Está programado para el próximo 11 de abril:

Nave israelí se alista para alunizaje

Si todo sale de acuerdo a lo planificado, la Beresheet se posará en la superficie lunar, convirtiendo a Israel en el cuarto país en llegar a nuestro satélite natural y el primero en hacerlo a través de una iniciativa no estatal.

Una organización israelí sin fines de lucro llamada SpaceIL está a punto de hacer historia: ser el primer proyecto privado “aterrizar” una misión a la Luna. Hasta ahora solo tres naciones han realizado con éxito esta proeza: Estados Unidos, Unión Soviética y China.

SpaceIL nació hace 10 años y comenzó como un competidor en el Google Lunar X Prize, un concurso con un premio en efectivo para la primera empresa privada en colocar un aterrizador en la Luna. Aunque el concurso terminó el año pasado sin un ganador, la compañía continuó trabajando en su módulo de aterrizaje llamado Beresheet.
Beresheet (que significa Génesis en hebreo) fue lanzado sobre un cohete Falcon 9 de Spacex desde Cabo Cañaveral, Florida, a fines de febrero. Después del lanzamiento, la nave ha pasado varias semanas orbitando la Tierra antes de intentar aterrizar en la Luna el 11 de abril.
El equipo de SpaceIL espera que esta misión ayude a comenzar una nueva era de misiones espaciales más ambiciosas y de bajo costo. Con un presupuesto general de 90 millones de dólares, es mucho más barata que las anteriores expediciones lunares. Por ejemplo, costó la mitad de lo que costó la sonda Chang’e 4 de China.

El viaje de Beresheet es un poco más complejo que los anteriores. En vez de llegar directamente, el cohete colocó la sonda en una órbita relativamente baja alrededor de la Tierra. Eso reduce el costo del lanzamiento, porque el módulo de aterrizaje puede compartir su viaje al espacio con satélites.
En efecto, después de que el cohete liberó a Beresheet, la nave espacial está rodeando el planeta en anillos cada vez más amplios, antes de ser capturada por la gravedad de la Luna a principios de abril. El total, la nave recorrerá 6,5 millones de kilómetros, aunque la Luna esté a menos de 400,000 kilómetros de distancia.

Ficha técnica

El módulo de aterrizaje es relativamente pequeño, con solo 1,5 metros de altura y 2 metros de ancho, pero con algunos instrumentos científicos. La nave también lleva una “biblioteca lunar” en forma de un pequeño disco grabado que contiene, entre otras cosas, la totalidad de la Wikipedia en inglés.
La nave espacial transporta además una cápsula del tiempo, con una inmensa base de datos guardada en discos especiales que pueden ser retirados de la nave espacial. Hay cientos de archivos digitales, incluyendo la Biblia y datos sobre SpaceIL, la construcción de la nave espacial, símbolos nacionales israelíes, artículos culturales y materiales recolectados por el público a lo largo de los años. La cápsula del tiempo permanecerá en la Luna después de que la misión se complete.

Se espera que Beresheet solo dure unos dos días en la superficie de la luna antes de que el calor del sol eche a perder sus instrumentos. En ese momento, tomará imágenes y mediciones del campo magnético de la Luna. También llevará un espejo diseñado para reflejar la luz láser de la Luna de regreso a la Tierra, para que los investigadores puedan realizar mediciones precisas de la distancia entre los dos.

Carrera espacial

Nimrod Sheffer, director ejecutivo de Industrias Aeroespaciales Israelíes (IAI), puso en contexto el exitoso proyecto de la Beresheet, señalando: “IAI puso a Israel en el mapa hace muchos años cuando nos unimos al pequeño club de naciones desarrolladas que envían satélites al espacio. Como sede israelí de la exploración espacial, era natural que nos uniéramos al proyecto maravilloso y visionario de SpaceIL. La cooperación entre nosotros es un brillante ejemplo de los extraordinarios logros que podemos alcanzar en el Estado de Israel”.

En efecto, Israel comenzó su carrera espacial hace ya largos años, con el lanzamiento de una serie de satélites Ofeq (Horizonte, en hebrero), todo ellos lanzados mediante cohetes lanzadores Shavit desde la Base Aérea de Palmachim en Israel, sobre la costa del Mar Mediterráneo. Otros satélites israelíes, como los Amos, han sido lanzados desde lugares en otros países. Lo anterior ha convertido a Israel en la octava nación con esta capacidad, luego de la Unión Soviética (actualmente Rusia), Estados Unidos, Francia, Japón, China, Reino Unido e India, en tener capacidad propia de lanzamiento de satélites al espacio exterior.

Como curiosidad tecnológica, cabe mencionar que mientras los satélites artificiales suelen ser normalmente lanzados hacia el este, para aprovecharse del impulso que da la velocidad de rotación de la Tierra, los satélites Ofeq son una rareza en el mundo de la astronáutica, ya que son lanzados en órbita retrógrada sobre el Mar Mediterráneo para evitar volar sobre áreas pobladas, además de minimizar la posibilidad de que sus restos caigan sobre Israel o los países árabes vecinos.

 

Por LPI