Por rabino Ariel Sigal:

El Patrón

Un amigo es un igual. Pero ser un padre implica respeto en una relación cercana, honesta y afectiva con sus hijos, donde los adultos tienen en cuenta a sus hijos a la hora de tomar las decisiones respecto a su educación, haciéndolo con responsabilidad y dejando claros los límites y las normas.

“Pues ustedes no han sido quienes me enviasen hacia aquí, sino Elohím. Él me ha colocado como un PADRE para el Faraón, como una autoridad en su palacio y como gobernante sobre todo el país de Egipto” Bereshit 45:8. Está claro que el lazo sanguíneo entre Iosef y el Faraón no es biológico. Si incluso aducimos una adopción por haber sido sirviente en el palacio real, no se justifica que el orden sea inverso. Es decir, la lógica indicaría que él fue colocado como un hijo, más no como un padre.

El Midrash Bereshit Rabá 93:10 explica el significado que aquí tiene la palabra AV, que literalmente significa “padre”. Rashi sXI utiliza aquí el término “Patrón”, que se deriva del latín patrono, que a su vez se origina de pater, padre. En latín, esta palabra designaba al gerente o dueño de un lugar, significado que también existe en español. Aquí obviamente quiere decir que Iosef era el que dirigía los asuntos del Mitzráim en nombre del Faraón.

Sin embargo, Rashi agrega palabra hebrea “JAVER”, colega, amigo, para explicar “AV” queriendo indicar con ello que el hecho de ser “patrón” no le confería más autoridad que la del Faraón mismo, lo que se podría haber entendido si se tomaba Av, “padre”, al pie de la letra. Iosef aprovecha a poner límites, indicando el orden correcto de la naturaleza. Si para los egipcios el Faraón es dios, y para el Faraón Iosef es su padre, entonces el padre de Iosef es D’s, quien guía sus pasos y se encuentra por encima de todos. Pero al mismo tiempo Iosef demuestra en su expresión como Padre, que no genera dudas al niño Faraón y tampoco pierde el control como adulto Iosef.

Por rabino Ariel Sigal.