Memoria comunitaria:

El festejo que no fue

En septiembre de 1993, Rabin y Arafat se encontraron con el Presidente Clinton en Washington con el objeto de participar en un acto protocolario de la firma de los acuerdos de paz entre la OLP y el Estado de Israel. El acontecimiento, producto de una invitación a ambos líderes realizada por Clinton tras anunciar en la Casa Blanca la reanudación de las negociaciones con la organización palestina interrumpidas en junio por la Administración Bush, tuvo reacciones en Chile. En efecto, el Gobierno del Presidente Aylwin, a sugerencia de los ministros Krauss (Interior) y Silva Cimma (Relaciones Exteriores), invitó a las comunidades judía y palestina a festejar el logro alcanzado a través de un acto que tendría lugar en el propio Palacio de La Moneda, nombrando como encargado de su organización al Subsecretario de Relaciones Exteriores, embajador Rodrigo Díaz Albónico. El funcionario partió citando a los representantes de ambos colectivos para informarles del proyecto, recibiendo buena acogida.

En esos años, presidía el Comité Representativo de las Entidades Judías de Chile el abogado Isaac Frenkel, quien de inmediato comunicó la iniciativa a las instituciones comunitarias, comprometiéndose a elaborar un registro de 200 invitados (igual número de invitados palestinos) a entregar días más tarde. Frenkel, de acuerdo a lo convenido, llegó hasta las oficinas de Díaz Albónico con la mencionada lista y éste le comunicó que la dirigencia palestina había cambiado de parecer declinando la invitación, por lo que se suspendieron los preparativos de un encuentro histórico que no fue.

Magazine: Investigación y textos por Marcos Levy.