Producto ya está en Chile:

Mesa de supervivencia israelí gana fama mundial

Se trata de un pupitre doble que, además de cumplir el rol de mesa de trabajo y estudio, sirve para proteger a dos alumnos de la caída de objetos o escombros de hasta una tonelada de peso, lo que la convierte en un elemento ideal en situaciones de terremoto.

Hace algunos días las imágenes del terremoto en Ciudad de México impactaron al mundo, especialmente aquellas sobre la escuela que se había derrumbado mientras los niños se encontraban en clases.

Esta situación catapultó el interés por la mesa de supervivencia desarrollada en Israel y que ya se encuentra en exhibición en Chile.

Diseñadas hace un par de años por el estudiante Arthur Brutter, bajo la dirección del profesor Ido Bruno, ambos de la Academia Bezalel de Israel, las mesas están construidas con perfiles metálicos estándar y de una sola pieza de panel de madera contrachapada. Debido a su precio relativamente barato, las tablas se pueden construir en cualquier lugar y vienen en una combinación de diferentes tamaños que permiten declarar a un área determinada zona segura.

Durante los terremotos, en general se recomienda agacharse debajo de un escritorio con el fin de aumentar la probabilidad de acabar en un “espacio vacío de supervivencia”, y de ese modo escapar entre los escombros si un edificio se derrumba, explicó la Academia Bezalel.

Ya están en Chile

Ariel Baytelman es uno de los emprendedores a cargo de traer a Chile este innovador producto israelí que puede salvar vidas.

“La idea nació principalmente viendo unos vídeos de otros países que utilizaban esta mesa y considerando que Chile es el país más sísmico del planeta nos llamó poderosamente la atención que sólo se preocupen de las construcciones y no de los muebles, sobre todo considerando que la norma para los colegios es que en caso de terremoto los niños deben refugiarse debajo de las mesas”.
El emprendedor agregó que en esta etapa son dos personas en busca de un fabricante local con experiencia en el medio que pueda llegar a un acuerdo con los israelíes para comprar los derechos y poder fabricar la mesa localmente.

Por ahora, si alguien quiere comprarla, tiene que contactarse con Betterplace.cl, pero el problema es que como son fabricadas en Israel hay que importarlas desde allá, y no es rentable traerlas en pocas unidades. Lo mínimo para llegar a un precio razonable es traer un contenedor con aproximadamente 200 mesas, con lo cual se obtiene un valor unitario en torno a los $115.000.
“Las pruebas que se hicieron fueron de una caída de hasta 1000 kilos desde una altura de 10 metros. En esta prueba se utilizó un cuerpo de aproximadamente un metro cubico que pesaba una tonelada y que cayó justo en el centro de la mesa. O sea, en las condiciones más extremas. En un terremoto el peso se distribuye entre varias mesas y hay otros factores que probablemente aliviarían el peso por centímetro cuadrado que debiera soportar la mesa”, explicó Baytelman.

Uno de los creadores

La Palabra israelita tuvo acceso a la opinión del profesor Ido Bruno, quien fue profesor guía del proyecto de la mesa de supervivencia.

“La mesa comenzó como un proyecto final en el Departamento de Diseño Industrial de la Academia Bezalel en Jerusalén. Arthur Brutter, entonces estudiante y ahora socio, se reunió con el equipo israelí que regresó del gran terremoto de Haití (2010), vio fotografías de edificios devastados y decidió usar su talento para crear una solución efectiva”.

-¿Cuáles fueron los principales retos del proyecto?

-El reto principal era el equilibrio entre la fortaleza de la mesa como una solución protectora y su funcionalidad cotidiana como escritorio escolar. Se establecieron dos criterios que crearon el principal desafío: Primero, la mesa será lo suficientemente ligera como para ser levantada por dos niños. Y segundo, no costará más del doble del precio de una mesa escolar estándar. Esto fue muy importante, porque crear una mesa muy fuerte es muy fácil, pero es caro y muy pesado. El principal éxito de esta mesa es que es ligera, barata y eficaz en la protección.

-¿Cómo han reaccionado las personas a esta invención?

-La gente es inmensamente entusiasta. Actualmente estamos comenzando la fabricación en serie en Bhután (región del Himalaya), trabajando junto con el ministerio de educación de Bhután para llegar a todas las escuelas vulnerables. También hemos recibido mucho interés de casi todos los países del mundo que están bajo peligro sísmico.

Por LPI.