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Emotiva cena-homenaje a Claudio Grossman

Una cena en homenaje a Claudio Grossman, Premio Espíritu Maccabí 2018, se llevó a cabo la semana pasada en el Mercaz Kehilatí. Grossman es un miembro de nuestra comunidad, destacado jurista y fue Agente de Chile en la exitosa defensa de nuestro país en el caso interpuesto por Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Al encuentro de homenaje asistieron representantes y autoridades de las instituciones comunitarias, rabinos y familiares de Grossman, además de miembros comunitarios. Durante la jornada, el presidente de la Comunidad Judía de Chile, Shai Agosin, moderó un “Conversatorio” con el homenajeado, donde tanto él como los asistentes pudieron hacerle diversas preguntas. El jurista habló de su infancia, su familia, la participación política que tuvo en su juventud en los ámbitos académicos y gubernamentales, su partida de Chile, su arduo trabajo en defensa de los Derechos Humanos, la importancia de nunca politizar esos derechos, su experiencia frente a toda forma de discriminación -incluyendo el antisemitismo- y cómo las enfrentaba, su visión de la vida y su gran amor y admiración por su esposa, Irene Klinger. También tuvo tiempo para hablar de su visión de la contribución del judaísmo a los valores universales, señalando que uno de los que más rescataba de éste es el pensamiento analítico, explicando que “…para mí siempre ha sido muy importante el cuestionamiento, lo analítico, el valor de escuchar distintas posiciones”.

Además, Grossman destacó la importancia que veía en la tradición existente en el judaísmo de “reparar el mundo, de contribuir siempre, inspirados en un profundo sentido cívico, para hacer las cosas mejor, pero siempre con tolerancia y respeto” y agregó que “…hay momentos en la vida que uno cree tener respuesta a los problemas, pero después uno sabe que los otros también tienen razones…” En este sentido, hizo referencia a las distintas expresiones religiosas existentes en la tradición judía, desde ortodoxos a reformistas, y al riesgo de privilegiar a unas sobre las otras. Grossman se refirió extensamente también a la relevancia del caso que encabezó como Agente de Chile, la estrategia seguida, la unidad nacional obtenida y el impacto del caso en la diplomacia, el Derecho Internacional y la soberanía e integridad territorial de nuestro país. Finalmente, agradeció a la comunidad judía de Chile, por las distinciones de las que había sido objeto.

Por Patricia Sirebrenik