International Day:

Espíritu de Israel estuvo en el Nido de Águilas

Los apoderados se encargaron de ambientar una sala al más puro estilo israelí, con alta tecnología, religión, idioma hebreo y jalot para degustar. Una gran experiencia de divulgación de nuestra cultura.

 

Como cada año, el colegio Nido de Aguilas preparó la celebración del International Day, donde la idea es que las familias provenientes de distintos lugares del mundo recreen sus países de origen en las salas del colegio, y los niños las recorran portando sus pasaportes especialmente confeccionados para la ocasión.

La noticia de que se avecindaba la fecha, y había que organizarse, llegó con gran entusiasmo de la voz de Judith Beckerman el 15 de febrero al chat “Idishe Mame del Nido”.

Lamentablemente, parecía que nadie estaba disponible para el día en cuestión, así es que en algún momento pensamos que Israel no podría estar representado el 2019, pero ahí surgieron las voces de apoderadas que llevan años en el colegio, como Carola Pino y Leandra Farkas, entre otras, que se han encargado de que Israel siempre esté presente, para motivarnos y recordarnos a todas, lo imprescindible que es que Israel siempre figure en este día y que es nuestro deber como judíos y judías aprovechar todas las oportunidades para mostrar las bellezas y aportes de Israel al mundo, particularmente en estos tiempos en que la mayor parte de la opinión pública busca cuestionar incluso su existencia.

A los pocos días el colegio nos convocó a una reunión con la representante de Palestina, considerando que en años anteriores se había generado un conflicto grave por los contenidos expuestos por parte de nuestros vecinos. Fuimos con mi hermano y explicamos con total transparencia los contenidos de nuestra muestra, la que estaría enfocada en los impactantes logros de Israel; como haber fertilizado el desierto, los premios nobeles israelíes, las creaciones tecnológicas y la nave espacial que lo convertirá en el cuarto país en llegar a la Luna.

Superada la reunión, ahora había que organizarse. Tali Gabay estaba en Israel en ese momento, así que teníamos la suerte de que podría traer recuerdos para los niños directamente desde allá. Vivi Kuperman se ofreció para hacer unas mini jalot para nuestros visitantes (que complementamos con otras encargadas especialmente a Sarita Russo). La Comunidad y la Embajada nos ayudaron con material para ambientar la sala y también en el día de la exhibición.

El viernes 22 de marzo el primero en llegar fue Isaac Horvitz, provisto de parlante, micrófono y la presentación. Jocelyn Kohn recibía a los niños en la puerta y les timbraba su pasaporte de ingreso a Israel. Los esperaba una preciosa presentación en que Isaac les explicaba a los niños el origen de nuestro pueblo y nuestra bandera, del idioma hebreo, de la creación de Israel, del riego por goteo, de grandes inventos como el pendrive, waze y el microchip que se traga con una pastilla (por lejos el favorito de los niños) para terminar con la nave espacial Bereshit. Después de la presentación, los niños hicieron preguntas y fueron premiados por ellas.

Con el alfabeto hebreo de fondo, los niños pasaban por varias “estaciones”: El muro de los lamentos, donde dejaron unos maravillosos mensajes que iban desde querer volar a pasar más tiempo con la mamá. Los anteojos con visión de 360 grados (maravilloso aporte de Lipaz Barel) con los que los niños “recorrieron” las calles de Tel Aviv. La confección de pulseras con sus nombres (o lo que fuera) en hebreo. La recepción de diplomas, con sus nombres escritos en inglés y en hebreo (ardua tarea para Lipaz y Tali).

Al final, terminábamos bailando Jora y tuvimos una mini celebración de Shabbat, en que cada niño recibió su jalá. Compartimos las maravillas de Israel y nuestro pueblo con casi 120 niños de segundo básico, que esperamos hayan llegado a sus casas comprendiendo cómo es Israel y puedan compartirlo con sus familias.

Para Tali y Lipaz, estando lejos de su patria, fue muy especial y emocionante ver a los niños bailando y aprendiendo sobre Israel.

En resumen, fue un gran trabajo en equipo, que esperamos el 2020 convoque a más papás y mamás del colegio, y nos permita seguir mostrando, cada vez que podamos, la verdad sobre Israel.

Por Daniela Horvitz