Por Rabino Ariel Sigal:

Mi asunto pendiente es

Imagínate un año en el que suspendes tu gran proyecto para dedicarte a otros pendientes. Piensa por un instante que estás imposibilitado a ejercer tu profesión académica o te han liberado de la asistencia a tu trabajo. A pesar de ello, igualmente recibirás remuneración y tu sustento no corre peligro. Si la realización personal no se sustenta en el plano económico, entonces… ¿qué harías?. “En el séptimo año, la tierra tendrá un sábado de descanso completo, un sábado del Señor; no sembrarás tu campo ni podarás tu viña. No cosecharán el crecimiento después de su cosecha o harán vendimias de uvas, sino que será un año de descanso completo para la tierra” Vaikrá 25:2-5.

Hay variables que nos fijan a nuestra condición de existencia humana. Creemos en lo que hacemos, pero aún más, creemos que los hacemos es lo correcto y esperable. ¿Dónde se fija aquello en lo que no creemos o ni siquiera le dimos oportunidad? Un año, cada siete, todo se pulveriza en el aire a la espera de nuestra conciencia. Un año para ser reflexivos en las variables que nos despiertan nuestro verdadero instinto de supervivencia.

Un año completo de descanso… para nosotros, para el Ser. ¿Profundizarías en arte? ¿Retomarías aquél idioma? ¿Intentarías recuperar el tiempo perdido con tus hijos? ¿Cumplirías las promesas de viajes y experiencias con tu pareja? ¿Dedicarías tus horas como voluntario? ¿Qué lugar le darías a tu judaísmo?

El séptimo año indica que No eres lo que tienes y más aún no eres el que piensas que eres. Simplemente Sos aquél que Lo busca y Lo intenta. Grandiosamente un ser humano, que explora en su alma espiritual el sentido.

El Midrash lo grafica como un hombre con tres grandes aliados: familia, dinero y Maasim Tovim –buenas acciones-. Al momento de su muerte, le pide a su familia que lo salven y ellos no pueden interceder. Luego, reclama en su dinero la fortuna para evadir el desenlace y le responde, no es suficiente para evitar la muerte. Finalmente, con angustia, implora a sus acciones por la salvación. Y si son profusas y consistentes pero buenas, entonces sin conceder su pedido, lo serenan y lo invitan a partir en paz – Pirkei de Rabí Eliezer, XXXIV. Nuestro frenesí industrial y acumulativo nos llevó a considerar algunas premisas bíblicas como caducas, pero detente y hagamos el ejercicio… ¿qué harías en tu séptimo año?

Por Rabino Ariel Sigal.