Arthur Ashkin fue distinguido por sus aportes a la Física:

Investigador judío es el Premio Nobel más longevo de la historia

Nacido en Nueva York, hoy, con 96 años, está medio retirado, pero haciendo experimentos en el garaje de su casa en Nueva Jersey. La Real Academia Sueca lo premió por un invento revolucionario: pinzas ópticas que atrapan partículas, átomos, virus y otras células vivas con sus dedos de rayo láser.

Arthur Ashkin, el judío estadounidense que el martes se convirtió en el premio Nobel más longevo de la historia, dice que incluso a los 96 años de edad, la ciencia sigue siendo lo que lo motiva cada día.

“Soy muy viejo y había dejado de preocuparme por cosas como los Premios Nobel”, dijo Ashkin a The Associated Press en una entrevista.

El Dr. Arthur Ashkin nació en 1922 en la ciudad de Nueva York en el seno de una familia judía. Sus padres, Isidore y Anna, fueron inmigrantes judíos que llegaron a la nación americana desde las ciudades de Odessa y Galicia, en Europa del Este, de acuerdo al sitio británico Jewish News.

Obtuvo una licenciatura en física por la Universidad de Columbia en 1947. Recibió un doctorado en física nuclear por la Universidad de Cornell en 1952 y se unió a la compañía Bell Labs, donde trabajó hasta 1991.

El nonagenario científico, que fue honrado por su invento de pinzas ópticas que atrapan partículas, átomos, virus y otras células vivas con sus dedos de rayo láser, está trabajando actualmente en la investigación de energía solar en su casa de Nueva Jersey. En estos días, sin embargo, la investigación científica es “más o menos un pasatiempo”, dijo en el sitio web oficial del Premio Nobel.

“Le digo a mi esposa que es lo único en lo que soy realmente bueno”, dijo.

Ashkin, quien compartirá la mitad del premio de 9 millones de coronas (US$ 1.01 millones) con los físicos Gerard Mourou de Francia y Donna Strickland de Canadá, dijo que no lo esperaba, pero que se sorprendió gratamente cuando recibió la llamada a las 5 AM desde Suecia. Mourou y Strickland desarrollaron una forma de generar ráfagas ultra-cortas de luz láser de alta intensidad. Su trabajo, junto con el de Ashkin, allanó el camino para la cirugía ocular con láser para mejorar la visión y los estudios que pueden manipular las células y sus entrañas.

El trabajo de los tres ganadores constituye “avances fundamentales en física que llevaron a herramientas que ahora se están utilizando en toda la ciencia”, dijo Robbert Dijkgraaf, director del Instituto de Estudios Avanzados en Princeton, Nueva Jersey.

La Real Academia de Ciencias de Suecia dijo que el desarrollo de las pinzas ópticas de Ashkin, que pueden atrapar pequeñas partículas como virus sin dañarlos, se convirtió en “un viejo sueño de ciencia ficción”, utilizando la pequeña cantidad de presión ejercida por los rayos de luz para mover objetos. Eso significa que los láseres se pueden usar para empujar, tirar o mantener en su lugar pequeños objetos como átomos, moléculas y células vivas. Las pinzas ópticas “crearon oportunidades completamente nuevas para observar y controlar la maquinaria de la vida”, dijo el comité del Nobel.

“Ves que la cosa funciona y tu corazón se detiene. Los pelos se levantan en la parte posterior de tu cuello”, dijo David Grier, de la Universidad de Nueva York, quien usa pinzas ópticas en su investigación.

Con la capacidad de manipular células diminutas como el esperma y los óvulos, las pinzas ópticas se utilizan en investigaciones que involucran la fertilización in vitro, dijo Grier. También pueden usarse para agarrar y estirar células, y así distinguir entre células normales y cancerosas, dijo.

En una escala aún más pequeña, se pueden usar para estudiar cómo interactúan las proteínas con otras moléculas en el cuerpo, para desplegar proteínas individuales y para estudiar rasgos como la cantidad de torsión que ejercen mientras giran. Y pueden ayudar a dar una idea de cómo la enfermedad causa problemas al interferir con las proteínas que transportan la carga molecular dentro de una célula, dijo Arne Gennerich, de la Facultad de Medicina Albert Einstein en el Bronx.

Trabajando juntos, Strickland y Mourou ayudaron a desarrollar una forma de producir pulsos láser muy breves e intensos que tienen amplias aplicaciones industriales y médicas, incluida la cirugía láser ocular y máquinas de corte de gran precisión. La academia dijo que su artículo de 1985 sobre la técnica era “revolucionaria”.

Por LPI / Israel Noticias / Enlace Judío