Por Aileen Gorodischer:

La voz joven se hace presente

Sin duda uno de los temas más controversiales y que han dado para mayor debate en nuestra sociedad, en el último tiempo, es el aborto. Esto no es solo una tendencia actual, que la podemos ver en las calles y noticias dada la discusión en el congreso respecto a la despenalización del aborto, sino que también la vemos tanto en política como en cada una de nuestras casas, donde se ha entrado en diversas discusiones respecto al tema, tanto en aspectos religiosos como constitucionales, morales y legales. Pero muchas veces se deja de lado algo muy importante, que es la realidad.

La realidad de nuestro país, en que por un lado queremos avanzar, ser un país desarrollado y por otro todavía nos espantamos al hablar de sexo, drogas y homosexualidad. Es hora de darnos cuenta que para lograr el tan anhelado desarrollo que buscamos con tratados internacionales y nuevas tecnologías, debemos complementarlos con una amplitud de mente respecto de ciertos temas. Un gran paso en este sentido dio Chile el pasado 19 de julio, al ser aprobadas por el Senado las tres causales del proyecto para despenalización del aborto.

Este proyecto consiste en permitir la interrupción voluntaria del embarazo en los siguientes casos: 1) Peligro para la vida de la mujer: busca permitir que la mujer tenga acceso a los tratamientos médicos necesarios para preservar su vida, teniendo conocimiento de que a consecuencia del tratamiento se produjera la muerte del feto; 2) Inviabilidad fetal de carácter letal: en este caso el embrión o feto padece una alteración estructural congénita o genética absolutamente definitiva que llevaría de cualquier forma a su muerte por lo que la mujer podrá decidir si interrumpe o no su embarazo; 3) Embarazo por violación: aquí se plantea la posibilidad que la víctima de una violación pueda decidir si continua o no con su embarazo, teniendo en consideración que el plazo para la interrupción en esta causal es de 12 semanas de gestación y al tratase de menores de 14 años este plazo es hasta las 14 semanas.

Considero que este proyecto es un gran progreso a nivel valórico y cultural para nuestra sociedad, debido a que con esto estamos abriendo nuevas alternativas. Teniendo en consideración que Chile era uno de los 9 países del mundo que criminalizaba el aborto en todas sus modalidades.

En lo personal, como joven judía, concuerdo con lo que dice nuestra religión respecto a que el feto es potencial de vida y como cada vida es sagrada se debe hacer lo posible para salvar aquella del que está por nacer y por lo tanto el aborto debe ser la última alternativa y no la primera. Debemos tener en consideración que con esto, el judaísmo no se está cerrando a la posibilidad de realizar un aborto, ni tampoco a que todo caso deba ser penalizado y criminalizado. De hecho, se nos da la posibilidad de evaluar cada caso en particular y entender que cada situación es única.

Ahora, volviendo al proyecto de ley en Chile, también podemos encontrar una gran coincidencia a lo que respecta a las tres causales que plantea este con lo que dice el Talmud, donde podemos encontrar casos en que se permite el aborto por violación, salud de la madre y por enfermedad seria del feto.

Actualmente, en nuestro país, esta es una realidad de la que no estamos ajenos, donde a pesar de estar penalizado de igual manera se practican abortos. En el caso de personas con más recursos económicos pueden realizarlo en clínicas privadas, en cambio, aquellos que no tienen los medios suficientes terminan en clínicas clandestinas, siendo lugares no aptos para tales intervenciones, donde mueren gran cantidad de mujeres al haber condiciones poco salubres. Por otro lado, el hecho que se legalice el aborto no obliga ni fuerza a las mujeres hacerlo, sino que aquellas que están en necesidad o situación de realizárselo, no sean juzgadas y puedan optar libremente, lo cual se condice con un reconocimiento por parte del Estado a los derechos de la mujer.

Por Aileen Gorodischer.

•Ex alumna del Instituto Hebreo.

•Perteneció Maccabi Hatzair y en el Año 2014 integró la Mifkada.

•Integrante del Staff de Arkavá.
(2016-2017)

• Actualmente alumna del último año de Derecho en la Universidad Católica.