Samuel Feldberg, especialista en Medio Oriente:

Irán y su amenaza permanente para Israel y el mundo

Invitado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel para apoyar el trabajo de información y difusión que realiza la Embajada de Israel en Chile con líderes de opinión locales, Samuel Feldberg -Doctor en Ciencia Política de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, y profesor de Estudios de Medio Oriente de la Universidad de Tel Aviv y de Relaciones Internacionales de la U. de Sao Paulo – realizó una serie de charlas y encuentros con prensa, estudiantes universitarios y miembros la comunidad judía en el breve programa que tuvo en el país en el mes de agosto. En esta entrevista con La Palabra Israelita analiza la amenaza permanente que representa Irán para Israel y cómo esta nación enfrentó sus 70 años de vida en el contexto de los conflictos que actualmente sacuden a Medio Oriente.

-Profesor Feldberg, ¿cree que, como plantean ciertos analistas, a sus 70 años Israel ya no enfrenta ninguna amenaza existencial?

-Todos coinciden en que no hay una amenaza existencial salvo el potencial nuclear de Irán. Ahí sí puede haber una amenaza, que puede no ser de destrucción del Estado de Israel sino de expansión de la proyección de poder de Irán en la región, lo que puede hacer que la vida en territorio israelí se vuelva insoportable.

-¿El anuncio de EE.UU. de salirse del acuerdo nuclear no debilitó a Irán, sino en términos militares al menos en términos políticos?

-En términos económicos, principalmente. Entonces la pregunta del millón de dólares es cómo va a reaccionar Irán. Hasta ahora ha reaccionado de manera blanda y tratando de convencer a los otros participantes del acuerdo, especialmente a los europeos, de que lo va a seguir cumpliendo aunque EE.UU. haya repuesto las sanciones. Ahora, lo interesante de ese movimiento es que los americanos no tienen ninguna evidencia de que Irán no ha cumplido con el acuerdo, acá la explicación para cancelar el acuerdo es que el gobierno de Estados Unidos dice que el acuerdo está mal hecho. Porque aunque los iraníes cumplan con el acuerdo, no han abandonado su intención de desarrollar armas nucleares, aunque el acuerdo posterga ese momento. Y cuando se termine, los iraníes van a estar mucho más cerca de lo que estaban, van a tener una capacidad mucho más rápida de superar las últimas etapas para enriquecer el uranio lo suficiente. A eso se suma su influencia en la región, lo que Irán ha hecho con Hezbolá en el Líbano, con los hutíes en Yemen, con Hamás en Gaza y con los shiitas en Bahrein y Arabia Saudita. Eso no tiene nada que ver con el acuerdo nuclear, pero el retiro de EE.UU. del acuerdo también dice “no queremos que los iraníes obtengan los beneficios por el cancelamiento de las sanciones por el acuerdo nuclear y se aprovechen de eso, de la mejora de su capacidad económica, para financiar actividades subversivas en el continente”.

-Ud. señaló en un reciente artículo, a propósito de los 70 años de Israel, que este país es tanto poderoso como vulnerable*.

-Me refería a lo que pasa en la frontera con Gaza, con la capacidad de Hamás. Hamás no fue lo suficientemente inteligente para aprovechar la oportunidad: si esos manifestantes que se propusieron a mandar hacia la frontera se hubiesen limitado eso, a ir desarmados y romper la cerca, eso hubiese generado efectivamente un dilema humanitario, es decir, cuánta gente se puede matar si están desarmados y no representan efectivamente una amenaza militar. Pero mezclaron entre ellos terroristas y hubo ataques contra soldados. A mí gusto desperdiciaron la oportunidad de generar una protesta pacífica que hubiera representado una amenaza a una democracia que tiene que responder por sus acciones violentas aunque sea en defensa de sus fronteras.

-Y finalmente llegaron a un acuerdo con Israel que además es fuertemente criticado desde Al Fatah y la Autoridad Palestina.

-Lo que Fatah hace normalmente es beneficiarse de la posición de Hamás, que obtiene su legitimidad a través de la confrontación. Entonces cuando Hamás acepta un acuerdo, le está sacando a Fatah su rol de negociador con Israel. Ahora, ahí no hay ninguna posibilidad de acomodación entre Fatah y Hamás. Y los líderes de Fatah saben que si Hamás no es desarmado, es sólo cuestión de tiempo para que derroquen a la Autoridad Palestina; Hamás tiene más fuerza en la elecciones y en el conflicto armado, a eso responde la tratativa del liderazgo de la Autoridad Palestina de ahorcar la economía de la Franja de Gaza, dejando de pagar los sueldos de los empleados de la Autoridad Palestina y presionando a Israel para no permitir que entren los recursos.

La idea es que si la situación se vuelve suficientemente frágil en la Franja de Gaza la población va a reaccionar contra el liderazgo de Hamás, porque los líderes no sufren nada, ellos tienen disponible -como en Corea del Norte- todo lo que necesitan. Entonces es un juego que tiene como peón a la población, que es la que siempre sufre.

-Pero al parecer tanto la prensa como los organismos internacionales son ciegos ante esta situación que describe.

-No, no son ciegos, son antisemitas. Es un claro síntoma de antisemitismo, yo no tengo ninguna duda de esto.

Por Michelle Hafemann