Por Isaac Caro:

Fatah y Hamas: ¿Del enfrentamiento a la unidad?

En octubre de 2017 los dos principales movimientos palestinos, el nacionalista Fatah y el islamista Hamas, acordaron un gobierno de unidad nacional, el que empezaría a funcionar a partir de diciembre de 2017. ¿Qué significa este acuerdo y qué consecuencias puede tener para Israel? Consideremos algunos antecedentes de ambas organizaciones.

Fatah o Movimiento Nacional de Liberación de Palestina, también conocido como Al-Fatah, nació en la década de 1950 y en la siguiente se integró a la Organización de Liberación Palestina (OLP), siendo una de sus principales organizaciones. Desde 1983, Fatah cuenta con una rama militar, conocida como Tanzim (del árabe “organización”), la que tiene vínculos con las denominadas Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, fundada durante la Segunda Intifada (2000), llevando a cabo varios atentados terroristas contra Israel.

Hamas o Movimiento de Resistencia Islámica, se fundó en 1988, en la ciudad de Gaza, como un grupo disidente de la OLP y una rama de la Hermandad Musulmana de Egipto. En su carta fundacional, Hamas reitera una oposición indistinta a Israel, los judíos y el sionismo, a los que acusa de tener como finalidad gobernar y dominar todo el mundo. Este movimiento, considerado como terrorista por Estados Unidos y Europa, reitera en su carta fundacional que está comprometido en una Yihad en contra de sus “enemigos”, con el fin de liberar Palestina. Su objetivo es la destrucción del Estado de Israel.

En enero de 1996, y en el marco de los Acuerdos de Oslo (1993), alcanzados entre la OLP e Israel, se llevaron a cabo por primera vez elecciones palestinas en Gaza, el margen occidental y Jerusalén oriental. Estas elecciones buscaban elegir una Autoridad Nacional Palestina, para administrar los territorios palestinos y negociar con Israel la creación de un Estado palestino. Como resultado de las elecciones, el partido Fatah obtuvo mayoría en el consejo legislativo, resultando vencedor el presidente de la OLP, Yasser Arafat, con cerca del 90% de los votos.

Diez años después, en enero de 2006, tuvieron lugar las segundas elecciones palestinas, y esta vez, el vencedor fue el movimiento Hamas, que obtuvo el 44% de los votos, frente a Fatah, que consiguió 41%. Esto produjo una fuerte crisis política, puesto que Hamas, como se señaló anteriormente, no reconoce al Estado de Israel, por lo cual Estados Unidos, la Unión Europea e Israel suspendieron su ayuda económica a las autoridades palestinas. Además, como consecuencia de este resultado, se produjo en fuerte enfrentamiento armado entre ambos movimientos. En estos enfrentamientos, que tuvieron lugar durante 2006 y 2007, se estima que hubo más de 100 muertos. Como resultado, Fatah estableció un gobierno en Cisjordania, y Hamas se quedó con el control de la franja de Gaza, situación que se mantiene en la actualidad y que cambiaría a partir de diciembre de 2017 con la eventual formación de un gobierno de unidad nacional.

En 2011 y 2014 se firmaron acuerdos bilaterales entre Hamas y Fatah, con la mediación de Egipto, para la constitución de un gobierno de unidad nacional. Sin embargo, estos acuerdos nunca se concretaron porque permanecían las diferencias sobre temas relacionados con la conformación de nuevas elecciones, la estructura de la OLP y de los organismos de seguridad palestinos, la relación con el Estado de Israel. El acuerdo logrado en octubre de 2017 parece haber avanzado más que lo otros, puesto que se habla de algunas medidas concretas, como la disolución del comité administrativo que gobierna actualmente Hamas en Gaza y la celebración de elecciones palestinas. Asimismo, se da en un contexto en donde existió una fuerte presión a Hamas por parte de la ANP, incluyendo sanciones económicas sobre Gaza destinadas a que Hamas renuncie a su control civil.

También ha sido importante el papel de Egipto en el acuerdo logrado. Desde la caída de Hosni Mubarak (2011) Egipto ha tenido un rol fundamental y lo va a seguir teniendo. Fue el primer país en reconocer al Estado de Israel tras los acuerdos de Camp Davis [1978]. Luego de Mubarak gobernó la Hermandad Musulmana, hubo un golpe de Estado y como resultado asumió Abdelfatah al Sisi, quien declaró ilegal a la Hermandad Musulmana. Esto es algo relevante para el conflicto palestino porque Hamas, como se señaló anteriormente, es un movimiento que nace de la Hermandad Musulmana.

Con todo, el aspecto más determinante para que este acuerdo pueda llevarse a la práctica, y no tenga la misma suerte que los anteriores, dice relación con la aceptación sin condiciones por parte del movimiento Hamas de la existencia del Estado de Israel. Paralelamente, es fundamental que Hamas renuncie a las acciones terroristas, lo que implica su completo desarme, en especial de sus Brigadas Ezzeldin Al-Qassam, las que constituyen su brazo armado, responsables de numerosos atentados terroristas en contra de Israel.

Por Isaac Caro.