Emoción y unidad a teatro lleno:

Entrevista exclusiva a Shai Abramson, la voz que encantó

El martes 27 de noviembre, el Teatro Municipal de Las Condes fue el escenario de un evento muy especial: la presentación del Shai Abramson, ex Jazán en Jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel, en el espectáculo “Unidos por la Educación”, organizado conjuntamente por el Maimónides School y el Instituto Hebreo. En un show impecable, Shai hizo un recorrido por la música tradicional judía y la música popular de Israel, cantando en hebreo, inglés, idish, español e italiano, y siendo acompañado por momentos -en especial, al cierre, con la entonación del “Hatikva”- por un coro de alumnos de los dos colegios judíos de Santiago.

Se trató -como describieron los asistentes- de un evento único, cargado de emotividad, y que también marcó un hito: el trabajo unido de dos instituciones fundamentales de nuestra comunidad, demostrando que como nunca la música judía une a nuestro Pueblo, lo que es también el lema que lleva a Shai Abramson a recorrer el mundo encantando con su voz.

Conversamos con el Jazán, antes y después de su presentación en el Teatro de Las Condes, y esto fue lo que compartió con La Palabra Israelita.

-¿Cómo comenzó su carrera como Jazán?

-Yo creo que fue cuando era un adolescente y canté en la Gran Sinagoga de Jerusalem, en el coro; así me hice cercano al mundo de la jazanut. En mi familia crecimos escuchando música clásica, mi padre fue Director Principal de la Orquesta de Cámara de Israel por 40 años, y viajamos con la orquesta por todo el mundo. Nosotros cantábamos mucho en la casa, con mis padres y con mis hermanos. Y así es como me empezó a gustar cantar.

-¿Y en qué momento decidió hacer de esto una profesión?

-La verdad es que no lo decidí, nunca lo hice. Me gustaba cantar los cánticos religiosos y un poco de ópera. Era un hobbie y se convirtió en una profesión cuando fui nominado para ser el Jazán en Jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel, porque también canté durante mi servicio militar, pero como un
hobbie, así como me presentaba en matrimonios y otras fiestas, pero no como mi profesión, yo soy Ingeniero en Computación.

-¿Entonces fue en el ejército que asumió que esta sería tu carrera?

-Si, y es muy lindo, que haya sido un hobbie que se convirtió en una profesión. No puedo pedir más que eso, trabajar en un área que me gusta tanto.

-En Youtube hay docenas de videos suyos, de distintas presentaciones, por ejemplo una interpretación de la Plegaria por el Estado de Israel, del año 2017, tiene más de 300.000 visualizaciones. Puedes decirme, en todos estos años de carrera, ¿cuál ha sido el momento más emotivo?

-El momento más emocionante es en realidad el que pasa todos los años en la Marcha por la Vida, en Polonia, en que pasamos el Shabat y hacemos el servicio en una sinagoga muy antigua, donde no queda nada salvo las murallas. Muchas veces un amigo mío, que tiene ya 92 años, viene a cantar con nosotros. Es una experiencia muy motivadora todos los años. Y hay muchos eventos en los que participo en Israel, pero este es mucho más emocional.

-El evento en el que participó acá fue muy importante, porque reunió a los dos colegios judíos de Santiago por primera vez en un proyecto por la educación judía.

-Eso me pone muy feliz, yo creo que la música conecta a las personas. Cuando cantas y tocas el corazón de las personas, llegas al centro del judaísmo, a su ADN. Y la gente se puede conectar. Cuando escuché de Denise Preminger (gestora de la actividad) que estos dos colegios se reunieron para este encuentro, me pareció muy simbólico. Estamos haciendo algo que está uniendo a las comunidades, es algo que hace que estemos cumpliendo nuestro sentido de vida. Y todo esto pasa de una manera muy especial, yo estaba en el ejército, algo pasó que me convertí en el Jazán en Jefe y luego me retiré, y ahora puedo cumplir mi destino de esta forma. No creo que todo el mundo pueda sentir que está cumpliendo su destino a la edad de 44 años. Es un milagro para mí.

-Y hay algo especial sobre la música judía, que es que hace que todo el mundo se motive inmediatamente y también se une la gente alrededor de ella.

-Todos dejan de un lado sus pensamientos y sus diferencias. La música judía une a la gente. Eso esperaba de este show, que la gente se uniera y además se uniera para pensar en la educación de los niños, que no importa si es de modo masortí, ortodoxo u otro. La gente está motivada en tener una buena educación para los niños judíos y que sepan de la historia del Pueblo Judío y conozcan la música, que es una expresión de nuestra historia.

-¿Cómo le pareció el público que asistió a su show en Santiago?

-Me he presentado en muchos países, pero Santiago va a quedar en mi memoria como una de los públicos más cálidos, motivantes y entusiastas. Vi sonrisas en los rostros de las personas en el público en algunas canciones y lágrimas en sus ojos en otras. Eso significa que logré tocar a la audiencia y eso es lo que busca un cantante. Y la audiencia también me demostró que la música une a las personas a pesar de sus historias personales o creencias.

Alumnos acompañaron al Jazán israelí.

 

Más de 700 personas disfrutaron del encuentro musical en el Teatro Municipal de Las Condes.

 

Sergio Herskovits, director Instituto Hebreo junto a Avi Horowitz, director del Maimónides School.

Por Michelle Hafemann.