Entre el 8 y 20 de agosto:

Iair Testa estará en el Mundial de Hándbol de Georgia

El destacado deportista del Instituto Hebreo tuvo un gran año, y a causa de eso fue citado en la delegación que integran jóvenes hasta dos años mayores que él.

A los 11 años, Iair Testa sobresalía por casi una cabeza en la fila del curso. Por eso, el profesor Felipe Maurin lo invitó a integrarse al equipo de hándbol del Instituto Hebreo, donde ha desarrollado una destacadísima carrera, que hoy lo tiene representando a Chile en el Mundial de Hándbol Sub 20, que se desarrollará en Georgia.

“Partí jugando en quito básico, gracias a mis profesores del colegio, Felipe Maurin y Rodrigo Bown, y también por mis compañeros del Hebreo, que jugaban y ganaban siempre los partidos de los fines de semana”, recuerda Iair.

-¿Qué te gusta de este deporte?

-Sinceramente, todo. Me gustan los partidos difíciles, los desafíos, la competencia, gritar un gol importante representando al colegio, la región o el país. Los recuerdos que me ha dejado este deporte son casi todos muy buenos, igual que los amigos que uno conoce. Desde que comencé a jugar he tenido la oportunidad de conocer gente de todo Chile, de todas las situaciones económicas, me ha abierto los ojos, vi otro Chile y puedo decir que mis mejores amigos jugaron alguna vez o juegan hándbol.

-¿Qué rol ha tenido el colegio en tu carrera?

-El colegio me ha apoyado mucho, y como tengo que entrenar en horario escolar los días viernes, por mi condición de deportista, me han ayudado a recalendarizar las pruebas del colegio, pero eso es lo que menos importa, debido a que los profesores, los directores y los alumnos del colegio me apoyan y se siente. Por ejemplo, cuando me preguntan en el colegio cómo me está yendo, y ese tipo de cosas, es muy lindo sentir que a la comunidad escolar le importo, y eso me ayuda a seguir. Además, comencé jugando en el colegio, por lo que le debo todo al colegio, a mis profesores Rodrigo Bown y Felipe Maurin, que me trajeron al deporte y me enseñaron a jugar, además con ellos tengo muy buenos recuerdos, y también me siento muy respaldado por ellos.

-¿Cuáles han sido tus mayores logros deportivos?

-En el 2014 ganamos el Campeonato Nacional Escolar con Bodrigo Bown y Felipe Maurin, más tarde ese año, en diciembre, viajamos a Brasil al Sudamericano escolar y conseguimos el tercer puesto, en un partido contra Argentina. En 2016 viaje a Paraguay con la selección cadete (15 y 16 años) y tuvimos el tercer lugar, después de que Argentina (campeón) nos empatara a último minuto. Este 2017, bajo el mandato de Rodrigo Bown, con el colegio ganamos en una final impensada a un equipo de categoría superior que nosotros por la cuenta mínima. También siento como logro personal que de alguna manera represento a la comunidad judía, ya que para la mayoría de mis compañeros de selección soy el primer judío que conocen y gracias a la educación recibida en mi casa y en el colegio puedo responder con orgullo a muchas preguntas.

Con la roja

Respecto de esta citación a representar a Chile en un mundial, Iair asegura que el sentimiento es inexplicable. “Entrené todo un año para poder vestir la camiseta de Chile de nuevo, en abril fue el panamericano que daba la clasificación a este mundial, y no quedé en nómina, desde ahí he mejorado de una forma contundente, y por eso estoy yendo al mundial. Me hace sentir muy bien ver como ha mejorado mi juego, mis compañeros son todos más grandes que yo, la mayoría tiene 18 y 19 años, y eso también es un plus. Además, estoy muy orgulloso de poder jugar un mundial y vestir la camiseta de Chile”.

-Cuéntanos sobre esta mundial…

-El mundial es en Georgia, ex Unión Soviética, entre los días 8 y 20 de agosto, para jóvenes de hasta 19 años. Hay 24 equipos en 4 grupos, y clasifican 4 por grupo. Chile está con Alemania, Islandia, Georgia, Japón y Argelia.

-¿Cómo ves las posibilidades de Chile?

-Nos veo fuertes y sólidos en muchos ámbitos del juego, tenemos un jugador que fue al mundial adulto en enero de este año, tenemos un jugador que participa en la liga en Brasil. Hemos entrenado más de un año, por lo que los lazos de amistad y la comunicación dentro de la cancha son muy buenos.

-¿Cuál es el objetivo entonces?

-Nuestro objetivo como selección es poder pasar la fase de grupos y hacer historia siendo la primera vez que un seleccionado de hándbol pase esta fase en un mundial. Otro objetivo, pero más indirecto, es que los jugadores nacidos en el año 2000, podamos ganar experiencia, con miras al mundial 2019 de la misma categoría, en el cual por edad también podremos participar.

-¿Cuáles son tus planes a futuro?

-Quiero jugar afuera, en Europa o en algún equipo donde pueda mantenerme y vivir de lo que me gusta. Y luego de eso, cuando mi nivel no esté a la altura de Europa, volver a Chile y retirarme en Ovalle, que es mi actual club. Y cuando me retire, lo que más me gustaría, sería ser entrenador de hándbol del Instituto Hebreo, donde empecé a jugar, para poder hacer que otros se encanten con este deporte y sigan sus sueños como yo lo estoy haciendo ahora.

Por LPI.