Emotiva experiencia:

Escuela de Bet-El tuvo su práctica semestral

Como es habitual en esta época del año, los janijim de Escuela de Madrijim de Bet-El hicieron su práctica semestral, un requisito fundamental en su formación. La jornada fue todo un éxito, como quedó de manifiesto en estos comentarios.

Martina Hinzpeter, kvutzá Netzaj:

“Después de nueve años de ser una janijá en Bet-El, este sábado 8 de junio me tocó jugar el rol de madrijá. Al principio, partiendo desde la semana de la práctica estaba muy nerviosa por todo lo que implicaba: la reunión con los madrijim, la preparación de los juegos y de la peulá, y de cómo iba a hacer que más de 10 niñas de sexto básico me hicieran caso a mí, alguien solo 3 años mayor.

Cuando llegó el sábado fue cuando realmente me di cuenta de qué estaba pasando. Era la práctica, pero no como lo tenía pensado. El día anterior me habían dicho que mi co-madrij estaba enfermo, por lo que iba a tener que dirigir sola. Con nervios de más, no sabía si estaba preparada para esto.

Empezaron a llegar las janijot y de a poco me fui dando cuenta de que si yo me creía el papel de madrijá y actuaba con seguridad, ellas se lo creerían también. Cuando el sábado llegó a su fin estaba más que feliz por como el día había resultado, por la oportunidad de conocer a una kvutzá tan increíble, llena de felicidad y compañerismo entre ellas. Estoy muy feliz de la oportunidad que me dio Bet-El para desarrollar habilidades de liderazgo y creatividad. Estas fueron todas las cosas que hicieron que recibir el premio de mejor madrijá en práctica sea increíble”.

Javier Baitelman, kvutzá Jaim:

“Para mí la experiencia de dirigir mujeres es una cosa que nunca me voy a olvidar, porque de alguna manera te recuerda cómo eras cuando chico y pensar que le estas enseñando valores judíos a niñas más chicas es una experiencia muy buena. Por eso, graduarme va a ser lo mejor para mí por enseñarle valores a niñas más chicas y que crezcan como judías.

Por último, el movimiento nos da la experiencia de irnos a Argentina como kvutzá y creo que es un muy buen momento para juntarnos y aprender mucho el uno del otro, porque al final Bet-El es un movimiento que nos une como personas y es algo que nunca nos vamos a olvidar. Estoy muy emocionado por lo que nos queda en 2ndo año de Escuela y también por entrar al tzevet de madrijim”.

Por LPI