Acto organizado por el Círculo Israelita, el Vaad Hajinuj y la CJCh:

Iom Hashoá, un recuerdo que pasa de generación en generación

Junto con el tradicional homenaje a los sobrevivientes, se entregó la distinción Javer Olam, que este año recayó en el alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín.

Con el simbolismo de la plantación de semillas por la continuidad de la vida judía generación tras generación, la semana recién pasada se realizó el acto central de Iom Hashoá, organizado por el Círculo Israelita de Santiago, el Vaad Hajinuj y la Comunidad Judía de Chile, con el patrocinio la Embajada de Israel, Fundación Memoria Viva y el Museo Interactivo Judío.

El acto de Iom Hashoá se desarrolló en un ambiente de gran recogimiento. Asistieron autoridades nacionales y diplomáticas, entre ellas el diputado Gabriel Silber y el rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, además de dirigentes comunitarios, rabinos del Vaad Harabanim, una masiva representación de los movimientos juveniles, y la Bomba Israel.

El encendido de los cirios memoriales en esta ocasión fue reemplazado por la plantación de una semilla, lo que estuvo a cargo de los siguientes sobrevivientes: Rudy Haymann, Gunther Seelman, Hanny Grunpeter, Marta Neuwirth Grossman, Maria Whalenberg, Uri Sharony, Lore Hepner y Elie Alevy. Además, el embajador de Israel, Eldad Hayet, fue invitado a encender una vela en memoria de David Feuerstein (ZL), fallecido hace un par de meses. Posteriormente, se leyó una carta de su hija Puppi Feuerstein, con el relato del quehacer de su padre como representante en Chile de Yad Vashem.

El acto contempló la interpretación de los himnos nacionales, el male rajamim y el kadish, bajo la dirección del Jazán Ariel Foigel. También una emotiva interpretación de Ledorvador, por parte de Pablo Trebitsch, como asimismo la entonación de canciones alusivas a la Shoá a cargo de alumnas del Instituto Hebreo.
El anuncio de la distinción Javer Olam la hizo el rabino Eduardo Waingortin, quien destacó el liderazgo y las acciones que, con un sustento de valores religiosos, se realizan en favor de la inclusión por parte del alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín.
El acto terminó con la entonación del himno de los partisanos.

Frases destacadas

Gerardo Gorodischer, presidente de la CJCh: “En nuestra generación está radicada la responsabilidad y el imperativo de preservar la memoria de la Shoá, particularmente cuando quedan pocos testimonios vivientes de la tragedia. Debemos evitar, que la distancia cronológica que nos separa de estos hechos diluyan su recuerdo y significado… Tenemos el deber de exigir a las naciones del mundo que no repitan la indiferencia que costó la vida a millones de vidas, incluyendo a sus propios ciudadanos. Las naciones deben compenetrarse con las amenazas del exterminio, hoy aún latentes”.

Yael Hasson, presidenta de WIZO: “Como WIZO Chile, recordamos a las mujeres quienes jugaron un rol vital en la lucha por la sobrevivencia, la dignidad y la continuidad de nuestro Pueblo. Su invaluable apoyo a los más necesitados, su mano de ayuda, su abrazo de contención, fueron madres para los niños huérfanos, doctoras, enfermeras, profesoras y partisanas en los movimientos de resistencia. Su sentido de pertenencia, les entregó el coraje, su amor al judaísmo la fuerza moral”.

Sergio Herskovits, director del Instituto Hebreo. “La Shoá no pasó porque un día un grupo de lunáticos se reunieron y decidieron exterminar al pueblo de Moisés. En el siglo 3 y 4 hubo un grupo que con su doctrina infectó toda Europa durante miles de años. La Patrística desarrolló la enseñanza del desprecio, que se materializó en una plegaria en las iglesias sobre los pérfidos judíos… Con los nacionalismos del siglo 19 surge un nuevo antisemitismo, el antisemitismo racial, donde el judío está infectado en sus genes y ni siquiera la conversión lo puede curar… Y cuando termina la Shoá, imaginamos que la humanidad había aprendido, sin embargo, igual que un virus, el antisemitismo muta, y se transformó en el antisemitismo clásico de hoy, el antisionismo”.

Yael Flores, presidenta de la FEEJ: “Negar la Shoá no es una opinión política, no es tampoco una forma de ver las cosas, es sino la negación de la historia de un pueblo entero, es no reconocer vidas de lucha, de esfuerzo y de sufrimiento y es a su vez negar el riesgo de que algo así vuelva a ocurrir, al no asumir que la maldad del ser humano llegó a estos niveles hace no mucho tiempo atrás”.

El alcalde de la inclusión

El alcalde Joaquín Lavín agradeció la distinción Javer Olam, que a la luz de la lista de destacadas personalidades que han recibido este reconocimiento en años anteriores, consideró “inmerecido y producto de vuestra excesiva bondad”.
“Sin embargo, lo acepto con satisfacción por lo que él representa y con profundo recogimiento por ser parte de las actividades conmemorativas del Yom Hashoá o Día del Holocausto, en memoria de uno de los capítulos más cruentos de la historia del siglo XX y que recuerda a hermanos judíos asesinados como producto del odio y el fanatismo, en ese genocidio étnico, político y religioso ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial”.

El alcalde agregó que en la perspectiva de hoy y buscando las enseñanzas que deja este aciago acontecimiento, hay que concluir que este sacrificio del pueblo judío no es un episodio más de esa conflagración internacional, sino que es la expresión de la cruda violencia que emana del sectarismo, la intolerancia, el extremismo y la segregación. “Hoy, cuando se cumplen 80 años de que se comenzara a fraguar esta despiadada acción, la humanidad debe estar alerta porque a pesar de los avances que observamos en distintos campos, podemos ver que en diversos lugares del mundo emergen conflictos disociadores que se traducen en expresiones de fanatismo, atentados o guerras que están trayendo graves consecuencias para los habitantes de variados países y sus comunidades”.

Sin embargo, también se manifestó optimista. “En el mundo surge cada vez con mayor fuerza la idea de la integración, que abarca los campos económico, cultural y social, que es –en definitiva- la antítesis de esa segregación que en la década del 40 provocó tanto daño y dolor. De ahí, entonces, que la tarea de todos quienes cumplimos funciones en el servicio público es entender las legítimas aspiraciones de las personas e incorporar la integración como un valor central del servicio a los demás”.

“Esa es la razón por la que desde la Municipalidad impulsamos proyectos para romper con la idea de los barrios segregados y dar acceso a las personas a vivir en sectores mejores, en viviendas de calidad y con espacios públicos consolidados. O en el campo de la educación, abrir las puertas de los colegios particulares a estudiantes que por condición económica no podrían llegar a ellos. Creo que esa es una forma concreta de contribuir a la construcción de una sociedad más justa y tolerante, en el marco del respeto a la diversidad y de la asistencia a los más necesitados, que dicho sea de paso ha sido la tarea que se impusieron tantos miembros del pueblo judío que a partir del siglo XIX llegaron a Chile como inmigrantes y que transmitieron a sus descendencias ese profundo y entrañable amor y respeto por este país”, concluyó.

Por LPI