Mario Sabán, reconocido cabalista:

“No creo en D’s, lo experimento…”

De paso en Chile para una serie de conferencias, este destacado experto argentino-español en misticismo judío, conversó con la Palabra Israelita para explicar los fundamentos de este enfoque espiritual y su fuerte presencia en Occidente.

“La Cábala está mucho más cercana a la ciencia que a la religión”, asegura Mario Sabán, quien estuvo en Chile para dar a conocer parte de lo que revelan sus 16 libros sobre el misticismo judío.

Mario Javier Sabán nació en Buenos Aires, en el seno de una familia sefardí, descendiente de los judíos expulsados de España en 1492.

Aunque se licenció en Derecho, desde muy temprano su vocación ha sido la investigación. Durante más de 30 años ha profundizado en el estudio de la historia y el pensamiento judío y hace 15 años dirigió sus investigaciones hacia la Cábala, la espiritualidad judía.

Se ha especializado en la aplicación práctica de la Cábala: la Cábala aplicada a la psicología, al desarrollo personal y espiritual del ser humano.

Es doctor en Filosofía (Universidad Complutense de Madrid, 2008), en Antropología (Universitat Ramon i Virgili de Tarragona, 2012), en Psicología (Universitat Ramon Llull, 2015), en Historia (Universitat de Lleida, 2016), Teología (Universidad de Murcia, 2018) y en Matemática Aplicada (Universidad de Alicante, 2018).

Sus seis doctorados reflejan una vida volcada al estudio y la investigación. Una vida que no se entendería sin su otra gran vocación: la enseñanza. Gran divulgador y comunicador, comparte los conocimientos aprendidos a través de libros, cursos y conferencias.

Ha publicado, hasta el momento, 16 libros, cuatro de ellos dedicados a sus investigaciones sobre la Cábala.
En Barcelona, ciudad donde reside desde 2002, tiene un pequeño centro de formación donde imparte cursos y consultorías presenciales.

Pero también viaja mucho. Imparte conferencias, seminarios y cursos sobre sus distintas líneas de investigación en todo el territorio español y en ciudades del exterior, en países de América Latina, EE.UU., Francia o Turquía.

Ha sido profesor en varias universidades: Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Universidad Carlos III, Universitat de Lleida, Universitat Rovira i Virgili de Tarragona, Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y Universidad Hebraica de México.

Las preguntas esenciales

“Yo nací en una familia judía practicante pero no ortodoxa. Cuando hice mi licenciatura en Derecho en Buenos Aires ya comencé mis estudios sobre historia judía luego fui avanzando hacia la filosofía y la teología y comencé a hacerme las grandes preguntas: ¿Por qué existe el universo? ¿qué sentido tiene la vida humana? ¿para qué estamos en este mundo? Estas y otras preguntas me llevaron a buscar pensadores dentro del campo del judaísmo que hubiesen elaborado respuestas contundentes, y esa búsqueda me fue llevando a los místicos a los cabalísticos, a las personas que entendían la naturaleza del alma más allá del cuerpo, que hablaban de la reencarnación, que hablaban de comunicación con las almas del otro lado, que hablaban de telepatía y de conocimiento intuitivo, de relación con vidas pasadas, etc. Pero fui ingresando paulatinamente y esto fue en una época de madurez, entre los 35 y 45 años, porque la Cábala es difícil entenderla antes, porque todavía no hay una experiencia humana para poder llegar a esas preguntas. Como joven uno puede tener bastante inteligencia, pero en general esa inteligencia es más bien teórica y no experiencial. Y creo que para entrar en Cábala hay que tener un bagaje de experiencias”, asegura.

-¿Y estas preguntas que te llevaron a la Cábala no están respondidas en la práctica tradicional del judaísmo?

-En realidad hay varias respuestas posibles y una de ellas es que el judaísmo es una identidad y la persona adquiere la identidad dentro de la familia y no necesariamente tiene que hacerse esas preguntas. O sea, en el marco de una identidad la oración sinagogal es un método de preservación de la identidad judía, entendiendo que el judaísmo es un caso particular, ya que no solamente es una religión, sino también una nacionalidad. En consecuencia, como es una nación antigua cuya religión le ha servido de alguna manera para sobrevivir, el nivel litúrgico no tiene necesariamente una conexión espiritual, sino más bien la unión de una comunidad en torno a una identificación. Así, por ejemplo, alguien podría estar en una litúrgica mecánica en la sinagoga sin necesariamente tener una conexión con D’s. Incluso una persona atea puede ir a una comunidad judía, porque se puede ser judío ateo perfectamente, mientras se participe de la comunidad judía. Pero otra cuestión es la conexión con D’s, qué tiene que ver, ya no con una comunidad en particular, sino con un tema individual. En consecuencia, yo lo grupal y lo colectivo lo asociaría al mantenimiento de una identidad y lo individual lo asociaría a una conexión personal con D´s. Por eso me gusta mucho una frase de Jesús de Nazaret que dice: si quieres orar al Padre, entonces ora en secreto…

-¿Qué diferencia hay entre la experiencia grupal e individual?

-Las cuestiones grupales son liturgias de identificación, pero no necesariamente de conexión espiritual. Sin embargo, a pesar de la diferencia entre lo grupal y lo individual, en la liturgia judía a nivel grupal existen muchos elementos de Cábala implícitos, pero la mayoría de las personas no son conscientes de eso. En definitiva, dentro de la liturgia hebrea hay una estructura secreta de la Cábala y del sentido profundo del texto.

-¿Qué ejemplos hay de esto?

-Por ejemplo, el Leja Dodi del Shabat es prácticamente meditativo y mueve todas las sefirot y todas las dimensiones. Además, la Cábala influenció mucho la liturgia de Iom Kipur, por ejemplo, en la reiteración del nombre de D’s 7 veces seguidas, en alusión a las 7 dimensiones inferiores del árbol, o en mantras meditativos que comienzan con la primera letra del hebreo, en conexión con cada letra del canal del árbol de la vida.

-¿Esta diferencia entre la conexión individual y la conexión grupal es lo que permite que cualquier persona, independiente de su religión, puede practicar la Cábala?

-Efectivamente, personas de cualquier religión pueden practicar la Cábala, aunque para una persona de religión judía se hace tal vez más fácil por el conocimiento del idioma hebreo o de la misma filosofía judía. Para la mayoría de la gente no judía la Cábala es un camino de elevación espiritual. Esto es muy parecido a un judío que va a practicar yoga, obviamente no se le pide una conversión al budismo o el hinduismo. Si yo como judío quiero practicar artes marciales no me obligan a leer Confucio, o sea puedo ser un karateca judío. En ese sentido, la Cábala es una vía espiritual de acceso creada y elaborada por los sabios pero que cualquier persona podría usar.

-¿Y por qué estas personas escogen la Cábala por sobre otras vías de elevación espiritual?

-Porque la Cábala tiene la ventaja de ser una mística racional. Hay una gran diferencia entre la Cábala y las místicas orientales, que tienen mucho de intuitivo. La Cábala, además de lo intuitivo, conlleva mucha comprensión conceptual y racional, y los occidentales necesitamos de los conceptos como forma de seguridad mental. En consecuencia, la Cábala gusta mucho en Occidente porque, si bien tiene toda el área de profecía, de visualización y de sueños, a la hora de caer a la realidad no se desconecta de la realidad. La Cábala no combate a la razón, sino que la utiliza. Y tampoco combate a la materia, ya que la materia es parte de la espiritualidad.

Mirada al futuro

Mario Sabán asegura que la Cábala puede dar respuesta a las nuevas preguntas que surgen de los cambios que ocurren en el mundo. “Y no sólo eso. Yo diría que la Cábala incluso se adelanta. Porque la Cábala está mucho más cercana a la ciencia que a la religión. Si hoy viene un judío ortodoxo a una clase de Cábala y un ateo agnóstico, yo creo que el segundo lo entiende más rápido, porque el gnóstico y el ateo han borrado de su mente el tema de la seguridad primaria que pertenece a al ámbito de los religiosos. En la Cábala el miedo se anula diciendo que nosotros no existimos y obviamente esto es muy fuerte, porque eso tiene que ver con la cuántica, la matemática, la comprensión del infinito, etc”, señala.

-¿Entonces existimos o no existimos?

-La Cábala dice que en un nivel muy alto no existimos y en un nivel más bajo sí existimos. Cordovero dice: existimos y no existimos al mismo tiempo.

-Y si no existimos, ¿para qué hacerse todas estas preguntas fundamentales?

-Si partimos de la base de que existimos, las preguntas que nos hacemos están distorsionadas. Pero si partimos de la base que no existimos, las preguntas son correctas.

-Entonces, ¿dónde queda nuestra alma en esta reflexión?

-Nuestra alma va creciendo, se va desarrollando, se va elevando, hasta que nosotros hacemos una rectificación total, y eso quiere decir que nuestra alma ya no necesita venir a la materia. Así va a terminar siendo la historia humana. En algún momento nuestra conciencia no va a necesitar la materia…

-Esa explicación pareciera ser un refugio para los miedos…

-No sé, para nosotros no es un refugio, para nosotros es una teoría.

-Pero tú has señalado que los religiosos aplacan el miedo con la creencia en D´s y pareciera que el concepto de eternidad sobre la base de la evolución del alma también es una fórmula para aplacar el miedo…

-No lo sé. Tengo algunos amigos que quieren morir definitivamente, están desesperados por la idea de seguir rotando. No creas que toda la gente quiere seguir rotando, hay algunos que quieren morir definitivamente. En la Cábala no se trabaja con sistemas de seguridad se trabaja con una realidad objetiva. Si yo digo que escucho un alma que me dice algo y lo que dice esa alma se verifica en la realidad, entonces hay una energía que me está diciendo algo… La Cábala no es un camino de creencias, la Cábala opera con experiencias. Por lo tanto, si me preguntan ¿usted cree en D’s? yo le respondo: No, no creo en D’s, lo experimento. Porque creer es algo abstracto que inclusive puede ser absurdo y no experimental.

-¿En la Cábala hay revelaciones divinas?

-Sí. De hecho, nuestra existencia es una revelación de energía divina. A nosotros no se nos revela la energía divina, sino que nosotros, con nuestra existencia, estamos revelando energía divina.

Cabalá e institucionalidad

-Mario, ¿cómo dialogan la Cábala y la institucionalidad judía? ¿Tú incluso citas a Jesús de Nazaret y eso suena extraño en una perspectiva judía?

-Bueno, yo creo que las instituciones en sí mismas son fragmentos de la realidad, sean judíos protestantes o católicas. Todas de alguna forma tratan de controlar un poder en una feligresía, en cambio el místico no está preocupado por la feligresía para controlar ningún poder. El místico está trabajando para la luz, y cualquier sistema institucional que rompa y fragmente la luz está trabajando para la oscuridad.

-¿Y el místico cómo se libera de la logística de la cotidianeidad?

-No nos liberamos, estamos comprometidos absolutamente en lo cotidiano.

-¿Comprometidos o atrapados?

-En realidad, nunca atrapados. El que está atrapado es el que no puede comprender el sentido de la realidad. Podemos estar los dos en el mismo lugar, uno atrapado y el otro liberado. No es el lugar el que me libera o me atrapa, es mi percepción del lugar.

-¿Cómo se debe escoger un maestro de Cábala adecuado para un estudio serio?

-En primer lugar, un maestro nunca se considera maestro. Para la Cábala nadie es maestro y somos todos aprendices. Por otro lado, alguien que se denomina aprendiz yo creo que ya es un buen maestro, porque tiene bajo control su ego, que muchas veces es un problema.

 

Rabino Ariel Sigal

-¿Qué recomendación darías para alguien que quiere comenzar a involucrarse en el mundo de la Cábala?

-El hecho de que la Cábala se tornó accesible no implica que sea más fácil entenderla. La Cábala es un nivel de interpretación más dentro de las muchas dimensiones de significado que tiene la Torá. Acercarse a su estudio sin preparación, sin acciones y sin conocimiento judío, necesariamente conducirá a interpretaciones equivocadas. La Cábala se trata de un sistema ordenado de lo humanamente conocido para vincularse al D´s de lo no revelado. Por ello, será importante la sabiduría de un maestro, pero más aún, su observancia. Para encontrar profundidad, primero se debe entender lo simple y literal.

-¿De qué forma la Cábala puede ser un complemento de la experiencia judía que se vive en la sinagoga y en la comunidad?

-Los cabalistas, por ejemplo, dieron gran importancia a la plegaria, mediante la cual el hombre se comunica con D´s. Recomiendan así meditar sobre el significado oculto de las palabras recitadas para acercarse a la divinidad. Por otra parte, las explicaciones cabalistas de las mitzvot pueden ayudar con una visión adicional respecto a las razones de los mandamientos. Las Sefirot –esferas celestiales- permiten vincularnos en un ascenso de espiritualidad hacia el fundamento del mundo. El juego de letras y números en la guematria, el valor numérico per se, la correlación de letras en los nombres divinos, los hemisferios, en fin, la técnica de la Cábala aporta un lenguaje que enriquece la vida judía en su espiritualidad.

Por LPI