Promoviendo la memoria del Holocausto:

El Gedenkdienst cumple siete años en Chile

Esta organización de voluntarios austríacos trabaja por la reparación, a través del envío de voluntarios jóvenes a distintos países del mundo. El Hogar Beit Israel ha sido la contraparte de este programa, con positivos resultados.

El Gedenkdienst (Servicio Memorial) es una organización austriaca, políticamente independiente, no confesional que se ocupa de las causas y consecuencias del nazismo y sus crímenes. Desde 1992 envía voluntarios jóvenes a países en cuales los nazis y sus ayudantes cometieron crímenes, o donde hoy en día aún viven sobrevivientes del Holocausto. En un año de servicio exterior, los voluntarios trabajan con jóvenes en posiciones educativas, con adultos mayores o en archivos y museos.

Actualmente, el programa mantiene actividades regulares en ciudades como Akko, Amsterdam, Auschwitz, Auschwitz-Birkenau, Berlin- Casa Anne Frank, Berlin- Casa Wannsee, Buenos Aires, Jerusalem, Kreta/Chania, London, Lublin – Museo Majdanek, Monte Sole, New York, Oranienburg, Praga, Ravensbrück, Santiago de Chile, Tel Aviv, Theresienstadt, Vilnius, Washington.

El programa de voluntario de Gedenkdienst en Chile data de 2010, a través de un acuerdo con el Hogar Beit Israel, donde los jóvenes austríacos realizan diversas tareas de apoyo. Hasta ahora han llegado los siguientes jóvenes Lukas Sottner, Tirol (2010-2011), Nicolás Pindeus, Viena (2011-2012), Alexander Cortolezis, Viena (2012-2013), Philipp Bohatschek, Viena (2013-2014), Johannes Barton, Viena (2014-2015), Clemens Reisenbichler, Ebensee, Alta Austria (2015-2016), y actualmente Laurenz Rogi, Viena (2016-2017).

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Y precisamente a través de Laurenz Rogi esperamos ampliar la información sobre este programa:

“En Austria, si no en Europa, en todo el mundo, se puede observar una derechización muy fuerte. Son tiempos como estos que uno tiene que recordarse de la historia, de las cosas atroces que pasaron y de la responsabilidad que tiene cada uno y cada una, para evitar que se repitan los capítulos más oscuros de nuestro pasado. Yo y muchos otros jóvenes austríacos aceptamos esta responsabilidad y trabajamos contra el olvido. El Gedenkdienst hace una gran parte de eso. Es una organización que consiste completamente de voluntarios. A parte del servicio memorial en el extranjero, hacen muchos seminarios, talleres y eventos en Austria, educando a la gente. Porque, aunque uno no quiere creerlo, muchas personas saben poco o nada del pasado”, asegura.

-¿Cómo te enteraste de esta organización y por qué preferiste este voluntariado al servicio militar?

-Soy pacifista y no me veo manejando armas o en una situación de guerra, y tampoco veo ningún aporte a la sociedad, gastando un año de mi vida en un campo militar. En la búsqueda de un servicio social interesante, encontré la opción de Gedenkdienst. Inmediatamente me llamó la atención como algo interesante, enriquecedor y significativo; para mí y la sociedad.

-¿Qué pasaría si se pierde el apoyo gubernamental?

-Sin lo poco de apoyo financiero que recibimos del gobierno austriaco, no podría hacer el servicio. Yo tuve que ahorrar mucho, tuve que pedir dinero a mis abuelos y tíos, mis padres hacen el aporte mayor. Ahora el gobierno quiere disminuir la subvención aún más, lo que, para muchos significaría, que ya no podrían hacer el servicio.

-¿Qué te ha parecido la experiencia en el Hogar Beit Israel y cómo te han recibido los adultos mayores?

-Desde el momento de mi llegada, me siento en casa en el Hogar Beit Israel. Me recibieron con los brazos abiertos, mucha paciencia y mucho cariño. El trabajo aquí es un trabajo muy interesante, recibo mucho de las personas, muchos comparten sus experiencias conmigo y además tengo la sensación, que puedo dar y devolver algo.

Efecto positivo

En el Hogar Beit Israel, Fernando Ramos ha sido la persona encargada de recibir y orientar el trabajo de los voluntarios austríacos, quienes formalmente están bajo la supervisión y dirección del Departamento de Terapia Ocupacional.

“Creo que sería un error y una gran pérdida para el gobierno de Austria terminar con el apoyo a estos programas como Gedenkdients y otros similares que existen allá, quizás el gobierno no se da cuenta de la verdadera función que cumplen estos jóvenes, no sólo realizan un servicio social en los lugares donde van, sino que además se convierten en verdaderos embajadores del país, que transmiten a la juventud con la cual interactúan sus valores e ideales de justicia, tolerancia e igualdad y además ayudan a inculcar que se debe aprender de los errores del pasado para no volver atrás.

Erica Kurz

“Estos chicos, sin contaminación, han sido una bendición tanto para nosotros los adultos mayores del hogar como para ellos para el resto de su vida”.

Ruth Polajewer

“Este programa, es muy bueno para nosotros, porque los chicos nos traen alegrías, nos traen novedades, nos ayudan donde pueden y son grandes amigos de todos”.

Liliana Altschuler

“Me ayudan bastante, especialmente cuando tengo problemas con mi pensión, se comunican de inmediato a Alemania por teléfono y me solucionan mi problema”.

Saul Treizman

“Aunque sea una gota de agua en el océano, espero que se construya día a día una nueva relación con la juventud, los judíos chilenos y ellos”.

Roberto Roizman

“Siento que tenemos que borrar los vestigios del pasado, ya es momento de superarlo, esta es una generación nueva, que no estuvo involucrada en el genocidio nazi”.

Magdalena Faludi

“No solamente ellos tienen que trabajar, también nosotros tenemos que hacer nuestra parte; aparte de eso, son jóvenes muy inteligentes, muy cultos y amorosos”.

Ebensee Memorial.

Ebensee Memorial.

Por LPI