Anuncio del Presidente Donald Trump:

Jerusalén reconocida por Estados Unidos como capital de Israel

Tras el anuncio del Presidente Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y comenzar los preparativos para mover su embajada, la ciudad santa se convirtió en el principal tema de debate internacional y en plataforma de intensas pasiones.

Jerusalén, Sion, 3.000 años de historia, presencia judía, Rey David, etc. Estos son sólo algunos de los conceptos que el Pueblo Judío amalgama en torno a Jerusalén, al momento de investirla como capital espiritual y capital del Estado de Israel.

Sin embargo, pareciera que lo anterior no es suficiente para contrarrestar las pasiones religiosas y políticas que despierta esta urbe, más allá de las fronteras de la vida judía.
Por eso, la sensación de alegría que generó el reconocimiento de Jerusalén como capital del Estado de Israel por parte del Gobierno de EEUU, llegó de la mano del trago amargo de algunas incómodas reacciones registradas en diversas latitudes.

Mundo árabe

Diputados árabes israelíes, el presidente de la Autoridad Palestina, Hamas y países como Jordania, Egipto, Turquía, Irán y Líbano expresaron su rechazo al reconocimiento estadounidense a Jerusalén como capital del Estado de Israel.

El presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmoud Abbas, condenó las declaraciones del presidente Trump y aseguró que con estas “Estados Unidos se retiró del proceso de paz”. A través de un discurso transmitido en la televisión palestina, el líder de la AP advirtió que “Jerusalén es la capital eterna del Estado palestino”.

En ese contexto, Abbás decidió que no se entrevistará con el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que visitará la región este mes.

En tanto, desde el movimiento de resistencia islámico Hamas advirtieron que las palabras de Trump “abrirán las puertas del infierno” y definieron: “Es un ataque descarado contra el pueblo palestino”. También instaron a los países de la región a “atacar los intereses norteamericanos en la región” e “ignorar a Israel”.

Latinoamérica

En una Latinoamérica mayoritariamente contraria al anuncio de Trump, llamó la atención la posición de Guatemala, que apoyó la decisión de EEUU.

La ministra guatemalteca de Relaciones Exteriores, Sandra Jovel, dijo que Guatemala apoya la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, porque históricamente el país centroamericano “ha sido un aliado amigo de Israel y siempre se ha caracterizado así”.

En Uruguay, en tanto, se registró una de las situaciones diplomáticas más complejas, luego de que la Cancillería uruguaya expresó su “preocupación y discrepancia” con la decisión de Estados Unidos, ya que la embajadora de Israel en Montevideo, Nina Ben-Ami, reaccionó por redes sociales criticando esta postura, lo que le valió una reprimenda de las autoridades locales.
“Capaz Salto -ciudad del norte de Uruguay- es la capital de Uruguay? Israel tiene una capital, Jerusalén, ya 70 anos.(sic)”, escribió Ben-Ami en su cuenta de Twitter.

Luego de esto, el Gobierno uruguayo instó a la embajadora “a mantener los intercambios gubernamentales por los canales oficiales correspondientes”.

Por su parte, el Gobierno de Chile manifestó su “profunda preocupación” y consideró que Jerusalén “es una ciudad con estatus especial cuya soberanía debe ser resuelta por Israel y Palestina; y califica como ilegal la ocupación y control israelí sobre Jerusalén Este”.

“El Gobierno de Chile, consciente de la relevancia política, histórica y religiosa de Jerusalén, formula un urgente llamado a todas las partes involucradas a reconsiderar o a no adoptar decisiones que puedan incitar al odio y la violencia, obstaculizando aún más un proceso conducente a una solución de dos Estados y una paz sustentable entre Palestina e Israel”, declaró la Cancillería.

Organismos judíos

El Congreso Judío Mundial calificó como “un paso valiente” la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

“Jerusalén es la capital indiscutible de Israel y la capital histórica del pueblo judío”, afirmó en un comunicado el presidente de la organización, Ronald Lauder. “Esperamos que esta declaración sea el comienzo de un nuevo proceso político y un movimiento en favor de la paz y la estabilidad en Oriente Medio”, agregó Lauder.

Por su parte, dijo David Harris, CEO del AJC, señaló: “Al declarar la verdad sobre la realidad de Jerusalén como la capital del Estado de Israel, el Presidente Trump ha afirmado el liderazgo global de Estados Unidos, acercándonos al final de una anomalía prolongada y sin sentido”.

Finalmente, más allá del ámbito político, el gigante de Internet Google también se sumó a la medida anunciada por Donald Trump y modificó la capital de Israel de Tel Aviv a Jerusalén. Google cambió el estatus incluso antes del anuncio del mandatario norteamericano y las críticas no se hicieron esperar.

Por LPI / AJN / Aurora / Agencias.