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¿Existe alguna respuesta teológica a la Shoá?

Cada año Iom Hashoá nos enfrenta a la misma pregunta: ¿cómo pudo ser posible? La pregunta no es nueva. La Shoá nos resulta especialmente dolorosa por su cercanía y porque sucede en una época que creíamos moderna y humanista. Pero nuestro pueblo ha sufrido demasiados momentos de dolor y la pregunta del porqué ha estado siempre presente. (La interrogante abarca también el sufrimiento individual: ¿por qué sufre la gente buena?, ¿por qué existe tanto dolor, tanta injusticia?). En todas las épocas nuestros sabios han intentado buscar una respuesta. Exploraremos algunos intentos que nos llegan desde la Torá, el Talmud, los sabios medievales y que rescatan los rabinos modernos.

1.- Mipnei jataeinu – bein Adam laMakom: D´s nos castiga por nuestros pecados contra Él. Esta es la explicación del Talmud (Shabat 119b) a la destrucción del primer Templo (Avodá Zará, idolatría) y del segundo Templo (Jilul Shabat, profanación del Shabat). Tratando de explicar la Shoá, Isaac Tabenkin plantea que el pecado fue la asimilación. El Satmer Rebe dice que la Shoá fue castigo por el pecado del sionismo, que se opuso a la voluntad divina apurando la redención. Fundamenta su opinión en el Talmud (Ketubot 111a): “Ellos quisieron terminar con el exilio, entonces el exilio terminó con ellos”. Por su parte, Isajar Solomon Teichtal dice, utilizando la misma cita talmúdica, que el pecado fue la oposición al sionismo: “Ellos se opusieron a terminar con el exilio, entonces el exilio terminó con ellos”.

2.- Mipnei jataeinu – bein Adam lejaveró. D´s nos castiga por nuestros pecados contra el prójimo. El Talmud (Guitín 59b) justifica la destrucción del segundo Templo por Sinat Jinam (odio gratuito entre hermanos). Así, la destrucción es castigo divino o consecuencia lógica de nuestras acciones. Abraham Joshua Heschel plantea que D´s nos dio libre albedrío y la humanidad usó esa libertad para el mal. La Shoá ocurrió porque la humanidad expulsó a D´s de Su mundo. El problema no es de D´s sino del ser humano, quien debe asumir la responsabilidad de sus actos.

3. D´s se lleva a quienes más ama. La Torá relata la muerte de Nadav y Avihú, dos de los hijos de Aaron. Moshé explica la tragedia diciendo a su hermano que D´s se santifica con sus más cercanos (Vaikrá 10:2).

4. El silencio de Aaron: La respuesta de Aarón ofrece otro camino de explicación: el silencio (Vaikrá 10:3). No entendemos las pruebas de D´s; guardamos respetuoso silencio.

5.- Leit Din veLeit Daian (No hay juicio ni hay Juez). La Torá solo dice la recompensa del cumplimiento de las mitzvot en dos oportunidades: honrar a los padres (kivud av vaem) y espantar a la paloma antes de sacar los pichones del nido (shilúaj hakén). En ambos casos, la recompensa es “se alargarán tus días”. Elisha ben Abuiah ve a un niño que muere al cumplirlas (Kidushin 39b) y dice: “Leit Din veleit Daian”, no hay juicio, ni hay Juez. Niega la existencia de D´s y abandona el judaísmo.

En esta línea, Richard Rubenstein plantea que D´s murió. Adhiriendo a la filosofía de Nietzsche y Sartre, Rubenstein dice: Creer que D´s es omnipotente e Israel el pueblo elegido, implica aceptar que Hitler cumplió con Su voluntad, lo que es inadmisible. Como cada uno debe buscar su propio camino hacia el sentido de la vida, propone el retorno a la religión, pero viendo a D´s en la fuerza de la naturaleza.

6.- Hastarat Panim (Eclipse de D´s). Martin Buber recurre a la idea del ocultamiento del rostro de D´s mencionado en la Torá (Devarim 31:17-18). A diferencia de Rubenstein, para Buber D´s no ha muerto, se ocultó temporalmente.

7.- D´s como fuente de consuelo. El Talmud (Meguilá 29a) dice que D´s llora con los perseguidos, sufre con ellos y será redimido cuando ellos sean redimidos. Harold Kushner plantea que no siempre lo malo es consecuencia lógica de nuestras acciones. Accidentes, enfermedades, desastres naturales, no siempre dependen de nosotros. Kushner plantea que D´s no puede anular las leyes naturales que Él mismo creó. El rol de D´s es dar consuelo al que sufre y fuerzas quienes ayudan. En cuanto a la Shoá, y de acuerdo con Heschel, el ser humano expulsó a D´s del mundo. Pero D´s no se fue, sino que se queda para consolar a los que sufren. D´s inspiró a quienes arriesgaron sus vidas salvando judíos.

8. – Kidush Hashem, martirologio. Santificación del nombre de D´s. Sin ahondar en el origen del drama, esta postura pone énfasis en el heroísmo de las víctimas y su entrega incondicional. Son modelo los Aséret Aruguei Maljut, los diez mártires asesinados por Roma tras la Rebelión de Bar Kojba el año 135.

9.- Job. Todo tiene sentido, aunque no lo entendamos. No entendemos las pruebas de D´s, pero sabemos que hay un orden en el mundo. Eso nos ayuda a buscar el para qué del sufrimiento, ya que nunca entenderemos el porqué. Es la postura del libro de Job, cuyo personaje, un hombre bueno que sufre, sigue creyendo en D´s, niega la idea del castigo y exige a D´s una explicación. La respuesta de D´s es que la explicación no existe. Job dice: “Hasta ahora Te conocía de oídas, ahora Te he visto”. Hay un orden. Un orden que él no entiende, pero un orden al fin. Lo que le ocurre no es casualidad, el mundo no es un caos. Si D´s está detrás de lo que ocurre, lo que pasa tiene sentido.

Conclusiones

Hemos resumido solo algunas de las tantas propuestas, hay muchas más. La existencia de tantas respuestas teológicas es señal inequívoca de que no hay ninguna: si una sola fuera convincente, nadie habría seguido buscando. Lo único que nos queda claro es que el pueblo judío sigue existiendo, que nuestro pacto con D´s sigue vigente. Las preguntas seguirán flotando en el aire. Como dice el poema de Yehuda Halevi: “ilu ieditiv, heitiv”, si Lo conociera, sería Él.

Por Gachi y Natan Waingortin