabulosas experiencias en mi trabajo, la que más me ha impresionado, por su significado fue durante mi primer viaje a Chile por mi trabajo, dirigiendo un grupo de nuestro Consejo Internacional, incluyendo a nuestro fundador quien me solicitó un favor. Para realizarlo, tuve que mandar al grupo -con una asistente mia en el autobús especial para ellos a Rancagua, a la casa de campo de uno de nuestros miembros, luego de asegurarme con el jefe de seguridad, que me podrían llevar sola a tiempo para el almuerzo. Cuando llegó el momento, subí al auto, todavía, revisando los papeles del encargo recibido y de pronto oí sirenas de policía. Era la escolta policial que me habían asignado. Realmente, me impresionó al darme cuenta de mi increíble trayectoria desde que había salido de Chile a muy temprana edad, nunca pensando que regresaría en esas condiciones.

-También sabemos que eres activa en la comunidad judía. ¿Cómo es tu relación con el judaísmo y con Israel?

-Mi relación con Israel es muy fuerte, ya que es nuestra cuna ancestral y nuestro lugar en el mundo. Mi relación con el Judaísmo es difícil de explicar. No me mantengo muy activa con la religión, pero si con las tradiciones. Mantengo una estrecha relación con el Rabino brasileño del Jewish Latin Center de NY, a quien ayudó con sus esfuerzos con el gran grupo de judíos latinos que ha formado.

-¿Se percibe antisemitismo en Nueva York? ¿Ha cambiado esta situación desde que te acuerdes a la fecha?

-El antisemitismo se está haciendo sentir en todo el mundo, incluyendo Chile, según tengo entendido. En mis círculos en Nueva York, no lo he sentido, pero fuera de ellos- he tenido incidentes con gente ignorante y con los prejuicios aprendidos en su tierra natal. Los he puesto en su lugar, sin problema alguno y se han disculpado.

-Tú conoces a muchísima gente y tienes esa intuición para vincular personas, ¿qué es esa capacidad tuya de match-making?

-Tal como lo dices, mi talento para conectar a las personas – algo que disfruto enormemente – es totalmente intuitivo. Es un regalo que fui desarrollando a través de los años- al ir conociendo gente tan variada, pero en la cual percibía algo que los unía.

-¿Qué le recomendarías a alguien que quiere triunfar en Nueva York?

-Para triunfar en Nueva York, se necesita lo mismo que en todas partes: determinación, perseverancia y mucha suerte, ¡ya que la competencia es brava!.

Pola Schijman junto a Bill Clinton.

 

Pola Schijman junto a George H. W. Bush.

 

Pola Schijman junto a David Rockefeller.

Por Gisele Feldman