Por Gachi Waingortin:

Nos elevamos y caemos. ¿Cómo podemos ser tan contradictorios?

En una bella y profunda clase, la rabina Tamar Elad-Appelbaum cuenta que su hija pequeña le pidió poner en la puerta de su casa una señal para que D´s no deje entrar “monstruos, volcanes, ni gente mala”. Pero que unos días después, le dijo: “Pero a veces yo soy mala, ¿cómo hace D´s para protegerme si estoy dentro de la casa?

Tamar Elad-Appelbaum dice que somos complicados, a veces somos fantásticos pero a veces somos malvados. Una tradición, en Vaikrá Rabá, dice que Adam fue creado andrógino, con una cara femenina y una cara masculina. No tenía espalda, solo frente. Aprendemos de esto que como humanidad somos todos gemelos. Todos tenemos un gemelo que depende de nosotros y de quien dependemos.

Pero otra tradición, Avot de Rabí Natan, dice que Adam fue creado con rostro y espalda. Y que cuando los ángeles lo vieron quisieron destruirlo, pero D´s lo protegió entre sus alas. ¿Por qué? Porque los ángeles no tienen espaldas. Ezequiel ve ángeles con ojos en todas partes, solo rostro, sin espalda. Así son los ángeles. Los seres humanos tenemos rostro y espalda, panim y ajor.

¿Qué es rostro y qué es espalda? Con el rostro me conecto. Miro, escucho, siento. La espalda me desconecta, no veo ni siento por la espalda. Los humanos tenemos ambos aspectos, uno nos conecta y el otro nos desconecta.

Meshulam Faibush Heller, en Iosher Divrei Emet, dice que asusta darse cuenta de que tenemos estas dos naturalezas tan contradictorias. Somos tan paradójicos, mostramos un aspecto u otro. Aterra pensar que podemos ser tan ambivalentes.

Una mishná en Masejet Guitim habla de un esclavo cananeo que tiene dos amos. Uno lo libera y ahora es mitad libre y mitad esclavo. Beit Hillel dice que debe trabajar un día para su amo y otro día para sí mismo. Beit Shamai dice que no puede ser mitad libre y mitad esclavo, porque en ese caso no podría casarse con una mujer libre porque es esclavo, y no podría casarse con una esclava porque es libre. Propone entonces que el amo debe liberarlo a la mitad de su precio para que sea totalmente libre. Es uno de los pocos casos en los que Beit Hillel está de acuerdo y cambia de opinión.

Los filósofos buscan la verdad; los rabinos no son filósofos, los rabinos buscan la honestidad. Todos tenemos panim y ajor, una parte buena y otra parte no tan buena. Una parte que puede y quiere conectarse y otra que por alguna razón no puede hacerlo. Rambam dice acerca de Kohelet Rabá que somos mitad y mitad. La teshuvá en Rosh Hashaná debe partir por aceptar esta realidad.

Rabi Yoshúa y Rabi Eliezer en Babli Rosh Hashaná discuten cuándo fue creado el mundo y cuándo será redimido. Rabi Eliezer dice que el mundo fue creado en Tishrei y será redimido en Tishrei. Rabí Yoshúa dice que fue creado en Tishrei pero será redimido en Nisan. Sfat Emet dice que D´s redimirá al mundo en Nisan, pero el ser humano lo redimirá en Tishrei, porque en Tishrei el ser humano se redime a sí mismo. En Tishrei el ser humano debe sentir el punto de libertad que hay en su interior que le permite mejorar. Si se redime a sí mismo redimirá al mundo. Debe aceptar y trabajar su parte ajor para unificarse y, como aquel esclavo cananeo, ser totalmente libre.

Rav Kook dice que el pecado de Adam fue que se convirtió en un extraño para sí mismo, desconoció a su propia alma, y no fue capaz de responder la pregunta de D´s: “¿Aieka, dónde estás?”. Se conectó tanto con su ajor, con su parte negativa, que no podía creer que tenía panim, una parte positiva. Dejó de confiar en sí mismo, perdió la confianza en la habilidad de su panim. Sintió que estaba atrapado en su ajor, no podía ver ese punto de libertad que le permitía liberarse. No pudo escuchar a D´s cuando le dice: “Yo soy D´s y sea lo que sea que hayas hecho, todavía tienes panim”. Debemos reconocer que tenemos ambos aspectos y darnos cuenta de que nuestro panim siempre está allí, nada puede eliminarlo ni disminuirlo.

Un midrash de Tehilim pregunta: Cuando Adán y Eva fueron expulsados, ¿con qué se vistieron, si estaban desnudos? Rabí Yoshúa dice que sacaron hojas del árbol donde se escondieron. Rabí Eliezer dice que D´s les hizo “cutnei or”, ropa de piel de la serpiente. D´s los viste con la misma serpiente por la cual fueron expulsados.

El Zohar dice que D´s no les hizo cutnei or (ain vav reish), sino cutnei iver (se escribe igual) no ropa de piel sino de ciego. Porque lo cubre su parte negativa. Adán y Eva se cubren con sus errores. Y cuando te cubres con tus errores, con el tiempo comienzas a preguntarte dónde termina la serpiente y dónde comienzas tú. Comienzas a buscarte y a partir de tus errores llegas a tu lado positivo. Desde el ajor llegas a tu panim y llegas a la libertad. Trabajar nuestro lado oscuro es la puerta hacia nuestra alma.

Cuando Moshé le dice a D´s: “Quiero saber quién eres”, lo que en realidad dice es: “Quiero saber quién soy”. Cómo puedo ser de repente tan elevado y de repente caer tan bajo. Y desde mis errores llegar a lo mejor de mí.

Rabí Meir dice que la ropa de cuero de serpiente, “cutnei or” (con ain), la ropa de tus errores, se transforma en cutnei or (con alef), ropa de luz. Tamar Elad-Appelbaum concluye diciendo que somos panim y ajor. Debemos reconocer las dos partes y saber que a través de nuestros errores podemos y debemos llegar a lo mejor de nosotros mismos.

Por Gachi Waingortin.