Peretz Lavie, presidente del Instituto Tecnológico de Israel:

“Mucho del desarrollo de Technion está basado en el apoyo que recibimos de las comunidades judías alrededor del mundo”

Dos días permanecieron en Chile Peretz Lavie, presidente de Technion, y su esposa Lena, bióloga celular y directora de la Facultad de Medicina Rappaport de la misma universidad. Con la idea de interiorizarse en el desarrollo científico del país en torno a las universidades, se reunieron con el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi y con Carolina Torrealba, subsecretaria del Ministerio de Ciencias, un ejercicio que también realizaron en Brasil y Argentina, con el objetivo de propiciar futuras colaboraciones.

Technion, presidida por Lavie desde 2009, es hoy una de las universidades líderes en ciencia y tecnología a nivel mundial, con tres premios Nobel entre sus filas. “Israel hoy es llamada una nación startup gracias a Technion. La mayoría de las compañías en Israel fueron fundadas por graduados de Technion. Actualmente tenemos un campus en Nueva York y en China, y fuimos seleccionados debido a nuestra excelencia. Nos convertimos en una universidad modelo en cómo influenciar a la sociedad”, asegura.

¿Cómo pueden aportarse mutuamente las universidades chilenas y Technion?

Nos gustaría desarrollar colaboración entre la Universidad de Chile o la Universidad Católica y Technion para hacer proyectos de investigación conjunta, para intercambiar estudiantes y docentes. Chile tiene muchos problemas similares a los que tenemos en Israel, por ejemplo, el agua. Cómo obtener mejores recursos hídricos, cómo limpiar el agua, cómo usarla eficientemente, podrían ser temas importantes de colaboración. Tenemos mucha experiencia en llevar tecnologías al mercado, que podríamos transmitir, y creo que la agricultura en Chile es excelente. Hay mucho conocimiento que podemos obtener.

Technion fue nombrada líder mundial en la educación de futuros líderes de la revolución digital. ¿Qué lineamientos rigen a la institución para permanecer bajo ese liderazgo?

Creo que las universidades deberían pensar en el futuro y Technion lo hizo. Alrededor del año 2000, concluímos que el futuro de la investigación requería colaboración entre diferentes campos, porque un solo investigador no puede formular ideas innovadoras. Empezamos a construir centros interdisciplinarios, como el centro de nanotecnología, de sistemas autónomos, investigación sobre el cáncer, etc. La capacidad de mirar el futuro y ver lo que es importante es una de las características de una universidad líder. La segunda razón es que somos una escuela muy exigente, el único criterio es la excelencia, tanto para estudiantes como docentes.

“Las universidades necesitan apoyo y nosotros lo hemos tenido por muchos años. Mucho del desarrollo de Technion está basado en el apoyo que recibimos de las comunidades judías alrededor del mundo. El presupuesto del gobierno israelí no es suficiente y para eso tenemos una línea de amigos en todo el mundo, que nos brindan un apoyo muy fuerte”, agrega.

Hay otra razón. Especialmente en el caso de comunidades alejadas, tratamos de acercar-las a Israel, reclutando a los jóvenes a que vengan a pasar un tiempo en la universidad, solo pa-ra fortalecer las conexiones entre israel, Technion y las comunidades judías del mundo; comenta Lena

Actualmente en Chile se discute el rol de las universidades y la educación pública, gratuita y de calidad para todos, ¿cómo puede contribuir a este debate la experiencia israelí ?

Si ustedes observaran la experiencia israelí, cambiarían su sistema educacional drásticamente. En Israel las escuelas secundarias son públicas y todas las universidades también, lo que es muy importante para la accesibilidad de los estudiantes, porque estas no se preocupan por obtener ganancias, sino por brindar educación. Cuando tienes las universidades bajo control privado, solo los ricos pueden tener educación.

“Si el país está pensando en el futuro, debería invertir en educación. Pero no soy un experto en educacion chilena y es injusto que venga desde afuera y dé consejos.”

En 2018 se creó en Chile el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ¿cuál crees que debiera ser el rol de este ministerio?

Hablamos con la subsecretaria acerca del rol del ministerio y le dije que todo depende del presupuesto que se le otorgue. En Israel, las universidades son financiadas por el Ministerio de Educación, no el de ciencias, que tiene un presupuesto muy pequeño. Quizás en Chile el ministerio puede ayudar a cambiar la estructura en las universidades, no lo sé. Todo depende del sustento. Ahora hay países que invierten en ciencias y en universidades increíbles montos de dinero. China, por ejemplo, decidió que las universidades son la inversión más importante para el futuro y muy pocos pueden competir con ella. Francia, Corea y Japón están haciendo lo mismo.

Lena, la ciencia ha sido un campo de hombres por mucho tiempo, o eso se dice, ¿cómo se observa esto en Technion?

Ha sido un área de hombres por sólo una razón, desde mi punto de vista: no se embarazan y no cuidan de los niños, como tenían que hacer las mujeres. Ahora ellos participan más y es más fácil para las mujeres hacer ciencia. Todavía eligen más la medicina o biología, y no tanto la ingeniería mecánica o eléctrica, pero creo que eso está cambiando. Tratamos de mostrarle a las niñas que también pueden hacerlo. No se les lava el cerebro con que las mujeres hacen esto y los hombres aquello, entonces todos pueden ver qué estudiar de acuerdo a sus habilidades. En los últimos 20 o 30 años, pasamos desde un 2% de mujeres estudiando ingeniería, a un 20% o 30% actual.

 

Por Yael Mandler