Positiva evaluación del programa:

Los Líderes 3G ya tienen su lugar en la vida comunitaria

Hace ocho años, en las dependencias del Círculo Israelita, en forma casi inadvertida, un grupo de jóvenes judíos comenzó a capacitarse, siguiendo el ejemplo de grandes líderes del país, con miras a ser parte del futuro de la vida judía en Chile.

El proyecto Líderes 3G ya ha graduado varias camadas, que se encuentran aportando sus ideas, conocimientos y experiencias en distintos ámbitos de la vida judía de Chile.

La actual directiva de Líderes 3G, integrada por Denise Grossman, Alan Israel, Alejandro García y Alexander Kirberg, junto a su coordinadora Katherina Malis, entregaron su evaluación.

“Cuando creamos el programa nunca pensamos que iba a ser tan exitoso… Cada año tenemos más de 100 postulantes, vamos a graduar a la séptima generación y son más de 90 egresados. Lleva 8 años de existencia, es de los programas juveniles más consolidados en nuestra comunidad. Estamos felices con los resultados que estamos obteniendo, líderes íntegros, motivados por trabajar por una comunidad unida y fuerte”.

-¿Cómo ha cambiado 3G en estos años?

-Hemos ido perfeccionándolo… Hemos crecido, así lo evalúan, positivamente, sus participantes. Lo que más destacamos que ha cambiado es el profesionalismo del programa, hoy tenemos una malla curricular bien definida, con charlistas consagrados del más alto nivel. Vamos midiendo cada actividad que hacemos y tenemos feedback directo de los participantes, lo que nos permite ir dejando lo mejor y eliminando inmediatamente lo que no resulta.

-¿Qué impacto ha tenido este programa a nivel comunitario?

-Ya podemos ver a varios de nuestros líderes en altos cargos comunitarios, desempeñándose súper bien, los que nos llena de orgullo y satisfacción, sin embargo, creemos que el verdadero impacto comunitario todavía no se ve 100% reflejado. Faltan todavía un par de años, para que todos nuestros líderes estén empleados en cargos comunitarios o creando nuevos proyectos. La gracia es que los que ya son parte se conocen entre sí y trabajan mucho más unidos, eso marca una gran diferencia, buscamos que todos remen para el mismo lado.

-¿Qué ha pasado con los participantes en su relación con las instituciones judías?

-Dentro del programa les presentamos varias instituciones judías, que algunos no conocen o por lo menos no en profundidad, lo que les abre un mundo nuevo de posibilidades para aportar. La idea es que encuentren algún área o proyecto en el que se sientan cómodos y quieran ser parte. Tenemos una buena tasa de empleabilidad, como de un 40% aproximadamente, obviamente queremos que llegue a ser del 100%, pero sabemos que esto es una meta a largo plazo, ya que muchos no activan inmediatamente saliendo del programa, sino un par de años después.

Daniela Eisen, directora en CLAM

“En ese momento me pareció que habiendo completado una etapa de activismo comunitario principalmente basada en mi participación tnuatí, debía adquirir nuevos conocimientos, habilidades y destrezas, que me permitieran profesionalizar mi formación como líder comunitario, para así formar parte de un liderazgo más adulto y potente”, relata Daniela Eisen cuando se le consulta por su ingreso a 3G hace ya varios años.

-¿Qué haces o te gustaría hacer para el desarrollo de la vida judía en Chile?

-Actualmente participo en la mesa directiva de CLAM y también del programa de Nuevas Generaciones del Congreso Judío Latinoamericano. Especialmente en esta segunda instancia, he aprendido la importancia de la integración de las comunidades judías a sus países de residencia y a la comunidad mundial en general. Me gustaría trabajar en la integración de la comunidad judía a la sociedad chilena y del mundo. En Chile, hoy en día especialmente, trabajar por la integración entre la comunidad judía y palestina. Creo firmemente que la integración es un pilar fundamental para la lucha contra la discriminación, para la paz, y más aún para cumplir nuestra misión de ser luz para las naciones.

Daniel Vasibuch, director de la Comunidad Israelita Sefaradí

“Habiendo participado en diversas instancias de liderazgo juvenil, como la Mifkadá de Maccabi y presidente del Consejo Juvenil Sionista, sentía que necesitaba dar el difícil paso a las instancias adultas, y Líderes 3G justamente se centra en hacer ese link, tanto en la formación necesaria como en generar los contactos con las instituciones comunitarias”, recuerda Daniel Vasibuch, respecto de su participación en 3G. “Por otro lado, yo veía que uno de los grandes problemas a nivel de liderazgo comunitario, tanto juvenil como adulto, es la falta de trabajo conjunto por objetivos comunes más allá de los intereses particulares de cada institución.

Líderes 3G justamente era una gran oportunidad para conocernos entre quienes aspirábamos a ocupar posiciones de liderazgo e ir generando objetivos comunes”, agrega.

-¿Qué haces o te gustaría hacer para el desarrollo de la vida judía en Chile?

-En general el tema que más me motiva y en el que tratado de trabajar es la preservación y transmisión de la identidad del pueblo judío, en sus más diversas expresiones. Es en razón de esto que, en este momento, y desde el año 2015, soy parte del Directorio de la Comunidad Israelita Sefaradí. Además, llevo poco más de un año participando de las reuniones de Directorio de CLAM (Confederación Latinoamericana Maccabi).

Por LPI.