Proyecto “Objetos del exilio”:

La memoria de los judíos alemanes

“Objetos del exilio” es el título de la investigación que conduce la Dra. Elke Vera Kotowski para el Centro de Estudios Judíos Moisés Mendelsohn de la Universidad de Postdam. El proyecto –que cuenta además con el apoyo de los ministerios de Educación e Investigación y de Relaciones Exteriores de la República de Alemania, y del Museo Interactivo Judío de Chile- tiene por objetivo la visualización de los objetos que antaño fueron llevados por inmigrantes judíos de Alemania al exilio, cuando tuvieron que abandonar el país debido a la amenaza del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Todos aquellos objetos materiales, decorativos, juguetes infantiles, utensilios de cocina, cuadros e imágenes, accesorios de vestir, entre otros, que hayan formado parte del limitado equipaje que llevaron consigo las familias judías cuando escaparon. Se trata de aquellos elementos que quizás ahora yacen en vitrinas o muebles, que son exhibidos en los espacios de la casa familiar, y que cargan no sólo con la memoria de la patria perdida, sino con la historia de esas familias que construyeron nuevas vidas en otros lugares del mundo.

Como explica Vera Kotowski, el proyecto versa “sobre el patrimonio cultural judeo-alemán y busca averiguar qué llevaron las personas en su equipaje y también en sus memorias. En Estados Unidos esta investigación ya se ha hecho y bien, entonces quise ver cómo era la situación en América Latina, por lo que seleccioné 10 países que recibieron una migración judeo-alemana importante. De esas personas, buscamos a la primera y segunda generación. Y esperamos contactarlos para saber qué trajeron con ellos y si hay objetos que tengan un significado especial, u “objetos del corazón”, como los llamo yo. Y luego queremos conocer qué significado tienen para esas primera y segunda generación estos objetos especiales, escuchar sus historias para que en el futuro esos objetos puedan contar las historias de estas familias”.

-Según su experiencia, ¿cuáles son las historias que cuentan esos objetos?

-La historia personal de las familias. Por eso también queremos averiguar si el significado del objeto pasa de generación en generación o qué pasa con estos objetos cuando los familiares fallecen, si el significado sigue siendo el mismo para las siguientes generaciones o adquiere otro. Además, no todos pudieron traer objetos y es interesante saber qué eligieron traer cuando sí lo pudieron hacer. Por eso estos objetos tienen un significado muy importante.

-¿Cuál es la razón de su última visita a Chile?

-Chile es el octavo país que visitamos, y buscamos llegar los 10 países seleccionados (Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Guatemala, Costa Rica, México, Paraguay y Uruguay) y contactar a familias judeo-alemanas, conocerlas en persona, hablar con ellos, contarles qué objetivos tenemos y ver si pueden colaborar con el proyecto.

-Una etapa siguiente del proyecto considera la digitalización de estos objetos, ¿qué implica esto?

-Estamos trabajando con ingenieros que están fabricando una cámara especial para hacer fotografías en 3D, de manera de registrar los objetos en 360º, desde todos los ángulos. Porque la idea montar una exposición con las imágenes digitales, porque los objetos físicos se mantendrán en las familias, y poner a disposición pública los resultados de esta investigación, de manera que sea accesible para todos.

-¿Y cómo se presentará la historia de los objetos?

-Bueno, se conformará una base de datos con la información, desde el material del que están hechos, su país de procedencia, de qué fecha son, etc. Y la idea es que eso sea contado por las propias familias, junto a la historia y memoria que está asociada a los objetos.

-¿Cómo ha sido la experiencia hasta ahora? ¿Las familias han sido receptivas? ¿Tienen objetos traídos desde Alemania?

-Sí, muchos y además con muchas historias maravillosas. Toda la gente ha sido abierta, han abierto sus corazones; ha sido excelente.

-¿Y qué pasa con las nuevas generaciones y su relación con esos objetos?

-Me ha tocado ver que las nuevas generaciones no conocen la historia de esos objetos, a veces están ahí y se acostumbran a verlos, pero cuando escuchan a sus padres o abuelos hablar de ellos y recordar, reviven con ellos la historia asociada a los objetos. De manera que muchas veces sólo falta un pequeño estímulo para que afloren los recuerdos y las ideas.

-El hecho de que planeen hacer luego una exhibición digital, ¿tiene que ver con que estas nuevas generaciones están más familiarizadas al lenguaje digital?

-Yo soy a la antigua, pero si tenemos una versión digital de un objeto, una imagen de los objetos, podemos despertar interés y llegar a los jóvenes que a través de los objetos quieran conocer más de la historia.

Para contactar a la Dra. Vera Kotowski y ser parte de este proyecto, escribir al correo electrónico: di-ode@uni-potsdam.de

Por Michelle Hafemann.