Instituciones ayudan con alimentos y medicamentos:

Judíos de Venezuela se organizan para enfrentar la crisis

Miguel Truzman, vicepresidente Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela, señala que es importante recuperar la esperanza, porque “una ideología, al igual que una religión, no puede dividir a un país”.

Según un reporte de la ONU, 7 millones de venezolanos necesitan algún tipo de asistencia humanitaria, lo que significa que un 25% de la población del país está fuertemente afectada por la crisis. Además, se calcula que 3,7 millones de venezolanos huyeron del país en los últimos años.

A esta situación se llegó producto de una gran merma en la producción de petróleo, la principal fuente de financiación del Gobierno. En el sexenio gobernado por Nicolás Maduro, Venezuela pasó de 2,6 millones de barriles diarios de crudo a unos 730.000, según datos de la OPEP. Además, el precio del barril de petróleo bajó de los 100 dólares hasta los 65, precio en que se mantiene en la actualidad.

Algunas cifras que ratifican este caótico escenario son las siguientes: 9.000 empresas cerradas en los últimos 15 años, 600 de las cuales cesaron sus actividades el año pasado, la escasez de fármacos sobrepasa el 70%, en 2018 el país tuvo la inflación más alta del mundo, de 1.700.000%, la canasta básica alimentaria es casi 100 veces superior al sueldo de los obreros.

Frente a este escenario, la comunidad judía venezolana no ha quedado inmune, y son muchas las familias que sufren por la crisis y que han debido pedir ayuda de las instituciones comunitarias.

Preparados para ayudar

La Palabra Israelita conversó con Miguel Truzman, vicepresidente Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela, para conocer el estado de la vida judía en el país.

“La comunidad judía de Venezuela tiene las mismas sensaciones y problemas que la población en general, pero no hay nada específico relacionado con nuestra condición de comunidad judía, sino con la situación de la crisis eléctrica, de obtener medicinas y alimentos. Es una comunidad que ha disminuido bastante en los últimos años en su número, pero pese a eso se mantiene muy activa en todo lo que se refiere a la tradición, la cultura y a la relación con Israel, porque es una comunidad muy sionista y muy vinculada espíritu del pueblo judío y defensora de la existencia del Estado de Israel”.

– ¿Cómo se monitorea la situación de las distintas familias judías en el país?

-En este momento estamos comunicados con los miembros de la comunidad a través de mensajes que enviamos diariamente con distintas recomendaciones sobre cómo enfrentar la emergencia que tenemos en Venezuela, ya sean los temas de electricidad o agua, para que puedan tomar medidas y precauciones. En todo caso, el centro comunitario Hebraica ha servido como un soporte importante para que la gente pueda, comer, conversar e incluso bañarse, porque tenemos planta eléctrica.

– ¿Dentro de la comunidad judía hay personas afectadas por la crisis humanitaria?

-La comunidad judía de Venezuela tiene muchas instituciones y cada una con un objetivo específico. En condiciones normales hay familias que necesitan ayuda de la comunidad, ya sea con alimentación u otras cosas. Por esto están las damas hebreas y otras instancias qué verifican si la persona está enferma, si necesita ayuda, si está sola, si necesita medicinas, etc. Y también tenemos el hogar de ancianos…

– ¿Y cómo han respondido frente a esta crisis en particular?

-Afortunadamente tenemos una cantidad importante de suministros que hemos venido recolectando para poder atender a la gran cantidad de población judía que no tiene recursos. Frente a una emergencia humanitaria de la comunidad esto nos permitiría enfrentar algunos días en forma tranquila. Tenemos un sistema de comunicación con los distintos miembros de la comunidad y obviamente les hemos dicho que el lugar más seguro para estar frente a un incidente complejo es cada uno en su casa cuando y si la emergencia se produce cuando la persona está cercana a una institución o centro comunitario obviamente estamos preparados para recibirla en esa circunstancia.

– ¿Se sienten apoyados por las instituciones judías de otros lugares del mundo?

-Valoramos mucho la solidaridad y el apoyo de organizaciones como el Congreso Judío Mundial, Congreso Judío Latinoamericano, American Jewish Committee, Antidefamation League, Centro Wiesenthal, Joint, etc. En fin, sentimos un apoyo total, irrestricto y solidario, y siempre nos han tendido una mano y están atentos a lo que necesita la comunidad.

– ¿La comunidad judía de Venezuela tiene posición política, es decir, apoya a un lado o al otro?

-No, en absoluto. La comunidad judía de Venezuela se ha entendido como una comunidad apolítica en el sentido que no toma posición por una parte determinada en lo que se refiere a la política interna. Obviamente como comunidad tenemos una posición frente a temas valóricos, frente a temas internacionales, frente a temas de Medio Oriente. Y en lo que respecta a cada persona en forma individual, cada uno tendrá su opinión. En mi caso en particular, como de además soy dirigente comunitario, mi opinión personal no la puedo expresar, porque podría entenderse que representa la opinión de la comunidad como institución.

– ¿La tensión que existe entre los representantes del Gobierno y la oposición se reproduce también al interior de la comunidad judía?

-Como cualquier grupo de personas que forman parte de un país me imagino que existen diversas opiniones, pero yo no he visto que esto se traduzca en conflictos internos a nivel comunitario.

– ¿Cuál es su mensaje como judíos venezolanos?

-Primero que nada, el deseo que tenemos como venezolanos, porque soy venezolano de nacimiento, de Caracas, lo que queremos es un futuro promisorio para todos, en paz, convivencia, tolerancia y coexistencia, y que podamos afrontar el futuro con una visión y una perspectiva digna de esperanza, porque en muchos casos se ha perdido la esperanza de tener un futuro en Venezuela y ojalá que a corto plazo podamos recuperar esa esperanza en el futuro y en la coexistencia. Una ideología, al igual que una religión, no puede dividir a un país. Yo creo que en Venezuela todos tenemos cabida, judíos, católicos, musulmanes, capitalistas, comunistas, y tenemos que respetar la identidad de cada uno. En el contexto de la democracia, yo apuesto por un futuro de paz, prosperidad y dignidad para todos.

 

Preocupación en Chile

 

En Chile hay casi 300 mil venezolanos. Uno de ellos es León Sacks, quien compartió con La Palabra Israelita sus sentimientos sobre lo que sucede en su país natal.

“Nací y viví en Venezuela la mayor parte de mi vida. Estudié en el ‘Hebreo’ de Caracas, el colegio Moral y Luces “Herzl-Bialik” e hice mis estudios universitarios en la Universidad Simón Bolívar en la misma ciudad. En el año 2009, un año después de graduarme, decidí irme y probar suerte en Israel. La verdad nunca pensé que iba a terminar en Chile, pero viví allá con un roomate chileno durante un par de años y gracias a él conocí a la que es mi esposa chilena y la razón por la que me vine a Chile en el 2013.

-Entiendo que tienes familia en Venezuela, ¿con qué ánimo y sensaciones sigues lo que sucede allá?

-En Venezuela tengo bastante familia, incluyendo a mis padres y a uno de mis hermanos. Sigo constantemente lo que sucede allá, pero la verdad es que han pasado tantas cosas durante los años que es bastante difícil ser optimista. Con todo el tema de Guaidó, pareciera que las cosas están un poco diferentes, pero sigue estando muy complicado el panorama.

– ¿Qué sientes respecto de esta gran ola inmigratoria de venezolanos a Chile?

-Cuando llegué en 2013 la verdad es que eran muy pocos los venezolanos que se veían en las calles. Hoy en día conseguir una arepa es tan fácil como comprar una marraqueta. Creo que en un principio la mayoría de venezolanos que llegaba era más que todo personas con estudios universitarios, porque eran los que podían salir con más facilidad. Hoy en día, con la crisis como esta, ha venido todo tipo de personas, lo cual ha enriquecido muchísimo la cultura. Creo que es muy positivo.

– ¿Si la situación política y económica de Venezuela mejorara en algunos años, volverías, crees que mayoritariamente los judíos que se han ido volverían a Venezuela?

-Lo veo difícil. La mayoría de los que nos fuimos lo hicimos en nuestros 20’s y ya nos asentamos e hicimos familia en otros países. Mi esposa y mis hijos son chilenos, por lo que es más difícil aún. Creo que algunos volverían a Venezuela, pero en su mayoría no. De todas maneras, la conexión es muy fuerte, ya que fue el lugar que nos vio crecer.

Por LPI