Por Rabino Ariel Sigal:

Lucha, plegaria y tributo.

laacov se preparó para la confrontación de tres formas diferentes: él y todo su campamento se aprestaron para una lucha a muerte; se colocó a la merced de D´s a través de la plegaria, y envió un suntuoso tributo con el fin preventivo de apaciguar la ira de Esav. A primera vista, estos cursos de acción transmiten mensajes contradictorios; la agresividad y el servilismo parecerían ser rasgos irreconciliables. La fe absoluta en D´s parecería descartar cualquier forma de dependencia en los esfuerzos humanos -Emuná uBitajón, 40:15. Por supuesto que uno puede ver dicha combinación de enfoques en forma pragmática. Como rutina, adoptamos tácticas sin dejarnos incomodar por la falta de sinceridad en la fe -si funciona, ¡pues hagámoslo!

Pero laacov era la personificación de la verdad. Resulta inconcebible que recurriera a la farsa y a la hipocresía. El hecho de que laacov pudiera consagrarse con convicción a cursos de acción tan contradictorios es testimonio de su autodisciplina. Se colocó a merced de D´s, pero no por eso dejó de reaccionar en forma humana ante la crisis. Podía reconocer un elemento de justicia en la angustia que sintió Esav al perder las bendiciones, pero aun así se preparó para un ataque como si no tuviera más defensa que sus propios brazos.

Iaacov es su versión mejorada del compromiso consigo mismo para realizar una serie de actividades orientadas a cumplir un propósito. En su vuelta de Jarán, Iaacov con los pies en la tierra busca establecer planes factibles que lo lleven al éxito. En una situación compleja donde busca el perdón de su hermano, Iaacov se determina bajo tres variables a encontrar la solución. Dispuesto a vivir en paz y sin ánimos de seguir escapando, modifica su rutina y actitudes.

Por Rabino Ariel Sigal.