Dana Wainer, artista:

“Es la verdad de uno la que uno pinta”

“Geografía interior” es el título de la exposición con la que la artista plástica Dana Wainer debuta en el Círculo Israelita de Santiago y que se inaugurará el próximo 27 de marzo a cargo del Departamento de Extensión Cultural. La muestra, que es resultado de dos años de trabajo, se compone de 11 obras de gran formato en diversas técnicas –tinta china, óleo, pastel, entre otras- que tienen como centro de su inspiración la figura femenina y lo que la autora llama “el paisaje interior”.

¿Qué le motivó a elegir el Mercaz como lugar para esta exposición?

-Conocí el Mercaz el año antepasado, me encantó su arquitectura y, cuando vi obras expuestas, dije “Yo quiero estar aquí”. Además, creo que exponer en una sinagoga tiene una connotación mucho más espiritual y la pintura es de ese ámbito, del espíritu.

En su formación como artista destaca el nombre de Concepción Balmes, destacada artista chilena que además es hija de dos artistas fundamentales, Gracia Barrios y José Balmes. ¿Cómo influyó ella en su obra?

-Fue mi maestra y fue muy bueno estar con ella, con todo eso que ella tiene que es único, como la forma que tiene de manchar las telas. Tuve muchos maestros, porque me interesaba la pintura de Pablo Burchard y traté de aprender con sus discípulos, y fue precioso porque aprendí una paleta que me encanta, muy bonita para el paisaje y el retrato, de colores transparentes.

También destaca en su currículum su labor como profesora y formadora de otras personas en el arte y en la historia del arte…

-Durante 20 años he hecho clases de pintura y me interesa mucho enseñar a pintar, porque creo que el mono desde que se paró lo primero que hizo fue dibujar, entonces la pintura es intrínsecamente humana, y retomar esa tradición humana le hace muy bien a las personas, porque son más seguras de sí mismas y pueden expresar a través de la pintura cosas que no pueden expresar hablando, lo que es muy sanador y puede ser también terapéutico. Y conocer la historia de la pintura, que es lo otro que enseño, te hace entender muchas cosas. Es tan importante como cualquier otro conocimiento.

Ud. se define como esencialmente retratista. ¿Por qué?

-Siempre me interesó la figura humana, pero cuando nacieron mis hijas me “rayé”. Las dibujaba siempre, mientras dormían, todo el tiempo. Ellas son las modelos de los cuadros que presentaré en el Mercaz. Y además me interesa mucho lo femenino. A mí me han criticado porque pinto “florcitas” y “niñitas”, como que se está destruyendo el mundo y yo pinto mi jardín, pero esa es la verdad de mi mundo y es la verdad de uno la que uno pinta.

¿Y cómo se cruzan la geografía y lo femenino en esta exposición?

-El título expresa el concepto de la exposición. Personalmente creo que el paisaje chileno es muy determinante y abrupto, y eso a los chilenos nos marca a fuego, por ejemplo en la manera de comportarnos. Entonces, yo desde chica pinté muchos paisajes, era como un tributo a esta belleza, pero al mismo tiempo empecé a meterme tanto en ese paisaje que se convirtió en un paisaje interior. Me meto en esa belleza, pero la transmuto en algo que es mucho más personal. Es una geografía interior, porque el público va a ver que hay colores flúor y eso tiene que ver con recuerdos míos de infancia. Traté de mutar del verde con el que se pinta la naturaleza, lo que yo llamo “la tiranía del verde”, a una paleta que es mucho más rosa. Y la figura central de las obras que voy a presentar en el Mercaz son mujeres, lo que responde a que lo femenino también me ha interesado mucho, desde siempre, pero en este caso son mujeres un poco detenidas en el tiempo, porque son figuras en blanco y negro.

¿Qué le gustaría que se llevara la gente cuando visite la exposición?

-Yo espero que ocurra lo que llamo el “hecho estético”, que es que las personas se conecten con la obra, que la obra les hable y que sea como una conversación. Y que las obras expuestas presenten un mini mundo.

¿Qué otros proyectos o planes tiene para este 2019?

-Estoy en un proyecto con tres artistas, Ana Kohon, Livia Keller y Leah Rachim. Juntas estamos trabajando en la exposición “Migración y convergencia”, que se inaugurará en abril en la Embajada de Alemania en Chile, y a través de esta muestra buscamos dignificar a nuestros antepasados que escaparon del nazismo y sobrevivieron a los campos de concentración, sacarlos de ese número tatuado. Luego de Chile haremos un recorrido con la exposición hasta volver con ellos a Israel; buscamos hacer el camino inverso para honrar su memoria.

 

 

Por LPI