Polémica por retroceso en diversidad religiosa:

Judaísmo pluralista y el orgullo de estar en la ‘lista negra’

Durante las últimas semanas se han registrado dos hechos que han alterado la relación Israel-Diáspora. Por un lado, el paso atrás en los avances para servicios igualitarios en el Kotel y, por otro lado, los cuestionamientos a las conversiones realizadas fuera del Rabinato Superior de Israel.

“Esta lista negra dista mucho de herir el buen nombre de nuestros colegas, sino más bien habla de la bajeza del Rabinato Superior, que continúa con sus acciones dividiendo a los judíos del mundo entero y principalmente generan una brecha entre Israel y la Diáspora”, expresó hace algunos días en un comunicado la Asamblea Rabínica Latinoamericana, brazo regional de la Asamblea Rabínica Mundial, al tomar nota que muchos de los rabinos del Movimiento Masortí están entre los 160 nombres censurados por la Ortodoxia israelí, particularmente en cuanto a su legitimidad para realizar conversiones.

Este episodio se sumó a las gestiones realizadas por partidos religiosos de la coalición de Gobierno, en contra de los avances alcanzados previamente para que en el sector del Kotel se pudieran realizar servicios igualitarios, con la participación de hombres y mujeres juntos.

En todo caso, la Asamblea Rabínica Latinoamericana no es la única entidad que ha reaccionado. En los mismos términos se han expresado entidades judías de todo el mundo, e inclusive algunas filiales del Keren Hayesod.

En Chile

Una vez conocida la “lista negra”, los presidentes y directorios de las comunidades Masortim de Chile emitieron un comunicado respaldando a los rabinos: “Con profunda tristeza nos hemos enterado de la publicación de una lista negra de la Rabanut Rashit en Israel, en la cual figuran 160 prestigiosos rabinos de todas las corrientes religiosas, entre los cuales nombran a quienes sirven y sirvieron en las comunidades de nuestro país. Los líderes de las comunidades Masortim y las familias que las componemos, rechazamos profundamente que se discrimine a líderes espirituales, ya que de esta forma sólo se hace daño a nuestro pueblo”.

“Afirmamos -agregaron- que para nada disminuye la calidad espiritual y de educación de nuestros rabinos, que trabajan sin descanso para engrandecer Am Israel. Hacemos un llamado a que juntos construyamos un futuro en el que podamos festejar la belleza de la diversidad y las enseñanzas de la Torá”.

En la misma línea, Shai Agosin, presidente de la CJCh, resaltó su oposición a cualquier tipo de discriminación, y estimó que estas son formas graves de hacerlo. “Venga de donde venga, no podemos aceptar estas situaciones en el judaísmo mundial, hoy más que nunca debemos permanecer unidos en pos de un mejor porvenir. Además, esto nos toca de manera particular cuando en esta ‘lista negra’ hay rabinos que queremos tanto y trabajan día a día por nuestra comunidad”.

El dirigente agregó que en el siglo XXI la diversidad en materia religiosa es parte fundamental del judaísmo. “Debemos respetarnos los unos a los otros en nuestras diferencias. No podemos entender ni aceptar otra forma de comunidad que siendo diversos, y no solo aceptándola, sino que además amándola, cuidándola y respetándola como un tesoro de nuestro pueblo”.

En la misma línea, Jaime Fuchs, presidente de B’nai B’rith destacó que desde su fundación esta institución ha tenido como uno de sus fines la defensa de la diversidad cultural y religiosa, y se declara secular. “Siempre B’nai B’rith ha bregado contra todo tipo de discriminación, y por eso lamentamos la actitud del Rabinato Superior, tan contraria a la libertad y al pluralismo, de no respetar la diversidad religiosa especialmente en el judaísmo. B’nai B’rith lamenta y rechaza las actitudes sectarias, al mismo tiempo, reafirma la vigencia de los principios de B’nai B’rith de benevolencia y concordia, derivados de los valores más apreciados y respetados de nuestro judaísmo”.

El personero agregó que el pueblo judío se nutre de los valiosos aportes que realizan las diversas corrientes religiosas y seculares de nuestro pueblo. “En nuestra institución hay miembros que se sienten más cómodos con una corriente religiosa que con otra, pero esto no impide que trabajemos por el bien de Israel y de la comunidad judía, respetando nuestra diversidad de creencias, pero manteniendo los valores bnaibrithianos”.

Amor y odio

“El odio gratuito se combate con amor gratuito”, aseguró el rabino Eduardo Waingortin al ser consultado por este conflicto.

“Este es un tema de larga data, que comienza hace unas cuantas décadas atrás, y tiene momentos de pasos adelante y otros de pasos hacia atrás. Personalmente, confío en las autoridades del pueblo judío en general para que los pasos que sigan tengan las necesarias medidas de inclusión, para preservar la unidad del pueblo judío”, señaló.

Waingortin aseguró que en Chile podemos dar una muestra de unidad y desalentar o denunciar todo aquello que siembre grietas y promueva el odio gratuito. “Sembrar amor gratuito y hacerle saber a las autoridades de Israel que en Chile, como en todo el mundo, dentro de la diversidad, existe respeto y unión y un deseo de seguir fortaleciendo a Medinat Israel como un faro de luz. Y si en algún momento esa luz no es del todo visible, pedir que sea más intensa y más fuerte, para gozar de ella. Y pedir también que esta situación de unidad y diversidad que queremos vivir en la diáspora sea posible vivirla dentro de Israel”.

Respecto al sentimiento que ha generado la lista entre los rabinos, Waingortin recordó que la descalificación y los no reconocimientos no son nuevos y son muy lamentables. “A mi juicio, no hay nada más doloroso para el pueblo de Israel que repetir errores pasados. El Templo de Jerusalén, según los sabios, cayó por sinat jinam (odio gratuito). Y uno de los líderes del sionismo religioso, el Rab Cook, planteaba que la única forma de combatir el odio gratuito es con ahavat jinam, o sea, con amor gratuito. La lista no es una novedad, no agrega nada a lo ya sabido, pero es una muestra de sinat jinam (odio gratuito) y genera mucho dolor por la sensación de estar frente a nuevos errores y no haber aprendido de antiguas enseñanzas”.

Pese a esta sensación de dolor, el rabino felicitó a aquellos que tomaron la decisión de actuar con ahavat jinam, con amor gratuito, y a la vez alentó a todos aquellos que están por la aceptación de la diversidad dentro del pueblo judío y la defensa de la democracia, ambas presentes en las fuentes desde las discusiones talmúdicas, a que manifiesten en sus redes su dolor y también el deseo de inclusión.

Respecto de la igualdad religiosa en Israel, Waingortin recordó que diversas coaliciones políticas en Israel se vieron obligadas a dar marcha atrás en buenas iniciativas. “Este tal vez es un momento especial, porque algunas de esas iniciativas por un Israel plural se han visto amenazadas. Entonces, años de luchas en pro de esa inclusión en Israel están en peligro. Pero yo confío plenamente en que primará la cordura y el entendimiento, pues para encontrar la plenitud se requiere la inclusión y la igualdad”.

“La diferencia -agregó- nos enriquece. Y la línea única nos recuerda las tristes épocas en que distintas religiones optaron por una inquisición de ideas… El único que tiene toda la verdad es D’s, por lo tanto, cada una de las corrientes, con mucha humildad, debemos invocar al Creador para que nos ayude a aceptar a los demás y enriquecernos con todo lo bueno que puedan aportar, de tal forma de sembrar amor y entendimiento y no generar odio y desunión”.

Por su parte, el rabino Alejandro Bloch, representante del Seminario Rabínico en Chile, cuestionó los orígenes de la llamada lista negra, como asimismo sus evidentes errores y el hecho de que luego de publicada se haya tratado de decir que no hay tal lista.

“La burocracia rabínica de Israel, como toda burocracia, está compuesta por funcionarios pagados por el estado, que haciendo uso de su cuota de poder creen que es posible hacer realidad lo que ellos deseen. Si dicen que es kosher es kosher, y si no, no lo es. Baruj Hashem, la realidad es más rica y nuestro pueblo nunca se ha limitado a acatar los deseos de algún funcionario de turno de una institución que se ha tornado irrelevante y recibe el cuestionamiento constante de la sociedad israelí. Por eso sostengo que esta lista supuestamente negra, Blacklist, tiene otra función, ser Blackmail, una forma de chantaje al pueblo judío, ya que trata de advertir que quien no está alineado será castigado”.

Además, el rabino enfatizó que esta lista no sirve para nada concreto: “No tiene ninguna importancia para fines de aliá, las conversiones de todos los movimientos son aceptadas por las autoridades civiles de Israel y son rechazadas por el Rabinato Superior de Israel cuando no están alineadas con ellos, sean de cualquier movimiento. Por lo tanto, con esta lista que dicen no existe, nada cambió. El daño hecho al pueblo judío es mucho más grande que cualquier embrollo burocrático y sólo muestra falta de respeto a autoridades rabínicas aceptadas por gran parte de Am Israel”.
“Para mí, el verdadero significado de la lista es reconocer el honor de desarrollar la tarea rabínica y nunca transformarse en funcionario, ya que vemos lo que pasa cuando los rabinos son funcionarios públicos. Por sobre todas las cosas, hay que reconocer la importancia del liderazgo rabínico, saber que vale la pena jugarse por la Torá, por Am Israel, por Medinat Israel, por el Hakadosh Baruj Hu…”

Por LPI.