Por Rabino Ariel Sigal:

El problema que llevas

Los efectos especiales de la salida de Egipto y la manifestación directa del Poder Supremo. El pueblo encaminado hacia la libertad, buscando el sendero preciso hacia la tierra prometida. “Y luego que Faraón dejo ir al pueblo, D´s no los llevo por el camino de la tierra de los Filisteos, que estaba cerca; porque dijo D´s: que quizá no se arrepienta el pueblo cuando vieren la guerra, y se vuelvan a Egipto” Shmot 13:17. La Torá nos deja claro: este pueblo es propenso a volver a Egipto ante un problema. Por eso, mejor evitarles tropiezos y posibles caídas para que no se arrepientan y deseen retornar a la esclavitud.

Es probable que, como padres, logremos distraer ciertos problemas de nuestros hijos en algún momento de sus vidas. El D´s de la liberación se asemeja a un padre: evitando dudas, inconvenientes y problemas. Sin embargo, en algún momento terminaremos enfrentados a la adversidad y allí tendremos que decidir. El mismo pueblo, a pesar de ir por el camino largo evitando los filisteos, también se verá enfrentado a complicaciones.

Newton como emblema de la ciencia, ve caer una manzana de un árbol. La leyenda cuenta que su padre le pidió expresamente: – Isaac, no busques problemas donde no los hay. Y así en la historia, fueron los científicos que encontraron problemas, para permitir que la civilización avance. Todo padre buscará evitar el roce para sus hijos, pero en tantos hijos, debemos convivir en la tensión de los problemas.

No seremos mejores por evitar inconvenientes, solo seremos meritorios de la ceguera y negación. El desafío no reside en crear problemas, sino aprender a gestionarlos. Si estamos convencidos de no volver a Egipto, entonces es porque debemos aprender a gestionar los problemas y no escapar ante la dificultad. Podemos alejar lo que nos atemoriza, pero no por ello desaparecerá. Salir de Egipto no es una condición física, es un desafío emocional.

Por Rabino Ariel Sigal