Consejos para el mes de junio

Enfermedades respiratorias: ¿Cómo disfrutar el invierno en forma sana?

Ya que la evolución del pensamiento humano ha llevado a descubrimientos científicos increíbles, pero también, como consecuencia, a provocar daño en el ambiente que nos rodea, debemos cambiar nuestra forma de enfrentar nuestras actividades en las diferentes estaciones, según las características particulares que cada una de ellas tiene.

En otoño/invierno comienzan cambios en las temperaturas y condiciones ambientales, lo que nos lleva a padecer de más infecciones respiratorias, y esto repercute en nuestra salud y en nuestras actividades cotidianas.

Infecciones del tracto respiratorio

De las infecciones respiratorias en esta época la más frecuente es el resfrió común, luego le siguen la gripe/influenza, infecciones de la garganta (faringitis, laringitis, amigdalitis, epiglotitis), del oído (otitis), traqueítis, bronquitis, neumonía. Suelen haber más de un sector de nuestro aparato respiratorio afectado.

Recomendaciones para disminuir posibles infecciones respiratorias

– ventilar a diario las habitaciones al menos 20 minutos todos los días
– usar sistemas de calefacción adecuados y a temperatura adecuada (ambientes templados)
– evitar cambios bruscos de temperatura
– evitar ambientes secos
– buena hidratación
– evitar sitios cerrados y demasiado concurridos
– abrigarse “lo justo”
– cubrir nariz y boca al salir a lugares de baja temperatura
– al identificar personas infectadas mantener distancia (mas de 2 metros), ya que la forma de contagio es a través del aire y contacto, hablar muy cerca, toser, estornudar. Se recomienda que al toser o estornudar usemos nuestro antebrazo y no nuestras manos, usar pañuelos desechables
– lavarse las manos frecuentemente, al llegar a casa, antes de comer, y si se ha estado en contacto con personas con síntomas
– evitar compartir utensilios
– se recomienda ingerir frutas y verduras ricas en vitamina A y C (no existe evidencia concluyente a este respecto).
– si un niño o un adulto mayor presenta alguno de estos síntomas debe acudir de inmediato a un servicio de urgencia; cambios en la forma de respirar, respiración mas rápida y superficial, respiración agitada, con esfuerzo, se le hunde el pecho y las costillas al respirar, tiene un quejido cada vez que respira o sus labios, orejas, uñas se tornan de color azulino o morado.

Uso de vacunas

Actualmente las vacunas contra el virus Influenza y otras cepas que se distribuyen gratuitamente en Chile para los mayores de 6 meses y menores de 2 años, así como para los mayores de 60 años y embarazadas, también el personal que trabaja en instituciones de salud.

Se sugiere vacunar a pacientes mayores de 6 meses con historia de problemas respiratorios crónicos, cardiopatías congénitas, enfermedades metabólicas, renales, malnutridos.
Los mayores de 6 meses pueden ser vacunados si su pediatra lo considera adecuado.

Contaminación ambiental

Según reportes de lo OMS Chile es uno de los países con mayor contaminación ambiental en latinoamerica.

En general los contaminantes producen inflamación de las vías respiratorias, alterando los mecanismos de defensa que nuestra vía aérea posee.

Nuestra vía aérea tiene una especie de “pelitos” llamados cilios, que ayudan a controlar la entrada de microorganismos y material particulado entre otras funciones como mantener el aire que respiramos mas húmedo y tibio, al disminuir las temperaturas pierden estas capacidades, sumado al hecho que algunos virus han creado resistencia al frio.

Es importante estar atentos a la información que se difunde en canales de televisión o paginas web sobre la calidad del aire, si hay preemergencia o emergencia ambiental, en los casos que se recomienda no realizar actividades al aire libre, no quemar hojas ni basura, no fumar, no encender chimeneas ni calefactores con sistemas de combustión.

La otra fuente de contaminación es la domiciliaria, que incluye desde humo de cigarro, hasta emisiones de fuentes de calefacción.

Efectos de la calefacción

Existen diferentes sistemas para templar y calentar nuestros ambientes, desde los sistemas eléctricos, radiantes, a gas, leña, entre otros. Lo ideal es que el sistema que se elija mantenga la temperatura entre 18 y 23 grados celcius. Se recomienda no sobrecalentar los ambientes porque esto provoca sequedad de vías aéreas y ojos, irritándolos; así como al salir de ese lugar a otro mucho más frío nos exponen a un cambio brusco de temperatura. De importancia es tener en cuenta las complicaciones más frecuentes asociadas a los sistemas de calefacción, entre ellos la contaminación intradomiciliaria, la intoxicación con monóxido de carbono y eventuales quemaduras.

Intoxicación por monóxido de carbono

El reciente caso de un grupo de turistas brasileños que perdieron la vida a causa de la intoxicación con monóxido de carbono, en un edificio que arrendaban en el centro de Santiago, ha puesto este tema en la agenda nuevamente.

El monóxido de carbono es un gas que no tiene olor, color, sabor, y no produce irritación ni en vía aérea ni en ojos, resulta ser casi imperceptible.

Al ser inhalado este gas llega al torrente sanguíneo y ocupa el lugar del oxígeno en los glóbulos rojos. Esto hace que haya menos oxigeno disponible para todos nuestros órganos.

Los síntomas suelen ser inicialmente vagos e inespecíficos, como dolor de cabeza, pero puede progresar asociándose náuseas, vómitos, mareos, sensación de cansancio, confusión, alteraciones visuales, pérdida de conocimiento, pudiendo provocar convulsiones y llegar al coma y a la muerte.

Medidas generales que debemos tomar:
– ventilar permanentemente los ambientes habitables, abrir ventanas por al menos 20 minutos diarios.
– observar las estufas a gas, siempre deben tener la llama azul, una llama amarilla es signo de mal funcionamiento y mala combustión.
– si usa estufas a parafina, prenderlas y apagarlas fuera de los lugares habitables.
– no instalar calefonts dentro de periferia domiciliaria, especialmente baño.
– controlar buen funcionamiento de los aparatos.

Por Doctora Patricia Aguayo